Los mercados globales iniciaron la semana de manera positiva, con acciones al alza lideradas por tecnológicas y una mejora en las expectativas de inflación en EE. UU. Japón se destacó con subas significativas tras el resultado electoral, reforzando la expectativa de una política fiscal más expansiva, al tiempo que mostró un aumento en los rendimientos soberanos. En EE. UU., la tasa a diez años operó estable, en un contexto en el que el mercado continúa anticipando recortes graduales de la Fed hacia la segunda mitad del año. La debilidad del dólar favoreció a los metales y al petróleo, que registró una nueva suba.

Las acciones comenzaron la semana con un tono positivo, liderado por el sector tecnológico vinculado a IA, mientras que el sector de software extendió el selloff iniciado la semana pasada. El Nasdaq avanzó un 1,04%, el S&P 500 un 0,58% y el Dow Jones un 0,06%. Nvidia, Broadcom y AMD subieron cerca de 3% cada una, marcando el ritmo del sector de semiconductores, mientras que Palantir y Oracle saltaron 6,1% y 11,2%, respectivamente, reflejando el buen momento de los servicios de datos. En tanto, Intuit y Salesforce cayeron más de 2% cada una. Las acciones de Hims & Hers retrocedieron 15,8%, luego de que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) anunciara el viernes que planea adoptar “medidas decisivas” para reforzar el control sobre la venta de GLP-1s compuestos, como los comercializados por la compañía. Por otro lado, tras la victoria del Partido Liberal Democrático, la Bolsa de Japón avanzó un 5,2%, alcanzando máximos históricos.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro operaron sin cambios, con la UST10Y en un nivel de 4,20%. La estabilidad de las tasas en EE. UU. se dio en un contexto de suba de 5 pb en el bono a diez años de Japón luego de las elecciones del fin de semana, lo que genera preocupación por el creciente nivel de endeudamiento junto con una expectativa de política fiscal más laxa. El mercado descuenta un primer recorte de tasas por parte de la Fed para junio y un segundo recorte para la reunión de septiembre. Al mismo tiempo, la expectativa de inflación de los consumidores a un año cayó a 3,1% en enero, desde 3,4% en diciembre. En este contexto, el índice de bonos del Tesoro operó sin cambios. En corporativos, los Investment Grade se mantuvieron, mientras que los High Yield subieron un 0,1%. Por último, se destacó la deuda de mercados emergentes con una suba de 0,2%.

El US Dollar Index devolvió la suba de la semana anterior y retrocedió 0,72%, cerrando en 96,93. Perdió un 0,8% frente al euro y al yen, mientras que se depreció 0,5% ante la libra. A su vez, cayó un 0,4% frente al real brasileño y cerró en USD/BRL 5,20. El oro subió un 1,9% y cerró en USD 5.055 la onza. La debilidad del dólar se dio luego de que reguladores chinos aconsejaran a las instituciones financieras limitar su exposición a valores del Tesoro de EE. UU., en un esfuerzo por contrarrestar riesgos de concentración y el impacto de la incierta política económica de Washington, en una medida similar a la adoptada por varios fondos de pensiones europeos que recortaron sus tenencias del Tesoro tras la retórica agresiva de la Casa Blanca sobre Groenlandia.

El petróleo WTI avanzó un 1,5% hasta un nivel de USD 64,5 el barril, a pesar de la desescalada en el conflicto entre Irán y EE. UU., lo que redujo las probabilidades de que se intercepte el estrecho de Ormuz. La plata exhibió un rebote de 6,0% y cerró en USD 82,6 la onza, impulsada por la debilidad del dólar y una menor expectativa de inflación a un año. Por su parte, el cobre avanzó un 1,4% y cerró en USD 5,9 la libra. En agrícolas, la soja retrocedió un 0,5% y cerró en USD 408 la tonelada.