La elevada inflación y la suba de tasas de interés de la FED comenzaron a sentirse con más fuerza en el nivel de actividad. El deterioro de las expectativas y la baja en los mercados golpearon al consumo y a la inversión. Todo indica que en el segundo trimestre el PBI volverá a caer, por lo que la economía americana entraría en un ciclo recesivo. Ahora resta saber cuán profunda será y qué duración tendrá. Mientras tanto, pese a la suba de tasas y una menor actividad, la inflación no cedió y cerró el primer semestre por encima de lo esperado. Esto sigue presionando a la FED para que continúe con el alza de tasas y la reducción de su hoja de balance. Con los precios de los commodities en baja, alejándose de los máximos del año, el mercado está a la expectativa de que la inflación encuentre su punto de inflexión, aunque teme que esto suceda por una caída más fuerte del nivel de actividad. Mientras tanto, esperamos los resultados corporativos del 2Q22: es muy probable que, ante esta situación, las perspectivas de ganancias se corrijan, por lo que el ciclo bajista del mercado puede extenderse. En este contexto, con perspectivas de que continuará el ajuste en las tasas de interés, seguimos recomendando mantener una estrategia de inversión que priorice los sectores defensivos y los bonos cortos de alta calidad.
La inflación se mantiene elevada y las señales de moderación se hacen esperar. En los primeros cinco meses del año, el IPC subió a razón de 0,8% por mes. Las perspectivas para los próximos dos meses no son muy alentadoras, pues se espera que en junio marque un alza de 1%, por lo que en el primer semestre la inflación habría trepado a 8,6%, la más alta desde septiembre de 1981. El IPC core, que excluye los precios de la energía y los alimentos, subió a un ritmo de 0,5% mensual, llevando la variación interanual al 5,7%, lo que refleja que la presión de los precios es generalizada. La mejor noticia que tuvo el mercado es que el PCE core, la medida de inflación que utiliza la FED, tuvo una dinámica más modesta, al marcar un alza promedio de 0,3% mensual – incluso mostrando cierta desaceleración en el margen –, por lo que en el último año acumula un alza de 4,7% i.a., lo que deja a la FED un poco más cómoda, dado que estima un aumento de 4,3% para todo el año.
Si bien la caída reciente en los precios de los commodities ayuda a descomprimir, las expectativas de inflación a un año siguen muy elevadas (la última encuesta de la FED de NY marcan un alza 6,7% para los próximos 12 meses y 3,6% para los próximos 3 años), siendo un factor que deteriora las expectativas del consumidor y de los inversores. Cuanto más se demore en regresar al objetivo de 2%, mayor será el impacto en el crecimiento de largo plazo.
Si bien los indicadores laborales de junio fueron mejores que los de mayo, con una tasa de desempleo baja y estable – superando incluso a las expectativas del consenso –, la película de fondo comienza a marcar que el empleo va perdiendo impulso. Concretamente, en junio, la creación de empleo no agrícola fue de 372 mil nuevos puestos de trabajo, en línea con la dinámica de los meses anteriores. Mejor aún fue la performance del empleo privado, que generó 381 mil nuevos puestos – la cifra más alta desde marzo –, impulsado por la mayor demanda en el sector de servicios, que aportó 333 mil nuevos puestos, 50 mil más que en mayo. La mala nota la dio el empleo agrícola, que redujo 683 mil empleos, por lo que el empleo total cayó en 315 mil personas.
Dado que la población económicamente activa se redujo en 353 mil personas, la tasa de desempleo se mantuvo en 3,6% por cuarto mes consecutivo. Con estos resultados, en el 2Q el empleo total creció al 1,1% t/t, muy por debajo del crecimiento promedio del 5% en los cuatro trimestres previos. El empleo no agrícola siguió la misma tendencia, aunque la desaceleración fue más modesta: 3,4% en el último trimestre vs 4,7% en los 4 anteriores.

Si bien esperábamos que la economía modere el ritmo de crecimiento, los datos de los últimos meses estuvieron por debajo de las expectativas, aumentando las chances de que el PBI del 2Q22 marque una nueva contracción, confirmando la caída del 1Q22. Concretamente, el principal factor determinante de la mala performance del nivel de actividad es el consumo privado – especialmente de bienes durables –, que se ve golpeado por el marcado deterioro en las expectativas y en la inversión fija, especialmente en el mercado inmobiliario. Con todo esto, la última estimación del Nowcast de Atlanta estima una caída de 1,2% del PBI en el 2Q22. Con esto, dada la contracción de 1,6% que había marcado en los primeros tres meses del año, la economía americana ya habría entrado en recesión. Esto resulta un duro golpe para las expectativas, y difícilmente se cumplan las estimaciones de crecimiento de 1,7% para este año (recordemos que a fines del año pasado se estimaba un alza de 4% para 2022).

En las minutas de la reunión del 14 y 15 junio, en la que las tasas subieron 75 pb, la FED destacó que le teme más a la inflación que a la recesión, por lo que podría adoptar una política más rígida en caso de que los precios no aminoren su marcha. Al respecto, la entidad reconoció que las presiones inflacionarias no cedieron y que, si las expectativas se desanclan, será más costoso en términos de actividad y empleo llevar la inflación a la meta del 2%. Es por ello que, para evitar que la inflación se arraigue y que la FED pierda credibilidad, la entidad se encuentra más proclive a sacrificar crecimiento que a perder el control de la inflación. Con este marco de fondo, el mercado descuenta que en la reunión del 27 de julio la FED ajustará otros 75 pb la tasa de referencia, para llevarla a 2,5%. El mercado espera que termine el año en torno al 3,7% mientras que la FED la estima en 3,4%.
La inflación, el alza de tasas y el freno en el nivel de actividad son una combinación nociva para el mercado, que tuvo el peor primer semestre de la historia, con fuerte caída en bonos y acciones. No hubo diversificación de cartera que pueda esquivar el ajuste en las valuaciones. Creemos que aún hay malas noticias por digerir: una recesión que llega antes de lo esperado, una inflación que baja lentamente y una FED que deberá ir ajustando más rápido las tasas de interés para bajar la inflación y recuperar credibilidad. Esto seguramente impacte en los resultados corporativos, por lo que esperamos que el mercado continúe volátil y sin encontrar el piso.

Ante este contexto de incertidumbre y volatilidad para las acciones, seguimos recomendando mantener la exposición en los sectores defensivos, aquellos no se vean afectados por la recesión ni por la suba de tasas, como lo son el sector de servicios públicos y el de salud: en lo que va del año, muestran desempeños del -2% y del -8% respectivamente, frente al -19% del S&P 500. Si bien mantenemos la perspectiva de que los precios de las materias primas se mantendrán en niveles altos, el riesgo de ajuste por menor actividad global es considerable, por lo que nos mantenemos neutrales en el sector energético y en el de materiales. Para las grandes tecnológicas, si bien han ajustado fuertemente sus valuaciones, la presión al alza de tasas de interés les seguirá jugando en contra, por lo que no recomendamos aumentar la posición.
Para la renta fija, si bien la FED continuará ajustando las tasas cortas – y con la volatilidad e incertidumbre que genera la estanflación global, los bonos del Tesoro son un buen resguardo, especialmente los del tramo corto, dada la menor sensibilidad a los ajustes de tasas. Los bonos corporativos de mayor calidad y los de alto rendimiento son una buena opción por la tasa que devengan, aunque están expuestos al deterioro de la coyuntura y de los balances de las empresas.
Cierres y primeros movimientos del día.
La incertidumbre respecto a cómo será el inicio de los resultados empresariales afectó a Wall Street en el primer día de la semana. La mira estará puesta tanto en PepsiCo (PEP), que presenta sus datos hoy, como en el sector bancario, donde compañías como JP Morgan (JPM), Citigroup (C) y Wells Fargo (WFC) darán a conocer sus resultados entre el jueves y el viernes. Además, mañana tendrá lugar la publicación del IPC de EE.UU, que se espera en un número elevado. Ante este contexto, los principales índices norteamericanos terminaron a la baja, con el Nasdaq (-2,2%) liderando las caídas, seguido por el S&P 500 (-1,2%) y el Dow Jones (-0,5%).
A excepción del sector de utilidades (0,6%), todas las áreas que componen el S&P terminaron en terreno negativo. El sector de comunicaciones (-3%) fue el gran perdedor de la jornada afectado, por la caída de Twitter (-11,3%), lo que produjo un efecto contagio en compañías como Meta (-4,7%) o Google (-3%). Luego se ubicó el sector de consumo discrecional (-2,7%) y el tecnológico (-1,4%).
Los nuevos temores del mercado volvieron a generar un flight to quality, que hizo retroceder 11 pb a la tasa de Treasuries hasta volver a ubicarla por debajo de 3% (2,99%). Esto se dio solo en el tramo largo de la curva de rendimientos, mientras que el tramo corto mostró una caída en su demanda.
Los futuros de los mercados norteamericanos operan a la baja, con el índice Dow Jones marcando la mayor caída (-0,8%), seguido por el S&P 500 (-0,6%) y el Nasdaq (-0,3%). Se espera que los mercados continúen con la volatilidad, a la espera del dato inflacionario que se publicará mañana .
Respecto a los commodities, los futuros del oro avanzan un 0,5%, mientras que los del crudo retroceden un 4,5% ante la preocupación por el aumento de casos de COVID-19 en China. A pesar de que esta suba aún no representa una importante proporción en relación a su cantidad de habitantes, la política “cero COVID” que lleva a cabo el país obliga a estar atentos a si China tomará nuevas medidas para controlar este rebrote, lo que podría volver a impactar en su actividad comercial.
Por su parte, la temporada de resultados empezó bien, con PepsiCo presentando ingresos (USD 20,23 MM vs USD 19,51 MM) y ganancias por acción (USD 1,83 vs USD 1,74) por encima de las expectativas. De esta manera, la compañía de bebidas logró superar las expectativas del mercado por segundo cuatrimestre consecutivo, lo que la hace avanzar un 1,1% en el premarket.
Todos los mercados europeos operan a la baja en lo que va de la mañana. Mientras hace unas horas el euro alcanzó la paridad con el dólar, luego volvió a avanzar un 0,1%, aunque aún se mantiene cercano a igualar a la moneda norteamericana. Lo mismo ocurre con los principales índices asiáticos, que operan todos en rojo en lo que va de la mañana.
Noticias locales: el país hoy.
A una semana de asumir el cargo, la ministra de Economía anunció medidas que definirán el curso económico de los próximos meses. Entre ellas, se destacan: mantener las metas acordadas con el FMI, la creación de un Comité de Deuda – descartando un default de la deuda en pesos –, el cumplimiento del cronograma de emisiones y la implementación de un nuevo esquema de tarifas en el campo energético (entre otras).
La reacción del mercado tuvo resultados dispares, ya que los bonos en dólares y las acciones cayeron, pero los bonos en pesos se vieron demandados.
En relación a los soberanos en dólares, la caída fue de 1,7% (una baja moderada si consideramos que el GD38 cayó un 11,3% y el GD35 un 3,5%). El riesgo país, en consecuencia, ascendió 0,7% hacia las 2.667 unidades.
Dentro de los bonos en pesos, los bonos CER escalaron 4,3%, con un flujo que ponderó más el tramo largo (+5,2%). De todas maneras, los rendimientos en relación a la inflación se mantienen por encima del 10%. Las LECER también se vieron favorecidas por las nuevas medidas, subiendo 1,8%.
Los bonos que ajustan por Badlar y tasa fija también se vieron beneficiados por los nuevos anuncios, en un marco donde se mantiene la idea de tener tasas reales positivas en la economía. Estos bonos subieron un 3% en promedio.
La anomalía de la curva fueron los dollar linked, que retrocedieron 1,6% ante menores expectativas devaluatorias para el corto plazo. El más afectado con esta dinámica fue el TV23, que cayó 2,8%. Así, los rendimientos respecto a la devaluación quedan en terreno positivo.
Por el lado de la devaluación del tipo de cambio oficial, nuevamente vimos al BCRA moviéndolo al 75% anualizado – al igual que la semana pasada –, en una jornada en la que el balance cambiario arrojó un saldo a favor de USD 80 M. Se trata del primer resultado positivo para la entidad monetaria en lo que va del mes.
Los tipos de cambio financieros también reflejaron mayor calma y retrocedieron 1,2% en promedio. El dólar MEP quedó en $285 y el CCL en $297. De todos modos, la brecha respecto al oficial se mantiene por encima del 130%.
Por último, se conocieron los instrumentos de la próxima licitación, donde la sorpresa fue la aparición de un nuevo bono dollar linked con vencimiento a julio de 2023. Otro detalle fue la reaparición del BOTE27 y la licitación de una nueva LEDE a agosto de este año.
El Merval se vio afectado tanto por el contexto global como por el local, terminando la primera jornada de la semana a la baja. Mientras que medido en moneda local retrocedió un 1,3%, en dólares CCL la caída fue de 0,2%.
Dentro del panel líder, los resultados fueron mixtos, con Edenor (1,4%) y Aluar (1%) marcando las mayores subas del día, mientras que entre las mayores perdedoras se ubicaron Bolsas y Mercados Argentinos (-4%), Banco Macro (-3,5%) y Cresud (-4%). Entre las compañías que cotizan como ADRs, solo Tenaris logró un resultado positivo (0,4%), mientras que, dentro de las restantes, Mercado Libre marcó la mayor caída de la jornada (-6,9%). La tecnológica especializada en el e-commerce continúa marcada por la volatilidad, retrocediendo un 4,6% en el último mes y 51,3% en lo que va del año.
Noticias globales: el mundo hoy.
El contexto de incertidumbre y preocupación por la recesión no solo impacta en EE.UU, sino que también se expande por toda Europa. A la inflación – que continúa marcando nuevos máximos – se le suma una posible crisis energética, especialmente en caso de tomar nuevas medidas contra Rusia.
Ayer, Rusia informó que suspendería el envío de gas hacia Europa, que llega por el gasoducto Nord Stream 1. A pesar de que el gobierno de Vladimir Putin indicó que la medida sería temporal desde el 11 al 21 de julio – y por mantenimiento –, se teme que sea una represalia por las sanciones que el continente ya aplicó sobre el país soviético. Esto llevó a que el gas se diferencie de otros commodities y termine la jornada de ayer avanzando un 7,3%, ante la preocupación por la falta de oferta hacia el continente europeo.
Ante este escenario, el euro volvió a retroceder y ya marca una caída de 11,6% frente al dólar en lo que va del año, quedando muy cerca de igualar a la moneda norteamericana (EUR/USD en 1,0047). Esta caída se da también por la diferenciación de políticas entre la FED y el Banco Central Europeo, que recién en julio empezaría a aumentar las tasas de interés en pos de controlar la suba de precios.
Luego de tantas idas y vueltas alrededor de esta operación, el multimillonario finalmente rechazó la compra de la red social por el valor acordado inicialmente (USD 44.000 M). Luego de darse a conocer la noticia, Twitter retrocedió un 11,3% ayer, quedando el precio de la acción en USD 32,65, muy lejano de los USD 54,2 que había acordado pagar el CEO de Tesla. Según Elon Musk, la compañía no cumplió con los requisitos solicitados para avanzar con la compra, entre los que se destacaba la información sobre las cuentas spam que manejaba la red social.
Sin embargo, los directivos de Twitter ya indicaron que avanzarían con acciones legales ante el incumplimiento del contrato ya acordado. Esto no solo impactó en el precio de las acciones Twitter, sino también en las de Tesla, que retrocedieron un 6,6% producto de la multa económica que podría afectar a su CEO y, en consecuencias, llevarlo a vender acciones de la compañía para abonarla.
El temor por un salto devaluatorio elevó la necesidad de cobertura en el mercado de dólar futuro...
El temor por un salto devaluatorio luego del cambio de autoridades en el Ministerio de Economía elevó la necesidad de cobertura en el mercado de dólar futuro. En consecuencia, las tasas implícitas tuvieron un avance de 11,5%, que elevó su rango al 90%.
De todas maneras, el mayor salto se dio el lunes, cuando todavía era inminente la llegada de un nuevo ministro, lo que elevó las tasas implícitas al 110%. El resto de las jornadas semanales mostraron un progresivo ajuste de expectativas y precios.
Creemos que todavía hay margen de ajuste en Rofex, sobre todo si consideramos el tramo largo de la curva y que, si realmente se cumple el escenario de salto cambiario – que vemos poco probable –, el impacto va a ser en el corto plazo.
Por todo este escenario comentado, el interés abierto subió 20% en la última semana, pese a que el volumen cayó considerablemente. Hay que tener en cuenta que el volumen cayó porque en la semana no hubo vencimiento de contrato, como sí había sucedido en la semana previa.
Por último, cabe mencionar que la devaluación mensual implícita en los contratos también avanzó notablemente y, para los meses de agosto y septiembre, ya descuenta una devaluación mensual en torno al 7,5%.
Noticias y mercado: lo que pasó y lo que viene en el plano local e internacional.
Buena semana para los mercados. A diferencia de lo ocurrido en las semanas previas, los datos publicados superaron las expectativas y, con ello, ganó espacio la idea de un soft landing del nivel de actividad. La contracara es que esto le reduce espacio a la FED para moderar el camino de ajuste monetario, por lo que las tasas de interés volvieron a subir. Con este marco, los principales índices de renta variable operaron al alza, impulsados por las empresas tecnológicas, mientras que los bonos tuvieron un comportamiento mixto, con los del Tesoro ajustando y los corporativos recuperando terreno.
Ajustan los commodities. El petróleo tuvo una semana volátil y, ante las perspectivas de menor impulso de la demanda global, marcó una caída de 3,4%, quedando muy cerca de los USD 100. Sin embargo, la mira continúa puesta en las nuevas medidas contra Rusia que podría tomar la Unión Europea , lo que volvería a impulsar el precio de los commodities energéticos. Los commodites restantes tuvieron la misma performance, especialmente los metales, que cayeron 1,5%, con el oro ajustando 3,8% y el cobre 2,4%.
La FED se enfoca en la inflación. En las minutas de la reunión llevada a cabo el 14 y 15 de junio, la FED destacó que le teme más a la inflación que a la recesión, por lo que podría adoptar una política más rígida en caso de que los precios no aminoren su marcha. Al respecto, reconocieron que converger a la inflación de 2% puede llevar más tiempo de lo esperado. La buena noticia es que los miembros no ven signos evidentes de recesión.
El mercado laboral se mantiene fuerte. La principal noticia de la semana fue la publicación de los indicadores de empleo de junio. La creación de empleo no agrícola superó las expectativas, al marcar 372 mil nuevos puestos de trabajo, en línea con la dinámica de los meses anteriores, reflejo de que el mercado laboral se mantiene pujante. Mejor aún fue la performance del empleo privado, que generó 381 mil nuevos puestos – la marca más alta desde marzo –, con el impulso de una mayor demanda en el sector de servicios, que aportó 333 mil nuevos puestos – 50 mil más que en mayo –. La mala nota la dio el empleo agrícola, que se redujo en 683 mil empleos, por lo que el empleo total cayó en 315 mil personas. Considerando que la población económicamente activa se redujo en 353 mil personas, la tasa de desempleo se mantuvo en 3,6% por cuarto mes consecutivo.
Menor déficit comercial. La balanza comercial de mayo marcó un déficit de 85,5 MM, levemente por debajo de los USD 86,7 MM de abril, aunque casi 30% superior al del mismo mes del año pasado. Las exportaciones subieron 1,2% m/m y las importaciones 0.6% m/m. El alza de las exportaciones se explicó por la suba de precios dado que, a precios constantes, marcaron una caída de 1,3% m/m, mientras que las importaciones cayeron 0,7% m/m.
La corrección no alcanza. Si bien el PMI continuó marcando desaceleración de la actividad, la estimación final de junio tuvo una leve corrección al alza. El PMI de servicios cerró en 52,7 puntos, contra 53,4 puntos de mayo, aunque por encima de los 51,6 puntos que había marcado el preliminar. Con este resultado, el PMI compuesto cerró en 52,3 puntos, contra los 53,6 puntos de mayo y los 51,2 de la estimación inicial. Con todo estos indicadores, el nowcast del PBI del 2Q22 de Atlanta Fed arroja una caída de 1,2%, algo mejor que la estimación de la semana previa, que marcaba una contracción del 2%. De cumplirse esta estimación, la economía americana habría entrado en una fase recesiva.
Bonos mixtos. El contexto más optimista de la última semana llevó a una caída en la demanda de bonos del Tesoro, dada la leve caída en la aversión al riesgo. De esta forma, todos los tramos de la curva de rendimientos terminaron al alza respecto a la semana previa, con la USD10Y avanzando 20 pb hasta volver a marcar 3,1%. Con esto, los bonos del Tesoro americano tuvieron una caída semanal de 1,3%, en tanto que los bonos corporativos Investment Grade y de alto rendimiento avanzaron 0,7% y 1,2% respectivamente. Los bonos de mercados emergentes, por su parte, cerraron con una caída semanal de 1,8% en sus precios.
Mejoran las acciones. Los principales índices norteamericanos operaron al alza. Mientras el índice Nasdaq se diferenció, al avanzar un 4,7%, el S&P 500 y el Dow Jones ascendieron 1,9% y 0,8% respectivamente. La razón fue la gran suba que marcó el sector tecnológico (4,3%) y el de consumo discrecional (4,5%), al verse beneficiados por una visión más optimista del crecimiento económico. Esto llevó a que los mencionados sectores sean los principales ganadores de la última semana, mientras que en el lado opuesto se ubicaron el de utilidades (-2,8%) y el energético (-2,2%). Cabe destacar también la suba de 13,7% que marcó el sector de innovación disruptiva, logrando así un avance de 1,9% durante el último mes.
Rebote de casos en China en la mira. La semana pasada se dio a conocer que distintas ciudades chinas, entre las que se destacó Xi’an, mostraron un leve rebrote de COVID-19. A pesar de no ser ciudades de tamaño significativo, esto puso en alerta a los mercados, dada la política “cero COVID” que suele implementar el país. Por esto, a pesar de que China presentó datos de la industria que superaron las expectativas (el PMI de servicios resultó en 54,5, vs 49,7 esperados), el índice chino terminó retrocediendo un 0,6% en la última semana.
Brasil se destacó. Los datos optimistas del informe de empleo de EE.UU impulsaron al mundo, con el índice MSCI avanzando un 1,1%. Sin embargo, los resultados fueron dispares, ya que mientras la eurozona retrocedió un 1%, los mercados emergentes y Latinoamérica terminaron avanzando un 0,6% y 0,4% respectivamente. En cuanto a esta última zona, se destacó la suba de Brasil (1,6%), siendo así el principal impulsor de la región, luego de que el real avance un 1% ante los datos de empleo norteamericano publicados el viernes.
Mal inicio para Silvina Batakis. A la incertidumbre local se le sumó la caída de los precios de los commodities y la apreciación del dólar, poniendo más presión sobre los desequilibrios macroeconómicos que debe afrontar su gestión. Pese al mayor control de cambios, el BCRA volvió a vender divisas, las reservas cayeron y la brecha cambiaria se disparó de nuevo. Con este marco de fondo, el riesgo país continuó escalando, aunque los bonos en moneda local y el Merval tuvieron una tregua y cerraron la semana al alza.
Mal debut para Batakis. No fue un buen arranque para la flamante ministra de economía Silvina Batakis. Con un frente interno que marca una extrema fragilidad, sin apoyo político relevante y con dificultades para armar su propio gabinete (recién al cierre de la semana lo conformó), su designación generó más dudas que certezas. Por el momento, la ministra se muestra como una continuidad de la gestión anterior: planteó la necesidad de tener cuentas públicas equilibradas – aunque no dio ninguna pista de cómo lograrlo –, avanzar con la segmentación de tarifas y mantener el acuerdo con el FMI. No anunció medidas relevantes, aunque dio a entender que no estudian nuevos impuestos ni nuevos gastos – como el salario básico universal que exige la vicepresidenta –, al tiempo que cree que el acuerdo con el FMI debe ser revisado.
Caen las reservas. El mercado cambiario volvió a la “normalidad”: en la última semana, el BCRA vendió fuerte con el fin de evitar un ajuste mayor en el tipo de cambio oficial. Además, dejó en claro que lo ocurrido en los últimos días de junio, cuando compró gran cantidad de divisas – más de USD 1.500 M –, tuvo que ver con una cuestión transitoria y con un fuerte ajuste a la demanda. Concretamente, entre el 4 y 8 de julio el BCRA vendió USD 549 M, acumulando en lo que va de julio ventas netas por USD 750 M. Este resultado se explicó por la menor liquidación del agro (la oferta fue de USD 698 M, vs USD 990 M de la semana previa) y un salto en la demanda – probablemente explicada por los pagos por importaciones de bienes denegados en los últimos días del mes pasado –. Adicionalmente, se pagó una nueva cuota con FMI por USD 1.200 M, además de USD 420 M por el pago de intereses de bonos globales, que fueron compensados en parte por el alza en los encajes en moneda extranjera. De esta manera, las reservas internacionales cayeron en USD 1.907 M, cerrando la semana con un stock bruto de USD 40.451 M, mientras que las netas quedaron en torno a los USD 3.200 M.
Se complica el contexto global. Si bien la economía global venía jugando a favor, por el alza de los precios de las materias primas y la apreciación del real brasileño, en las últimas semanas el contexto internacional comenzó a jugar en contra. Si bien marca una fuerte volatilidad, en la última semana las cotizaciones de las materias primas ajustaron. Esto se reflejó en el índice de precios de materias primas (IPMP), que cayó 0,9% en la última semana, acumulando una pérdida de 8% en el último mes. Al mismo tiempo, con el fortalecimiento del dólar a nivel global – y contra las monedas latinoamericanas en particular –, el tipo de cambio real multilateral perdió 0,8% en la semana y 4% en el último mes.
Si disparó la brecha. Si bien el BCRA aceleró el ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial al 75% anualizado – desde el 65% de la semana anterior –, la novedad de la semana pasó por el salto que tuvieron el dólar MEP (cerró en $286) y el CCL (cerró en $300), que subieron 15% y 17% respectivamente. De esta forma, la brecha cambiaria superó el 130%, nuevo récord desde la década del 80’.
Suben los pasivos monetarios. Además de perder activos de reservas internacionales, el BCRA viene aumentando aceleradamente sus pasivos monetarios debido a la creciente necesidad de asistencia financiera al Tesoro, no solo para cubrir los flujos de caja, sino también por la intervención en la compra de títulos en moneda local para darle soporte a las cotizaciones. Concretamente, en junio y en la primera semana de julio emitió casi $1.370 MM para estas operaciones. De este total, esterilizó $957.000 MM.
Riesgo país sin techo. La incertidumbre política, la tensión económica local y la ausencia de un contexto global favorable fueron determinantes para que los bonos soberanos en dólares sigan registrando nuevos mínimos. En promedio, marcaron una caída semanal de 12,4%, donde los ley local cayeron 15% y los ley NY 10%. Con esta performance, el riesgo país subió 11,5% en la semana y cerró en 2.648 pb, nuevo récord desde la reestructuración.
Mejoran los flujos de los Fondos Comunes de Inversión. La dinámica de los FCI se recuperó en los últimos tres días, dejando un saldo favorable de $23.630 M, de la mano del alza de $111.652 M en los fondos de money market, en tanto que continuaron los rescates de los fondos t+1 y CER, por $26.410 M y $70.133 M respectivamente.
Se recuperaron los bonos en pesos. Los bonos ajustables por CER continuaron la recuperación que habían mostrado en los últimos días de junio y cerraron la semana con un avance del 6,1%, acumulando desde el 24 de junio un alza de 15% – aunque quedaron 5 pp por debajo del nivel de fines de mayo –. El mayor impulso provino de los bonos largos, que subieron un 8% en promedio. Los bonos ajustables por tipo de cambio, por su parte, tuvieron una ganancia promedio de 1,6% en la semana y de 5,7% en los últimos 15 días.
El Merval superó los 100.000 puntos. En una semana marcada por la volatilidad, el índice Merval se vio favorecido por la mayor liquidez de pesos en el mercado y subió 17,5% en moneda local. Sin embargo, dada la suba del CCL, terminó con una caída de 1,5% valuado en moneda extranjera. Todas las acciones que componen el panel líder terminaron con resultados positivos, con Central Puerto (24,7%) y Banco de Valores (22,5%) marcando las mayores subas semanales. Por su parte, las compañías que cotizan como ADRs terminaron dispares, afectadas tanto por el escenario local como por el internacional. Mientras Mercado Libre (7,4%) y Globant (6,8%) marcaron las mayores subas, Vista Oil & Gas (-7,4%) presentó la mayor caída de la semana.
Deterioro en las expectativas. Previo a la salida de Martín Guzmán, el consenso de analistas ya marcaba un deterioro en las expectativas. La inflación prevista para este año subió a 76% (vs 72% el mes pasado) y la de 2023 a 66% (vs 59% en mayo). Además, no se vieron grandes cambios respecto a las demás variables. Estimamos que estas estimaciones quedaron desactualizadas a raíz de los acontecimientos de la última semana, por lo que esperamos que tengan una fuerte corrección al alza (la inflación de 2022 muy por encima del 80% y el tipo de cambio más alto).
La mira estará puesta en los datos de inflación de EE.UU de junio, que se darán a conocer el próximo miércoles. El consenso espera un 1,1% m/m (vs 1% m/m en mayo), lo que llevaría a un 8,8% i.a. En caso de materializarse, se alcanzaría un nuevo máximo de los últimos 40 años. Sin embargo, el IPC subyacente se estima en 0,5% m/m y 5,8% i.a., lo que podría generar alivio, ya que sería su cuarto mes consecutivo a la baja – desde 6% i.a. –.
También será importante el índice de precios mayoristas IPP de junio, para el que se espera un alza de 0,8% m/m y 10,7% i.a. Por el lado de las empresas, comienza la temporada de balances del 2Q22, en el que el mercado espera un crecimiento de 5.7% i.a. de las ganancias (vs 9.4% i.a. que había marcado el 1Q22). Entre las empresas que publicarán sus datos, se destacan PepsiCo, Delta Air Lines, JP Morgan Chase, Morgan Stanley, Wells Fargo y el Citigroup.
La semana arranca con el anuncio de nuevas medidas por parte del ministerio de economía. Será importante ver el alcance de las mismas en un contexto de extrema fragilidad y tensión cambiaria. En cuanto a los datos económicos, lo más importante pasará la publicación del IPC nacional de junio, en el que seguimos esperando un alza en torno a 5,3% y 5,5% (el IPC de la Ciudad de Buenos Aires marcó 5,1% para la inflación general y 4,8% para la core).
Más allá de este dato, lo más importante pasará por el ajuste en las estimaciones de inflación para el mes de julio (se espera un piso muy por encima del 6%) y para todo el segundo semestre, donde se eleva la inflación prevista para este año a una cifra mayor al 80%.
Los futuros de los mercados norteamericanos operan a la baja en el primer día de la semana...
Los futuros de los mercados norteamericanos operan a la baja en el primer día de la semana. Mientras el Nasdaq retrocede un 0,6%, el S&P y el Dow Jones caen 0,5% y 0,4% respectivamente. Por su parte, las tasas de Treasuries avanzan 3 pb hasta ubicarse en 3,06%.
Los commodities también inician la semana con recortes, con los futuros del oro cayendo un 0,4%, al tiempo que los del crudo lo hacen en 2,2%.
A una semana marcada por la publicación de varios datos económicos (IPC, ventas minoristas, etc) se le suman las primeras publicaciones de resultados empresariales del segundo trimestre. Entre estos datos, se destacan los de bancos como Wells Fargo, JP Morgan y Citigroup, donde la mira estará puesta en cómo la inflación está afectando a esta industria.
Los mercados europeos siguen el camino de los norteamericanos, al iniciar la semana en rojo. La eurozona, por su parte, continúa marcada por la incertidumbre, lo que hace retroceder nuevamente al euro frente al dólar, llevando así a la paridad a su menor valor de los últimos 20 años. Adicionalmente, los principales índices asiáticos también marcan recortes, a excepción de Japón, que registra la mayor suba del día.
Análisis de instrumentos de renta fija y variable.
A continuación podrás descargar el informe semanal del mercado local, en el que analizamos los distintos instrumentos de renta fija con posibles escenarios de sensibilidad. Además, mostramos los índices de mercados accionarios locales e internacionales, y finalmente el mercado de renta variable local.
Noticias locales: el país hoy.
En la última jornada, los bonos y acciones tuvieron una leve recuperación. Los bonos soberanos avanzaron 2,8%, siendo la sorpresa del día el GD38, que subió 14,8%. En consecuencia, el riesgo país retrocedió 2,2% y finalizó en las 2.628 unidades.
La mejora también se reflejó en los bonos en moneda local, particularmente en la curva CER, donde las subas fueron de 2,2%. El tramo largo sigue mostrando un mayor impulso que el corto (ayer los tramos largos treparon 4,1% y los cortos 1,3%) y, de esta manera, se amplía la diferencia de rendimientos en lo que va de julio. En el transcurso del mes, la parte larga de la curva sube 10,6%, la media 5,7% y la corta 1,1%. Mientras tanto, las LECER marcan alzas graduales y en lo que va de julio registran un upside de 1,4%, con la parte larga también a la cabeza.
Los bonos dollar linked, a contramano de lo ocurrido con el resto de los bonos, cayeron un 0,3%, que se explica por el retroceso de 0,6% que marcó el T2V2 y el TV23. De todas formas, se mantienen con rendimientos positivos en lo que va del mes.
En relación a los bonos CER y dollar linked, la necesidad de cobertura por temor a un salto devaluatorio llevó a que la relación entre ambos favorezca de forma desproporcionada a los últimos. Por esto, si miramos el diferencial de tasas entre un TX23 y un TV23, veremos que se encuentra en 10%, cuando el promedio en lo que va del año es de 1,9%.
Por el lado de los flujos a Fondos Comunes de Inversión, ayer el balance arrojó un resultado favorable de $45.805 M por lo ocurrido en los money market (+$54.207 M), ya que los T+1 y los de renta fija siguieron contabilizando retiros (-$3.616 M y -$5.969 M respectivamente). Esto no hace más que alimentar nuestra idea de que el flujo tomador que observamos en la curva CER es liderado por organismos públicos.
Los tipos de cambio financieros volvieron a ser demandados en un gran volumen, dado que el dólar MEP escaló 5,2%, hacia los $284,32, y el CCL 6,5%, cerrando en $296,29. Esto significa un nivel de brecha del 134%. El canje – pase de MEP a CABLE – también se mostró al alza, con una suba de 1,2% que lo dejó en 4,2%.
En el mercado cambiario, el BCRA volvió a mantener el ritmo devaluatorio en torno al 75% y vendió divisas por USD 80 M, acumulando en lo que va del mes ventas netas por USD 650 M. Por su parte, las reservas internacionales cerraron la jornada con un stock bruto de USD 42.218 M.
Con el objetivo de reducir la venta de divisas, el BCRA emitió un nuevo comunicado donde restringe el financiamiento de las compras realizadas en cuotas en entidades libres de impuestos (free shops).
Relacionado al BCRA, se confirmó el primer Adelanto Transitorio del mes por $55 MM. A esto se sumó la expansión por otros $64.100 M para la compra de bonos en moneda local. En el último mes, estas operaciones con el sector público generaron una expansión de la base monetaria de $1,3 billones.
En un escenario donde los dólares financieros continúan al alza y pondera el excedente de pesos, el índice Merval no se quedó atrás, al avanzar un 7,6% medido en moneda local – superando los 100.000 puntos – y un 1% medido en dólar CCL. Sin embargo, a pesar de que acumula un alza semanal de 15,6% en pesos, retrocede un 1,4% valuado en la moneda extranjera.
Todos los sectores que componen el índice terminaron al alza, con el de comunicaciones (9,4%) marcando el mayor avance. Entre las empresas que componen el panel líder, todas cerraron en terreno positivo, encabezadas por Pampa Energía (10,8%) y Cresud (9,8%). Dentro de las compañías que cotizan como ADR, solo Despegar terminó a la baja (-0,7%), mientras que por el lado contrario Tenaris (8,8%) marcó la mayor suba de la jornada.
Noticias globales: el mundo hoy.
La compañía de videojuegos se disparó un 15,2% ayer luego de anunciar la división de sus acciones en un 4 a 1. Con esta medida, el objetivo de la firma es aumentar la liquidez y dar mayor acceso a aquellos inversores minoritarios, algo que visto con buenos ojos por el mercado.
A pesar de la suba, la compañía fue fuertemente golpeada por el escenario actual. Por dicho motivo, al cierre de la última jornada, aún acumulaba un retroceso de 11,6% en lo que va del 2022.
Sin embargo, luego del cierre del mercado, la compañía anunció el despido de su CFO y el recorte de varios puestos de trabajo producto de la caída en las ventas. Según directivos de la firma, el CFO no acompañaba las nuevas ideas de Gamestop, por lo que tuvo que ser retirado de su cargo. A su vez, la firma defendió las medidas respecto al recorte de personal aclarando que el escenario actual había afectado fuertemente a la compañía, que no había encontrado otra solución.
De esta forma la empresa, que había cerrado en terreno positivo, empezó a cotizar un 4,9% por debajo en el aftermarket.
Cierres y primeros movimientos del día.
Las minutas de la FED dejaron una sensación optimista en los principales mercados norteamericanos, que cerraron su cuarta rueda consecutiva al alza. A pesar de que la entidad indicó que continúa en su búsqueda por controlar la inflación, también aclaró que podría moderar la suba de tasas en caso de desacelerarse la economía. Esto fue visto con buenos ojos por los inversores, que terminaron impulsando a los principales índices de Wall Street un día antes de la publicación del dato de empleo. De esta forma, el índice Nasdaq marcó la mayor suba (2,1%), seguido por el S&P 500 (1,5%) y el Dow Jones (1,1%).
A excepción del de utilidades (-0,1%), todos los sectores que componen el S&P terminaron con resultados positivos, encabezados por el de consumo discrecional (2,6%) y el energético (3,6%), aunque este último continúa siendo el único que se ubica en terreno negativo durante la última semana. Cabe destacar también la fuerte suba que tuvo el sector de innovación disruptiva (6,5%), lo que llevó a que el índice acumule una suba de 17,8% en las últimas 5 jornadas.
El impulso del sector energético fue el petróleo (+3,8%), luego de que el mercado considerara que la desaceleración económica podría no ser tan grave como se espera. Esto volvió a ubicar al WTI por encima de los USD 100 (USD 102,3). La preocupación por la inflación también benefició al oro, que terminó un 0,8% al alza, al tiempo que hizo retroceder al dólar. Sin embargo, el índice DXY aún se mantiene cercano al máximo de los últimos 20 años alcanzado el último miércoles.
Las tasas de Treasuries también se vieron afectadas, al avanzar 10 pb hasta volver a ubicarse en 3%, luego de que la mirada más optimista del mercado genere una migración desde los activos menos riesgosos hacia el mercado de renta variable. De esta forma, todos los tramos de la curva de rendimientos terminaron al alza ayer.
Entre los datos económicos, se dio a conocer el resultado de la balanza comercial de mayo, que finalizó en USD -85,5 MM. A pesar de ubicarse por encima de las expectativas (USD -84,9MM), registró una caída respecto al dato de abril (USD -86,7 MM). Esta caída en comparación al mes previo se dio ya que, mientras las exportaciones subieron un 1,3% respecto a abril, las importaciones ascendieron un 0,5%. De esta forma, el dato continúa desacelerando en relación a su máximo alcanzado en marzo, al tiempo que presenta su menor valor desde diciembre del 2021.
Los futuros de los mercados norteamericanos operan dispares en lo que va de la mañana, a la espera del informe de empleo que se publicará el día de hoy. Las expectativas ubican la tasa de desempleo en 3,7% (vs 3,6% en mayo), mientras se estiman caídas de un 20% en las nóminas privadas. Estos resultados estarán en la mira de los inversores ya que, en caso de diferir fuertemente de las proyecciones, podrían terminar sacudiendo a los mercados en el día de hoy.
De esta manera, el índice Dow Jones se mantiene sin variaciones, mientras que el S&P 500 cae un 0,2% y el Nasdaq retrocede un 0,4%. Respecto a los commodities, el oro permanece sin movimientos mientras que el petróleo avanza un 0,2% en lo que va del día.
A nivel internacional, la principal noticia fue el asesinato del ex primer ministro japonés, Shinzo Abe, quien fue tiroteado mientras pronunciaba un discurso el día de hoy. Esto es inusual en un país donde las armas están prohibidas y no suelen darse noticias de tal magnitud.
En este contexto, los mercados asiáticos operan mixtos. Mientras casi todos se ubican en terreno positivo, China retrocede ante la incertidumbre por los nuevos brotes de COVID-19, aunque aún son pocos los casos que registra el país. Por su parte, en la zona del euro los resultados son dispares, con Reino Unido marcando la mayor caída – luego de la dimisión de Boris Johnson – e Italia la mayor suba en lo que va del día.
Los 3 datos clave para invertir de esta semana.
Es el spread de TIRs entre el T2V2 (dollar linked) y el T2X2 (inflation linked). A raíz de los últimos sucesos económicos y financieros, el mercado entró en modo cobertura, descontando un salto cambiario en el corto plazo. En consecuencia, aumentó la demanda de instrumentos dollar linked, como el T2V2, y dejó de lado instrumentos que siguen a la inflación, como el T2X2. Creemos que la reacción en cuestión es desmedida ya que, si es por riesgo de pago, ambos bonos tienen implícito el mismo riesgo (soberano). Si es por una cuestión devaluatoria, lo vemos poco probable, teniendo en cuenta la serie de medidas respecto al endurecimiento del cepo. Por otro lado, la inflación está lejos de aminorar su ritmo. Recordemos que el T2V2 vence en noviembre y el T2X2 en septiembre.
Es lo que viene retrocediendo Qualcomm (QCOM) en el último mes. La compañía estadounidense de semiconductores se vio golpeada por el escenario actual. Sin embargo, dado su retroceso, la empresa comienza a mostrar interesantes ratios, como un P/E de 13 (vs P/E de 22 para el sector tecnológico y de 24 para el sector de semiconductores). A su vez, presenta un ratio de dividendos de 2,3% y un ratio deuda/equity de 10,3, ambos resaltando en relación al sector. De esta manera, Qualcomm se vuelve una interesante alternativa para apostar por el sector tecnológico para aquellos perfiles dispuestos a tolerar una mayor volatilidad en el corto plazo.
Es el ratio actual que marca la relación entre el sector de salud y el SPY (ETF que sigue al S&P). Dada la preocupación por la recesión y la inflación, el SPY viene recortando su crecimiento un 19,3% en lo que va del año. Dada su caída, el sector de salud se vuelve más atractivo por su menor volatilidad gracias a su ponderación anticíclica, retrocediendo así un 7,9% YTD. Por esta razón, para aquellos inversores que busquen disminuir las variaciones de sus carteras, recomendamos la entrada a este sector, con sus principales compañías (Johnson & Johnson, Pfizer, etc.) cotizando como Cedears en el mercado local.
En uno de los peores inicios de año de la historia, ¿cuál es la mejor estrategia para posicionarse?
En el primer semestre de 2022, los índices de acciones presentaron la mayor caída en más de 40 años. También – y atípicamente – se observó una baja en los bonos, llevando el rendimiento de carteras diversificadas en bonos y acciones a uno de sus peores inicios de año de la historia. ¿Cuándo se llegará a un piso? ¿Cuál es la mejor estrategia ante este contexto?
Ya es uno de los peores comienzos de año históricos para portafolios diversificados en bonos y acciones, al menos desde que se tienen registros. El S&P 500 cayó 21% – la peor performance desde 1962 –, el Dow Jones 15% y el Nasdaq – que se llevó la peor parte – ajustó un 30%. Cuando hay fuertes caídas en las acciones, los inversores se suelen refugiar en bonos del Tesoro, ya que son considerados los activos más seguros en momentos de incertidumbre. Lo extraño en este caso es que los bonos también ajustaron: los del Tesoro americano cayeron un 10%, mientras que los Investment Grade tuvieron una caída promedio del 17%. En definitiva, prácticamente ningún activo se salvó. Esta rara combinación llevó a que las carteras clásicas (60% bonos y 40% acciones) presenten uno de sus peores inicios de la historia.
Para entender este atípico comportamiento, es necesario saber desde dónde parte la situación, ya que en los últimos años hubo un conjunto de factores que también fueron atípicos:
Con la pandemia, el principal inconveniente fue que los gobiernos extendieron la ayuda más de lo que debían, llevando a un recalentamiento en la economía y, con ello, a la mayor inflación en 40 años. La inflación de mayo en EE.UU se ubicó en 8,6% i.a., siendo el mayor registro desde 1981. Además, últimamente se observó una fuerte aceleración en la inflación de servicios: 5,7%, frente al 5,4% del mes pasado o el 3,1% de un año atrás. Esta inflación resulta más difícil de disminuir, ya que por su elevado componente de salarios tiene una dinámica más persistente que la de bienes.
Este fuerte aumento de precio llevó a que se retiren los estímulos monetarios de manera abrupta. En el primer semestre, la Reserva Federal subió 3 veces la tasa de referencia, siendo la última la más fuerte desde 1994, con 75 pb, y se espera que la próxima suba sea de otros 75 pb. Adicionalmente, el Tesoro americano comenzó el retiro de ayudas prácticamente en el mismo momento, y se espera que para este año el impulso fiscal sea negativo en 2,2% del PBI.
El combo de inflación y retiro de estímulos fueron “kriptonita” para los mercados. La inflación afectó los costos de las empresas, tanto así como los bolsillos de los consumidores. Al 30 de junio, las tasas de crédito hipotecario se ubicaron en 5,7%, en comparación al 3,5% de un año atrás. Las ventas minoristas de mayo presentaron una caída de 0,3% mensual, impulsadas por la caída en las ventas de automóviles (-3,5%).
El “put” de la FED se transformó en el “call” de la FED. Durante la salida de la crisis financiera, con cada mala noticia que traía la economía, la Reserva Federal imprimía dinero y revertía el impacto negativo que tenía en los mercados. Lo podía realizar, ya que no había riesgos inflacionarios. Pero la situación cambió. Actualmente, cada buena noticia trae mayores presiones de inflación y lleva a riesgos de retiro de estímulos monetarios más acelerados. Mientras tanto, con cada mala noticia, no puede imprimir moneda por su alto riesgo inflacionario. Es así como los mercados encuentran difícil moverse al alza como lo hacían en los últimos tiempos.
La buena noticia es que se observan algunas señales de que el nudo del problema se empieza a desenredar: que la inflación baje. Si bien es muy incipiente, las expectativas de inflación que se evalúan en los instrumentos de mercado a 5 años marcaron una fuerte desaceleración en este último mes, pasando de 3,1% a 2,5%. La política monetaria más contractiva y los riesgos de recesión probablemente ayudaron a que disminuya. Aún así, la situación no es para nada sencilla, ya que la Reserva Federal espera una inflación de 5,2% para diciembre de este año, desde el 4,3% proyectado anteriormente, que tampoco es fácil de alcanzar, ya que los registros deberían desacelerar al 0,4% mensual, que es inferior al 0,5% promedio observado en el último año.
Esta incipiente desaceleración de la inflación, junto a la caída de la actividad económica, puede empezar a marcar una recuperación de los bonos. Si se espera que a futuro la inflación vuelva a la meta de la FED y el crecimiento sea bajo debido al riesgo de recesión, esto llevará a bajos rendimientos de los bonos – por expectativas de inflación y resguardo en momentos de incertidumbre –. Esta baja en el interés provocaría mejoras en los precios. Algo de esto ya se empezó a ver, ya que desde el 14 de junio el ETF de bonos americanos (GOVT) subió 3%.
Sin embargo, en acciones, el despegue puede no ser tan sencillo. Con el riesgo de recesión en puerta, la caída en los ingresos a empresas puede empezar a afectar su desempeño. A su vez, tampoco se sabe la profundidad de la desaceleración y el impacto que puede tener en la economía. Recordemos que no es claro que la FED pueda disminuir la política contractiva, debido a que es factible que la desinflación lleve más tiempo de lo que espera el mercado. En este sentido, es recomendable mantenerse en papeles defensivos que no se vean afectados por la recesión ni la suba de tasas: acciones de sectores de servicios públicos y de salud. Se puede acceder a estos sectores con el ETF XLU de servicios públicos y el XLV de salud. En lo que va del año, muestran desempeños del -2% y del -8%, respectivamente, frente al -19% del S&P 500.
La estrategia no está exenta de riesgos. El principal riesgo es que, si la inflación resulta más persistente de lo que se espera, la FED profundizará su política monetaria contractiva. Este riesgo no es menor, ya que la inflación se encuentra en ítems con elevada persistencia, como lo son los servicios, con un mercado laboral que todavía no dio señales de desaceleración. Adicionalmente, no se puede descartar la situación de la oferta del petróleo global – donde varios países tienen plantas a máxima capacidad para reemplazar la caída en la oferta rusa y puede generar problemas técnicos como recientemente sucedió en EE.UU. en una planta de GNL.
Noticias locales: el país hoy.
El derrumbe de los bonos soberanos no da tregua, por lo que el riesgo país continúa su camino alcista. Ayer superó las 2.700 unidades en el intradiario, para luego finalizar en 2.688 (+4,4%). En la semana, registra una suba de 13%, mientras que los bonos caen un 11,7% en el mismo periodo. Con el resultado de ayer (-2,8%), las paridades promedian el 23% y, dentro de las TIRs, encontramos valores de hasta 49%.
Con el anuncio de pago de intereses confirmado, los drivers que puedan revertir esta tendencia parecen nulos, ya que la ausencia de esta noticia provocó un cambio de dirección. Ni las bajas paridades – que descuentan una reestructuración más que agresiva – ni los elevados rendimientos parecen llamar la atención de los inversores, haciendo que el horizonte de cambio de tendencia sea incierto.
Dentro de la curva en pesos, la jornada arrojó resultados dispares. Los bonos que ajustan por CER continuaron mostrando una tendencia positiva, con un saldo de +1,6%. Aquí la curiosidad fue que el tramo largo volvió a mostrarse mejor que el corto, aunque la diferencia entre ambos fue más significativa (3,9% subieron los largos, mientras que los cortos cayeron 0,3%). Las LECER también mantuvieron un avance moderado (0,4%). Los bonos dollar linked, por su parte, retrocedieron 0,3%.
El ritmo devaluatorio se volvió a mantener en torno al 75%, en una jornada en la que el BCRA finalizó en el mercado cambiario con ventas netas por USD 90 M (en las primeras 4 ruedas de julio vendió casi USD 600 M). Con este resultado, las reservas internacionales cayeron USD 43 M y cerraron en USD 42.274 M.
Los tipos de cambio financieros volvieron a mostrarse demandados, con subas de 1,8% para el dólar MEP y de 2% para el CCL, que dejaron las cotizaciones en $270 y $278 respectivamente. De esta manera, la brecha respecto al dólar oficial queda en 120%. El canje ajustó levemente, para finalizar en 3%.
En una entrevista brindada ayer, la ministra de economía Silvia Batakis negó que estén analizando devaluar el tipo de cambio oficial, y le restó importancia a la dinámica en el mercado paralelo, al que considera marginal. Destacó también la buena dinámica de las exportaciones y de la balanza comercial, al tiempo que la suba en las importaciones obedece al crecimiento económico y al stockeo de las empresas.
Además, volvió a recalcar que el dólar es un recurso escaso y que deben usarse para aumentar la matriz productiva: “Si los dólares se quedan acá, van a haber mejores oportunidades para crecer”. En este sentido, recalcó que “el derecho a viajar colisiona con la generación de puestos de trabajo”, lo que podría ser la antesala de nuevas medidas de control de cambios.
En cuanto al salario universal, le bajó el tono. Si bien considera que es una discusión pendiente, sostiene que es una medida que deben estudiar bien, dado que el estado debe mostrar solvencia fiscal.
Además, no habrá cambios en las autoridades ni en las políticas de energía y, en cuanto a la segmentación de tarifas, la ministra recalcó que están trabajando en el decreto del presidente.
Respecto al FMI, tuvo una reunión protocolar con Kristalina Georgieva. Destacó que fue una muy buena reunión, donde debatieron sobre el desequilibrio mundial y cómo impacta en Argentina. En cuanto a las metas, el primer trimestre está aprobado, mientras que el segundo está en evaluación. No habla aún de renegociación, pero es cierto que el FMI lo está evaluando.
Por último, negó un aumento de impuestos y retenciones.
Noticias globales: el mundo hoy.
En el marco de la publicación de las minutas de la última reunión de la FED, Wall Street tuvo una jornada estable, con una leve tendencia alcista. Los 3 principales índices cerraron con ganancias, liderados por el Nasdaq, que subió 0,6%, mientras que el S&P 500 y el Dow avanzaron 0,3% y 0,2% respectivamente.
En cuanto a las minutas de las reuniones del 14 y 15 de junio de la FED, las mismas destacaron que la entidad le teme más a la inflación que a la recesión, por lo que podría adoptar una política monetaria más rígida si la inflación sigue en alza. Además, remarcaron la importancia de la credibilidad de la FED. Agregaron además que en julio se produciría un aumento de la tasa de 50 o 75 puntos básicos. Los participantes también hicieron referencia a la guerra de Ucrania, a los bloqueos relacionados con el COVID-19 en China y a otros factores que restringen el suministro, lo que afectará las perspectivas de inflación (será necesario más tiempo para que baje al 2%). Tras el comunicado, la UST10Y subió más de 10 puntos básicos, llegando a 2,9% y recuperándose de mínimos de cinco semanas.
En cuanto a los datos económicos, tanto el PMI de servicios ISM de junio como el informe JOLTS superaron las previsiones, lo que le restó pesimismo a los inversores. Concretamente, la revisión final del PMI de servicios de junio, si bien continuó mostrando una desaceleración, estuvo levemente por encima del dato preliminar (51,6), al resultar en 52,7. Esto permitió que el PMI compuesto resulte en 52,3 en junio (vs el dato preliminar de 51,2 y el registro de 53,6 en mayo).
Como el informe JOLTS también superó las previsiones, se retrasaron algunas llamadas de recesión, mostrando un mercado laboral insosteniblemente ajustado.
El índice del dólar DXY se mantuvo estable – por encima de 107 – el miércoles, sosteniéndose en un máximo de 20 años. La demanda del dólar también se vio respaldada por la inminente crisis energética en Europa y la agitación política en el Reino Unido.
El fortalecimiento del dólar también se reflejó contra las monedas emergentes, donde se destacó el real brasileño, que subió hasta BRL 5,43 (acumula una suba de 14% desde fines de mayo). La debilidad del real también refleja en la creciente inquietud respecto a los niveles de gasto del gobierno federal antes de las elecciones presidenciales, que se han revisado repetidamente al alza a medida que el gobierno liderado por Jair Bolsonaro continúa agregando subsidios, en un momento en que el ex presidente Lula da Silva mantiene el liderazgo en intenciones de voto.
Los futuros de los mercados norteamericanos operan al alza luego las minutas de la FED...
Los futuros de los mercados norteamericanos operan al alza luego de darse a conocer las minutas de la FED (ayer). La unanimidad respecto a una suba de tasas de entre 50 pb y 75 pb aportó una señal de calma a los mercados. Además, la entidad remarcó que la preocupación principal continúa siendo la inflación, y no una recesión.
De esta manera, el Nasdaq avanza 0,3%, seguido por el S&P 500 y el Dow Jones, ambos con subas de 0,2%. Por su parte, las tasas de Treasuries se mantienen casi sin variaciones en 2,94%.
Esto impacta también en los commodities, principalmente en el petróleo, que avanza un 1%, aunque aún se mantiene por debajo de los USD 100. Una visión más optimista del crecimiento económico haría avanzar al crudo, aunque aún se mantiene alejado del máximo de USD 122 – alcanzado en junio –. Por su parte, el oro también avanza, en este caso un 0,6%, luego de que la preocupación por la inflación afecte negativamente al dólar y beneficie al metal.
Entre los datos económicos, hoy se publicará el resultado de la balanza comercial de EE.UU de mayo, que se pronostica en un déficit de USD 84,9 MM. De esta forma, sería el segundo mes consecutivo a la baja para este índice, desde el máximo histórico de marzo. Un dato muy por debajo de las estimaciones podría ser señal de una mayor desaceleración de la actividad económica, por lo que los mercados estarán a la espera de este resultado.
Hoy, además, tendrá lugar una nueva reunión del Banco Central Europeo. Luego de que el euro alcance su valor más bajo frente al dólar desde 2002, la mira estará puesta en las declaraciones sobre la política monetaria que tomaría la entidad europea. Ante este escenario, los principales índices del continente operan al alza, promediando subas de 1%. Por su lado, lo mismo ocurre con los índices asiáticos, con Japón marcando el mayor avance del día.
Noticias locales: el país hoy.
En el segundo día tras la renuncia de Martín Guzmán, y con la bolsa de EE.UU nuevamente operativa, los activos locales mostraron un desempeño dispar. Los instrumentos de renta fija, y en particular los bonos soberanos, cayeron por segunda jornada consecutiva. Si bien la magnitud de la caída fue menor a la observada el lunes, alcanzó para que el riesgo país quede muy cerca de las 2.600 unidades (ayer avanzó +9,2% y cerró en 2.592 puntos).
Como viene siendo habitual, el flujo vendedor afectó a ambas curvas por igual, sin discriminación de legislación. Por otro lado, ayer se confirmó el pago de interés de los mismos, que se efectuará el próximo 9 de julio.
La curva que mostró un cambio de tendencia respecto a los cierres del día anterior fue la de pesos. Llos bonos CER, por ejemplo, tuvieron un avance de 2,3%, donde el tramo largo fue el que mejor se comportó (+2,5%, vs una performance +2,2% del corto). Cabe destacar que, dentro del tramo corto, el T2X3 rebotó un 5,6%, muy por encima de sus pares.
Con mucha menor intensidad, las letras que ajustan por CER también tuvieron una jornada positiva, ya que finalizaron el día 0,3% al alza. De a momentos, la curva presenta rendimientos positivos respecto a la inflación (a excepción de la LECER de julio, que ya cotiza como un bono tasa fija por conocerse el CER con el que vencerá).
Los bonos dollar linked tuvieron cierres dispares, dado que el T2V2 ajustó 1,3%, mientras que el TV23 apenas subió 0,5% y el TV24 avanzó 2%.
Vinculado al ajuste de estos instrumentos, el ritmo devaluatorio de ayer volvió a ser del 76% anualizado, llevando a que la devaluación semanal se ubique en 72%. Este resultado es esperable si consideramos que, nuevamente, y por tercera jornada consecutiva, el BCRA finaliza la jornada con un resultado negativo en el mercado cambiario. Ayer perdió unos USD 180 M, con menor ayuda del agro y con el contrapeso de las importaciones energéticas. En lo que va del mes, el balance arroja un saldo vendedor de casi USD 470 M. En consecuencia, las reservas brutas finalizaron con un saldo de USD 42.317 M.
Este ritmo de devaluación provocó que la curva de Rofex se tome un leve respiro en casi todos sus contratos, a excepción del de abril de 2023. En relación a los movimientos del lunes, los ajustes fueron muy leves, permitiendo que las tasas implícitas sigan en valores elevados (cercanas al 100%).
En cuanto a los tipos de cambio financieros, también tuvimos una jornada de retrocesos, ya que tanto el dólar MEP como el CCL cayeron 2,5%. Con dicho resultado diario, las cotizaciones cerraron en $265 para el MEP y $274 para el CCL, dejando la brecha en 110%.
Noticias globales: el mundo hoy.
Tras el feriado del lunes y con los temores de recesión en alza, los mercados se mostraron volátiles durante la jornada de ayer y terminaron con resultados dispares. El Dow índice Dow Jones cayó 0,42%, en tanto que el S&P 500 y el Nasdaq cerraron con subas de 0,16% y 1,75% respectivamente. Los inversores siguen con atención los datos económicos que se publicarán esta semana, especialmente el de empleo (viernes).
Ante este contexto, continuó el “flight to quality”, por lo que las tasas de los bonos del Tesoro continuaron en baja, con la UST10Y cerrando en 2,8%. Por el contrario, este contexto golpeó a los commodities, que tuvieron una jornada de fuerte pérdidas: el petróleo cayó 8% y perforó los USD 100 por primera vez desde abril, en tanto que el cobre retrocedió 5%. Los precios del oro cayeron más de un 2%, llegando a USD 1.764 por onza, el valor más bajo desde mediados de diciembre de 2021. Los commodities agrícolas no escaparon a la tendencia general y marcaron caídas en torno al 4%.
En cuanto a las monedas, el dólar DXY se fortaleció 1%, además de apreciarse contra los monedas emergentes, con el real Brasileño llegando a 5,4. Lo más destacado fue que la cotización del euro, en el marco de datos de actividad que marcan una importante desaceleración, inflación en alza y un BCE que muestra una política menos agresiva que la FED: alcanzó el nivel más bajo de los últimos 20 años.
Noticias locales: el país hoy.
En la primera jornada luego de la renuncia de Martín Guzmán, los activos locales fueron víctimas de un sell-off generalizado con su consecuente reacción en los tipos de cambio financieros. En renta fija, los bonos soberanos llegaron a registrar pérdidas de hasta 10% en dólares, aunque luego fueron recortando levemente. De todas maneras, el resultado final fue un retroceso promedio de 6,3% y cotizaciones muy cercanas a los USD 20.
En cuanto a los tipos de cambio financieros, el dólar MEP subió 9,9% y el CCL avanzó 11,5%, quedando las cotizaciones en $272,39 y $281,18 respectivamente.
El descontento y la incertidumbre se materializaron también en la curva de instrumentos CER, que cayeron 2,4%, donde nuevamente el tramo largo fue el más afectado (-4%). Las LECER, que suelen sortear el clima vendedor por el sostén del BCRA, registraron pérdidas de 0,2%.
Fuentes del mercado sostuvieron que la intervención del BCRA para contener la baja de estos bonos se ubicó entre los $200 MM y $300 MM, monto equivalente al 6% de la base monetaria.
Los que se beneficiaron con estos movimientos fueron los bonos dollar linked, que tuvieron un incremento del 1,5% producto de la suba de 2,2% del T2V2 y del TV23. Con este resultado, los rendimientos respecto de la devaluación quedaron en -12% para el T2V2, -2,3% para el TV23 y 8,5% para el TV24. Ayer el BCRA volvió a devaluar al 75% anualizado (ritmo similar al viernes, cuando devaluó al 77%).
Esto ocurrió en un contexto en el que la entidad monetaria vendió USD 95 M, acumulando en las dos primeras ruedas de julio ventas netas por USD 245 M, pese al refuerzo del cepo cambiario instrumentado la semana pasada. Pese a esta caída, las reservas internacionales subieron USD 9 M y cerraron en los USD 42.601 M.
El mercado de futuros también reflejó la necesidad de cobertura cambiaria, con avances de 3,6% promedio, siendo los contratos largos los que presentaron mayores subas (4,8%). En consecuencia, las tasas implícitas quedaron en el rango de 88 a 92% (sin contar julio ni agosto). A estos niveles de tasas, sería razonable que los contratos largos presenten un ajuste de precio, dado que, de producirse un salto devaluatorio, el efecto debería materializarse en los contratos cortos.
Desplome del Merval medido en dólares
En cuanto a las acciones, el índice Merval no esquivó el contexto de incertidumbre local, por lo que terminó retrocediendo tanto en moneda local (-0,9%) como en dólares (-11%), producto del desplome del CCL. De esta forma, el índice de acciones argentinas retrocedió hasta los USD 317,6, acumulando así una caída de 9,2% en el último mes y de 24,3% en lo que va del año.
Entre las compañías que componen el panel líder, solo cinco de ellas terminaron con resultados positivos, donde se destacaron BYMA (4,6%) y Sociedad comercial del Plata (3%). Ambas acumulan resultados positivos en lo que va del año, con BYMA avanzando un 26%, mientras que COME lo ascendió un 84,9%, siendo así la mayor ganadora del panel. Por el lado contrario, Banco Macro (-4%), Banco Supervielle (-4,1%) y Transener (-3,9%) fueron las mayores perdedoras del día.
Por su parte, dado el cierre de Wall Street, las compañías que cotizan como ADR se mantuvieron sin operaciones durante la jornada de ayer.
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La compañía de Elon Musk dio a conocer sus ventas del segundo trimestre del año, que resultaron en 254.695 unidades, un 27% por encima del mismo período del año anterior, pero un 1% por debajo de las expectativas.
El segundo trimestre del año estuvo marcado por el confinamiento en China, que disminuyó la producción en una de las principales fábricas de Tesla. Esto afectó fuertemente las ventas, que terminaron un 18% por debajo del 1Q22, decepcionando luego de que la compañía indique que esperaba un crecimiento del 50% en este rubro durante el 2022.
A esto se le suma la preocupación por la falta de semiconductores a lo largo del mercado, que encarece estos vehículos y dificulta alcanzar las metas establecidas. Esto se verá reflejado en la publicación del resultado trimestral del 20 de julio, donde se revelará cuánto se habrá alejado la compañía del crecimiento del 87% que marcó a lo largo del año 2021.