Las acciones globales operaron con fuertes bajas, en una rueda marcada por la renovada presión sobre el sector tecnológico. Al mismo tiempo, los rendimientos de los bonos del Tesoro retrocedieron tras el salto observado en la rueda previa. Los commodities registraron importantes correcciones en energía y metales.

Las acciones retrocedieron con fuerza, revirtiendo las subas iniciales. El Nasdaq cayó 1,5%, mientras que el S&P500 perdió 1,1% y el Dow Jones 1,0%. Las compañías de software continuaron bajo presión ante las preocupaciones de que las herramientas de automatización basadas en IA desplacen al sector. Apple, Amazon, Meta, Broadcom y Palantir cayeron más de 3%. Los bancos también operaron con bajas, en un contexto de presiones desde la Casa Blanca para limitar las tasas de las tarjetas de crédito.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro devolvieron la suba de la rueda anterior tras conocerse el dato de empleo. La UST2Y cayó 5 pb y cerró en 3,47%, mientras que la UST10Y cayó 6 pb hasta 4,13%. De esta manera, el índice de bonos del Tesoro avanzó 0,3%. En corporativos, los Investment Grade subieron 0,4% y los High Yield se mantuvieron sin cambios. En tanto, la deuda de mercados emergentes avanzó 0,2%.

En este contexto, el dólar medido por el US Dollar Index operó estable, con una leve suba de 0,1%. En concreto, no mostró cambios frente al euro y la libra, mientras que cayó 0,3% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar avanzó 0,3% y cerró en USDBRL 5,20. Por su parte, el oro cayó 2,2% y cerró en USD 4.967 la onza, mientras que la plata sufrió una fuerte corrección de 10,3%, hasta USD 75,5 la onza.

En commodities, el petróleo retrocedió 2,9% hasta USD 62,8 el barril, presionado por un contexto de sobreoferta persistente, pese a los riesgos vinculados a Irán. EE. UU. manifestó su preferencia por alcanzar un acuerdo nuclear, aunque manteniendo abiertas las opciones militares y desplegando fuerzas navales en la región. En metales, el cobre perdió 3,0% y cerró en USD 5,8 la libra. Por su parte, la soja se destacó con una suba de 0,9% y cerró en USD 416,7 la tonelada.

Las ventas de viviendas existentes en EE. UU. cayeron 8,4% m/m y se ubicaron en una tasa anualizada de 3,91 M en enero de 2026, muy por debajo de las expectativas del mercado de 4,18 M, luego de haber alcanzado un máximo de tres años de 4,35 M en diciembre de 2025. Se trató de la caída más pronunciada en casi cuatro años y del nivel más bajo desde septiembre de 2024. El inventario de viviendas sin vender descendió 0,8% hasta 1,22 M de unidades, equivalente a 3,7 meses de oferta.