El conflicto en Medio Oriente volvió a escalar de forma abrupta, con Irán lanzando misiles contra los Emiratos Árabes e intensificando el control sobre el Estrecho de Ormuz. El petróleo repuntó con fuerza, los rendimientos de los bonos del Tesoro tocaron máximos de nueve meses y las acciones retrocedieron desde sus máximos históricos, con las empresas ligadas a la IA entre las más golpeadas.

El petróleo WTI avanzó 3,2% hasta USD 105,19 el barril, luego de que Irán lanzara misiles contra los Emiratos Árabes e incendiara parte de la infraestructura energética del puerto de Fujairah. Irán también publicó un nuevo mapa demarcando zonas del estrecho bajo control militar iraní y disparó tiros de advertencia contra buques de la Marina de EE. UU. que intentaban retomar el tránsito. Trump anunció una operación para escoltar buques comerciales atascados en el Golfo Pérsico, aunque los armadores mantienen cautela ante los riesgos de seguridad. A su vez, la OPEP+ acordó aumentar su producción en 188.000 barriles diarios en su primera reunión tras la salida de los Emiratos Árabes. En agrícolas, la soja subió 1,7% hasta USD 443,7 la tonelada. El cobre cayó 2,3% hasta USD 5,80 la libra.

Las acciones retrocedieron desde sus máximos históricos. El S&P 500 cedió 0,4%, el Nasdaq perdió 0,2% y el Dow Jones fue el más golpeado con una caída de 1,1%. Las empresas de infraestructura de IA fueron las más afectadas, con AMD cayendo 4,7%, Qualcomm 4,3%, Intel 3,5% y Broadcom 1,2%, golpeadas por el deterioro del apetito de riesgo ante la nueva escalada energética y la postura restrictiva de la Fed. Entre otras acciones, Berkshire Hathaway bajó 1,1% pese a reportar ingresos más altos en su primer trimestre bajo el nuevo CEO Greg Abel, mientras que Palantir avanzó 1,9% previo a la publicación de sus resultados trimestrales. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. cayó 1,0%. Europa retrocedió 1,7%, China perdió 0,8% y los mercados emergentes cedieron apenas 0,1%. Latam bajó 1,1%, con Brasil retrocediendo 0,8%. Japón operó casi sin cambios, con una baja de 0,2%.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro extendieron la suba de la semana pasada, alcanzando nuevos máximos en nueve meses. La UST2Y avanzó 6 pb hasta 3,95% y la UST10Y subió 6 pb hasta 4,44%, impulsados por la renovada presión inflacionaria derivada del salto en los precios de la energía y el tono restrictivo de la Fed. El índice de bonos del Tesoro cayó 0,3%, los corporativos Investment Grade y High Yield retrocedieron 0,3% cada uno, y la deuda de mercados emergentes perdió 0,5%. El mercado no descuenta ningún recorte para el resto de 2026, con el primer movimiento esperado para diciembre de 2027.

El US Dollar Index avanzó 0,2% hasta 98,39. Ganó 0,2% frente al euro y 0,3% frente a la libra, mientras que el yen no varió. En Brasil, el dólar se apreció 0,3% y cerró en USDBRL 4,97. El oro retrocedió 2,0% hasta USD 4.523 la onza, presionado por la suba de los rendimientos reales. La plata cayó 3,2% hasta USD 72,9 la onza.