El mercado global volvió a operar con tono negativo, nuevamente liderado por una fuerte corrección en el sector tecnológico, tras resultados y guías que no lograron convalidar las expectativas. El segmento de bonos mostró un desempeño más estable, donde los datos de empleo reforzaron la señal de desaceleración gradual, aunque sin generar tensiones adicionales en la curva. En el plano macro, la moderación de la inflación en Europa fortaleció las expectativas de recortes de tasas por parte del Banco Central Europeo y dio soporte al dólar, mientras que en commodities se destacó el repunte del petróleo por tensiones geopolíticas, con movimientos dispares en metales y agrícolas.
Las acciones tuvieron una mala rueda, nuevamente afectadas por el sector tecnológico. El Nasdaq retrocedió un 1,1%, de manera que en el año cae un 0,9%. El S&P 500 bajó un 0,2%, aunque en el año exhibe una leve suba de 1,2%; y, por último, el Dow Jones logró revertir las bajas y ganó un 0,6%, mostrando la mejor performance en el año dentro de los tres principales índices, con un alza de 2,9%. En particular, AMD se desplomó un 17% tras decepcionar con sus proyecciones. Nvidia (-3,7%), Meta (-2,9%), Broadcom (-6,8%), Oracle (-6,0%) y Micron Technology (-12,5%) también registraron caídas significativas. Del lado positivo, las acciones de Eli Lilly saltaron un 9,8% tras presentar ganancias e ingresos por encima de lo esperado y una guía positiva para 2026. Las acciones a nivel global también cedieron, con pérdidas de 3,8% para el índice Latam, liderado por el retroceso de Brasil (-3,2%). A su vez, mercados emergentes retrocedió un 1,4%, con China mostrando una caída de 1,6%; y, en desarrollados, Europa bajó un 0,2%, mientras que la Bolsa de Japón logró destacarse con un aumento de 0,7%.
En paralelo, los rendimientos de los bonos del Tesoro operaron estables, con la UST10Y manteniéndose en 4,27%. En tanto, la UST2Y cayó 2 pb hasta 3,55%, influenciada por el dato de empleo de ADP, que se ubicó por debajo de las proyecciones, mientras que la UST30Y subió 1 pb y cerró en 4,91%. Con esto, el índice de bonos del Tesoro no mostró cambios. En cuanto a corporativos, tanto High Yield como Investment Grade perdieron un 0,1%. La deuda de mercados emergentes no mostró variaciones.
Por su parte, el DXY exhibió una suba de 0,3% y finalizó en 97,69. El buen dato de inflación de Europa aumentó las expectativas de recortes de tasas por parte del BCE, lo que dio soporte al dólar. En concreto, la moneda estadounidense mostró una apreciación de 0,2% frente al euro y de 0,3% ante la libra. El mayor aumento se dio frente al yen japonés, contra el cual avanzó un 0,6% en la previa a las elecciones anticipadas para la cámara baja de Japón de este fin de semana, cuando se espera una victoria del Partido Liberal Democrático, liderado por Takaichi, lo que implicaría políticas fiscales expansivas en Japón. Por otro lado, el dólar subió un 0,3% frente al real brasileño y se ubicó en un nivel de USDBRL 5,26. En cuanto al oro, retrocedió un 0,5% y cerró en USD 4.914 la onza.
En commodities, el petróleo WTI aumentó un 3,3% motivado por la escalada en el conflicto entre Irán y EE. UU. Los planes que había para retomar negociaciones nucleares entre ambos países estarían volviendo hacia atrás luego de que drones iraníes que se dirigían hacia un portaaviones estadounidense fueran interceptados. Con esto, crecen las probabilidades de sanciones a Irán por parte de EE. UU., lo que podría llevar a Irán a interceptar nuevamente el Estrecho de Ormuz, cortando el suministro de crudo. Además, del lado de la oferta, se observó una caída en inventarios de 3,5 M de barriles la semana pasada. En agrícolas, la soja avanzó un 2,4% hasta un nivel de USD 401 la tonelada, impulsada por declaraciones de Trump señalando que China incrementaría sus compras a EE. UU. a 20 M de toneladas en la actual campaña y a 25 M en la próxima. La plata subió un 1,5% hasta USD 86,3 la onza. En tanto, el cobre bajó un 3,6%, finalizando en USD 5,9 la libra, en un contexto de aumento de inventarios en los principales centros de comercialización de Shanghái, Londres y Nueva York.
En el dato económico del día, el informe ADP de empleo privado mostró que en enero de 2026 las empresas de EE. UU. crearon 22.000 empleos, luego de una suba revisada a la baja de 37.000 en diciembre y por debajo de las expectativas de un aumento de 48.000 puestos. En un contexto de débil creación de empleo, el sector de salud lideró con +74.000 puestos, seguido por actividades financieras (+14.000) y construcción (+9.000), mientras que comercio, transporte y servicios públicos y ocio y hotelería aportaron +4.000 empleos cada uno. En sentido contrario, servicios profesionales y empresariales registraron una fuerte caída de -57.000 puestos, y la industria manufacturera perdió -8.000 empleos, acumulando bajas ininterrumpidas desde marzo de 2024.
Asimismo, el PMI de Servicios del ISM de EE. UU. se mantuvo en 53,8 en enero de 2026, el mismo nivel que el 53,8 revisado a la baja de diciembre y por encima de las expectativas de 53,5. El dato volvió a señalar una expansión sólida del sector servicios, con una aceleración en la actividad/producción (57,4 vs. 55,2), a la vez que se moderaron los nuevos pedidos (53,1 vs. 56,5), el empleo (50,3 vs. 51,7) y los tiempos de entrega de proveedores (54,2 vs. 51,8). Los inventarios (45,1 vs. 54,2) y la cartera de pedidos (44,0 vs. 42,6) continuaron en zona de contracción, al tiempo que las presiones de precios se intensificaron (66,6 vs. 65,1).
Por último, se conoció el dato de inflación de enero para la Eurozona. Concretamente, los precios cayeron un 0,5% m/m durante enero, luego de haber registrado un aumento de 0,2% m/m en diciembre de 2025. En términos interanuales, la inflación fue de 1,7%, desacelerándose desde el 1,9% i.a. registrado en diciembre de 2025. En cuanto a la inflación núcleo, que excluye energía y alimentos, se desaceleró a 2,2% i.a. en enero, luego del 2,3% i.a. del mes previo.
