La actividad petrolera en Argentina está mostrando un fuerte dinamismo, la producción de petróleo se incrementó un 14% y la de gas un 12% interanual, según los últimos datos disponibles de la Secretaría de Energía. La reducción de costos -a partir de la mayor experiencia y economía de escala en Vaca Muerta- y precios favorables permite mejorar la rentabilidad del sector. Sin embargo, los precios no son iguales a los internacionales, y cada empresa tiene una realidad distinta en base a su segmento de negocios. Esta situación se observa en los fundamentos y en los precios de las acciones.
La industria local de extracción de gas y la de petróleo son distintas entre sí. El gas producido en la Argentina está dolarizado -al tipo de cambio oficial- a precios promedios de USD 3,5 / MBTU, con contratos hasta 2024. Dicho importe es rentable para las petroleras, aunque no alcanza los precios internacionales. La producción se está incrementando, pero los gasoductos que parten desde Vaca Muerta hacia Buenos Aires quedarán al límite en el invierno del 2022, quedando sólo la posibilidad de vender a Chile. La solución será el gasoducto que se realizará entre Tratayén y Saliqueló, pero el mismo recién podría estar listo para 2023 o 2024.
La industria del petróleo no está regulada, sin embargo, YPF -que es controlada por el estado- lo hace en los hechos. Los bajos precios en surtidor limitan la rentabilidad de las refinerías y ponen un límite al precio local del crudo, al que acceden los productores. La industria es exportadora de barriles de petróleo, pero importadora de ciertos destilados del mismo. Los precios del barril interno llegan a estar entre los USD 55 y USD 60, un valor rentable para las petroleras, pero menor al que obtendrían en caso de exportarlo.
Dado este contexto, veamos cómo están paradas cada uno de las empresas locales que cotizan en bolsa:
YPF (YPF)
Es la líder del sector, tiene un negocio diversificado en producción de gas, petróleo, refino, estaciones de servicios y petroquímica, además de subsidiarias en transporte de petróleo, generación de electricidad y distribución de gas.
Para cumplir con sus compromisos, la empresa compra a terceros parte de la producción de petróleo e importa productos refinados en gasoil y naftas premium. La actualización de los precios en surtidor por debajo del precio internacional lleva a la empresa a tener pérdidas respecto al producto importado, y limita la rentabilidad del resto de la cadena. Esto mismo se refleja en el precio de la acción en dólares, que aún se encuentran un 50% por debajo de valores prepandemia.
La empresa cotiza a un precio muy bajo, pero los aumentos de nafta por debajo de lo esperado y la desconfianza en el manejo de la empresa no permiten la suba. Por el momento, creemos que hay oportunidades más claras de inversión y preferimos evitar a la empresa.
Tenaris (TS)
Del lado opuesto aparece la empresa líder en producción de acero sin costura, uno de los insumos más importantes para las petroleras. La gran diversificación geográfica de la compañía le permite aprovechar los diferentes contextos y no depender de un solo mercado. Aunque sea un proveedor de la industria, consigue beneficiarse de su reactivación. Creemos que Tenaris se encuentra bien valuada, y seguirá reflejando el precio del petróleo.
Vista (VIST)
La empresa se dedica en un 80% a la producción de petróleo, siendo una compañía no integrada. Al no necesitar el combustible para refinerías propias, la compañía exporta los excedentes luego de abastecer a la industria local. En 2022 Vista proyecta exportar el 40%, porcentaje que subiría al 60% en 2026.
El precio de la acción estuvo llamativamente bajo hasta principios de mayo de 2021, desde donde registra una suba del 240% en dólares. Actualmente cotiza a USD 9, pero los nuevos precios del petróleo y el crecimiento del sector nos llevan a valuar la acción en al menos USD 12.
Para más detalle de la empresa, leé nuestro artículo Oportunidad local ante el contexto internacional: Vista Oil & Gas.
Transportadora Gas del Sur (TGSU2)
Si bien es la principal empresa de transporte de gas -un segmento regulado y poco rentable-, el negocio de líquidos llegó a representar el 69% de sus ingresos en el 4Q21. Este negocio implica la compra de gas a las petroleras locales para la obtención de etano, propano, butano y gasolina natural. Dentro de este segmento, llegó a exportar el 53% de su producción, por lo que la suba del precio internacional la favorece.
Dado el aumento en la tarifa de transporte de gas del 60% en 2022 y las mayores inversiones proyectadas para la empresa -como la construcción del nuevo gasoducto troncal para el próximo invierno-, creemos que la empresa tiene potencial de suba de un 50% en dólares, hasta los USD 9,5 por ADR.
Pampa Energía (PAMP)
La empresa, además de ser la controlante de TGS, posee un segmento de producción de gas y petróleo que representa el 29% de las ventas y un segmento de petroquímica que representa el 36% de las ventas. Del primer segmento, el 90% es gas, mientras que el segundo mejoró con los precios de los hidrocarburos, aunque no genera una rentabilidad significativa, por lo que la empresa es bastante inelástica a los precios internacionales. Sin embargo, la rentabilidad es bastante buena para la producción de gas.
Los buenos precios del gas, los precios pactados en dólares de la energía nueva y la planificación del nuevo gasoducto impulsaron a Pampa a cotizar en dólares un 75% de valores prepandemia, en una suba pareja desde septiembre de 2020. Las mejoras en las perspectivas por nuevas inversiones en producción de gas, dado el nuevo gasoducto, nos lleva a valuar a la empresa en los USD 32, un 42% desde los valores actuales.
Para conocer más sobre Pampa Energía, te invitamos a leer nuestro informe Pampa Energía, una empresa líder en el sector energético.
Comercial del Plata (COME)
Dos empresas energéticas forman parte de este holding. Por un lado, tiene un 30% de Compañía General de Combustibles (CGC), que representa el 26% del patrimonio neto de COME. La empresa participa activamente en la producción de gas y petróleo en las cuencas Austral y del Golfo de San Jorge. Si bien ambas cuencas actualmente están en declino, se estima que una mayor inversión, junto a la exploración en yacimientos no convencionales, podrían impulsar a la compañía.
A su vez, Comercial del Plata es dueña de Dapsa, que representa el 25% del patrimonio neto de COME, una empresa dedicada al refino de petróleo y distribución a través de 350 estaciones de servicio. La empresa logró un excelente desempeño del 175% desde mayo 2021, de la mano de nuevas inversiones, la compra de las operaciones de Sinopec y una mejor perspectiva del sector. En dólares, la compañía ya cotiza 82% por encima de valores prepandemia.
Si bien las proyecciones de CGC son buenas y vemos valor en dicha participación, creemos que la estructura y participación del holding le sacan potencial de suba a la misma.
Capex (CAPX)
Capex es una empresa integrada en el sector. Si bien su capitalización es reducida, tiene concesiones de gas y petróleo, de donde obtiene el gas para operar su central de ciclo combinado en Neuquén. A su vez, posee parques eólicos, a través de los cuales obtiene precios no regulados en USD al tipo de cambio oficial. En dólares, la empresa ya cotiza 10% por arriba de los valores pre pandemia, a partir de mejores perspectivas para sus negocios.
La compañía mantiene un potencial de suba interesante. Sin embargo, la baja capitalización y volumen que maneja genera que no sea apta para la mayoría de inversores.
Phoenix Global Resources (PGR)
Esta empresa se dedica fundamentalmente a la producción de petróleo en Vaca Muerta. La mayoría de sus concesiones están en etapa exploratoria y no posee elevado nivel de producción, por lo que sufre pérdidas recurrentes. Su deuda es muy elevada en relación a su activo, si bien el acreedor es su controlante, y en algún momento deberá capitalizarse para poder hacer frente al desarrollo de sus concesiones.
Dicho estrés financiero se refleja en el precio de la acción, que acumula una caída del 60% en dólares de los valores prepandemia. No vemos atractivo en invertir en una compañía cuyo negocio no está consolidado, y tampoco está en la mira de serlo. Preferimos esperar a que se resuelva la capitalización de la empresa.
Por lo expresado anteriormente, vemos atractivo en la producción de hidrocarburos (upstream), fundamentalmente en las empresas enfocadas en Vaca Muerta, que no están integradas y puedan exportar. En ese sentido, Vista se consolida como nuestra favorita en el sector: la empresa se dedica casi exclusivamente al upstream en Vaca Muerta, bajó los costos de manera significativa en 2021 y tiene un plan de expansión para los próximos 5 años. TGS y Pampa son otras dos empresas que nos interesan: si bien están enfocadas al gas, el mismo es rentable para las empresas y podrán incrementar sus negocios a partir del nuevo gasoducto.