La inflación de abril en EE. UU. llegó por encima de lo esperado, reavivando los temores sobre la persistencia del shock energético. El dato golpeó de lleno a las acciones tecnológicas y empujó los rendimientos de los bonos del Tesoro al alza, mientras el petróleo extendió su racha alcista ante el deterioro de las negociaciones con Irán. El Dow Jones logró mantenerse en terreno positivo gracias al mayor peso de los sectores defensivos.
El IPC de EE. UU. subió 0,6% m/m en abril, desacelerando respecto del 0,9% de marzo, pero en línea con las estimaciones. A nivel interanual, la inflación general trepó a 3,8%, el nivel más alto desde mayo de 2023, impulsada principalmente por la energía (+17,9% i.a.), con la nafta (+28,4% i.a.) y el combustible doméstico (+54,3% i.a.) como principales componentes. El IPC Core subió 0,4% m/m, por encima de las expectativas de 0,3%, y avanzó 2,8% i.a., superando el 2,7% esperado y alcanzando el nivel más alto desde septiembre. La aceleración del núcleo refleja que el shock energético está comenzando a filtrarse hacia otros componentes del índice, en particular vivienda (+3,3% i.a.) y servicios (+3,4% i.a.).
Los rendimientos de los bonos del Tesoro subieron con fuerza en reacción al dato y al nuevo deterioro en las negociaciones con Irán. La UST2Y avanzó 5 pb hasta 4,00% y la UST10Y sumó 5 pb hasta 4,46%, acercándose a los máximos de marzo. El índice de bonos del Tesoro cayó 0,3%, con los corporativos Investment Grade bajando 0,4%, los High Yield perdiendo 0,2% y la deuda de mercados emergentes retrocediendo 0,4%. El mercado continúa descontando que no habrá recortes en las tasas durante 2026.
Las acciones cerraron mixtas, con rotación hacia defensivos. El Nasdaq lideró las caídas con una baja de 1,5% y el S&P 500 cedió 0,4%, mientras que el Dow Jones avanzó 0,1%. El sector tecnológico fue el más golpeado (-2,3%), con los semiconductores en el epicentro: Qualcomm cayó 11,7%, Intel 7,9%, Micron 5,3%, AMD 4,1% y Broadcom 2,8%. Nvidia resistió mejor, con una leve suba de 0,6%, apoyada en el anuncio de una inversión de USD 3,2 MM en Corning para chips de fibra de vidrio. Los sectores defensivos traccionaron al alza: salud (+2,1%), consumo no cíclico (+1,6%) y financiero (+0,9%). El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. cayó 1,4%. Europa retrocedió 0,9%, los mercados emergentes perdieron 3,2%, con Latam en baja de 0,6% y Brasil de 0,9%. Japón cedió 0,3% y China 0,8%.
El US Dollar Index subió 0,3% hasta 98,29, impulsado por el dato de inflación por encima de lo esperado. Ganó 0,3% frente al euro, 0,5% frente a la libra y 0,3% frente al yen. En Brasil, el dólar no varió y cerró en USDBRL 4,89. El oro cedió 0,7% hasta USD 4.700 la onza, bajo presión por la suba de los rendimientos reales. La plata subió levemente 0,3% hasta USD 86,4 la onza.
El petróleo WTI sumó 4,2% hasta USD 102,18 el barril, su tercera jornada consecutiva en alza. Las negociaciones con Irán siguieron sin avanzar –Trump calificó el alto al fuego como en estado crítico– tras rechazar la última propuesta de Teherán, que insiste en el levantamiento del bloqueo naval como condición para cualquier acuerdo. La soja avanzó 1,1% hasta USD 445,9 la tonelada, alcanzando un máximo de ocho semanas, con la suba del crudo elevando la competitividad del biodiesel. El cobre alcanzó un nuevo máximo histórico, subiendo 1,1% hasta USD 6,49 la libra, con la oferta comprometida por la escasez de ácido sulfúrico en la región y la demanda de centros de datos sin señales de desaceleración.


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