Después de un marzo que fue el segundo mejor mes del último año, con $2,79 billones negociados, un salto del 18% frente a febrero, abril cerró con instrumentos negociados por $2,50 billones en el Mercado Argentino de Valores (MAV), una retracción del 10% mensual. Sin embargo, no alcanza a borrar la fuerte expansión acumulada en el año, con una lectura que sigue siendo robusta. El volumen negociado creció un 51% respecto a abril de 2025, lo que da cuenta de la dinámica estructural que viene ganando el segmento de instrumentos de negociación individual dentro del mercado de capitales argentino.
Un stock pendiente que no para de crecer
Más allá del flujo mensual de operaciones, el stock de instrumentos pendientes de vencimiento continuó su tendencia alcista. Al cierre de abril, el saldo vivo en el MAV ascendía a $6,10 billones, un 2,9% por encima del registrado a fin de marzo, reflejando una ampliación de la base operada por mes por grandes empresas y PyMEs.
El pagaré lidera el stock, pero retrocedió en el mes
El pagaré continúa siendo el instrumento predominante, con el 50% del saldo pendiente ($1,26 billones), aunque tuvo una baja en su flujo mensual más grande. El volumen negociado en abril cayó un 21% frente a marzo, pasando de $1,60 billones a $1,26 billones.
En términos interanuales, si bien el instrumento conserva terreno positivo con un alza del 17,7% nominal, el volumen de negociación ha tenido una retracción en términos reales.
El segmento no garantizado concentra la operatoria con un 93% del total, contra los tramos avalado y garantizado. Cerca del 12% del volumen está nominado en dólares (entre hard dollar y dollar-linked). Las tasas de referencia MAV para el pagaré avalado se ubicaron en abril en torno al 31,18% TNA en el tramo corto (hasta 180 días) y 32,53% para plazos extendidos.
El Cheque de Pago Diferido aceleró y ganó participación
El Cheque de Pago Diferido (CPD) fue el único instrumento que avanzó mensualmente en abril: el volumen negociado creció un 4,8%, pasando de $1,12 billones en marzo a $1,17 billones. El instrumento representa el 47% del saldo pendiente total.
La expansión interanual del CPD es la más pronunciada del segmento: un 110,3% respecto a abril de 2025, más que duplicando el volumen de hace un año.
Las tasas continuaron descendiendo en todos los segmentos. La tasa promedio de cheques avalados se ubicó en 24,71% TNA, 247 puntos básicos por debajo de la registrada en marzo (27,18%). Los cheques no garantizados, que habían cerrado el mes anterior en 37,15%, bajaron a 33,56%, una caída de 359 pb, y el segmento garantizado descendió de 25,70% a 23,01%, con una baja de 269 pb. La compresión de tasas a lo largo de toda la curva refleja el contexto de mayor liquidez y la creciente normalización del mercado de crédito.
La Factura de Crédito Electrónica: pequeña, pero dinámica
La Factura de Crédito Electrónica (FCE) sigue siendo el segmento más chico, apenas el 3% del saldo pendiente, pero con el mayor crecimiento interanual. En abril se negociaron $67.794 millones, una leve baja del 5,8% respecto a marzo ($71.964 millones), aunque la expansión interanual alcanza el 188,7%.
En el mes se operaron 1.298 facturas, frente a las 1.308 de marzo. Las empresas obligadas al pago con mayor participación fueron YPF S.A. ($21.505 millones), INC S.A. ($11.307 millones) y Vista Energy Argentina S.A.U. ($6.338 millones). El 90% del volumen está denominado en pesos.
Contexto y perspectivas
El freno de abril puede leerse, al menos en parte, como una corrección natural luego del salto de marzo, que estuvo entre los más activos de los últimos doce meses, más que como una señal de deterioro del segmento. La dinámica interanual en todos los instrumentos sigue siendo claramente positiva, y el stock pendiente en crecimiento sugiere que más empresas utilizan el mercado de capitales como canal habitual de financiamiento.
El descenso generalizado de tasas a lo largo de abril agrega una señal adicional: el mercado está asimilando más demanda a menor costo, lo que en principio es una combinación favorable para la profundización del financiamiento PyME vía MAV.
El freno de abril puede leerse, al menos en parte, como una corrección natural luego del salto de marzo, que estuvo entre los más activos de los últimos doce meses, más que como una señal de deterioro del segmento. La dinámica interanual en todos los instrumentos sigue siendo claramente positiva, y el stock pendiente en crecimiento sugiere que más empresas utilizan el mercado de capitales como canal habitual de financiamiento.
En este mercado, que sigue creciendo en volumen, stock pendiente y diversidad de alternativas, la elección del instrumento adecuado se vuelve cada vez más relevante para las PyMEs. La baja generalizada de tasas mejora las condiciones de acceso, pero la decisión óptima contempla no solo el costo financiero, sino también el plazo requerido, el flujo de fondos, la moneda de facturación y el tipo de respaldo disponible.
El CPD se consolida como una herramienta eficiente para necesidades de corto plazo y liquidez, mientras que el pagaré permite extender plazos y estructurar financiamiento con mayor previsibilidad. La FCE, aunque todavía representa una porción menor del mercado, gana atractivo para empresas proveedoras de grandes compañías que buscan anticipar cobranzas. Así, el crecimiento del MAV no solo amplía el acceso al financiamiento, sino que también permite a cada empresa diseñar una estrategia más alineada con su ciclo de negocio, desde determinar los plazos hasta la moneda de facturación.


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