La incertidumbre no cede y los temores de los inversores siguieron en alza, lo que se reflejó en un fuerte aumento de la volatilidad que profundizó la caída de las acciones americanas, que ya lleva tres semanas a la baja. El problema de fondo es la política arancelaria de Donald Trump y el impacto que esto puede generar en la economía americana y global, con un riesgo latente de estanflación. Esto, a su vez, complica a la Fed, dado que quedaría restringida a bajar la tasa de referencia en caso de que la inflación se acelere por culpa de las trabas comerciales. Lejos de aliviar las tensiones, en una entrevista el domingo, Trump describió que la economía estaba atravesando "un período de transición."

El mal humor de los inversores se reflejó en el índice VIX, que mide la volatilidad del mercado –también llamado índice del miedo–, que subió un 20% hasta 27 pb, el segundo valor más alto del último año. Con este marco de fondo, el S&P 500 retrocedió 2,7%, el Dow Jones 2% y el Nasdaq tuvo su peor jornada desde 2022 al anotar una caída de 3,9%. Las acciones de las grandes tecnológicas tuvieron las pérdidas más importantes, lideradas por Tesla, con otro desplome del 15% (desde diciembre acumula una caída del 50%), Nvidia 5% y Meta 4,4%.

La profunda caída que vienen mostrando las acciones aumenta las perspectivas de una actividad económica más débil, y la demanda de activos más seguros, lo que volvió a presionar a la baja todos los tramos de los rendimientos de los bonos del Tesoro. La UST2Y cerró en 3,92% y la UST10Y en 4,22%, en ambos casos 8 pb por debajo del cierre del viernes.

A diferencia de las jornadas anteriores en las que el resto del mundo aprovechaba la mala performance de los activos norteamericanos, en la rueda de ayer la caída fue generalizada. Los principales mercados registraron importantes descensos, entre los que se destacaron las acciones de Europa, China y Japón, con retrocesos entre 3,0% y 2,0%. No obstante, fue una rueda estable para el dólar, que interrumpió la fuerte caída que había marcado en las ruedas previas.

El miedo al impacto sobre el nivel de recesión también golpeó los precios de los commodities, que registraron bajas moderadas. El precio del petróleo WTI bajó un 1,6% hasta los USD 66, mientras que el oro retrocedió un 0,71% hasta los USD 2.893 la onza.