La rueda del jueves fue positiva para los bonos en dólares, que registraron avances generalizados y una compresión del riesgo país. El contexto externo acompañó –con un tono favorable para la deuda emergente comparable– y se sumó la continuidad en la acumulación de reservas por parte del BCRA. Todo esto ocurrió en un marco en el que el tipo de cambio operó con caídas y las tasas cedieron levemente. En contraste, la curva en pesos mostró un desempeño más débil, con bajas a lo largo de todos sus segmentos, posterior a la licitación, en la que el Tesoro terminó convalidando tasas por encima de las del mercado secundario.

Respecto a este último punto, los dollar-linked lideraron las pérdidas al caer un 0,8%, en línea con la baja de los tipos de cambio, seguidos por los duales, que cedieron un 0,3%. Tanto los bonos CER como la curva a tasa fija registraron bajas del 0,2%, aunque el Bonte se mantuvo resiliente al avanzar un 0,6%. Esta dinámica se dio incluso con el retroceso de las tasas overnight: la tasa de caución a un día promedió 37,9% TNA y la Repo 37,5% TNA, mientras que la tasa TAMAR subió hasta el 35% TNA.

Por otro lado, los bonos soberanos en dólares tuvieron una jornada positiva, en una rueda que también fue favorable para la deuda emergente comparable. Así, los bonos avanzaron un 0,6%, destacándose el GD41 con una suba del 0,9%. Con esta performance, el riesgo país retrocedió unos 18 pb hasta los 568 pb. En tanto, los BOPREAL se destacaron con un alza del 1%.

A su vez, el tipo de cambio oficial volvió a operar con caídas del 0,7% y cerró en $1.443,86, ubicándose a un 7% del techo de la banda. El BCRA volvió a intervenir en el mercado de cambios con compras por USD 47 M, acumulando compras netas por USD 562 M en enero. Por su parte, los dólares financieros operaron con bajas del 0,6% en el MEP y del 1,5% en el CCL, finalizando en $1.472,3 y $1.498,4, respectivamente, reduciendo el canje hasta el 1,8% (desde 2,8% el miércoles). En tanto, el stock de reservas brutas cayó en USD 72 M para cerrar en USD 44.646 M.

Los contratos de dólar futuro también volvieron a registrar caídas del 0,5%, lideradas por los contratos de enero y febrero, que retrocedieron un 0,9%. El volumen operado subió unos USD 24 M para cerrar en USD 525 M, al tiempo que el interés abierto aumentó unos USD 55 M y alcanzó los USD 5.660 M. De esta forma, la curva descuenta una devaluación implícita del 2,6% m/m en febrero y marzo, del 2,5% m/m en abril, y luego se reduce gradualmente hasta el 2,3% m/m en los contratos más largos, con las tasas implícitas operando en torno al 28%-32% TNA, por debajo del rendimiento de las Lecaps.

El Merval anotó una caída del 1,1% en pesos y de 1,6% en dólares, cerrando en USD 1.940. La baja fue impulsada por los sectores de Utilidades, Energía y Consumo Básico, con las acciones de Telecom (-5%), Pampa (-2,6%) e IRSA (-2,4%) liderando las caídas. En tanto, los sectores de Industria, Materiales y Financiero registraron ganancias, siendo Holcim (+4,7%), VALO (+4%) y Transener (+3,9%) las acciones que mostraron los mejores desempeños. Mientras tanto, las acciones que cotizan en Wall Street operaron con pérdidas del 2,6%.