Los mercados protagonizaron una rueda definida por dos grandes fuerzas: la esperanza de un acuerdo diplomático entre EE. UU. e Irán, que derrumbó el petróleo y alivió las presiones inflacionarias, y una poderosa oleada de resultados corporativos que llevó al S&P 500 y al Nasdaq a nuevos récords históricos. Los rendimientos de los bonos del Tesoro cayeron con fuerza desde sus máximos de nueve meses, y el dólar retrocedió a niveles previos al inicio del conflicto.
Los tres principales índices de acciones de EE. UU. tuvieron una buena jornada. El S&P 500 avanzó 1,2%, el Nasdaq 1,8% –ambos cerrando en nuevos máximos históricos– y el Dow Jones 1,2%. Los sectores de tecnología (+2,1%), industrial (+2,4%) y consumo discrecional (+1,7%) encabezaron las alzas; energía fue el único sector en rojo (-4,5%), arrastrado por el desplome del petróleo. Entre las acciones individuales, AMD se disparó 17,7% tras publicar resultados del Q1 que superaron ampliamente las estimaciones, con el segmento de data center creciendo 57% y un guidance optimista sobre la demanda de IA. Disney ganó 7,1% luego de reportar un Q2 con EPS de USD 1,57 –por encima del estimado de USD 1,50–, impulsado por la rentabilidad récord de su segmento de streaming y el sólido gasto en sus parques temáticos. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. avanzó 2,6%. Europa subió 2,5%, Japón 2,6% y China 2,4%. Los mercados emergentes treparon 3,0%, con Latam ganando 1,3% y Brasil 0,2%.
Por otro lado, los rendimientos de los bonos del Tesoro cayeron con fuerza, aliviados por el derrumbe en el precio del crudo y la expectativa de que un posible acuerdo con Irán reduciría las presiones inflacionarias. Tanto la UST2Y como la UST10Y bajaron 7 pb hasta 3,87% y 4,35%, respectivamente, alejándose del máximo de nueve meses alcanzado el lunes. Como resultado, el índice de bonos del Tesoro avanzó 0,4%, los corporativos Investment Grade subieron 0,5% y los High Yield 0,3%. La deuda de mercados emergentes fue la más beneficiada, con un alza de 0,7%. El mercado no descuenta ningún recorte de tasas en el horizonte visible, con el escenario de hold dominando en todas las reuniones hasta, al menos, 2027. Por otro lado, las expectativas de inflación a cinco y diez años cayeron 7 pb y 4 pb, hasta niveles de 2,59% y 2,43%, respectivamente.
A su vez, el DXY bajó 0,4% hasta 98,02, retrocediendo a niveles previos al inicio del conflicto. Perdió 0,5% frente al euro y 0,4% ante la libra, mientras que el yen se apreció 1,0% contra el dólar. En Brasil, la moneda subió 0,2% y cerró en USDBRL 4,92. El oro avanzó 3,0% hasta USD 4.691 la onza, impulsado por la debilidad del dólar y la baja en los rendimientos reales. La plata tuvo una rueda más firme, aumentando 6,0% hasta USD 77,2 la onza.
Por su parte, el petróleo WTI cayó 7,0% hasta USD 95,13 el barril, su segunda caída fuerte en dos días, luego de que EE. UU. presentara a Irán un borrador de memorándum para poner fin al conflicto. Irán señaló que está evaluando la propuesta, con una respuesta esperada a través de los mediadores pakistaníes. Trump también anunció una pausa temporal en la operación de escolta naval a través del estrecho, al tiempo que avanza el proceso diplomático. La soja bajó 1,4% hasta USD 433,2 la tonelada. El cobre avanzó 3,3% hasta USD 6,14 la libra, recuperándose ante la expectativa de mayor demanda industrial global si el conflicto se resuelve.
Finalmente, el reporte ADP de empleo privado mostró que las empresas estadounidenses incorporaron 109.000 trabajadores en abril, el mayor aumento desde enero de 2025 y por encima de las expectativas del mercado de 99.000. El dato refuerza la imagen de un mercado laboral resiliente. El sector de servicios lideró con 94.000 nuevos puestos, impulsado por educación y salud (+61.000), en tanto que las pequeñas empresas fueron las mayores contribuyentes, con 65.000 empleos.


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