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Editorial
El IPAP (Índice de Precio de los Activos Productivos) es un indicador que anticipa entre uno y dos trimestres la evolución de la IBIF (Inversión Bruta Interna Fija), una de las variables fundamentales del Producto Bruto Interno. El índice está formado por tres componentes: índice Merval, precios de la tierra rural y de los departamentos en el AMBA.
El IPAP (Q), por su parte, es un cociente entre el IPAP e indicadores del costo de reposición de los activos, aproximándose así a la célebre Q de James Tobin. Cabe destacar que ambos IPAP, y sus componentes, se miden en dólares constantes del año 2000, usando como deflactor el IPC de EEUU.
Primer trimestre de 2020
En el primer trimestre de 2020, el IPAP registró una fuerte contracción interanual de -11,7% en un escenario macroeconómico desfavorable y acentuando su caída desde el tercer trimestre de 2018. Respecto del trimestre anterior, la variación también fue negativa del orden de -1,7%. Mientras que El IPAP (Q) también registró una contracción sustancial en términos interanuales de -16,9%, evidenciando una marcada profundización, similar a la observada durante el tercer trimestre del año 2001 (-19,7%).
La contracción evidenciada del IPAP desde el tercer trimestre de 2018 y la correspondiente a los últimos tres trimestres consecutivos para el IPAP (Q), constituyen un claro anticipo de la evolución registrada posteriormente en la IBIF, la cual persiste en una fase de retracción en su crecimiento en -8,5% a/a en el cuarto trimestre de 2019, al -18,3% en el primer trimestre de 2020.
En esta materia la Argentina se encuentra en una situación muy delicada. En el primer trimestre de 2020 la inversión a precios corrientes se ubicó en apenas 12,5% del PIB, casi un mínimo histórico, inferior sólo a lo observado en el año 2002. Para que la inversión aumente será decisiva la capacidad de las autoridades de formular un plan económico y social sólido y capaz de lograrlo. Sin aumento de la inversión no habrá crecimiento sostenible, ni se incrementará el empleo y no será posible reducir la pobreza. Por cierto, llegar a un acuerdo con los acreedores del Estado argentino es condición necesaria, pero no suficiente, para aumentar la inversión. También es necesario respetar la Constitución y las leyes nacionales y crear las condiciones para una rentabilidad razonable.
Link del informe: https://drive.google.com/file/d/1txfU8KFyV8fcmzPn43njj0t9Icttva9S/view
Brasil es relevante para entender la economía argentina. Si bien es un país que ha enfrentado...
Brasil es relevante para entender la economía argentina. Si bien es un país que ha enfrentado a tensiones internas, ha logrado una economía con menos vaivenes que los que se observan en nuestro país. En perspectiva histórica, durante Fernando Cardozo se lograron metas valiosas en términos macroeconómicos que, a grandes rasgos, se mantienen. Sin embargo, las complicaciones comenzaron a observarse en la segunda gestión de Dilma. Luego, con la asunción de Temer se establecieron cambios, se puso un techo para el gasto público, se hizo una modificación en la legislación laboral, entre otros aspectos que modificaron la perspectiva económica.
Actualmente, Bolsonaro sigue gobernando con su estilo populista, análogo al de Trump. Se impuso no tanto por mérito propio, sino porque la segunda vuelta era para votar en contra de un PT muy desprestigiado y con un candidato débil. El actual gobernador de San Pablo tiene chances presidenciales. El Presidente Bolsonaro gestiona la pandemia con un abordaje muy distinto que otros países de la región. La consecuencia es que se observan resultados muy desfavorables. Los militares están instalados en el gobierno. Lula sigue frágil como opositor y el PT enfrenta como dijimos el desafío de renovarse.
En cuanto al gabinete, se percibe certidumbre mientras Paulo Guedes siga al frente del Ministerio de Economía. Es garante de la libertad cambiaria y del equilibrio fiscal, y su visión del Mercosur es de un bloque más abierto. Recordemos que son tres los países con esa perspectiva dentro el mercado común de la región. No obstante, Argentina se presenta volátil y sin definición frente a esta oportunidad de relanzar el Mercosur.
La inversión extranjera en Brasil es alta, pero se señala siempre la infraestructura como variable a mejorar. En cuanto a otros indicadores, se destaca el desempleo en 12% e inflación proyectada para este año menor al 2%. La deuda pública está cerca del 92% del PIB. Brasil perdió su condición de grado de inversión. Las exportaciones son sensibles a la demanda de China, Brasil posee un sector agroindustrial que es un componente clave para el complejo exportador. A su vez, la distribución del ingreso sigue siendo de los peores números de Brasil en la comparación internacional. Los programas sociales moderaron el impacto de este tema desde inicios de siglo. En efecto, se estima que 50 millones de brasileños reciben dinero de algún programa social. Son los típicos esquemas universales de transferencias de ingresos que empezaron en Méjico con el Plan Progresa y se extendieron por la región.
La competitividad de Brasil está frágil según el ranking del WEF. La cuenta corriente relacionada en parte a esta competitividad, está cerca del equilibrio. Por otro lado, la justicia funciona mejor que en Argentina, es más independiente. La marcha del juez Moro del gobierno ya fue internalizada y no causó mayores traumas en la política.
Brasil sigue bifronte, alineado tanto a Estados Unidos como a China. Habrá que seguir su evolución y ser bien pragmáticos en cuanto a los proyectos de integración que el líder de la región quiera plantear.
El contexto internacional se presenta favorable para el año 2021...
El contexto internacional se presenta favorable para el año 2021. China se está recuperando a buen ritmo y en Estados Unidos la suba de la bolsa supone expectativas de crecimiento futuro. En Europa se descuenta una recuperación más rápida apalancada por el enorme paquete fiscal comunitario. Todo esto está supeditado a las condiciones sanitarias que en la actualidad presentan un futuro incierto.
Para Argentina es relevante la postpandemia pero es clave el corto plazo porque condiciona al futuro. Si bien la actualidad es pura emergencia, lo que sigue ocurriendo es crucial porque puede comprometer seriamente la recuperación futura.
A corto plazo domina la negociación de la deuda, una novela que nunca termina. En los hechos parece que se estaría materializando la propuesta de Kiguel y Levy Yeyati en relación a la estrategia sugerida por ellos de “pacto de espera” desde la cual se planteó una ventana de 4 meses de negociación, similar a lo que se está gestionando en Ecuador. Hay un consenso general de aprobación sobre cómo se ha llevado el proceso de negociación. Lo aprueban Cavallo, Luis Caputo, Lacunza y el propio FMI. Así todo pareciera que falta capacidad de cerrar diferencias que no parecen tan grandes en el plano de los montos por pagar y de condiciones legales.
Sin embargo, el éxito en la negociación de deuda se presenta como condición necesaria pero no suficiente para la recuperación económica. Evidentemente si hubiese default, faltarían dólares y podrían generarse presiones cambiarias, además del efecto en el crédito a sector público y privado. Sería lamentable que después de tanto esfuerzo y faltando tan poco con información al 28 de julio no se cierre el tema de una vez.
En paralelo, arranca la negociación de deuda en moneda local y debe comenzar después la reestructuración de pagos con el FMI. Recordemos que, paradójicamente, Argentina se endeudó al 7% anual durante la administración de gobierno anterior en un contexto de híper liquidez y tasa de la Fed virtualmente en cero. Diferencia notoria respecto a lo que ocurre en países de la región como Perú, Paraguay, Chile y Uruguay, que se endeudan a menos del 3%.
A propósito no son menores las señales que hacen observar atentamente el proceso uruguayo muy difundido en estos días por el Presidente Lacalle Pou. Hablando de señales Vicentín fue una mala decisión que pareciera ahora encaminada. Se suman los disturbios en Mercado Libre, la ley de alquileres, el proyecto de teletrabajo, y los rumores por Edesur, todo en la línea anti mercado lo cual se presenta como un riesgo no menor dado cierto sesgo ideológico del gobierno.
Pasando a la macro, se conocieron diversos indicadores adversos en relación a la actividad, que indican cierres de un gran número de empresas y que otras saldrán dañadas en cuanto a su capital de trabajo, lo cual no solo deteriora el nivel empleo, sino la productividad agregada de la economía.
La inversión es anémica, se espera crecer en el año 2021 en base a consumo y sustitución de importaciones. Las exportaciones serán la rueda de auxilio de este proceso, pero no un protagonista central.
En relación a la inflación, hoy es la principal preocupación de la sociedad según la tradicional encuesta de Berensztein y D´Alessio. Después de la inflación, siguen como factores relevantes condiciones de empleo y seguridad. No obstante, actualmente la inflación está amesetada por los congelamientos de tarifas y precios y la recesión. Controlar la dinámica de precios es clave para llegar con fuerza a las elecciones de medio término. Hay más pesos en la calle y este tema recién comienza. Está siempre la tentación de licuar el gasto público, recordemos Cavallo 1982, cuando estaba al mando del Banco Central.
La evolución de las tarifas de servicios públicos es otro factor relevante en términos de la dinámica de precios, con la fuerte caída del salario real no parecería lógico esperar una suba para este año. En este escenario de inflación, los precios mayoristas de junio parecen anticipar inflación minorista para los próximos meses, a lo que se agrega que la evolución del dólar paralelo más volátil puede afectar a los precios, si bien economistas como Arriazu no comparten esta idea de que el blue influya en la inflación.
En cuanto a la Cuenta Corriente del Balance de Pagos, ésta deberá ser financiada por inversión extranjera directa y repatriación de capitales. La inversión extranjera directa es muy baja desde el año 2011.
La relación entre Cuenta Corriente y la evolución del tipo de cambio comercial se vuelve más importante cuando el tipo de cambio oficial real está ligeramente retrasado. En cuanto al tipo de cambio multilateral el retraso es mayor por la devaluación de la moneda de Brasil.
No hay valor para el dólar paralelo si no tenemos ancla y plan concreto. Las 60 medidas no constituyen un plan. La evolución de las cotizaciones alternativas evidencia volatilidad. Es el motivo que genera que el gobierno desee trabar la autorización de compra mensual de 200 dólares. En esa misma línea, el Presidente del Banco Central plantea que el cepo se va a liberar cuando las exportaciones lleguen a 90.000 millones de dólares, hoy están en un nivel de 60.000 millones. A esto se agrega que las Reservas Internacionales netas están cediendo y se sitúan en un número muy bajo de 8.000 millones, en particular preocupante si hubiese corrida cambiaria.
Finalmente en relación al sector externo, existe gran potencial de exportación si no hubiese retenciones. La demanda mundial de alimentos no ha cedido, esto es positivo para el precio de nuestras commodities agrícolas. A mediano plazo (5 años), si no hubiese retenciones podría llegarse a 200 millones de toneladas de cosecha.
El otro gran bloque por ahora potencial de exportación son los hidrocarburos. El descenso de la demanda mundial de crudo supera cualquier reducción de oferta de la OPEP. Los precios se sitúan en un nivel bajo lo cual orienta a Vaca Muerta a una fase de letargo, pues los proyectos de shale requieren un escenario de permanente inversión para que sean rentables. En el plano netamente doméstico, la resolución 46 de Macri y otros errores de su gestión, frenaron la expansión inicial de Vaca Muerta y dañaron los incentivos fundamentales para captar flujos de inversión.
En cuanto a medidas de gobierno en estudio o implementación, el impuesto a las grandes fortunas está demorado. El ministro Guzmán lo apoya, no así al blanqueo. Pareciera también que llega la moratoria impositiva. Siguen funcionando el régimen de IFE y de ATP, éstas últimas las reciben 3 millones de trabajadores y unas 300.000 empresas. En cuanto al crédito lo que llega efectivamente es menor y se destina a monotributistas y autónomos. A su vez, el préstamo bancario a PyMEs es acotado, quizás inferior al 20% de las firmas.
En este escenario, es de destacar que los bancos se encuentren con un volumen importante de depósitos y generen poca masa crediticia. Si el canje de deuda se resuelve con éxito, sería un factor favorable ya que las entidades disponen de bonos en cartera los cuales pueden subir de precio. Esto sería un efecto positivo para el lado financiero de la economía local y para expandir la capacidad prestable del sector.
Antes de pasar al análisis político, debemos notar que estamos ante un típico gobierno que arranca sin plan y sin ministro de Economía fuerte. Quizás para orientar el análisis debemos seguir las ideas de Daniel Heymann, asesor de Guzmán y seguramente influyente en el ministro. La idea de Heymann es no tener plan dada la emergencia y no ir a bajar bruscamente la inflación. Por otra parte, Heymann vislumbra un objetivo tendencial de apuntar al 3% de crecimiento como razonable.
El contexto político argentino se encuentra dominado por la gestión sanitaria y económica...
El contexto político argentino se encuentra dominado por la gestión sanitaria y económica. En el comienzo parecía estar el Presidente más en el centro de la escena, posteriormente Cristina Fernández se hizo más presente y en el último tramo se la vio con mayor injerencia en las decisiones. La agrupación Cámpora, con mucho protagonismo, conoce bien el Estado y tiene cuadros en puestos clave. Dentro del oficialismo, Massa actúa con diálogo fluido con Máximo Kirchner. Aparentemente el Presidente no quiere conformar una línea propia donde podría tener apoyo de los gobernadores peronistas y de fuerzas justicialistas más moderadas.
En el espacio de Juntos por el Cambio sigue la polarización en dos líneas. Falta una autocrítica a su gestión de gobierno y también deberían desafiar al oficialismo con un plan de alternativo. Dentro de este espacio, se destacan una decena de radicales de fuerte visibilidad pública. Carrió está ausente de los debates como lo había anunciado.
La imagen del Presidente es moderadamente alta a pesar que ha caído 20 puntos desde el inicio de la cuarentena. No así la de Macri y Cristina, las cuales son bajas. Tampoco han aparecido candidatos nuevos en la política. Si el Presidente gestiona bien la pandemia y la macro hacia un escenario más estable, tendrá liderazgo para encarar la elección de medio término. Unas palabras del contexto político internacional. Merkel, en un marco de vacío de liderazgos ha sido un ejemplo de conducción a lo largo de más de una década. La elección de Estados Unidos es relevante para la región y para nuestro país. Si ganase Biden, triunfaría un demócrata de centro, a diferencia de Sanders. Los demócratas actuales paradójicamente se llevan bien con Wall Street y con el libre comercio, cuestionados ambos por Trump. Son claves estos meses para seguir la elección del 3 de noviembre que promete ser muy reñida. En definitiva estamos transitando el peor año económico de la Argentina con chances de salir moderadamente en 2021, hay que seguir la macro local con un ojo también en un contexto internacional dinámico.
Por el lado regional, sin dudas también emerge una realidad política marcada por la crisis sanitaria. Si observamos un panorama general, en principio notamos que México está más cercano a Trump y Panamá se consolida como la economía más rica de Latinoamérica.
Perú sólido en la macroeconomía, aunque con una estructura económica poco diversificada y demasiado primarizada. Por el lado de Chile, viene perdiendo protagonismo en la región. Se percibe una revisión de su modelo. Algunos analistas y académicos, uno de ellos es Sebastián Edwards, sugieren que en octubre pasado terminó el modelo liberal luego de 40 años y que es necesario un replanteo. En ese contexto, el Presidente Piñera continúa con baja popularidad pero mejor que a fin del año pasado. Contrariamente, Uruguay está sólido y con potencial, se destaca la buena convivencia política.
Finalmente, Venezuela sigue en una trampa de corrupción con graves desaciertos en su estrategia económica y social. Ciertamente, un país sin futuro dado que no se percibe el camino de salida del modelo autocrático chavista.
La inflación mensual minorista de junio se situó en 2,2%...
- La inflación mensual minorista de junio se situó en 2,2%. El contexto de contracción económica sin precedentes y las restricciones en la actividad resultan en una contención temporal del nivel general de precios.
- Las proyecciones y expectativas inflacionarias continúan limitadas las restricciones sobre la actividad económica. El relevamiento de expectativas de mercado (REM) del Banco Central proyecta un crecimiento anual del nivel de precios de 40,8%.
Resumen
- La estructura de precios domésticos no evidencia una aceleración preocupante a pesar de la descoordinación que se observa en el segmento monetario tras la liberación abrupta de circulante.
- El confinamiento estricto como principal instrumento de gestión generó la necesidad de emisión monetaria en primera instancia vislumbrando efectos no deseados que deben ser controlados para evitar la descoordinación de precios.
- La dinámica futura de precios está limitada por la apertura de la economía y la absorción de moneda interna. Una caída en la demanda de dinero puede canalizarse en un ajuste abrupto de precios. ? La fuerte aceleración de la emisión monetaria como única fuente de financiamiento fiscal conforma un escenario de potenciales niveles altos para los precios, más aún cuando se inicie el proceso de desconfinamiento donde se deberá absorber esa masa monetaria excedente.
- La dinámica de precios del período abril-junio evidencia cierta contención en una coyuntura con restricciones sobre la actividad económica, es decir, notamos un desempeño de los precios internos con cierto sesgo de contención.
- Las proyecciones de inflación minorista para este año muestran cierta estabilidad respecto a las estimaciones del mes de junio. Mientras que las expectativas de mercado se establecen en 40,8% para este año, para el año 2021 se sitúan en 46,8%. No obstante, las proyecciones se modificarán con la corrección del tipo de cambio y los efectos de la expansión monetaria.
- El nivel general del Índice de precios al consumidor (IPC) registró en junio una variación de 2,2%. Si bien el desempeño se genera en un contexto de cuarentana, nuevamente se registra un nivel relativamente bajo para los registros de los últimos dos años.
- El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró un aumento mensual en junio respecto de mayo de 3,7%, acumulando un crecimiento en el año de 6,4%.
- El índice del costo de la construcción en el Gran Buenos Aires (ICC-INDEC) correspondiente al mes de junio de 2020 registra, en relación al mes anterior, un aumento de 1,4%.
- La estructura de precios internos temporalmente no evidencia tensiones importantes ya que la restricción que implica el confinamiento es un factor fundamental en la contención del índice de precios.
- El confinamiento estricto como principal instrumento de gestión generó la necesidad de emisión monetaria dado que es la única fuente de financiamiento fiscal. No obstante, es crucial que los efectos derivados sean controlados a los efectos de evitar la descoordinación y desalineamientos de precios.
- La inflación del mes de junio de 2020 registró un aumento mensual de 2,2%. El ritmo de crecimiento es incipientemente mayor respecto a las proyecciones de mercado. Esto evidencia nuevamente las dificultades de la evaluación de la política económica en relación a su manera de gestionar, principalmente en cuanto a profundidad y alcance.
- La inflación acumulado del año 2020 se sitúa en 13,6%, nivel menor al acumulado en el mismo período del año anterior, 22,4%. Mientras que en la comparación interanual, el crecimiento de precios minorista respecto de junio de 2019 se situó en 42,8%.
- El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), realizado por el Banco Central estima que la inflación minorista mensual de julio se situará en 2,6% y para agosto en 3,1%, configurando un 40,8% durante el año 2020.
- Calibrar las respuestas de política con la coyuntura económica potencial plantea ciertas alarmas para el poder Ejecutivo. Cuando la fase de crisis sanitaria tienda a suavizarse, las variables nominales de la economía como los precios internos deberán tener un horizonte de incertidumbre en el corto plazo, pues el desafío que generarán las revisiones y ajustes de precios deberán matizarse con reacción de la política monetaria y de ingresos.
- Otra de las consecuencias notorias del confinamiento socio-económico y su extensión, puede observarse en las necesidades financieras del sector público dado el deterioro sostenido de las cuentas públicas que se agrava con la fuerte caída de los ingresos tributarios. Esto deriva en consecuentes necesidades de financiamiento desde el Banco Central autorizando una sustancial expansión monetaria.
- El nivel general del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró una expansión de 3,7% en junio de 2020 respecto del mes anterior. Este aumento se explica por un expansión de 3,8% en el componente Productos Nacionales y de 2,6% en Productos Importados.
- El costo de la construcción estimado por el Índice del Costo de la Construcción (ICC) en el Gran Buenos Aires registró un crecimiento de 1,4% en junio de 2020 respecto del mes anterior. Este resultado surge como consecuencia del alza de 4,2% en Materiales y 0,9% en Gastos Generales. Mientras que el componente Mano de Obra registró una disminución mensual de 0,7%.
Actividad Económica
- La dinámica económica se sostiene en una fase de disrupción profunda pese a las aperturas parciales de algunas actividades. El escenario para la actividad económica es complejo dado que la recuperación para este año no está asegurada.
- Las proyecciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para este año profundizan la contracción con un nivel mayor al del año 2002. El desempeño interanual del PIB para el año 2020 registraría una caída inédita de 11,6%.
Resumen
- La actividad económica en el mundo está cayendo por encima de las proyecciones previas. El marco de la pandemia está acentuando el escenario negativo para América Latina y el Caribe debido a que la región se transformó en el nuevo epicentro de los contagios.
- Según el último informe de la CEPAL, la proyección de caída del PIB para América Latina se establece en -9,1% y para América del Sur en -9,4% cuyos principales canales de transmisión son el comercio y el turismo.
- Respecto a la economía nacional, las proyecciones de la CEPAL establecen una contracción de la actividad económica de -10,5%, solo por debajo de Perú y Venezuela con registros de -13% y -26%, respectivamente.
- La profundidad de las consecuencias sobre la actividad económica siguen siendo inciertas debido a que no solo dependen de la dinámica sanitaria, sino que continúan marcadas por el espacio de gestión para administrar la cuarentena.
- El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) realizado por el Banco Central profundizó su estimación en relación a la contracción de la actividad económica, el registro se situó en -15,6% para el segundo trimestre de este año y -11,6% para el total del año.
- La consultora FIEL informó que de acuerdo a su último relevamiento del Índice de Producción Industrial (IPI), se registró en junio un retroceso interanual de 6,1%.
- La actividad económica sostiene indicios de necesidad de apertura administrada del confinamiento. En ese sentido, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAEINDEC) del mes de mayo registró una caída fuerte interanual 20,6%.
- Mientras que en mayo de 2020, la utilización de la capacidad instalada en la industria se ubica en 46,4%, nivel inferior al del mismo mes de 2019, en el que se registró un 62,0%.
- América Latina se transformó en uno de los epicentros de la pandemia lo cual genera la necesidad de mayores recursos fiscales y el control de los contagios. No es un aspecto favorable para las economías y menos aún para los países que enfrentan la crisis en condiciones económicas menos favorables.
- Las proyecciones de crecimiento de la economía mundial realizadas por la CEPAL reflejan una contracción de -9,1% para América Latina en el año 2020. Mientras que se espera que la tasa de desocupación regional se ubique alrededor del 13,5% al cierre de 2020.
- De acuerdo a CEPAL, los países para los que se proyecta una mayor caída en la actividad económica son Venezuela (-26%), Perú (-13%) y Argentina (-10,5%). Esto también debe notarse desde la perspectiva de las condiciones iniciales con que cada una de esas economías se encontraba al momento de la decisión del confinamiento.
- El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el Banco Central informó una profundización de la contracción de la actividad económica nacional de -11,6% para el año 2020, es decir, un 2,3% mayor a la proyección de junio. Mientras que la estimación para el segundo trimestre de este año fue -15,6% y una recuperación de 5% para el tercer trimestre del año.
- El poder ejecutivo nacional decidió establecer una fase de confinamiento dinámica donde se flexibilizan actividades en forma progresiva. Particularmente, la decisión responde al proceso de caídas abruptas en gran parte del sector productivo y de servicios de la economía nacional. La administración rígida del confinamiento emerge serios problemas para la estructura económica del país donde no solo se observan consecuencias de corto plazo, sino que las repercusiones negativas son dinámicas.
- Desde ese escenario, la actividad económica se situará en una fase de caída aunque menor si es que el confinamiento dinámico se sostiene. Una mayor apertura de actividades determinará presiones en los niveles de precios y sobre el tipo de cambio, con lo cual la política fiscal y monetaria deberán tener capacidad de administración y respuestas claras, más allá de las restricciones y controles.
- De acuerdo al último informe de la consultora FIEL, el Índice de Producción Industrial (IPIFIEL) registró en junio un retroceso interanual de 6.1%. Mientras que en términos desestacionalizados, se informó que la producción industrial de junio registró una mejora de 1,7% respecto al mes anterior, interrumpiendo siete meses consecutivos de caída. No obstante, la caída de la producción afectó a más del 75% de la industria en el segundo trimestre.
- El sector de la construcción sigue evidenciando una dinámica desfavorable no solo por los efectos del confinamiento, sino los efectos derivados de la profundización de la crisis económica. El índice Construya, que mide el nivel de actividad de once empresas representativas del mercado de la construcción, registró una recuperación interanual incipiente durante junio de 1,7%. Mientras que en términos acumulados, se observa una caída de 26,9% respecto del acumulado de los primeros seis meses de 2019.
- Durante mayo de 2020 la utilización de la capacidad instalada en la industria fue 46,4%, nivel inferior al del mismo mes de 2019, en el que se registró un 62%. En el mes se registró un mayor uso de la capacidad instalada de los fabricantes de maquinaria agropecuaria y de aparatos de uso doméstico que incidió positivamente en la utilización de la capacidad instalada de la metalmecánica que alcanza un nivel de 31,7% superior al registrado en abril pasado (20,1%), pero inferior a mayo del año pasado (49,9%).
- En ese escenario, también se registraron caídas en otros componentes de la oferta agregada. En mayo de 2020, el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) muestra una marcada disminución de 36,4% respecto a igual mes de 2019. El acumulado del año durante enero-mayo presenta una disminución de 16,3% respecto a igual período de 2019.
- Desde el relevamiento de la industria manufacturera se observan que las caídas más pronunciadas en términos históricos fue en el sector automotor (-73,7), textil (-57,2%) y metálicos básicos (-52,5%)
- De acuerdo a datos del INDEC en el contexto de la COVID-19, de más de 1.700 establecimientos de industria manufacturera, solamente 38,6% de los locales pudo operar con normalidad en mayo, mientras que 50,3% operó parcialmente y 11,1% de los locales no tuvo actividad productiva.
- En la última estimación, correspondiente al mes de mayo de 2020, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) muestra la segunda caída sin precedentes luego de abril, con una disminución de -48,6% interanual. El acumulado de los primeros cinco meses de 2020 presenta una disminución de 42,2% respecto a igual período de 2019.
- El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE-INDEC) exhibió una contracción de 20,6% en la comparación interanual durante mayo. De esta manera, en los primeros cinco meses del año el EMAE acumuló una caída de 13,2% con relación al mismo período de 2019.
- De acuerdo a Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la producción de las pymes industriales cayó interanualmente -34,9% en mayo de 2020. El menor descenso relativo respecto al mes de abril (-53,1%) se deriva de la apertura de algunos rubros de producción. Concretamente, si los rubros esenciales como alimentos y bebidas, papel y cartón, y productos químicos no se tendrían en consideración, el derrumbe se extendería a 45,8%.
- Por el lado del consumo, CAME informa que las ventas minoristas cayeron -34,8% anual durante junio 2020, medidas en cantidades y en comercios todo el país incluyendo tanto modalidad online como en locales físicos. Con mayor cantidad de comercios abiertos, el ritmo de caída fue menor que en mayo. La baja en la región AMBA llegó -49,3% mientras que en el resto del país fue de -20,3%.
- El escenario descripto con los datos estadísticos determina que la estrategia sanitaria del gobierno para enfrentar la pandemia deberá estar sujeta a modificaciones para situarse en el plano de un confinamiento administrado, pues los costos económicos siguen en aumento y los recursos para enfrentar la crisis son muy limitados.
El gobierno nacional se enfrenta a necesidades financieras crecientes que denotan...
El gobierno nacional se enfrenta a necesidades financieras crecientes que denotan una posición financiera de gran fragilidad. La crisis sanitaria y el confinamiento social extendido comienzan a impactar seriamente en las cuentas fiscales nacionales y provinciales.
- El poder ejecutivo debe resolver la reestructuración de la deuda a los efectos minimizar factores de incertidumbre y evitar un proceso disruptivo en los demás mercados. Tras la caída inédita de la actividad privada es determinante que la política fiscal genere certidumbre.
Resumen
- Los costos fiscales derivados del confinamiento social preventivo comienzan a tener un peso relativo importante para las cuentas fiscales. Esto emerge con mayor importancia para una economía con memoria inflacionaria por financiamiento fiscal.
- El financiamiento de déficits fiscales operativos profundos presenta desafíos complejos para economías inestables y con gran incertidumbre. Esto establece restricciones para la política de estímulos o bien, recurrir al financiamiento por emisión monetaria.
- La decisión de una apertura progresiva del confinamiento social, aunque sujeta a revisión, muestra que no solo los subsidios y transferencias al sector privado no se pueden sostener, sino que hay una demanda mayor por necesidades básicas insatisfechas.
- La tensión de la negociación en la reestructuración de deuda soberana deberá resolverse con celeridad ya que pueden generarse un nivel de incertidumbre y volatilidad no deseada que amplíen el desfinanciamiento para el fisco nacional.
- La recaudación impositiva de junio de 2020 totalizó $545.962 millones aumentando 20% respecto de junio de 2019. Nuevamente y luego de dos años consecutivos, el aumento nominal fue sustancialmente menor al aumento de precios del mismo período.
- El desempeño de ingresos y egresos fiscales se circunscribe a los efectos de la pandemia y la principal medida de gestión, el confinamiento estricto. En ese marco, los ingresos fiscales del mes de junio registraron un incipiente aumento interanual de 8%, mientras que los egresos ascendieron 73%.
- Por lo tanto, el resultado fiscal primario (sin intereses de deuda) continua siendo negativo, esto en el marco de la necesidad cardinal de financiamiento al sector privado, prestaciones sociales y transferencias a provincias.
- El déficit primario de junio se profundizó en 3.745% registrando un nivel de $253.706 millones. Una dinámica similar se observó con el déficit financiero del mes el cual ascendió 326,2% registrando los $288.565 millones.
- La caída de poder adquisitivo de la recaudación tributaria del orden del 21% interanual lo cual deteriora el accionar de expansión fiscal y deriva en que las necesidades de financiamiento se profundicen.
- Las provincias presentan mayores necesidades fiscales que deben ser financiadas parcialmente con asistencia nacional lo cual generó un crecimiento interanual de las transferencias corrientes a provincias de 275%.
- El impacto de la pandemia tiene como principal canal de transmisión de efectos sobre las economías al confinamiento social. Si bien la necesidad humanitaria argumenta el confinamiento, es determinante la instauración de un confinamiento administrado y dinámico, pues los costos fiscales derivados comienzan a tener un peso relativo importante para las cuentas fiscales y la estabilidad de la economía.
- En ese sentido, notamos que el impacto de las magnitudes del costo económico del confinamiento tiene diferencias al observar las distintas economías del mundo y esto depende fundamentalmente de las condiciones iniciales de cada país y del acceso relativo a los mercados de capitales internacionales.
- En el caso nacional, el marco de crisis sanitaria y su principal respuesta, el confinamiento social, presiona el desempeño fiscal dado que los resultados operativos mensuales se transforman en déficit profundos.
- La decisión de gestionar una fase de desconfinamiento progresivo argumenta que no solo los subsidios y transferencias al sector privado no se pueden sostener, sino que se evidencia una mayor demanda por necesidades básicas insatisfechas. A ese contexto se agrega que las expectativas de crecimiento de la economía no son consistentes con una recuperación de magnitud coordinada con la demanda de empleo.
- La tensión de la negociación en la reestructuración de deuda soberana deberá resolverse con celeridad ya que un nivel de incertidumbre y volatilidad creciente puedan ampliar el desfinanciamiento del fisco nacional.
- En ese contexto, los efectos derivados de la fuerte contracción de la actividad se traducen en una caída de los ingresos fiscales, principalmente la recaudación impositiva y, más aun en un contexto que demanda una fuerte intervención de la política fiscal y un nivel menor de expansión monetaria.
- La recaudación impositiva totalizó $545.962 millones aumentando 20% interanualmente en junio. Nuevamente y luego de dos años consecutivos, el aumento nominal fue sustancialmente menor al aumento de precios del mismo período.
- Adicionalmente, se observa una fuerte caída del poder adquisitivo de los ingresos del sector público en 21,2% lo cual plantea una mayor problemática para la política fiscal que necesita un mayor espacio para actuar con sesgo anticíclicas.
- Los ingresos fiscales acumulados del primer semestre del año crecieron 20,6% respecto al mismo período de 2019. Esto debido principalmente a que durante los primeros seis meses del año los ingresos tributarios crecieron 25,5% en términos nominales.
- Los gastos fiscales del primer semestre del año crecieron un 74% respecto al mismo período del año 2019. Esto resulta principalmente del incremento sustancial de las transferencias a las provincias en 267% durante el mismo período para financiar los resultados fiscales provinciales, y dado el crecimiento de subsidios económicos al sector privado en 120,1%.
- La dominancia fiscal se debería observar como una necesidad temporal que responde al contexto de pandemia. Nuevamente debemos notar que el camino a la pospandemia el impulso del gasto y los recortes impositivos deberán desactivarse para evitar eventos de iliquidez y dinámicas de precios que establezcan a la economía en una nueva crisis.
- Estimamos que el resultado operativo correspondiente al mes de julio se establezca nuevamente en déficits considerables. Las necesidades de financiamiento al sector privado y la asistencia a los gobiernos provinciales mediante transferencias extraordinarias generarían resultados mensuales negativos sin precedentes.
Los efectos de la caída de la economía mundial sobre el comercio internacional...
- Los efectos de la caída de la economía mundial sobre el comercio internacional tienen un peso relativo mayor para economías que dependen de las divisas comerciales. La contracción del intercambio comercial argentino de los primeros cinco meses del año fue 17% respecto al mismo período del año 2019.
- El tipo de cambio real evidenció una disminución incipiente promedio mensual hacia la mitad de julio de 2020 (base 2010=1). Si bien se observa tendencia a la apreciación, ese nivel se sostiene por encima del promedio de toda la serie del año 2019.
Resumen
- La mejor perspectiva económica en China sigue siendo un aspecto positivo para el comercio internacional, principalmente para las economías emergentes. Sería esperable una recuperación de los flujos comerciales tras la reactivación de la economía a partir del tercer trimestre del año.
- La política comercial de los países emergentes esencialmente deberán coordinar su política comercial a los efectos de no distorsionar mercados internos y sectores de mayor productividad ya que la necesidad de mayores recursos externos se profundiza.
- El intercambio comercial de los primeros cinco meses del año 2020 registra un promedio de caída de 17% interanual con un deterioro mayor durante mayo.
- El nivel del TCR oficial promedio hacia la tercera semana de julio resultó en una leve apreciación respecto de junio de 2020 en 0,2% (diciembre 2010=1). Esto lo ubica un 6% por debajo del promedio histórico enero 1959-julio 2020, es decir, en promedio histórico, el nivel actual registra una apreciación real.
- La mejor perspectiva económica en China representa un factor positivo para el comercio internacional, principalmente para las economías emergentes. Se presenta como una necesidad creciente a la recuperación de los flujos comerciales tras la reactivación de la economía mundial a partir del tercer trimestre del año.
- El comercio internacional es una fuente genuina de oferta de divisas principalmente para los países con dificultades estructurales de financiamiento como los casos de los países emergentes de Latinoamérica. Por lo tanto, es importante que las economías establezcan un marco de coordinación normativa e incertidumbre en la política comercial, pues los flujos comerciales futuros serán cruciales para financiar el funcionamiento de las economías.
- En ese sentido, nuevamente destacamos que el frente externo de nuestro país se constituye como la única fuente de oferta de divisas debido a la imposibilidad temporal de acceder a los mercados internacionales de deuda. Se torna fundamental que la administración de la política comercial no afecte el desempeño exportador pues, no se disponen de flujos financieros de otras fuentes para enfrentar las obligaciones externas y la demanda de divisas.
- El intercambio comercial de los primeros cinco meses del año 2020 registra un promedio de caída de -17% interanual. El principal deterioro se evidenció durante mayo con una caída también del orden de -23% interanual.
- Durante el período enero-mayo, las exportaciones registraron U$S 22.602 millones y las importaciones U$S 15.990 millones. Esto representa una disminución interanual de las ventas al exterior del orden del 11,5%, mientras que las compras desde el exterior disminuyeron 23,8%.
- La balanza comercial registró un superávit comercial acumulado durante los primeros cinco meses del año de U$S 6.613 millones. La dinámica del saldo comercial presenta un ritmo ascendente como consecuencia directa del menor desempeño de las importaciones dado el sostenimiento de la recesión económica.
- A pesar del contexto recesivo de la economía mundial, la caída del intercambio comercial (exportaciones más importaciones) refleja el sesgo contractivo mayor que presenta la economía nacional, lo cual se observa en el desempeño de las importaciones. Mientras que el ritmo de crecimiento promedio del comercio exterior argentino para el período enero-mayo de 2019 era de 36%, el crecimiento del intercambio comercial durante los primeros cinco meses de 2020 es 34%.
- El tipo de cambio nominal promedio mensual mayorista del Banco Central durante la tercera semana de julio continúa una tendencia de depreciación dadas las presiones en el mercado informal de cambios. Mientras que el promedio de cierre del mes de junio fue $ 69,54, el promedio mensual correspondiente a julio se situó en $ 71,24, es decir, un nivel de depreciación de 2,4%. Sin embargo, la comparación interanual respecto de julio de 2019 registra una depreciación nominal de 67,5%.
- La dinámica del mercado cambiario minorista expone la necesidad de un ajuste a los efectos de converger hacia un nivel similar a la que se observa en el mercado informal, pues durante julio continuó una tendencia a la depreciación. Las distorsiones que se generan en la economía y los posibles desalineamientos en las transacciones comerciales para captar las ganancias del diferencial cambiario deberán ser un factor sujeto a corrección.
- Por lo tanto, las presiones al alza en la cotización informal y su desacople respecto al tipo de cambio oficial evidencian la necesidad de no atrasar el tipo de cambio real. Éste último es una variable fundamental de la competitividad de la economía nacional.
- El aumento de la demanda de dólares en el mercado informal genera una brecha cambiaria respecto a la cotización formal efectiva (incluyendo el impuesto País del 30%) que se situó en 32,3%. Mientras que en el mercado informal la cotización es de 134 $/U$S, el tipo de cambio oficial promedio minorista efectivo es de 98,6 $/U$S.
- El nivel del TCR correspondiente a la tercera semana de julio, estimación para el comercio y la competitividad, se encuentra 5,5% por encima (depreciación neta) del promedio del año 2019. Esto como consecuencia de una leve variación del tipo de cambio nominal y el espacio otorgado por las fuertes depreciaciones del año anterior. No obstante, si se observa el promedio histórico de la cotización oficial del período enero 1959-julio 2020 (base diciembre 2010), se ubica un 6% por debajo de ese promedio, es decir, un nivel de TCR apreciado en perspectiva histórica.
- Si en lugar de utilizar el valor promedio mensual del tipo de cambio del mercado mayorista, consideramos el valor de cierre del 24 de julio 2020 de $ 71,9 por dólar a los efectos de captar las tensiones cambiarias dadas por la incertidumbre financiera, el TCR bilateral evidenciaría una mayor depreciación mensual del 0,8% y se seguiría ubicando por debajo del promedio de la serie histórica enero 1959-julio 2020. Es decir, se registraría una apreciación real respecto a la serie histórica de 5%.
- Sin embargo, el dólar de “equilibrio” estimado por el IAE-Austral (valor del dólar según el TCR promedio del período diciembre 2010-julio 2020) en la cotización formal efectiva del mercado minorista sería de 92,6 $/US$. No obstante, estos valores deberán ser ajustados dependiendo de lo que suceda con la dinámica mencionada de la brecha de los tipos de cambio.
- Si se consideraría ese valor de cotización efectiva y en comparación con el promedio diciembre 2010-julio 2020, se sostendría cierto nivel de depreciación real del peso en el mercado formal aludiendo a cierto nivel de competitividad de la economía. Esto genera un potencial espacio para sostener el resultado comercial externo y por lo tanto, un canal sustentable de generación de divisas, siempre que estemos en ausencia de una reversión hacia niveles altos de crecimiento de la inflación mensual.
Contexto monetario tensionado por las necesidades de financiamiento fiscal
- El contexto monetario nacional sigue expuesto a tensiones vinculadas con las necesidades de financiamiento fiscal. En lo transcurrido del año, la autoridad monetaria aumentó en más de dos veces el financiamiento al fisco en comparación a todo el año 2019.
- El gobierno busca resolver la reestructuración de la deuda externa en el marco de una negociación con resultados inciertos. Las negociaciones continúan durante julio a los efectos de converger posiciones lo cual es cardinal para estabilizar las expectativas económicas.
Resumen
- El escenario monetario nacional se encuentra esencialmente restringido a las necesidades financieras del sector público en el marco de una economía principalmente en confinamiento.
- El accionar fiscal anticíclo que demanda la coyuntura pone en evidencia el deterioro previo de la economía nacional, especialmente la dinámica no sostenible derivada del financiamiento del déficit fiscal primario.
- Nuevamente, el desafío que se presenta en la segunda instancia de esta crisis, fundamentalmente para los países emergentes, es contener los efectos no deseados de las medidas tomadas para financiar parcialmente los ingresos de sector privado.
- La negociación de deuda aún está definida a pesar de que los aspectos financieros se están coordinando para ambas partes. La gestión política deberá cerrar el acuerdo.
- El Banco Central sostiene el nivel de tasa de interés de política en 38%. Mientras que la tasa de referencia efectiva anual es de 45,44%. Siendo el nivel más bajo desde mayo de 2018.
- Durante el mes de julio el tipo de cambio minorista mostró variaciones en el segmento formal. Se registró una depreciación del 2% en lo transcurrido de julio.
- Mientras que las tensiones observadas en el mercado cambiario informal conformaron un nivel más alto de cotización durante julio la cual se estableció en los $/U$S 132 hacia la última semana julio.
- El riesgo país medido por el EMBI+Arg se establece en los 2220 p.b. durante la última semana de julio lo cual representa una disminución desde los 2495 del último día de junio.
- Los países emergentes presentan restricciones de distinto grado en la utilización de instrumentos monetarios dados los riesgos cambiarios, inflacionarios y de volatilidad financiera. Esto se transforma en limitaciones de mayor profundidad en países como Argentina que vienen presentando desequilibrios monetarios y cambiarios estructurales.
- Debemos notar que la economía argentina, debido a la persistencia de esos desequilibrios, presenta dificultades en los canales de transmisión de política económica. En ese sentido, una política monetaria de estabilización no tendrá la misma eficacia que en contextos de mayor estabilidad. Este es un desafío de importancia para el Banco Central.
- El poder ejecutivo continúa en proceso de negociación con los acreedores privados con títulos bajo ley extranjera. Si bien hay convergencia económica entre ambas partes, se deben resolver ajustes, desde nuestra perspectiva, técnicos legales para arribar a un acuerdo definitivo. Pues, la diferencia en el flujo de pagos (capital e intereses) los bonos es de menos de U$S 1.000 millones, lo que representa la posición más cercana desde que se inició la gestión de negociación.
- El accionar fiscal anticíclo que demanda la coyuntura pone en evidencia el deterioro previo de la economía nacional. Las necesidades de subsidios y transferencias al sector privado y provincias por parte del fisco, comprimen el margen de política monetaria dado que no se avizora modificaciones de tasa de interés.
- Ciertamente, si la política monetaria intenta estabilizar la expansión de masa monetaria y sus potenciales presiones sobre el tipo de cambio, el costo se situará en un sesgo contractivo sobre la actividad económica.
- Es importante destacar esos aspectos debido a que la profundización de la ventanilla de emisión monetaria como único prestamista del sector fiscal debe tener límites definidos ya que el sesgo inflacionario de la economía argentina puede generar fuertes desalineamientos de precios y tipo de cambio.
- La expansión monetaria registrada desde el comienzo de la cuarentena social aumentó significativamente. Esto generó que el financiamiento desde el Banco Central a través de adelantos transitorios y transferencias de utilidades ascienda al total de $ 1.115.000 millones, lo cual representó un 200% del monto total de todo el año anterior.
- Por lo tanto, es crucial minimizar las tensiones sobre el tipo de cambio no solo por los efectos directos sobre la cotización, sino que la demanda de dinero nacional no debe caer abruptamente para evitar generar una situación de apremio monetario mayor.
- El mercado de cambios comienza a evidenciar la necesidad de un ajuste debido a la divergencia que presentan los mercados oficial e informal. Esto será un desafío cada vez más importante a medida que los precios de la economía comiencen a ajustarse.
- La depreciación nominal finalizada la tercera semana de julio mes fue 2% con una cotización promedio de $ 75,90, aunque luego del impuesto País la cotización efectiva resulta en $ 98,7.
- Sin embargo, en el mercado informal continúan registrándose tensiones por una menor oferta de divisas, el menor rendimiento de la moneda nacional derivado de la disminución de tasas de referencia y la incertidumbre financiera de corto plazo. La cotización informal marco su máximo histórico en julio llegando a los $/U$S 140.
- Hacia la última semana de julio el mercado informal de la divisa norteamericana se sitúo en $/U$S 132, registrándose una depreciación mensual de 5,6% respecto de junio.
- El saldo de reservas internacionales promediando el mes de julio fue US$ 43.122 millones, lo que implicó un leve aumento de US$ 157 millones respecto al cierre de junio. Las restricciones cambiarias y las regulaciones de liquidez siguen constituyendo un factor favorable para que la entidad monetaria pueda sostener el nivel de reservas.
- Por otro lado, las reservas internacionales netas totalizan los U$S 9.136 millones al cierre de julio. Esto es, descontados las asignaciones por derechos especiales de giro del FMI, las obligaciones monetarias con otras entidades (swaps) y los depósitos por encajes en moneda extranjeras de entidades financieras.
- El nivel de tasa de política monetaria de julio se mantiene similar respecto del mes anterior. En el cierre de la tercera semana de mayo se situó en 38% anual desde el 63% que había dejado la gestión previa, es decir, una acumulación de 25 puntos de recorte en el rendimiento de las LELIQ, derivado de una política expansiva. A su vez, el nivel de tasa efectiva se estableció en 45,4% anual.
- El riesgo soberano medido por el EMBI+Arg, hacia la tercera semana de julio y en la instancia de negociación de deuda, registra 2220 p.b. Esto nota una disminución de 11% respecto de fines de junio. Si bien es un indicador de gran volatilidad, expone los efectos adversos sobre el lado financiero de la económica doméstico y la incertidumbre respecto de la reestructuración de la deuda soberana.
Son mayoría las señales de recuperación de los mercados financieros y reales de muchas economías
Son mayoría las señales de recuperación de los mercados financieros y reales de muchas economías. Ello es producto de que, en la mayoría de esos países, no en todos, la actividad económica se está reactivando, principalmente por el menor número de casos de coronavirus y la consecuente relajación de las cuarentenas. Todavía no hay que “cantar victoria” porque envarios países han aparecido rebrotes de los contagios, por ejemplo, en China, en Corea y en algunos lugares de los EEUU.
Los pedidos de seguro de desempleo en EEUU siguen bajando, pero lentamente. En la semana terminada el 13 de junio cayeron sólo de 1,57 a 1,51 millones, la menor rebaja desde que, en abril pasado, comenzó su descenso. Las solicitudes de desempleo vigentes alcanzaron a 20,5 millones, reduciéndose también lentamente. Otra cara de la moneda es que los salarios de quienes conservaron el empleo empezaron a crecer fuertemente desde abril, por ejemplo, en los EEUU y en México, acentuando de tal modo tendencias de aumento de la desigualdad entre asalariados que ya se estaban dando antes de la pandemia. Si bien, en este caso sería entre quienes pudieron conservar el empleo y quienes hoy viven de subsidios, pero de cualquier modo puede estar anticipando nuevas y preocupantes modos de desigualdad.
Sí hubo mejoras significativas en algunos de los indicadores de actividad económica en EEUU que, lógicamente, se reflejarán con más demoras en el nivel de empleo. El más impactante y cercano –por referirse a junio- muestra que la actividad de la industria manufacturera en la región de Filadelfia se expandió con la mayor rapidez desde que se elabora este índice, en 1968. En cuanto a los indicadores de mayo respecto de abril encontramos que la tasa de desempleo bajó de 14,7% a 13,3%, valor todavía muy alto; también se recuperó un 15% de los empleos perdidos en marzo y, sobre todo, en abril; las encuestas a los gerentes de compras mostraron más optimismo, pero todavía no el suficiente; aumentó el índice líder de actividad económica, aunque recuperando sólo el 20% de lo perdido en marzo-abril; se aceleró el alza de la confianza del consumidor; hubo mejoras en diversos índices de la construcción y, en fin, la industria manufacturera mejoró en mayo 3,8% m/m, pero todavía está 16,5% por debajo del año pasado.El dato más notable fue la recuperación de las ventas minoristas de un 17,7% en mayo que, si bien es 6,1% inferior a mayor del año pasado, marca una tendencia firme.
En Europa, el indicador de sentimiento económico aumentó entre 2,6 y 2,9 puntos, y el de expectativas de empleo rebotó fuerte, aunque todavía es bajo en perspectiva histórica.
Otra novedad de los EEUU, ambivalente, es que mayo fue el tercer mes consecutivo de deflación, con caída de los precios minoristas. Es ambivalente porque, por un lado, da margen a la Reserva Federal para seguir apostando a más estímulos –en su última reunión agregó la compra de bonos corporativos. Por otro lado, la deflación lleva a postergar gastos e inversiones y a aumentar en exceso el ahorro, como ocurría hasta el mes de abril, aumentando así el riesgo de recesión. De allí la gran importancia que tiene el notable incremento de las ventas minoristas en mayo, ya mencionado.
Estos números evidencian que está abierta la posibilidad de que las economías de China, los EEUU y Europa reboten en V. Para que ello ocurra es crucial que una clara recuperación tenga lugar en el tercer trimestre, que empieza en pocos días.
En el Cuadro 1 mostramos la evolución de los mercados de cotización diaria desde el inicio de la pandemia. Los resultados son casi de manual. Entre febrero y mayo se dan los giros característicos de las crisis fuertes: fortalecimiento del dólar -salvo contra el euro, quizás inaugurando su rol como refugio- suba de los bonos del Tesoro de EEUU, aumento del riesgo emergente, caída de las bolsas y de las commodities –con excepción del oro, que actúa como refugio, pese a ser riesgoso por su gran volatilidad. Entre mayo y junio, en cambio, expectativas más optimistas sobre la pandemia, revirtieron la tendencia, aunque sin alcanzar los valores prepandemia.
Así puede verse en el claro predominio de los verdes en la última columna. El dólar está en rojo, lógicamente, porque actúa como refugio transitorio (salvo en la Argentina, que es permanente)
No tiene sentido repasar el costo económico de la cuarentena, en las secciones fijas se presenta...
No tiene sentido repasar el costo económico de la cuarentena, en las secciones fijas se presenta esta información la cual claramente evidencia grandes complejidades. No obstante, lo relevante es prepararse para la pospandemia pues, se espera un contexto mundial en crecimiento para 2021 donde el objetivo es recuperar parte de los 10 puntos porcentuales que caerá la economía argentina. China va a volver a crecer fuerte lo cual es relevante por ser el segundo socio comercial del país.
Si bien lo que se puede hacer hasta septiembre es acotado, en el corto plazo es importante el control de daños. Marina Dal Poggetto, de la consultora EcoGo, expone una interesante equivalencia entre fases de la cuarentena y descensos de la actividad desde donde se evidencian serias amenazas de ingreso en tanto se extienda el confinamiento.
En ese marco, la dinámica del gasto público es importante. Se llevó a cabo un ajuste para jubilados y seguramente se evidencie una contracción del ingreso real de los empleados públicos a causa de que la inflación será mayor que los aumentos en los ingresos nominales. Adicionalmente, existe un flujo muy importante de gasto en concepto de apoyo a las familias, el cual podría llegar a muchos millones de argentinos.
En el frente externo, a pesar de que es probable que los sectores que lideren la fase de recuperación sean los vinculados a la industria de alimentos, se estima una balanza comercial muy positiva, estrechamente asociada a la recesión y no a la competitividad.
Por otro lado, el contexto de dólar apreciado se relaciona con materias primas en baja a lo que se agrega que el cepo sobre importaciones puede ser perjudicial para insumos importados, en particular sobre las necesidades del sector agropecuario. La tradicional problemática entre necesidad y capacidad de importación parece presentarse nuevamente en la macroeconomía argentina.
En cuanto al tema cambiario, crece la demanda de dólar futuro por temor a que se acelere la devaluación de la moneda nacional. La brecha del dólar paralelo respecto al oficial es relevante y está asociada al nivel de incertidumbre derivada de la negociación de la deuda.
La inflación del segundo semestre es la gran duda y, con más razón, la de 2021 dada la altísima emisión de una moneda que, a diferencia de Estados Unidos y Europa, los argentinos no desean stockear.
El tema deuda es central y al 19 de junio, fecha de este artículo, se evidencia como condición necesaria en la complejidad del año 2020. Los bonistas están más dispersos que en otros contextos de reestructuración y claramente los políticos no quieren el default como en el año 2001. Aparentemente se ha pasado de un Valor Presente Neto (VPN) de 40 a 53 y los acreedores piden un VPN de 55. Se están acercando posiciones lo que implicará poner sobre la mesa 10.000 millones de dólares. Para el ministro Guzmán, el exit yield está en 10% y, en la visión de los acreedores, cerca de 13%. En términos relativos, la deuda no es alta, se sitúa entre el 70% y 90% respecto al PIB. En ese mismo orden, los acreedores exigen legislación extranjera pero el gobierno es renuente a dar, este es un punto de conflicto. El problema de un default es también el arrastre a la deuda privada que desea renovarse. No obstante, nos complica la falta de confianza que se percibe en el elevado riesgo país.
Respecto a la política interna, es clave seguir la mayor injerencia de Cristina Fernández en el campo económico, esto se evidenció con el caso Vicentín y en los nombramientos realizados en 12 puestos claves de la economía. A pesar de que tiene una imagen negativa muy alta de 60% frente a la de Macri que está en 53% negativo, Cristina es la accionista del gobierno y el Presidente no está empeñado en acumulación de poder, pues se vislumbra como un articulador y componedor.
El Ministro de Economía, Martín Guzmán, está centrado solo en el tema de la deuda desde que asumió, sin dudas falta una figura que juegue en toda la cancha más aún en tiempos de mucha conflictividad.
Si bien la popularidad del Presidente es alta por el manejo de la pandemia, la recesión del 2020 y seguramente de comienzos de 2021 comprometerán los votos oficialistas de la elección de medio término. El mérito de la pandemia es del Presidente pero también el costo político por la recesión.
Con la propuesta de expropiación de la empresa Vicentin sigue el temor a que el peronismo...
Con la propuesta de expropiación de la empresa Vicentin sigue el temor a que el peronismo vaya por todo. La política discrecional del ala K del gobierno parece oponerse a la visión más moderada del Presidente Fernández. Esto nos lleva a preguntarnos ¿Vicentin constituye un primer pie sobre el sistema agroindustrial?
En principio, el gobierno proyectó que la decisión iba a tener aceptación en la opinión pública. Sin embargo, la pueblada de la ciudad Avellaneda, norte de Santa Fe, hace intuir lo que representa la empresa para la comunidad y, a su vez, rememora las tensiones tradicionales entre campo y burocracia política. Pareciera que la decisión fue apresurada, sin respetar la justicia. A su vez, no es menor la estimación de costos por las expropiaciones del kirchnerismo que se establecen en alrededor de los U$S 12.000 millones.
Esta intervención no es facultad del Ejecutivo según plantea la AEA. Hay otras alternativas previas antes de decidir la expropiación, aunque el gobierno deja traslucir el vamos por todo. Posiblemente el objetivo subyacente sea la búsqueda de caja, en este caso de dólares genuinos que emergen como prioritarios en la coyuntura actual fielmente representada por la fuerte caída de la actividad y de la recaudación impositiva.
El argumento de la soberanía alimentaria en un país donde el sector privado provee una cantidad enorme de alimentos se sitúa en el plano ideológico, en sintonía con la perspectiva bolivariana del término y por sobre la racionalidad necesaria en la decisiones de economía política.
La irrupción de la política en un sector de alta eficiencia y sobre una empresa que claramente está en problemas financieros, a pesar de que se disponen de soluciones alternativas a la intervención, tiene ciertas similitudes con eventos de la última gestión del kirchnerismo.
A su vez, este caso es una empresa que se endeudó principalmente en la gestión de Cristina Fernández. El estilo nos recuerda al avance de Kicillof cuando se estatizó YPF. Notamos, por otra parte, que el sistema de empresas públicas no está funcionando bien. De hecho, hay muchas companías estatales con déficits persistentes. Si nos trasladamos a la década de 1980, el déficit de este conjunto de empresas era notorio e inclinó la balanza política por la privatización total del sistema en los años ´90, cuyos resultados fueron valiosos en el plano del bienestar social, aunque con algunas excepciones de mal desempeño.
Recordando la resolución 125 del año 2008 decidida por el ministro Lousteau con el objetivo de captar beneficios por parte del gobierno desde el alto nivel, sin precedentes, del precio de la soja, esto puede ser un intento de Cristina Fernández a los efectos de avanzar sobre el sistema agroindustrial y sobre multinacionales de distintos sectores pues, el caso de la empresa Latam genera suspicacias sobre esta misma problemática.
Se sospecha, con cierto temor, que el gobierno intervenga empresas sustancialmente afectadas por el contexto de pandemia, más aún cuando algunas pueden llegar en concurso de acreedores y se transformen en las denominadas empresas zombis.
No debería perderse de vista el cuidado del sistema institucional, el cual es importante cuando se deben fortalecer la gobernanza y los contratos privados. Sin dudas, el camino hacia el capitalismo debe distar de estas manifestaciones que rompen los derechos de propiedad y afectan a la instituciones.Esas decisiones se sitúan en contra del capitalismo moderno el cual ha supuesto una elevación sustancial del bienestar de diversos países que lo han aplicado, desde Estados Unidos a la China post Mao.
¿Será Alberto Fernández la posición moderada que él mismo da en sus discursos a los empresarios o dominará, como ocurre en el campo de la justicia, la posición de Cristina Fernández sobre el contexto económico?. En efecto, el escenario post pandemia se puede deteriorar con decisiones abruptas e ineficientes que se alejen del campo racional.Se complican la inversión local e internacional en un país con bajísima tasa de inversión lo cual se acentuó desde la falta de incentivos durante el segundo gobierno de Cristina hasta el fracaso económico de Cambiemos.
Finalmente, se abre un camino de posibles defensas a los derechos de propiedad, similar a lo ocurrido en el conflicto con el campo durante el año 2008. En efecto, en el campo político Lavagna y Duhalde se pronunciaron en contra de la decisión del avance sobre Vicentin. Mientras que en el campo institucional, notamos que en la Cámara de Diputados hay dificultades sobre el quorum para aprobar la ley y en el Senado el proceso puede ser más directo.
Sea cual fuere el resultado de estas negociaciones, esto representa un punto de inflexión que actúa como señal de la perspectiva de la política económica que tiene esta administración sobre el sistema productivo.
La inflación mensual minorista de mayo se situó en 1,5%...
- La inflación mensual minorista de mayo se situó en 1,5%. El contexto de contracción económica sin precedentes y de algunos precios sin margen de actualización resulta en una contención del nivel general de precios.
- Las proyecciones y expectativas inflacionarias continúan limitadas por el frenazo de la economía real. El último relevamiento de expectativas de mercado (REM) del Banco Central proyecta un crecimiento anual del nivel de precios de 42,6%.
Resumen
- El escenario actual de la economía en general y la estructura de precios en particular, evidencian la importancia fundamental de la administración de la crisis. El desempeño de esa administración determinará las características del contexto socio-económico posterior.
- La historia económica argentina evidencia que el financiamiento monetario de déficits fiscales debe tener límites de alcance y profundidad en aras de evitar crisis fiscales e inflacionarias.
- La dinámica de precios de abril y mayo evidencia cierta contención en una coyuntura donde la emisión monetaria para financiamiento público se transforma en un desafío complejo en la pospandemia.
- El panorama inflacionario sigue siendo incierto debido a que la economía se encontraba en un proceso de ajuste e intento de estabilización de precios al momento de irrupción de la pandemia y donde se observa un espacio de gestión muy escaso dado el contexto social.
- La fuerte aceleración de la emisión monetaria como única fuente de financiamiento fiscal conforma un escenario de niveles altos para la dinámica mensual de precios, más aún hacia la pospandemia donde se deberá absorber la masa monetaria excedente.
- Las proyecciones de inflación minorista para este año muestran cierta estabilidad del nivel proyectado el mes precedente. Mientras que las expectativas de mercado se establecen en 42,6% para este año, para el año 2021 se sitúan en 44,6%. No obstante, las proyecciones se modificarán con la corrección del tipo de cambio y los efectos de la expansión monetaria.
- El nivel general del Índice de precios al consumidor (IPC) registró en mayo una variación de 1,5%. Si bien una dinámica en un contexto de cuarentana, nuevamente es el nivel más bajo desde enero 2018.
- El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró un aumento mensual en mayo respecto de abril de 0,4%, acumulando un crecimiento en el año de 2,7%.
- El índice del costo de la construcción en el Gran Buenos Aires (ICC-INDEC) correspondiente al mes de mayo de 2020 registra, en relación al mes anterior, una baja de 0,6%.
- La importancia de la administración de las crisis económicas es determinante sobre el escenario posterior. El alcance y profundidad de los instrumentos utilizados para esa administración redundarán en un deterioro o recuperación del escenario de crisis. Este aspecto es fundamental al observar la dinámica actual de los flujos de creación monetaria y sus potenciales efectos sobre los precios en la fase pospandemia.
- La inflación del mes de mayo de 2020 registró un aumento mensual de 1,5%. El ritmo de crecimiento es nuevamente menor respecto a las proyecciones de mercado. Esto evidencia las dificultades de la evaluación de la política económica en relación a su manera de gestionar, principalmente en cuanto a profundidad y alcance.
- La inflación acumulado del año 2020 se sitúa en 11,1%, nivel menor al acumulado en el mismo período del año anterior, 19,2%. Mientras que en la comparación interanual, el crecimiento de precios minorista respecto de mayo de 2019 se situó en 43,4%.
- El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), realizado por el Banco Central estima que la inflación minorista mensual de junio se situará en 2,4% y para julio en 3,1%, configurando un 42,6% durante el año 2020.
- Evidentemente, la estructura de precios de la economía doméstica está contenida temporalmente por la suspensión de las actualizaciones de precios fundamentales de la economía, tales como los servicios públicos lo cual genera menor dinámica inflacionaria pero, a su vez, un horizonte de incertidumbre respecto a la pospandemia donde se deberán rever los precios de mercado a los efectos de evitar un nuevo proceso de distorsiones nominales.
- A los efectos de la contención temporal mencionada, se agrega la dinámica de mercado interno muy restrictiva dada la cuarentena social. Pues, la desaceleración temporal del índice general de precios minoristas de mayo se muestra como una consecuencia temporal y directa de la cuarentena social y económica.
- Otra de las consecuencias notorias del confinamiento socio-económico y su extensión, puede observarse en las necesidades financieras que presenta el sector público y sus potenciales derivaciones en la dinámica de precios. El deterioro sostenido de las cuentas públicas se agrava con la fuerte caída de los ingresos tributarios, generada por la interrupción de la actividad económica. Esto deriva en consecuentes necesidades de financiamiento desde el Banco Central lo cual libera una sustancial expansión monetaria que deberá absorberse para evitar grandes expansiones en los niveles de precios.
- Por lo tanto, esa coyuntura nota que las interacciones fiscales y monetarias son relevantes ante contextos de crisis económicas. Particularmente, ante un excedente monetario no absorbido por la demanda de dinero, las tensiones sobre los precios y los direccionamientos potenciales hacia el mercado cambiario, no solo pueden activar dinámicas de gran aceleración de los precios de la economía, sino también efectos no deseados sobre el tipo de cambio.
- Adicionalmente, el contexto sostenido de incertidumbre y factores no esperados, tales como la necesidad creciente de subsidios y transferencias directas al sector privado, continúan generando la necesidad de correcciones en las proyecciones y modificaciones en las expectativas del mercado.
- El sesgo inflacionario que se inició a partir de marzo mediante los impulsos monetarios más las tensiones de depreciación del tipo de cambio informal, establecen presiones sobre la formación de precios y, en tanto, modificaciones en las expectativas.
- El nivel general del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró una expansión de 0,4% en mayo de 2020 respecto del mes anterior. Este aumento se explica por un leve aumento de 0,2% en los Productos nacionales, la disminución sustancial de 4,8% en Productos Primarios, y un crecimiento de 2,5% en los Productos importados.
- El costo de la construcción estimado por el Índice del Costo de la Construcción (ICC) en el Gran Buenos Aires registró una disminución de 0,6% en mayo de 2020 respecto del mes anterior. Este resultado surge como consecuencia del alza de 2,7% en Materiales, la disminución de Mano de obra en 3,1% y un aumento incipiente de 0,1% en otros Gastos Generales.
La actividad económica evidencia una disrupción profunda derivada de la disminución de la producción
- La actividad económica evidencia una disrupción profunda derivada de la disminución de la producción y el aislamiento social sin precedentes. La extensión de la cuarentena sigue generando impactos sobre la economía que deberán resolverse con celeridad.
- Las últimas proyecciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el primer trimestre del año profundizan la contracción. El desempeño interanual del PIB para el año 2020 registraría una marcada caída de 9,3%.
Resumen
- En el marco de la pandemia las proyecciones de crecimiento de la economía mundial realizadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) se sostienen en una caída de 3% para el año 2020 determinadas principalmente por la contracción de las economías desarrolladas en 6,1%.
- Las proyecciones para América Latina se establecen en -5,2%, con caídas de -5,7% y -5,3% para Argentina y Brasil, respectivamente.
- Respecto a la economía nacional, las consecuencias sobre la actividad económica siguen siendo inciertas debido a que no solo dependen de la dinámica sanitaria sino que están marcada por el espacio de gestión para administrar la cuarentena.
- Particularmente la economía argentina se enfrenta al desafío de profundizar la caída de la actividad o implementar una estrategia de confinamiento administrado con el objetivo de minimizar la disrupción de la actividad mensual.
- El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) realizado por el Banco Central estima una contracción de la actividad económica de -12,7% para el segundo trimestre de este año y -9,3% para el total del año.
- Se observan que las consecuencias sobre la economía nacional no solo se identifican en la fuerte contracción del mercado interno sino que se intensifican debido a las condiciones iniciales con las que se contaba.
- En ese sentido se circunscribe las fuertes disrupciones de los principales sectores de actividad económica tal como la caída interanual correspondiente a la producción automotriz de mayo del orden del 85%.
- Las perspectivas de crecimiento económico no solo acusan el frenazo súbito de la actividad económica como consecuencia la cuarenta social, sino que también están afectadas por la extensión temporal del confinamiento. Se observan revisiones en las perspectivas de la economía mundial debido a que la recuperación de la actividad aún no se consolida.
- Las proyecciones de crecimiento de la economía mundial realizadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) sitúan una contracción de -3% para el año 2020. Mientras que las proyecciones para América Latina y el Caribe se establecen en -5,2%, destacándose la caída de -5,3% de Brasil. Mientras que la proyección para Argentina resulta en una contracción de -5,7% y una tasa de desempleo del 11% para el año 2020.
- El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el Banco Central informó una retracción de la actividad económica nacional de 9,3% para el año 2020. Mientras que la estimación para el segundo trimestre de este año fue -12,7% y una recuperación de 5% para el tercer trimestre del año.
- Particularmente, la economía argentina se enfrenta al desafío de profundizar la caída de la actividad o gestionar una estrategia de confinamiento administrado con el objetivo de minimizar la disrupción de la actividad mensual. Las proyecciones mensuales de actividad económica profundizan la caída principalmente con la extensión de la cuarenta en la jurisdicción del Gran Buenos Aires con centros fabriles y comerciales muy afectados.
- La producción automotriz cayó un 84,1% durante mayo a pesar de que hubo 7 días hábiles en que pudieron reanudar sus operaciones, según datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa). Mientras que en el acumulado de los primeros cinco meses, la industria automotriz alcanzó las 70.782 unidades producidas (autos y utilitarios), es decir, una contracción de 48,4 % en comparación con las 137.266 unidades que se produjeron en el mismo período de 2019.
- El sector de la construcción sigue profundizando su caída mensual sin precedentes no solo por las restricciones cambiarias, sino por la interrupción de la actividad derivada de la cuarentena social. El índice Construya, que mide el nivel de actividad de once empresas representativas del mercado de la construcción, registró una disminución interanual durante mayo de 34%. Mientras que en términos acumulados, se observa una caída de 32,4% respecto del acumulado de los primeros cinco meses de 2019.
- En ese escenario, también se registraron caídas en otros componentes de la oferta agregada. En abril de 2020, el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) muestra una baja sustancial de 33,5% respecto a igual mes de 2019. El acumulado del primer cuatrimestre de 2020 presenta una disminución de 13,5% respecto a igual período de 2019.
- Durante abril 2020, las caídas interanuales más pronunciadas del sector industrial manufacturero se registraron en vehículos automotores y carrocerías (-88,5%), equipos de transporte (-82%) y en prendas de vestir y calzado (-79,1%).
- En la última estimación, correspondiente al mes de abril de 2020, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) muestra una caída sustancial y sin precedentes de 75,6% interanual. El acumulado del primer trimestre de 2020 del índice presenta una disminución de 40,2% respecto a igual período de 2019.
- De acuerdo a Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la producción de las pymes industriales cayó interanualmente 53,1% en abril 2020. El descenso se deriva de la cuarentena social, sumado al fuerte desplome en el consumo interno y la exportación de manufacturas industriales. En la comparación mensual, la industria pyme declinó 37%.
- El escenario descripto con los datos estadísticos determina que la estrategia sanitaria del gobierno para enfrentar la pandemia se espera que se modifique para situarse en el plano de un confinamiento administrado ya que los costos económicos siguen en aumento y los recursos para enfrentar la crisis comienzan a ser muy limitados.
El gobierno nacional se enfrenta a necesidades financieras crecientes...
- El gobierno nacional se enfrenta a necesidades financieras crecientes que marcan una posición financiera de fragilidad. La crisis sanitaria y el confinamiento social sin precedentes comienzan a impactar seriamente en las cuentas fiscales nacionales y provinciales.
- El poder ejecutivo debe resolver la reestructuración para minimizar los factores de incertidumbre y evitar tensiones en los demás mercados. Tras la caída de la actividad privada y la incertidumbre sobre la deuda, es determinante que los recursos que genera la economía no se trasladen al mercado de cambios.
Resumen
- El marco de crisis sanitaria sin precedentes tuvo como principal respuesta el confinamiento social preventivo lo cual tiene costos fiscales importantes que se agravan en países con restricciones en el acceso al mercado de capitales internacional.
- El financiamiento de déficits fiscales operativos profundos presenta desafíos complejos para economías inestables que deben limitar la política de estímulos o bien, recurrir al financiamiento por emisión monetaria.
- Las economías desarrolladas gestionan políticas expansivas con la ampliación de programas de alivio cuantitativo (QE) sobre el sector privado lo cual es una imposibilidad para economías como la argentina.
- La gestión de estímulos fiscales del gobierno nacional comienza a evidenciar límites principalmente por las dificultades del financiamiento público, el escaso ahorro agregado y los problemas que pueden derivarse de expansión monetaria.
- En un contexto de caída de ingresos tributarios y necesidad de sostenimiento de gasto, se presentan premisas fundamentales que tienen que ver con administrar el confinamiento social y reactivar la economía.
- Si la gestión de reestructuración de deuda soberana se resuelve es posible generar un mayor espacio de gestión ya que al menos se evitarán tensiones financieras derivadas de un default definitivo.
- La recaudación impositiva totalizó $499.535 millones aumentando 12,4% interanual en mayo.
El aumento nominal fue sustancialmente menor al aumento de precios del mismo período.
- La caída de poder adquisitivo de la recaudación tributaria del orden del 31% interanual. Esto deteriora el accionar de expansión fiscal y deriva en que las necesidades de financiamiento se acentúen.
- Las provincias presentan mayores necesidades fiscales que deben ser financiadas parcialmente con asistencia nacional lo cual generó un crecimiento interanual de las transferencias corrientes a provincias de 929,4%.
- El impacto de las magnitudes del costo económico del confinamiento tiene diferencias al observar las distintas economías del mundo y esto depende fundamentalmente de las condiciones iniciales de cada país y del acceso relativo a los mercados de capitales internacionales.
- Las economías desarrolladas optaron por el mercado de capitales y la expansión de estímulos monetarios de alivio cuantitativo (QE) para administrar los costos económicos de la crisis sanitaria. Mientras que las economías emergentes con restricciones en el acceso al mercado de crédito internacional, con tensiones monetarias y de precios, se enfrentan a mayores límites para administrar la economía de la pandemia.
- Para algunas economías emergentes de Latinoamérica, como el caso de Argentina, se presentan dificultades de gran escala en la relación déficit fiscal, financiamiento por emisión monetaria y tensiones inflacionarias y cambiarias.
- Una evidencia derivada de la relación déficit fiscal y sus efectos es sugerida en el último informe del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) donde se expone las consecuencias de la profundización de los resultados negativos fiscales pueden ser más complicadas para los mercados emergentes, debido a la falta de espacio político y la depreciación cambiaria.
- En el caso nacional, el marco de crisis sanitaria sin precedentes tuvo como principal respuesta el confinamiento social preventivo y su extensión por sobre la evaluación de los costos económicos que se generarían. Esto presiona el desempeño fiscal dado que los resultados operativos mensuales se transforman en déficit profundos.
- En ese sentido, los efectos derivados de la fuerte caída de la actividad se traducen en una menor recaudación impositiva en un contexto que demanda una fuerte intervención de la política fiscal en un escenario donde esa intervención es financiada con asistencia del Banco Central vía expansión monetaria.
- Por lo tanto, la urgencia en resolver la reestructuración de la deuda soberana se relaciona con la necesidad de minimizar el contexto de incertidumbre y mayores factores de volatilidad financiera que deterioren y, en definitiva, restrinjan aún más el desempeño fiscal para una economía con escaso ahorro privado. Contrariamente, el poder ejecutivo tendrá un menor espacio fiscal y político para extender la cuarentena sin grandes modificaciones sobre su administración.
- La recaudación tributaria de mayo registró un crecimiento de 12,4% interanual. En términos nominales, la recaudación fue $ 499.535 millones lo que marca un aumento de 25,3% respecto de abril de 2020.
- Adicionalmente, se observa una fuerte caída del poder adquisitivo de los ingresos del sector público en 30%. Esto se traduce en una mayor problemática dado el contexto de necesidades profundas gestionar política fiscal y de ingresos anticíclicas.
- La magnitud del costo del confinamiento social y su extensión notan un mayor crecimiento de las erogaciones fiscales por sobre los ingresos durante el primer cuatrimestre del año. Las consecuencias se observan en las dinámicas crecientes de erogaciones por transferencias a privados y asistencia a gobiernos provinciales.
- Los ingresos fiscales totales crecieron solo 30,4% interanual durante los primeros cuatro meses del año debido a la contracción promedio mensual de los ingresos tributarios nominales.
- Los gastos fiscales del primer cuatrimestre del año crecieron un 68% respecto al mismo período del año 2019. Esto resulta principalmente del fuerte incremento de las transferencias a las provincias en 228% para financiar los resultados fiscales, y dado el crecimiento de subsidios económicos al sector privado en 115,1%.
- Estimamos que el resultado operativo correspondiente al mes de mayo y junio se establecerán en déficits considerables. Las necesidades de financiamiento al sector privado y la asistencia a los gobiernos provinciales mediante transferencias extraordinarias derivadas del confinamiento generaría resultados mensuales negativos sin precedentes.
- El poder ejecutivo anunció la continuidad para el mes de junio del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), incrementos en la Asignación Universal por Hijo (AUH) y del Programa de Asistencia a la Producción y el Trabajo (ATP), aunque para este último caso, hay 86.000 empresas que desistieron de participar dadas las nuevas condiciones para acceder que implican que éstas no puedan comprar divisas ni siquiera a través de la Bolsa como tampoco girar utilidades.
- La dominancia fiscal se debería observar como una necesidad temporal que responde al contexto de pandemia. Nuevamente debemos notar que el camino a la pospandemia el impulso del gasto y los recortes impositivos deberán desactivarse para evitar eventos de de liliquidez y dinámicas de precios que establezcan a la economía en una nueva crisis.
Los efectos de la pandemia y el confinamiento socio-económico...
- Los efectos de la pandemia y el confinamiento socio-económico siguen restringiendo el comercio internacional. La contracción del intercambio comercial del primer cuatrimestre del año es similar a la del mismo período del año 2009.
- El tipo de cambio real evidenció una disminución incipiente de 0,3% promedio mensual hacia la mitad de junio de 2020 (base 2010=1). Si bien se observa tendencia a la apreciación, ese nivel se sostiene por encima del promedio de toda la serie del año 2019.
Resumen
- La mejor perspectiva económica en China sigue siendo un aspecto positivo para el comercio internacional. Sería esperable una recuperación de los flujos comerciales tras la reactivación de la economía a partir del tercer trimestre del año.
- La continuidad de la expansión de los contagios en Estados Unidos motivó la extensión del cierre parcial de la actividad comercial en muchos estados de la unión desde donde se derivan efectos sobre la dinámica comercial y económica interna.
- El Presidente de la Reserva Federal (FED) aseguró que la política monetaria activará todo el set de herramientas de gestión a los efectos de ampliar su respuesta contracíclica frente a la recesión de la economía estadounidense.
- Los efectos del coronavirus COVID-19 son determinantes para el desempeño del comercio internacional de nuestro país. La fuerte caída en el intercambio comercial durante el mes de abril se sitúa en un nivel similar al registrado durante el último trimestre del año 2009, período marcado por la crisis financiera internacional.
- El frente externo de nuestro país se plantea como la única fuente de oferta de divisas. Es fundamental que la administración de la política comercial no afecte sustantivamente al desempeño exportador pues, no se disponen de flujos financieros de otras fuentes para enfrentar las obligaciones externas y la demanda de divisas.
- El intercambio comercial del primer cuatrimestre del año 2020 registra un promedio de caída de 15,1% interanual con un deterioro mayor durante abril. Si bien la contracción es importante, hay sectores que presentan matices como los vinculados al sector agropecuario y vitivinícola.
- El nivel del TCR oficial promedio hacia la tercera semana de junio resultó en una leve apreciación respecto de mayo de 2020 en 0,3% (diciembre 2010=1). Esto lo ubica un 7% por
debajo del promedio histórico enero 1959-junio 2020, es decir, en promedio histórico, el nivel actual registra una apreciación real.
- Se evidencian señales positivas respecto al comienzo de recuperación de la actividad económica en China. Es difícil establecer un pronóstico sobre la tasa de crecimiento, pero sigue siendo es probable que se produzca una gran reducción en el primer trimestre, seguida de una recuperación.
- Pese a la incertidumbre sobre la recuperación de la economía de Estados Unidos, se evidenció un rebote en el nivel de empleo durante mayo, luego de que se hayan perdido casi 20 millones de puestos de trabajo en el período febrero-abril. A su vez, se proyecta que la contracción del PBI del trimestre abril-junio sea el registro más severo desde la gran crisis financiera internacional de 2008-2009.
- La política monetaria de la FED ampliará su sesgo expansivo ante la evidencia de que la recesión no se revierte. El Presidente de entidad, Jerome Powell, aseguró que las medidas expansivas se ampliarán a los fines de impulsar la recuperación.
- Un nivel menor de tasa de interés de referencia internacional configura una estructura de costos financieros menores, siendo de importancia relativa para los países emergentes. Esto puede ser un factor de impulso para el financiamiento de los flujos comerciales en particular.
- El comercio internacional es una fuente genuina de oferta de divisas principalmente para los países con dificultades estructurales de financiamiento como los casos de los países
emergentes de Latinoamérica. Por lo tanto, es importante que las economías establezcan un marco de coordinación normativa respecto a las condiciones sanitarias de los flujos comerciales futuros y en aras de evitar comportamientos de autarquía.
- El frente externo de nuestro país se plantea como la única fuente de oferta de divisas debido a la imposibilidad temporal de acceder a los mercados internacionales de deuda. Se torna fundamental que la administración de la política comercial no afecte sustantivamente al desempeño exportador pues, no se disponen de flujos financieros de otras fuentes para enfrentar las obligaciones externas y la demanda de divisas.
- El intercambio comercial del primer cuatrimestre del año 2020 registra un promedio de caída de 15,1% interanual. El principal deterioro se evidenció durante abril con una caída del 23,8% interanual.
- Durante el primer cuatrimestre del año, las exportaciones registraron U$S 17.541 millones y las importaciones U$S 12.821 millones. Esto representa una disminución interanual de las ventas al exterior del orden del 10,1%, mientras que las compras desde el exterior disminuyeron 21,5%.
- La balanza comercial registró un superávit comercial acumulado en los primeros cuatro meses del año de U$S 4.720 millones. La dinámica del saldo comercial presenta un ritmo ascendente lo cual es una consecuencia directa del menor desempeño de las importaciones dado el sostenimiento de la recesión económica. Se registra un promedio de retracción mensual de 18,6% interanual.
- Si bien la contracción es sustancial, hay sectores que presentan matices y que deberían observarse como potenciales factores de crecimiento en la pospandemia. Entre ellos, notamos los vinculados con actividades agropecuarias y de vitivinicultura. Principalmente, la industria de vinos registró un aumento de exportaciones durante abril de 36,3% interanual acumulando un aumento en el año de 59,3%. Durante el año 2019 las ventas de esta industria representaron U$S 1.200 millones un 2% del total exportado.
- El tipo de cambio nominal promedio mensual mayorista del Banco Central durante la tercera semana de junio continúa una tendencia de leves depreciaciones dadas las fuertes presiones en el mercado informal de cambios. Mientras que el promedio de cierre del mes de mayo fue $ 67,7, el promedio mensual correspondiente a junio se situó en $ 69, es decir, un nivel de depreciación de 2%. Sin embargo, la comparación interanual respecto de junio de 2019 registra una depreciación nominal sustancial de 57,6%.
- Sin dudas, la dinámica del mercado cambiario minorista expone la necesidad de un ajuste pospandemia a los efectos de converger hacia un nivel similar a la que se observa en el mercado informal. Las distorsiones que se generan en la economía y los posibles desalineamientos del comercio exterior para captar las ganancias del diferencial cambiario deberán ser un factor sujeto a corrección.
- Nuevamente notamos que las presiones al alza en la cotización informal y su desacople respecto al tipo de cambio oficial evidencia la necesidad de no atrasar el tipo de cambio real dado que éste último es una variable fundamental de la competitividad precio de la economía nacional.
- Las tensiones cambiarias respecto al segmento informal generan una brecha cambiaria de 32,3% respecto a la cotización formal efectiva (incluyendo el impuesto País del 30%). Mientras que en el mercado informal la cotización es del orden de 126 $/U$S, el tipo de cambio oficial promedio minorista efectivo es de 94,5 $/U$S.
- El nivel del TCR correspondiente a la tercera semana de junio, estimación para el comercio y la competitividad, se encuentra 4,25% por encima (depreciación neta) del promedio del año 2019. Esto como consecuencia de una leve variación cambiaria dada por las restricciones cambiarias y el espacio otorgado por las fuertes depreciaciones del año. No obstante, si se observa el promedio histórico de la cotización oficial del período enero 1959-junio 2020 (base diciembre 2010), se ubica un 7% por debajo de ese promedio, es decir, un nivel de TCR apreciado en perspectiva histórica.
- Si en lugar de utilizar el valor promedio mensual del tipo de cambio consideramos el valor de cierre del 17 de junio de 2020 de $ 69,7 por dólar a los efectos de captar el efecto tensiones cambiarias dadas por el shock Coronavirus y la incertidumbre financiera sobre nuestro país, el TCR bilateral evidenciaría una mayor depreciación mensual del 0,5% y se seguiría ubicando por debajo del promedio de la serie histórica enero 1959-junio 2020. Es decir, se registraría una apreciación real respecto a la serie histórica de 7%.
- Sin embargo, el dólar de “equilibrio” estimado por el IAE Austral (valor del dólar según el TCR promedio del período diciembre 2010-junio 2020) en la cotización formal efectiva sería de 85,7 $/US$. No obstante, estos valores deberán ser ajustados dependiendo de lo que suceda con la dinámica mencionada de la brecha de los tipos de cambio.
- Si se consideraría ese valor de cotización efectiva y en comparación con el promedio diciembre 2010-junio 2020, se sostendría cierto nivel de depreciación real del peso en el mercado formal aludiendo a cierto nivel de competitividad de la economía. Esto genera un potencial espacio para sostener el resultado comercial externo y por lo tanto, un canal sustentable de generación de divisas, siempre que estemos en ausencia de una reversión hacia niveles altos de crecimiento de la inflación mensual.
El escenario monetario nacional está expuesto a fuertes tensiones...
- El escenario monetario nacional está expuesto a fuertes tensiones relacionadas con las necesidades de financiamiento fiscal. La autoridad monetaria deberá implementar una gestión relacionada con la estabilización de los agregados y el digerimiento de los excesos monetarios actuales.
- El gobierno busca resolver la reestructuración de la deuda externa. Las negociaciones continúan durante junio a los efectos de acercar posiciones lo cual es cardinal para estabilizar y generar cierta certidumbre sobre las finanzas públicas.
Resumen
- La estrategia monetaria de las distintas economías está relacionada con la asistencia no convencional de liquidez sobre el sistema financiero local. Esta estrategia tiene amplias
diferencias de alcance y disponibilidad de acuerdo a cada economía.
- Desde esa diferenciación, el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos anunció que dispone de instrumentos necesarios para ampliar aún más la expansión monetaria a los fines de brindar estímulos a la actividad económica.
- Mientras que las economías emergentes deben recurrir a fondos anticíclos y sesgar la austeridad fiscal para redireccionar partidas de gasto ya que la asistencia monetaria puede generar tensiones inflacionarias y cambiarias.
- Nuevamente el desafío que se presenta en la segunda instancia de esta crisis, esencialmente para los países emergentes, es contener los efectos no deseados de las medidas tomadas para financiar parcialmente los ingresos de sector privado.
- La autoridad monetaria nacional debe ampliar el financiamiento hacia el sector público debido a que no solo es la única fuente de financiamiento, sino que ante la extensión del confinamiento las necesidades de asistencia se tornan crecientes.
- La autoridad monetaria sostiene las restricciones cambiaras en el mercado mayorista pese a que los controles se flexibilizaron para PyMES e importaciones de medicinales pudiendo mantener tenencia de activos externos al momento de la compra de divisas.
- El Banco Central sostiene el nivel menor de la tasa de interés de política en 38%. Mientras que la tasa de referencia efectiva anual es de 45,44%. Siendo el nivel más bajo desde mayo de 2018.
- El poder ejecutivo continúa con la gestión para reestructurar la deuda. Si bien se presentan tensiones en las posiciones de los principales fondos, se esperan acercamientos respecto a los valores presentes de los pasivos incluidos.
- Durante el mes de mayo el tipo de cambio minorista mostró leves variaciones en el segmento formal a los efectos de evitar un mayor atraso. Se registró una depreciación del 3% en lo transcurrido de junio.
- Mientras que las tensiones observadas en el mercado cambiario informal conformaron un nivel más alto de cotización durante mayo y se estableció en los $/U$S 127 hacia la tercera semana de junio.
- El riesgo país medido por el EMBI+Arg se establece en los 2541 p.b. durante la tercera semana de junio lo cual representa una disminución desde los 2627 del último día de mayo.
- La estrategia monetaria de las distintas economías está relacionada con la asistencia no convencional de liquidez sobre el sistema financiero local. La misma si bien tiene efectos limitados, notamos amplias diferencias de alcance y disponibilidad de acuerdo a cada economía.
- Es evidente que la política monetaria es un recurso importante en contextos de crisis. En efecto, el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos anunció que dispone de instrumentos necesarios para ampliar aún más la expansión monetaria con el objetivo de brindar estímulos a la actividad económica.
- No obstante, los países emergentes presentan restricciones en la utilización de instrumentos monetarios dados los riesgos cambiarios, inflacionarios y de volatilidad financiera. Esto se transforma en restricciones de mayor profundidad en países como Argentina que vienen presentando serios desequilibrios monetarios y cambiarios.
- Es importante destacar esos aspectos debido a que la profundización de la ventanilla de emisión monetaria como único prestamista para el sector fiscal debe tener límites definidos ya que el sesgo inflacionario de la economía argentina puede generar fuertes desalineamientos de precios y tipo de cambio.
- Por este motivo, la gestión monetaria expansiva constituye un instrumento temporal con en el objetivo de proveer liquidez a las economías y evitar rupturas sistémicas en la cadena de pagos.
- En ese sentido y no solo en un escenario pospandemia, la política económica debe gestionar esos excesos, pues, la historia de digestión de excesos fiscales y monetarios alecciona que esos desajustes derivan en crisis cambiarias y financieras.
- En consecuencia, la expansión monetaria registrada desde el comienzo de la cuarentena social aumentó significativamente. Esto generó el financiamiento desde el Banco Central a través de adelantos transitorios y transferencias de utilidades por un total de $ 807.900 millones, lo cual representó un 145% del monto total de todo el año anterior.
- El poder ejecutivo continúa en proceso de negociación con los acreedores privados con títulos bajo ley extranjera. Si bien ya está cumplida la instancia de default técnico, el equipo económico continúa gestionando el acercamiento de posiciones con los principales acreedores para evitar cláusulas de aceleración de pago y evitar la irrupción de houldouts.
- El régimen de flotación administrada, un mayor control sobre el mercado cambiario junto con la postergación en el ajuste de las tarifas de los servicios públicos, pudo contribuir a contener incipientemente el ajuste de precios. Sin embargo, el desafío sustancial será la contención de la masa monetaria que está liberando a los efectos de financiar las transferencias del sector público al privado.
- En ese escenario, la autoridad monetaria sostiene las restricciones cambiaras en el mercado mayorista pese a que los controles se flexibilizaron para PyMES e importaciones de medicinales pudiendo mantener tenencia de activos externos hasta U$S 100.000 al momento de la compra de divisas para esos fines.
- Las medidas de restricción cambiaria posibilitaron que el Banco Central pueda retomar la compra de reservas a comienzos desde comienzos de junio y luego de haber perdido unos U$S 1.800 millones desde mediados de abril.
- La depreciación de la moneda nacional en el mercado formal es un aspecto relativamente favorable en aras de evitar desajustes y necesidades de depreciaciones abruptas. Esto es un desafío para la gestión monetaria en la pospandemia y una vez que los precios de la economía comiencen a ajustarse.
- La depreciación nominal finalizada la tercera semana de junio mes fue 3% con una cotización promedio de $ 71,80, aunque luego del impuesto País la cotización efectiva resulta en $ 94,72.
- Sin embargo, en el mercado informal continua registrándose tensiones por una menor oferta de divisas, el menor rendimiento de la moneda nacional derivado de la disminución de tasas de referencia y la incertidumbre financiera de corto plazo. La cotización informal registra una menor depreciación mensual durante junio respecto de mayo ya que registró una variación del 2% con un nivel de $/U$S 127.
- El saldo de reservas internacionales promediando el mes de junio fue US$ 43.122 millones, lo que implicó un aumento de US$ 533 millones respecto al cierre de mayo. Las restricciones cambiarias y las regulaciones de liquidez siguen constituyendo un factor favorable para que la entidad monetaria pueda sostener el nivel de reservas.
- Por otro lado, las reservas internacionales netas totalizan los U$S 7.747 millones al cierre de mayo. Esto es, descontados las asignaciones por derechos especiales de giro del FMI, las obligaciones monetarias con otras entidades (swaps) y los depósitos por encajes en moneda extranjeras de entidades financieras.
- El nivel de tasa de política monetaria de mayo se mantiene similar respecto del mes anterior. En el cierre de la tercera semana de mayo se situó en 38% anual desde el 63% que había dejado la gestión previa, es decir, una acumulación de 25 puntos de recorte en el rendimiento de las LELIQ, derivado de una política expansiva. A su vez, el nivel de tasa efectiva se estableció en 45,4% anual.
- El riesgo soberano medido por el EMBI+Arg, hacia la tercera semana de junio y en la instancia de negociación de deuda, registra 2541 p.b. Esto nota una disminución de 8% respecto de fines de mayo. Si bien es un indicador de gran volatilidad, expone los efectos adversos sobre el lado financiero de la económica doméstico y la incertidumbre respecto de la reestructuración de la deuda soberana.
Como ocurrirá en toda la región, nuestro país caerá mucho este año...
Como ocurrirá en toda la región, nuestro país caerá mucho este año. En términos de actividad económica, el número mas conservador proyecta una contracción del PIB del orden del 6% y,por otra parte, el escenario más crítico y peor que el año 2002 se sitúa en un descenso del 11%. Si bien se está flexibilizando la actividad productiva, la pandemia hace muy difícil pronosticar el segundo semestre. Se estima que el tejido productivo va a quedar muy castigado con un proyectado de 50.000 firmas en quiebra de un stock de 800.0000.
Respecto a la inflación, es una variable que genera mucha incertidumbre. En principio, no parece lógico un episodio inflacionario que supondría pasar del 3% mensual al 50% mensual. En tanto, algunos analistas plantean cuasimonedas, títulos o soluciones diversas para no malear al peso el cual quedaría muy comprometido con una emisión que ya comenzó a escalar y puede seguir con ritmo creciente.
El dólar paralelo empujará al oficial y éste a los precios, será una corrida que, de imponerse, puede generar un estallido de precios. Guzmán cuestiona los niveles de tasa de emisión y Pesce, desde el Banco Central, considera que la negociación de la deuda genera tensión cambiaria.
La reducción del gasto público, poco probable por la decisión política que supone, podrá moderar la tasa de emisión de pesos. En este sentido, el déficit fiscal es creciente y se alimenta del mayor gasto público y de la reducción de la recaudación impositiva. Las erogaciones públicas son necesarias para contener las adversidades de la pandemia en el sector productivo y en los ingresos de los trabajadores, especialmente en los informales
El sector externo enfrenta un dólar oficial parcialmente retrasado y, dadas las retenciones, hay incentivos a no concretar operaciones de venta del campo. La enorme distancia entre los dólares alternativos y el oficial genera una distorsión que se torna grave al superar con creces el 30% que se considera crítico. No obstante, en estos momentos se sitúa en 80%. A su vez, la suba del dólar en Brasil complica el tema cambiario y explica también el potencial ascenso de los preciosen el futuro cuando el dólar oficial seguramente crezca.
La caida de la demanda influye en los bajos saldos exportables que se ven también comprometidos por la caída de precios de materias primas. Es relevante no tensar la cuerda en las relaciones con Brasil que debe llevarnos a fortalecer el Mercosur para que sea una alianza con proyección externa. En este sentido, es relevante que se continúe acordando con la Unión Monetaria Europea. Además, son valiosas las iniciativas de tratados de libre comercio que se están impulsando.
La negociación de la deuda por U$S 66.238 millones a la altura del 22 de mayo, fecha de este artículo, ha supuesto un diálogo entre acreedores y Poder Ejecutivo. El 22 de este mes es el llamado ``default suave´´ debido a que se decidió seguir en conversaciones sobre la reestructuración, aparentemente se van acercando las posiciones aunque el tema está aún abierto. La deuda es de un monto bajo pero para un país con muy baja credibilidad. Es una operación que podría haberse gestionado antes y también se podría haber puesto algún monto para este período que se considera de gracia. Han habido propuestas de subir intereses, acortar plazos, algunos grupos son más lejanos a la solución y otros más condescendientes.
El paquete de medidas no llega eficazmente a las firmas ni a las personas, es un gran desafío trabajar en este frente para moderar los costos de la crisis. El costo social será enorme, se espera una tasa de desempleo muy elevada superior a 15% a fines de año. En lo que se refiere a pobreza, ésta pasara a niveles de 50%.
En el plano político, la Vicepresidenta sigue firme y grupos afines a su pensamiento ocupan posiciones de poder. Tenemos una circunstancia en la cual el Presidente sigue firme , ha ganado mucha popularidad por el manejo de esta crisis sanitaria, pero con el avance de la recesión y la suba de la inflación es probable que se complique el natural deseo del Presidente de ganar las elecciones de medio término, la cual siempre es clave para los políticos y, en particular, para Alberto Fernández que tiene un poder delegado y, naturalmente, desea afirmarse.La oposición está dividida en cuanto a enfoque. Larreta ha crecido mucho y parece aliado incondicional del Presidente.
En definitiva, estamos en un contexto crítico con pocos sectores a pleno, la mayoría se encuentra a un tercio de capacidad plena. Tal coyuntura obliga a las empresas a trabajar con diversos escenarios. No es momento en este artículo reflexionar sobre la postpandemia, es un mundo que considero seguirá globalizado pero habrá países y sectores que migrarán a mayor proteccionismo y populismo. La sinergia entre medidas sanitarias y producción es un equilibrio difícil y de prueba y error: estamos aprendiendo con el fenómeno. El Ministro Guzmán tiene como objetivo la sustentabilidad de la deuda, tranquilizar la economía y desdolarizarla, son objetivos bien difíciles de conseguir.
La región enfrenta la recesión más profunda desde 1914 y 1930...
La actividad económica se enfrenta a una disrupción profunda derivada de la disminución de la producción y el aislamiento social sin precedentes. La continuación de la cuarentena sigue evidenciando fuertes impactos sobre la economía que deberán resolverse con celeridad.
Las últimas proyecciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el primer trimestre del año se establecen negativas. El desempeño interanual del PIB para el año 2020 registraría una marcada contracción de 7,4%.
Resumen
• En el marco de la pandemia las proyecciones de crecimiento de la economía mundial realizadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) se sostienen en una caída de 3% para el año 2020.
• Las proyecciones para América Latina se establecen en -5,5%, con caídas del orden de - 5,7% y -5,3% para Argentina y Brasil, respectivamente. 0,0 20,0 40,0 60,0 80,0 100,0 120,0 140,0 160,0 ene-16 feb-16 mar-16 abr-16 may-16 jun-16 jul-16 ago-16 sep-16 oct-16 nov-16 dic-16 ene-17 feb-17 mar-17 abr-17 may-17 jun-17 jul-17 ago-17 sep-17 oct-17 nov-17 dic-17 ene-18 feb-18 mar-18 abr-18 may-18 jun-18 jul-18 ago-18 sep-18 oct-18 nov-18 dic-18 ene-19 feb-19 mar-19 abr-19 may-19 jun-19 jul-19 ago-19 sep-19 oct-19 nov-19 dic-19 ene-20 feb-20 mar-20
• Las consecuencias sobre la actividad económica siguen siendo inciertas y dependerán del desempeño de la gestión de política económica lo que, a su vez, está íntimamente vinculado a las condiciones macroeconómicas iniciales con que cada país recibe a la crisis.
• El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) realizado por el Banco Central estima una contracción de la actividad económica de -10,4% para el segundo trimestre de este año y -7,4% para el total del año.
• Las consecuencias sobre la economía argentina no solo se identifican en la fuerte contracción del mercado interno sino que se proyectan sobre los componentes de producción y demanda lo cual generar deterioros dinámicas para la estructura económica.
• Las perspectivas económicas de crecimiento están afectadas por el frenazo súbito de la actividad económica como consecuencia la cuarenta social. Se observan revisiones en las perspectivas de la economía mundial y local que afectarán a distintos regiones y sectores económicos.
• Las proyecciones de crecimiento de la economía mundial realizadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) se sitúan en una caída de -3% para el año 2020. Mientras que las proyecciones para América Latina se establecen en -5,5%, destacándose la caída de -5,3% de Brasil. Mientras que la proyección para Argentina resulta en una contracción de -5,7% y una tasa de desempleo del 11% para el año 2020.
• Los países del Cono Sur se verán afectados por diversos canales tales como el comercial, financiero y monetario. No obstante, los precios de los productos básicos, la disrupción de los mercados financieros y la caída de los influjos de capitales pueden ser particularmente importantes para la dinámica del crecimiento económico.
• El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el Banco Central informó una retracción de la actividad económica de -7,4% para el año 2020. Mientras que la estimación para el segundo trimestre de este año fue -10,4% y una recuperación de 4,8% para el tercer trimestre del año.
• La actividad económica mensual registró durante marzo su peor caída en más de una década como resultado de la implementación de la cuarentena durante los últimos diez 10 días del mes. De acuerdo al Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE-INDEC), la contracción interanual fue del 11,5%, la cifra más elevada desde el 13,7% registrado en mayo de 2009 en el escenario de conflicto con el campo.
• Entre los sectores que explican relativamente la retracción de la actividad mensual, se destaca la caída de 15,5% de la industria manufacturera y del 46,5% de construcción. En el mismo sentido, también tuvieron importante incidencia la retracción del 11,2% en el Comercio y del 14,8% en Transporte y comunicaciones.
• Esto dimensiona un escenario estructuralmente negativo en el corto y mediano plazo. Pues, caídas fuertes en la actividad no solo generan pérdidas de ingreso y consumo, sino que deterioran toda la estructura productiva por la divergencia generada entre la necesidad de sostener ingresos básicos y la necesidad de producción e inversión a los efectos de que se interrumpa el proceso de disminución de la oferta de bienes y servicios de la economía doméstica.
• En ese escenario, también se registraron caídas en otros componentes de la oferta agregada. En marzo de 2020, el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) muestra una evidencia una baja de 16,8% respecto a igual mes de 2019. El acumulado del primer trimestre de 2020 presenta una disminución de 6,4% respecto a igual período de 2019.A su vez, en ese mismo la producción de hierro cayó 53,6% y la de acero 74,5%, ambas en términos interanuales.
• La estrategia sanitaria del gobierno para enfrentar la pandemia tiene resultados adecuados en comparación otros países de la región. Sin dudas es un acierto importante. No obstante, el desafío es reactivar la economía con mayor celeridad, más aún cuando observamos los datos presentados siendo un ejemplo de esta coyuntura la producción cero, sin precedentes, de la industria automotriz en el mes de abril.
• El sector de la construcción profundizó marcadamente su caída mensual sin precedentes no solo por las restricciones cambiarias, sino por la interrupción de la actividad derivada de la cuarentena social. El índice Construya, que mide el nivel de actividad de once empresas representativas del mercado de la construcción, registró un desplome interanual en abril de 74,3%. Mientras que en términos mensuales, se observa una caída muy fuerte de 59,2% respecto de marzo 2020.
• En la última estimación, correspondiente a marzo de 2020, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) muestra una caída sustancial de 46,8% interanual. El acumulado del primer trimestre de 2020 del índice presenta una disminución de 28,1% respecto a igual período de 2019.
• Uno de los datos recientes del sector agrícola se relaciona con la oferta. El informe de la industria maquinaria agrícola del INDEC muestra que durante el primer trimestre de 2020, las unidades vendidas de todos los segmentos de maquinarias registraron una disminución respecto a igual trimestre del año anterior. Las cosechadoras presentaron la mayor caída con 23%; los tractores disminuyeron 8,5%; los implementos, 6,8% y las sembradoras, 2,2%.
Aunque siempre en un entorno volátil, los mercados financieros global...
Aunque siempre en un entorno volátil, los mercados financieros globales -también los locales mostraron mayor optimismo, principalmente por mejores expectativas de la evolución de la pandemia del COVID-19. Del buen lado hay países que han logrado resultados positivos en la lucha sanitaria. Eslovenia declaró haber derrotado a la pandemia y en Corea, además de otros logros, reanudaron las clases con pulidas medidas precautorias. También hay remedios anti coronavirus en experimentación en muchos países, respecto de los cuales hay días optimistas y pesimistas. Hace pocos días parecía que un laboratorio estaba en buen camino, pero no, y ahora apareció otro en el que el gobierno de EEUU invertirá 1000 M US$. Por otro lado, el imprevisible presidente Trump, acentuó su en estos días su enfrentamiento con China, y el optimismo se moderó. China, por su parte, confirmó su voluntad de avanzar en el acuerdo comercial pactado con EEUU y anunció que se concentrará más en el empleo que en el crecimiento, pero acentuó también sus presiones sobre Hong Kong.
En los indicadores de la economía real siguen predominando los números negativos, con algunas excepciones que hay que seguir de cerca, tales como la leve disminución de los pedidos de desempleo en los EEUU (de 2,69 a 2,44 millones, pero un total de 38,6 desde el inicio de la pandemia), la suba del petróleo y la sorprendente recuperación del índice ZEW de expectativas empresarias de Alemania, que superó los valores de los últimos cinco años. Respecto del desempleo, sin embargo, Goldman Sachs estimó que la tasa de desocupación en los EEUU llegaría a 25%, un gran salto respecto del record histórico de 14,7% en abril.
Hasta ahora, la mayoría de los indicadores publicados, y también la volatilidad, son compatibles con los pronósticos del FMI (Cuadro 1), tanto los de la fuerte caída del 2020, como los de la recuperación en V en 2021, una V asimétrica, ya que la velocidad de la recuperación no igualaría la de la caída. Pero todo dependerá de la evolución del COVID-19.
En el Cuadro 2 pueden verse un debilitamiento de la mayoría de monedas, los bonos del Tesoro de EEUU en niveles record, el riesgo emergente sin variaciones relevantes, los commodities firmes, encabezados por el petróleo pero con la excepción de la soja y la mayoría de las bolsas recuperándose.
Todo lo dicho dependerá principalmente de la evolución de la pandemia. Si en el tercer trimestre hay señales claras de que está bajo control, puede darse la salida en V asimétrica, primero en los mercados de cotización diaria, y luego, más lentamente, en la economía real. Pero no hay que olvidar que, bastante antes de la erupción de la pandemia, la economía global ya acarreaba problemas importantes, tales como un excesivo endeudamiento, público y privado, por partes casi iguales, y cercano al 300% del PIB global.
Por otro lado, hay claras tensiones comerciales, sobresaliendo las de China-EEUU, ahora en modo de espera, pero irresueltas. En ese marco se observa también una crisis del multilateralismo, desde la pasividad de la OMC hasta las polémicas en torno a la organización mundial de la salud, pasando por la patética inacción del G20 –en marcado contraste con el 2009- ante la peor crisis de la economía global desde la Gran Depresión. Frente a estas realidades, se han reducido las herramientas de política económica. Por ejemplo, la incrementada liquidez global mantendrá inicialmente bajas las tasas de interés, y aun puede llevar a más tasas negativas de los bancos centrales. Pero también es probable que, en una segunda etapa, la situación deflacionaria con trampa de liquidez dé paso a un aumento de la inflación en los países desarrollados. En tanto ella sea moderada, como es probable, sería positiva para los países emergentes, sobre todo los exportadores de commodities, porque llevaría a una depreciación del dólar y a cierta fortaleza de las materias primas. No hay que olvidar que todo vendría acompañado por una crisis de gobernanza interna en muchos países y por un mundo algo más cerrado, aunque no al “fin de la globalización”, como piensan algunos.
¿Cómo impactaría en la Argentina un cuadro de este tipo? Si, como parece en estos días, el país llega a un acuerdo con sus acreedores, nuestro país se beneficiaría, por una cierta recuperación de la inversión y de las exportaciones. Esta es una condición necesaria, pero no suficiente para empezar a encarrilar a nuestro país. Para ello sería necesario poner en marcha un plan más integral, que incluyera una estabilización drástica y una profunda reestructuración de la política tributaria y de gasto público. Estas políticas se potenciarían significativamente si se orientaran con un enfoque de productividad inclusiva, o sea aumentando simultáneamente la inclusión y la productividad, idealmente acordados entre las principales fuerzas políticas y sociales.
