La semana comenzó volátil, con las acciones revirtiendo las bajas iniciales y un liderazgo claro del sector tecnológico, mientras el mercado continúa procesando el cambio de expectativas en torno a la política monetaria en EE. UU. En renta fija, los bonos del Tesoro operaron con presión vendedora ante señales de mayor dinamismo en la actividad manufacturera. En este contexto, el dólar recuperó fortaleza y los commodities profundizaron la corrección iniciada la semana pasada, con caídas generalizadas en energía y metales, en un entorno de menor prima por riesgo geopolítico y toma de ganancias tras los fuertes avances previos.

Las acciones comenzaron la rueda con bajas que fueron revertidas con el correr de la jornada. La mayor suba fue para el Dow Jones, avanzando un 1,1%, seguido del Nasdaq, que subió un 0,9%, y, por último, el S&P 500, que exhibió una ganancia de 0,7%. El avance del mercado estuvo encabezado por el segmento tecnológico. Palantir mostró una suba de 2,0% en la previa de la presentación de resultados, mientras que AMD, Alphabet y Amazon operaron con tono firme a la espera de sus balances de la semana. En sentido contrario, Nvidia retrocedió un 0,7% luego de indicar que se habría frenado su proyecto de inversión por USD 100.000 M en OpenAI. En paralelo, las acciones vinculadas a minería y energía mostraron caídas, afectadas por el fuerte descenso en los precios del oro, el petróleo y el gas natural.

Mientras el mercado digiere la noticia del futuro presidente de la Fed, Kevin Warsh, los rendimientos de los bonos del Tesoro operaron al alza en todos los tramos de la curva, influidos también por el dato positivo de PMI manufacturero. Tanto la UST2Y como la UST10Y y la UST30Y avanzaron 4 pb, cerrando en niveles de 3,57%, 4,28% y 4,91%, respectivamente. Si bien el mercado continúa descontando dos recortes de 25 pb en 2026 —uno en junio y otro en octubre—, considera a Warsh como un candidato de perfil más contractivo, que ha manifestado su oposición a expandir el balance de la Fed. Con estas variaciones, el índice de bonos del Tesoro cayó un 0,4%. En corporativos, los Investment Grade retrocedieron un 0,3%, mientras que los High Yield operaron neutrales. Por su parte, la deuda de mercados emergentes cayó un 0,3%.

En este contexto, el US Dollar Index recuperó un 0,7% y cerró en 97,71, impulsado por una apreciación de 0,6% frente al euro y al yen japonés, y de 0,3% frente a la libra. A su vez, el dólar se apreció levemente frente al real, un 0,1%, cerrando en un nivel de USDBRL 5,26. En cuanto al oro, continuó con la corrección iniciada hacia el final de la semana pasada y retrocedió un 3,7% hasta un nivel de USD 4.701 la onza.

La rueda fue negativa para los commodities en general, con el petróleo retrocediendo un 4,8% hasta un nivel de USD 62,1 el barril. Trump señaló que Washington mantiene conversaciones con Irán, lo que redujo los temores a interrupciones inmediatas en el suministro en Medio Oriente. En la misma línea, funcionarios iraníes se mostraron abiertos a negociar, contribuyendo a calmar a un mercado que había incorporado el riesgo de un conflicto. En metales, la plata retrocedió otro 4,6% y cerró en USD 80,5 la onza, mientras que el cobre perdió un 1,7% y cerró en USD 5,8 la libra.

En el dato económico del día, el PMI manufacturero del ISM de EE. UU. sorprendió al alza en enero de 2026, al subir a 52,6 desde 47,9 en diciembre y ubicarse muy por encima de las previsiones de 48,5. El dato mostró que la actividad del sector manufacturero volvió a expandirse por primera vez en 12 meses y al ritmo más alto desde 2022. En paralelo, las presiones de precios se mantuvieron prácticamente sin cambios (59 vs. 58,5).