La tensión en Irán por las revueltas de opositores al régimen de Teherán, así como la presión de Trump sobre Powell y los bancos para que reduzcan las comisiones de las tarjetas de crédito golpearon a los activos financieros globales, que registraron una jornada de caídas generalizadas.

La jornada estuvo marcada por la represión de las revueltas en Irán y las amenazas de Trump a Teherán, quien advirtió que impondría aranceles de 25% a los países que comercien con el régimen chiíta. Esta situación en la república islámica elevó el temor a una disrupción de su producción de petróleo, lo que presionó al alza el precio del crudo, con el WTI aumentando 3% hasta USD 61 el barril, el nivel más alto de las últimas doce semanas.

En la interna estadounidense, Donald Trump sumó un nuevo capítulo en su batalla contra las tarjetas de crédito. Luego de que el domingo presionara para bajar los intereses máximos de las tarjetas de crédito al 10%, ahora avanzó sobre las propias firmas de pago. En un mensaje en su red social –Truth–, el presidente de EE. UU. dio su apoyo a un proyecto de ley para impulsar la competencia y obligar a los grandes gigantes del sector, Visa y Mastercard, a recortar las comisiones que cobran a los comercios cada vez que alguien paga con tarjeta. Esto golpeó a las acciones de estas firmas, con caídas superiores al 5%.

La buena noticia del día fue el dato de inflación minorista de diciembre, que marcó un alza de 0,3% m/m, en línea con las expectativas del mercado, impulsado por el aumento de 0,4% m/m en el costo de vivienda, que representó la mayor contribución al incremento general. Por su parte, el IPC Core subió 0,2% m/m, por debajo de las previsiones de 0,3% m/m. En términos interanuales, el IPC acumuló un avance de 2,7%, igual que en noviembre y en línea con las proyecciones del mercado, en tanto que el IPC Core aumentó 2,6%, el menor incremento anual desde 2021.

Con este marco de fondo, los tres principales índices de EE. UU. cerraron a la baja. El más golpeado fue el Dow Jones, que perdió 0,8%, en tanto que el S&P 500 bajó 0,2% y el Nasdaq cedió apenas 0,1%. Los rendimientos de los bonos del Tesoro operaron estables, con la UST10Y terminando la rueda en 4,18%, mostrando señales de desconfianza sobre la política monetaria de la Fed ante los ataques de Trump a su independencia. Finalmente, el oro retrocedió 0,44% hasta los USD 4.594 la onza.