Buenas noticias para la economía americana en el arranque del año. El mercado laboral se recupera, con la desocupación baja y salarios en alza, mientras que la inflación va convergiendo lentamente al objetivo de la Fed. Este contexto abre la posibilidad de que la política monetaria sea menos restrictiva y que lleguen más recortes de tasas –por ahora el mercado espera solo dos–. Del lado fiscal, los ingresos suben de la mano de los aranceles, en tanto que el gasto cae en términos reales, lo que permitió una saludable baja del déficit en los primeros cuatro meses del año fiscal. Será clave la voluntad de Trump de continuar por el actual sendero y convencer al mercado de una dinámica fiscal sostenible, si bien el plan aprobado el año pasado no trae muchas esperanzas. A la buena macro se suma la buena micro que muestran los balances de las empresas, con beneficios que siguen creciendo por encima del 10% i.a. Pese a este entorno favorable, los mercados financieros continúan volátiles y tensos ante la incertidumbre que rodea el mundo de la IA, que tendrá nuevos ganadores y perdedores. En este marco, los ganadores de la última semana fueron los bonos, que aprovecharon la expectativa de tasas más bajas, al tiempo que las acciones volvieron a retroceder, el dólar siguió debilitándose y los commodities operaron con bajas generalizadas, con excepción de la soja. Las miradas de esta semana estarán en la publicación de las últimas minutas de la Fed y en los indicadores de actividad del último trimestre de 2025, a medida que se va cerrando la temporada de balances.
MACRO
Estados Unidos
Mejoró el empleo. El informe de empleo de enero –que debía publicarse una semana antes y fue reprogramado por el breve shutdown– trajo una mala y una buena noticia. La mala fue la revisión de los datos de 2025, que mostraron que se crearon muchos menos empleos no agrícolas que los previamente informados: de 584.000 a 181.000. Esta corrección marca una mayor desaceleración en la creación de empleo, dado que en 2023 y 2024 se habían creado 2,6 millones y 1,5 millones de nuevos puestos, respectivamente. Vale remarcar que, pese a estos ajustes, la tasa de desocupación prácticamente no se modificó y cerró 2025 en 4,4%, apenas por encima del 4,1% del año anterior. Con este marco de fondo, la buena noticia fue que en enero la creación de empleo se aceleró a 130 mil nuevos puestos no agrícolas, impulsados por el sector privado, que generó 172 mil, mientras que el sector público redujo 42 mil. Esto, sumado al aporte del empleo agrícola, permitió compensar el aumento de la Población Económicamente Activa (PEA) y, por ello, la tasa de desocupación bajó a 4,3%. También fue positiva la dinámica de los salarios, que subieron 0,4% m/m y 3,7% i.a., lo que supone una mejora de 1,4% i.a. en el poder de compra. Con el empleo creciendo al 0,2% i.a. y los salarios reales al 1,4% i.a., la masa salarial tuvo un alza real de 1,6% i.a., lo que constituye un buen colchón para el consumo.
Inflación baja. En enero, el IPC general marcó un alza de 0,2% m/m, levemente por debajo del 0,3% m/m que estimaba el mercado y del 0,3% m/m registrado en diciembre, acumulando en el último año un aumento de 2,4%. La desaceleración respecto del mes anterior fue generalizada –salvo en transporte– y se destacó la caída de 1,5% m/m en los precios de la energía. Por su parte, el IPC Core mostró un leve repunte frente a diciembre, al marcar una suba de 0,3% m/m –vs. 0,2% m/m del mes previo–, aunque el alza interanual se ubicó en 2,5% i.a. De esta manera, la dinámica de precios se acerca cada vez más a la meta de la Fed, lo que podría impulsar una política monetaria menos restrictiva.
Mejora el resultado fiscal. En enero, el resultado del gobierno federal marcó un déficit primario de USD 18.600 M, que se extiende a USD 94.600 M al contabilizar los pagos de intereses. Si bien el resultado sigue siendo muy negativo, comparado con enero del año pasado el resultado primario mostró una reducción de 61%, debido a que los ingresos crecieron 9% i.a. –sin aranceles el alza habría sido de 5% i.a.–, y el gasto primario lo hizo al 3,1% i.a., en tanto que el déficit global registró una caída de 26% i.a. Con este resultado, en los cuatro meses del actual ejercicio fiscal los ingresos subieron 12% i.a., al tiempo que el gasto total lo hizo al 2% i.a., lo que resultó en un déficit primario de USD 350.000 M –una reducción de 35% respecto del mismo período del ejercicio fiscal anterior– y uno global de USD 697.000 M –contra USD 840.000 M del ejercicio previo–. Anualizando los resultados, el déficit primario sería de 3,3% de PBI y el déficit global llegaría a 6,6% de PBI, lo que implica una reducción de 35% y 21%, respectivamente. Pese a la mejora que muestra el ejercicio fiscal actual, en la reciente actualización de sus proyecciones la oficina de presupuesto del Congreso (CBO) estima que este año fiscal el déficit subiría 4,4% i.a. hasta USD 1,9 billones, aunque en términos de PBI quedaría en 5,8%, igual al del período anterior. En cambio, el déficit primario sería 2,6% de PBI –vs. 2,7% de PBI del ejercicio previo–, por lo que la deuda pública se incrementaría a 100,6% del PBI desde 99,4% del PBI. Para los próximos 10 años no prevé mejoras sustantivas, dado que estima que el déficit global promediará 6,1% del PBI y la deuda pública se elevaría hasta 120% del PBI en 2036.
Leve desaceleración en los beneficios corporativos. Durante la semana 83 compañías del S&P 500 (17% del índice) reportaron resultados, lo que elevó al 74% la proporción de empresas que ya presentaron balances. Entre los reportes más relevantes se destacaron Coca-Cola, McDonald’s, Cisco, Ford, Ferrari, Spotify y Shopify. Si bien el tono general se mantuvo positivo, se observó una moderación en el margen: la proporción de compañías que superaron las estimaciones de beneficios descendió de 79% a 76%, mientras que la sorpresa positiva promedio en ganancias se redujo de 8,26% a 7,74%. En contraste, la sorpresa en ventas mostró una mejora significativa, al pasar de 0,02% a 1,80%. Con los resultados conocidos hasta ahora, los beneficios del 4Q25 crecen 12,2% i.a., por debajo del 13,6% i.a. registrado la semana anterior. A nivel sectorial, el mayor dinamismo se concentra en Industriales (+31,2% i.a.), Tecnología (+22,6% i.a.) y Materiales (+19,6% i.a.), al tiempo que Consumo Discrecional registra una contracción de 1,3% i.a. En un contexto de mayor sensibilidad del mercado hacia el segmento de software, se siguió de cerca el balance de Cisco: si bien superó expectativas en ingresos y beneficios, presentó una guía de margen bruto inferior a la esperada.
Resto del mundo
Europa: menor superávit comercial y crecimiento. El superávit comercial de la eurozona se redujo a EUR 12.600 M en diciembre de 2025, desde los EUR 13.900 M del año anterior, debido a que las importaciones crecieron 4,2% i.a. –totalizaron EUR 221.000 M–, mientras que las exportaciones lo hicieron 3,4% i.a. –llegaron a EUR 234.000 M–. Para todo 2025, el bloque registró un superávit de EUR 164.600 M, ligeramente inferior a los EUR 168.900 M de 2024, ya que las exportaciones aumentaron 2,4% i.a. y las importaciones 2,7% i.a. Por otro lado, la segunda revisión del PBI del 4Q25 marcó que la actividad creció 0,3% t/t, siendo España la economía de mejor desempeño al registrar una expansión de 0,8% t/t, impulsada por la solidez del consumo de los hogares y la inversión fija. Por su parte, Alemania e Italia crecieron 0,3% t/t cada una, al tiempo que Francia avanzó 0,2% t/t. En términos anuales, el PBI de la eurozona aumentó 1,3%, ligeramente por debajo del 1,4% del 3Q25. Para todo 2025, el PBI se expandió 1,5%, acelerándose desde el 0,9% de 2024. Para este año, tanto la Comisión Europea como el BCE esperan que el crecimiento se modere a alrededor de 1,2% i.a., y en 2027 lo haría a 1,4% i.a.
Brasil: inflación estable y caída de ventas minoristas. En enero, el IPC subió 0,3% m/m, replicando la dinámica del mes previo, y acumuló en los últimos doce meses un aumento de 4,4%, frente al 4,26% de diciembre y en línea con las expectativas del mercado de 4,4%. Las presiones de precios fueron más intensas en vivienda (10,1% i.a.), educación (6,0% i.a.), gastos personales (5,8% i.a.), salud (5,6% i.a.) y vestimenta (4,9% i.a.). Los rubros menos dinámicos fueron alimentos y bebidas (2,2% i.a.) y transporte (2,4% i.a.). Por otro lado, en diciembre las ventas minoristas retrocedieron 0,4% m/m, tras haber aumentado 1,0% m/m en noviembre, aunque se ubicaron 2,3% por encima de las de diciembre de 2024, cerrando todo 2025 con un alza de 1,6%.
China. En enero, el IPC avanzó 0,2% m/m y registró la misma variación respecto a un año atrás, marcando una importante desaceleración frente al 0,8% i.a. de 2025 y por debajo de las expectativas del mercado de 0,4% i.a. Los precios de los alimentos cayeron por primera vez en tres meses (-0,7% frente al 1,1% de diciembre), en tanto que la inflación subyacente –excluyendo alimentos y energía– registró un alza de 0,8% i.a., su nivel más bajo en seis meses, tras el 1,2% de diciembre y noviembre.
Mercados
Tasas a la baja. Los rendimientos de los bonos retrocedieron en la semana, especialmente en el tramo largo de la curva, con la UST10Y y la UST30Y cayendo 15 pb hasta 4,06% y 4,70%, respectivamente, mientras que la UST2Y bajó 8 pb y cerró en 3,41%. El desempleo y la inflación por debajo de lo esperado llevaron al mercado a aumentar las probabilidades de recortes de tasas por parte de la Fed. Actualmente descuenta dos recortes de 25 pb, en junio y septiembre, y la probabilidad de un tercer recorte ascendió a 25% para octubre. En tanto, la inflación implícita a cinco años cedió 8 pb hasta 2,45%, aunque en el año sube 18 pb, a diferencia de la de 10 años, que retrocedió 4 pb hasta 2,29%, por lo que en el año acumula un alza de 3 pb.
Mejora en los bonos. Los menores rendimientos en la curva soberana impulsaron a todos los segmentos de renta fija. El índice de bonos del Tesoro y los corporativos Investment Grade se destacaron con una suba semanal de 0,9%, acumulando la misma ganancia en febrero; mientras que los High Yield avanzaron 0,1% en la semana y en el mes caen 0,3%. Por su parte, la deuda de mercados emergentes registró un alza de 0,9% semanal, al tiempo que en el mes acumula un avance de 1,0%. Por último, los TIPS subieron 0,6% en la semana y en febrero totalizan un 0,8%.
Dólar debilitado. El US Dollar Index volvió a debilitarse tras las mayores expectativas de recortes de tasas y luego de que reguladores chinos instaran a las instituciones financieras a reducir su exposición a bonos del Tesoro de EE. UU. para limitar riesgos de concentración y la incertidumbre sobre la política económica de Washington, en línea con la decisión de varios fondos de pensiones europeos de recortar posiciones tras el conflicto por Groenlandia. Concretamente, el DXY perdió 0,7% en la semana y cerró en 96,91, operando neutral durante febrero. En particular, el dólar se depreció 2,8% frente al yen japonés en la semana, ante el optimismo generado en torno al potencial efecto positivo de las políticas fiscales expansivas que busca implementar Takaichi, quien afirmó que no provocarían un deterioro en las cuentas públicas. En tanto, la divisa estadounidense retrocedió 0,4% frente al euro y 0,2% frente a la libra. En Brasil, el dólar subió 0,2% en la semana y cerró en USDBRL 5,23. En cuanto a los metales preciosos, el oro se vio beneficiado por la expectativa de más recortes de tasas y anotó un alza semanal de 1,4%, cerrando en USD 5.014 la onza. De esta manera, acumula un aumento de 3,4% en el mes. En tanto, la plata cayó 0,7% en la semana y durante febrero totaliza una baja de 8,4%.
Continúa el sell off de tecnológicas. El mercado continuó castigando a las acciones tecnológicas. Por un lado, persiste la duda respecto de las empresas de software y su posible desplazamiento por la IA, que permitiría a las compañías desarrollar soluciones internas a menor costo. En este sentido, el balance de Cisco provocó una caída de 12% en sus títulos y arrastró al sector. A su vez, se cuestionan los elevados niveles de inversión de las firmas vinculadas con la IA y los potenciales retornos sobre esa inversión. De esta manera, el S&P 500 cedió 1,3% en la semana y acumula una baja de 1,5% en febrero. El Dow Jones retrocedió 1,1%, aunque en el mes gana 1,2%. El Nasdaq perdió 2,0% en la semana y en febrero exhibe una caída de 3,0%. Las Small Cap cedieron 0,6% y muestran un alza de 1,5% en el mes. Por sectores, el más afectado fue el financiero (-4,8% semanal), debido a las amenazas de Trump de imponer límites a las tasas de interés de las tarjetas de crédito, por lo que en el mes cae 3,3%. Detrás se ubicó consumo discrecional, con una baja de 1,1% semanal y de 3,7% en lo que va del mes. El sector tecnológico retrocedió 0,6% y en febrero cae 2,5%. En tanto, utilidades avanzó 7,2% semanal y 7,5% en los últimos 18 días. Por último, Real Estate y Materiales ganaron 3,6% en la semana y en febrero acumulan alzas de 5,0% y 8,3%, respectivamente.
Continúa la rotación global. Los mercados accionarios globales volvieron a superar en desempeño relativo a EE. UU. El índice global sin EE. UU. avanzó 1,6% en la semana y acumula una suba de 3,4% en el mes. Entre los desarrollados, Japón se destacó con una segunda alza semanal consecutiva de 4,9%, llevando la ganancia mensual a 9,4%. Europa, en cambio, mostró un leve aumento de 0,2% en la semana y acumula un avance de 1,1% en el mes. En mercados emergentes, el índice subió 1,7% semanal y 3,4% en febrero. Dentro del bloque, China cayó 2,2% y retrocede 3,3% en el mes, mientras que Brasil avanzó 1,2% y acumula una mejora de 2,6%. Por su parte, Latam aumentó 0,3% y mantiene una ganancia mensual de 2,2%.
Retroceden el petróleo y el cobre, mientras repunta la soja. El petróleo registró una caída semanal de 1,2% y cerró en USD 62,8 el barril, acumulando en febrero una baja de 3,7%. El movimiento estuvo impulsado por una distensión en el conflicto entre Irán y EE. UU., con Trump señalando que las negociaciones podrían extenderse un mes, reduciendo el riesgo militar de corto plazo. Además, el memo difundido por el Kremlin sobre negociaciones de paz con EE. UU. generó expectativas de mayor oferta de crudo. Por último, la AIE afirmó que el mercado enfrentaría un exceso de 3,7 M de barriles por día durante 2026, lo que sumó presión adicional. Dentro de los metales, el cobre retrocedió 1,2% y cerró en USD 5,8 la libra, acumulando una baja de 1,8% en febrero, ante una menor demanda esperada por parte de China. En agrícolas, la soja cerró la semana con una suba de 1,6%, alcanzando USD 416 la tonelada, y en febrero anota un alza de 6,5%, explicada por el acuerdo entre EE. UU. y China, en el cual China incrementará sus importaciones de soja a 20 M de toneladas en 2026 y 25 M en 2027.
Lo que viene
En EE. UU. arranca una semana intensa con la publicación del PBI del 4Q25, para el cual se espera un crecimiento de 3% t/t anualizado, inferior al 4,4% del 3Q25, debido a que el prolongado cierre gubernamental probablemente haya afectado la actividad. Se prevé que los ingresos personales de diciembre aumenten 0,3% m/m, igualando el dato de noviembre, mientras que el gasto del consumidor avanzaría 0,4% m/m, levemente por debajo del 0,5% del mes anterior. También se publican el índice de precios PCE y el PCE subyacente, para los cuales se espera un alza de 0,3% m/m, frente al 0,2% m/m de noviembre. Otros datos relevantes son la balanza comercial de diciembre y las cifras finales de la confianza del consumidor de Michigan de enero. Los inversores también estarán atentos a las actas de la última reunión de la Fed –recordemos que interrumpió el recorte de tasas debido a la resiliencia del mercado laboral y la persistencia de la inflación–. Mientras tanto, continúa la temporada de balances con las publicaciones de resultados de empresas como Walmart, Warner Bros. Discovery, Booking Holdings, Deere & Company, Palo Alto Networks, Moody's, Cadence Design Systems, Analog Devices y DoorDash.


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