El Banco Central instrumentó nuevas regulaciones en el mercado de cambios con el objetivo...
El Banco Central instrumentó nuevas regulaciones en el mercado de cambios con el objetivo de minimizar la demanda de divisas. Dado el sostenimiento de la venta neta de Reservas Internacionales se aplican mayores restricciones a la compra de dólares minorista y mayorista.
El objetivo de estabilización de la demanda de dólares debe gestionarse en un espacio de coordinación entre la política fiscal y monetaria. El principal riesgo se vincula con que el aumento de las restricciones no redunde en una disminución sustancial de la demanda de activos extranjeros lo cual puede darse dadas las necesidad fiscales.
• El escenario monetario nacional nuevamente se sitúa en un marco de inestabilidad derivado del sostenimiento de la demanda de dólares como consecuencia de expectativas negativas respecto a las demás variables nominales de la economía. • Las limitaciones que presenta el financiamiento de la expansión fiscal vía emisión monetaria se activa con intensidad en el panorama negativo de los precios y su consecuente efecto en el valor de la moneda.
• En ese marco, a partir de septiembre el Banco Central instrumentó mayores regulaciones en el funcionamiento del mercado de cambios con el objetivo de minimizar la variación negativa de Reservas Internacionales
• Las regulaciones se materializan principalmente en la imposición de una retención adicional al impuesto País del 35%, el recorte del límite mensual de compra minorista al computar gastos con tarjeta en el exterior y en el acceso al financiamiento de empresas.
• Esa decisión se circunscribe en la caída de U$S 2.329 millones en lo transcurrido del año, en un contexto de presiones sobre el tipo de cambio y la necesidad de una corrección de la brecha cambiaria
• La política fiscal y monetaria deberán converger en un marco de coordinación y mayor certidumbre a pesar de la dinámica de la actividad económica, pues los desalineamientos por presiones cambiarias pueden ser de mayor escala debido a las indefiniciones que se evidencian desde la política económica.
• El Banco Central sostiene el nivel de tasa de interés de política en 38%. Mientras que la tasa de referencia efectiva anual es de 45,44%. Siendo el nivel más bajo desde mayo de 2018.
•Durante el mes de septiembre el tipo de cambio minorista continúa con variaciones leves en el segmento formal registrándose una depreciación del 1,6% respecto de agosto.
•Mientras que las tensiones observadas en el mercado cambiario informal conforman un nivel más alto de cotización durante lo transcurrido del mes de septiembre la cual se establece en los $/U$S 140.
•El riesgo país medido por el EMBI+Arg se establece en los 1260 p.b. durante la tercera semana de septiembre lo que representa una disminución desde los 2147 del último día de agosto.
•El escenario monetario nacional presenta inestabilidad derivada del sostenimiento de la demanda de dólares como consecuencia de expectativas negativas respecto a las demás variables nominales de la economía. La ausencia de medidas de política efectivas respecto a la dinámica de precios y la postergación de la recuperación de la actividad fundamentan el sesgo de dolarización de activos.
•En forma evidente la persistencia de los desequilibrios monetarios y financieros históricos de la economía argentina acentúa las tensiones que se presentan en una coyuntura de gran contracción. Una de las derivaciones fundamentales de ese contexto se vincula con el proceso sostenido de dolarización de la economía. La disminución de la demanda de dinero nacional puede generar dinámicas inflacionarias de mayor escala.
• Es esperable que la política económica presente un programa de estabilización consistente distinto a los históricamente gestionados. En ese sentido, el acuerdo político y social es un factor sustancial.
• El Banco Central instrumentó mayores regulaciones en el funcionamiento del mercado de cambios con el objetivo de minimizar la variación negativa de Reservas Internacionales, es decir, la venta neta de dólares y sus efectos sobre los activos externos de libre disponibilidad.
• Esa decisión se circunscribe en la caída de U$S 2.329 millones en lo transcurrido del año, en un contexto de presiones sobre el tipo de cambio y la necesidad de una corrección de la brecha cambiaria.
• Las restricciones sobre el segmento minorista se establecen en las compras con tarjeta de crédito en el exterior que se descontarán del cupo de U$S200 mensuales del dólar ahorro y, a su vez, la AFIP establecerá una retención del 35% de impuesto a las Ganancias para la compra de dólar ahorro y las compras de tarjeta en el exterior.
• Se establecen restricciones sobre empresas de mediana y gran escala a través de un recorte al acceso de divisas para el pago de esos pasivos. En este sentido, las empresas podrán obtener dólares para financiarse accediendo al mercado de cambios solo al equivalente del 40% de sus obligaciones de deuda, el 60% restante deberán refinanciar el 60% de sus deudas en divisas, por montos superiores al millón de dólares, a dos años de plazo.
• La imposición de mayores restricciones sobre la demanda se observa como una política de corto plazo y poco sustentable. Ante mayores restricciones, en el mediano plazo se produce una mayor necesidad de restricciones. Esto fue evidente en la administración de Cristina Kirchner luego del fuerte salto cambiario del año 2011 hasta el final de mandato.
• El mercado monetario nacional se encuentra restringido a las necesidades financieras del sector público con una economía principalmente en confinamiento. Esto expone la inestabilidad de recursos de la economía y los potenciales efectos negativos en la meta de tranquilizar a los mercados.
• La expansión monetaria registrada desde el comienzo de la cuarentena social se expande significativamente. Esto generó que el financiamiento desde el Banco Central a través de adelantos transitorios y transferencias de utilidades ascienda al total de $ 1.282.900 millones, lo cual representó un 270% del monto total de todo el año anterior.
• La depreciación nominal en el mercado minorista hacia la tercera semana del mes de septiembre fue 1,6% con una cotización promedio de $ 79,6 aunque luego del impuesto País y la nueva retención, la cotización efectiva resulta en $ 131,3 achicando parcialmente la brecha respecto de las otras cotizaciones.
• Sin embargo, en el mercado informal continúan registrándose tensiones por el contexto de incertidumbre de política económica. La cotización informal se sitúa en niveles máximos luego del anuncio de mayores restricciones en el mercado informal. Hacia la tercera semana del mes la cotización se establece en los $/U$S 140.
• El saldo de reservas internacionales promediando el mes de septiembre es US$ 42.495 millones lo que implica una nueva disminución mensual en U$S 347 millones respecto al cierre de agosto.
• Por otro lado, las reservas internacionales netas totalizan los U$S 9.947 millones promediando el mes de septiembre. Esto es, descontados las asignaciones por derechos especiales de giro del FMI, las obligaciones monetarias con otras entidades (swaps) y los depósitos por encajes en moneda extranjeras de entidades financieras.
• El nivel de tasa de política monetaria de septiembre se mantiene sin cambios respecto del mes anterior. En el cierre del mes de septiembre se situó en 38% anual desde el 63% que había dejado la gestión previa, es decir, una acumulación de 25 puntos de recorte en el rendimiento de las LELIQ. A su vez, el nivel de tasa efectiva se estableció en 45,44% anual.
• El riesgo soberano medido por el EMBI+Arg, hacia la tercera semana de septiembre registra 1260 p.b. Esto nota una disminución de 41,2% respecto de fines de agosto.
Las derivaciones de la crisis sanitaria y la recesión previa afectan al dinamismo...
Las derivaciones de la crisis sanitaria y la recesión previa afectan al dinamismo del comercio exterior argentino, particularmente en su potencial exportador. La contracción del intercambio comercial argentino que se sostiene desde el último trimestre de 2018 es evidencia de esto.
El tipo de cambio real evidenció una disminución promedio mensual en la tercera semana de septiembre de 2020 (base 2010=1). Si bien se observa tendencia a la apreciación, ese nivel se sostiene por encima del promedio de toda la serie del año 2019.
• Las derivaciones de la crisis sanitaria y sus efectos sobre las economías tienen consecuencias notorias sobre el nivel de intercambio comercial lo cual plantea desafíos dinámicos por la capacidad de importar futura de los países.
• Se debe observar que en períodos de contracción de actividad, las necesidades de importaciones disminuyen y se materializan en saldos mensuales favorables de comercio en términos relativos.
• Las nuevas restricciones impuestas en el mercado cambiario se argumentan como una insuficiencia de exportaciones para generar la oferta adecuada de divisas. El desafío es complejo si el nivel objetivo anunciado es realmente de U$S 90.000 millones anuales el cual es muy superior al promedio de los últimos años.
• El nivel del tipo de cambio real (TCR) promedio hacia la tercera semana de septiembre acusó una leve apreciación respecto de agosto de 2020 de 1,2% (diciembre 2010=1). Esto lo ubica un 6% por debajo del promedio histórico enero 1959-septiembre 2020, es decir, en promedio histórico, el nivel actual registra una apreciación real.
• Las derivaciones de la crisis sanitaria y sus efectos sobre las economías del mundo tienen consecuencias negativas notorias sobre el nivel de intercambio comercial. Esto plantea desafíos dinámicos por la capacidad de importaciones futuras de los países. Ante una fase de recuperación económica sostenida se deberá presentar un proceso de aumento de saldos exportables para hacer frente al aumento de las necesidades de importaciones.
• Se debe observar que en períodos de contracción de actividad, las necesidades de importaciones disminuyen y se materializan en saldos mensuales favorables de comercio en términos relativos. En consecuencia, notamos que los saldos positivos de comercio no son consistentes frente al inicio de recuperación de la economía interna. Durante el período enero-julio las exportaciones registraron U$S 32.291 millones representando una contracción interanual del orden de -11,9%. Tras del anuncio del Presidente de la autoridad monetaria sobre la eliminación de las fuertes restricciones cambiarias, se sugirió que las exportaciones deberían alcanzar un nivel de U$S 90.000 millones anules. Ese objetivo se presenta con dificultades dado que el promedio anual de los dos últimos años fue U$S 63.500 a pesar de que se produjeron fuertes depreciaciones nominales de la moneda nacional.
• El desempeño comercial argentino tiene efectos negativos derivados de la caída de exportaciones y, previamente, la caída sostenida de las importaciones. Por un lado el sesgo contractivo vinculado con la retracción de la actividad económica nacional resulta en una fuerte disminución de las importaciones y, por otro, se evidencia una desaceleración importante de las exportaciones a partir de abril de este año con una media de -15%.
• La balanza comercial registró un superávit comercial acumulado durante los primeros siete meses del año de U$S 9.573 millones el cual representa un aumento notorio respecto al mismo período de 2019 donde el monto acumulado registró los U$S 6.590. Si bien ese saldo comercial positivo constituye una mayor oferta de divisas, al observar el monto acumulado de importaciones de ese mismo período, la contracción del año 2020 es de 24%. Por lo tanto, el desempeño del saldo comercial debe matizarse con la fuerte caída de la actividad económica interna.
• El tipo de cambio promedio mensual mayorista del Banco Central durante septiembre continúa una tendencia de leve depreciación. Mientras que el promedio de cierre del mes de agosto fue $ 73,30, el promedio mensual en lo transcurrido de septiembre se situa en $ 74,81, es decir, un nivel de depreciación de 2,1%. Sin embargo, la comparación interanual respecto de septiembre de 2019 registra una depreciación nominal de 32,4%.
• Se generan expectativas inciertas en el mercado cambiario tras las nuevas regulaciones en el acceso del público y empresas. La gestión de política intenta minimizar las tensiones de depreciación en el mercado formal aunque con una perspectiva de corto plazo que puede demandar correcciones frente a lo que suceda en el mercado informal. Por lo tanto, es esperable que esas tensiones no redunden un traslado a precios y un consecuente atraso el tipo de cambio real. Éste último es una variable fundamental de la competitividad de la economía nacional.
• El aumento de la demanda de dólares en el mercado informal continúa generando una brecha cambiaria respecto a la cotización formal efectiva aunque con la imposición de una nueva retención a la compra, se intenta minimizar esa brecha. Mientras que si se observan la cotización en el mercado informal hacia la tercera semana de septiembre de $/U$S 140 y del tipo de cambio oficial promedio minorista efectivo de 131,33 $/U$S, se establece una brecha en torno a 6,6% la cual es sustancialmente menor del promedio del año.
• El nivel del TCR de cierre en la tercera semana del mes de septiembre, estimación para el comercio y la competitividad, se encuentra 6,17% por encima (depreciación neta) del promedio del año 2019. Esto como consecuencia de la variación del tipo de cambio nominal y el espacio otorgado por las fuertes depreciaciones del año anterior. No obstante, si se observa el promedio histórico de la cotización oficial del período enero 1959-septiembre 2020 (base diciembre 2010), se ubica un 6% por debajo de ese promedio, es decir, un nivel de TCR apreciado en perspectiva histórica.
• Si en lugar de utilizar el valor promedio mensual del tipo de cambio del mercado mayorista, consideramos el valor de cierre del 18 de septiembre 2020 de $ 75,4 por dólar a los efectos de captar las tensiones cambiarias, el TCR bilateral evidenciaría una mayor depreciación respecto al promedio de 2019 en 7% y se seguiría ubicando por debajo del promedio de la serie histórica enero 1959-septiembre 2020. Es decir, se registraría una apreciación real respecto a la serie histórica de 5%.
• Sin embargo, el dólar de “equilibrio” estimado por el IAE-Austral (valor del dólar según el TCR promedio del período diciembre 2010-agosto 2020) en la cotización formal efectiva del mercado minorista sería de $/US$ 121,5. Esto representa que el TCR actual, tras el nuevo marco de imposición a la compra, estaría en valores competitivos.
• Por lo tanto, se sostendría espacio de depreciación real del peso en el mercado formal aludiendo a cierto nivel de competitividad de la economía aún dentro del contexto de inflación parcialmente contenida. Esto debería ser un potencial espacio para sostener el resultado comercial externo y un canal sustentable de generación de divisas, siempre que estemos en ausencia de una reversión hacia niveles altos de crecimiento de la inflación mensual.
La caída de la actividad económica aún demanda el accionar expansivo de la política fiscal...
La caída de la actividad económica aún demanda el accionar expansivo de la política fiscal pero comienzan a presentarse mayores limitaciones en lo monetario. Las tensiones en el mercado monetario debe ser observada como una necesidad de ajuste y estabilización del desempeño fiscal.
El poder ejecutivo presentó el Presupuesto 2021 con previsiones de estabilización inciertas. Las proyecciones del gobierno prevén reducción del déficit primario a la mitad del resultado fiscal de este año.
• La continuidad de la expansión de contagios, la extensión del confinamiento y la consecuente caída de la actividad económica representan un fuerte condicionamiento para el Tesoro Nacional que demanda el sostenimiento de la asistencia del Banco Central.
• La fragilidad fiscal tiende a intensificarse debido a la disminución de los recursos fiscales y a la necesidad de mantener un alto nivel de erogaciones de gastos sociales permanentes.
• El Gobierno proyecta, a través del Presupuesto Nacional 2021, un conjunto de metas macroeconómicas para el año próximo con una inflación alrededor del 29%, crecimiento económico de 5,5% y un déficit fiscal de 4,5% del PIB.
• El poder Ejecutivo ya inició un proceso de diálogo con el FMI en relación a los trabajos técnicos por la deuda de U$S 44.000 millones. Este proceso demandará establecer un programa económico de estabilización y crecimiento.
• La recaudación impositiva de agosto de 2020 totalizó $612.146 millones aumentando 33,5% respecto de agosto de 2019. Nuevamente y luego de dos años consecutivos, el aumento nominal fue sustancialmente menor al aumento de precios del mismo período.
• La caída de poder adquisitivo de la recaudación tributaria fue del orden del 7% interanual. El deterioro del poder adquisitivo es un factor potencialmente de profundización del déficit fiscal por esto la necesidad de estabilizar la dinámica de los precios.
• Una medida sobre la oferta agregada es el programa anunciado por el Ministerio de Producción para el financiamiento del sector industrial por $455.000 millones con tasa de interés subsidiada.
• Las provincias continúan siendo asistidas parcialmente por el fisco nacional lo cual generó un crecimiento interanual acumulado inédito de las transferencias corrientes a provincias de 222% en el período enero-julio 2020.
• El impacto de la pandemia sigue presionando el desempeño de las cuentas públicas nacionales y provinciales. Si bien la necesidad humanitaria argumenta el confinamiento, es determinante el inicio de un proceso de mayor administración y dinámico. Los costos fiscales derivados evidencian un peso relativo importante para las cuentas fiscales y la estabilidad de la economía.
• El sector público nacional se enfrenta a desafíos derivados de la cuarentena como principal instrumento de gestión. La continuidad de la expansión de contagios, la extensión del confinamiento y la consecuente caída de la actividad económica representan un fuerte condicionamiento para el Tesoro Nacional que sostiene la demanda de la asistencia financiera del Banco Central.
• La fragilidad fiscal tiende a intensificarse debido a la disminución de los recursos fiscales y al establecimiento como un factor permanente del alto nivel de erogaciones de gastos sociales. Sin una recuperación económica real no se generará el crecimiento esperado de los recursos fiscales lo cual debe observarse como un factor negativo para la estabilización de las expectativas de precios de la economía.
• Si bien se intenta gestionar acciones monetarias para absorber el excedente monetario y que no se canalice en una mayor dolarización de activos, la continuidad de las restricciones sobre la actividad es un elemento desfavorable ante el objetivo de tranquilizar la economía.
• La dominancia fiscal se debería observar como una gestión de carácter temporal que responde al contexto sanitario. El camino a la pospandemia, el impulso del gasto y los recortes impositivos deberán desactivarse para evitar eventos de iliquidez y dinámicas de precios que establezcan a la economía en una nueva crisis.
• El Poder Ejecutivo proyecta, a través del Presupuesto 2021, metas macroeconómicas que aluden a una recuperación del crecimiento económico y a una fuerte disminución del déficit fiscal primario. Durante el año próximo la inflación se situará en torno al 29%, el crecimiento económico se establece en 5,5% y el déficit fiscal será 4,5% del PIB.
• El Gobierno informó un plan de financiamiento para el sector industrial mediante distintas líneas financieras pero con el objetivo común de dinamizar ese sector de la economía. Los créditos para las empresas se relacionan con el financiamiento comercial e inversiones por $455.000 millones con tasa subsidiada y a un plazo de 10 años. Se destacan el financiamiento de $2.500 millones a tasas bonificadas e incentivos fiscales para proyectos de adopción de tecnologías 4.0 y también los Aportes no Reembolsables (ANR) del Ministerio de Desarrollo Productivo por hasta un 70% del proyecto de inversión o bonificación de hasta 10 puntos de tasa a empresas que inviertan en bienes de capitals o desarrollos de productos.
• El poder Ejecutivo anunció gestiones con el FMI para dar comienzo a los trabajos técnicos en aras de renegociar los pasivos por U$S 44.000 millones lo cual, a diferencia del acuerdo con acreedores privados, demandará establecer un programa económico de crecimiento y sostenible a los efectos de generar liquidez para los pagos futuros.
• La recaudación impositiva totalizó $612.146 millones durante el mes de agosto, aumentando 33,5% de forma interanual. Nuevamente y luego de dos años consecutivos, el aumento nominal fue menor al aumento de precios del mismo período.
• Se registra una nueva caída del poder adquisitivo de los ingresos del sector público nacional en 7%. Esto vuelve a plantear un elemento de mayor deterioro para la política fiscal la cual necesita ampliar su espacio de gestión anticíclica.
• Otro factor negativo en el desempeño de las cuentas fiscales nacionales es la necesidad de financiamiento que presentan las provincias. Si bien en gran parte de las provincias hay una mayor apertura económica, el sesgo contractivo de la pandemia y su administración, estableció un fuerte deterioro de la recaudación de ingresos y alto nivel de erogaciones con el objetivo de matizar la retracción de la actividad privada. Esa dinámica determinó que durante el período enero-julio 2020 se registre un crecimiento interanual acumulado inédito de las transferencias corrientes a provincias del orden de 222%.
La actividad económica continúa en una fase contractiva a pesar de las aperturas parciales...
La actividad económica continúa en una fase contractiva a pesar de las aperturas parciales de algunos sectores. Si bien hay ciertos sectores que parecen recuperarse, el escenario sigue siendo complejo dado que la recuperación para este año dista de ser un hecho efectivo.
Las proyecciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para este año reitera un escenario de profunda contracción con un nivel mayor al del año 2002. El desempeño interanual del PIB para el año 2020 registraría una caída de 12%
• La contracción económica en el mundo comienza a revertirse tras el levantamiento gradual de las restricciones sanitarias y la gestión de políticas expansivas han permitido dar lugar a esa reversión gradual.
• El marco de la pandemia acentuó las perspectivas negativas para América Latina y el Caribe debido a que la región se transformó en el nuevo epicentro de los contagios y las condiciones macroeconómicas tienen un deterioro relativo mayor que las economías desarrolladas.
• Concretamente para la economía argentina, la profundidad de las consecuencias sobre la actividad económica siguen siendo inciertas debido a que no solo dependen de la dinámica sanitaria, sino que continúan afectadas por la extensión del confinamiento.
• El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) realizado por el Banco Central profundizó su estimación en relación a la contracción de la actividad económica, el registro se situó en 16,3% para el segundo trimestre de este año y -12% para el total del año.
• En julio de 2020 el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI-INDEC) registró una disminución de 6,9% respecto a igual mes de 2019. Mientras que el acumulado enero-julio de 2020 presenta una disminución de 13,4% respecto a igual período de 2019.
• Durante julio de 2020 el sector de la construcción mostró un menor nivel de caída en la comparación interanual y un desempeño positivo respecto al mes anterior. El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) muestra una caída de 12,9% respecto a julio de 2019 aunque el desempeño intermensual registra una variación positiva de 6,8%.
• La contracción económica en el mundo comienza a revertirse tras el levantamiento gradual de las restricciones sanitarias y la gestión de políticas expansivas han permitido esa reversión gradual. No todas las regiones se recuperarán con la misma intensidad principalmente porque no todas las economías se enfrentaron a la crisis con las mismas condiciones y recursos.
• De acuerdo a las últimas proyecciones de la CEPAL, durante este año el PIB mundial se reducirá un 5,2%. La caída será del 7% en las economías desarrolladas y del 1,6% en las economías emergentes.
• En ese contexto, las proyecciones de la CEPAL informan una caída promedio del PIB de 9,1% en 2020, con retracciones de 9,4% en América del Sur, 8,4% en Centroamérica y México, y el 7,9% en el Caribe. Mientras que los países que registraran las mayores caídas anuales serán Perú (13%), Argentina (10,5%) y Brasil (9,2%).
• América Latina continúa siendo un epicentro importante de la pandemia lo cual genera la necesidad de mayores recursos fiscales y canales de financiamiento lo cual no es un aspecto favorable para las economías que recibieron a la pandemia con condiciones de fragilidad. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el Banco Central informó una disminución incipiente de la contracción inédita de la actividad económica nacional la cual se situaría en 12% para el año 2020, es decir, un 0,5% menor a la proyección de agosto. Mientras que la estimación para el segundo trimestre de este año es -16,6% y una recuperación de 8,7% para el tercer trimestre del año. Se espera que el poder ejecutivo nacional modifique la fase de confinamiento para flexibilizar actividades en forma progresiva aunque la expansión de contagios en algunas partes del país marquen riesgos de retroceso. Nuevamente destacamos que el proceso de caídas abruptas en gran parte del sector productivo y de servicios de la economía nacional continúa. La administración rígida del confinamiento genera serios problemas para la estructura económica del país donde no solo se observan consecuencias de corto plazo, sino que las repercusiones negativas son dinámicas.
• Un componente de la oferta agregada que sigue evidenciando un retroceso interanual, aunque menor que en meses anteriores y con cierta recuperación intermensual, es la industria manufacturera. En julio de 2020, el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) muestra una disminución de 6,9% respecto a igual mes de 2019. El acumulado del año de enero-julio presenta una disminución de 13,4% respecto a igual período de 2019.
• El sector de la construcción sostiene el retroceso dada la imposición de restricciones de movilidad que también se sostienen en la extensión de la crisis económica. El índice Construya, que mide el nivel de actividad de once empresas representativas del mercado de la construcción, si bien registró una recuperación interanual durante agosto de 2,3%, en términos acumulados del período enero-agosto se observa una caída de 17,5% respecto del acumulado igual período de 2019.
• En la última estimación, correspondiente al mes de julio de 2020, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) muestra una contracción similar a la observada en junio. En el séptimo mes del año 2020 índice que refleja la actividad registró una caída interanual en julio de -6,9%. El acumulado de los siete meses de 2020 presenta una disminución de -13,4% respecto a igual período de 2019.
• Por el lado del consumo, CAME informa que las ventas minoristas cayeron -17,8% anual durante agosto 2020, medidas en cantidades y en comercios todo el país incluyendo tanto modalidad online como en locales. Con mayor cantidad de comercios abiertos, el ritmo de caída fue menor que en junio. La baja en la región AMBA registró -33% mientras que en el resto del país fue de -9,4%.
La inflación mensual minorista de agosto se situó en 2,7%...
La inflación mensual minorista de agosto se situó en 2,7%. El contexto de contracción económica resulta nuevamente en una contención temporal aunque la dinámica monetaria establece un panorama muy incierto.
Las proyecciones y expectativas inflacionarias también continúan limitadas. El relevamiento de expectativas de mercado (REM) del Banco Central proyecta un crecimiento anual del nivel de precios de 37,8% durante este año.
• La dinámica de precios de la economía no evidencia una aceleración preocupante a en términos generales y a pesar del excedente de la circulación monetaria y sus potenciales efectos. La política fiscal tiene el desafío de coordinarse con la política monetaria para evitar un escenario inflacionario. • Dado el escenario de depreciación y el mayor nivel de restricciones planteadas en el mercado cambiario, se plantea el desanclaje en las expectativas de precios que se había generado debido a la restricción de las actividades.
• Las proyecciones de inflación minorista para este año muestran cierta estabilidad respecto a las estimaciones previas. Se prevé un año de contención en la dinámica de precios principalmente por la contracción de la actividad y movilidad.
• Mientras que las expectativas de mercado establecen una inflación de 37,8% para este año, para el año 2021 se sitúan en 46,1%. No obstante, se espera que las proyecciones se modifiquen tras las consecuencias de las restricciones en el mercado de cambios.
• El nivel general del Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en agosto una variación de 2,7%. Si bien el desempeño se genera en un contexto de cuarentana, se debería generar un escenario donde la política monetaria tenga en cuenta el inicio de un aumento sostenido de precios.
• El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró un aumento mensual en agosto respecto de julio de 4,1%, acumulando un crecimiento en el año de 14,7%.
• El Índice del Costo de la Construcción en el Gran Buenos Aires (ICC-INDEC) correspondiente al mes de agosto de 2020 registra, en relación al mes anterior, un aumento de 2,5%.
• El costo de los alimentos básicos sigue con una dinámica similar al del IPC. Durante agosto de 2020, la variación de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) con respecto a julio de 2020 fue 2,6%, mientras que la variación de la Canasta Básica Total (CBT) fue de 2,1%.
• En general los precios internos se sostienen temporalmente sin una tendencia de crecimiento abrupto aunque ante una mayor apertura de actividades económicas y el comportamiento en el mercado cambiario, se esperan mayores presiones en relación a una dinámica de mayor aceleración.
• Dado el escenario de depreciación tras la modificación en las regulaciones del mercado de cambios, se plantea potencialmente cierto desanclaje en las expectativas de precios el cual se había generado a causa de la restricción de las actividades. Las expectativas dependerán relativamente de la gestión monetaria en un su objetivo de estabilizar la liquidez excedente y evitar que no se canalice a la estructura de precios.
• La inflación del mes de agosto de 2020 registró un aumento mensual de 2,7%. El ritmo de crecimiento es similar a las proyecciones de mercado y denota un aumento acotado respecto al crecimiento intermensual que se había registrado en julio en 1,9%.
• La inflación acumulado del año 2020 se sitúa en 18,9%, nivel menor al acumulado en el mismo período del año anterior, 30%. Mientras que en la comparación interanual, el crecimiento de precios minorista respecto de agosto de 2019 se situó en 40,7%.
• El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), realizado por el Banco Central estima que la inflación minorista mensual de septiembre se situará en 3,3% y en relación a octubre en 3,6%, configurando un 37,3% durante el año 2020.
• Las decisiones de los distintos formadores de precios se realizan en un escenario de incertidumbre el cual no es favorable para el funcionamiento de la economía ni para la dinámica inmediata futura de los esos precios. En esta fase de contracción económica y confinamiento, es determinante que la política económica establezca e informe medidas concretas en el plano fiscal y monetario que coordinen, al menos incipientemente, las decisiones de precios.
• El nivel general del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró un aumento promedio de 4,1% en agosto de 2020 respecto del mes anterior. Este aumento se explica por un expansión de 4,1% en el componente Productos Nacionales, 7,4% en Productos Primarios, 3,2% en Manufacturas y Energía, y de 3,9% en Productos Importados.
• El costo de la construcción estimado por el Índice del Costo de la Construcción (ICC) en el Gran Buenos Aires registró un crecimiento de 2,5% en agosto de 2020 respecto del mes anterior. Este resultado surge como consecuencia del alza de 5,5% en Materiales y 1,6% en Gastos Generales. Mientras que el componente Mano de Obra registró una variación incipiente de 0,2%. El registro de costo respecto al mismo mes del año anterior arrojó un crecimiento interanual de 33,4%.
• El costo de los alimentos básicos registrado a través de la canasta básica alimentaria y la canasta total de consumo sigue en crecimiento a pesar de las restricciones dadas por el plan Precios Cuidados lo cual evidencia una potencial intensificación cuando la actividad tenga mayor movilidad. Esto debería ser otro factor de alarma en relación a la necesidad de mayores ingresos sobre la población dados principalmente por la recuperación económica y, por otro lado, la necesidad de un plan desinflacionario.
• En ese marco, durante agosto de 2020, la variación de la canasta básica alimentaria (CBA) con respecto a julio de 2020 fue 2,6%, mientras que la variación de la canasta básica total (CBT) fue de 2,1%. Las variaciones interanuales de la CBA y de la CBT fueron del orden de 41,7% y 37,8%, respectivamente.
Durante un encuentro reciente de Alumni IAE con representantes de cada programa MBA...
Durante un encuentro reciente de Alumni IAE con representantes de cada programa MBA o programa ejecutivo, tuvo lugar una conferencia virtual sobre la economía postpandemia en el cual se realizó un sondeo anónimo en tiempo real con el objetivo de conocer la visión de los participantes en relación a algunas de las variables principales de la actual coyuntura económica y política.
Durante un encuentro reciente de Alumni IAE con representantes de cada programa MBA o programa ejecutivo, tuvo lugar una conferencia virtual sobre la economía postpandemia en el cual se realizó un sondeo anónimo en tiempo real con el objetivo de conocer la visión de los participantes en relación a algunas de las variables principales de la actual coyuntura económica y política. El sondeo se realizó entre 155 ejecutivos y empresarios. Se trata de directivos de empresas pymes y grandes, locales y multinacionales, de todos los sectores de la economía. El panorama que se presentó, desde los resultados, es evidentemente desfavorable respecto a las expectativas económicas y la evaluación de la gestión de gobierno durante la pandemia. Seguidamente se expone un análisis breve sobre las respuestas para cada una de las preguntas. La opción de no sabe no contesta es relevante asociada a la incertidumbre fruto de la pandemia y de la falta de un plan más elaborado por parte de la administración. En primer lugar, se concluye que la economía hubiese recorrido un trayecto más favorable si se hubiese implementado una mayor flexibilización. En efecto, fue la idea de muchos economistas como Prat Gay o De Pablo. Es un tema complejo porque, como menciona el politólogo Malamud, no estamos frente a un problema, sino frente a un verdadero dilema que implica una gran tensión entre salud y economía.
En lo que respecta al panorama cambiario, el dólar se percibe retrasado pero esto no es tan cierto en la serie histórica del tipo real de cambio. Lo que está muy elevado es el denominado dólar blue y el contado con liquidación en niveles de la devaluación del año 2002. Se entiende que esta sea la visión empresarial dada la dinámica inflacionaria y la baja tasa de devaluación registrada desde diciembre pasado hasta septiembre de 2020.
En cuanto a la inflación de este año, los empresarios perciben que los precios no se acelerarán a fines de 2020. En relación a la inflación del 2021, se pronostica cierta continuidad del nivel de este año. Por otro lado, la idea de hiperinflación no aparece ni tampoco la de mega inflación, es decir, más de 100% anual. Ciertamente, es un tema para discutir en el contexto de una emisión monetaria muy importante la cual se constituye como la única fuente de financiamiento del déficit fiscal.
El desempeño de la gestión económica es muy criticado aunque en estas respuestas se plantea la complejidad de separar la gestión de la pandemia y la gestión económica en general.
La variable que más influye en los negocios es, lógicamente, la caída del volumen de actividad y ventas desplazando a otros indicadores adversos. El descenso del producto entre 12% y 14 % en el año 2020 genera un abanico de descensos sectoriales profundos lo que afecta al universo total de las firmas.
En cuanto a reformas, tres se plantean como relevantes particularmente lideradas por la tributaria. Cambiemos intentó plantearla pero quedó a medio camino. En concreto, existe un consenso generalizado en el empresariado de que no se puede seguir con un sistema tributario marcadamente ineficiente, con evasión y con impuestos distorsivos.
En todo este escenario de pandemia y confinamiento, es posible notar una innovación que puede plantear desafíos futuros interesantes. La pregunta sobre teletrabajo confirma una valoración muy positiva de esta modalidad, aparentemente más eficiente. Es un tema que está en discusión legislativa y donde los sindicatos y empresarios tienen su propia visión.
Respecto al panorama político, el líder que emerge desde la oposición es Rodríguez Larreta. Seguramente influyen varios factores como su trayectoria, capacidad de gestión, las ausencias relativas en lo que va del año de políticos de peso relativo importante como Carrió, Vidal y Macri. Adicionalmente, otros factores de importancia lo constituyen el liderazgo en la pandemia, su vocación de diálogo y su moderación lo cual se observa como características necesarias en estos tiempos de tensión.
Finalmente, Uruguay está en la mira de los empresarios argentinos. El Presidente, Lacalle Pou, emerge como un buen representante y promotor de su país. Es notable cómo supera a Chile que desde los ´90 se mostraba el modelo a seguir. Contrariamente, si bien Perú no es votado, tiene la economía que más creció desde 1990 aunque aún con niveles de pobreza considerables.
El panorama planteado, derivado del sondeo entre empresarios, no es favorable respecto a la gestión del gobierno actual. Si bien hay una marcada influencia de la pandemia y la perspectiva de gestión, se observa que las expectativas generales no son alentadoras lo cual, a su vez, generan mayores dificultades hacia el camino de la recuperación debido a que expectativas negativas redundan generalmente en postergaciones de decisiones de inversión. La dirigencia empresarial espera un país que converja hacia factores de coordinación y consistencia temporal, pues los conflictos permanentes son valorados negativamente. Es de esperar que de una vez se transite por ese camino abandonando los viejos preceptos de confrontación y se adopte una perspectiva de gestión moderna. De lo contrario, la coyuntura siempre responderá a las mismas características y problemas que parecen que nunca se resolverán.
Las reservas internacionales anotaron una caída de USD68M
Pese a las mayores restricciones para operar en el mercado cambiario oficial, en la última semana las reservas internacionales siguieron bajando anotando una caída de USD68M, cerrando el viernes 18 de septiembre con un stock bruto de USD42.433 M. En lo que va del mes acumulan una pérdida de USD409 M. Las reservas netas (excluyen los encajen en moneda extranjera, swap con China y préstamos de otros bancos) cayeron USD52 M cerrando la semana en USD USD6,944 M. Como viene ocurriendo en los últimos meses, la pérdida de reservas del BCRA obedece a las ventas de divisas en el mercado cambiario que tras los casi USD1,300 M del mes pasado, en la primera quincena de septiem-
bre vendió USD1,028 M.
Se mantiene la política cambiaria
Pese a la tensión manifiesta en el mercado de divisas, el BCRA mantuvo su política cambiaria en la que el Tipo de Cambio oficial cerró la semana en $75,4 acumulando en lo que va de septiembre un alza de 1,6% (38% anualizada).
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Los futuros operaron con bajas generalizadas
En una semana marcada por medidas del gobierno tendientes limitar la pérdida de reservas internacionales, los futuros operaron con bajas generalizadas al tiempo que el dólar mayorista se devaluó a un ritmo de 6,7 centavos diarios. Como resultado, las implícitas comprimieron hasta niveles promedio de 36% en los tres contratos más próximos.
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U.K. Firms to Cull Jobs When Furloughs End
¿Qué nos pasa cuando leemos una noticia como esta?:
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Uno debería preocuparse: la encuesta refleja un panorama desolador para el futuro inmediato del Reino Unido. Pero esta clase de titulares debería servirnos para reflexionar sobre la dinámica que existe detrás de este tipo de situaciones.
SELL! but WHY?
Reducir la exposición a activos financieros del Reino Unido implicaría una estrategia de inversión sostenida en los siguientes supuestos:
1- los hechos se producen de forma lineal, es decir “si A entonces B” y
2- los gobiernos son autómatas; en otras palabras, no reaccionan ni aún ante el precipicio.
Es cierto que cuando un hecho es desconocido, hay espacio para errores de diagnóstico. Por esta razón, la crisis de 1930 derivó en la Gran Depresión. Sin embargo, esto no pasó con la crisis de 2008 por la sencilla razón que los gobiernos y bancos centrales de las economías avanzadas contaban con un precedente.
Esta enseñanza aplica también al gobierno de Boris Johnson: sería un error asumir que se quedará de brazos cruzados ante la peor crisis de su historia reciente. Todavía sigue fresco en la memoria el costo que, en términos de crecimiento y empleo, tuvieron las políticas de austeridad fiscal impuestas por los Conservadores en los años posteriores a la crisis de 2008.
¿Qué piensa el mercado?
Primero veamos qué dice uno de los principales bancos de inversión: el fin de semana Citi Research publicaba el siguiente documento sobre las perspectivas del Reino Unido:
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En pocas palabras: “sin el apoyo del sector público, la salida de la crisis será lenta y ardua”. Veamos ahora los precios para entender ¿qué piensa el mercado?
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Conclusión: el Reino Unido es un claro perdedor en esta crisis comparado con sus vecinos europeos.
Consejo: el MSCI United Kingdom se ha recuperado desde los mínimos del 23/3 (+25%) pero sigue -19% abajo en el año. El MSCI Europe “sólo” cae -12% en el mismo periodo, liderado por el MSCI Germany con -6%: el mercado valora la buena gestión de la pandemia por parte del gobierno alemán y su generosa ayuda al sector privado.
Boris Johnson tiene varios frentes abiertos, el Brexit y la crisis por el Covid-19, ¿no le convendría cerrar alguno? Si fuese esta su decisión ¿cuál de estos problemas depende exclusivamente del Reino Unido y cuál involucra a un tercero? Vamos Boris, “you can do it!“.
La recuperación de las acciones globales y del S&P 500 y Nasdaq 100 se sostiene en tres pilares
Desde fines de abril creemos que la recuperación de las acciones globales y del S&P 500 (SPY) y Nasdaq 100 (QQQ) en particular, se sostiene sobre tres pilares:
1. Las políticas de estímulo monetario y fiscal implementadas por las economías avanzadas;
2. La proximidad de una vacuna contra el Covid-19 y
3. La reapertura de la economía luego de las estrictas cuarentenas impuestas en marzo y abril.
Periódicamente actualizamos los fundamentos de estas tres creencias para mantener o en su caso modificar, nuestro optimismo con las acciones globales.
¿Cómo venimos? So far, so good
1. Política monetaria y fiscal de las economías desarrolladas
La Reserva Federal se comprometió a mantener la tasa en cero hasta fines del 2022 y el Banco Central Europeo aceleró la compra de activos en el último mes. La liquidez global sigue siendo el principal driver del mercado:
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Pero a diferencia de 2008, el frente fiscal está activo: el gobierno inglés anunció la semana pasada un plan de estímulo fiscal por US$38 mil millones de dólares mientras que la Eurozona financia varios programas de empleo para evitar 40 millones de nuevos desocupados. En EE.UU., si bien existe el riesgo de que no se renueven varios de los diferentes programas para sostener el empleo, el consenso descuenta un arreglo a último momento entre Republicanos y Demócratas.
¿Qué piensa el mercado del estímulo?
Los bancos por ser uno de los sectores cíclicos del mercado suelen hacer peor que el índice en periodos de contracción económica. La crisis por el Covid-19 no ha sido una excepción. La abundante liquidez no sería suficiente para que el mercado descuente una salida en V que favorezca a los bancos frente a las tecnológicas (al menos en el corto plazo):
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Los bancos de la Eurozona tampoco se benefician de las políticas de estimulo monetario:
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Conclusión: desde lo fundamental podemos decir que el primer pilar sigue en pie aunque no beneficie a todos los sectores del mercado por igual.
2. La búsqueda de la vacuna contra el Covid-19
Existen más de 200 iniciativas publico-privadas para encontrar una vacuna y 17 de ellas ya se encuentran en ensayos clínicos.
Las vacunas más avanzadas son las de AstraZeneca (AZN) / Universidad de Oxford y Moderna. La de Cansino (MRNA) y la de Pfizer (PFE) / BioNTech (BNTX) le siguen muy de cerca.
El mercado descuenta que este esfuerzo (global) coordinado será suficiente para dar con la vacuna. Pero el timing es todo porque para muchas industrias como la del turismo o del esparcimiento la opción de seguir operando al 20/30% de su capacidad por mucho más tiempo es inviable.
Creemos que el mercado descuenta la aparición de una vacuna para fines de 2020 aunque para el asesor del gobierno americano, Anthony Fauci, la estimación más optimista la ubica hacia principios de 2021. Falta poco para conocer como avanzan las pruebas claves de la Fase 3. Mientras el sector de biotecnología vive uno de sus mejores años de la historia, la industria de la aviación comercial sigue sin despegar:
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Conclusión: el mercado sigue sostenido por el flujo de noticias positivas sobre el avance de la vacuna pero el timing lo será todo para varias industrias. El pilar sigue en pie pero favorece más a unos sectores que a otros.
3. La reapertura de la economía
El mercado ha premiado a las economías que mejor han administrado la crisis: no es lo mismo el comportamiento del índice de acciones del Reino Unido (MSCI UK) que el de Alemania (MSCI Germany) en este 2020:
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En los puntos anteriores hemos visto como los sectores cíclicos del mercado aún estando por encima de los mínimos de marzo, se encuentran lejos de los valores pre-crisis. ¿Por qué? Porque, entre otras razones, los EE.UU. tienen una salida de la cuarentena mucho más complicada que China o Europa:
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El aumento de los casos por Covid-19 en los estados de Arizona, California, Florida y Texas, ha demorado el regreso a la normalidad. La recuperación del trafico aéreo en los EE.UU. está lejos de tener una forma de V como se esperaba a mediados de mayo y por eso las acciones del sector de aviación comercial lo han hecho peor que el indice desde el 8/6 hasta hoy:
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Conclusión: la recuperación de la economía americana será lenta hasta tanto no se cuente con una vacuna contra el Covid-19. El proceso de reaperutra ha tenido más contratiempos de los esperados por el mercado. Este es el más débil de los tres pilares y lo monitoreamos con atención.
Conclusiones
Podríamos decir que dos de los tres pilares avanzan sin contratiempos y justificando el rally del mercado y nuestro optimismo. Consejo: el mercado mira “mas allá” de los acontecimientos y observa un mundo con abundante liquidez y estímulos fiscales. Por esta razón el Nasaq 100 está +25% en el Año y el Russell 2000 (small caps) sigue abajo -13. Pareciera que abundancia de liquidez “sólo” estuviese siendo descontada unos pocos sectores del mercado. Subirnos a ese tren tiene un solo caveat: el precio que estamos pagando no es bajo.
Gracias por leer.
La mayoría de los datos económicos de los EEUU en el mes de junio fueron positivos...
La mayoría de los datos económicos de los EEUU en el mes de junio fueron positivos. Por un lado, volvió la inflación al consumidor luego de tres meses de deflación: fue 0,6% la total -con fuerte impacto de los precios de la energía, que subieron más de 10%- y la inflación núcleo fue de sólo 0,2%. Esto aleja, por ahora, el riesgo de deflación global. Lógicamente, el dólar se está desvalorizando, como analizamos más adelante. En sintonía, los salarios reales cayeron en junio (-1,7%).
En cuanto a la actividad económica, hubo fuertes subas en las encuestas de gerentes de compras, en las ventas minoristas, en la confianza del consumidor, en la industria manufacturera y en la construcción y la actividad inmobiliaria, con precios de las viviendas resistentes a la baja.
En fin, las exportaciones siguen cayendo, pero las importaciones dejaron de hacerlo. Una historia análoga podría contarse de China, con subas menores porque también lo fueron las caídas previas. En Europa, como es habitual, las mejoras están siendo más lentas.
Pese a estas auspiciosas señales - impulsadas principalísimamente cierta inflexión de la pandemia en muchos países, más la aparente mayor cercanía de la vacuna- el FMI castigó el crecimiento proyectado para el 2020 (tercera columna del Cuadro 1), compensándolo parcialmente con una mayor mejora en el 2021 (última columna). En ese marco, el desempeño de los tres países latinoamericanos incluidos en el Cuadro es decepcionante. Sus caídas proyectadas para 2020 son sólo peores que las del Área Euro, pero las correcciones hechas por el FMI entre abril y junio fueron las más negativas, y no sorprendería que vuelvan a empeorar
En el Cuadro 2 podemos ver el desenvolvimiento de otras variables relevantes para apreciar la coyuntura de la economía global desde el inicio de la COVID. Sobresale nítidamente la depreciación del dólar, no sólo respecto del euro y del oro, sino también de muchas otras monedas y de las commodities. En realidad, todos los activos y bienes fueron afectados, pero el peso argentino fue el único activo que cayó, junto al dólar. Así puede verse en el predomino del color verde en la última columna del Cuadro 2, indicativo de que subieron los precios de ese bien entre junio y julio.
Por un camino imprevisible, la pandemia, parece realizarse nuestro pronóstico de 4 años atrás, que otorgaba alta probabilidad a la desvalorización del dólar estadounidense.
La pregunta que sigue, bastante relevante para la Argentina, es si continuara esta flojera del dólar. En nuestra opinión, ella continuará sólo si la pandemia vuelve a agravarse o si resultan fallidos los pronósticos de la cercanía de la vacuna. De no ser así, la Reserva Federal aumentará sus tasas de política monetaria y el dólar se fortalecerá.
Por lo tanto, aunque hoy estamos mejor que el mes pasado, es poco probable que la Argentina se beneficie significativamente de una sostenida o mayor desvalorización del dólar. Más probable es que pueda aprovechar una mejora proveniente del debilitamiento de la pandemia –que no es poco- y de la consecuente mejora del crecimiento global.
La Banca Monte dei Paschi di Siena S.p.A. (MPS) es el banco en funcionamiento más antiguo del mundo.
La Banca Monte dei Paschi di Siena S.p.A. (MPS) es el banco en funcionamiento más antiguo del mundo. La “Banca” ha estado en servicio ininterrumpidamente desde su fundación en 1472.
En los últimos cinco siglos, los bancos europeos han enfrentado todo tipo de calamidades y, si bien sólo ha sobrevivido una de esas entidades, el negocio bancario como tal nunca ha dejado de existir.
En la última década, el sistema financiero de la Eurozona ha debido enfrentar dos grandes desafíos:
1- la crisis de las hipotecas “subprime” en 2008
2- la crisis de la deuda europea de 2011 y 2012
Cuando aún no se extinguían los ecos de la primera crisis, los bancos tuvieron que enfrentar la posibilidad de que la mismísima Eurozona dejase de existir como tal. Superada esta amenaza existencial, les tocó lidiar con las consecuencias que dejaron las sucesivas crisis: un contexto de tasas negativas que afecta seriamente el negocio de intermediación financiera y la combinación de bajo crecimiento económico, envejecimiento poblacional y elevado endeudamiento de las familias que afecta el aumento de su portafolio de créditos.
Los bancos y el Covid-19
La crisis de 2020 no ha tenido como epicentro al sistema financiero, pero lo afecta de forma directa por el incremento que se espera que tenga la mora ante el aumento de desocupación que, estiman los analistas, veremos en 2021.
Esta es la razón por la cual las acciones bancarias europeas (SX7E) están -30% abajo en el año, contra “sólo” el -9% del índice de referencia EURO STOXX (SXXE).
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Durante el colapso (del 19/2 al 16/3), el sector lo hizo peor que el índice. La mejor rentabilidad durante la recuperación posterior (del 16/3 al 8/6) no fue suficiente para compensar:
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La recuperación sufrió un alto el 8/6 y los bancos volvieron a ser los que más la sufrieron. Sin embargo, desde mediados del mes pasado (15/6) el sector se ha recuperado, logrando una rentabilidad superior en 2,5% respecto del resto de sectores. ¿Qué está viendo el mercado?
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¿Qué nos dice el mercado?
Los inversores están comenzando a descontar dos cambios importantes en el escenario:
1. La consolidación (¿definitiva?) del proyecto europeo gracias al liderazgo de Angela Merkel y Emmanuel Macron, quienes con la aprobación de un segundo y mayor paquete fiscal por EUR750 mil millones podrían acortar sensiblemente la recesión económica.
2.El salto significativo en la hoja de balance del Banco Central Europeo.
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Consejo: existen muchas dudas e inquietudes sobre si el tándem Merkel-Macro logrará aprobar el paquete de estímulo fiscal este mes de julio. Es un hecho clave porque implicaría la primera emisión de deuda soberana Europea.
¿Qué harán los políticos europeos? Existe un antecedente para intuir en qué dirección podrían ir los acontecimientos: allá por 2012, en plena crisis de la deuda soberana europea, el entonces Presidente del BCE, Mario Draghi, pronunció la famosa frase que salvaría al Euro (y a Europa) del naufragio: “Whatever it takes“. ¿Qué estiman que harán los líderes al final del día frente a la peor crisis económica que se tenga memoria desde la Segunda Guerra Mundial?
Gracias por leer.
Las reservas internacionales subieron por séptima semana consecutiva
Las reservas internacionales subieron por séptima semana consecutiva. Concretamente, entre el 13 y 17 de julio marcaron un alza de USD112 M acumulando en lo que va de julio un incremento de USD117 M. Lo destacable fue que, tras vender USD284 M durante la primer quincena, en la última semana el BCRA habría comprado USD100 M en un contexto en el que las liquidaciones del agro promediaron USD90 por dia, levemente por debajo de los USD107 M diarios que marcaron las dos semanas previas.
En este contexto, el BCRA mantuvo el ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial en torno al 39% anualizado.
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Las reservas internacionales marcaron una caída de USD163 M en la última semana
En la última semana, las reservas internacionales marcaron una caída de USD163 M, cerrando la semana con un stock bruto de USD42.454 M mientras que las reservas netas cayeron hasta USD6,950 M. Como viene ocurriendo en los últimos meses, la pérdida de reservas del BCRA obedece a las ventas de divisas en el mercado cambiario que tras los casi USD1,300 M del mes pasado, en los primeros 8 días de septiembre ya vendió USD601 M, dinámica que se habría acelerado en las siguientes tres ruedas.
Se mantiene la política cambiaria
Pese a la tensión manifiesta en el mercado de divisas, el BCRA mantuvo su política cambiaria en la que el Tipo de Cambio oficial cerró la semana en $74,9 acumulando, en lo que va de septiembre, un alza de 1,0% (38% anualizada).
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El interés abierto se redujo 1% hasta 4,5 millones de contratos
En una semana dominada por rumores de medidas cambiarias, el interés abierto se redujo 1% hasta 4,5 millones de contratos, al tiempo que la tasa implícita de los tres contratos más cortos experimentó una leve compresión. La devaluación del tipo de cambio oficial promedió 6,6 centavos diarios.
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En la última semana las reservas internacionales marcaron una caída de USD297 M
En la última semana las reservas internacionales marcaron una caída de USD297 M, cerrando la semana con un stock bruto de USD47.617 M, mientras que las reservas netas cayeron hasta USD7,683 M. Como viene ocurriendo en los últimos dos meses y en agosto en particular, la pérdida de reservas del BCRA obedece a las ventas de divisas en el mercado cambiario que tras los casi USD1,300 M del mes pasado, en la primera jornada de septiembre vendió USD241 M, la mayor venta diaria desde febrero de este año.
Pese a la tensión manifiesta en el mercado de divisas, el BCRA mantuvo su política cambiaria en la que el Tipo de Cambio oficial cerró la semana en $74,4, acumulando en lo que va de septiembre un alza de 0,4% (38% anualizada).
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El tipo de cambio mayorista subió $ 0,45
El tipo de cambio mayorista subió $ 0,45 a lo largo de la última semana para cerrar en $ 74,44 el viernes. Se destacó el descenso de interés abierto producto de la no renovación total de los vencimientos de contratos al mes de agosto. El BCRA vendió USD 1.279 millones durante dicho mes.
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En la última semana las reservas internacionales marcaron una caída de USD133 M
En la última semana las reservas internacionales marcaron una caída de USD133 M, acumulando en lo que va del mes una pérdida de USD403 M. Esta caída se debe a las ventas de divisas que viene realizando el BCRA, que en lo que va del mes (hasta el 25), acumulan USD962 M, el peor resultado desde octubre del año pasado. Con este resultado, el stock bruto de reservas internacionales finalizó la semana en USD42.915 M, en tanto que las reservas netas cayeron a USD8,000 M.
Pese a la tensión manifiesta en el mercado de divisas, el BCRA mantuvo su política cambiaria en la que el Tipo de Cambio oficial cerró la semana en $74,0, acumulando en lo que va de agosto un alza de 2,3% (35% anualizada).
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El tipo de cambio mayorista finalizó la semana pasada en $ 73,99
El tipo de cambio mayorista finalizó la semana pasada en $ 73,99. Depreciándose $ 0,06 en promedio por día. El interés abierto subió 7,5% hasta los 5,49 millones de contratos.
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En la tercer semana de agosto las reservas internacionales registraron una caída de USD75 M.
En la tercer semana de agosto las reservas internacionales registraron una caída de USD75 M, acumulando en lo que va del mes una pérdida de USD339 M. Como viene ocurriendo en los últimos dos meses, la pérdida de los activos de reservas del BCRA obedece a la ventas de divisas que realiza en el mercado de cambios que en lo que va de agosto acumulan USD738 M, el peor resultado desde octubre del año pasado. Con este resultado, el stock bruto de reservas internacionales finalizó la semana en USD43.048 M, en tanto que las reservas netas cayeron a USD8,242 M.
Con estas operaciones, el Tipo de Cambio oficial cerró la semana en $73,58, acumulando en lo que va de agosto un alza de 1,7% (35% anualizada).
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