Semana con alta volatilidad en los mercados globales, en la que se destacaron los fuertes movimientos en los precios de los metales preciosos. El nuevo shutdown, aunque muy breve, indica la fragilidad política que atraviesa la principal economía del mundo y, al mismo tiempo, impidió la publicación de indicadores clave, como los datos de empleo de enero. Mientras tanto, la coyuntura económica de EE. UU. continúa mostrando resiliencia, con un repunte de la actividad manufacturera y un mercado laboral que, si bien no se destaca, se mantiene estable en un contexto en el que los balances corporativos siguen sorprendiendo positivamente. En la espera por definiciones en torno a Kevin Warsh, los rendimientos de los bonos del Tesoro registraron bajas generalizadas, en tanto que las acciones mostraron un desempeño muy dispar, con una marcada caída en los sectores Growth y fuertes repuntes en las acciones Value. La rotación no solo se dio entre sectores, sino también a nivel geográfico, con las acciones del resto del mundo manteniendo un buen momentum, especialmente en Japón y Latam. Detrás de este comportamiento aparecen las dudas sobre el gasto de capital de las empresas de software y la incertidumbre política en EE. UU. El dólar repuntó y el oro corrigió, aunque se mantiene en niveles récord. El mercado de commodities operó a la baja, con la soja como excepción, impulsada por el acuerdo de compras entre EE. UU. y China. Las miradas de esta semana estarán puestas en los datos de empleo e inflación de EE. UU. y en los resultados de las elecciones legislativas en Japón, que marcaron un contundente triunfo de la coalición gobernante.
MACRO
Estados Unidos
Breve shutdown. El 31 de enero pasado, el gobierno federal de EE. UU. volvió a entrar en un cierre parcial –shutdown– debido a que el Congreso no logró aprobar a tiempo la ley de financiamiento necesaria. Esto se dio en el marco de un enfrentamiento político, especialmente en torno a cómo financiar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la agencia de inmigración ICE. El martes, el Congreso aprobó un proyecto de ley de gasto por USD 1,2 billones para financiar gran parte del gobierno y, con la firma de Trump, se pudo levantar el cierre, aunque aún quedan temas pendientes y plazos cortos para financiar completamente ciertas áreas del gobierno. Durante ese cierre parcial, agencias como Trabajo, Transporte y otras operaron con fondos limitados o quedaron paralizadas, y se retrasaron datos económicos relevantes, como el informe de empleo de enero.
Buenos datos de actividad. Los datos del ISM, tanto manufacturero como de servicios, volvieron a mostrar que la economía continúa creciendo. El ISM manufacturero en enero subió a 52,6 desde 47,9 en diciembre, superando las expectativas que apuntaban a 48,5. De este modo, la actividad económica del sector se expandió por primera vez en 12 meses y alcanzó su mejor registro desde 2022. En el caso de servicios, el índice se mantuvo en 53,8, replicando el dato de diciembre y ubicándose levemente por encima de lo esperado.
Empleo débil, pero estable. Sin los datos oficiales de enero por el shutdown, la agenda se concentró en los indicadores privados. En el caso del ADP –encuesta privada que mide el empleo privado no agrícola–, en enero se crearon 22 mil empleos, 15 mil menos que en el mes anterior y muy por debajo de las expectativas, que apuntaban a 48 mil. Por otro lado, las peticiones iniciales de desempleo en la última semana de enero subieron a 231 mil, desde 209 mil la semana previa, mientras que el consenso esperaba 212 mil, siendo el mayor registro en dos meses. Vale destacar que el aumento se atribuyó a las interrupciones en las actividades económicas tras la serie de tormentas invernales que azotaron varias partes del país, lo que impulsó a los hogares a solicitar prestaciones por desempleo y mantuvo la visión de que el mercado laboral de EE. UU. se mantiene en una tendencia de bajos despidos y bajas contrataciones.
Repunta la confianza. La primera estimación de febrero del índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan se ubicó en 57,3 pts., anotando su tercer aumento mensual consecutivo y superando las expectativas del mercado, que se ubicaban en 55 pts. Las mejoras se explicaron principalmente por los consumidores con importantes tenencias de acciones, en tanto que la confianza de los hogares sin exposición a la renta variable se mantuvo estancada en niveles deprimidos. La preocupación por la erosión de las finanzas de los hogares debido a los altos precios y al riesgo de pérdida de empleo sigue siendo generalizada. Por su parte, las expectativas de inflación para los próximos 12 meses registraron una fuerte caída, al pasar de 4,0% a 3,5%, el nivel más bajo desde enero de 2025, mientras que las expectativas para los próximos cinco años subieron por segundo mes consecutivo, de 3,3% a 3,4%.
Continúa la temporada de balances con buenos resultados. En la semana presentaron balances 130 compañías del S&P 500, equivalente al 26% del índice, y con ello el 58% del total ya presentó resultados. Entre los más relevantes se encuentran Alphabet, Amazon, Qualcomm, Palantir, Disney, PepsiCo, Eli Lilly, Novo Nordisk y Pfizer, entre otras. Se mantuvo el tono positivo, con un 79% de las compañías mostrando beneficios por encima de lo estimado por el mercado. En conjunto, los beneficios crecen un 13,6% i.a., con un desempeño destacado de los sectores industrial (+38,3% i.a.), materiales (+27,7% i.a.) y tecnología (+24,1% i.a.), al tiempo que bienes raíces muestra una contracción del 6,9% i.a.
Resto del mundo
Europa: baja la inflación y el BCE deja la tasa sin cambios. En enero, el IPC de la eurozona registró una caída de 0,5% m/m y acumuló en los últimos 12 meses un alza de 1,7%, desacelerando respecto al 2,0% i.a. de diciembre y anotando la menor suba desde abril de 2021. La desaceleración del IPC general estuvo vinculada a los precios de la energía, que cayeron 4,1% i.a., mientras que el IPC Core retrocedió 0,7% m/m, aunque en la comparación con enero de 2024 mostró un alza de 2,3%, levemente inferior al 2,4% i.a. del cierre del año pasado. Por su parte, los precios mayoristas cayeron 0,3% m/m y 2,1% i.a. A pesar de que la inflación del bloque ya se ubica por debajo del objetivo de 2,0% i.a. del Banco Central Europeo, en la primera reunión del año el comité decidió mantener sin cambios los tipos de interés, reiterando que se espera que la inflación se estabilice en su objetivo del 2% a medio plazo. El tipo de interés de las operaciones principales de refinanciación se sostuvo en 2,15%, con los tipos de interés de la facilidad de depósito y de los préstamos marginales permaneciendo en 2,0% y 2,4%, respectivamente. El BCE afirmó que la economía de la eurozona se mantiene resiliente, aunque advirtió que las perspectivas siguen siendo inciertas, en particular por los riesgos asociados a la política comercial global y a las persistentes tensiones geopolíticas.
Brasil: actividad débil permite mejorar el balance comercial. En diciembre de 2025, la producción industrial retrocedió 1,2% m/m –la caída más pronunciada desde julio de 2024 y muy por debajo de las expectativas del mercado, que estimaban una baja de 0,7% m/m–, cerrando el 4Q25 con una contracción de 0,5% t/t. Pese a este resultado, el índice quedó 0,4% por encima del nivel de un año atrás y, en todo 2025, acumuló un alza de apenas 0,6%, lo que marca una importante desaceleración respecto de 2024, cuando se había expandido 3,4% i.a. Los datos de enero no son alentadores, ya que el índice PMI compuesto cayó a 49,9 desde 52,1 del mes anterior, lo que estaría indicando un estancamiento generalizado de la actividad –si bien la producción de servicios continuó expandiéndose, el crecimiento se desaceleró drásticamente y no logró compensar una contracción más profunda en la producción manufacturera, que bajó a 47–. Al mismo tiempo, la balanza comercial de bienes de enero marcó un superávit de USD 4.340 M, casi el doble del registrado en enero de 2025 –había sido de USD 2.330 M–, debido a que las importaciones cayeron 9,8% i.a. –las más golpeadas fueron las provenientes de Argentina, que retrocedieron 13,6% i.a.–, en tanto que las exportaciones bajaron 1,0% i.a. –las ventas a China subieron 17% i.a., mientras que los envíos a Argentina cayeron 35% i.a.–.
Japón: actividad en alza a la espera de las elecciones. El índice económico líder, que evalúa las perspectivas para los próximos meses en función de indicadores como la oferta de empleo y la confianza del consumidor, aumentó a 110,2 en diciembre de 2025 desde 109,9 en noviembre, por encima de las previsiones del mercado, que se ubicaban en 109,8. Esta última lectura marcó el nivel más alto desde mayo de 2024, impulsada por la confianza del consumidor, que a su vez superó el pico de abril de 2024. Al mismo tiempo, la presión de los costos disminuyó en diciembre, alcanzando su punto más bajo desde marzo de 2022. También fueron positivos los datos del sector financiero, dado que los préstamos bancarios crecieron 4,4% i.a. en diciembre de 2025, desde 4,1% i.a. en noviembre, superando las expectativas del mercado y marcando el mayor incremento desde abril de 2021. El buen dinamismo de la actividad del 4Q15 –el PBI había crecido 1,6% t/t anualizado luego de la caída del 3Q25– habría continuado en enero, dado que el índice PMI manufacturero subió a 51,5, el más alto en más de tres años. Las miradas de los inversores están puestas en las elecciones que fueron convocadas de forma anticipada el 23 de enero tras la disolución de la Cámara de Representantes por parte de la primera ministra, Sanae Takaichi, por lo que se trató de la campaña más corta de la posguerra, con el gobierno buscando consolidar una mayoría en la Cámara de Representantes en un contexto de debates sobre inflación, crecimiento y sostenibilidad fiscal.
MERCADOS
Tasas a la baja. Tras el repunte de enero, impulsado por las dudas sobre la dinámica fiscal y la incertidumbre respecto del rumbo de la política monetaria, en la primera semana de febrero la curva de rendimientos de los bonos del Tesoro operó con bajas generalizadas, con un desempeño similar en todos los tramos. La UST2Y cayó 3 pb y cerró en 3,49%, al igual que la UST10Y, que finalizó en 4,21%. En tanto, la UST30Y retrocedió 2 pb hasta 4,86%. La inflación implícita en bonos a 5 años cedió 5 pb y cerró en 2,50% –aunque en el año acumula una suba de 26 pb–, al tiempo que la inflación implícita a 10 años se mantuvo en 2,28% –en el año sube 7 pb–. En cuanto al rumbo de la Fed, mientras los inversores intentan deducir el sesgo que tendrá la política monetaria con Kevin Warsh, el consenso continúa previendo dos recortes de tasas en 2025, de 25 pb cada uno, a realizarse en junio y septiembre –llevando la tasa a 3,25%, nivel en el que no se movería hasta fines de 2027–, aunque en la última semana aumentó la probabilidad de un recorte de 25 pb en la reunión de marzo –pasó de 13% a 23%, y la posibilidad de mantenerla sin cambios bajó de 87% a 77%–.
Bonos estables. En la semana, el índice agregado de renta fija cerró sin cambios y, en lo que va del año, apenas sube 0,2%. Los bonos del gobierno continuaron operando estables y el mejor desempeño correspondió a los TIPS, que avanzaron 0,1% en la semana y acumulan un alza de 0,7% en el año. En el segmento corporativo, la semana fue negativa, con una leve caída de 0,1% en Investment Grade (IG) y una baja de 0,5% en High Yield (HY) –en el año, los IG suben 0,2%, mientras que los HY aumentan 0,1%–. Por su parte, los bonos emergentes lograron ganar 0,1% en la semana y acumulan un alza de 0,4% en el año.
Dólar en alza y oro volátil. El US Dollar Index registró una suba de 0,7% en la semana, cerrando en 97,6 –nivel que mantiene desde abril del año pasado– y con ello achicó la pérdida del año a 0,7%. El fortalecimiento del dólar se explicó principalmente por el avance de 1,5% frente al yen japonés –con lo que en el año se aprecia 0,3%– y, en menor medida, frente a la libra y el euro, contra los que aumentó 0,5% y 0,2%, respectivamente. Distinto fue el desempeño frente al real brasileño, contra el cual perdió 0,7% en la semana, cerrando en USD/BRL 5,22. En una semana marcada por la volatilidad –el precio osciló entre USD 5.550 y USD 4.660–, el oro terminó con un incremento de 1,6%, cerrando en USD 4.940 la onza y acumulando en lo que va de 2026 una ganancia de 15,0% –algo similar ocurrió con la plata, que en la semana cayó 8,4%, aunque acumula una alza de 8,8% en lo que va del año–.
Commodities volátiles y a la baja. En una semana que también se caracterizó por la volatilidad, dominada por los vaivenes geopolíticos entre EE. UU. e Irán, por señales de oferta holgada y por factores climáticos, el petróleo WTI cerró el viernes en USD 63,3 por barril, 3,0% por debajo de la semana previa y con un aumento de 10,2% en lo que va del año. Hacia el cierre, el sesgo bajista se consolidó tras la decisión de Arabia Saudita de recortar los precios del crudo destinado a Asia, reforzando la percepción de sobreoferta en un contexto de demanda estacionalmente más débil. El cobre cerró la semana en USD 5,9 la libra, con un retroceso semanal de 0,6%, aunque aún acumula una suba de 4,1% en lo que va del año. La corrección estuvo vinculada a señales de debilitamiento de la demanda china y al aumento de inventarios en los principales centros de comercialización. En el segmento agrícola, la soja terminó la semana en USD 409,8 la tonelada, con un alza semanal de 4,8% y un avance acumulado de 8,2% en lo que va del año, impulsada por renovadas expectativas de mayor demanda por parte de China tras las declaraciones de Trump, quien señaló que el país incrementaría sus compras de soja estadounidense a 20 M de toneladas en la actual campaña y a 25 M en la próxima.
Avanza la rotación hacia las Value. Las acciones tecnológicas volvieron a ser golpeadas por las preocupaciones en torno a los elevados niveles de inversión de las grandes compañías de software, lo que aceleró la rotación de los inversores desde sectores Growth hacia Value –los primeros retrocedieron 2,3% en la última semana y 1,8% en lo que va de 2026, mientras que en el mismo período las Value subieron 2,1% y 4,6%, respectivamente–, lo que se reflejó en la dispar performance de los principales índices accionarios estadounidenses. Concretamente, en la última semana el Nasdaq cayó 2,2% –en el año retrocede 1,0%–, mientras que el Dow Jones se destacó con una suba de 2,3% en la semana –en el año sube 4,1%–, al igual que el índice que agrupa a las Small Cap, que avanzó 2,0% –en el año ganan 7,6%–. El S&P 500, con una composición sectorial más diversificada, perdió 0,3% en la semana y acumula un alza de 1,2% en el año. La dispersión también se evidencia al observar que el índice que agrupa a las primeras 50 empresas del S&P 500 retrocedió 1,3% en la semana y 1,7% en lo que va del año, en tanto que en el mismo período el índice equiponderado subió 1,9% y 5,4%, respectivamente. Por sectores, los más afectados en la semana fueron comunicación (-3,7%), consumo discrecional (-3,1%) y tecnología (-2,3%), compensados por los buenos resultados de consumo estable (+5,2%), industria (+4,6%), materiales (+4,5%) y energético (+4,2%). En lo que va del año, los sectores de comunicación, tecnología y consumo discrecional –donde inciden las mega caps– bajan 2% en promedio, mientras que los sectores cíclicos acumulan ganancias cercanas al 15%.
Y también la diversificación. El índice de acciones global excluyendo EE. UU. avanzó 1,7% en la semana y acumula en el año una suba de 7,2% –incluyendo EE. UU., la ganancia se reduce a 0,4% en la semana y a 3,2% en el año–. Dentro de los mercados desarrollados, el desempeño más destacado fue el de Japón, que registró un alza de 4,2% y muestra en el año una ganancia de 10,6%. Las acciones de Europa ganaron 0,8% en la semana, acumulando un +5,5% en el año. En mercados emergentes, el avance fue de 1,3%, por lo que en el año totalizan una ganancia de 9,4%, impulsados por Latam, que en la primera semana de febrero aumentó 1,6% y extendió la suba anual a 18% –Brasil ganó 1,3% en la semana y 18% en el año–, mientras que China cayó 1,5% aunque muestra una suba de 2,3% en el año.
Lo que viene
Pasado el shutdown, las miradas de los inversores en EE. UU. estarán puestas en los datos de empleo y de inflación de enero. En cuanto al mercado laboral, se pronostica que la creación de empleo no agrícola de enero alcance los 70 mil, acelerando respecto de los 50 mil del mes anterior, al tiempo que se espera que la tasa de desempleo se mantenga en 4,4% y que los salarios aumenten 0,3% m/m y 3,6% i.a., desacelerando desde el 3,8% de diciembre. En materia de inflación, se estima un alza del IPC de 0,3% m/m –en línea con el registro de diciembre–, y que el IPC Core pase de 0,2% m/m a 0,3% m/m. Otras publicaciones incluyen las ventas minoristas de diciembre –con un aumento proyectado de 0,5% m/m– y el resultado fiscal de enero. En cuanto a la temporada de balances, continúa con la presentación de McDonald's, Coca-Cola, Cisco Systems, Applied Materials, Vertex Pharmaceuticals y Palo Alto Networks, entre otras.
En China, la atención se centrará en los datos de inflación de enero –se espera que baje a 0,4% i.a. desde un máximo de casi tres años de 0,8% i.a. en diciembre–. En Japón, la semana arrancó con un fuerte salto en las acciones, con el Nikkei subiendo más de 5%, los bonos en baja y el yen relativamente estable, tras el contundente triunfo de la coalición gobernante liderada por Sanae Takaichi en las elecciones legislativas –el LDP y su aliado JIP obtuvieron 352 de los 465 escaños, marcando la victoria más contundente de la historia–. Este resultado refuerza el respaldo a la primera ministra para avanzar con su agenda, que incluye reformas fiscales, estímulo económico y un enfoque más firme en seguridad y defensa.
