La rueda fue positiva para la deuda en pesos, marcada por una licitación en la que el Tesoro logró un rollover elevado, aunque a tasas algo más altas que en la última colocación. Además, los tipos de cambio volvieron a operar con caídas y se alejaron del techo de la banda, mientras que el BCRA aceleró la compra de divisas con operaciones que superaron los USD 100 M diarios. A pesar de este contexto, la deuda en dólares sigue sin mostrar tracción, con un riesgo país que lateraliza en la zona de los 580 pb.

La Secretaría de Finanzas anunció el resultado de la licitación, en la que enfrentaba vencimientos por $9,6 billones y logró un rollover del 98% de los compromisos. La colocación mostró una clara preferencia por los instrumentos a tasa fija, que concentraron cerca del 69% del monto total adjudicado. En segundo lugar, se ubicaron los títulos a TAMAR, que explicaron aproximadamente el 16%, mientras que los instrumentos CER representaron en torno al 14% del total. Por último, la participación de los dollar-linked fue marginal, con apenas un 2% del monto adjudicado. Dentro del tramo a tasa fija, el Tesoro convalidó tasas más exigentes. En particular, la Lecap más corta se colocó con un leve premio, a 3,4% TEM frente a rendimientos en torno al 2,9% TEM en el mercado secundario. A su vez, la tasa promedio ponderada se ubicó en torno al 3,1% TEM (36,8% TNA), considerablemente por encima del promedio de la licitación previa, que había sido de 2,4% TEM (28,3% TNA).

En la antesala de la licitación, la deuda en pesos tuvo un desempeño positivo, con los duales como los más demandados al ganar un 0,4%. La curva a tasa fija registró una suba del 0,2%, mientras que el Bonte extendió las ganancias con un alza del 1,2%, y la curva CER avanzó apenas un 0,1%, en línea con el desempeño de los bonos dollar-linked. En tanto, las tasas mostraron cierta moderación, con la caución a un día cerrando en 42,8% TNA y la Repo en 45,9% TNA, a diferencia de la Lecap a 30 días que rinde casi 38% TNA (3,1% TEM).

Por su parte, los bonos soberanos en dólares volvieron a mostrar una performance levemente negativa, con una baja promedio del 0,1%. En este contexto, los Bonares se mostraron más resilientes y avanzaron un 0,1%, mientras que los Globales registraron caídas de magnitud similar. Así, el riesgo país volvió a subir hasta los 586 pb y acumula un aumento de 15 pb en lo que va del mes. En paralelo, los BOPREAL anotaron pérdidas del 0,2%.

El tipo de cambio oficial volvió a operar con caídas del 0,6% y cerró en $1.454,32, alejándose del techo de la banda. La baja se dio incluso con la presencia del BCRA interviniendo en el mercado de cambios, comprando USD 187 M y acumulando así adquisiciones por USD 515 M en lo que va del mes. Asimismo, los dólares financieros operaron con bajas del 0,5% en el MEP y del 0,4% en el CCL, finalizando en $1.480,5 y $1.521,5, respectivamente, elevando el canje hasta el 2,8%. En tanto, el stock de reservas brutas subió USD 37 M y cerró en USD 44.717 M.

En la misma línea, los contratos de dólar futuro volvieron a registrar caídas del 0,3%, lideradas por los contratos de enero y febrero, que retrocedieron un 0,5%. El volumen operado aumentó apenas unos USD 14 M y cerró en USD 501 M, al tiempo que el interés abierto se mantuvo en torno a los USD 5.600 M. Así, la curva descuenta una devaluación implícita del 2,6% m/m en enero y febrero, del 2,5% m/m en marzo, y luego se reduce gradualmente hasta el 2,2% m/m en los contratos más largos, con las tasas implícitas operando en torno al 29%-31% TNA, por debajo del rendimiento de las Lecaps.

Por otro lado, el Merval registró un retroceso del 2,8% en pesos y del 2,4% en dólares, cerrando en USD 1.931. La baja fue impulsada por los sectores de Utilidades, Financiero y Comunicación, con las acciones de Transener (-11,8%), Sociedad Comercial de la Plata (-6,0%) y Edenor (-5,6%) registraron el peor desempeño. En tanto, los sectores de Energía, Industria y Materiales se mantuvieron más resilientes, con IRSA (+1,8%), Holcim (+1,6%) y VALO (+0,5%) entre las mayores ganancias. Respecto a las acciones que cotizan en Wall Street operaron con caídas y perdieron un 2,3%.