Panorama global y local de los mercados hoy
Futuros del S&P 500 y Nasdaq operan levemente alcistas hoy, luego de fuertes bajas en la rueda de ayer. La tasa a 10 años aporta calma, bajando hasta 1,7% y el dólar se mantiene sin calmo en torno a los 91,9 puntos del índice DXY.
Asia cerró a la baja en línea con la rueda de ayer de los mercados occidentales. China fue el país más castigado (CSI 300 cayó -2,6%) luego del mal comienzo del primer encuentro con altos diplomáticos de USA tras la asunción de Biden. El evento está teniendo lugar en Alaska y ayer, tras críticas cruzadas de los funcionarios de ambos países, las cámaras de televisión fueron retiradas y se pasó a un cuarto intermedio, donde buscaron calmar el tono agresivo que estaban tomando las conversaciones.
Rueda tensa ayer en el mercado. La tasa a 10 años de USA llegó al 1,75%, el petróleo cayó casi 7% y el Nasdaq se desplomó un -3%. Empresas como Tesla y el ETF ARK Innovation cayeron entre 6% y 7%. Por otro lado, compañías de finanzas como JP Morgan y Bank of America subieron entre 1,7% y 2,6%. Dentro del sector industrial, empresas como Honeywell o 3M subieron en torno al 1,2%.
Europa retoma el uso de la vacuna de AstraZeneca luego de que el ente regulador de la Eurozona respalde su utilización y certifique que no está ligada a un incremento en el riesgo de coágulos sanguíneos.
El barril de crudo cerró ayer su quinta rueda consecutiva de bajas con una caída acumulada que ronda el 8%. Las expectativas de consumo no son tan favorables ahora que Europa continental, si bien retoma el uso de la vacuna de AstraZeneca, enfrenta un repunte de casos y anuncios de nuevas cuarentenas. Varias regiones de Francia comienzan hoy una nueva etapa de restricciones a la circulación que durará cuatro semanas.
Por el lado de la oferta, se combina una mayor producción de Irán y datos crecientes de exportación de Arabia Saudita, que en enero se expandieron por séptimo mes consecutivo hasta 6.582 millones de barriles, desde 6.495 millones el mes previo.
De fondo también suma al nerviosismo el devenir de la política monetaria en China, que entre 2013 y 2014 fue una de las causantes de las fuertes bajas en el precio del barril.
No obstante, los temores en este último campo provienen en mayor medida de la incertidumbre sobre como normalizará el gobierno chino su estímulo monetario, no sobre hechos concretos. En efecto, la tasa de interés Shibor (China) a un mes, proxy de la política monetaria, se ubica en 2,58% actualmente, por debajo del pico de 2,9% de principios de febrero y por debajo también del 2,7% que promedió en el último trimestre de 2020.
El interés abierto en futuros de bonos americanos subió a máximos de 12 meses, añadiendo evidencia a un potencial aumento de posiciones en corto.
En el caso puntual de Treasuries a 10 años, el interés abierto de futuros aumentó ayer en unos 150.000 contratos, equivalentes a USD 14.000 millones de valor subyacente, llevando al interés abierto a máximos de más de 12 meses.
El dato contrasta con lo observado en futuros de bonos en los demás países desarrollados, donde el interés abierto aún se encuentra muy por debajo de los valores pre-pandemia.
La combinación de commodities subiendo, dólar débil y demanda agregada aumentando fuertemente por los estímulos fiscales podría presionar transitoriamente a la inflación por encima del 2% interanual en los próximos meses.
Ahora bien, dado que la inflación breakeven entre Treasuries y TIPS a 10 años se encuentra en 2,3%, haría falta un salto por encima de dichos valores para justificar con mayor convicción tasas más altas que las actuales.
Bill Gross, el fundandor de PIMCO que en su momento manejó el fondo de renta fija más grande del mundo, mencionó el martes en una entrevista que se encuentra apostando a una mayor baja de Treasuries y que ve una inflación repuntando hasta 3% o 4% interanual en los próximos meses.
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Cortó la racha. Tras cinco jornadas consecutivas de subas, los bonos argentinos perdieron momentum y cerraron mixtos. El GD41, el cual había sido recomendado por Morgan Stanley el viernes pasado, fue el destacado de la jornada, con una fuerte suba del 4%.
Otra caída. Los bonos CER volvieron a operar a la baja, ensayando la tercera rueda en rojo consecutiva. Vemos en esto una toma de ganancias saludable, tras las subas recientes. Si ampliamos la ventana temporal y comparamos con los precios de fines de enero, los bonos CER obtuvieron ganancias por encima del 5%. Por esta depuración, estos bonos tienen ahora algo más de atractivo: por ejemplo, es la primera vez desde enero que el TX24 rinde 5% por encima de la inflación.
Controlando la suba. El Banco Central devaluó 10 centavos: es la primera vez en lo que va del mes que, en un día que no sea lunes, devalúa tanto. Con esto, el ritmo de devaluación semanal anualizado aumentó del 32 al 35%. El bono dollar 2021 reaccionó a esto con una leve suba; aunque el 2022 finalizó casi neutro. Los contratos de dólar futuro de ROFEX, por su parte, mostraron caídas nuevamente. Esto se da porque las implícitas todavía se encuentran un peldaño por encima del ritmo devaluatorio actual. Igualmente, esta distancia se acortó mucho esta semana.
Menos interés por cobertura. Otro factor para destacar del mercado de futuros de dólar de ROFEX es el bajo nivel de interés abierto de sus contratos. El interés abierto representa la cantidad de contratos vigentes del mercado. Actualmente se encuentra en 3 millones de dólares; para poner en perspectiva, el promedio de diciembre fue de 4,5 millones de dólares y su pico durante octubre fue de 6,5 millones. Esto refleja el poco interés por cobertura que hay vigente en el mercado.
Mala jornada para el Merval. Ayer tuvo una caída del 2,6%, en lo que fue un día de fuertes caídas tanto en las bolsas globales como en los mercados emergentes. Las peores caídas las tuvieron Banco Supervielle (-5,6%), Comercial del Plata (-4,7%), y Transportadora de Gas del Norte (-4,5%).
Panorama local y global de los mercados hoy
Los mercados corrigen a la baja producto de un nuevo ascenso de la tasa a 10 años en USA hasta 1,73% anual. El S&P 500, que ayer marcó nuevos máximos, baja levemente mientras que el Nasdaq cae en torno al 1%.
Las bolsas de Asia cerraron con subas de hasta 1,3% (Hong Kong), al tiempo que el mercado europeo opera con igual sintonía. El mercado alemán marca nuevos máximos históricos apuntalado por un resurgir de las automotrices, con empresas como Volkswagen subiendo más de 20% en las últimas 5 ruedas.
El petróleo opera levemente a la baja, por quinta rueda consecutiva, y se diferencia de los commodities metálicos, que suben con unanimidad (cobre, oro, plata, platino y paladio). Soja, maíz y trigo retroceden levemente.
La vacunación en USA sigue acelerándose y llega a 2,5 millones de dosis diarias, generando expectativa de que el objetivo de Biden de vacunar 100 millones de personas en sus 100 primeros días se logrará con 6 semanas de anticipación. Ayer fue su día número 58 como presidente y ya se han vacunado casi 98 millones de personas desde su asunción.
Más presión inflacionaria
El Índice de Precios mayoristas (IPIM) de febrero marcó un alza de +6.1% -la más alta desde agosto de 2019-. Se destacó la suba de 8.8% de la energía eléctrica y del 7.4% de los productos importados.
Por su parte, el Índice del Costo de la Construcción (ICC) marcó un incremento de 5% en febrero, siendo el quinto mes consecutivo por encima del 3% (con un noviembre aumentando 13,4%). Los materiales aumentaron un 4,6%, mostrando una suba interanual del 76,4%, en tanto que el costo de la mano de obra, aumentó 4,9% en febrero y con una suba interanual del 17,8%, más de 20 puntos por debajo de la inflación.
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Tras operar buena parte del día en rojo, los bonos soberanos en USD revirtieron la tendencia y finalizaron con subas promedio de 0,7%, anotando su quinta jornada positiva y dejando atrás los mínimos del miércoles pasado.
Los bonos CER profundizaron su toma de ganancias del martes y tuvieron caídas del 1% promedio, ignorando el mal dato de inflación mayorista de febrero (que fue del 6,4%) y el de costo de la construcción (que subió 5%).
Mala jornada para los dollar linked. El T2V1 cayendo 0,7% y el TV22 1,1%. De esta manera, la devaluación esperada por el mercado se encuentra en 32%, en sintonía con el ritmo devaluatorio actual del Banco Central. Debido a sus altos rendimientos (casi 10% el 2021 y 5% el 2022) consideramos atractivos estos bonos. Sin embargo, vale remarcar la importancia del timing: todavía quedan por delante las semanas estacionalmente más favorables de liquidaciones del agro, sumado a las ventas de USD remanentes para afrontar el impuesto a la riqueza, lo cual le restaría presión devaluatoria al Banco Central. Si bien algún evento adverso puede cambiar el panorama, no vemos probable que aparezca de corto plazo un fuerte apetito por los dollar linked; aunque sí somos muy constructivos con ellos para el mediano-largo plazo.
ROFEX también continúa bajo presión y sufrió bajas de hasta 0,75%, con algunos meses incluso superando sus mínimos históricos. Dicho mercado considera que el dólar oficial finalizará el año en torno a los 120 pesos, bastante por encima de los 102,40 planteados por el ministro Guzmán.
El Merval tuvo una leve suba del 0,5%, en lo que fue una jornada muy positiva para las bolsas globales y de la región. Se destacaron YPF (+3,1%), Telecom Argentina (+2,7%) y Banco Macro (+1,5%).
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, mencionó repetidamente, en su discurso de ayer, que la FED no subirá las tasas de interés hasta tanto la economía muestre señales tangibles de haberse recuperado completamente del Covid-19.
Esto implica, en palabras de Powell, que no subirá las tasas precautoriamente ante un alza de la inflación hasta tanto se haya vuelto al pleno empleo. De esta manera, la FED continuará con sus inyecciones de USD 120.000 millones mensuales hasta que tanto el desempleo como la inflación vuelvan a sus objetivos.
El mercado no lo interpretó como una continuidad del discurso habitual, sino como una profundización de su compromiso por mantener los estímulos monetarios. La entidad dejó en claro que está dispuesta a correr el riesgo de reaccionar tarde, entendiendo que ese riesgo no es particularmente severo y que los costos de suprimir actividad económica por reaccionar demasiado temprano son mayores.
El barril de crudo WTI cae esta mañana por quinta rueda consecutiva y perfora los USD 64 por unidad. La baja reciente del crudo se profundiza luego de que se publiquen hoy datos oficiales de un nuevo incremento en los inventarios de Estados Unidos. No obstante, también afecta el temor de una desaceleración económica en China, por el gradual retiro de sus estímulos, y el lento avance de la vacunación en Europa, que implica mayor tiempo en cuarentenas y menor consumo.
Los inventarios de crudo en USA subieron en 2,4 millones de barriles la semana pasada, siendo la cuarta semana consecutiva en que se registran aumentos. El dato contrastó con la expectativa que tenía el mercado, basada en estimaciones del Instituto Americano del Petróleo, de una reducción de 1 millón de barriles.
Más allá de las bajas registradas en las últimas ruedas, el valor actual del petróleo se encuentra en máximos de 12 meses y en niveles que permiten rentabilidad en la mayoría de las compañías. A modo de referencia, entre 2015 y la actualidad, solo se registraron precios mayores para el crudo durante el año 2018.
La estabilidad cambiaria se sostiene en un panorama de incertidumbre ante la evolución inflacionaria
- La estabilidad cambiaria se sostiene en un panorama de incertidumbre ante la evolución inflacionaria. Si no hay coordinación entre lo monetario y fiscal, el Banco Central enfrentará mayores restricciones en su objetivo de estabilización.
- La política monetaria dependerá de la evolución sanitaria, la perspectiva de estabilización y el factor político. El desempeño sanitario determinará la gestión monetaria
en un año electoral donde se evitarían ajustes.

- La política monetaria se enfrenta a posibles restricciones de gestión dadas por las elecciones debido a la necesidad de un mejor desempeño en la recuperación de la actividad. En concreto, la política tendría dominancia sobre la gestión económica.
- El escenario macroeconómico de transición planteado para este año deberá evitar la volatilidad de la moneda nacional, digerir el exceso de emisión y minimizar la pérdida de reservas aunque el factor político marcará ese espacio.
- La transición hacia un régimen de mayor orden monetario y menor inflación está fuertemente limitada por el desempeño sanitario futuro y lo derivado desde la política y su perspectiva.
- Ciertamente, la dinámica monetaria será afectada por la carrera entre el rebrote del virus. Si hay complejidades en el proceso de vacunación, la expansión monetaria será mayor de la esperada y debilitaría el proceso de tranquilizar la economía.
- La estabilización incipiente en el mercado cambiario deriva en cierta recuperación en las reservas internacionales brutas durante marzo tras meses consecutivos de caídas registradas desde agosto de 2020.
- El nivel de reservas internacionales brutas se mantiene estable en los primeros tres meses del año. El saldo en la segunda semana de marzo se registra en los U$S 39.747 millones lo cual evidencia una recuperación incipiente desde el mes de diciembre de 2020.
- Durante marzo el Banco Central sostiene el nivel de tasa de interés de política en 34% aunque se espera un aumento a los efectos de estabilización cambiaria. Mientras que la tasa de referencia efectiva anual es de 40,1%.
- Durante el mes de marzo el tipo de cambio minorista continúa con variaciones diarias en el segmento formal resultando en una depreciación del 7,4% en lo transcurrido del año.
- La volatilidad en la cotización del mercado cambiario informal continuó en una fase de disminución en lo transcurrido de este año, lo cual generó un nivel menor de cotización respecto al formal, estableciéndose en $/U$S 142.
- El riesgo país medido por el EMBI+Arg aún se establece en un nivel relativamente alto, 1594 p.b. durante la segunda semana de marzo lo que representa un nuevo aumento mensual.
- Nuevamente, en la coyuntura macroeconómica actual se plantean varios objetivos de política pero, a su vez, instrumentos evidentemente menores a los esperados para abordar la gestión vinculada a ese objetivo. A su vez, el panorama político y electoral exponen restricciones en la implementación de una gestión de estabilización y consistencia monetaria ya que se evitarían los efectos sobre la actividad económica.
- En concreto, si la autoridad monetaria implementa una política de estabilización coordinada con el sector fiscal, es posible que la recuperación de la actividad económica sea menos intensiva, lo cual es observado como un riesgo para el caudal electoral. Es decir, una nueva dominancia política por sobre el inicio de un programa económico sustentable.
- Adicionalmente, el escenario macroeconómico de transición de este año deberá evitar los factores de fragilidad y de mayor volatilidad nominal. La necesaria política de digestión de excesos monetarios del año anterior deberá ser abordada con los instrumentos y alcance de política adecuados los cuales pueden ser fuertemente afectados ante un posible contexto de nuevas dificultades sanitarias.
- Otro desafío determinante se evidencia en la necesidad de estabilizar la problemática sanitaria en un escenario de nuevos brotes y de posibles confinamientos. Ante un posible aumento en los contagios, la recuperación económica se revertirá y generará la necesidad de expansión fiscal lo cual constituirá restricciones sustanciales sobre la gestión de política económica.
- El saldo de reservas internacionales brutas en la segunda semana del mes de marzo es US$ 39.747 millones lo que implicó un aumento incipiente de U$S 360 millones respecto de diciembre.
- Por otro lado, las reservas internacionales netas totalizarían los U$S 5.383 millones promediando el mes de marzo. Esto es, descontados las asignaciones por derechos
especiales de giro del FMI, las obligaciones monetarias con otras entidades (swaps) y los depósitos por encajes en moneda extranjeras de entidades financieras.
- La depreciación nominal en el mercado minorista hacia la segunda semana del mes de marzo fue 1,4% respecto de principios de año, con una cotización promedio de cierre en $ 96,5 aunque luego del impuesto País y la nueva retención la cotización efectiva resulta en $ 159,2.
- El mercado informal sostiene cierta estabilidad durante el mes de marzo aunque en un panorama de inflación que no se desacelera generando un potencial nivel de tensiones sobre la moneda. La cotización informal se sitúa, hacia la segunda semana de marzo, en los $/U$S 142, esto representa una disminución de 14% en lo transcurrido del año.
- El nivel de tasa de política monetaria en el cierre de la segunda de marzo se establece en 34% situándose en un promedio similar al del año 2020 (29%). Las expectativas en relación a aumento del nivel de tasa pueden desactivarse en un año electoral dado los efectos sobre la actividad económica. Esto plantea un panorama con mayores tensiones inflacionarias y distorsiones respecto al tipo de cambio lo cual deberá ser corregido hacia adelante.
- El riesgo soberano medido por el EMBI+Arg, hacia la segunda semana de marzo registra 1594 p.b. Esto nota un aumento respecto de fines de febrero cuando el nivel fue 1511 p.b..
El resultado del comercio exterior argentino se recupera en el inicio del año...
- El resultado del comercio exterior argentino se recupera en el inicio del año. Factores vinculados con un mejor nivel de precios de bienes exportables y mayor dinamismo comercial son aspectos favorables ante la necesidad de divisas.
- El tipo de cambio real evidenció una disminución promedio mensual de 1,7% en la segunda semana de marzo de 2021 (base 2010=1). Tras la apreciación intermensual, el nivel es similar al promedio de toda la serie del año 2020.

- La economía global sostiene un panorama favorable de recuperación económica. Las previsiones de crecimiento son optimistas, mayor dinámica comercial empujada por China y una política monetaria de la FED acomodaticia a ese proceso.
- El aumento en los precios de las commodities y un potencial de ingreso de flujos financieros dado el marco de niveles de tasa de interés internacional se presentan como factores favorables para la recuperación de los países emergentes.
- El intercambio comercial del primer mes del año aumentó 7,9% en relación con igual período del año anterior alcanzando un valor de U$S 8.756 millones en un contexto de precios más favorable para nuestro país.
- El nivel acumulado de exportaciones en el primer mes de 2021 fue U$S 4.912 millones registrando un crecimiento de 7,3% respecto al año 2020 y reanudando el desempeño positivo del primer semestre de ese año.
- El nivel del tipo de cambio real (TCR) promedio hacia la segunda semana de marzo registra una apreciación respecto de febrero de 2021 de 1,7% (diciembre 2010=1).
- El tipo de cambio real (TCR) se ubica 7% por debajo del promedio histórico enero 1959- marzo 2021, es decir, en promedio histórico, el nivel actual registra una apreciación real.
- Se sostienen expectativas de crecimiento de la economía mundial más optimistas dadas por el proceso de recuperación de las economías desarrolladas, la mayor dinámica comercial empujada desde China, principalmente commodities, y un programa fiscal expansivo en Estados Unidos luego del cambio de perspectiva de gobierno.
- En el caso de los países emergentes, como Argentina, ese proceso influye en la recuperación de las exportaciones y el saldo de la balanza comercial. Luego de un año de excesos necesarios de expansión fiscal, es positiva la entrada neta de divisas a los efectos de generación de recursos para administrar el mercado cambiario.
- El intercambio comercial (exportaciones más importaciones) aumentó 7,9% y alcanzó un valor de U$S 8.756 millones. Un nivel de precios mayor y la recuperación del comercio internacional son favorables para el comercio exterior argentino, sobre la posición financiera y para administrar el mercado cambiario.
- Durante el primer mes del año, las exportaciones alcanzaron U$S 4.912 millones y las importaciones, U$S 3.844 millones. En comparación a enero de 2020, las exportaciones aumentaron 7,3% (U$S 333 millones) debido principalmente al aumento de los precios de 10,7%, mientras que las cantidades exportadas se contrajeron en -3,1%. Por el lado de las importaciones, se registró un desempeño positivo de 8,7% (U$S 309 millones) por suba en cantidades y precios por 7,3% y 1,4%, respectivamente.
- La balanza comercial del inicio del año registró un superávit de U$S 1.068 millones el cual representa un aumento de U$S 695 millones respecto al mismo mes de 2020. Se destaca que luego de un segundo semestre en descenso, el saldo comercial tuvo un mejor desempeño, siendo sustancial para la oferta de divisas. Uno de los instrumentos importantes para la política de estabilización es el desempeño positivo de la balanza comercial.
- El tipo de cambio promedio mensual mayorista del Banco Central durante la segunda semana de marzo continúa con la tendencia de leve depreciación. Mientras que el promedio de cierre del mes de enero fue $ 88,67, el promedio mensual en lo transcurrido de marzo se sitúa en $ 90,42, es decir, un nivel de depreciación de 2%. No obstante, la comparación interanual respecto de marzo de 2020 registra una depreciación nominal de 43,3%.
- Si bien el aumento de la demanda de dólares en el mercado informal generó una brecha cambiaria respecto a la cotización formal efectiva, durante los últimos cinco meses se evidencia menor presión cambiaria que sitúa al tipo oficial por encima del informal. Mientras que la cotización de cierre en el mercado informal hacia la segunda de marzo fue $/U$S 140 y del tipo de cambio oficial promedio minorista efectivo de $/U$S 159.
- El nivel del TCR de cierre en la segunda semana del mes de marzo, estimación para el comercio y la competitividad, se encuentra en un nivel similar del promedio del año 2020.
- Esto a pesar de una mayor variación del tipo de cambio nominal pero, ciertamente menor a la variación registrada del nivel de precios de la economía, es decir, que la variación de precios claramente deteriora a la ganancia de competitividad de la depreciación de la moneda nacional.
- A su vez, si se observa el promedio histórico de la cotización oficial del período enero 1959- marzo 2021 (base diciembre 2010), se ubica un 7% por debajo de ese promedio, es decir, un nivel de TCR con una apreciación en perspectiva histórica.
- Si en lugar de utilizar el valor promedio mensual del tipo de cambio del mercado mayorista, consideramos el valor de cierre del 12 de marzo 2021 de $ 90,78, el TCR bilateral evidenciaría una incipiente depreciación respecto al promedio de 2020 de 0,3% y también se ubicaría por debajo del promedio de la serie histórica enero 1959-marzo 2021. Es decir, se registraría una apreciación real respecto a la serie histórica de 7%.
- El dólar de “equilibrio” estimado por el IAE-Austral (valor del dólar según el TCR promedio del período diciembre 2010-marzo 2021) en la cotización formal efectiva del mercado minorista sería de $/US$ 150. Esto representa que el TCR actual, tras el nuevo marco de imposición a la compra y las fuertes tensiones, se encuentra en valores competitivos.
- Es sustancial para el sector externo un nivel inflacionario mensual descendente para sostener el espacio de depreciación real del peso, pues determina el nivel de competitividad de la economía. Sostener el resultado comercial externo y, por ende, el canal sustentable de generación de divisas, se torna un factor importante para el programa de estabilización macroeconómica en una economía con tradición de demanda de dólares ante aumento de incertidumbre y recesión.
La gestión fiscal se presenta con limitaciones de orden política en un año de elecciones....
- La gestión fiscal se presenta con limitaciones de orden política en un año de elecciones. A la necesaria política de estabilización se le presenta un factor adicional de restricción derivado de las elecciones.
- La recaudación tributaria nacional de febrero reiteró un crecimiento en términos reales respecto al mismo mes de 2020. La variación interanual de la recaudación ajustada por precios fue del orden del 11%.

- Sostenemos que el año fiscal presenta un desafío complejo para el gobierno en relación a la necesidad de sustentar las cuentas fiscales pospandemia pero en un marco de elecciones que limitarán las acciones de estabilización.
- El año electoral implicará una restricción a la coordinación de gestión fiscal ya que se espera que las correcciones se trasladen hacia el año próximo, lo cual no es favorable dada la acumulación de desequilibrios.
- En ese sentido, la mayor parte de la estructura de precios seguirá con controles para contener cuantías de aumentos elevados aunque en algunos casos se retrasarían en relación a las demás variables de la economía. Tal es el caso de las tarifas públicas.
- La recaudación impositiva de febrero de 2021 totalizó $716.595 millones aumentando 51,9% respecto de febrero de 2020. El aumento nominal interanual de la recaudación se sostiene por encima del aumento de precios.
- La recuperación temporal del poder adquisitivo de la recaudación tributaria fue del orden del 11% interanual. Ciertamente, el aumento real de los recursos tributarios es un factor favorable en el desempeño futuro de las cuentas fiscales si sostiene en el tiempo.
- El Presidente Alberto Fernández anunció, en la apertura de sesiones legislativas, un plan fiscal federal con ejecución de obra pública vinculada a infraestructura y con el sector energético. El objetivo es impulsar los diversos sectores de actividad luego de un año de caída.
- Se plantea un matiz en relación al potencial programa económico derivado de los anuncios del Presidente en relación a evitar ajustes y factores que puedan frenar la reactivación económica.
- Las negociaciones con el FMI en relación al pago de la deuda actualizada en torno de U$S 46.000 millones permanecen pausadas tras la incertidumbre y tensiones políticas sobre este tema.
- Notamos que la gestión fiscal del año deberá digerir los excesos ciertamente necesarios del año anterior, aún en un año influenciado por las elecciones. La pandemia y el confinamiento generaron un programa de exceso de gasto público que deberá tender a un nivel restrictivo para evitar no solo mayor fragilidad financiera, sino también para evitar nuevos impulsos en precios y tipo de cambio.
- Las elecciones de este año limitarán el espacio de gestión del ministro Guzmán en relación a una eventual política de estabilización. Concretamente, el planteo de ajustes en determinados precios de la economía como los referidos a servicios públicos derivados de un menor nivel de subsidios, pueden generar efectos adversos la dinámica de la recuperación económica y, en definitiva, incentivos electorales sobre los futuros votantes.
- Por lo tanto, el objetivo aludido desde Economía sobre recortes de gasto, ajustes tarifarios y sostenimiento de cierta estabilidad de precios y del tipo de cambio, estarán sujetos a revisión como consecuencia de la gestión política. Como lo mencionamos anteriormente, para la perspectiva política los efectos no esperados sobre la actividad económica son determinantes importantes en el desempeño electoral.
- Dada la alusión del Presidente en su exposición del Congreso sobre que se evitará una política de ajuste fiscal y aumentos excesivos de precios en variables centrales para la economía, el retraso de los precios relativos, como por ejemplo respecto al tipo de cambio, conformará una nueva acumulación de desequilibrios, aún en la necesidad de evitar una mayor dinámica inflacionaria para este año.
- Adicionalmente, se anunció una agenda de obras públicas vinculadas a la infraestructura y el sector energético que se llevaría a cabo a través de diversos planes nacionales. Tales como el plan de modernización del transporte ferroviario, el vinculado a viviendas y el plan de desarrollo federal que supone inversión en conectividad, promoción de la inversión privada, inversión en el sector de gas y yacimientos hidrocarburíferos.
- Ciertamente, esa agenda de política fiscal demandará recursos financieros sobre los cuales el gobierno actualmente está restringido. En consecuencia, sería esperable converger hacia una gestión de regularización de pasivos con el FMI e intentar acceder a financiamiento. Este aspecto también se vio aludido como de potencial postergación en el discurso del Presidente en el Congreso lo cual descarta la posibilidad de un nuevo préstamo.
- Por otro lado, la probabilidad de un rebrote del virus que exija un nuevo confinamiento supone efectos determinantes sobre el programa de estabilización fiscal ya que sería una potencial restricción que definirá el desempeño de las cuentas fiscales. Por esto, es crucial que se dinamice el programa de vacunación. A los efectos de que la economía no enfrente nuevadisrupciones de oferta y demanda en un contexto de variables de gran sensibilidad como el
tipo de cambio y los precios internos, se deberá tener un nuevo plan fiscal de contingencia.
- La recaudación impositiva totalizó $716.595 millones durante el mes de febrero lo cual representa un aumento en 51,9% de forma interanual, acumulando seis meses consecutivos de variación real positiva y registrando cierta aceleración desde diciembre de 2020.
- El desempeño estuvo influenciado por el crecimiento interanual de los tributos vinculados al comercio exterior (161%) donde los derechos de exportación mostraron un aumento de 205,4%. Mientras que el denominado impuesto P.A.I.S registró una caída en términos nominales del 20,6% interanual donde principalmente se observó una disminución del volumen de compras de moneda extranjera por viajes al exterior y atesoramiento.
- Se registra un aumento del poder adquisitivo de los ingresos del sector público nacional en 11% lo cual constituye nuevamente un factor favorable y de sustento sobre la posición de las cuentas públicas reales. El crecimiento de los recursos tributarios por encima de la inflación establece cierto espacio para la gestión antiinflacionaria y de administración del gasto público.
La actividad económica sostiene su recuperación mensual desde el segundo semestre del 2020...
- La actividad económica sostiene su recuperación mensual desde el segundo semestre del 2020. Si bien se observa una dinámica mensual positiva, el panorama se presenta incierto dada la fuerte dependencia de la evolución sanitaria y de la política económica futura.
- Las proyecciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para este año son positivas. Se espera cierta recuperación durante los primeros dos trimestres del año y un crecimiento anual promedio de 6,1%

- Se presenta un nivel preocupante de incertidumbre en relación a la disponibilidad de vacunas y su correcta administración. Esto determinará los impulsos sobre la recuperación de la actividad y los recursos fiscales necesarios para sostener ese objetivo.
- El desempeño de la gestión en la vacunación y la continuidad de la campaña sanitaria serán fundamentales sobre la evolución económica y, en consecuencia, sobre el estado futuro de la coyuntura económica nacional.
- Estabilizar la problemática sanitaria a través de un programa sostenido de vacunación es el desafío principal para la gestión de gobierno lo cual determinará el desempeño de la actividad económica en un contexto de poco margen para una política fiscal expansiva.
- Destacamos nuevamente la importancia que la agenda de corto plazo de la política económica esté acompañada por factores de mediano y largo plazo que impulsen no solo el crecimiento económico, sino que se enfoque en una perspectiva de productividad inclusiva. Esto último constituye un programa impulsado desde el IAE Business School.
- El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) realizado por el Banco Central proyecta una recuperación de la actividad que ciertamente dependerá de la evolución sanitaria. Se estima un crecimiento de 6,1% anual para 2021 y de 2,1% en 2022.
- El último dato sobre actividad derivado del estimador mensual de actividad económica(EMAE) que corresponde a diciembre de 2020 registró una variación interanual de -2,2%. Mientras que en el indicador desestacionalizado se observó un nuevo incremento de 0,9% respecto al mes anterior.
- En enero de 2021 el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI-INDEC) registró una suba de 4,4% respecto a igual mes de 2020. Mientras que la variación desestacionalizada respecto de diciembre de 2020 fue 1,7%.
- Durante enero de 2021 el sector de la construcción sostuvo su expansión en la comparación interanual y, también respecto al mes anterior, evidencia cierta recuperación. El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) muestra un aumento de 23,3% respecto de enero de 2020 y el desempeño intermensual registra una variación positiva de 4,4%.
- La producción de las Pymes Industriales creció 0,3% en enero de 2021 frente a igual mes del año 2020 y el nivel de capacidad instalada del sector fue 67,5%, nivel superior al de ese mes de 2020.
- El índice del grupo Construya el cual mide la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado de los productos vinculados a la construcción registró nuevamente una recuperación interanual en febrero de 24,6%.
- Nuevamente notamos que si bien se presentan factores positivos para la economía mundial, la recuperación para este año está fuertemente ligada a la estabilización sanitaria de acuerdo al éxito de las vacunas y al espacio de la política económica. Todo esto se replica para nuestro país.
- Esos desafíos también deben ser enfrentados por la economía argentina pero con factores de vulnerabilidad más intensos. La dinámica ascendente de precios a partir del último cuatrimestre de 2020, las tensiones cambiarias y una macroeconomía con ciertadescoordinación demandarán acciones de política concretos que no sean matizados por el año electoral.
- Contrariamente, si no hay una determinación sobre los objetivos de estabilización debido a una nueva fase de dominancia política y electoral, la acumulación de desequilibrios puede conformar mayores complejidades y acelerar el deterioro de la economía nacional.
- A su vez, la eficacia en el desempeño de la gestión en la vacunación y la continuidad de la campaña sanitaria serán determinantes sobre la evolución económica y, en consecuencia, sobre el estado futuro de la coyuntura económica nacional. Un escenario de menor alcance de la vacunación determinará presiones para suavizar una potencial política económica de estabilización.
- Por lo tanto, nuevamente destacamos que es determinante el avance en el proceso de vacunación a los efectos de evitar mayores costos sociales y económicos los cuales pueden profundizarse ante un potencial confinamiento estricto.
- En las estimaciones nacionales, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el Banco Central informó una recuperación de 4,3% para el último trimestre del año 2020. A su vez, se proyecta un crecimiento de 1% y 0,4% para el primer y segundo trimestre de 2021, respectivamente. En ese sentido, se informó que la economía crecería 6,1% en 2021 y un 2,1% en el año 2022.
- Durante diciembre de 2020 el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una disminución de -2,2% respecto al mismo mes de 2019. El indicador desestacionalizado observó un incremento de 0,9% respecto al mes anterior, mientras que el indicador tendencia-ciclo registró una expansión de 0,1%.
- Un componente de la oferta agregada que evidencia cierta recuperación interanual es la industria manufacturera. En el mes de enero de 2021, el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) evidenció una suba de 4,4% respecto a igual mes de 2020 y siendo el tercer mes consecutivo de expansión.
- En ese desempeño, diez de las dieciséis divisiones de la industria manufacturera presentaron subas interanuales de importancia tales como maquinarias y equipos (31,2%), vehículos automotores (16,5%) e industrias metálicas básicas (16,2%).
- El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) correspondiente a enero de 2021 muestra un crecimiento interanual importante del orden del 23,3%. Mientras que en la variación intermensual, el desempeño positivo se sostiene desde septiembre con un crecimiento mensual de 4,4%.
- El índice Construya, que mide el nivel de actividad de once empresas representativas del mercado de la construcción, registró una marcada recuperación interanual durante febrero de 25,2% y, respecto de enero de 2021, registró un aumento de 8,2% respecto.
- Por el lado del consumo, la CAME informa que las ventas minoristas cayeron -6,5% anual durante febrero de 2021, medidas en cantidades y en comercios todo el país incluyendo tanto modalidad online como en locales. De acuerdo a la confederación, en la magnitud del declive incide que se está comparando con febrero de 2020, período en el que el consumo estaba revirtiendo su tenencia negativa. Mientras que durante febrero el 30% de los comercios vieron incrementar sus ventas en la comparación anual y para el 53% disminuyeron.
- La producción de Pymes Industriales creció 0,3% en enero 2021 respecto a igual mes del año 2020. De acuerdo a la CAME, si bien la recuperación es incipiente, el desempeño es favorable dado que rompe una tendencia descendente de dos años y medio de caída.
- De acuerdo a la CAME, el rubro que más contribuyó en el desempeño de enero fue equipos eléctricos, aparatos e instrumentos, con un incremento interanual de 10,7%, siendo una de las ramas con efectos sustantivos por menor ingreso de productos importados y cierto efecto de sustitución importaciones. Mientras que la mayor caída anual fue en calzado y marroquinería (-10,9%), sector afectado por la baja demanda escolar.
La inflación mensual minorista de febrero registró 3,6%...
La inflación mensual minorista de febrero registró 3,6%. El crecimiento intermensual de los precios se sostiene en un nivel alto frente a la necesidad de estabilización.
Las proyecciones y expectativas inflacionarias se sostienen en niveles alejados de una fase desinflacionaria. El relevamiento de expectativas de mercado (REM) del Banco Central proyecta un crecimiento anual del nivel de precios de 46,6% durante este año.

- Se plantean interrogantes en relación a la dinámica inflacionaria del año. El proceso electoral podría limitar los objetivos de la política de estabilización a instancias de conformarse en un elemento de vulnerabilidad sobre los precios para el año próximo.
- El panorama de precios depende en gran medida de la gestión fiscal y monetaria, más aún en el contexto de pandemia con una magra vacunación. Si se evita el ajuste fiscal y monetario, el atraso de precios relativos planteará un mayor desafío.
- Las proyecciones del comportamiento de precios para este año establecen una inflación de 46,6%, mientras que para el año 2022 se sitúan en 39,6%. No obstante, se espera minimizar el nivel de expectativas en un panorama de una esperada menor dominancia fiscal.
- Hacia el primer trimestre del año 2021 se proyecta un aumento acumulado de precios de 11,3% lo que estará determinado por la dinámica monetaria y las expectativas de los distintos formadores de precios.
- El nivel general del Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en febrero una variación de 3,6% en un contexto cierta recuperación económica. Las proyecciones de mercado establecen que este nivel de variación permanezca durante el primer semestre del año.
- El nivel general del Índice de Costo de la Construcción (ICC) en el Gran Buenos Aires correspondiente a enero de 2021 registró un aumento intermensual de 3,1%, permaneciendo en un nivel mensual alto.
- El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró un crecimiento interanual de 5,6% en enero de 2021 conformando un sendero ascendente desde octubre de 2020.
- Se plantean interrogantes en relación a la dinámica inflacionaria de este año. El proceso electoral podría limitar los objetivos de la política de estabilización y así generar un nuevo atraso de los precios relativos de la economía generando, a su vez, potencialmente mayores complejidades sobre la estructura de precios.
- Notamos que es sustancial establecer objetivos e instrumentos claros para evitar no solo tensiones de precios, sino también un nuevo ciclo contractivo de la actividad económica.
- Ciertamente, las expectativas de precios dependen esencialmente de la perspectiva de que adopte la gestión económica. Pues, un nivel de gasto elevado sin capacidad de financiamiento, determinará naturalmente una expansión monetaria y mayores impulsos sobre el nivel de precios.
- La inflación del mes de febrero de 2021 registró un aumento mensual de 3,6%. El ritmo de crecimiento fue similar a las proyecciones de mercado y se sitúa en un nivel levemente menor que en enero (4%). Mientras que el crecimiento del nivel general de precios acumuló un crecimiento de 40,7% respecto de febrero de 2020.
- En ese sentido, el registro inflacionario de febrero establece distancias con el objetivo de inflación del poder Ejecutivo para este año. Sin haberse identificado un programa económico y de acuerdos que generen incentivos a los efectos de minimizar aumentos de precios, la dinámica inflacionaria estará por sobre la pautada en el Presupuesto nacional.
- Las divisiones del índice de precios minorista que registraron mayor aumento mensual durante febrero 2021 fueron restaurantes (5,4%), transporte (4,8%), equipamiento del hogar (4,6%) y alimentos y bebidas (3,8%).
- En ese escenario, los precios internos continúan situados en niveles altos respecto al objetivo de crecimiento de precios establecido por el Presupuesto 2021, 29% anual. Ciertamente, el desafío de digerir los excesos monetarios y el desempeño fiscal del año anterior plantean restricciones para arribar a una normalización inflacionaria en el marco de consecuencias económicas de un potencial rebrote del virus, por este motivo la dificultad en el ancla de expectativas y formación de precios.
- El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), realizado por el Banco Central estima que la inflación minorista mensual de marzo se situará en 3,7%, en abril 3,4% y en mayo un 3,1%. Mientras que la inflación anual para el año 2021 se proyecta en un nivel menor respecto a la proyección de enero, descendiendo a 46,6% y para el 2022 en 39,6%.
- El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró un crecimiento interanual de 5,6% en enero de 2021. Esta variación se explica como consecuencia de la suba interanual de 5,7% en los productos nacionales y de 4,4% en los productos importados.
- El Índice del Costo de la Construcción (ICC) en el Gran Buenos Aires correspondiente a enero de 2021 registra una suba de 3,1% respecto de diciembre de 2020. El crecimiento se conforma del alza de 5,9% en Materiales, de 0,6% en Mano de obra y de 1,8% de Gastos generales.
En líneas generales hay una visión pesimista de cómo van las cosas en cuanto a la política...
En líneas generales hay una visión pesimista de cómo van las cosas en cuanto a la política y la economía en el país. El Presidente ha perdido el nivel de la popularidad que llegó a tener al inicio de la pandemia cuando la sociedad cerró filas en la terna Fernández, Kicillof y Larreta.
El discurso del primero de marzo ordena el año político, fue en parte un discurso de inicio de campaña. El Instituto Patria influye fuerte en la visión del país a la luz del texto del Presidente.
En la campaña hay que ganar votos independientes además de confirmar a los electores oficialistas. En este sentido, la elección va a estar influida por el avance de la vacunación, por la inflación y por la unidad del Frente de Todos. Es clave ganar en la provincia de Buenos Aires y en especial en el conurbano.El que gana la provincia gana la elección para la opinión pública.
Ciertamente, el tema sanitario entra de lleno en el debate político y, de hecho, el ministro Quirós suena como candidato de la oposición en CABA. Los temas de corrupción con la distribución de vacunas fuera de norma serán relevantes y expresan la clásica anomia destacada por el filósofo del derecho Carlos Nino en su obra Un País al margen de la Ley.
Las PASO están en discusión, cuestionadas por razones sanitarias y electorales. Para algunos son buenas a los efectos de dirimir internas.
La oposición se presenta desarticulada y actúa por subespacios. Macri se vislumbra con mayor protagonismo por el reciente libro de autocrítica y memorias: Primer Tiempo. Vidal también con libro de próxima aparición. Parece que lo usará para difusión y campaña. Los dos están particularmente callados en tiempos en los que sería bueno una participación más activa. Hay versiones de que Vidal quiere ir por la presidencia en 2023, el premio mayor. Sin embargo, no sabemos cómo jugará en 2021, sigue manteniendo buena aceptación por parte de la sociedad.
Larreta se presenta como un tiempista, sigue creciendo con su estilo moderado, con buena imagen positiva. Está armando equipos. Su gestión en la Ciudad, la sanitaria en particular, le suman votos. El jefe de la Ciudad ha ganado volumen político y crece al ser atacado por el oficialismo.
Bullrich muy activa con actitud de militancia. Está cerca de cuadros importantes del Pro.
Pichetto, por otra parte, quiere formar su propio espacio peronista. Tiene un perfil más duro y desafiante, con declaraciones firmes sobre temas sociales que generan debate como las referidas a la AUH.
Por el lado de la UCR, asiste a una interna entre Lousteau, un novato en el partido que quiere consolidar liderazgo, y los históricos. Cornejo, con mucha personalidad, puede ser un candidato presidencial ya que posee experiencia de gestión y tiene visión de Estado.
Por otro lado, el Frente de Todos sigue siendo una coalición electoral con pensamientos muy divergentes entre los actores principales. La Cámpora, conducida por Máximo Kirchner, aspira al poder en 2023 y viene ganando espacios. No tiene territorio y quieren disputarle poder a los intendentes del conurbano. Máximo heredó la muñeca política de su padre, tiene ideas que atrasan y poca visión de Estado. En un esquema familiar como el del kirchnerismo que siempre ha funcionado de este modo, podría ganar en 2023 si el gobierno no fracasa de modo estrepitoso en la economía que es de donde vienen principalmente los votos.
Cristina es el centro del sistema. Su voz es la más escuchada. Domina el conurbano y eso le da autoridad. Polariza, siendo funcional a la visión de Laclau de amigo-enemigo. Con deseos firmes de influir en la justicia y bajarle poder de control. Las causas que tiene son múltiples pero es improbable que durante su gobierno sea condenada. Lo que ocurrió con Lula la reivindica y le hace vender la idea que su crítica es ideológica propia del lawfare.
Para disputarle a Cristina, algo que ocurrió muchas veces, hay que entrar con buena estrategia y táctica. Ella perdió en las elecciones de 2009 y 2013. La oposición se mueve en este sentido pero falta más consistencia. En definitiva, es muy difícil ganarle al peronismo unido.
Massa siempre presente con su astucia, con ideas más de centro. Kicillof se presenta como un cuadro muy relevante porque es admirado por Cristina, lo ve ella como el más funcional a sus ideas en cuanto a orientación económica aunque su gestión hasta ahora ha sido ambigua. Es un cuadro político de peso y otro candidato natural para suceder a Alberto Fernández.
El gabinete se viene renovando en favor de Cristina, es un equipo de poco impacto, destaca en parte por Guzmán con su discurso más ortodoxo y porque hemos transitado el verano sin turbulencias a pesar de la alta inflación y del creciente riesgo país.
El Consejo Económico y Social seguramente sea una buena idea, está arrancando de a poco y puede ser opacado por los parches a la coyuntura que la crisis exige permanentemente. No obstante, existe fuerte desencanto con la política, con el manejo de la crisis sanitaria y económica. Se revela una incapacidad de las políticas públicas. A lo que se suma que sigue habiendo fuerte polarización, análoga a la de Bolsonaro y Lula. En ese caso, vamos a ver cómo se resuelve esa tensión ante la probable habilitación a Lula.
Aparece un nuevo espacio con Espert, López Murphy y otros actores que le sacarían votos a Juntos por el Cambio. Es un grupo que propone valores republicanos y más liberales. Puede prender en espacios de juventud de clase media.
Una cuestión a seguir siempre es la inseguridad ciudadana, Esto genera tensiones entre cierto garantismo y los partícipes de mano más firme. Hay que reconocer que esta gestión contuvo el estallido social, tema que no es menor dada la aceleración de la pobreza y el desempleo.
La inflación está instalada en la zona del 4%. En marzo parece que va a ser similar...
La inflación está instalada en la zona del 4%. En marzo parece que va a ser similar. Los controles de precios no logran llevar al 2% que sería el ideal. Seguramente hasta octubre será cercana a 3% mensual. Al retrasar el dólar oficial parcialmente se controlará la inflación hasta que en algún momento se vuelva a equilibrar el tipo de cambio real de modo abrupto o moderado. El período abril-octubre será clave para estabilizar aunque sea con inflación reprimida y que luego de la elección puede desbalancearse nuevamente.
Guzmán reconoce que la inflación es multicausal y de raíz macroeconómica. Por esto es valioso que los niveles de emisión se hayan moderado, recordemos que el dinero que suministra el
Banco Central pueden ser adelantos a la tesorería o utilidades. En este escenario, las reservas netas se han acrecentado pero diversos estudios la ubican cerca de los 1.000 millones de dólares negativos restando las reservas en oro.
El nivel de actividad de a poco se va recomponiendo y es dependiente del avance de la pandemia. La energía que es vital para el nivel de actividad se va reencaminando. YPF apuesta por la inversión en Vaca Muerta. Los precios de las naftas se están acrecentando. El crudo ha subido bastante y hace más rentable a Vaca Muerta. Los proyectos de energías renovables van madurando y ya tienen un peso importante en el parque generador eléctrico. Se están haciendo audiencias para definir la tarifa de gas. El Plan Gas presenta perspectivas favorables.
Respecto al desempeño del comercio exterior, las exportaciones pueden caer parcialmente por sequía y crecer por efecto precio, básicamente de la soja. Hay trabas para las importaciones que afectan al sistema productivo, recordemos que lo que importa el país se relaciona directamente con la producción.
Estamos en el aniversario los 30 años del Mercosur y nos debemos un debate a fondo sobre el tema. Brasil y Uruguay quieren flexibilizarlo más al bloque. No tenemos tantos tratados de libre comercio como Chile que los ha desarrollado y mucho.
El presupuesto está forzado, pues la inflación va a estar más cerca de 50% que de 29%. En ese escenario de precios se pretende que el salario real crezca 2 puntos lo cual puede ser ayudado por la actividad que está creciendo en los diversos sectores. Sin embargo, algunos analistas plantean que caería este año. Todo esto se subordina a la evolución de la pandemia ya que un potencial confinamiento puede resentir el nivel de actividad.
El déficit fiscal, medida a debatir, sería de 3,5 % del PIB pero en el presupuesto se puso 4,5% y seguramente va a ser mayor. Puede ser que haya una nueva imposición tributaria a empresas para subir el aumento de tope de ganancias. Es una medida as a debatir en las cámaras. Esto supone recargar más sobre una presión impositiva excesiva. Quizás esta medida sea para compensar lo que se deja de recaudar por el nuevo piso del impuesto a las ganancias donde no pagarían 1.2 millones de personas.
El riesgo país es elevado y creciente lo cual representa la falta de confianza y el sesgo anti inversión afectando la creación de empleo. Con el canje no se pudo reducir el riesgo país. A eso se agrega que parecería que el acuerdo con el Fondo se traslada para después de las elecciones. Seguramente entonces se harán los ajustes fiscales y monetarios necesarios.
Febrero cerró con una inflación mensual de 3,6%, que en enero había sido del 3,3%...
Febrero cerró con una inflación mensual de 3,6%, que en enero había sido del 3,3%. Marzo suele ser un mes con mucha presión al alza de precios, por lo que es posible que siga acelerándose.
Si proyectamos estos niveles a todo el 2021, es muy probable que el año cierre con un aumento de precios de alrededor del 50%, muy lejano a la meta planteada por el gobierno. ¿Qué herramientas tiene el gobierno a mano para perseguir su meta?
La aceleración en los precios se debe en parte a que, en estos meses, los alimentos están aumentando fuertemente. El programa de precios cuidados 2020 atrasó mucho algunos precios, y tras haber deslistado a varios productos para el programa 2021, desde enero las empresas están aumentando fuerte para poner al día los precios. Resulta que 2020 registró aumentos de insumos muy importantes: por ejemplo, en el caso de las harinas, el gobierno autorizó aumentos a lo largo del año por alrededor del 20%, mientras que la suba del precio internacional del trigo sumado a la suba del tipo de cambio les incrementó los costos de materias primas por alrededor del 80% a las empresas con productos listados en el programa de la Secretaría de Comercio.
Como resultado, los márgenes se comprimieron hasta registrar pérdidas, por ejemplo, en harinas y aceites. La estrategia del gobierno de presionar a las empresas para que abastezcan al mercado de productos con márgenes negativos genera desabastecimiento, como vimos durante este verano en varias líneas de productos.
Es por ello que el uso de controles de precio será una herramienta insuficiente para controlar la inflación. Adicionalmente, quizás se incremente la fuerza en la pulseada para frenar aumentos tarifarios, contra la intención del ministro Guzmán que quiere que las tarifas aumenten en línea con la inflación. Los atrasos que van registrando las tarifas de servicios públicos deberán ser compensados de alguna manera. Guzmán se resiste a incrementar el gasto en subsidio porque busca mejorar el resultado fiscal. Pero si no se subsidia el diferencial entre tarifas y costos, será inevitable un ulterior deterioro en el servicio. Varios analistas temen que en 2021 suceda un poco de ambas cosas.
Finalmente, otra herramienta que el gobierno anunció que utilizará es el atraso del tipo de cambio oficial. En 2021, se había anunciado que el peso argentino se mantendría competitivo, es decir, que se intentaría devaluar al ritmo de la inflación para evitar que el país se encarezca medido en dólares, euros o reales. Pero el anuncio del verano fue un cambio en la política cambiaria, manifestando la intención que los salarios crezcan más que la inflación, y que el dólar aumente a menor ritmo que los precios. Si esto sucede, caerá el tipo de cambio real, es decir, se atrasará el tipo de cambio. La medida es una herramienta históricamente muy usada tanto para frenar la inflación como para mejorar el poder adquisitivo de los salarios, sobre todo en años con elecciones.
Pero ¿cómo funciona? Básicamente, estabilizar el tipo de cambio hace que los productos importados y que se exportan mantengan estable su precio en pesos. Si el tipo de cambio no aumenta, y si los precios internacionales permanecen estables (el mundo casi no registra inflación), entonces el precio de los productos exportables e importados no debería aumentar. Si el productor nacional aumenta los precios, los importados ganan mercado. Si quiere sobrevivir, el productor nacional debe frenar sus aumentos de precios. Si están aumentando sus costos, sencillamente el productor al no poder aumentar el precio de venta, comprime sus márgenes hasta que, si no reduce costos, se ve forzado a cerrar. Si bien esto genera desempleo, al inicio la reducción de la inflación deja de erosionar el poder adquisitivo del salario y mejora el consumo y la actividad, generando una sensación de mejora y mayor bienestar. Pero la clave está en que el atraso cambiario suele frenar exportaciones, que se vuelcan a abastecer el mercado interno, y aumenta importaciones.
Pero esta medida requiere que el Banco Central use reservas, que no tiene. Las necesita para poder ofrecer las divisas necesarias para cubrir la demanda de importadores. Si se recurre al expediente de frenar importaciones para sostener el tipo de cambio limitando el acceso al dólar oficial, como se está haciendo actualmente, lo único que se logrará es que los pocos importadores que consigan divisas ofrezcan los productos a precios de monopolio, quedándose con una renta extraordinaria. La medida no solo no frenará la suba de precios sino que deteriorará las cuentas externas.
Si bien en lo que va del año el BCRA ha podido comprar dólares en el mercado de cambio, las reservas casi no aumentan. Sucede que el Central utilizó los 1.500 millones de dólares que compró para vendérselos al Tesoro para que cumpla con pagos, para pagar a organismos multilaterales y para bajar el dólar bolsa. Se calcula que para estas operaciones habría destinado unos 400 millones de dólares para comprar bonos en dólares pagándolos con divisas, y de ese modo mejorando su paridad, y luego los vendió en pesos, bajando el precio en moneda local y absorbiendo parte de lo emitido. Como resultado de la baja del precio en pesos y la suba del precio en dólares, el tipo de cambio resultante disminuyó y bajó la brecha cambiaria, calmando expectativas.
Finalmente, el temor en el mercado es que el gobierno no logre reducir el déficit fiscal en este año de elecciones. Es verdad que aumentará la recaudación fiscal por la recuperación de la actividad, que se estima entre 5% a 7% por el fin de la cuarentena estricta. Pero también es verdad que hay mucha desconfianza que se pueda mantener los recortes en planes sociales, las tarifas en aumento a la par de la inflación para evitar pagar más subsidios, y los aumentos a jubilados y empleados públicos por debajo de la inflación o en línea con ella. Como es muy limitado el margen para financiar el déficit con bonos, se calcula que las necesidades de emisión del BCRA serán altas y que la base monetaria podría aumentar alrededor de un 60% (esterilizando con pases y Leliq más de la mitad de la emisión). Con tanta emisión, difícilmente los precios aumenten en línea con la meta anunciada por el gobierno.
En conclusión, 2021 se muestra un año con una amenaza de inflación importante. La emisión monetaria y la imposibilidad de aumentar la oferta de productos importados vía atraso del tipo de cambio real conspiran contra soluciones de más largo plazo. Estos desequilibrios macroeconómicos que impulsarán los precios, podrían ser transitoriamente paliados con atraso de tarifas y programa de gestión de precios, pero no son soluciones duraderas y generan inflación reprimida que tarde o temprano se manifiesta. Por otra parte, la recuperación de la confianza y poner en caja el déficit fiscal para bajar la emisión son componentes claves para poder combatir la inflación con alguna perspectiva de éxito. Quizás sea un desafío a encarar en 2022 en el marco de un acuerdo con el FMI, pasadas las elecciones.
La región cuenta con más de 600 millones de personas y la población va envejeciendo...
La región cuenta con más de 600 millones de personas y la población va envejeciendo, cada vez con menor tasa de natalidad. Disponemos de energía abundante en cuanto a hidrocarburos, recursos renovables, minerales y productos agropecuarios, pero aún nos falta más y mejor infraestructura, institucionalidad y competitividad.
Tenemos disponibilidad valiosa de agua potable y no hay conflictos de guerrilla que fueron tan extendidos en su momento, particularmente en los 70. Las economías en general sin inflación, todavía muy primarizadas en relación al comercio exterior, es decir, muy dependientes de materias primas, con la excepción de Méjico y Brasil que disponen de estructuras más industriales. A su vez, aún existe una visión endogámica y provinciana, no salimos al mundo como otros países. Nos situamos muy atrás del sudeste asiático en este sentido, con quien competimos por alcanzar el desarrollo desde los ´50.
La región corrió por derecha en los ´90, por izquierda en los 2000 y, en la década que se inició en 2010, se repartieron los espacios políticos. Esta última década no fue buena en cuanto a crecimiento, varias economías se estancaron. En el decenio que comienza parece que hay variedad de signos partidarios y de ideologías, quizás con cierto predominio de gobiernos de izquierda. Concretamente, estamos en un año electoral y se van a ir revelando posiciones.
Tenemos una interna muy fuerte entre Bolsonaro y Lula. Un PT desprestigiado impulsado a la vez por la persona de mayor carisma de Brasil que es Lula. Bolsonaro se ha consolidado y, a pesar del desastre sanitario y de las dificultades con la economía, aspira a la reelección. Los sondeos preliminares le dan 50% a Lula y 40% al actual Presidente.
La región tiene un buen contexto externo expresado en bajas tasas de interés y buenos precios de materias primas. Es una situación interesante para crecer. En los 2000 se aprovechó la existencia de recursos económicos para apuntalar, a su vez, a los gobiernos populistas de izquierda.
En un repaso rápido, Méjico avanza a ritmo lento y muy dependiente de Estados Unidos. El nuevo NAFTA se presenta consolidado. Siguen los problemas de inseguridad, narcotráfico y violencia política. Cuestiones estructurales como las pérdidas de la empresa estatal Pemex siguen presentes
En América Central no hay mayores novedades. Cuba de a poco se va flexibilizando pero el régimen castrista aún domina e influye incluso en un par ideológico como Venezuela. Es una isla pobre y atrasada con poco potencial de crecimiento. Si cambia el régimen castrista, se espera un shock de inversiones para recuperar terreno perdido en términos de riqueza. Venezuela muy degradada con hiperinflación y violencia. No se ve la salida institucional.
Colombia sigue creciendo y con buenas perspectivas. Perú mal en el frente político y sólido en economía. Aún con mucha pobreza. Hay que ver si se estabiliza con el nuevo presidente que se elige en breve. Paraguay con turbulencias recientes relacionadas con la interna dentro del propio
Partido Colorado. Los conflictos influidos por la cuestión sanitaria. Uruguay está sólido con el Partido Nacional en el poder después de 25 años volvió a gobernar. Chile esperando la nueva constitución, con muy buen nivel de seguridad ciudadana. Seguramente venga un gobierno más afín a la centro-izquierda. Bolivia está aprendiendo a funcionar sin Evo a cargo, la economía sigue estable y sólida pero la política complicada con el arresto de la última presidente. Ecuador con mucho riesgo país, seguramente vuelva a la influencia directa de Correa que colocó a su candidato en la elección presidencial en una segunda vuelta por dirimir.
Finalmente, no hay mayores novedades en cuanto a la estrategia de Biden para la región. Se espera mayor compromiso de la administración demócrata con América latina. El aniversario del Mercosur es muy relevante y ánima a consolidar procesos de integración que quisieron los padres fundadores de América. La región depende mucho de China que está presente en infraestructura, recursos naturales y energía. Cada vez un socio comercial más pleno, el primero en la mayoría de los países. Esta relación con China debe tratarse con prudencia para no perder los lazos comerciales y geopolíticos con Estados Unidos y Europa.
Los mercados globales siguen optimistas, aunque no eufóricos, al compás del avance de la vacunación
Los mercados globales siguen optimistas, aunque no eufóricos, al compás del avance de la vacunación, el renacimiento de economía y la aprobación del paquete social de Biden –llamado nada menos que "Ley de plan de rescate estadounidense”. Su monto, US$ 1,9 billones de dólares, se acerca al 10% del PIB de EEUU. Al estilo de la Argentina –pero con solvencia incomparable-la propuesta incluye “planes sociales”, es decir, remuneraciones mensuales de US$ 1400 a un número grande pero aún indeterminado de personas, con prioridad a las familias con niños. Pero asignará también miles de millones de dólares a la investigación, a pruebas y distribución de vacunas anti Covid-19 y ampliaciones de políticas de desarrollo infantil y educación.
Junto al rápido avance de las vacunas, este anuncio ayudará a que el crecimiento del PIB de los EEUU sea del 6% este año, superando la estimación de 5,1% estimado por el FMI. (Cuadro 1).
Los mercados no muestran euforia porque temen dos riesgos relevantes: la inflación y, asociada a ella, la suba de tasas de interés. Por ahora bolsas y commodities están firmes. Las acciones las más vulnerables: no debe olvidarse que la deuda global pública y privada, casi por mitades, supera el 300% del PIB global.
Ya está en marcha una primera corrección y es el aumento de los rendimientos de bonos del Tesoro de EEUU a 10 años, desde un bajísimo 0,91% anual a 1,62%, en apenas un mes. Aunque suene más lógico el nivel actual, hay que seguir de cerca la rapidez de la suba, siempre riesgosa.
Al compás de la recuperación económica global y de una baja del dólar, mucho más moderada que en la primera década del siglo XXI, las commodities están muy firmes. En el caso de los granos, también ayudadas por un “efecto Niña” menor del esperado. La firmeza de los granos hoy es comparable a la de hace 15 años, pero su duración dependerá mucho del crecimiento de los países emergentes.
Confirmando anticipos propios y ajenos, las proyecciones de enero del FMI son optimistas, aunque diversas. El mundo crecería este año 5,5%, superando la caída del 2020, de tal modo que el PIB global al final de 2021 será algo mayor que el de fines de 2019, y aumentaría 6,1% hasta 2022. A la Argentina le iría peor porque caería 3,8% entre 2019 y 2022, en marcado contraste con la mejora de los países emergentes (8,9%), China (16,7%), los desarrollados (2,3%) y Brasil (1,5%).
El cuadro 2 muestra una nueva tendencia que es la apreciación del dólar. La gente dejó de creer en que las tasas seguirían muy bajas y se volcó a demandar activos en dólares. Esto permanecerá si la inflación se mantiene baja. Si ella aumenta a entre 2% y 3% anual el escenario de la economía de EEUU, y también el global, se complicarán. Si supera dicho nivel puede haber una nueva crisis en la economía global. Pese a la apreciación del dólar en el último mes, las commodities siguen firmes por el avance de la vacunación anti COVID-19, la reactivación de la economía y, en el caso de los granos, por la reaparición de un “efecto Niña”, relevante, pero menos que lo originalmente previsto.
En el Cuadro 2 puede verse que, aunque el dólar se recuperó y los rendimientos de los bonos de EEUU subieron, las acciones y las commodities mostraron gran firmeza, aunque hay dudas de su continuidad futura.


Si las vacunas avanzaran con eficacia y rapidez también aquí y se definiera un rumbo de economía mixta como el de la enorme mayoría de países, el mundo sería menos hostil para la Argentina, ayudando a la negociación en marcha con el FMI por un acuerdo de facilidades extendidas y también a la reactivación de la economía. Aun así, es difícil que el acuerdo con el FMI se logre este año, porque las diferencias en materia fiscal son muy importantes y el gobierno hará cuanto esté a su alcance para no arriesgar el resultado de las elecciones, de por sí incierto.
Por otro lado, el proteccionismo en los EEUU, ratificado por Biden –aunque todavía falta saber cuánto se aplicará- también puede afectar negativamente a la Argentina. Típico final abierto, que no ayudará a aumentar la inversión en nuestro país y al crecimiento de la economía.
Tres datos clave para invertir
Fue la suba de precio promedio de los bonos argentinos desde el piso que tocaron el miércoles pasado. Los bonos ley Nueva York Indenture 2005 (GD38 y GD41), los cuales recomendamos debido al valor agregado que proporciona su legislación más robusta, fueron de los más beneficiados.

Es la variación diaria promedio del MEP en lo que va del año; el año pasado, dicha variación era de 2 pesos diaria. Debido a las intervenciones de organismos públicos en las plazas de bonos, la cotización del dólar MEP está muy estable. Su volatilidad, vista a nivel semanal, se encuentra prácticamente en mínimos.
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Es el atraso cambiario, esperado por el mercado durante este año, calculado a través de los rendimientos de los bonos. La inflación esperada es del 49% y la devaluación del 32%. Para cobertura inflacionaria, recomendamos el TX23 y el TX24, cuyos rendimientos son de inflación +2,1% y de inflación +4,2% respectivamente.

Una vez que las primeras vacunas contra el coronavirus fueron aprobadas, se inició una rotación...
Una vez que las primeras vacunas contra el coronavirus fueron aprobadas, se inició una rotación de carteras hacia el llamado reflation trade, que se encuentra en plena vigencia.
El mismo abarca apuestas por todas las consecuencias que tiene, en el mercado financiero, una economía repuntando desde valores deprimidos y con estímulos aún presentes: acciones de sectores cíclicos recuperando terreno, inflación despertándose y tasas de interés consecuentemente presionadas al alza.
El mercado de renta variable fue el primero en reaccionar. Desde noviembre las empresas energéticas (XLE), financieras (XLF) e industriales (XLI) subieron entre 30% y 84% mientras que el S&P 500 recuperó 18% y el Nasdaq, dominado por tecnológicas, subió “solo” 13%.

Las tasas de interés vienen reaccionando de manera más progresiva, aunque con igual tendencia.
Los Treasuries a 10 años rendían 1,9% anual a fines de 2019, comprimieron hasta rendir 0,55% en la mitad del año 2020 a medida que la FED bajaba tasas e inyectaba liquidez en un contexto de riesgo deflacionario y, desde la llegada de vacunas, estímulos fiscales siderales y datos alentadores de actividad, vienen subiendo hasta aproximarse al 1,7% anual de rendimiento.
Junto con ello, el mercado viene ajustando al alza sus proyecciones de inflación. En este sentido, la inflación implícita entre Treasuries y TIPS a 10 años pasó de descontar un incremento de 0,5% anual en marzo de 2020 hasta valores que superan el 2,3% anual en la actualidad.

Esta inflación descontada por el mercado podría ser exagerada y no materializarse. Entre 2010 y 2013, las sucesivas rondas de estímulo monetario posteriores a la crisis Subprime llevaron al mercado a descontar una inflación superior al 2,5% anual para los siguientes 10 años. Sin embargo, la inflación promedió es de 1,7% anual desde entonces.
De momento, en el primer bimestre del año 2021 la inflación núcleo continúa sin reaccionar, creciendo al 0,1% mensual. Más allá de esto, resulta importante guardar cautela, ya que aún no entraron en escena los efectos del último paquete fiscal aprobado por la administración Biden, que totaliza USD 1,9 trillones de dólares.
La suba de tasas naturalmente afecta más a los bonos con mayor plazo al vencimiento. Ante la suba de rendimientos de los últimos 5 meses, los fondos que invierten en Treasuries con más de 20 años al vencimiento (TLT) perdieron -16% mientras que los fondos de Treasuries cortos (1 a 3 años al vencimiento) se mantuvieron inmunes a las mayores tasas.

El contexto invita a tomar riesgos a través de acciones, principalmente aquellas ligadas a sectores cíclicos, que aún mantienen camino por recorrer hasta cerrar su rezago contra el mercado general.
Por otro lado, los instrumentos de renta fija deberían direccionarse a su habitual función de resguardo, apostando por títulos de baja duration. Hasta tanto no veamos tasas estables en un nuevo equilibrio, no sería prudente mantener exposición excesiva en títulos largos.
Panorama global y local de los mercados de hoy
Mercados operan mixtos en USA, con futuros del Nasdaq corrigiendo levemente a la baja y del S&P 500 operando neutrales. En la rueda de ayer se dio la situación inversa, el Nasdaq (QQQ) subió 0,55% y el S&P 500 bajó -0,13%, luego de marcar un nuevo máximo el día previo.
El dólar no registra cambios y los commodities se mueven dispares. El petróleo baja 0,8% hasta USD 64,3 por barril mientras que oro, plata y cobre se mueven alcistas.
El cierre de Asia fue con predominancia bajista al tiempo que las bolsas de Europa operan sin tendencia definida.
Los bancos centrales tienen importantes reuniones esta semana, desde el COPOM de Brasil hasta los bancos de Inglaterra y Japón definirán si cambian o no sus políticas y tasas de interés.
No obstante, la noticia más esperada es la comunicación de la FED sobre el resultado de su reunión de ayer. La tasa a 10 años de USA sube hoy hasta 1,67%.
De momento el mercado descuenta que no habrá suba de tasas hasta entrado el año 2023, sin embargo, con el plan de estímulo fiscal aprobado, podríamos ver cambios en el dot plot que aumenten la probabilidad de subas para fines de 2022. Más allá del punto anterior, pone paños fríos el hecho de que el desempleo se encuentra en 6,2%, aún lejos del 3,5% registrado previo a la pandemia.
En la Eurozona se publicó esta mañana el dato de inflación a febrero, el mismo fue de 0,2% mensual al tiempo que la inflación núcleo acusó un aumento menor, de 0,1% mensual y 0,8% interanual.
La inflación descontada por el mercado a 5 años (Treasuries vs TIPS) cerró ayer en 2,6% anual, la más alta en más de una década. En el tramo de bonos a 10 años la inflación implícita es del 2,3% anual, por debajo de los valores registrados en 2013, cuando se llegó a descontar una inflación del 2,65% anual que nunca se materializó.
En otras palabras, el mercado espera una inflación mayor en el corto plazo (5 años) que en el mediano y largo plazo (10 años). Esto indica que no se está descontando un caos monetario.
La semana pasada se publicó una inflación de 0,4% mensual para Estados Unidos durante febrero (1,7% interanual). No obstante, la inflación núcleo aumentó solo 0,1% mensual y totalizó un 1,3% interanual.
La compañía Samsung Electronics alertó ayer sobre un grave desequilibrio en el mercado de semiconductores, cuya oferta escasea en todo el mundo y fue noticia recientemente por su impacto en una menor producción de automóviles en Estados Unidos, lo cual movilizó hasta al presidente Biden a tomar medidas de abastecimiento.
La empresa de Corea del Sur, una de las mayores fabricantes de chips y electrónica de consumo del mundo, proyecta que la escasez de semiconductores afecte a su negocio negativamente en el trimestre en curso e incluso demoraría el lanzamiento de su nuevo teléfono Galaxy.
La existencia insuficiente de este factor clave se explica en buena medida por la demanda sin precedentes que generó la pandemia y sus cuarentenas, desde consolas de videojuegos hasta todo tipo de electrónica para trabajar desde los hogares. La producción de autos eléctricos y energías renovables también constituye una fuerte demanda.
VanEck Vectors Semiconductor ETF (SMH) es un instrumento adecuado para apostar por la continuidad de esta tendencia. El mismo acumula un alza de 9,2% en lo que va de 2021 (Vs 5,9% del S&P 500) y de 118% en los últimos 12 meses (Vs 60% del S&P 500).
Dado que no se trata de una industria enteramente nueva, sus ratios de valuación no son exagerados. La empresa promedio de este ETF cotiza a 35 veces las ganancias y vale USD 182.000 M. La empresa promedio del S&P 500 cotiza a 38 veces las ganancias y vale USD 507.000 Ms.

El gigante chino de las búsquedas por internet buscaría captar USD 3.100 M mediante una colocación de 95 millones de acciones en la bolsa de Hong Kong. Las mismas comenzarán a cotizar el próximo martes 23 de marzo.
La importancia de este resultado radica en que marcará la cancha sobre la persistencia del apetito por papeles de grandes tecnológicas chinas, luego de comentarios antimonopolio de los principales líderes políticos y reguladores del país.
Se espera una alta participación minorista, dado que diferentes casas de brokers registraron elevada demanda de apalancamiento y márgenes para adquirir acciones en la emisión. Un broker online llamado “Futu” registró 90.000 suscripciones de inversores demandando en conjunto más de USD 1.000 M en financiamiento.
El proceso en que compañías chinas buscan financiamiento colocando acciones en Hong Kong, luego de cotizar en Nueva York, se denomina “vuelta a casa”. Baidu sería la empresa número 15 en poner en práctica este proceso desde que Alibaba inició la tendencia a fines de 2019.
Irónicamente, la colocación de Ant Group, que hubiera marcado el récord de la mayor colocación de acciones de la historia, con el simbolismo de que fuera en suelo asiático y no estadounidense, fue suspendida por los reguladores chinos.
La cotización de Baidu (Nasdaq: BIDU) acumula un alza de 23% en lo que va del año y se encuentra 193% arriba en los últimos 12 meses.
Se siguen recuperando. Los bonos en dólares anotaron su cuarta jornada al hilo de subas, con un alza promedio de casi 1% y acumulan un alza promedio de 6% desde el último miércoles. El GD29 fue el más destacado, cerrando +3,3%. Aun así, las caídas en lo que va del año van del 6% al 14%.
Estables. El dólar MEP y el CCL se mantienen lateralizando y con pocas variaciones: el MEP cerró en 144,60 y el CCL en 149,24.
La apuesta de Guzmán. Ayer los contratos de ROFEX operaron a la baja, sobre todo los meses más largos, con diciembre y enero mostrando caídas cercanas al 1%. El Banco Central sigue firme defendiendo un ritmo devaluatorio muy bajo, de tan solo 32%. Además, el lunes el ministro Guzmán reforzó el escenario oficial de una devaluación en torno al 24%. ROFEX, por su parte, espera una devaluación más cercana al 40%, aunque empieza a sentir la presión de la postura insistente del Banco Central.
Se complica la meta inflacionaria. La importante suba que están mostrando los precios de los alimentos sumado a los ajustes de precios regulados que habilitó el gobierno, le ponen un piso elevado a la inflación de marzo. Por tales motivos, subimos nuestra estimación de inflación de marzo de 3.8% a un piso del 4%.
Mala jornada para los activos en Pesos. Los bonos CER padecieron tomas de ganancias, aunque muy moderadas. Los dollar linked fueron los más perjudicados, con una caída de 1% del T2V1 y de 1,5% del TV22. De esta manera, la devaluación implícita esperada por el mercado es de 35% y la inflación del 47%; es decir, un atraso cambiario de 12%. Los dollar linked ahora rinden 8,4% el T2V1 y 3,5% el TV22.
Cayó el Merval. Ayer el Merval cayó 1,6%, en lo que también fue una mala jornada para las bolsas de LATAM. Los principales rojos los tuvieron YPF (-3,2%), Central Puerto (-4,3%) y Transener (-2,8%).
Finanzas logró obtener financiamiento neto por $62,800 M en los primeros 15 días del mes. Sólo con esta colocación alcanzaron a cubrir el 40% de los vencimientos en el año. Se sigue viendo demanda de entidades financieras por el cambio en la exención de IIBB y la baja en el rendimiento neto de la LELIQ y los Pases.
El 44% de la demanda estuvo concentrada en la letra CER de Febrero, que cortó a 0% de tasa real. El 32% en las letras ajustables por Pase (alta potencial presencia de bancos, que destinan parte de la liquidez adicional a bonos del Tesoro) y el resto Ledes.
Para lo que queda de marzo: el Gobierno enfrenta vencimientos por $168.000 M, concentrados a fin de mes, cuando vencen $161,200 M, explicado por la Lede y la Lepase de marzo. Restan dos licitaciones: una la semana que viene y otra a fin de mes.
Panorama local y global de los mercados hoy
Bolsas de Estados Unidos operan entre neutrales y alcistas luego de que el S&P 500 suba 0,6% en la rueda de ayer hasta marcar un nuevo máximo. El Nasdaq sigue recortando su caída y se encuentra hoy menos de 5% abajo desde máximos.
Ayer nuevamente las líneas aéreas (JETS) subieron 3,7%, hoteles (HST) 4,5% y cruceros (CCL, RCL) 4,7%. El sector industrial (XLI) subió 0,8% hasta nuevos máximos y el sector de materiales (XLB) también registró un nuevo récord de precios.
En Europa el mercado muestra optimismo y sube a pesar de los problemas con la vacuna de AstraZeneca. Asia cerró con predominancia alcista.
La tasa de Treasuries a 10 años se mantiene en 1,6% anual y el dólar opera sin cambios. Los commodities muestran bajas, destacándose el petróleo que cae 1,7% hasta USD 64,3 por barril.
El viejo continente continua con cuarentenas y una vacunación rezagada. Mientras que Estados Unidos ya vacunó al 32% de su población, en Europa la población con al menos una dosis recién está superando el 11%.
Esta semana Alemania, Francia e Italia suspendieron temporalmente el uso de la vacuna de AstraZeneca, por la aparición de síntomas secundarios en algunas personas que recibieron la inyección.
En contraste, Estados Unidos se encuentra acelerando el ritmo de vacunación con unas 3 millones de dosis diarias gracias al abastecimiento de tres vacunas diferentes: Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson.
Si bien la noticia no afectó al mercado europeo, donde incluso compañías de turismo y esparcimiento operan alcistas en la rueda de hoy, si pone presión sobre el euro, lo cual permite que el dólar se mantenga en su moderada tendencia alcista de las últimas semanas.
El líder chino se expresó alerta a las plataformas tecnológicas que han amasado datos de clientes y están concentrando el mercado, dando signos de que el mayor escrutinio impuesto sobre compañías como Ant Group podría profundizarse.
Según el medio estatal CCTV, las directivas que surgieron de su reunión con reguladores financieros apuntan a “incrementar los controles sobre empresas de internet, fragmentar monopolios, promover la competencia y prevenir una expansión desordenada del capital.
Los mandatarios de Beijing buscan reducir la influencia de las mayores empresas privadas del país, actitud que se concentró inicialmente en Alibaba y su brazo de pagos, Ant Group, que no logró autorización para su oferta pública de acciones. Empresas como Tencent y JD.com Inc podrían ser los próximos objetivos.
El tono agresivo con las principales tecnológicas contrasta con la necesidad, reconocida como prioritaria dentro en la reunión del Partido Comunista, de desarrollar internamente capacidad tecnológica para sortear el bloqueo que impone Estados Unidos al abastecimiento de tecnología desde sus empresas.
Lo anterior genera que las tecnológicas presenten comportamiento heterogéneo. Si bien gigantes como Alibaba cayeron con fuerza en los últimos 5 meses, el índice de tecnológicas chinas (CQQQ) rindió mejor que el más amplio MSCI China (MCHI) en igual lapso.

Ayer, los bonos en USD convalidaron otra jornada de fuertes rebotes. La recomendación de compra de bonos argentinos, por parte de Morgan Stanley durante el viernes pasado, actuó como piso de la caída. El bono GD41, el cual fue destacado en esta recomendación, fue el más favorecido, con un alza de 4,1% ayer. De esta manera, los bonos acumulan alzas promedio de 5% desde sus mínimos. El riesgo país, en la misma sintonía, finalizó en 1573 (su máximo de la semana pasada se ubicó en 1650).
Los bonos CER también continúan con su paso firme, marcando subas promedio del 0,3%. Los dollar linked tuvieron leves caídas y sus rendimientos se mantienen en valores atractivos, con el T2V1 (dollar linked 2021) rindiendo devaluación +6,7% y el TV22 (dollar linked 2022) devaluación +2,1%.
Ayer, el Banco Central devaluó 21 centavos, manteniendo el ritmo de devaluación semanal anualizado en torno al 32%. Los contratos de dólar futuro de ROFEX, cuyas implícitas se ubican todavía en el rango de 38 al 41% (medidas en tasa efectiva), mostraron otra jornada en rojo, aunque con caídas bastante moderadas. Todavía sus precios se encuentran por encima de sus mínimos de principios de marzo, en los cuales se ubica una zona de soportes, la cual es importante monitorear, puesto que, en caso de quebrarla, habilitaría caídas más pronunciadas.
El Merval medido en CCL tuvo un alza de 2,5% y acumula un 8% en las últimas 5 ruedas. El sector bancario tuvo una buena performance, con el ADR de Banco Francés subiendo 6,6%, Supervielle +8%, Macro +2,9% y Galicia +3,5%.
Hoy el ministerio de economía realizará una licitación. Se licitan tres instrumentos por $5.000 M cada uno (ampliables hasta el máximo autorizado por resolución):
i. S30L1 (reapertura). Letra a descuento (LEDE) con vencimiento 30/7/2021. Precio mínimo 877,57.
ii. SL301 (reapertura). Letra a tasa variable +2,25% (LEPASE) con vencimiento 30/7/2021. Precio mínimo 1.022,70.
iii. Letra ajustable por CER (nueva). Vencimiento 28/2/2022. No tiene precio mínimo.
Debido a presión vendedora generada en la plaza por la industria de FCI...
Debido a la presión vendedora generada en la plaza por la industria de FCI, que viene sufriendo rescates tanto de entidades públicas como de algunos privados, la acción cayó en términos de dólar cable desde U$S 0,39 a fines de diciembre 2020 hasta los actuales U$S 0,31 (cuando la actividad del sector se encuentra en altos niveles de producción y sus comparables internacionales se encuentran cotizando en máximos históricos).
Vemos esta debilidad como una oportunidad. Hoy Ternium Argentina tiene una capitalización bursátil de U$S 1.410 M, una caja neta de deuda de U$S 363 M (considerando dólar oficial), lo que determina un valor empresa de U$S 1.047 M. Es importante tener en cuenta que TXAR posee el 28% de Ternium México y el 6% de las acciones con poder de voto de Usiminas, con un valor contable de U$S 1.287 M y U$S 78 M respectivamente. Por lo que TXAR hoy cotiza al 0,76% del valor libro de sus inversiones internacionales quedando los activos locales gratis.
Por otra parte, la empresa está en un muy buen momento en términos de actividad. El 4Q20 registro ventas por 651.000 TN de acero (+13,8% YoY), un EBITDA de U$S 178 M (U$S 274 por TN) y Utilidades Netas por U$S 168 M. Bajo un escenario conservador para este 2021, suponiendo ventas similares al 2H20 y un margen de EBITDA de U$S 175 x TN, la empresa estaría generando un EBITDA de U$S 440 M.

La semana pasada, el dólar futuro había sufrido una caída debido a la baja del ritmo devaluatorio...
La semana pasada, el dólar futuro había sufrido una caída debido a la baja del ritmo devaluatorio del Banco Central. Esta semana, con una suba de solamente 49 centavos del tipo de cambio oficial, el ritmo devaluatorio cayó nuevamente, del 38 al 32% (medido a nivel semanal y anualizado); ROFEX, esta vez, no fue influido por ello y mostró leves subas para casi todos sus contratos. Ahora sus tasas implícitas -medidas en tasa efectiva, a efectos comparativos-, subieron del rango 37-40% al 39-41%. Es decir, ROFEX no cree posible que el Banco Central pueda sostener el ritmo de devaluación en 32%.
Sumando a este análisis, el jueves se conoció el dato de inflación minorista, el cual se situó en 3,6% (representa un 51% anualizado a tasa efectiva). Con la inflación corriendo en torno al 51%, vemos muy poco probable que el ritmo devaluatorio del 32% se mantenga en el tiempo.
Se espera un dólar a fin de julio en 103.80 (desde el 103,45 de la semana pasada).





Al firme avance del proceso de vacunación se le agregan los planes de estímulo fiscal y monetario que llevan adelante Estados Unidos y la Eurozona. El fin de la pandemia está cada vez más próximo y con ella la vuelta a la normalidad. Las perspectivas de crecimiento mejoran pero junto con ellas, también aparecen las expectativas de inflación que presiona sobre la tasa de interés.
Seguimos lejos de un escenario de aceleración inflacionaria, pero los últimos movimientos los seguimos con atención. Concretamente, en la última semana continuaron los buenos datos en Estados Unidos: el plan fiscal de USD1.9 trillones de Biden finalmente fue aprobado –sólo no logró que suban el salario mínimo– y las familias se preparan para recibir otro cheque de USD1.400, al tiempo que elevan el subsidio por desempleo hasta septiembre. Dos elementos clave para que suba el ingreso disponible de los hogares y que esto se vuelque a la economía. En este contexto –y con más vacunas de por medio- la confianza del consumidor mejoró en febrero aunque aún le resta por recuperar los niveles pre pandemia. Esto es sin duda será la llave para que acelere el consumo.
El panorama es tan favorable que las perspectivas de crecimiento para EEUU suben al 6.5% para este año. Mientras tanto, la inflación –la gran amenaza– en febrero aceleró al 0.4%; lo que en términos interanuales sube a 1.7%, la más alta desde marzo de 2020. La buena noticia fue que la inflación Core estuvo por debajo de lo esperado: apenas 0.1% en el mes y la interanual bajó a 1.3%. El mercado no le cree al escenario de tranquilidad que traza la FED –quien no prevé subir la tasa hasta fines de 2023– y elevan la expectativa de inflación (implícita en los bonos a 5 años) al 2.5%. Todo esto presiona sobre los rendimientos de los bonos del Tesoro Americano a 10 años que cerró la semana en 1.62%. Nuestra mayor duda será ver cómo absorbe la economía un escenario de fuerte aceleración del consumo, una vez derivado el plan de estímulo fiscal y recuperación de la movilidad tras la pandemia. Del otro lado del Atlántico, el BCE tuvo un mensaje más enfático y anunció que acelerará el ritmo de compras de activos.
El BCRA continuó comprando divisas en el mercado de cambios y las reservas internacionales siguieron en alza. Concretamente, tras el récord de compras por USD662 M en la primera semana de marzo, durante la semana pasada el BCRA adquirió otros USD264 M, acumulando en la primera quincena un saldo positivo de USD930 M. En línea, con la estacionalidad para esta altura del año, la oferta de divisas del agro continuó mejorando ya que liquidó en la semana USD650 M, acumulando en las primeras dos semanas más de USD1.200 M. De mantener este ritmo de oferta, en marzo la liquidación del agro podría llegar a USD2.800M, más del doble a un año atrás, cerrando mejor primer trimestre desde que tengamos registro.
Pese a la holgura que muestra el mercado de cambios, las reservas internacionales subieron apenas USD29M en la semana y USD305 M en lo que va del mes. Este resultado, en el cual las compras de divisas no se reflejan en las reservas, se debe a que el BCRA continúa interviniendo en el mercado de bonos. Compra títulos contra dólares de manera de contener la brecha cambiaria.
En este marco, el tipo de cambio oficial subió apenas 49 centavos, con lo que el ritmo devaluatorio bajó del 38 al 32% (medido a nivel semanal y anualizado); en tanto que la brecha cambiaria entre el MEP y el CCL se mantuvo prácticamente sin cambios, incluso con una ligera baja cerrando la semana con en 59% y 64%, respectivamente.
Sin dudas, la peor noticia de la semana fue el dato de inflación de febrero, que volvió a estar por encima de lo esperado: el IPC general marcó un alza de 3.6% respecto a enero (vs 3.5% que esperaba el consenso). El IPC Core da un mejor termómetro de los precios, dado que excluye los bienes y servicios regulados por el gobierno, como así también los productos estacionales; subió 4.1%.
Para marzo, con ajustes regulados en educación y combustibles pero con alimentos subiendo menos, esperamos que el IPC se ubique levemente por encima de febrero. Así las cosas, en los últimos 6 meses el IPC general se mueve a una velocidad del 55% anualizado, mientras que el IPC Core lo hace al 60%. Esta dinámica de precios le dio más aire a los bonos CER, que se recuperaron de la toma de ganancias y volvieron a subir. Sin avances en las negociaciones con el FMI y con el gobierno transitando una delicada semana, los bonos siguieron sufriendo en este contexto con caídas promedio de 2% (se recuperaron finalizando la semana). El riesgo país superó los 1.600 puntos cerrando la semana en 1.605, acumulando en lo que va del año un alza de 16%.
La semana arranca con la mirada puesta en el impacto de la reunión de la FED el miércoles, en la que dará su visión sobre el alza reciente en las tasas (recordemos que Powell declaró ese evento como natural). También se reúne el Banco Central de Brasil, que deberá decidir si sube las tasas tras la aceleración que mostraron los precios en febrero (5.2% anual vs 5.05 que esperaba el consenso)
En el calendario de publicaciones sólo aparece como relevante la inflación mayorista y el costo de la construcción de febrero. Al igual que la semana pasada, esperamos que la PAX cambiaria continúe en la semana de la mano de la mayor liquidación del agro y los beneficios transitorios por el pago del impuesto a la riqueza.
Panorama local y global de los mercados hoy
Futuros de USA levemente alcistas a pesar de que la tasa de Treasuries a 10 años se mantiene en 1,6%. Europa y Asia muestran tendencia también alcista, siendo el mercado chino la excepción.
El petróleo sube y se mantiene en torno a los USD 66 por barril mientras que oro, plata y cobre muestran subas moderadas.
En Estados Unidos el ritmo de vacunación del fin de semana alcanzó casi 3 millones de dosis por día. La población vacunada, con al menos una dosis, supera el 30%.
Los sectores de hotelería (HST) y aerolíneas (JETS) subieron 1,8% y 2,7% el viernes, acumulando alzas superiores al 20% en lo que va del año. Aún existe potencial alcista en ambos rubros, ya que el sector de hotelería se encuentra -8,6% desde inicios de 2020 y las aerolíneas acumulan una baja de -12,4% en igual lapso.
Los cruceros acumulan bajas aún mayores desde niveles previos a la pandemia. Carnival se encuentra -45% desde enero de 2020, Royal Caribbean -33% y NorwgianCruice Line, la más castigada, aún está -48% en el mismo lapso. El viernes registraron subas de hasta 3,6%.
La producción industrial de China creció un 35,1% interanual en el primer bimestre del año, superando la expectativa de 32,2%. Las ventas minoristas subieron 33,8% interanual en igual lapso, también superando el pronóstico de 32%. Ambos datos registraron un importante salto producto de la baja base de comparación de un año atrás, cuando la economía se encontraba en cuarentena.
Los datos de esta mañana se suman a publicaciones previas de fuerte expansión en la inversión y las exportaciones, dando motivos adicionales a las autoridades para normalizar los estímulos aplicados durante la pandemia.
El índice CSI 300, que sigue las 300 compañías más grandes de China, así lo interpretó y cerró -2,2% esta mañana.
El presidente de Estados Unidos se encuentra próximo a presentar un proyecto de renovación y ampliación para la infraestructura del país. El mismo implicaría un gasto superior al monto del último programa de estímulo fiscal, superando los USD 2 trillones e incluso llegando a los USD 4 trillones según estiman algunos analistas.
No obstante, su financiamiento no dependería solo de un mayor endeudamiento sino también de una mayor recaudación impositiva. De esta manera, la favorable noticia de mayor impulso fiscal se verá opacada por un aumento impositivo, que además sería el mayor desde 1993.
Los impuestos sobre las ganancias de capital y sobre las ganancias corporativas estarían primeros en la lista. Las personas con ingresos superiores a los USD 400.000 anuales también verían aumentada su alícuota impositiva.
El impuesto a las ganancias corporativas, que pasaría de 21% a 28%, es el que mayor impacto tendrá sobre el mercado. Sin embargo, la batalla en el Congreso será larga y requerirá del apoyo de al menos 10 senadores republicanos para que el proyecto logre su aprobación. Este último punto pone límites a la capacidad de Biden de subir impuestos.
¿Rebote? Los bonos argentinos consolidaron la mejora del jueves y cerraron una jornada bastante positiva con subas del 1,5% promedio. Aun así, el balance a nivel semanal fue muy negativo, con caídas de hasta 5% (AL29).
Estables. El dólar MEP operó con una leve alza a 144,84; mientras que el CCL cayó 0,2% a 148,78. En lo que va del año, el dólar MEP siempre se mantuvo dentro del rango entre 140 y 150. Lo que se destaca es la poca volatilidad que tiene el MEP -debido a las intervenciones de organismos oficiales-; durante el año, su volatilidad diaria promedio es de solo 75 centavos, mientras que en año pasado era de 2,25 pesos.
Sigue la mejora en los CER. Los bonos CER tuvieron su cuarta jornada al alza consecutiva; los bonos más largos fueron los más favorecidos, con subas mayores al 1%. En los bonos CER hay un comportamiento interesante a destacar: desde el 26 de febrero (fecha en que sus rendimientos fueron los más bajos) estuvieron aumentando sus rendimientos, pero mostrando subas de precios. Esto se da porque sus subas de precios (de 1% promedio) fueron menores a la inflación de dicho periodo (últimos 14 días); entonces se da una suba de rendimientos incluso con ganancias.
Sigue moderando. El viernes el BCRA devaluó 7 centavos, manteniendo su ritmo devaluatorio en 32% (medido a nivel semanal y anualizado). ROFEX tuvo caídas, pero muy moderadas -de 0,1% promedio-.
A contramano de la región. En una jornada negativa para las bolsas emergentes y LATAM, el Merval corrió su propia suerte y marcó un alza de 1,5%. Los principales verdes se dieron en Aluar (+4,4%), Banco Macro (+3,1%) y Pampa Energía (+3,1%).