Las acciones cerraron mayormente al alza –con el sector tecnológico liderando–, impulsada por la cumbre Trump-Xi y la presencia del CEO de Nvidia en la delegación estadounidense. El petróleo cedió por primera vez en cuatro ruedas, pese a un nuevo dato ajustado de inventarios, mientras que los rendimientos de los bonos del Tesoro operaron casi sin cambios, independientemente del mal dato de inflación mayorista.
La renta variable cerró mixta, con el Nasdaq como protagonista con una suba de 1,2%. El S&P 500 también avanzó (0,7%), pero el Dow Jones cayó 0,1%. Los sectores de tecnología (+1,2%) y comunicaciones (+1,0%) traccionaron al alza, en tanto que financiero (-0,9%), real estate (-0,9%) y utilidades (-1,0%) operaron en rojo. Entre las acciones individuales, Nvidia ganó 2,5% ante la noticia de que su CEO, Jensen Huang, se sumó a la delegación de Trump en la cumbre con Xi Jinping, lo que abre expectativas sobre la flexibilización de las restricciones a las exportaciones de chips a China. Alphabet avanzó 3,6% y Meta, 2,3%, ambas apoyadas en el optimismo por la cumbre y resultados sólidos del trimestre. Asimismo, Alibaba trepó 8,9% tras confirmarse los detalles del encuentro. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. aumentó 1,0%. Europa subió 0,5%, Japón 1,1% y China 2,8%. El índice de mercados emergentes ganó 2,2%. En contraste, Latam bajó 1,8%, con Brasil perdiendo 3,6%.
Por otro lado, no se observaron grandes variaciones en los rendimientos de los bonos del Tesoro, con el dato de inflación mayorista superando las estimaciones. La UST2Y bajó 2 pb hasta 3,98% y la UST10Y se mantuvo en 4,47%. El índice de bonos del Tesoro y los corporativos Investment Grade finalizaron neutrales, los High Yield subieron 0,1% y la deuda de mercados emergentes cayó 0,2%.
El DXY avanzó 0,2% hasta 98,50. Se apreció 0,2% frente al euro y 0,1% ante el yen, aunque no varió frente a la libra. El real brasileño se depreció 2,3% frente al dólar, cerrando en USDBRL 5,00. Por su parte, el oro cedió 0,5% hasta USD 4.688 la onza y la plata subió 1,5% alcanzando USD 87,8 la onza.
En commodities, el petróleo WTI cayó 1,1% hasta USD 101,04 el barril, interrumpiendo una racha de tres ruedas consecutivas al alza. La Administración de Información Energética reportó una baja de 4,3 M de barriles en los inventarios de crudo, casi el doble de lo esperado. La Agencia Internacional de Energía advirtió que los inventarios globales disminuyeron a un ritmo récord de 4 M de barriles diarios en marzo y abril, y que el mercado podría permanecer severamente desabastecido hasta octubre incluso si el conflicto termina el mes próximo. Respecto a la soja, aumentó 0,1% hasta USD 446,5 la tonelada, sosteniéndose cerca de máximos de dos años luego de que el Departamento de Agricultura (USDA) proyectara stocks finales de la campaña 2026/27 por debajo de lo esperado, reforzando la demanda estructural de biocombustibles. Al mismo tiempo, el cobre extendió sus máximos históricos, avanzando 2,3% hasta USD 6,64 la libra, con la demanda china resiliente y la expectativa de que la cumbre Trump-Xi pueda distender el frente comercial y acelerar las importaciones de cobre de EE. UU.
En paralelo, el índice de precios mayoristas (PPI) de EE. UU. subió 1,4% m/m en abril, por encima del consenso de mercado. A nivel interanual, aumentó 6,0%, el mayor registro desde diciembre de 2022 y por encima de las expectativas de 4,9%, tras una revisión al alza del dato de marzo a 4,3% i.a. El salto refleja el impacto del shock energético sobre los márgenes del comercio mayorista, los costos de transporte y almacenamiento y los servicios en general. El componente núcleo, excluyendo alimentos, energía y servicios comerciales, subió 0,6% m/m y 4,4% i.a., su mayor alza desde 2022, señalando que la presión inflacionaria se está propagando más allá de los combustibles hacia el resto de la cadena productiva.


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