Los activos locales registraron una rueda con subas generalizadas, impulsada por dos catalizadores: el upgrade de Fitch a B− con perspectiva estable y la mejora del contexto global tras el avance de las negociaciones entre EE. UU. e Irán. La combinación de ambos factores traccionó sobre los bonos soberanos en dólares, empujó el riesgo país a la baja y sostuvo una jornada favorable para la deuda en pesos. El tipo de cambio oficial continuó cayendo ante un BCRA que siguió acumulando divisas, aunque a un menor ritmo.
Fitch publicó el martes la mejora de la calificación soberana argentina desde CCC+ hacia B−, con perspectiva estable, el primer escalón en territorio single B bajo el ciclo actual. La agencia destacó la mejora estructural de los balances externo y fiscal, y valoró el impacto de las elecciones de medio término de octubre de 2025, que ampliaron la capacidad legislativa del Gobierno para avanzar en reformas clave, como la laboral y la flexibilización minera. Fitch también reconoció la mejora en las perspectivas de acumulación de reservas internacionales. La perspectiva “estable” indica que el organismo no anticipa cambios en el corto plazo, aunque advirtió que persisten vulnerabilidades vinculadas al nivel de reservas netas, la inflación y el historial de inestabilidad macroeconómica del país.
Los bonos en dólares avanzaron en torno al 1,5% en promedio, recibiendo el impulso combinado de la recalificación de Fitch y la mejora del contexto global asociada al avance de la tregua entre EE. UU. e Irán, que favoreció el clima de riesgo para la deuda emergente en general. El tramo largo fue el protagonista: Globales y Bonares con vencimiento entre 2035 y 2041 ganaron entre 1,8% y 2,3%, con GD38 y GD41 registrando las subas más pronunciadas, mientras que el tramo corto avanzó hasta un 1,0%. Con este desempeño, el riesgo país cedió 43 pb y cerró en 515 pb. Los BOPREAL operaron prácticamente sin cambios, con variaciones de entre 0% y 0,2% en los distintos strips.
La deuda en pesos tuvo una rueda favorable, con los bonos CER liderando las subas con avances del 0,4%. La curva a tasa fija le siguió con un alza del 0,3%, con tasas comprimiendo a lo largo de toda la curva –entre 1,9% y 2,1% TEM–. Los Duales subieron en la misma medida, con la Tamar avanzando hasta 23,4% TNA, mientras que los dollar-linked cayeron un 0,1% ante la baja en los tipos de cambio.
El tipo de cambio oficial cerró en $1.386,29, con una baja de 0,6% respecto de la rueda anterior, ampliando a 23,7% la distancia al techo de la banda, que se ubica en $1.714,28 para mayo. El dólar MEP (GD30) operó en $1.427, con una caída de 0,3%, y el dólar CCL cerró en $1.483, también con un retroceso de 0,3%. La brecha del CCL respecto del tipo de cambio oficial se mantiene en torno al 7%, y el canje MEP-CCL se ubica cerca del 4%. El BCRA compró USD 45 M en la rueda, acumulando USD 185 M en las primeras tres jornadas de mayo y USD 7.340 M en lo que va del año. En tanto, el stock de reservas brutas cayó en USD 233 M y cerró en USD 45.674 M.
Los futuros cayeron un 0,6% y el interés abierto se redujo en USD 27 M, finalizando en USD 4.337 M. El volumen operado subió USD 47 M y cerró en USD 784 M. Las tasas implícitas de mayo y junio cerraron en 19% y 21% TNA, respectivamente.
El Merval avanzó un 4,4% en pesos y un 4,7% en dólares CCL, cerrando en USD 1.942. La suba fue generalizada y estuvo claramente liderada por el sector financiero, algo usual en un contexto de risk-on global, seguido por utilities y materiales, mientras que energía fue el único sector que operó levemente a la baja. En el panel local, Banco Macro (10,7%), Banco Supervielle (8,1%) y Banco BBVA Argentina (8,0%) encabezaron los avances, en tanto que YPF (-1,4%) fue la única baja destacada. Entre las acciones que cotizan en Nueva York, el promedio subió un 4,4%, con Banco Macro (10,8%), Ternium (9,6%) y BBVA (7,8%) como las principales ganadoras, mientras que Vista Energy (-4,8%), AdecoAgro (-2,3%) e YPF (-1,3%) registraron los mayores retrocesos.


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