Noticias globales: el mundo hoy.
El BCE inició la jornada del jueves con una suba de la tasa de interés de 50 bp –sexta suba consecutiva– en línea con las expectativas del mercado. A Largarde no le tembló el pulso y llevó la tasa de interés a 3,5%, cumpliendo con lo que anticipó un mes atrás. Con esta decisión, el BCE priorizó el combate a la inflación por sobre los riesgos de contagio de la crisis bancaria, ya que entiende que los balances de los bancos están más sólidos que en 2008. Se esperan más subas de tasas de interés para la reunión de mayo próximo, aunque no se adelantó de qué magnitud.
A la decisión del BCE, se sumó la noticia de que JP Morgan, Morgan Stanley y otros bancos tenían intenciones de inyectar capital en el First Republic Bank (por USD 300.000 M) para evitar un contagio mayor al resto del sistema financiero. Ante este contexto, los mercados cerraron al alza con el Nasdaq marcando una suba de 2,5%, seguido por el S&P 500 y el Dow Jones que subieron 1,8% y 1,2%, respectivamente
A solo 5 días del 22-M, el mercado parece haber fijado sus expectativas de suba de tasas de interés de la Fed. Concretamente, le asignan una probabilidad de 90% a una suba de 25 pb para la reunión del miércoles próximo. Los cambios en las expectativas fueron muy fuertes en los últimos días, hace solo una semana esa probabilidad era de apenas un 31,7%.
Respecto al mercado de renta fija, tras la decisión del BCE y al alivio en el sector bancario de EE.UU., se registraron subas en la curva de rendimientos. La tasa a dos años subió 26 pb cerrando en 4,16%, mientras que la tasa a 10 años avanzó 10 pb y cerró en 3,58%. De esta manera el spread bajó a 58 pb. El 7 de marzo pasado, previo a la presentación de Powell en el Congreso, ese spread era de 110 pb.
Ante este panorama, el dólar se mantuvo estable frente al yen japonés y se depreció contra el euro (0,4%). El DXY, valor del dólar estadounidense en relación con una canasta de monedas, bajó 0,2% (104,2 puntos). En tanto, los commodities tuvieron cierres positivos: el petróleo WTI avanzó 1%, el oro subió un 0,6% y la soja en Chicago cerró con un incremento de 0,1% .
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Tras el dato de inflación de 6,6% m/m de febrero, hoy se reunirá el directorio del BCRA y se estima que subiría en 500 pb la tasa de interés de referencia. Con esta actualización la TNA de las Leliqs a 28 días pasaría de 75% a 80% (TEA de 117,3%). En caso contrario, la tasa de interés de las Leliqs a 28 días (TEA 107,35%) quedaría en terreno negativo en términos reales (ex ante). Este punto es muy cuestionado en el acuerdo con el FMI ya que el organismo internacional promueve una tasa de interés real positiva, acelerar el crawling peg y profundizar el ajuste fiscal.
En el mercado cambiario, en una jornada en la que el agro liquidó USD 80 M, el BCRA continuó mostrando resultados negativos al vender USD 87 M, acumulando en lo que va del mes ventas netas por USD 643 M. En el acumulado de 2023, el BCRA realizó ventas netas por USD 1.725 M. El stock de reservas internacionales cayó USD 366 M, por pagos a organismos multilaterales, hasta USD 37.776 M.
En cuanto a la política cambiaria, el dólar oficial aceleró su ritmo de devaluación mensualizado al 5,8%. De mantener el ritmo del crawling peg de los últimos 5 días hasta fin de mes, marzo cerrará con una suba promedio de 5,7% m/m, 0,1% por encima a lo esperado en el REM.
En una jornada atravesada por la incertidumbre global y el contagio de la crisis bancaria en Europa, sumada a los malos datos de inflación de febrero, los dólares financieros subieron sus cotizaciones implícitas. El MEP subió 1,5% y acumula un alza casi 17% en lo que va de 2023 en tanto que el CCL avanzó un 1,4%, acumulando un incremento de 15,4% en el año. De esta forma, las brechas con el dólar oficial subieron a 89 % y 96%, respectivamente.
Los bonos soberanos sufrieron fuertes caídas después del repunte de la jornada del martes. Los bonares cayeron entre 1% y 3,4%. Las principales caídas fueron AL35 (-3,4%), AL41 (-2%),y Al30 (-1,7%). Y los bonos globales reflejaron caídas entre 1,8% y 3,2% y el riesgo país cerró en 2.397 pb. (4,5%).
En las curvas soberanas en pesos, los bonos CER cedieron un 1,1% en tanto que las Lecer se mantuvieron estables. En la curva de tasa fija, los Botes cayeron un 0,2% y las Ledes un 0,2% promedio. Finalmente, en promedio, los duales subieron un 0,2% y los DLK un 0,4%.
Las acciones volvieron a tener una jornada negativa. El índice Merval cayó 4,8% medido en moneda local y un 6,2% en USD CCL, cerrando en USD 528. En lo que va de marzo, acumula una caída de 15,2% en USD CCL. En la jornada del miércoles, todas las acciones del índice Merval operaron a la baja: Edenor -9,1%, ALUA y BBAR -7,5% y Supervielle -6,7% fueron las principales caídas. en tanto que CEPU -1,2% y TXAR -4,1% registraron las menores caídas.
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Volvieron el miedo y la incertidumbre a los mercados. El repunte de los principales índices bursátiles del martes duró muy poco. La jornada de ayer se inició con el derrumbe en la cotización del banco Credit Suisse, tras conocerse que su principal accionista se negaba a ampliar su capital en la entidad por cuestiones regulatorias. La acción del banco suizo llegó a caer casi 27% y finalmente cerró con una caída de 13%.
Con ese marco, los bancos y las bolsas europeas sufrieron un efecto contagio y se avivaron los temores sobre el riesgo sistémico, en tanto que la cotización de bancos regionales de EE.UU. cayó 1,6%. Sobre el cierre de la jornada hubo un alivio en las cotizaciones después que el Banco Central de Suiza afirmó que asistirá con liquidez al banco Credit Suisse si así fuera necesario.
Bajo este escenario de elevada volatilidad, los resultados en la renta variable fueron dispares: el Nasdaq avanzó levemente 0,5%, mientras que el Dow Jones retrocedió un 0,9% y el S&P500 cerró la jornada con una caída de 0,7%.
Con la crisis bancaria impactando directamente en Europa, el BCE (Banco Central Europeo) tiene que reunirse hoy para decidir la suba en la tasa de interés de referencia. La propia Christine Lagarde anticipaba hace un mes que se debía subir en 50 pb la tasa de interés hasta 3,5%, la más alta de los últimos 14 años.
En concreto, la Fed y el BCE están entre la espada y la pared y sufren similares presiones para moderar su política de tasa de interés. Ambos tienen un objetivo dual: tratar de controlar la inflación y al mismo tiempo asegurar la liquidez del sistema financiero y evitar una crisis sistémica.
El mal humor del mercado por los problemas en el sector bancario y el derrumbe en la cotización del Credit Suisse opacaron la buena noticia que aportaron la caída en el índice de precios al productor (IPP) y de las ventas minoristas, que dan cierto margen a la Fed para hacer una política de tasas de interés menos agresiva.Concretamente, el índice de precios al productor (IPP) marcó una contracción de 0,1% m/m durante febrero, por debajo de las estimaciones del mercado que pronosticaban un suba de 0,3% m/m y marcando una fuerte caída en relación al 0,3% m/m de enero. De esta manera, el IPP interanual se ubicó en 4,6%, menor registro desde abril de 2021. En igual sentido, el IPP Core registró una suba de 0,1% m/m y 5,5% i.a. En tanto, las ventas minoristas cayeron 0,4% m/m, por debajo de las estimaciones -0,3% m/m y muy por debajo del crecimiento de enero 3,2% m/m.
Respecto al mercado de renta fija, con el derrumbe del Credit Suisse y el aumento de la incertidumbre global, se registraron bajas en la curva de rendimientos. La tasa a 2 años bajó 34 pb y rompió el piso de 4% cerrando en 3,89%, mientras que la tasa a 10 años retrocedió 22 pb y cerró en 3,46%.
Ante este panorama, el dólar se depreció frente al yen japonés (-1%) y se apreció fuertemente contra el euro (1,4%). El DXY, valor del dólar estadounidense en relación con una canasta de monedas, avanzó un 1% (104,6 puntos). En tanto, los commodities tuvieron cierres mixtos: el petróleo WTI se derrumbó un 5,2%, el oro subió un 1% y la soja en Chicago cerró con una caída de 1,4% .
Boom de empleo. El mercado laboral se mantiene pujante. Tras los 510 mil nuevos puestos de trabajo no agrícolas creados en enero, en febrero se crearon otros 311 mil. Nuevamente superando ampliamente las expectativas del mercado de poco más de 200 mil. Con este resultado, en los primeros dos meses del año la creación de empleo no agrícola promedió 408 mil puestos de trabajo por mes, muy por encima de los 284 mil mensuales que se habían generado en el último trimestre del año pasado. La aceleración en la creación de empleos se explica por la dinámica del sector privado en general y el de servicios en particular: en los últimos dos meses crearon 290 mil puestos por mes, 40% más de lo que habían creado en el trimestre anterior. Si bien el empleo agrícola en febrero se redujo en 134 mil personas, en los dos primeros meses tuvo una creación neta de empleos de 128 mil por mes, revirtiendo la caída de 153 mil mensuales del 4Q22. Así las cosas, con la aceleración conjunta del empleo no agrícola y agrícola, en lo que va del mes el empleo total promedió 536 mil nuevos puestos por mes contra 131 mil del último trimestre del año pasado.
Más gente quiere trabajar. La aceleración en la creación de empleos no fue suficiente para compensar el aumento de la población económicamente activa (PEA) que llegó a 62,5% (643 mil personas por mes). Recordemos que la tasa de participación laboral –la relación entre la cantidad de trabajadores respecto a la población en condiciones de trabajar– tiene una tendencia declinante de largo plazo, pero con la pandemia tuvo una caída mucho más pronunciada –de 63.2% a 60.2%–. Si bien se fue recuperando desde el mínimo, aún tiene espacio por recorrer –más de 2 millones de personas en caso que vuelva al nivel pre pandemia–. Con este resultado, la tasa de desocupación subió de 3,4% a 3,6% y aún se mantiene en niveles históricamente bajos. A esto se sumó que los salarios operaron estables: el salario por hora subió 0,2% m/m y 4,7% i.a. Este contexto le pone menor presión a la inflación, al menos en el corto plazo.
La inflación se mantiene elevada. La inflación vuelve a estar en el centro de la escena y le baja el tono al proceso de desinflación que venía destacando el mercado y la propia Fed en sus declaraciones de fin de año y principios de enero. Enero avisó con un alza de 0,52% m/m en la general y en febrero marcó 0,37% m/m acumulando en los últimos doce meses un incremento del 6,0%. Peor aún fue la performance del IPC core que marcó una suba de 0,45% m/m, la más alta desde septiembre por lo que la variación anual se mantuvo en 5,5%. La resistencia del IPC Core se debe a la dinámica del precio de los servicios que subieron 7,3% i.a. mientras que la de los bienes lo hace al 1,0% i.a. Las primeras estimaciones de marzo apuntan a una inflación similar a la de febrero. Si bien el consenso de mercado destaca que la inflación anual se viene moderando, creemos que el proceso hasta llegar al nivel objetivo será lento en un escenario de crecimiento moderado o de soft-landing.
No landing… por ahora. Además de la mejora en el mercado laboral, también se registraron avances en la producción manufacturera y de servicios, al tiempo que los indicadores de confianza del consumidor continuaron mejorando. Con todo esto, las perspectivas de crecimiento para el 1Q23 –de acuerdo al nowcast de Atlanta– apuntan a un aumento del PBI de 2,6% t/t anualizado –igual al del 4Q 22– y quedaría 2,0% por encima al de un año atrás. El mayor aporte viene del consumo privado, que marcaría un alza de 4,4% t/t, seguido por la inversión fija, que lo haría al 1,0% t/t. Así las cosas, a pesar del alza de tasas de interés del último año, la actividad sigue creciendo y el mercado laboral en alza con tasa de desempleo en mínimos históricos. En la medida en la que el mercado laboral no disminuya su ritmo, la masa salarial seguirá en alza limitando la moderación del consumo, todo lo cual hará más difícil bajar la inflación.
¿Déjà vu de 2008? La suba de tasas y el deterioro que tuvo el mercado en 2022, con fuerte caída de bonos y acciones, especialmente de las tecnológicas, comenzó a mostrar su impacto en la economía real con la caída de Silicon Valley Bank (SVB). El SVB era una entidad financiera que estaba entre las 20 principales de EE.UU. y se caracterizada por operar principalmente compañías start-ups –es decir firmas de alto riesgo y altas necesidades financieras–. Durante el período de tasas ultra bajas, este tipo de compañías captaban mucho financiamiento que luego lo depositaban en el SVB quien a su vez, invertía estos instrumentos en bonos del Tesoro y en cédulas hipotecaria –MBS–. Con la fuerte suba de tasas que hizo al Fed en el último año y el escenario adverso, el financiamiento de estas empresas quedó limitado y comenzaron a aumentar sus necesidades de liquidez al tiempo que las atractivas tasas de los bonos de corto plazo llevaron a disminuir el volumen de depósitos, lo que terminó de impactar en la liquidez de la entidad. Dado que gran parte de las tenencias del banco se encontraban en bonos del Tesoro que había adquirido en 2021 tuvieron que venderlos para aumentar la liquidez y asumir la pérdida dada la baja que tuvieron esos bonos con el alza de las tasas de interés. El miedo escaló y el retiro de depósitos se aceleró (los clientes de SCB retiraron USD 42.000 M en un solo día) y la empresa colapsó casi un 60% en sólo una jornada. Esto golpeó a las acciones de todo el sector bancario, especialmente al índice de acciones de bancos regionales que entre el 8 y el 14 de marzo (último dato disponible) cayó 20%, mientras que el XLF, que agrupa a las empresas de todo el sistema financiero, incluido los bancos de inversión y compañías de seguro, tuvo una caída más moderada del 8%.
Whatever it takes. Sabido el impacto que tiene la caída de un banco sobre todo el mercado, luego de no alcanzar la solvencia suficiente, el SVB fue absorbido por el regulador financiero de California. La medida fue tomada con el objetivo también de evitar las corridas y el efecto contagio hacia otras entidades, llevando a SVB a oficializar su cierre registrando la segunda mayor quiebra bancaria desde la Gran Recesión luego de Washington Mutual en 2008 (LB era un banco de inversión sin depósitos). A pesar de que los grandes bancos no tienen clientes con tantas necesidades de financiación, el efecto negativo podría venir del contagio dado que estas entidades también mantienen en sus portfolios tenencias de bonos del Tesoro. Por el momento, tanto el Tesoro como la Fed aseguraron liquidez al sistema –aprobaron un paquete de fondeo adicional por USD 25.000 M– de manera de proteger a los depositantes y a los accionistas. El objetivo de la Fed y del propio Biden es proteger a la economía americana y fortalecer la confianza en el sistema financiero. El sistema financiero está mucho más sólido que en la crisis de 2008 y en las últimas dos jornadas se estabilizaron las acciones bancarias favorecidas por los bancos grandes que captaron la fuga de depósitos del resto del sistema. Sin embargo, dada la interconexión del sistema financiero, la crisis puede tener nuevos capítulos, por lo que recomendamos mantener la prudencia. Al mismo tiempo, probablemente los bancos estén más restrictivos a la hora de prestar, lo cual limitará la capacidad de crecimiento de una economía altamente bancarizada.
Volatilidad y flight to quality. En el último mes, el mercado americano padeció de incertidumbre. En primer lugar fue impulsada por la expectativa de un ajuste monetario más agresivo al que pensaban a principio de año y luego por el flight to quality –o vuelo a la calidad– que generó la corrida bancaria contra el SVB. El primer efecto fue mayor presión sobre los rendimientos de los bonos del Tesoro americano que alcanzaron los niveles más altos desde 2007 (la tasa a 3 meses llegó a 5,25% mientras que las tasas de los bonos a 2 y 10 años subieron hasta 5,07% y 3,92%, respectivamente) y con el spread entre tasas cortas y largas más amplio de la década. El segundo efecto tuvo el impacto inverso: los temores a una crisis de mayor magnitud disparó la demanda por activos seguros –los bonos del Tesoro subieron 2,1% en tres ruedas- y con ello los rendimientos quebraron la tendencia alcista y retrocedieron a los niveles más bajos del año (la de 3 meses cayó hasta 4,49%, la de 2 años a 3,98% y la de 10 años a 3,69%). Ante la elevada volatilidad e incertidumbre, el mercado está evaluando los efectos entre una política más restrictiva para bajar la inflación o una política más laxa para limitar el riesgo sistémico. En este contexto, los bonos del Tesoro y los bonos corporativos de alta calidad fueron los ganadores del último mes (entre el 14 de marzo y el 10 de febrero) al marcar un alza de 1,6% y 1,1%, respectivamente, en tanto que los de alto rendimiento y emergentes tuvieron una leve caída. Por el lado de las acciones, el S&P cayó 4% arrastrado por la mala performance de los sectores cíclicos. Si bien tuvo bajas generalizadas entre los sectores, este resultado estuvo impulsado por las acciones del sistema financiero que cayeron 12% mientras que las acciones tecnológicas tuvieron un comportamiento mucho más estable. Vale destacar que también influyó en la mala performance del mes, la caída de 9% en las acciones del sector energético, que estuvo asociado a la baja del precio del petróleo producto de los temores de recesión y de los mayores inventarios.
Esperando el 22 M. La combinación de una economía con signos de recalentamiento con riesgos de liquidez en el sistema financiero, hacen más desafiante la decisión que tome la Fed en cuanto a la suba de tasas de interés. Recordemos que la última reunión había aminorado el ritmo de suba a 25 pb luego de una año de fuerte subas y el mercado venía previendo un ajuste de otros 25 pb, pero en la último discurso de Powell en el Congreso reconoció que, ante la resistencia a la baja de la inflación y la tensión en el mercado laboral, el nivel final de las tasas de interés probablemente sea más alto de lo esperado. Sin duda que el evento de SVB le agrega incertidumbre dado que un ajuste más agresivo podría traer mayores complicaciones al sistema financiero y temores sobre el riesgo sistémico. Por el momento, creemos que la Fed priorizaría la lucha contra la inflación y que subiría la tasa en 25 pb. Volver a acelerar la suba iría en contra de la credibilidad sobre el diagnóstico de la entidad, ya que en los últimos dos meses no tuvo un evento extraordinario que justifique un cambio de escenario.
Estrategia:
Con lo expuesto, nuestro escenario base continúa siendo de soft landing para la economía americana aunque –tras el muy buen primer trimestre– esperamos que el crecimiento desacelera sensiblemente en lo que resta del año. A diferencia del consenso de mercado, creemos que la inflación va a ser más alta por lo que la política monetaria seguirá siendo restrictiva. La situación del sistema bancario es un foco de atención, aunque en el corto plazo no esperamos una crisis sistémica dada la rápida respuesta del gobierno para mantener la liquidez y solvencia de los bancos. Para el corto plazo, nuestra posición táctica es mantenerse sobreponderado en bonos de alta calidad y de corta duración. En tanto que para la renta variable, en el corto plazo reducimos la exposición en los sectores cíclicos dados los temores de menor nivel de actividad. Para un horizonte de inversión de mayor plazo, mantenemos nuestra exposición a los sectores defensivos y bonos Investment Grade, dado que el spread con las tasas de bonos del Tesoro tenderá a reducirse. En base al escenario de altas tasas, con menor crecimiento económico y con inflación en baja, no modificamos la composición de nuestra cartera global dejando la participación de la renta fija en 65% y de 35% en acciones. Creemos que es la mejor combinación en relación riesgo retorno. Con los riesgos de recesión la volatilidad se mantendrá elevada, ante lo cual elegimos mantener un sesgo conservador.
*Los datos utilizados en el presente informe tienen fecha de cierre 14 de marzo de 2023.
Noticias locales: el país hoy.
La jornada de ayer estuvo marcada por la publicación del IPC de febrero. De acuerdo al INDEC, el IPC Nacional tuvo una variación de 6,6% m/m, por encima de las expectativas privadas de 6,1% m/m y acelerando respecto al 6% que había registrado en enero. En los últimos dos meses, la inflación promedió un alza de 6,3% m/m (108,8% anualizado). Con esta performance, la inflación interanual avanzó al 102,5% –la cifra interanual más alta desde septiembre de 1991– y la acumulada en el año a 13,1%.
Peor aún fue la performance del IPC Core que marcó un alza récord de 7,7% m/m –vs. 5,4% en enero– y acumuló un incremento de 100,4% respecto a febrero del año pasado. Por su parte, el IPC de regulados subió 5,1% m/m –vs. 7,1% m/m en enero– y 97,3% i.a. en tanto que los precios estacionales tuvieron un incremento de 3,3% m/m y 120,8% i.a.
De cara a marzo, los datos preliminares de alta frecuencia y proyecciones de consultoras privadas marcan que la inflación mensual se ubicaría en torno al 7% m/m.
Ante la aceleración de la inflación, es muy probable que el BCRA disponga una nueva suba de tasas el próximo jueves con un piso de suba de 500 pbs. Con esta actualización la TNA de las Leliqs a 28 días pasaría de 75% a 80% (TEA de 116,9%).
En el mercado cambiario, en una jornada en la que el agro liquidó USD 45 M, el BCRA continuó mostrando resultados negativos al vender USD 145 M, acumulando en lo que va del mes ventas netas por USD 556 M. Por otro lado, el stock de reservas internacionales cayó en USD 178 M hasta USD 38.142 M.
En cuanto a la política cambiaria, el dólar oficial desaceleró su ritmo de devaluación mensualizado al 5,5%. De mantener el ritmo del crawling peg de los últimos 5 días hasta fin de mes, marzo cerrará con una suba promedio de 5,6% m/m, en línea a lo esperado en el REM.
Pese a los malos datos de inflación, los dólares financieros se mantuvieron estables. El MEP bajó 0,5% y el CCL disminuyó un 1%, llevando sus respectivas brechas a 86,9%, y 93,7%.
Los bonos soberanos repuntaron. Los bonares subieron entre 0,2% y 2,8%. Las principales subas fueron AL29 (+2,8%), AL35 (+2,4%) y Al30 (2,1%). Los bonos globales reflejaron subas de entre 0,1% y 1,7%, a excepción de GD41 (-4,5%), y el riesgo país cerró en 2.293 pb (-1,3%).
En las curvas soberanas en pesos, los bonos CER cedieron un 0,5% en tanto que las Lecer ganaron entre 0,6% y 3,5%. En la curva de tasa fija, los Botes cayeron un 0,1% y las Ledes un 0,2% promedio. Finalmente, en promedio los duales subieron un 0,7% y los DLK un 1%.
Las acciones volvieron a tener una jornada negativa. El índice Merval cayó 2,1% medido en moneda local y un 1,1% en USD CCL, cerrando en USD 563. Mirgor +4,4%, TRAN +3,6% y Loma +3,4% fueron las principales subas. En tanto que Come -0,4%, Superville -0,2% y Valo 0,1% fueron las principales caídas.
Noticias globales: el mundo hoy.
El IPC de EE.UU. correspondiente a febrero resultó en un alza de 0,4% m/m, en línea con las expectativas del mercado, lo que concluyó en una tasa de inflación de 6% i.a., y es el registro más bajo desde septiembre de 2021. Sin embargo, la preocupación en la dinámica inflacionaria se manifiesta con el IPC Core que resultó en 0,5% m/m, por encima de las expectativas 0,4% m/m y la interanual alcanzó el 5,5%.
Sin dudas, el principal desafío que tiene la Fed es que los precios de los servicios muestren una desinflación significativa para que finalmente se pueda domar a la inflación. En febrero, los precios de los servicios subieron 0,6% m/m, por encima del 0,5% m/m reportado en enero. Esto le agrega presión a la política de tasas de la Fed, aún en un contexto de incertidumbre generada por la quiebra de bancos regionales en EE.UU. Dentro de este rubro, vivienda avanzó un 0,8% m/m (0,1 % arriba del registro de enero) y acumula un incremento 8,1% i.a., en tanto que los precios del transporte subieron 1,1% m/m y acumulan un incremento de 14,6% en los últimos 12 meses.
Tras el dato de inflación, las expectativas de suba de tasas para la próxima reunión de la FED del 22 de marzo asignan una probabilidad de 20% a que la Fed mantenga sin cambios la tasa de interés de referencia y un 80% espera un avance de 25 pb.
Si bien los datos de inflación estuvieron alineados con las expectativas del mercado, igualmente persiste cierto riesgo de pausa en el proceso de desinflación. Pese a esto último, el mercado cerró con ganancias en la jornada de ayer, ya que primó la expectativa de moderación en la política de tasas de la Fed –tras la crisis del sector bancario estadounidense–. El Dow Jones cerró con un incremento de 0,4%, el S&P 500 tuvo un alza de 1,7% y el Nasdaq subió un 2,1%. Las acciones de META subieron un 7% y las de ADM 6,6%.
El ETF KRE, que replica el comportamiento de los bancos regionales estadounidenses, subió 2% en la jornada del martes, después de hundirse un 12,3% ante las noticias de quiebras de bancos regionales el lunes. Las acciones de los grandes bancos regionales que se habían hundido el lunes, tuvieron un repunte muy fuerte el martes: KeyCorp cerró con una suba del 7%, Comerica Inc subió casi un 4 %, mientras que PacWest Bancorp se disparó casi un 34 % y First Republic Bank subió un 27%.
Respecto al mercado de renta fija, tras el dato de inflación de febrero, volvieron a registrarse subas en la curva de rendimientos. La tasa a dos años avanzó 23 pb hasta 4,24% mientras que la tasa a 10 años alcanzó 3,69%. De esta manera el spread entre ambas alcanzó los 75 pb, profundizando la inversión de la curva y mostrando la preocupación que marca el mercado respecto a la inflación que afectará en los próximos años.
Ante este panorama, el dólar se apreció frente al yen japonés (0,8%) y se debilitó marginalmente contra el euro (0,1%). El DXY, valor del dólar estadounidense en relación con una canasta de otras monedas, se mantuvo neutral en torno a 103,6 puntos. En tanto, los commodities cayeron: el petróleo WTI sufrió una fuerte caída de 4,8%, mientras que el oro bajó un 0,5%. En sentido inverso, la soja en Chicago cerró la jornada con una suba de 0,3%.
Informe semanal del mercado local: lo que pasó y lo que viene.
Se dispara la Inflación. El IPC Nacional tuvo una aceleración preocupante pero esperada: marcó un incremento de 6,6% m/m en febrero y el alza interanual llegó a 102,5%, superando los tres dígitos por primera vez desde octubre de 1991. Los alimentos tuvieron un alza mensual de 9,8%, empujados por el aumento de +22,1% en la carne que aportó 2 pp directos a la inflación mensual. Así, la inflación núcleo marcó un alza 7,7%, los regulados subieron 5,1% y los precios estacionales aumentaron 3,3%. Por los ajustes de precios regulados y la inercia inflacionaria, esperamos para marzo un dato incluso más cercano al 7,0%.
Mal resultado en el canje. El Tesoro logró una baja adhesión: tan solo el 57%, canjeando $4,34 billones de los $7,48 billones totales (debajo del 65% esperado). Creemos que, dentro del universo de los privados la adhesión fue como máximo de 30%. Los bancos privados adhirieron en línea con lo esperado y utilizaron el put del BCRA para cubrir posiciones por el 23% de la totalidad de los nuevos bonos emitidos. Con esto, los vencimientos a valores técnicos para los próximos cuatro meses son de $533 mil millones en marzo, $1.018 mil millones en abril, $797 mil millones en mayo y $793 mil millones en junio.
Siguen cayendo las reservas. El agro aumentó sus liquidaciones a un promedio de USD 57 millones en la última semana, bastante por encima de los USD 38 millones promedio que lleva en el año. Sin embargo, esto no alcanzó para detener las ventas del BCRA, que fueron de USD 421 millones en la semana. Con esto, continuó el drenaje de reservas internacionales netas que quedaron por debajo de los USD 3.000 M.
FMI aceptó recalibrar la meta de RRII. El Fondo Monetario Internacional y la Argentina alcanzaron un entendimiento a nivel técnico para la cuarta revisión del Acuerdo. El desembolso de los USD 5.300M de la entidad queda sujeto a la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI, que se reuniría en las próximas semanas. Como ya había sido anunciado, la meta de reservas para 2023 fue recalibrada. Aunque todavía no se confirmó el monto, según algunos medios, representaría una reducción de USD 3.500 millones de dólares para la meta de marzo, que quedaría en USD 4.300 millones. Además, el Gobierno se comprometió a no seguir interviniendo en el mercado de los dólares financieros (vía venta de reservas ni bonos soberanos) y a tomar medidas “tempranas y decididas” para compensar el costo fiscal de la moratoria para jubilaciones.
Se despierta la brecha. El BCRA sigue reduciendo el ritmo de devaluación del tipo de cambio: fue de 5,4% mensualizado en la semana y de 5,5% m/m en lo que va de marzo. Por su parte, los dólares financieros tuvieron importantes subas semanales: 5,4% para el CCL y 3,6% para el MEP. Esto dejó las respectivas brechas en 97% y 91%.
Sigue el sell-off de soberanos. Los bonos soberanos en moneda extranjera cayeron otro 7,4% en la semana. Así, ya acumulan una pérdida de 2,1% en el año. Con las paridades una vez más en niveles de 27,5% y el riesgo país en 2.306 pbs, creemos que ofrecen un muy interesante punto de entrada. Es el caso del AL30, que cotiza un 16% por debajo del GD30, y en el GD35, que tiene la paridad más baja de todos los globales. Por otro lado, cayeron nuestros índices de bonos subsoberanos (1,7%) y corporativos (0,9%), un golpe más que aceptable dado el mal contexto global y local.
Dura semana para el carry trade. La mayoría de las curvas mostraron alzas en pesos pero ninguna llegó a alcanzar el alza de 3,6% del dólar MEP. Los bonos CER cayeron -0,8% y las Lecer subieron un 1,6%. En la curva de tasa fija, los Botes subieron en 0,7% y las Ledes en 1,8%. Finalmente, los bonos DLK subieron 1,2% y los duales un 1,9%.
Caen las acciones. En la última semana, el índice Merval sufrió un fuerte golpe y cayó 10,6% en moneda local y 14,6% en dólares CCL Galicia. Las mayores caídas vinieron de la mano de TGN (-24,1%), Transener (-20,4%) y Ternium Argentina (-14,8%). En lo que va de 2023, el Merval acumula un alza de 9,1% en moneda local y una caída de 6,8% en dólares.
Lo que viene
Además del seguimiento de las intervenciones del BCRA en el mercado de cambios, que en dos semanas de marzo acumula ventas por más de USD 500 M, la agenda de la semana estará marcada por la decisión del BCRA en cuanto al ajuste de tasas de interés que quedaron muy rezagadas respecto a la inflación –recordemos que el FMI exige tasas de interés reales positivas, es decir que le ganen a la inflación–. El lunes 20 de marzo se publicará el resultado fiscal de febrero en el que, con el mal antecedente de enero en el que el déficit aumentó notablemente, será importante destacar la caída de los ingresos y la evolución del gasto.
Noticias locales: el país hoy.
El Fondo Monetario Internacional aprobó la cuarta revisión del acuerdo con Argentina y desembolsará USD 5.300 M en los próximos días (4.000 M de DEGs). En el comunicado el FMI confirmó que Argentina solicitó una modificación del objetivo de acumulación de reservas internacionales netas para 2023 en tanto que se mantendrán sin modificaciones las metas fiscales (1,9% PBI de déficit primario) y monetarias (0,6% PBI de adelantos transitorios y transferencia de utilidades).
En el Gobierno esperan una reducción de USD 2.000 M en la meta de acumulación de reservas para 2023 por el “impacto de la sequía severa”. El texto del comunicado hace explícito que el Gobierno no podrá seguir interviniendo en el mercado de los dólares financieros (vía venta de reservas ni bonos soberanos).
En la primera jornada de la semana, el mercado cambiario continuó mostrando resultados negativos. Pese a que el agro liquidó más de USD 80 M, la cifra más alta desde el 6 de febrero, el BCRA vendió USD 87 M, acumulando en lo que va de marzo ventas netas por USD 411 M y de USD 1.494 M en el acumulado de 2023. Por otro lado, el stock de reservas internacionales subió en USD 121 M hasta USD 38.320 M.
En cuanto a la política cambiaria, el dólar oficial desaceleró su ritmo de devaluación mensualizado al 5,7%. De mantener el ritmo del crawling peg de los últimos 5 días hasta fin de mes, marzo cerrará con una suba promedio de 5,7% m/m, 0,1% por encima de lo que espera el REM.
Pese a un contexto de elevada incertidumbre global, los dólares financieros se mantuvieron estables. El MEP bajó 0,3% y el CCL subió solo un 0,5%, por lo que la brecha entre el MEP y el oficial cerró en 88% y la del CCL en 95,9%.
Sigue el sell-off de soberanos. Por el mal contexto global, los bonos soberanos siguen cayendo. Los bonares cayeron entre -1,7% y -0,3% con paridades de 25,9%. Las principales caídas fueron AL30 (-0,4%), AL29 (-0,8%) y AL41 (-1,7%). Los bonos globales reflejaron caídas de hasta de 7% y el riesgo país cerró en 2.323 pbs. (+5,3% ).
En las curvas soberanas en pesos, los bonos CER subieron un 1,7%, en tanto que las Lecer ganaron un 0,1%. En la curva de tasa fija, los Botes subieron un 0,2% y las Ledes un 0,2% promedio. Finalmente, los duales subieron un 0,7% y los DLK un 0,1% (en promedio).
El Merval continuó en caída. En la rueda de ayer bajó 4,7% en moneda local y 5,2% medido en dólares CCL, cerrando en USD 570. Loma +0,4% fue la única acción del Merval en terreno positivo, seguida por las siguientes acciones con caídas marginales: TXAR -0,2% , ALUA -0,8% y BMA -1,2%. En tanto que TGNO -4,9%, TRAN -4,7% e YPF -4,5% fueron las principales caídas.
En el día de hoy, el INDEC publicará el IPC de febrero, que tendría un piso de 6,0%. Según estimaciones privadas, rondaría el 6,5% y quedaría en términos interanuales por encima de los tres dígitos.
Noticias globales: el mundo hoy.
La volatilidad se apoderó de los índices bursátiles de EE.UU. Pese a la rápida respuesta de la Fed y del Tesoro proveyendo líneas de liquidez, el cierre de Silicon Valley Bank (SVB) y Signature Bank alimentó la expectativa de que la crisis bancaria obligue a la Fed a una moderación en la suba de tasas de interés de referencia del próximo 22 de marzo.
La gravedad de los eventos en el sector bancario es tal que el propio presidente de EE.UU., Joe Biden, se refirió a la crisis bancaria del fin de semana. Afirmó que el sistema bancario "es seguro" y los depósitos estarán disponibles "cuando los necesiten".
La jornada bursátil en Wall Street se inició con ventas agresivas y caídas muy importantes, especialmente en papeles del sector bancario. Luego se transformó en un repunte y volvió al terreno negativo en el cierre. El Dow Jones cayó 0,3% y el S&P 500 terminó perdiendo un 0,15%. A contramano, el índice Nasdaq subió un 0,5%. El ETF KRE que replica el comportamiento de los bancos regionales estadounidenses, cayó un 12,3% en la jornada del lunes.
Ante la mayor incertidumbre, los bonos del Tesoro volvieron a ser el refugio natural de los inversores, por lo que los rendimientos continuaron en baja: la UST10Y cayó 16 puntos básicos hasta 3,54% y la UST2Y bajó 60 puntos básicos hasta 3,99%.
Con este marco de fondo, las expectativas de subas de tasas de 50 pb se diluyeron entre el viernes y el lunes. Concretamente, mientras que una semana atrás la expectativa de un ajuste de 50 pb tenía una probabilidad de 70% y la suba de 25 pb de 30%, ayer la probabilidad de una suba de 50 bp se fue a cero, en tanto que la suba de 25 pb subió a 75% y un 25% esperaba que la tasa de interés se mantenga sin cambios.
Goldman Sachs fue el primer banco que descartó un aumento de tasa para el próximo 22 de marzo. Otros bancos internacionales creen que las perspectivas económicas aún exigen más medidas para ayudar a que las presiones inflacionarias vuelvan al objetivo del 2% anual de la Fed.
La Fed está ante un escenario complejo: debe ir bajando la tasa de inflación sin descuidar la salud del sistema financiero y el riesgo sistémico. Deberá mantener la firmeza en la política monetaria para bajar la inflación y evitar que se replique un nuevo “Silicon Valley Bank” que obligue a una mayor inyección de recursos para evitar un agravamiento de la crisis.
Hoy se publica el IPC de febrero y la expectativa del mercado apunta a un alza de 0,4% m/m y 6% i.a. Para el IPC core se espera una suba de 0,4% m/m en sintonía con el dato previo (0,4% m/m en enero).
La semana pasada, la curva de precios operó con ligeras subas a lo largo de toda la curva de contrat
La semana pasada, la curva de precios operó con ligeras subas en todos los contratos. La suba promedio de la curva fue del 0,48%, destacando las alzas de 1,2% y 1,3% en los contratos de noviembre y febrero 2024, que señalan una mayor corrección devaluatoria esperada en el proceso de cambio de administración.
El contrato de marzo cotiza en $209,38, implicando un ritmo de devaluación esperada del 6,2% para el resto de marzo, algo por encima del 5,6% que mantuvo hasta ahora. La curva de tasas implícitas señala un ritmo de devaluación mensual promedio de 6,7% hasta junio, acelerándose a 7,4% entre julio y diciembre. Estos precios reflejan temores a que la inflación se acelere y/o el Gobierno se vea obligado a devaluar para corregir las cuentas externas.
Con una suba promedio de 1,3 puntos en las tasas implícitas, esta semana vimos una ampliación de la curva. La tasa del contrato de marzo se ubica en 75,2%. En tanto que, desde abril hasta julio quedan entre 82,2% y 91,1%. El tramo restante hasta febrero 2024 se ubica entre 95,6% y 121,2%.
Noticias y mercado: lo que pasó y lo que viene en el plano local e internacional.
Pasó la peor semana de los últimos seis meses para los mercados globales. Las declaraciones de Powell en el Congreso, los datos de empleo y la caída del Silicon Valley Bank generaron mayor volatilidad en los mercados. Cayeron acciones y commodities, mientras que los bonos cerraron al alza gracias al flight to quality que hicieron los inversores ante la mayor incertidumbre. A esto se sumaron malos datos de actividad en China y en Europa que arrastraron a la baja a la mayoría de los mercados globales. La semana arranca con los mercados atentos a la evolución del sistema financiero americano. Se espera la intervención de la Fed para blindarlo y llevar tranquilidad a los ahorristas e inversionistas. No será menos importante la publicación del dato de inflación de EE.UU. que volverá a poner presión a la Fed de cara a la decisión de suba de tasas del próximo 22 de marzo.
Fue la semana más volátil y tensa del último semestre. El discurso de Powell en el Congreso americano dio los primeros movimientos: remarcó la posibilidad de que el nivel final de los tipos de interés sea más alto de lo previsto al tiempo que señaló que la Fed podría acelerar la suba de tasas si los datos siguen marcando que el crecimiento no cede. Esto impactó en las expectativas de los inversores, que elevaron la probabilidad de ajuste de 50 pb en la próxima reunión de la Fed, y repercutió directamente en los rendimientos de los bonos del Tesoro –especialmente los de corto plazo– que alcanzaron el nivel más alto desde 2007. Por el lado de los datos económicos, los indicadores de empleo volvieron a marcar que la economía sigue creciendo con fuerza: en febrero se crearon 311 mil empleos no agrícolas, 100 mil más de lo esperado. El alza en la población económicamente activa y la caída del empleo agrícola, hicieron subir la tasa de desocupación de 3,4% a 3,6%. Los salarios trajeron alivio ya que mantuvieron una dinámica estable, creciendo por debajo de la inflación. Sin embargo, la peor noticia de la semana fue la caída de Silicon Valley Bank –SVB–, una entidad financiera caracterizada por operar principalmente compañías start-ups y que por tamaño está entre el top 20 de EE.UU. Es la segunda mayor quiebra bancaria desde la crisis de 2008. Esto trae un nuevo foco de tensión en el mercado que, a pesar de la regulación de la Fed y de las normas prudenciales que le fueron exigiendo a los bancos desde la crisis de Lehman, mirará más de cerca la salud del sistema financiero. Si bien las primeras medidas apuntan a un rescate de la entidad y encapsular la crisis, esta quiebra le pone un condimento más a un mercado que viene golpeado por la resistencia de la inflación. Será una prueba más para la Fed que ahora no sólo tendrá el desafío de bajar la inflación sino que también deberá cuidar la salud del sistema financiero.
Con este marco de fondo, el S&P 500 cerró la semana con una caída de 4,2% con bajas generalizadas entre todos los sectores: se destacó el sistema financiero que marcó una caída de 8,4%. La misma suerte corrieron el resto de los mercados, entre los que se destacaron las caídas de 7,4% en la bolsa de China y de 3,1% en la Eurozona. Opuesto fue el comportamiento de la renta fija: el flight to quality generado por la incertidumbre sobre la salud del sistema financiero borró la caída que venían marcando los bonos por la expectativa de suba de tasas y cerraron la semana con subas de 1,6% en los bonos del Tesoro y de 0,6% en los Investment Grade, mientras que los más riesgosos y emergentes ajustaron 1,7% y 0,3%, respectivamente.
En el mercado local volvimos a tener una semana negativa. Al mal clima financiero global se sumó el agravamiento de la sequía que redujo aún más las perspectivas de la cosecha de soja y maíz, al tiempo que el canje de deuda en pesos lanzado por el gobierno tuvo una aceptación menor a la esperada. El BCRA siguió perdiendo reservas, la brecha cambiaria subió, los bonos soberanos y el Merval retrocedieron a los niveles de diciembre pasado, en tanto que los bonos en moneda local operaron al alza siendo las Ledes las de mejor desempeño. La clave de esta semana estará puesta en el IPC de febrero que publicará el INDEC el martes: esperamos un alza de 6,5% respecto a enero, por lo que habrá superado el 100% en los últimos doce meses, el peor desempeño desde la hiperinflación de 1990.
Como viene sucediendo en los últimos cuatro meses, la falta de lluvias continúa agravando el panorama agropecuario y de la economía en general. Las últimas estimaciones de cosecha volvieron a ajustarse a la baja y ahora se espera que la producción de soja se ubique por debajo de los 30 millones de toneladas y la de maíz no llegaría a las 35 millones de toneladas, resultando en una de las peores campañas de la historia. Además de generar un fuerte impacto en el nivel de actividad con una caída de PBI en torno al 3% y sobre la recaudación –en forma directa unos USD 7.000 M por menores retenciones–, es un ajuste de USD 6.500 M respecto a la estimación previa. Así, la caída de las exportaciones tendría un piso de entre USD 15.000 M y USD 20.000 M. Este impacto ya se viene reflejando en el mercado cambiario. La liquidación del agro viene 75% abajo al mismo período del año pasado: en la última semana ingresaron USD 256 M y el BCRA vendió USD 281 M, acumulando en marzo ventas netas por USD 321 M contra compras netas por USD 468 M en el mismo período del año pasado. En este contexto, las reservas internacionales cayeron USD 400 M y las reservas netas siguen por debajo de los USD 3.000 M, muy lejos de la meta de USD 7.300 M.
En cuanto al canje de deuda en moneda local, si bien trae alivio en el corto plazo al reducir los vencimientos, el resultado estuvo por debajo de las expectativas del gobierno. De los $7,5 billones de vencimiento hasta junio, de los cuales el 50% estaba en manos del sector público, se canjeó el 57% que, sumado al canje de enero, llega al 64%. Esto deja en evidencia que el sector privado apenas canjeó el 25% de los vencimientos por lo que continuará la presión sobre la curva de pesos con vencimientos hasta junio por más de $3.300 MM (unos USD 8.500 M al dólar CCL), que podrían generar más presión a la brecha cambiaria.
En este contexto, los activos locales volvieron a tener una semana negativa. Los dólares financieros terminaron con la estabilidad que venían marcando desde mediados de enero y marcaron una alza de 5%, elevando la brecha cambiaria al 89% para el caso del MEP y al 97% en el CCL. Los bonos soberanos tuvieron una caída promedio de 4,5% (-10% en lo que va de marzo) y volvieron a cotizar por debajo de los USD 30, perdiendo todo lo que habían ganado en lo que va del año. El riesgo país subió 4,4% y cerró en 2.182 pb, el nivel más alto desde fines de diciembre pasado. En la misma línea, el Merval tuvo su peor semana de los últimos meses al marcar una caída de 11% medido en dólar CCL –de 3,9% en moneda local– y cerró en USD 593. La curva de pesos subió en todos los segmentos y se destacaron las ledes con un alza promedio de 1,7%. Los Boncer subieron 1,1% en la semana, en tanto que los Dollar linked y los Duales lo hicieron 0,8% y 0,6%, respectivamente.
La agenda de esta semana arranca con las miradas puestas en los bancos americanos y en el dato de inflación que se publican el martes. Las expectativas del mercado apuntan a una moderación respecto a enero aunque bastante por encima del objetivo de la Fed. Por ahora, a pesar de que el gobierno anunció que protegerá a los depositantes y dará nuevas líneas de préstamos, el mercado consolida el fligth to quality: los rendimientos de los bonos del Tesoro retroceden con la tasa a 10 años operando en 3,52% mientras que la expectativa de ajuste de tasas ahora apunta a 25 pb con 85% de probabilidad –se redujo a 0% la probabilidad de ajuste de 50 bp y subió a 15% la chance de que deje la tasa de referencia sin cambios–.
La semana arranca movida no sólo por el entorno global sino también por la presión en los dólares paralelos luego del salto que tuvieron el viernes último. La agenda también estará marcada por el dato de inflación que publicará mañana el INDEC: esperamos un alza en torno al 6,5% m/m, acelerando desde el 6,0% m/m de enero y por encima del REM que estima 6,1%, impulsada por el precio de los alimentos en general y de la carne en particular. Pese al mal dato, que se repetiría en marzo, no esperamos que BCRA modifique las tasas de interés (aunque creemos que debería subirlas). También será importante la evolución del mercado cambiario y de las reservas internacionales netas que están muy lejos de la meta. Por ahora no hay noticias en cuanto al cambio de metas con el FMI, aunque esperamos que el gobierno solicite un waiver amparándose en el impacto de la sequía.
Análisis de instrumentos de renta fija y variable.
A continuación podrás descargar el informe semanal del mercado local, en el que analizamos los distintos instrumentos de renta fija con posibles escenarios de sensibilidad. Además, mostramos los índices de mercados accionarios locales e internacionales, y finalmente el mercado de renta variable local.
Descargar informe al 10/03/2023
Informe semanal del mercado global: lo que pasó y lo que viene.
EE.UU.
Powell no aclara. El presidente de la Reserva Federal dio dos discursos frente al Capitolio en los cuales indicó que continúan preocupados por el alza de precios, especialmente luego del IPC mayor al esperado del último mes. Dado que la inflación aún se mantiene lejana al objetivo de 2% de la Fed, Powell expresó que “las tasas podrían llegar a niveles mayores a los que hoy en día calcula el mercado”. Entre sus argumentos, destacó la fortaleza que continúa mostrando la economía norteamericana, lo que estaría dando margen a la Fed para continuar ajustando su política económica. Ante estas aclaraciones, el mercado pasó a pronosticar mayores tasas de interés (hasta 5,6% de junio a septiembre vs. 5,2% un mes atrás) por mayores períodos de tiempo (terminarían 2023 en 5,2% según las tasas de interés implícitas). Este nuevo ajuste de expectativas también impactó en las estimaciones de tasas para la reunión de marzo, donde ahora se espera un alza de 50 pb con un 80% de probabilidades. Un mes atrás se pronosticaba 25pb.
Datos de empleo dispares. Según la encuesta ADP de empleo no agrícola, en febrero se habrían creado 242.000 nuevos puestos de trabajo, superando las expectativas de 200.000. A pesar de que el dato final se dará a conocer hoy, la solidez de este resultado aumentó la preocupación de los inversores, especialmente luego de que la cifra casi se duplicara respecto a las 119.000 nóminas creadas durante enero. Esto confirmaría el resultado que arrojó el Libro Beige, una encuesta liderada por la Fed, que mostró que tanto el empleo como los salarios crecieron a un ritmo moderado durante los últimos meses (a pesar de los despidos masivos de las grandes compañías). Sin embargo, el resultado semanal de subsidios por desempleo terminó enviando alivio a los mercados al resultar en 211.000 pedidos, superando así las expectativas y marcando el mayor valor desde diciembre.
Mayor inversión de la curva desde 1980. Con este marco de fondo, la renta fija sufrió el mayor golpe, aunque se vio enfocado en los activos de menor plazo. Así, se demostró la desconfianza que mantienen los inversores sobre las perspectivas futuras, lo que llevó a que la curva de bonos del Tesoro alcance su máxima inversión desde 1980. El spread entre la tasa a dos años y a diez alcanzó los 99 pb: hubo una nueva suba de las tasas cortas hasta 4,88%, mientras que las tasas a 10 años retrocedieron hasta 3,90% con respecto a una semana atrás. Este mismo efecto se vio en los bonos corporativos: los de mayor rendimiento cayeron un 0,2%, mientras que los de mayor calidad medidos en el ETF LQD –que registra una mayor duration que los bonos high yield medidos en el ETF HYG– avanzaron un 0,4%.
Repunta la volatilidad. El índice VIX que analiza la volatilidad del S&P marcó un alza de 2,3 puntos en la última semana, lo que implica una suba de 4%. La incertidumbre respecto al camino de la Fed impacta en la indecisión de los inversores, llevando a que las acciones se vean más afectadas por datos económicos. Ante este contexto, la renta variable marcó resultados dispares: el Nasdaq avanzó (0,5%) mientras que cayeron el Dow Jones (-1,4%) y el S&P (-0,7%). Respecto a los sectores, sólo el de utilidades (2%) y el tecnológico (1,6%) cerraron al alza, este último favorecido por el segmento de semiconductores (0,8%). Los avances en IA y las mejores ventas tanto de teléfonos como de autos eléctricos, crea una mayor demanda futura de chips, lo que favoreció a estas compañías. Por el contrario, los sectores financiero (-4,6%) y de materiales (-3,5%) fueron los mayores perdedores de la semana.
Resto del mundo
China arrastra al mundo. El gigante asiático presentó datos débiles de actividad: sus importaciones e IPC fueron menores a los pronósticos del mercado. Estas fueron señales de que la recuperación del crecimiento de China podría tomar un mayor tiempo al esperado y terminaron por golpear al mercado durante la última semana. Sumado a esto, el Partido Comunista Chino dio un discurso en el cual expresó que se espera un crecimiento moderado del 5% del PBI para el 2023, por debajo de las expectativas de los inversores. Como consecuencia, el mercado retrocedió un 6% durante la última semana. Esto arrastró a Asia que cayó un 2,5%, al igual que al índice de mercados emergentes que lo hizo en un 1,7%. De esta manera, el mundo cerró la semana con una suba moderada de 0,2% impulsado por EE.UU. De no tenerlo en cuenta, el resultado fue de -0,3%.
Sin crecimiento para Europa. El adelanto de PBI del 4Q22 de la Eurozona marcó que no hubo variación en el dato trimestral. Esto lo llevó a un resultado interanual de 1,8%, por debajo del 1,9% esperado. Por su parte, los PMI arrojaron un crecimiento menor al esperado, aunque tanto el sector manufacturero como el de servicios superaron los 50 puntos. Esto fue señal de que la región estaría desacelerando, lo que fue tomado con optimismo. Así, la Eurozona avanzó un 0,3% durante la última semana.
Brasil se destaca. Brasil logró ser uno de los mayores ganadores de la semana: el EWZ avanzó un 4,2%. El impulso fue gracias a que Petrobras presentó sólidos resultados del 4Q22, lo que la llevó a avanzar un 9% en la última semana. Esto impulsó a LATAM, que avanzó un 2,5% que se vio también favorecida por el repunte de 7% que registró Chile ante la fuerte suba del acero.
Commodities en rojo. Tanto los datos de China como las perspectivas de mayores tasas (que hicieron avanzar al dólar un 0,2% medido en el DXY) terminaron por golpear a los commodities. El petróleo retrocedió un 1,2% mientras que el oro lo hizo en 0,3%, este último impactado especialmente por el fortalecimiento de la moneda norteamericana. Entre los metales, los resultados fueron dispares: mientras que el aluminio cayó un 1,5%, el acero logró avanzar un 1,5% (ya acumula un alza de 7,2% en el último mes). ¿Las razones? Las mayores exportaciones de India, Corea del Sur y Japón impulsaron su precio. Respecto a los commodities agrarios, promediaron una caída de 1,5% ante menores expectativas de demanda futura y ante el fortalecimiento del dólar.
Lo que viene
La atención estará puesta, en primer lugar, sobre el informe de empleo que se dará a conocer. Se espera que las nuevas nóminas no agrícolas resulten en 205.000, muy por debajo de las 517.000 de enero. A su vez, la tasa de desempleo se pronostica sin variaciones en 3,4%. En segundo lugar, se publicará el IPC de febrero, que se estima en un alza de 0,4% m/m tanto para el dato general como para el core. Luego del discurso de la Fed, ambos datos se vuelven vitales, ya que los resultados que superen las expectativas podrían presionar a la decisión de tasas de interés que se aprobará durante marzo. A nivel internacional, entre los datos de esta semana, se destaca la inflación de Brasil, que se estima en 0,8% m/m. De confirmarse, marcaría la mayor suba mensual desde mayo de 2022 y llevaría a un 5,54% i.a.
El gráfico de la semana
Noticias locales: el país hoy.
Noticias locales: el país hoy.
En el canje de ayer el Tesoro logró una baja adhesión de tan solo 57%, canjeando $4,34 billones de los $7,48 billones totales, muy por debajo del 65% esperado. Estimamos una adhesión privada de por lo menos un 30%. El mal resultado ocurre a pesar de haber ofrecido gran cantidad de incentivos a los bancos: puts para garantizarse una estrategia de salida, la posibilidad de encajar los bonos a recibir y premios de hasta 1,4% sobre el valor de la canasta recibida. Con esto los vencimientos a valores técnicos para los próximos 4 meses son de $533 mil millones en marzo, $1,018 mil millones en abril, $797 mil millones en mayo y $793 mil millones en junio.
El BCRA volvió a registrar un importante saldo negativo, esta vez de USD 48 M, y las reservas internacionales cayeron en USD 88 M y cerraron con un stock bruto de USD 38.178 M.
El dólar oficial mantuvo el ritmo de devaluación en 5,0% por segundo rueda consecutiva, un punto por debajo del piso de inflación de 6,0% esperado para marzo. En tanto que los dólares financieros continúan al alza, ayer el MEP y el CCL subieron 0,7% y 1,3%, respectivamente, y acumulan subas de 2,9% y 3,7% en la semana. Con esto el MEP queda en $375 y su brecha en 87%, en tanto que el CCL quedó en $384 y su brecha en 92%.
Continúa el sell-off de bonos soberanos en moneda extranjera, que ayer cayeron otro 1,8% promedio. Todos los bonos ley local acumulan una performance negativa en el 2023, con la excepción del AL30. Con esto, las paridades se encuentran en 28,6% y el riesgo país se elevó en 25 pbs hasta los 2.116 pbs. En tanto que el índice de renta fija corporativa subió un 0,2% y el de provinciales cayó 0,1%.
En las curvas soberanas en pesos, los bonos CER cayeron un 0,1% y las Lecer subieron un 0,4%. En la curva de tasa fija, los Botes subieron 1,3% y las Ledes 0,8%. Finalmente, los duales subieron un 0,6% y los DLK cayeron un 0,6%.
El Merval cayó 1,1% en moneda local y 2,5% medido en dólares CCL GGAL, cerrando en USD 643. Las principales subas fueron Aluar +3,1%, Holcim +1,4% y Loma Negra +0,7%. En tanto que Comercial del Plata -5,1%, Aluar -5,6% y TGS -3,9% fueron las principales caídas.
Informe semanal del mercado local: lo que pasó y lo que viene.
Canje con zanahoria para los bancos. El Tesoro anunció los términos del canje de marzo, que se realizará hoy, y que incluye diez instrumentos con vencimiento entre marzo y junio (acumulan vencimientos por 7,5 billones de pesos). Para incentivar a los bancos privados, que poseerían un 20% de los vencimientos totales, el BCRA redujo el spread del put exclusivo para bancos a 30 bps contra la TNA de la rueda del día anterior. Esto les garantiza una estrategia de salida y les permite capitalizar inmediatamente un salto devaluatorio. Pero es perjudicial para el resto de los agentes, que corren el riesgo de quedar atrapados en bonos largos mientras los bancos liquidan sus posiciones. Para dimensionar el riesgo del que estamos hablando, a valores técnicos de hoy, la liquidación de estos puts podría representar hasta el 29% de la base monetaria. Teniendo en cuenta que un 50% de los vencimientos se encuentran en manos de entes públicos, se estima una adhesión de entre 65% y 70%.
Mala señal fiscal. Luego del peor enero en materia fiscal del que hemos tenido registro, el congreso aprobó una nueva ley de moratoria para jubilados. Esto significará un gasto extra de 0,4% del PBI durante los próximos dos años. En su revisión de diciembre, el FMI había desaconsejado explícitamente esta medida. Más allá del monto en cuestión, vemos en esto una muy mala señal: el gobierno indica estar abandonando la disciplina fiscal y las metas acordadas con el Fondo, y tendrá más incentivos a hacerlo a medida que se acerquen las elecciones.
Reservas cada vez más deterioradas. La liquidación del agro continúa baja y en marzo acumula apenas USD 144 M, un promedio muy bajo de USD 36 M diarios que evidencia la escasez de divisas. El BCRA acumula un saldo vendedor de USD 129 M en marzo y de USD 1.197 M en el año. Estas intervenciones determinaron una caída de las reservas internacionales por USD 396 M. Así, cerraron con un stock bruto de USD 38.320 M mientras que las netas quedaron en USD 3.000 M. Esto hace prácticamente imposible el cumplimiento de las metas acordadas con el FMI para 2023, y se confirmó que serán revisadas: debían llegar a USD 7.800 M para fines de marzo y a USD 12.100 M para fin de año.
La cosecha 2023 consolida el escenario pesimista. Las últimas estimaciones para la cosecha 2023 ubican la producción de soja y maíz en apenas 27 MT y 35 MT, respectivamente, por lo que ahora el piso de caída de exportaciones del agro seria de alrededor de USD 18.000 M. Con esto, la recaudación por retenciones caería USD 5.000 M. Esto no sólo es un problema para las cuentas externas y fiscales, sino también para el nivel de actividad, que se verá muy afectado. Esperamos una mayor caída del PBI, especialmente en el 2Q23.
Se despierta la brecha. El BCRA sigue reduciendo el ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial. Concretamente, en lo que va de marzo lleva un ritmo mensualizado de 5,6% m/m, bien por debajo del piso de inflación esperado de 6,0% m/m. Los dólares financieros operaron al alza y llevaron la brecha del CCL a 88% y del MEP a 84%, 3 pp por arriba de fines de febrero.
Sigue el sell-off de soberanos. Los bonos soberanos siguen cayendo. Esta semana, por el mal contexto global y local, lo hicieron en un promedio de 4,1%. Las paridades se encuentran 29,7% y el riesgo país en 2.044 pbs. Aunque, en lo que va del año, marcan una mejora de 5,4%. Por otro lado, los bonos subsoberanos y los corporativos siguen estables: no registraron variaciones en la semana.
La curva en pesos resiste. Dentro de la curva de pesos, los bonos con vencimiento post-2024 volvieron a liderar las subas, aunque se vieron afectados por los comunicados de la oposición contra el canje del Tesoro. Los bonos CER subieron 4,1% y las Lecer 0,7%, con el TX26 y el TX28 subiendo 4,1% y 4,4%, respectivamente. En la curva de tasa fija, los Botes cayeron 0,2% y las Ledes subieron 1,1%. Los breakevens de inflación marcan una inflación de 6,8% en febrero, 5,9% en marzo, 6,5% en abril y 6,3% en mayo y junio. Los bonos DLK subieron 2,8% con el TV24 volviendo a destacarse (+5,4%). Los duales subieron un 1,9%, encabezados por el TDF24 (+2,7%).
Caen las acciones. En la última semana el índice Merval se contrajo 0,4% en moneda local y 3,2% medido en dólares CCL Galicia. De esta forma, cerró en USD 654. El mejor retorno semanal vino del lado de Sociedad Comercial del Plata (+10,0%), Transener (+8,7%) e YPF (+3,1%). Por su parte, TGS (-8,4%), Telecom (-6,9%) y Aluar (-4,8%) tuvieron las mayores bajas. En lo que va de 2023, el Merval acumula un alza de 22% en moneda local y 9% en dólares.
Lo que viene
Para lo que queda de la semana la mira estará puesta en el resultado del canje. Se prestará especial atención a la adhesión final que tendrá. A su vez, el martes próximo se publicará el IPC de febrero, que tendría un piso del 6,0%. Según estimaciones privadas, rondaría el 6,5% y quedaría en términos interanuales por encima de los tres dígitos. La inflación en CABA en febrero desaceleró al 6,0% m/m luego del 7,3% de enero, aunque registró una preocupante aceleración del IPC núcleo a 6,8% m/m.
El gráfico de la semana
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Ayer el presidente de la Fed, Jerome Powell, volvió a dar un discurso frente al Capitolio. Por segunda jornada consecutiva, dio a entender que las subas de tasas podrían continuar por mayor tiempo al pronosticado actualmente por el mercado. Esto llevó a aumentar nuevamente las expectativas de subas de tasas: se espera un máximo de 5,6% para mediados de año, lo que implicaría una suba de casi 100 pb respecto al nivel actual (4,75%). A su vez, el pronóstico de un alza de 50 pb para la reunión de marzo volvió a aumentar y llegó a casi un 80% de probabilidades –vs. 70% la jornada previa–.
A esto se le sumó el resultado de la encuesta ADP de empleo no agrícola: en febrero se habrían creado 242.000 nuevos puestos de trabajo, superando las expectativas de 200.000. A pesar de que el dato final se dará a conocer el día viernes, la solidez de este resultado aumentó la preocupación de los inversores especialmente luego de que el dato casi se duplicara respecto a las 119.000 nóminas creadas durante enero. Esto confirmaría la conclusión del Libro Beige, una encuesta liderada por la Fed: tanto el empleo como los salarios crecieron a un ritmo moderado durante los últimos meses a pesar de los despidos masivos de las grandes compañías. Con estos resultados, el mercado laboral continuaría dándole margen a la Fed para continuar con sus subas de tasas ya que aún se mantendría lejano a una contracción en el nivel de empleo.
Con este marco de fondo, la renta fija volvió a cerrar una jornada en negativo. El riesgo de mayor volatilidad en el corto plazo volvió a impactar en el tramo corto de la curva con la tasa a dos años avanzando 5 pb hasta 5,06% mientras que la tasa a 10 años volvió a cerrar sin variaciones en 3,98%. Así el spread de ambas alcanzó los 108 pb, el mayor valor desde 1980. Con la mayor inversión de la curva de los últimos 60 años, el mercado demuestra la preocupación que mantiene respecto a los efectos que mayores subas de tasas tendrán sobre la economía norteamericana. Consideramos que este escenario golpeará principalmente a los activos de mayor duration y seguirá aumentando la demanda de activos a menor plazo, por lo que seguimos recomendando posicionarse en durations no mayores a 4 años. Este escenario volvió a golpear a los bonos corporativos: los investment grade cayeron un 0,1% mientras que los high yield lo hicieron en 0,5%.
Por el lado de la renta variable los resultados fueron dispares. El Dow Jones retrocedió un 0,1% mientras que el S&P y el Nasdaq avanzaron 0,2% y 0,6%, respectivamente. Estos últimos se vieron favorecidos por el sector tecnológico que subió un 0,9% ante el nuevo despegue que volvió a marcar el segmento de semiconductores. El ETF SOXX subió un 2,6% impulsado por Broadcom (6,5%), Nvidia (6,5%) y AMD (9%). La razón fueron rumores de una mejor demanda en autos eléctricos que se sumó a mejores estimaciones de ventas de iPhones –lo que también hizo avanzar a Apple un 5,2%–. A pesar de que la política monetaria contractiva puede golpear a la demanda de semiconductores, consideramos que continúa siendo un segmento atractivo para inversiones a mediano y largo plazo. Sin embargo, dado el upside que acumuló Nvidia en lo que va del año, consideramos mayor oportunidad en sus competidoras AMD y Broadcom (AVGO). Cabe destacar que esta última tiene gran parte de su mercado en China, por lo que puede ser una de las mayores beneficiadas con la expansión del consumo del país. Sin embargo, continuamos destacando que dentro de los riesgos del sector se destaca un mayor intervencionismo por parte del gobierno norteamericano, algo que por el momento vemos poco probable pero que puede golpear a las compañías en caso de confirmarse.
Noticias locales: el país hoy.
El BCRA anunció los nuevos términos del put para bancos y redujo su spread de 200 bps a 30 bps contra la TNA de la rueda del día anterior. A través de estos instrumentos, los bancos estarán cubiertos contra caídas diarias y contarán con la posibilidad de adelantar todos sus vencimientos a t+0 y capitalizar inmediatamente fluctuaciones en el tipo de cambio.
El BCRA registró un saldo negativo por USD 52 M, el mayor en casi un mes. Por su parte, el lunes el agro liquidó USD 48 millones, en línea con el bajo promedio de marzo de USD 36 millones. Por otro lado, las reservas internacionales cayeron en USD 197 M y cerraron con un stock bruto de USD 38.320 M.
El dólar oficial continúa desacelerando su devaluación mensualizada: ayer cayó a 5,0%, en tanto que en la semana fue de 5,6%. Hubo subas de 1,3% en el dólar MEP y de 1,5% en el CCL que llevaron sus respectivas brechas a 84%, y 88%.
Los bonos soberanos en moneda extranjera siguen volátiles y ayer cayeron un 1,1% promedio. Con esto, las paridades se encuentran en 29,7% y el riesgo en 2.055 pbs. En tanto que el índice de renta fija corporativa cayó un 0,1% y el de provinciales se mantuvo estable.
En las curvas soberanas en pesos, los bonos CER subieron un 0,4%y las Lecer se mantuvieron firmes. En la curva de tasa fija, los Botes cayeron un 0,9% y las Ledes subieron un 0,1%. Los rendimientos en tasa fija siguen al alza y ofrecen retornos de entre 127% y 124%. Finalmente, los duales subieron un 0,5% y los DLK un 0,4%. Fue otra jornada de subas estables para los instrumentos a 2024.
El Merval cayó 2,6% en moneda local y 3,3% medido en dólares CCL GGAL, cerrando en USD 654 su valor. Las principales subas fueron Sociedad del Plata +2,1%, Ternium +0,4% y Telecom +0,3%. En tanto que YPF -6,2%, Aluar -5,6% y TGS -3,9% fueron las principales caídas.
Noticias globales: el mundo hoy.
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, dio un discurso ante el Comité de Banca del Senado en el que indicó que continúan preocupando los datos de inflación. Durante el último mes, los mismos fueron “mayores a los esperados” al mismo tiempo que aún se mantienen lejanos a la estabilidad de precios que busca la entidad. Durante el discurso, Powell dejó en claro que la Fed no tiene planeado modificar su objetivo de inflación del 2% y agregó que “las tasas podrían llegar a niveles mayores a los que hoy en día calcula el mercado”. De esta manera, indicó que mientras que la inflación se muestre resistente a la baja, habrá que esperar mayores subas de tasas a las previstas y los niveles máximos podrían mantenerse por un mayor período de tiempo. A sus argumentos se le sumó también la fortaleza que continúa mostrando la economía norteamericana, lo que estaría dando margen a la Fed para continuar ajustando su política económica. Entre sus comentarios, recalcó la solidez del mercado laboral que sigue mostrando una de las menores tasas de desempleo de los últimos 50 años.
A pesar del fuerte ajuste de expectativas que realizó el mercado durante el último mes, estas declaraciones volvieron a impactar negativamente en el mercado que pasó a estimar un alza de 50 pb para la reunión de marzo con un 70% de probabilidades –un mes atrás pronosticaba un alza entre 0 y 25pb-. Este ajuste repercutió también sobre las tasas implícitas que pasaron a estimar el nivel máximo de tasas alrededor de 5,6% entre junio y septiembre para luego comenzar a retroceder y así finalizar el año en niveles cercanos al 5,2%.
Con este marco de fondo, tanto la renta fija como la renta variable se vieron golpeadas. Los tres principales índices de acciones cerraron a la baja con el Dow Jones marcando la principal caída (-1,7%) seguido por el S&P (-1,5%) y el Nasdaq (-1,2%). Todos los sectores que componen al S&P retrocedieron, promediando una caída de 1,6%, con el de Real Estate ubicándose como el mayor detractor y el que más afectó al Dow Jones. Esta perspectiva de suba de tasas nos lleva a mantenernos con una postura aún defensiva, especialmente a la espera de los datos de empleo que se darán a conocer el viernes. En caso de darse un dato similar al mes previo, la contracción, especialmente en el segmento growth, podría ampliarse ante un mercado que aún pudo no haber procesado en su totalidad las mayores subas de tasas.
Respecto a la renta fija, el tramo corto y medio de la curva de rendimientos de bonos del tesoro cerró con nuevas subas ampliando así su inversión. La tasa a dos años avanzó 11 pb y superó el 5% (5,01%) mientras que la de 10 años se mantuvo sin variaciones en 3,97%. De esta manera el spread alcanzó los 105 pb, el mayor valor desde que la curva se reinvirtió a inicios de 2022. Los retornos que marcan actualmente los bonos a dos años continúan presionando a las acciones: sus rendimientos históricamente altos disminuyen el atractivo sobre activos más riesgosos. Esto también golpeó a los bonos corporativos: los high yield cayeron un 0,7% mientras que los investment grade bajaron 0,3%.
El gran ganador de la jornada volvió a ser el dólar con el DXY avanzando 1,2% hasta los 105,6 puntos. La postura más agresiva por parte de la Fed vuelve a fortalecer a la moneda norteamericana, al tiempo que golpea no sólo a las monedas restantes sino también a los commodities. El petróleo retrocedió un 3,6% mientras que el oro cayó 1,8%, marcando así una caída de 3% en el último mes y pasando a registrar un -0,6% en lo que va del año.
¿Qué oportunidades de inversión hay en las AI generativas?
El 30 de noviembre de 2022, mientras el mundo estaba distraído con el Mundial de Qatar, OpenAI, una empresa que desarrolla inteligencias artificiales, lanzó la versión actual de ChatGPT, un súper chat inteligente que se volvió viral casi inmediatamente, superando el millón de usuarios en menos de una semana y sorprendiendo a todos los que lo probamos. El interés por esta herramienta sigue creciendo y se habla de que Microsoft invertiría USD 10.000 M en OpenAI en los próximos años (ya invirtió USD 1.000 M en 2019). Sin embargo, ChatGPT es solo la punta del iceberg, una de las muchas inteligencias artificiales generativas con las que convivimos y que prometen cambiarnos la vida.
Pero, ¿qué son las inteligencias artificiales generativas?
Este término se refiere a algoritmos que pueden usarse para crear contenido original incluyendo audio, código, imágenes, texto, simulaciones y videos. Y en original está el gran cambio. Hasta hace poco tiempo, las AI no eran capaces de producir algo nuevo sino que simplemente modificaban lo que nosotros les introducíamos. Las AI generativas rompen con esa limitación y generan contenido que antes no existía. Así, por ejemplo, pueden redactar un texto, componer una nueva canción, escribir código de programación inédito o crear imágenes ilustradas o fotográficas de cosas o personas que no existen. Con solo una orden escrita (o prompt como se le llama en la jerga de las AI) el algoritmo nos puede devolver una pintura de Messi al estilo de El Greco o un poema siguiendo el estilo de Walt Whitman.
Una de las características esenciales de estas AI generativas es su capacidad de autoaprendizaje, es decir no necesita que la programen para aprender cosas nuevas. A través de cada interacción con usuarios o con información a la que acceden aprenden nuevas maneras más eficientes y adecuadas de comunicarse y generar contenido más acorde a lo que buscamos. Incluso en casos como Stable Diffusión podemos entrenarlas para lograr resultados específicos, por ejemplo utilizar nuestro rostro en fotografías de otros, o como murf.ai que nos permite entrenarla para que aprenda nuestro tono de voz, modismos y muletillas y así generar un discurso oral con nuestra voz a partir de un texto escrito cualquiera. Esto se puede llevar al campo audiovisual y generar un video en el cual cualquier persona que elijamos diga lo que nosotros queremos y sea tan verosímil como si ese discurso realmente hubiera sucedido. La era de la postverdad nunca fue tan real.
Dime quién te financia y te diré quién eres
Estos modelos de AI tan avanzados no se generaron de la noche a la mañana. Son proyectos que vienen en desarrollo desde hace muchos años y que detrás tienen inversores muy importantes. Por ejemplo, OpenAI es una compañía de inteligencia artificial fundada por el empresario Elon Musk, el investigador Ilya Sutskever y el líder en tecnología Sam Altman. Además, cuenta con inversores de renombre como Founders Fund, Andreessen Horowitz, Fidelity, Obvious Ventures y Reid Hoffman, entre otros. Y como si esto fuera poco, también cuenta con una colaboración estratégica con Microsoft, alianza que le permitió a la empresa de Bill Gates posicionarse como líder en la carrera de las AI.
Google también lanzó su propia AI, Bard, y tanto Meta como Apple anunciaron que están trabajando en sus propios modelos. Nadie quiere quedarse afuera de este mercado que según un informe de Skyquest en 2021 estaba valorado en 8.120 millones de dólares y es probable que alcance los 63.050 millones de dólares en 2028.
El futuro es prometedor
De un artículo de fireflies.ai tomamos algunos hitos para dimensionar cuánto puede crecer este mercado en el futuro cercano.
Con el tiempo y los recursos que se ahorran gracias a las AIs, las organizaciones pueden buscar nuevas oportunidades comerciales y tienen la chance de crear más valor. Por ejemplo, ChatGPT y otros modelos de procesamiento de lenguaje natural como él (o ella) pueden ser utilizados para automatizar tareas que anteriormente eran realizadas manualmente por humanos, como la redacción de contenido, la generación de respuestas automatizadas a preguntas frecuentes, y la traducción de idiomas. Esto puede liberar a los trabajadores de estas tareas tediosas y permitirles concentrarse en tareas más importantes o creativas. O al menos es lo que nos contestó cuando le preguntamos por la incidencia que tendría la incorporación de AIs en la vida cotidiana de las empresas.
Por supuesto no es la única AI en desarrollo, pero ChatGPT es considerado revolucionario por varias razones. Es un modelo de procesamiento del lenguaje natural altamente preciso y capaz de generar texto coherente, lo que lo hace útil para una variedad de aplicaciones, como la generación de contenido, la traducción automática y el análisis de sentimientos. Además, utiliza técnicas avanzadas de aprendizaje automático profundo para analizar y generar texto, lo que lo hace capaz de aprender y mejorar continuamente a medida que recibe más datos.
Entre las cosas más destacadas que puede realizar está la generación de texto automático, responder preguntas, generar contenido (escribir poesía, noticias, descripciones), traducción automática. También, si se lo pedimos, puede escribirnos un código de programación en distintos lenguajes para aquello que necesitemos desarrollar, puede enseñarnos idiomas, analizar procesos y, por supuesto, escribir artículos como este.
Si bien no posee información posterior a 2021, cuando terminó su entrenamiento, y no es capaz de buscar información nueva en línea, ChatGPT ha sido alimentado con un gran corpus de conocimiento en internet y aprende con cada interacción que tiene.
Impacto generativo
Todavía no sabemos hasta dónde llegarán las tecnologías de inteligencia artificial generativa pero sí sabemos que tendrán un impacto significativo en varios sectores del mercado, y en especial en los que destacamos a continuación.
Tecnología: el sector tecnológico es uno de los principales beneficiarios del desarrollo de AI como ChatGPT. Las empresas que desarrollan y venden tecnologías de IA, como plataformas de procesamiento del lenguaje natural y sistemas de inteligencia artificial, pueden ver un aumento en su demanda y su valor de mercado.
Servicios de consultoría: a medida que más empresas adoptan la IA, puede haber un aumento en la demanda de servicios de consultoría especializados en IA para ayudar a las empresas a aprovechar al máximo esta tecnología.
Comunicaciones y medios: el uso de IA en el análisis de datos y en la generación automática de contenido puede tener un impacto significativo en la forma en que las empresas en este sector producen y distribuyen contenido.
Retail y comercio electrónico: la utilización de la IA en el análisis de datos de ventas y en la personalización de la experiencia del cliente puede ayudar a las empresas en este sector a mejorar su eficiencia y aumentar las ventas.
Es al menos un buen punto de partida para entender el mundo que ya está entre nosotros.
Noticias locales: el país hoy.
El Tesoro anunció los términos del canje de marzo, que se realizará el jueves 9 y se liquidará el martes 14. Se tomarán los 10 instrumentos con vencimiento entre marzo y junio a valor técnico a cambio de dos canastas: la primera, conformada exclusivamente por bonos CER, está integrada en un 30% a abril 2024, 40% a octubre 2024 y 30% a febrero 2025; en tanto que la segunda reemplaza el bono a abril 2024 por el dual a febrero. Los vencimientos a canjear representan 7,5 billones de pesos, un 50% estarían en manos de entes públicos y un 20% en bancos privados, señalando un piso de participación del 60%. Aunque no se confirmó, el BCRA ofrecería un put a los bancos de 50 puntos básicos en la tasa.
La inflación en CABA en febrero fue de 6,3% m/m –vs. el 7,3% de enero– y superó los tres dígitos al quedar en 103,1% i.a. Esta vez los precios estacionales jugaron a favor con un alza de 3,0% luego de subir 17,2% m/m el mes pasado, en tanto que los regulados subieron 5,0% m/m. El dato más preocupante fue la suba del IPC core en 6,8% m/m, señalando una fuerte aceleración en la inercia inflacionaria. Esperamos el IPC oficial de febrero que se publicará el próximo martes 14 de marzo, el cual tendría un piso del 6,0% y según estimaciones privadas rondaría el 6,5%.
El BCRA registró ventas por USD 42 M. Las reservas internacionales cayeron en USD 77 M y cerraron con un stock bruto de USD 38.517 M.
El dólar oficial llevó su devaluación mensualizada a 5,6%. En tanto que el dólar MEP cayó 1,1% y el CCL 0,9%, llevando sus respectivas brechas a 82%, y 85%.
Los bonos soberanos en moneda extranjera tuvieron importantes subas de 2,7%, que sin embargo no llegan a compensar una caída semanal promedio de 3,6%. Con esto, las paridades regresan a 30,0% y el riesgo país cayó en 23 pbs y quedó en 2.067 pbs. En tanto que el índice de renta fija corporativa se mantuvo firme, el índice provincial subió 0,2%.
En las curvas soberanas en pesos, los bonos CER subieron un 1,1%, empujados por un alza de 7,7% del TX25 que es poco líquido, en tanto que las Lecer cayeron un 0,7%. En la curva de tasa fija, los Botes, al igual que las Ledes, subieron un 0,8%. Finalmente, los duales cayeron un 0,3% y los DLK subieron un 1,7%. Los instrumentos a 2024 se mantuvieron firmes, aunque desaceleraron su alza: el TV24 cayó un 0,5% y el TDF24 un 0,3% en tanto que el TX24 y el T2X4 subieron 0,8% y 0,9%, respectivamente.
El Merval subió 2,9% en moneda local y 2,6% medido en dólares CCL GGAL, cerrando su valor en USD 676. Las principales subas fueron YPF +7,6%, TGS +5,1% y Central Puerto +5,0%. En tanto que Agrometal -1,4%, Ternium -1,2% y BYMA -1,0% fueron las principales caídas.