La semana dejó un tono constructivo para los activos locales. Los bonos soberanos en dólares repuntaron, mientras que las acciones registraron nuevas caídas. En paralelo, el tipo de cambio oficial profundizó su baja, aun con el BCRA acelerando las compras en el mercado oficial. A su vez, en la licitación de la semana, el Tesoro volvió a retirar pesos, dejando la liquidez algo más ajustada, lo que se reflejó en tasas de corto plazo más firmes. Aun así, las curvas en pesos se mantuvieron sólidas, con mejor desempeño en los Duales y los CER y un comportamiento más moderado en el resto de los tramos. En el plano político, se sumó una señal relevante con la media sanción de la reforma laboral en el Senado, que ahora deberá ser tratada en Diputados. Como anticipamos, la mala noticia fue el dato de inflación, dado que el IPC volvió a acelerarse en enero y acumula ocho meses consecutivos de subas, una dinámica que —en un contexto de caída del tipo de cambio nominal— podría comenzar a generar interrogantes sobre la competitividad cambiaria. En una semana corta, la atención estará puesta en el resultado fiscal de enero, luego del deterioro que mostró la recaudación en el primer mes del año. Además, se conocerán el Índice de Precios Mayoristas y el Índice del Costo de la Construcción, dos referencias relevantes para seguir la dinámica de costos y precios en una economía donde la desaceleración inflacionaria aún no logra consolidarse.
Avanza la reforma laboral. La reforma laboral obtuvo media sanción en el Senado con 42 votos a favor y 30 en contra, incorporando 28 modificaciones respecto del proyecto original. Entre los cambios más relevantes, se redefinió el esquema de indemnizaciones: la base de cálculo excluirá conceptos como aguinaldo, vacaciones, premios y propinas; se estableció un tope equivalente a tres salarios de convenio; y se habilitó la cancelación en cuotas —hasta 6 pagos para grandes empresas y 12 para PyMES—. En paralelo, la reducción de Contribuciones Patronales quedó acotada al 2,5% para PyMES y al 1% para grandes empresas, mientras que no se avanzó con una rebaja del Impuesto a las Ganancias para personas jurídicas, manteniéndose únicamente la eliminación prevista para Inmuebles. El texto conserva, además, el Régimen de Incentivo de Medianas Inversiones (RIMI), el esquema de “salarios dinámicos”, el Fondo de Asistencia Laboral y disposiciones vinculadas a una mayor flexibilidad horaria y de vacaciones, junto con una cuota sindical con tope del 2%. El proyecto será ahora tratado en la Cámara de Diputados.
La inflación vuelve a acelerarse. El IPC Nacional de enero subió 2,9% m/m y 32,4% i.a. De esta manera, anotó la octava suba consecutiva, superando las expectativas de los analistas, que estimaban un alza de 2,4% m/m en el último REM y de 2,1% m/m en el de un mes atrás. El incremento del mes estuvo impulsado por los precios estacionales, que aceleraron con una variación de 5,7% m/m —los precios de verduras subieron casi un 30% m/m— y más que compensaron la moderación en los precios regulados y en el IPC core, que avanzaron 2,4% m/m y 2,6% m/m, respectivamente, desde 3,3% m/m y 3,0% m/m en diciembre. Para febrero y marzo esperamos un alza no menor al 2,5% m/m, impulsada por precios regulados y algunos estacionales, como educación. La resistencia de la inflación a bajar en un contexto de caída del tipo de cambio nominal erosiona la competitividad del peso y podría generar mayor tensión en el mercado cambiario en el mediano plazo.
El BCRA sigue comprando. El BCRA extendió su racha ininterrumpida de compras en el mercado oficial y en la semana adquirió USD 615 M, casi el doble que la semana anterior, acumulando en lo que va de febrero compras netas por USD 932 M, mientras que en el año el total asciende a USD 2.082 M. La acumulación se produjo incluso con el tipo de cambio acentuando su caída, en un contexto de liquidación del agro que se mantiene relativamente estable —en torno a USD 70 M diarios— y de oferta adicional de divisas vinculada a colocaciones de ON y préstamos financieros. En este marco, el stock de reservas brutas subió en USD 218 M en la semana y cerró en USD 45.158 M, mientras que las reservas netas siguen siendo negativas en torno a USD 19.300 M, de acuerdo con la definición del FMI, mientras que, en la definición tradicional, el saldo negativo alcanza USD 2.400 M.
Buscando piso. El tipo de cambio oficial profundizó su caída y retrocedió 2,5% en la semana, cerrando en $1.395,4 y ubicándose a 13,6% del techo de la banda. Los dólares financieros acompañaron con bajas más moderadas de 1,5% en el MEP y de 1,4% en el CCL, cerrando en $1.422,3 y $1.470,8, respectivamente. De esta manera, la brecha se amplió hasta 3,4%. La menor demanda de cobertura también se reflejó en los contratos de dólar futuro, que en la semana cayeron 2,6%, mientras que el volumen operado aumentó en USD 156 M y el interés abierto avanzó en USD 295 M. Así, los contratos descuentan una devaluación implícita de 2,5% m/m en marzo y de 2,2% m/m en promedio para el resto de las posiciones, al tiempo que las tasas implícitas operan en torno a 30% TNA.
El Tesoro sostiene un rollover elevado. En la última licitación, el Tesoro logró renovar el 123,4% de los vencimientos —que ascendían a aproximadamente $7,3 billones— y, de esta manera, absorbió cerca de $1,7 billones del sistema. Si bien las tasas convalidadas se ubicaron en línea con el mercado secundario, con una TNA promedio ponderada de 33,5%, la asignación evidenció una marcada preferencia por el tramo más corto de la curva: el 77,3% del monto adjudicado se concentró en instrumentos con vencimiento entre abril y julio, lo que arroja un plazo promedio de apenas 150 días. La fuerte concentración en el corto plazo sugiere que el mercado continúa mostrando escaso apetito por extender duration y, de persistir esta dinámica, el perfil de vencimientos del Tesoro podría volverse más exigente en los próximos meses: considerando esta licitación, los compromisos ascienden a $18 billones en marzo y a $29,1 billones en abril.
Liquidez más ajustada y tasas al alza. Tras la licitación en la que el Tesoro absorbió $1,7 billones del sistema, las tasas de corto plazo tendieron al alza respecto de la semana previa: la caución a un día promedió 34,7% TNA (vs. 25,3% previo) y la Repo se ubicó en 35,4% TNA (vs. 24,4% previo), reflejando una menor liquidez en el mercado monetario. A pesar de este movimiento en el tramo corto, la semana fue favorable para la deuda en pesos, con una mejora más marcada el viernes, en la jornada de liquidación de la licitación. Se destacaron los bonos Duales, con una suba semanal del 1,4% y rendimientos en torno a TAMAR +4%. Los bonos CER también mostraron un desempeño sólido —impulsados en parte por un dato de inflación que sorprendió al mercado— y avanzaron 1,3% en la semana. A estos niveles, rinden CER +4% en el tramo 2026 y CER +7% en los vencimientos más largos, descontando una inflación de 2% m/m entre febrero y abril y una variación acumulada de 24,9% para 2026. La curva a tasa fija volvió a quedar más rezagada al avanzar 1,1%, y los rendimientos comprimieron a niveles de 31% TNA (2,6% TEM) en el tramo largo, mientras que en el tramo corto se mantienen en torno a 34% TNA (2,8% TEM). Dentro de este segmento volvió a destacarse el Bonte 2030, al subir 2,8% en la semana. Por último, los dollar-linked continuaron castigados al caer 1,2% en la semana, en el marco de la baja en los tipos de cambio, y rinden devaluación +2,5%, al tiempo que descuentan una devaluación implícita de 5,5% directa hacia abril.
Rebote en la deuda soberana. La deuda soberana en dólares registró un rebote semanal, con un desempeño levemente superior al de los comparables, impulsado por la mejora general en mercados emergentes, la media sanción de la reforma laboral y las compras del BCRA. Los soberanos avanzaron en promedio 0,9% en la semana y el riesgo país cerró en 516 pb. La suba fue liderada por Globales y Bonares, con alzas de 1,2% en el AL30 y 1,1% en el GD35, mientras que los comparables ganaron 0,7%. A estos niveles, la curva de Globales mantiene una pendiente marcadamente positiva, con rendimientos entre 5,5% y 8,9% TIR, y la de Bonares entre 7,3% y 9,5%. En el segmento BCRA, los BOPREAL retrocedieron 0,4%, con una caída más pronunciada en la Serie 3 (-1,8%) y TIR en el rango de 4,4% a 9,8%. En subsoberanos, los precios subieron en promedio 0,6%, con TIR entre 5,7% y 11,2%; se destacó Chaco 2028 (+4,6%), mientras que Buenos Aires 2037 avanzó 0,4%. Por último, los corporativos ganaron 0,2% en la semana, con Edenor 2030 subiendo 0,7%; las TIR bajo ley extranjera se ubican entre 6,0% y 9,5%, y entre 4,5% y 9,0% en el mercado local.
Merval a contramano de Latam. El Merval volvió a retroceder, impulsado por los sectores de industria, construcción y bancos. Concretamente, cayó 8,1% en pesos, mientras que en dólares retrocedió 4,4%. De esta manera, cerró en USD 1.915 y en el año acumula una baja de 4,4% en dólares. Las acciones que más cayeron fueron BBVA (-7,8%), Galicia (-6,8%) y Cresud (-6,4%), mientras que las subas de TGN (9,9%), Ternium (6,0%) y LOMA (4,1%) compensaron parcialmente las pérdidas. En cuanto a las acciones que cotizan en Wall Street, la caída fue de 3,3% promedio en la semana, liderada por Globant (-17,7%), BBVA (-9,9%) y Cresud (-8,3%), mientras que Bioceres mostró un rebote de 3,3%.
Lo que viene. A pesar de tratarse de una semana corta, se publicarán varios datos macroeconómicos relevantes. Hoy se dará a conocer el resultado fiscal de enero, en un contexto en el que la recaudación mostró un deterioro en el primer mes del año. El jueves se publicarán el Índice del Costo de la Construcción (ICC) y el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) de enero, dos indicadores que cobran relevancia en un escenario en el que la dinámica de precios continúa mostrando resistencia.


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