La rueda mostró un desempeño dispar en acciones, con el Nasdaq al alza y el Dow Jones en baja, en un contexto de mayor cautela global reflejada en caídas en Europa y en mercados emergentes. En cambio, la renta fija tuvo una buena jornada, acompañando el retroceso de los rendimientos del Tesoro ante señales macroeconómicas mixtas, mientras el mercado continuó descontando recortes de tasas por parte de la Fed a partir de mediados de año. El dólar se mantuvo estable, el oro corrigió tras las fuertes subas recientes y el petróleo retrocedió ante expectativas de mayor oferta vinculadas a Venezuela y Rusia. En materia de datos, el ISM de servicios sorprendió positivamente al confirmar la expansión del sector, aunque el mercado laboral mostró señales de enfriamiento, con una fuerte baja de vacantes y un crecimiento del empleo privado más moderado.
La renta variable operó de manera heterogénea, con una suba de 0,57% para el Nasdaq, una caída de 0,51% para el Dow Jones y un S&P 500 que no mostró variaciones. Los sectores de utilidades, materiales y energía fueron los más afectados, en tanto que se beneficiaron salud, consumo discrecional y tecnología. En el resto del mundo, se observaron caídas de 0,7% en emergentes, con Brasil y China perdiendo 1,1%, y Europa retrocediendo un 0,3%.
En una jornada con señales económicas mixtas, los rendimientos de los bonos del Tesoro cedieron, dando lugar a una buena performance de la renta fija. La US2Y se mantuvo en 3,47%, al tiempo que la US10Y cayó 3 pb hasta 4,14%, y la US30Y retrocedió 5 pb, cerrando en 4,81%. De esta manera, el índice de bonos del Tesoro avanzó un 0,2%. También se observó disparidad en corporativos, con subas de 0,2% en Investment Grade y un High Yield estable. Para la deuda de mercados emergentes también fue una rueda neutral. El mercado continúa descontando dos recortes de tasas de 25 pb cada uno por parte de la Fed este año, comenzando en junio, bajo la expectativa de que el proceso de desinflación habilite una política monetaria más acomodaticia.
Por otro lado, el dólar DXY se mantuvo en 98,62, ya que no mostró variaciones frente al euro ni al yen, aunque avanzó un 0,2% frente a la libra. En tanto, en Brasil el dólar recuperó parte de las pérdidas al subir un 0,3%, cerrando en USDBRL 5,39. El oro, por su parte, corrigió 1,1% y cerró en USD 4.449 la onza, tras una toma de ganancias luego de las fuertes aumentos recientes, en un contexto en el que las preocupaciones geopolíticas se moderaron luego de que Trump señalara que Venezuela podría abastecer hasta 50 millones de barriles de petróleo a EE. UU.
En esta línea, el petróleo WTI retrocedió un 2,1%, finalizando en USD 55,9 por barril, debido a que la incautación de entre 30 M y 50 M de barriles provenientes de Venezuela por parte de EE. UU. fue interpretada por el mercado como una señal de mayor oferta. Además, los avances hacia un acuerdo de seguridad entre EE. UU. y Ucrania elevaron las expectativas de una menor restricción sobre las exportaciones de crudo ruso. A su vez, la soja mostró una mejora y anotó un incremento de 1,2%, alcanzando USD 388 la tonelada, impulsada por mejoras en la demanda externa y, sobre todo, desde China hacia EE. UU., alcanzando el 80% del objetivo previsto para fines de febrero. En metales, la plata y el cobre bajaron 4,8% y 3,4%, respectivamente, debido a una toma de ganancias.
En el dato económico del día, el ISM de Servicios de EE. UU. mostró una mejora en diciembre de 2025, avanzando a 54,4 desde 52,6 en noviembre, por encima del 52,3 esperado y en su nivel más alto desde octubre de 2024. La expansión fue generalizada: la actividad creció a 56 desde 54,5, los nuevos pedidos saltaron a 57,9 desde 52,9 y los inventarios subieron a 54,2 desde 53,4. El empleo volvió a zona expansiva al ubicarse en 52 desde 48,9, mientras que los pedidos de exportación aumentaron a 54,2 desde 48,7 y las importaciones a 50,3 desde 48,9. En paralelo, las presiones de precios se moderaron levemente a 64,3 desde 65,4, y las entregas de proveedores se desaceleraron a 51,8 desde 54,1.
El informe de JOLTS (Job Openings and Labor Turnover Survey) mostró que las vacantes laborales en EE. UU. cayeron en 303.000 en noviembre de 2025 y se ubicaron en 7,146 millones, el nivel más bajo desde septiembre de 2024 y muy inferior a las expectativas del mercado de 7,60 millones.
Asimismo, el informe de empleo de ADP mostró que el empleo privado en EE. UU. aumentó en 41.000 puestos en diciembre de 2025, tras una caída revisada de 29.000 en noviembre, aunque levemente por debajo de la expectativa del mercado de 47.000. La recuperación fue impulsada principalmente por educación, salud y servicios, aunque quedó algo por debajo de lo esperado y con debilidad persistente en servicios profesionales, información y manufacturas. En cuanto a salarios, el crecimiento i.a. para quienes permanecieron en su empleo se mantuvo en 4,4%, al tiempo que para quienes cambiaron de trabajo se aceleró a 6,6% desde 6,3%.
En paralelo, la inflación en Europa subió 0,2% m/m en diciembre, rebotando tras la caída de 0,3% de noviembre y en línea con lo esperado por el mercado. En términos interanuales, la inflación se moderó a 2,0% i.a., desde 2,1% el mes previo, levemente por debajo de la expectativa de 2,1%, alcanzando el objetivo del BCE. Esta desaceleración respondió a menores aumentos en servicios y bienes industriales no energéticos y a una caída más pronunciada de la energía, en tanto que la inflación núcleo descendió a 2,3% i.a., también por debajo del 2,4% esperado.


