Estrategia para convertir ahorros formalizados en instrumentos en USD según perfil y horizonte.
A poco más de un mes de la reglamentación del Régimen de Inocencia Fiscal, cada vez son más los inversores que buscan poner a trabajar los dólares que hasta ahora tenían guardados fuera del sistema financiero.
Este no es un blanqueo tradicional. No se trata de grandes capitales ocultos, sino de ahorristas que, a lo largo de los años, tomaron la decisión de mantener sus dólares en efectivo como protección frente a sucesivos episodios de inestabilidad económica y regulatoria.
1. Entender el punto de partida
Tras años, o incluso décadas, de tener los ahorros en efectivo, es normal que al acercarse al mercado a través del Régimen de Inocencia Fiscal se tenga una relación distante con el sistema financiero local. De hecho, el sentimiento de desconfianza es legítimo.
Esto se traduce en un perfil de inversor particular, que tiene implicancias directas para la construcción del portfolio:
Entender este contexto es el punto de partida para cualquier decisión de inversión en este segmento.
2. El menú de inversión en dólares: tres categorías
El universo de instrumentos en dólares que cumple con estas consideraciones es amplio y accesible. Para ordenar el análisis, lo agrupamos en tres categorías principales:
2.1 Bonos soberanos de tramo corto
Los bonos del Estado argentino denominados en dólares con vencimientos cercanos en el tiempo ofrecen una combinación atractiva de rendimiento y menor exposición a la volatilidad de precios. Al recuperar el capital en plazos más breves, el inversor queda menos expuesto a movimientos adversos del mercado.
Principales características:

2.2 Obligaciones Negociables (ON) corporativas en dólares
Las Obligaciones Negociables son bonos emitidos por empresas privadas para financiarse en el mercado de capitales. Al ser instrumentos de renta fija, el inversor conoce de antemano cuánto cobrará, cuándo y en qué moneda. Actualmente, las empresas líderes del mercado local muestran rendimientos cercanos al 7% anual en dólares.
El segmento creció notablemente en el último año. Compañías de primera línea –con sólidos fundamentos financieros y acceso recurrente al mercado de capitales– emitieron deuda a tasas y plazos que resultan atractivos tanto para el emisor como para el inversor.
¿Por qué corporativos en lugar de soberanos? La lógica es simple: las empresas emisoras tienen flujos de caja propios, activos reales y estructura financiera independiente del Estado. Para el inversor conservador, un bono de una empresa energética líder puede percibirse como un riesgo más acotado que el soberano.
Principales emisores y referencias de mercado:

2.3 Fondos Comunes de Inversión (FCI) en dólares
Los Fondos Comunes de Inversión son el vehículo natural para quienes buscan exposición al crédito corporativo o soberano en dólares sin asumir el costo operativo y analítico de la selección individual de títulos.
La industria de FCI especializados en deuda corporativa en USD acaba de superar los USD 1.000 millones bajo administración. Este hito refleja no solo un crecimiento cuantitativo, sino la consolidación del producto como una opción de referencia dentro del universo de inversión argentino.
Ventajas respecto a la inversión directa en bonos:
No todos los fondos son iguales. La diferencia en perfil de riesgo-retorno entre fondos de deuda corporativa en USD puede ser significativa, determinada por la calidad crediticia de los emisores incluidos, el grado de concentración, la duración de los instrumentos y el nivel de liquidez del portafolio.
3. Carteras sugeridas por perfil de inversor
A continuación proponemos tres esquemas de cartera orientativos, adaptados a distintos perfiles de tolerancia al riesgo. Estas carteras son puntos de partida, no recomendaciones cerradas. Lo aconsejable es conversar con un asesor financiero cuáles instrumentos se adaptan mejor a las necesidades de cada inversor.
Perfil Conservador – Preservación de capital, máxima liquidez
Objetivo: mantener el poder adquisitivo del capital en dólares, minimizar la volatilidad y asegurar liquidez ante cualquier necesidad.

Perfil Moderado – Renta en dólares con exposición diversificada

Perfil Dinámico – Mayor retorno potencial con más volatilidad
Objetivo: maximizar el retorno en dólares, aceptando mayor volatilidad y exposición a créditos de spread más elevado y a soberanos con algo más de duration.

4. Conversar con un asesor es clave
El Régimen de Inocencia Fiscal genera una ventana de oportunidad, pero también representa un momento de alta sensibilidad para las personas que eligen adherirse. El ahorrista que decide ingresar al sistema formal está tomando una decisión que, en muchos casos, lleva años postergada.
En ese contexto, el asesor es un aliado estratégico: no solo propone los instrumentos según el perfil, sino que permite entender el funcionamiento del mercado local y acompaña al cliente en los primeros pasos.
Algunas consideraciones prácticas para el proceso de asesoramiento:
5. Riesgos a tener en cuenta
El contexto es favorable, pero no exento de riesgos:
Reflexión final
El Régimen de Inocencia Fiscal no es simplemente una ventana de normalización impositiva. Para los ahorristas es también una oportunidad para ampliar el patrimonio, ganando confianza en el mercado a lo largo del camino y de la mano de un asesor.
El primer paso del inversor no tiene que ser perfecto. Tiene que ser el correcto para el perfil y acompañado por una propuesta concreta.
Local news: Argentina today.
SOVEREIGN DEBT IN DOLLARS ONCE AGAIN TRADED IN LINE WITH THE GLOBAL BACKDROP, amid a more optimistic session driven by prospects of a potential de-escalation of the conflict in the Middle East. Bonds rose 1%, led by the Bonares, which advanced 1.2%, while Global bonds increased by 0.8%. Following this performance, country risk declined by 29 bps, closing at 554 bps. Meanwhile, Bopreal bonds fell by 0.3%.
ARS-DENOMINATED DEBT ALSO POSTED A POSITIVE SESSION, within a context of stability in short-term interest rates, which remain around 20% TNA, alongside a decline in the nominal exchange rate. Across the curve, fixed-rate instruments stood out with a gain of 1.0%, followed by CER-linked and dual bonds, which rose 0.9%. Meanwhile, dollar-linked bonds tracked the decline in the exchange rate, posting a drop of 0.4%.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE FELL 1.1% AND CLOSED AT $1,402.38, STANDING 15.8% BELOW THE UPPER BAND LIMIT. Financial dollars also moved lower, with the MEP declining 0.7% and the CCL falling 1%, closing at $1,423.3 and $1,461.6, respectively, narrowing the spread to 2.7%. The decline in exchange rates was supported by an improved global backdrop and continued FX purchases by the BCRA in the MLC, totaling USD 67 M. As a result, the central bank has accumulated purchases of USD 408 M so far this month (an average daily pace of USD 58 M), bringing the year-to-date total to USD 3,121 M. In this context, gross international reserves increased by USD 275 M to close at USD 46,043 M, mainly driven by the rise in gold prices.
THE MERVAL ROSE 2.6% IN PESOS AND 3.5% IN CCL DOLLARS, DRIVEN BY THE CONSTRUCTION AND UTILITIES SECTORS. As a result, the equity index closed at USD 1,847. The top gainers were TGN, CEPU, and COME, which advanced between 6.7% and 7.6%. Measured in dollars, no stocks posted losses. As for Argentine shares listed on Wall Street, they posted an average gain of 2.1%, led by CEPU, Edenor, and LOMA, which rose between 5.1% and 7.3%. Meanwhile, Globant, Vista, and Bioceres declined between 2.0% and 4.0%.
THE TREASURY SECRETARIAT ANNOUNCED THE TERMS OF THE AUCTION TO BE HELD THIS THURSDAY, in which it will face maturities totaling ARS 10.4 trillion between Lecaps and Dual bonds. Unlike the previous auction, the Treasury is once again offering fixed-rate instruments maturing in May and September (S15Y6 and S30S6). In addition, it will issue four CER-linked bonds (X15Y6, X30S6, TZXM7 and TZX28), two instruments linked to the TAMAR rate (M31G6 and TMF27), and two dollar-linked instruments (D30A6 and D30S6). The Treasury will also again offer the Bonar 2027, with a maximum placement amount of USD 250 M between the first and second rounds.
Noticias globales: el mundo hoy.
Las acciones comenzaron al alza y terminaron con caídas, mientras que el dólar operó a la baja y el oro subió nuevamente. En renta fija, las tasas subieron y el mercado continúa descontando un único recorte de tasas de la Fed hacia septiembre. En este contexto, el dólar volvió a debilitarse. En cuanto a los datos económicos, las ventas de viviendas existentes en EE. UU. sorprendieron al alza, mostrando cierta mejora en la accesibilidad al crédito hipotecario, aunque la demanda aún se mantiene débil en relación con el crecimiento del empleo y los salarios.
Las acciones operaron con caídas tras el rebote del lunes. Concretamente, el S&P500 cayó 0,2%, el Dow Jones un 0,1%, mientras que el Nasdaq operó neutral. Las acciones de fabricantes de chips lideraron las subas: Micron e Intel avanzaron entre 3% y 5%, mientras que Nvidia ganó 1,5% luego de que TSMC reportara un salto del 30% en sus ventas durante los primeros dos meses del año. En contraste, las gestoras de activos operaron con debilidad ante las persistentes preocupaciones por potenciales pérdidas en el segmento de crédito privado. En el resto del mundo, los índices mostraron un mejor desempeño que en EE. UU., con el índice Global de Acciones excluyendo EE. UU. mostrando una suba de 0,2%. El índice de Latam subió un 1,5%, con Brasil avanzando 1,2%, y el índice de Emergentes subió un 0,4%, con China avanzando 1,8%. En índice de desarrollados, Japón subió 0,9% y Europa cayó 0,1%.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro operaron al alza. La UST2Y se mantuvo en 3,59%, mientras que la UST10Y subió 2 pb hasta 4,15%. De esta manera, el índice de bonos del Tesoro cayó 0,3%. En corporativos, los Investment Grade retrocedieron 0,7%, y los High Yield cayeron 0,1%. En cuanto a la deuda de países emergentes, operaron sin cambios. El mercado continúa descontando un solo recorte de 25 pb por parte de la Fed para el mes de septiembre.
El US Dollar Index cayó otro 0,3%, mostrando debilidad tras la expectativa de una relajación en el conflicto entre EE. UU. e Irán. Esto le restó demanda como activo de resguardo, influenciado por tasas cortas más bajas. Desagregado por monedas del índice, subió 0,2% ante el euro, 0,1% ante la libra y 0,2% ante el yen. En tanto, el dólar cayó 0,1% ante el real brasileño, continuando su tendencia a la baja, y cerró en USDBRL 5,16. En metales, el oro subió un 1,2%, cerrando en USD 5.197 la onza. La plata avanzó un 1,7% y cerró en USD 88,5 la onza.
El petróleo WTI retrocedió 9,0% hasta USD 83,7 por barril tras la expectativa de una rápida finalización de la guerra, sumado a la potencial liberación de reservas estratégicas de petróleo por parte del G7 y a la posible flexibilización de sanciones vinculadas al petróleo ruso. Con esto, el petróleo sube un 50,2% en el año. En agrícolas, la soja subió 0,6% y cerró en USD 436 la tonelada. En metales, el cobre subió un 1,8% ante mejores expectativas de demanda global tras los indicios de fin de la guerra.
En el dato económico del día, las ventas de viviendas existentes en EE. UU. aumentaron un 1,7% m/m hasta una tasa anualizada de 4,09 M en febrero de 2026, superando las expectativas del mercado, que anticipaban una caída a 3,89 M. A pesar del repunte, el inventario de viviendas sin vender aumentó un 2,4% hasta un total de 1,29 M, equivalente a 3,8 meses de oferta al ritmo actual de ventas. El precio de las viviendas existentes subió levemente un 0,3% i.a. hasta USD 398.000, a pesar de la caída en las tasas hipotecarias desde ese período.
Noticias locales: el país hoy.
El martes se vio un rebote en los activos locales, con una compresión del riesgo país hasta niveles en torno a 550 pb y un alza de 3,5% en dólares para el Merval. El Tesoro anunció las condiciones para la licitación del jueves, en donde ofrecerá nuevamente tasa fija en el tramo corto, junto con bonos CER y TAMAR. En pesos, las tasas operaron estables y las Lecap lideraron las subas, seguidas por los duales y luego por los CER. En tanto, los dollar-linked retrocedieron. El BCRA volvió a comprar dólares y los tipos de cambio oficial y financieros retrocedieron nuevamente, en un contexto de debilidad del dólar a nivel global.
La deuda soberana en dólares volvió a operar al ritmo del contexto global, en una rueda de mayor optimismo por una posible desescalada del conflicto en Medio Oriente. Los bonos ganaron un 1%, impulsados por los Bonares que avanzaron un 1,2%, y los Globales subieron un 0,8%. Con este desempeño, el riesgo país cayó unos 29 pb y cerró en 554 pb. Por otro lado, los BOPREAL cedieron un 0,3%.
La deuda en pesos también registró una rueda positiva, en un marco de estabilidad en las tasas de corto plazo, que se mantienen en torno al 20% TNA, junto con una caída del tipo de cambio nominal. Dentro de la curva, los instrumentos a tasa fija se destacaron con un avance del 0,3%, seguidos por los bonos CER y los duales, que registraron alzas del 0,2%. Por su parte, los bonos dollar-linked acompañaron la baja del tipo de cambio, con un retroceso del 1,1%.
El tipo de cambio oficial cayó un 1,1% y cerró en $1.402,38, quedando a un 15,8% del techo de la banda. Los dólares financieros mostraron un retroceso del 0,7% en el MEP y del 1% en el CCL, finalizando en $1.423,3 y $1.461,6, respectivamente, reduciendo el canje hasta el 2,7%. La baja en los tipos de cambio se sostuvo acompañada del mejor clima global y con el BCRA extendiendo la compra de divisas en el MLC por USD 67 M. De esta manera, acumula adquisiciones por USD 408 M en el mes (un ritmo diario de USD 58 M), mientras que en el año el total asciende a USD 3.121 M. En este marco, el stock de reservas brutas aumentó USD 275 M hasta USD 46.043 M, explicado principalmente por el incremento en el precio del oro.
A su vez, los futuros mostraron una caída del 1,4%, acompañada de una nueva suba de USD 77 M en el interés abierto, que podría indicar una nueva intervención del BCRA para contener el tipo de cambio. El volumen operado aumentó USD 92 M y alcanzó los USD 1.047 M. La implícita de marzo cerró en 22% TNA y la de abril en 25% TNA.
En cuanto al Merval, ganó 2,6% en pesos y 3,5% en dólares CCL, empujado por los sectores de construcción y utilidades. Con esto, el índice de acciones cerró en USD 1.847. Las empresas que más subieron fueron TGN, CEPU y COME, avanzando entre 6,7% y 7,6%. En tanto, medido en dólares, no se observó ninguna caída. Por el lado de las acciones que cotizan en Wall Street, mostraron un alza promedio de 2,1%, de la mano de CEPU, Edenor y LOMA, con ganancias de entre 5,1% y 7,3%. En cambio, Globant, Vista y Bioceres perdieron entre 2,0% y 4,0%.
En paralelo, la Secretaría de Finanzas dio a conocer las condiciones de la licitación que se llevará a cabo este jueves y deberá enfrentar vencimientos por $10,4 billones entre Lecap y duales. A diferencia de la licitación anterior, el Tesoro ofrece nuevamente instrumentos a tasa fija con vencimiento en mayo y septiembre (S15Y6 y S30S6). Por otro lado, emite cuatro bonos CER (X15Y6, X30S6, TZXM7 y TZX28), dos instrumentos ajustables por la tasa TAMAR (M31G6 y TMF27) y dos instrumentos dollar-linked (D30A6 y D30S6). Además, el Tesoro vuelve a ofrecer el Bonar 2027 con un monto máximo a colocar por USD 250 M entre la primera y segunda vuelta.
Local news: Argentina today.
US DOLLAR-DENOMINATED SOVEREIGN BONDS TRADED MIXED IN A VOLATILE GLOBAL SESSION, underperforming broader emerging market debt. Global bonds edged up 0.1%, while Bonares slipped 0.2%. As a result, country risk widened again to 588 basis points. Meanwhile, Bopreal bonds gained 0.1%.
DESPITE GLOBAL VOLATILITY, SHORT-TERM RATES REMAINED STABLE: the one-day repo and the caución closed at 20–21% TNA. Peso curves reacted positively to the CABA CPI, which came in below expectations, with dual bonds standing out with a 1.0% gain. Meanwhile, CER-linked bonds rose 0.6% and the fixed-rate curve advanced 0.4%, while dollar-linked bonds gained 1.0%.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE ROSE 0.4% AND CLOSED AT $1,407.15, standing at 14.8% below the upper limit of the band. Both the MEP and CCL dollars increased by 0.2%, closing at $1,428.8 and $1,470.7, respectively, while the swap barely rose to 3%. Meanwhile, the BCRA extended currency purchases in the official market with acquisitions totaling USD 124 M, accumulating net purchases of USD 2,964 M for the year. In this context, gross reserves fell by USD 383 M to USD 45,825 M, mainly explained by the drop in the price of gold.
THE MERVAL ROSE 0.3% IN PESOS AND 0.6% IN CCL DOLLARS, CLOSING AT USD 1,784. Industrial and construction sectors drove the gains, with Holcim, TGN, and Supervielle posting the strongest advances, rising between 3.7% and 8.9%. On the other hand, the energy sector partially offset these gains due to the decline in oil prices, with YPF, Mirgor, and Ternium falling between 1.1% and 1.9%. Argentine stocks listed on Wall Street advanced 0.7%, led by Supervielle, IRSA, and Cresud, which posted gains between 3.0% and 4.1%. Meanwhile, Vista, Globant, and AdecoAgro declined between 1.7% and 3.7%.
Noticias globales: el mundo hoy.
El mercado mostró un fuerte cambio de tono a lo largo de la rueda. Luego de un inicio marcado por el temor a un shock energético y caídas cercanas al 2% en las acciones, el anuncio de posibles medidas para contener el precio del petróleo y las señales de un eventual desenlace del conflicto en Medio Oriente impulsaron un marcado rebote en los activos de riesgo. En este contexto, el mercado rotó nuevamente hacia acciones de crecimiento, mientras los rendimientos del Tesoro retrocedieron y el petróleo recortó con fuerza las subas iniciales, reflejando una moderación de los temores inflacionarios asociados a la energía.
Las acciones comenzaron la rueda con caídas cercanas al 2% en los principales índices, que fueron completamente borradas tras los planes para contener el precio del crudo y la declaración de Trump afirmando que EE. UU. está cerca de ganar la guerra. Concretamente, el Nasdaq avanzó un 1,38%, el S&P 500 un 0,83% y el Dow Jones un 0,51%. Si bien algunos pesos pesados del sector financiero, como Wells Fargo, continuaron mostrando debilidad, el sector de semiconductores brindó un fuerte impulso al mercado, con Broadcom y AMD avanzando más de 4,6%. De esta manera, el mercado rotó desde el temor asociado a la energía hacia acciones de crecimiento. La dinámica en el resto del mundo fue similar, comenzando la rueda con caídas de en torno a 7% en los índices y transformándose en ganancias al final de la rueda. Europa subió un 0,3% y Japón un 1,3%. Latam avanzó un 2,1%, con Brasil subiendo 2,7%. El índice de mercados emergentes ganó un 2,3% y China subió 1,8%.
En cuanto a los rendimientos de los bonos, habían comenzado con subas en todos los tramos y terminaron cayendo. Concretamente, la UST2Y cayó 1 pb y cerró en 3,54%, la UST10Y cayó 4 pb y cerró en 4,10%, y la UST30Y cayó 4 pb hasta 4,71%. Con esto, el Índice de Bonos del Tesoro ganó un 0,3%, y dentro de los corporativos, los High Yield e Investment Grade avanzaron un 0,6%. Por su parte, la deuda de mercados emergentes subió un 0,3%. A pesar de las tensiones en el mercado laboral de EE. UU., los inversores tienen su atención puesta en la inflación esperada y pasaron a descontar un solo recorte de 25 pb durante 2026, para el mes de julio, con 43% de probabilidad.
El US Dollar Index se debilitó un 0,2%, alcanzando un nivel de 98,80. Dentro del índice, el dólar operó neutral contra el euro, cayó un 0,2% frente a la libra y un 0,1% frente al yen japonés. Por otro lado, frente al real brasileño, el dólar cayó un 1,5% y cerró en USDBRL 5,17. En cuanto a metales, operaron mixtos, con una caída de 0,7% para el oro, que cerró en USD 5.136 la onza, mientras que la plata avanzó un 2,2% y cerró en USD 86,2 la onza.
El petróleo WTI cerró con una caída de 5,3% hasta un precio de USD 86 el barril, tras haber llegado a subir en torno a 20% al comienzo de la rueda. La caída se dio luego de que los ministros de Finanzas del G7 señalaran que el grupo “está preparado” para liberar petróleo de sus reservas estratégicas en caso de ser necesario. A esto se sumó un cambio en el impulso del mercado después de que Trump señalara que la guerra está cerca de finalizar y que el Estrecho de Ormuz comenzaba a reabrirse al tráfico marítimo. Por su parte, la soja cayó un 0,4% hasta USD 434 la tonelada, mientras que el cobre subió un 0,8% hasta USD 5,8 la libra.
Noticias locales: el país hoy.
En el comienzo de la semana, se conoció el dato de inflación de CABA, que fue de 2,6%. Por otro lado, en un contexto de elevada volatilidad global, el Merval cerró con leves ganancias, mientras que los soberanos operaron sin cambios. En cuanto a las curvas en pesos, los duales y los CER continúan liderando las subas, y en la tasa fija mejoró el tramo corto, aunque el tramo largo operó mixto. Bajo este marco, con un BCRA que sigue comprando dólares en el MLC, el tipo de cambio oficial avanzó y los financieros operaron mixtos.
En febrero, el IPC de la Ciudad de Buenos Aires se ubicó en 2,6% m/m, desacelerando respecto a enero, que marcó 3,1% m/m. De esta manera, acumula un alza del 5,7% en el primer bimestre, alcanzando una variación del 32,4% i.a. Desagregando por componentes, los precios regulados avanzaron 4,5% m/m, al tiempo que la inflación núcleo se ubicó en 3,1% m/m, compensando la caída del -6,5% m/m en los bienes y servicios estacionales. Este jueves se conocerá el índice a nivel nacional, que estimamos en 2,6% m/m.
Pese a la volatilidad global, las tasas de corto plazo operaron estables: la caución a un día y la Repo cerraron en 20-21% TNA. Las curvas en pesos reaccionaron positivamente al IPC de CABA, que resultó menor a lo esperado, destacándose los duales con una suba del 0,4%. Por otro lado, los CER registraron un alza de 0,2% y la curva a tasa fija ganó un 0,1%, a diferencia de los dollar-linked que cedieron un -0,1%.
A su vez, los bonos soberanos en dólares operaron mixtos, aunque por debajo del desempeño de la deuda emergente. Los Globales avanzaron apenas un 0,1%, mientras que los Bonares retrocedieron un -0,2%. Con este resultado, el riesgo país subió nuevamente hasta los 588 pb. Por su parte, los BOPREAL ganaron un 0,1%.
El tipo de cambio oficial aumentó un 0,3% y cerró en $1.418,28, quedando a un 14,4% del techo de la banda. En cuanto a los dólares financieros, el MEP subió un 0,1%, en tanto que el CCL cayó un -0,3% y finalizaron en $1.433,2 y $1.475,7, respectivamente. Así, el canje cerró en 3%. En paralelo, el BCRA extendió la compra de divisas en el mercado oficial con adquisiciones por USD 50 M, acumulando compras netas por USD 341 M en el mes y USD 3.054 M en el año. No obstante, el stock de reservas brutas cayó en USD 236 M y terminó en USD 45.768 M.
En el mercado de futuros, si bien operaron sin cambios en promedio, se vio una suba de USD 153 M en el interés abierto, que cerró en USD 4.777 M. En tanto, el volumen aumentó tan solo USD 18 M, hasta USD 955 M. Las implícitas cayeron a niveles de 24% TNA para marzo y 27% TNA para abril.
El Merval avanzó un 0,3% en pesos y 0,6% en dólares CCL, cerrando así en USD 1.784. Los sectores de industria y construcción empujaron la suba; con Holcim, TGN y Supervielle a la cabeza, con ganancias entre 3,7% y 8,9%. Del otro lado, el sector de energía compensó parcialmente las subas debido a la baja del petróleo. YPF, Mirgor y Ternium perdieron entre -1,1% y -1,9%. Las acciones que cotizan en Wall Street avanzaron un 0,7%, lideradas por Supervielle, IRSA y Cresud, que mostraron alzas de entre 3,0% y 4,1%. En tanto, las acciones de Vista, Globant y AdecoAgro retrocedieron entre -1,7% y -3,7%.
Análisis de instrumentos de renta fija y variable.
A continuación podrás descargar el informe semanal del mercado local, en el que analizamos los distintos instrumentos de renta fija con posibles escenarios de sensibilidad. Además, mostramos los índices de mercados accionarios locales e internacionales, y finalmente el mercado de renta variable local.
Descargar informe al 09/03/2026
2026 promete consolidar este instrumento como palanca central del crédito de las empresas.
El mercado de capitales argentino cerró 2025 con una marca histórica: el financiamiento total acumulado alcanzó los $49.151.763 millones (USD 33.679 millones), un 34% más que en 2024 medido en valores constantes.
En ese contexto de recuperación generalizada, las obligaciones negociables (ONs) no solo acompañaron la tendencia, sino que la lideraron. A lo largo del año se emitieron 323 series de ONs por $25.902.092 millones (los montos en pesos están expresados en valores constantes a diciembre de 2025, utilizando el IPC como referencia) –equivalentes a USD 17.748 millones al 30 de diciembre de 2025–, lo que representa el 53% del financiamiento total del mercado. Aunque la cantidad de series emitidas fue un 9% inferior al de 2024, el volumen colocado en términos reales creció de forma significativa. La razón se debió a la calidad de las colocaciones: tickets más grandes, mayor participación de emisores de primera línea y, sobre todo, un apetito inversor que el año anterior no existía en la misma magnitud.
El efecto electoral y el dólar MEP
En el segmento de colocaciones internacionales, el año tuvo dos velocidades muy distintas. Antes de las elecciones del 26 de octubre de 2025, el mercado acumuló USD 5.321 millones en ese segmento. Después de los comicios, se sumaron otros USD 4.181 millones –el 44% del total anual de ONs internacionales–. En octubre, las colocaciones crecieron un 51% respecto a la última emisión de julio, y en las primeras dos semanas de diciembre se colocaron USD 580 millones. La velocidad de la recuperación postelectoral refleja la magnitud del “fly to quality” que caracterizó buena parte del año: los emisores de mayor solidez crediticia fueron los que lograron colocar en ventanas breves, mientras el resto aguardaba señales más claras sobre el rumbo económico.
En ese período de incertidumbre preelectoral, las ONs denominadas en dólar MEP se convirtieron en una de las pocas opciones disponibles para el inversor local que buscaba cobertura cambiaria. Con algunas restricciones todavía vigentes se potenció la demanda por este tipo de instrumentos. Las ONs dollar-linked y las emitidas bajo ley local con liquidación en MEP cumplieron la función de refugio que el mercado necesitaba, permitían dolarizarse sin salir del sistema, con la ventaja adicional de participar en la suscripción a precio de emisión.
El financiamiento PyME: crecimiento sostenido
Uno de los datos más relevantes del informe anual de la CNV es la evolución del financiamiento PyME, que alcanzó los $15.295.022 millones (USD 10.480 millones) en 2025, un 7% más que en 2024 en términos reales. Las ONs PyME representaron una porción relevante de ese total y continúan la senda de expansión que ya se observaba en 2024, cuando el segmento había crecido un 35,95% en valores constantes respecto al año anterior. Desde 2019, el financiamiento PyME total más que se cuadruplicó en dólares.
Para dimensionar el recorrido, conviene recordar que en 2024 el mercado ya había dado señales de madurez: en ese año se emitieron ONs por USD 12.479 millones, un crecimiento real del 71% respecto a 2023, y las ONs explicaron el 52% del financiamiento total del mercado de capitales. Ese piso de 2024 hizo que crecer en 2025 implicara superar una base alta, lo que hace aún más significativo el resultado obtenido.
Las oportunidades que abre 2026
La quita de restricciones cambiarias transforma las reglas del juego. Con normativas claras para el acceso al dólar oficial, el inversor institucional y el ahorrista individual pueden analizar las ONs por sus fundamentos crediticios y su rendimiento, no solo por su función de resguardo cambiario. Esto debería traducirse en una curva de tasas más ordenada y en una mayor segmentación de emisores por riesgo, lo que favorece la incorporación de compañías que hasta ahora permanecían al margen del mercado.
El crecimiento del crédito corporativo en 2026 prevemos que estará traccionado por sectores que ya dieron señales en 2025. La agroindustria, la minería y la energía –en particular el upstream de Vaca Muerta y las renovables– tienen necesidades de financiamiento que difícilmente puedan ser absorbidas solo por el sistema bancario. Las ONs, con su flexibilidad para estructurar plazos, monedas y garantías, son el instrumento natural para canalizar esa demanda. El inversor extranjero, que comenzó a reaparecer en las colocaciones del último trimestre de 2025, podría consolidar su presencia si la estabilidad macro acompaña.
Por último, el escenario de tasas a la baja y desaceleración inflacionaria redefine el atractivo relativo de los instrumentos de renta fija. En un contexto donde el costo del dinero converge gradualmente hacia niveles regionales, las ONs en dólares emitidas bajo ley local y extranjera con liquidación en moneda extranjera ofrecen al inversor un rendimiento en dólares que difícilmente encuentre en activos comparables de la región. Para el emisor, financiarse en el mercado de capitales a tasas descendentes significa mejorar su estructura de costos financieros y extender duration, algo que el crédito bancario –más caro y de plazo más corto– no siempre puede ofrecer.

El financiamiento en el mercado de capitales representó el 4,86% del PBI en 2025, el nivel más alto desde 2018. Las ONs, con más de la mitad de ese total (53%), son hoy el instrumento central de esa arquitectura. Todo indica que 2026 no será la excepción.
News and Markets: What Happened and What Lies Ahead on the Domestic Scene
Crosswinds. The escalation of the conflict in the Middle East has created an unfavorable environment for global markets in general and emerging markets in particular. For Argentina, the tailwind has become crosswinds: on the positive side, commodity prices have increased; on the negative side, the dollar has appreciated globally and the worsening of the conflict in Iran could limit capital flows to emerging markets and weigh on the global economy. In this context, local assets have shown relatively stable performance compared with other emerging markets, and country risk continued to move sideways around 550 bps. In the peso market, interest rates remained stable and yield curves traded with some weakness, while the exchange rate edged slightly higher. Despite this, the BCRA maintained its purchases of foreign currency in the official market without generating volatility. While the market is operating cautiously, the macroeconomic outlook shows some yellow flags, particularly tax revenues, which fell again in February—reflecting weak economic activity—and forcing the government to continue seeking alternative sources of income and to further cut spending. Market consensus still anticipates a positive year in terms of growth, without exchange rate shocks, but at the margin inflation expectations have been revised upward. This could raise concerns about a further decline in the real exchange rate and put pressure on competitiveness. Looking ahead to this week, markets will start cautiously amid external risks, while locally attention will focus on Wednesday’s Treasury auction and the government’s ability to secure financing without putting pressure on interest rates. In addition, February inflation for CABA will be released today, while the national figure will be published on Thursday.
Tax revenues decline again. In February, tax revenues fell 9.6% yoy in real terms, marking the seventh consecutive decline. The drop was widespread across all subgroups, with the exception of the fuel tax. Taxes linked to economic activity fell 5% y/y in real terms, the fourth consecutive decline, driven by a 3% y/y real drop in VAT (DGI) revenues and a 7.5% real decline in the financial transactions tax. Taxes linked to foreign trade fell 34% y/y in real terms—a combined drop in revenues from import duties and export taxes—while those related to the labor market fell 5% y/y, personal assets tax 13%, and income tax 1% y/y in real terms. With this result, tax revenues in the first two months of the year declined 9% y/y in real terms.
Inflation expectations on the rise. The BCRA published the February REM, in which leading analysts revised their inflation expectations upward, cut projections for the exchange rate, and kept peso interest rate expectations relatively stable. Inflation for February is projected at 2.7% m/m (+0.6 p.p. compared with the previous REM) and core CPI at 2.5% m/m (+0.4 p.p.). Meanwhile, the median forecast for the nominal exchange rate stood at $1,429/USD for March (-$73 compared with the previous survey) and $1,707/USD for December, reflecting lower devaluation expectations which—given that prices are still rising at a high pace—could further deepen the decline in the real exchange rate. On the other hand, the TAMAR rate of private banks is projected at 31.3% TNA for March (+1.2 p.p.) and 24.0% TNA for December (+1.6 p.p.), showing relative stability compared with the previous REM. Activity projections indicate that GDP would have grown 0.8% in Q4 2025 (+0.6 p.p.), with expansions of 1.0% and 0.9% in the first two quarters of 2026 (+0.1 p.p. and -0.1 p.p., respectively), consolidating annual growth of 3.4% for 2026 (+0.2 p.p.).
The BCRA continues buying and reserves rise. In the first week of March, the BCRA purchased USD291 M, implying an average of USD58 M per day, showing some moderation compared with February when purchases averaged USD86 M per day. The agricultural sector accelerated its pace of FX sales, settling USD412 M during the week, averaging USD83 M per day, USD10 M above the February pace. These operations, together with an increase in foreign currency reserve requirements, were key in allowing international reserves to rise USD439 M during the week, closing with a gross stock of USD46,003 M, while net reserves would have broken the -USD20,000 M barrier.
Exchange rate remains stable. The official exchange rate traded relatively stable during the week and rose just 0.3%, closing at $1,413.82 and standing 14.4% below the upper bound of the band. The stability in the exchange rate persisted despite global noise reflected in a stronger U.S. dollar worldwide, which has put pressure on emerging market currencies, while the BCRA continues uninterrupted FX purchases in the official market. Financial dollars also increased: the MEP rose 0.4% and the CCL 0.7%, closing at $1,432 and $1,480.5, respectively, while the swap spread rose to 3.4%. Dollar futures advanced along the same lines (+0.7%), and a decline was observed both in traded volume and open interest, which averaged USD1,079 M and USD4,572 M, respectively. As a result, implied rates stood around 27–29% TNA, and the curve prices in an implicit devaluation of 2.2% MoM across all maturities.
ARS-denominated bonds broadly stable. Peso curves traded with some weakness but remained relatively stable during the week, despite the negative global backdrop. Overnight rates posted a limited increase of around 200 bps: both the one-day repo (caución) and the Repo rate stood near 22% NAR, while TAMAR remained close to 31% NAR. In this context, dual bonds stood out, increasing 0.1% during the week. These instruments yield on average TAMAR +2.6%, and current prices imply a TAMAR breakeven between 25% and 27% NAR. CER-linked bonds also increased 0.1%. These securities yield CER +3.1% in the 2026 segment and CER +7.7% in the rest of the curve. At current levels, they price in implicit inflation of 2.1% m/m through April, below both our projections and the REM estimates, and 26.4% cumulative inflation for 2026. Meanwhile, dollar-linked bonds declined 0.2%. These instruments yield devaluation +4%, while the April Lelink currently prices in a 3.7% depreciation over the period. Finally, the fixed-rate curve declined 0.6%, although it eased slightly compared with the previous week: the short end yields 30.6% NAR (2.6% EMR) and the long end 30% NAR (2.5% EMR). Looking ahead to this week, rates should remain broadly stable provided the Treasury does not absorb a significant amount of liquidity in the upcoming auction and if the BCRA stays on the sidelines in open-market operations, in contrast to last week when it intervened through the sale of more than USD300 M of the D30A6 Lelink to contain exchange-rate pressures.
Global backdrop weighs on sovereigns. Sovereign bonds declined 0.6% during the week, affected by an adverse global environment, particularly for emerging markets. Even so, Argentine bonds posted a slightly smaller drop than comparable countries, which fell 0.9% on average. Within the curve, Bonares declined 0.9%, underperforming ARGENT bonds, which fell 0.4%, with the AL35 being the most affected after posting a 1.3% weekly decline. At these levels, country risk closed at 545 bps. Following the correction, Bonares yield 9.0% at the short end and 10.0% at the long end, maintaining a slightly positive slope, while ARGENT bonds offer 7.8% at the short end and 9.6% at the long end, still below double-digit levels and with a steeper curve. The underperformance of local-law bonds widened the legislative spread, with GD30/AL30 reaching 3.7% and GD38/AE38 4.0%. In contrast to sovereigns, Bopreal bonds increased 1.5% during the week, showing greater resilience, with notable gains in Series 3 (+2.2%) and Series 1C (+1.4%), while the curve currently yields between 4.1% and 8.4%, below sovereign levels. Meanwhile, sub-sovereign bonds declined 0.3% during the week, tracking the trend in Treasury debt, although they still post a 2.7% gain year-to-date, with losses led by Buenos Aires 2037 (-0.9%) and Río Negro 2028 (-1.0%), and provincial yields currently ranging between 6.1% and 11.7%. Finally, corporate bonds traded broadly unchanged during the week, with 0.4% declines at the short end of YPF’s curve and 0.4% increases at the long end, offering yields of 6.0%–9.5% under foreign law and 4.5%–8.0% in the local market.
The Merval continues to decline. The Merval fell 1.3% during the week, closing at USD 1,774. In this context, it showed a relatively better performance than the LatAm index, although year-to-date it remains significantly decoupled, posting a 11.4% decline. Banks drove the weekly drop, following negative earnings results that revealed elevated delinquency levels ranging between 3.6% and 8.2% and low returns on equity between -4.6% and 7.3%. Specifically, the stocks that declined the most were Supervielle, IRSA, and Banco Macro, which lost between 8.1% and 10.0%. On the positive side, energy companies led the gains, supported by higher oil prices. The top performers were Transener, YPF, and Ternium, advancing between 6.0% and 7.9%. As for Argentine equities listed on Wall Street, they posted an average decline of 3.2%, led by Supervielle, Corporación América, and Ternium, which dropped between 10.0% and 11.4%, while AdecoAgro, Vista, and YPF gained between 4.2% and 14.4%.
WEEK AHEAD:
Noticias y mercado: lo que pasó y lo que viene en el plano local.
La escalada del conflicto en Medio Oriente generó un mal clima para los mercados globales en general y para los emergentes en particular. Para Argentina, el viento es cruzado, con la ventaja de que subieron los precios de las materias primas y la desventaja de que el dólar se apreció en el mundo y que el agravamiento de la guerra en Irán limite los flujos de capitales hacia emergentes y golpee a la economía global. En este marco, los activos locales mostraron un desempeño relativamente estable frente a otros mercados emergentes y el riesgo país continuó lateralizando en torno a los 550 pb. En el mercado de pesos, las tasas se mantuvieron y las curvas operaron con algo de debilidad, mientras que el tipo de cambio subió levemente. Pese a esto, el BCRA mantuvo sus compras de divisas en el mercado oficial sin generar volatilidad. Mientras el mercado opera con cautela, la coyuntura macro muestra luces amarillas, en especial con la recaudación que en febrero volvió a caer, reflejo de la debilidad del nivel de actividad y que obliga al gobierno a seguir buscando fuentes alternativas de ingresos y a continuar recortando gastos. El consenso de mercado sigue previendo un año positivo en materia de crecimiento, sin sobresaltos cambiarios, pero en el margen viene ajustando al alza las expectativas de inflación. Esto podría generar preocupaciones sobre una mayor caída del tipo de cambio real y presionar sobre la competitividad. De cara a esta semana, los mercados comenzarán con cautela frente a los riesgos externos, al mismo tiempo que, en el plano local, la atención se centrará en la licitación de este miércoles y en la capacidad del Tesoro de financiarse sin tensionar las tasas de interés. Además, hoy se publicará la inflación de CABA de febrero, mientras que el jueves se conocerá el dato a nivel nacional.
La recaudación vuelve a retroceder. En febrero la recaudación cayó 9,6% i.a. real, anotando la séptima caída consecutiva. El retroceso fue generalizado en todos los subgrupos, con la excepción del impuesto a los combustibles. Los tributos ligados al nivel de actividad cayeron 5% i.a. real, siendo la cuarta baja consecutiva, arrastrados por el retroceso en la recaudación de 3% i.a. real del IVA DGI y de 7,5% i.a. real en el impuesto al cheque. Los impuestos ligados al comercio exterior cayeron 34% i.a. real –baja conjunta del aporte de los impuestos a las importaciones y de derechos de exportación–, los ligados al mercado laboral 5% i.a., bienes personales 13%, mientras que el impuesto a las ganancias cayó sólo 1% i.a. real. Con este resultado, en los primeros dos meses del año la recaudación bajó 9% i.a. real.
Expectativas de inflación al alza. El BCRA publicó el REM de febrero, en el que los principales analistas ajustaron al alza sus expectativas de inflación, recortaron las proyecciones para el tipo de cambio y mantuvieron relativamente estables las tasas de interés en pesos. La inflación para febrero se proyectó en 2,7% m/m (+0,6 p.p. respecto del REM previo) y el IPC núcleo en 2,5% m/m (+0,4 p.p.), mientras que la mediana del tipo de cambio nominal se ubicó en $1.429/USD para marzo (-$73 respecto del relevamiento anterior) y $1.707/USD para diciembre, reflejando una caída en las expectativas de devaluación que, frente a precios que siguen creciendo a un ritmo elevado, podría seguir acentuando la caída del tipo de cambio real. Por otro lado, la TAMAR de bancos privados se proyecta en 31,3% TNA para marzo (+1,2 p.p.) y 24,0% TNA para diciembre (+1,6 p.p.), mostrando estabilidad relativa frente al REM previo. Por su parte, las proyecciones de actividad indican que el PBI habría crecido 0,8% en el cuarto trimestre de 2025 (+0,6 p.p.), con expansiones de 1,0% y 0,9% en los primeros dos trimestres de 2026 (+0,1 p.p. y -0,1 p.p., respectivamente), consolidando un crecimiento anual de 3,4% para 2026 (+0,2 p.p.).
El BCRA sigue comprando. En la primera semana de marzo el BCRA compró USD 291 M. Esto implica un promedio de USD 58 M por día, lo que marca cierta moderación respecto de febrero, cuando el ritmo de compras fue de USD 86 M por día. El agro aceleró el ritmo de oferta al liquidar USD 412 M en la semana, promediando USD 83 M por día, USD 10 M más que el ritmo de febrero. Estas operaciones, sumadas a la suba de encajes en moneda extranjera, fueron determinantes para que las reservas internacionales repunten USD 439 M en la semana y cierren con un stock bruto de USD 46.003 M, mientras que las netas habrían quebrado la barrera de los USD 20.000 M negativas.
Tipo de cambio estable. El tipo de cambio oficial operó relativamente estable en la semana y subió apenas un 0,3%. De esta manera, cerró en $1.413,82 y se ubica a un 14,4% del techo de la banda. La estabilidad del tipo de cambio se sostuvo a pesar del ruido global que se reflejó en un fortalecimiento del dólar a nivel global, que presiona sobre las monedas emergentes, y con el BCRA sosteniendo la compra ininterrumpida de divisas en el mercado oficial. Los dólares financieros también subieron: un 0,4% el MEP y un 0,7% el CCL, cerrando en $1.432 y $1.480,5, respectivamente, y el canje subió hasta el 3,4%. Los futuros de dólar avanzaron en la misma línea (+0,7%) y se observó una caída tanto en el volumen de contratos operados como en el interés abierto, que promediaron 1.079 M y USD 4.572 M, respectivamente. De esta manera, las tasas implícitas se ubicaron en torno al 27-29% TNA y la curva descuenta una devaluación implícita del 2,2% m/m en todos los tramos.
Bonos en pesos estables. Las curvas en pesos operaron débiles pero con relativa estabilidad durante la semana, pese al tono negativo a nivel global. Las tasas overnight registraron una suba acotada de alrededor de 200 pb: tanto la caución a un día como la tasa Repo se ubicaron en torno al 22% TNA, mientras que la TAMAR se mantuvo cerca del 31% TNA. En este contexto, los Duales se destacaron al avanzar un 0,8% y rinden un promedio del 2,6% sobre la tasa TAMAR y tienen en precios una TAMAR breakeven de entre el 25% y 27% TNA. Los bonos CER avanzaron también un 0,8% y rinden CER +3,1% en el tramo 2026 y CER +7,7% en el resto de los tramos, al tiempo que descuentan una inflación implícita del 2,1% m/m hasta abril, por debajo de nuestras proyecciones y de lo que estima el REM, y del 26,4% acumulada en 2026. En tanto, los bonos dollar-linked subieron un 0,5%, en línea con la suba en los tipos de cambio, rinden devaluación +4% y la Lelink de abril descuenta una devaluación del 3,7% durante el período. Por último, la curva a tasa fija subió apenas un 0,1% y descomprimió levemente respecto de la semana anterior: el tramo corto rinde 30,6% TNA (2,6% TEM) y el tramo largo 30% TNA (2,5% TEM). De cara a esta semana, las tasas deberían mantenerse estables si el Tesoro no absorbe muchos pesos en la próxima licitación y si el BCRA se mantiene al margen de las operaciones de mercado abierto absorbiendo pesos, al contrario de lo que hizo la semana pasada con la venta por más de USD 300 M de la Lelink D30A6 para contener el tipo de cambio.
El contexto global afectó a la deuda soberana. Los soberanos retrocedieron otro 0,6% en la semana, afectados por un contexto global adverso, particularmente para los mercados emergentes. Con esto, los bonos argentinos mostraron una caída levemente menor que la de países comparables, que retrocedieron 0,9% en promedio. Dentro de la curva, los Bonares cayeron 0,9%, siendo más castigados que los Globales, que retrocedieron 0,4%. El AL35 fue el más afectado, con una baja semanal de 1,3%. A estos niveles, el riesgo país cerró en 545 pb. Tras la corrección, los Bonares rinden 9,0% en el tramo corto y 10,0% en el largo, manteniendo una pendiente levemente positiva, mientras que los Globales ofrecen 7,8% en el corto y 9,6% en el largo, aún por debajo de los dos dígitos y con una pendiente más pronunciada. El castigo a la legislación local llevó el spread legislativo GD30/AL30 a 3,7% y el GD38/AE38 a 4,0%. A diferencia de los soberanos, los BOPREAL avanzaron 1,5% en la semana, mostrando mayor firmeza, con subas destacadas del Serie 3 (+2,2%) y del Serie 1C (+1,4%). La curva rinde entre 4,1% y 8,4%, por debajo de los soberanos. Por su parte, los subsoberanos retrocedieron 0,3% en la semana, acompañando la tendencia de la deuda del Tesoro, aunque mantienen una suba de 2,7% en el año. Las bajas estuvieron lideradas por Buenos Aires 2037 (-0,9%) y Río Negro 2028 (-1,0%). Los rendimientos provinciales se ubican entre 6,1% y 11,7%. Finalmente, los corporativos operaron sin cambios en la semana, con caídas de 0,4% en el tramo corto de la curva de YPF y subas de 0,4% en el tramo largo. Los corporativos ofrecen rendimientos de 6,0%-9,5% bajo ley extranjera y de 4,5%-8,0% en el mercado local.
El Merval continúa a la baja. El Merval cayó un 0,6% en pesos y 1,3% en dólares CCL durante la semana, cerrando en USD 1.774. De esta manera, mostró una mejor performance relativa que el índice Latam, aunque en el año muestra un fuerte desacople al caer un 11,4%. Los bancos impulsaron la caída en la semana, debido a balances negativos con niveles elevados de mora de entre 3,6% y 8,2% y bajo retorno sobre el capital de entre -4,6% y 7,3%. En concreto, las acciones que más retrocedieron fueron Supervielle, IRSA y Banco Macro, que perdieron entre 8,1% y 10,0% en dólares. Del lado positivo, las energéticas lideraron las subas, de la mano del precio del crudo. Las acciones que más subieron fueron Transener, YPF y Ternium, avanzando entre 6,0% y 7,9%. En cuanto a las acciones que cotizan en Wall Street, mostraron una caída promedio de 3,2%, con Supervielle, Corporación América y Ternium a la cabeza, cayendo entre 10,0% y 11,4%, mientras que AdecoAgro, Vista e YPF subieron entre 4,2% y 14,4%.
Lo que viene. La semana comienza con el anuncio de las condiciones de la licitación en la que el Tesoro deberá afrontar vencimientos por $10,4 billones entre Lecaps y Duales, que tendrá lugar este miércoles. Recordemos que el Tesoro volverá a ofrecer el Bonar 2027 y estimamos que continúe su demanda en el mercado primario, al mismo tiempo que seguiremos de cerca la estrategia de financiamiento del Tesoro y si continúa absorbiendo pesos del mercado. Además, hoy la Ciudad de Buenos Aires publica el índice de precios al consumidor de febrero, que dará una primera señal sobre el dato de inflación general que se conocerá el jueves, estimado en 2,6% m/m.
Noticias y mercado: lo que pasó y lo que viene en el plano internacional.
Aranceles, guerra comercial, shutdown, presiones sobre la Fed, deterioro en el empleo y ahora se suma una guerra en Medio Oriente con epicentro en Irán. No es el primer conflicto, ni tampoco una sorpresa, pero es más grave que los anteriores, con serias chances de que se extienda a toda la región. El estrecho de Ormuz cobra cada vez más protagonismo, además de los ataques a varias refinerías, y todo esto disparó el precio del petróleo, que alcanzó el nivel más alto desde 2022 y amenaza con interrumpir el proceso de desinflación global. Así, la guerra en Irán se volvió el principal riesgo macro global de la semana. En el plano económico, los datos del mercado laboral de EE. UU. volvieron a desilusionar, marcando una debilidad manifiesta, al tiempo que los datos de ventas minoristas muestran que el consumo está débil. Con este marco de fondo, los mercados tuvieron la peor semana del año, con caídas generalizadas en bonos y acciones, especialmente en los mercados emergentes. El petróleo se disparó, la soja repuntó, pero los metales operaron a la baja. Mientras se esperan novedades de la situación en Medio Oriente, con la expectativa de que aflojen las tensiones y no se extienda el conflicto, en el plano económico las miradas estarán en la evolución del precio del petróleo y en los datos de inflación de EE. UU. de febrero, que volverán a poner a prueba la estrategia de la Fed.
GEOPOLÍTICA
Se agrava el conflicto en Medio Oriente. La semana estuvo marcada por una fuerte escalada militar entre EE. UU., Israel e Irán. El 28 de febrero, EE. UU. e Israel lanzaron ataques contra instalaciones en Irán, lo que desencadenó un conflicto regional más amplio. Irán respondió con misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en la región. El conflicto se extendió a toda la región, con ataques de Irán a infraestructuras energéticas, incluido un intento de ataque con drones a una gran refinería saudí, así como ataques contra bases militares y buques en el Golfo. Lo más crítico pasa por la situación en el estrecho de Ormuz, vía por la cual pasa un 20% del petróleo mundial y donde, ante los ataques iraníes, el tránsito de petroleros cayó drásticamente o se detuvo, con muchos barcos esperando fuera del estrecho. Esto es lo que disparó el precio del petróleo –el WTI aumentó hasta los USD 90 el barril– y golpeó a todos los activos financieros. Con el escenario de guerra sobre la mesa, la incógnita pasa por la duración que tendrá el conflicto y si logran normalizar los flujos de comercio en el estrecho de Ormuz. Si la tensión persiste, la escalada del precio del petróleo presionará sobre los precios de los combustibles y le pondrá un piso más alto al IPC, interrumpiendo el proceso de desinflación global, al tiempo que eleva los costos de transporte y podría golpear a la actividad. Así, la guerra en Irán se volvió el principal riesgo macro global de la semana.
MACRO
Estados Unidos
Menos empleo y salarios en alza. Como viene ocurriendo en los últimos meses, los indicadores del mercado de trabajo americano vienen trayendo malas noticias. Primero fueron las revisiones, que revirtieron la lectura de una demanda laboral sólida a una importante desaceleración; luego vino el efecto del shutdown, y la última novedad fue el impacto de las huelgas en algunos sectores y el mal clima. Sacando los ruidos de corto plazo y las sorpresas por las revisiones, la tendencia de fondo es un marcado deterioro de la situación laboral, aunque por ahora contenida por una tasa de desocupación muy baja y salarios que suben por encima de la inflación. En este sentido, los datos de febrero publicados en la última semana confirmaron este panorama: mientras que el mercado esperaba la creación de 55 mil empleos no agrícolas, el dato oficial marcó una caída de 92 mil, debido a un recorte de 86 mil empleos privados y de 6 mil del sector público. Con este resultado, en los últimos 12 meses la creación de puestos fue de apenas 156 mil (13 mil por mes), dado que la expansión de 392 mil empleos del sector privado (33 mil por mes) fue compensada por el recorte de 236 mil puestos del sector público. Además, el empleo agrícola perdió 93 mil puestos en febrero, por lo que el empleo total bajó en 185 mil personas y, dado que la Población Económicamente Activa aumentó solo 18 mil personas, implica que 203 mil personas quedaron desocupadas. Por lo tanto, la tasa de desocupación subió a 4,4% desde 4,3% en enero y 4,2% en febrero de 2025. Por otro lado, los salarios aceleraron su marcha al marcar un alza de 0,4% m/m, levemente por encima de lo esperado y de las expectativas de inflación para este mes, acumulando en los últimos 12 meses un aumento de 3,8% i.a., lo que implica una mejora en el poder de compra. En este contexto de empleo a la baja y salarios al alza, se limitan las posibilidades de la Fed de relajar más rápido la política monetaria.
La actividad pierde impulso. Además de los datos de empleo comentados más arriba, los últimos indicadores de la semana volvieron a marcar que la actividad económica viene perdiendo impulso e ingresó en una fase de bajo crecimiento. Por un lado, las ventas minoristas de enero cayeron 0,2% m/m, un poco menos que las expectativas, que apuntaban a un retroceso de 0,3% m/m. Se estima que parte de esta caída se explica por el impacto del clima en algunas actividades, en tanto que, si consideramos solo los rubros que impactan en el PBI, el consumo “Core” subió 0,3% m/m. En los últimos 12 meses, las ventas minoristas aumentaron un 3,2% i.a., apenas por encima de la inflación, lo que marca que, si bien el consumo no colapsó, perdió fuerte dinamismo. Por otro lado, el PMI Compuesto bajó a 51,9 en febrero desde 53 en enero, su nivel más bajo en diez meses y por debajo de las estimaciones preliminares de 52,3. Con todo esto, la estimación de crecimiento del Nowcast de la Fed de Atlanta para el 1Q26 disminuyó a 2,1% t/t anualizada, 1 pp menos que una semana atrás.
Beneficios corporativos sólidos, aunque por debajo del promedio. Entramos en la etapa final de la temporada de balances, que mantiene un tono positivo. El 74% de las compañías reportó beneficios por encima de lo esperado, aunque por debajo del 77% promedio de los últimos cuatro años. En la semana presentaron resultados apenas 13 empresas del S&P 500, con lo que el 98% del índice ya publicó sus balances. Entre los más relevantes se encuentran Berkshire Hathaway, Broadcom, Costco y Target. En términos interanuales, el crecimiento de las ganancias se desaceleró a 13,6%, desde 14,6% i.a. la semana anterior. A nivel sectorial, el mayor dinamismo continúa concentrado en Industriales (+34,8% i.a.), Tecnología (+32,5% i.a.) y Materiales (+24,1% i.a.), al tiempo que Consumo Discrecional muestra una contracción de 0,6% i.a.
Brasil
Actividad estancada. Tal como lo venía anticipando el indicador de actividad del Banco Central de Brasil –IBC-Br–, en el 4Q25 el PBI creció apenas 0,1% t/t y quedó 1,8% por encima del 4Q24. Este resultado fue determinado por el estancamiento del consumo privado y la caída de 3,5% t/t en la inversión, que fue compensada por el alza de 1,0% t/t en el consumo público y el aporte positivo de las exportaciones netas, dado que las exportaciones subieron 3,7% t/t y las importaciones cayeron 1,8% t/t. Con este resultado, en 2025 la tasa de crecimiento del PBI bajó a 2,3% i.a., contra 3,4% i.a. de 2024 –siendo el más bajo desde la pandemia–, ante la fuerte desaceleración que mostraron el consumo privado y la inversión, que de crecer al 5,0% i.a. y al 7,0% i.a. en 2024, el año pasado lo hicieron al 1,3% i.a. y 2,9% i.a., respectivamente.
Fuerte mejora del saldo comercial. En febrero, el saldo de la balanza comercial de bienes registró un superávit de USD 4.200 M, muy superior al de febrero de 2025, cuando había sido de solo USD 500 M. La mejora obedeció a que las exportaciones aumentaron 15,6% i.a. –empujadas por las ventas externas de productos mineros, que saltaron 55% i.a.–, en tanto que las importaciones cayeron 4,8% i.a. Con este resultado, en los primeros dos meses del año el saldo comercial acumuló un superávit de USD 8.000 M, contra USD 1.870 M del mismo período del año pasado, gracias a que las exportaciones subieron 6% i.a. y las importaciones retrocedieron 7% i.a.
Mejora el empleo y suben los salarios. En el último trimestre móvil –de noviembre a enero– la tasa de desocupación promedió 5,4%, repitiendo el resultado del trimestre finalizado en octubre de 2025. La fortaleza del mercado laboral se confirma con la creación de 112.334 empleos formales en enero, superando las expectativas del mercado de 92.000, y marcando el mejor desempeño desde septiembre. Además, los salarios promedio crecieron un 5,4% i.a. hasta BRL 3,65 mensuales, superando la tasa de inflación en el período.
Europa
Lento crecimiento. Tras crecer 0,3% t/t en el 3Q25, en el último trimestre de 2025 el PBI de la Eurozona avanzó 0,2% t/t –leve corrección respecto de la estimación anterior, que apuntaba a 0,3% t/t–, y refleja la modesta performance pese a la baja de la inflación y a menores tasas de interés. El consumo de los hogares aceleró a 0,4% t/t desde 0,2% t/t del 3Q25, mientras que la inversión fija creció 0,6% t/t, menos de la mitad que en el trimestre anterior. La misma tendencia marcó el gasto público, que registró un alza de 0,5% t/t frente a 0,7% t/t en el 3Q25. En términos anuales, el PBI se expandió un 1,2% en el 4Q25, contra 1,4% i.a. del 3Q25. Con este resultado, en todo el año la actividad creció 1,5% i.a., 0,4 pb por encima de lo que había marcado en 2024.
Repunta la inflación. El adelanto del IPC de febrero de la Eurozona marcó un incremento de 0,7% m/m, rebotando luego de la caída de 0,6% m/m que había anotado en enero. Con esto, en los últimos 12 meses el IPC subió 1,9% i.a. desde 1,7% i.a. en enero, superando las expectativas del mercado. La presión vino por el lado de los precios de los servicios, que aceleraron de 3,2% i.a. a 3,4% i.a. La inflación Core fue de 2,4% i.a. contra 2,2% i.a. en enero.
Desempleo estable. En un contexto en el que la demanda de empleo mantiene un ritmo de crecimiento estable de 0,6% i.a., en enero la tasa de desocupación bajó a 6,2% desde 6,3% en diciembre y en enero de 2025.
MERCADOS
Tasas al alza. Los rendimientos de los bonos del Tesoro registraron fuertes subas en todos los tramos de la curva, especialmente en el corto y medio, ante el temor de que el repunte del precio del petróleo provoque un salto en el IPC. De hecho, la inflación implícita en los bonos a cinco años aumentó 4 pb hasta 2,63%, acumulando un alza de 36 pb en el año, mientras que la de 10 años avanzó 4 pb hasta 2,36%, con una suba de 10 pb en el mismo período. En concreto, la UST2Y subió 18 pb en la semana y cerró en 3,56%, acumulando un avance de 9 pb en lo que va del año. La UST10Y aumentó 18 pb hasta 4,14%, por lo que en el 2026 cae 1 pb, y la UST30Y avanzó 12 pb hasta 4,76%, aunque todavía muestra una caída de 7 pb. En cuanto a las expectativas de tasas, el mercado mantuvo en 45% la probabilidad de un recorte de 25 pb en julio y un segundo recorte de 25 pb para diciembre, con un 33% de probabilidad.
Bonos en baja. El alza de los rendimientos impactó negativamente en todos los segmentos de renta fija. El índice de bonos del Tesoro cayó 1,3% en la semana, aunque aún acumula una suba de 0,3% en lo que va del año, en tanto que los TIPS retrocedieron 0,4% en la semana, aunque todavía registran un avance total de 1,4%. En el segmento corporativo, los Investment Grade cedieron 1,4% semanal y operan neutrales en el año. Por su parte, los High Yield cayeron 1,3% en la semana y acumulan una baja de 1,2% en el año. La deuda de mercados emergentes fue la más afectada por el sell-off global, con una pérdida semanal de 2,0%, lo que lleva su desempeño en el año a -0,6%.
Dólar fortalecido y metales debilitados. El dólar se posicionó como el único activo de resguardo ante la escalada del conflicto. El DXY subió 1,3% en la semana, cerrando en 98,86. Con esto se recuperó de la caída que había mostrado en el arranque de año y acumula un alza de 0,5% desde fines de 2025. Desagregando por moneda, se fortaleció un 1,7% ante el euro, 0,5% contra la libra y un 1,1% frente al yen. El dólar también se fortaleció frente a monedas emergentes, y subió 0,6% semanal frente al yuan y 2,2% ante el real brasileño, finalizando la semana en USD/BRL 5,24. En tanto, los metales mostraron debilidad en la semana: el oro cayó 2,0% –cerró en USD 5.169 la onza– y la plata perdió 10,1%, y con esto recortaron la ganancia que llevan en el año al 20% y 18%, respectivamente.
Otra mala semana para las acciones. Las acciones cerraron otra semana a la baja y estiran las pérdidas en el comienzo de este año. Además de la incertidumbre global por la guerra en Medio Oriente, el panorama para la renta variable sigue incierto por la debilidad de los datos de empleo, las dudas sobre el impacto de la IA, las valuaciones de las tecnológicas y las alertas acerca del crédito privado. En la última semana, el S&P 500 cayó 2,0%, el Dow Jones 2,9% y el Nasdaq 1,2%, y con esto los tres principales índices acumulan una pérdida en lo que va del año de entre 2,5% y 3,5%. La escalada del precio del petróleo ayudó al sector energético, que se diferenció del resto al marcar un alza semanal de 1,2%, acumulando en el año una ganancia de 26% –muy poco considerando el aumento de 60% que acumula el precio del petróleo desde fines de 2025–. Peor desempeño tuvieron los demás mercados: el índice Global excluyendo a EE. UU. cayó un 6,9% en la semana y recortó la ganancia del año a solo 3,2%. Japón y Europa retrocedieron 8,2% y 6,4%, mientras que el índice de Emergentes perdió un 8,4%. Dentro de este grupo, China bajó 4,0% y Latam un 7,3%.
Commodities al alza. El petróleo WTI subió 35,6% en la semana y acumula un alza de 58,3% en el año, cerrando en USD 90,9 por barril, producto de la menor oferta a nivel global tras el bloqueo del Estrecho de Ormuz. Esta suba semanal es comparable con la de 33,3% semanal en febrero de 2022, tras la invasión de Rusia a Ucrania –en aquel entonces había pasado de USD 90 a USD 120 el barril–. Por su parte, la soja aumentó 2,4% semanal, hasta USD 435 la tonelada y acumulando una ganancia de 15,0% en el año. Con esto, continúa su tendencia alcista producto de una mayor demanda por parte de China hacia EE. UU. El cobre terminó la semana con una caída de 4,1%, alcanzando un nivel de USD 5,8 la libra, aunque en el año acumula una ganancia de 2,3%. La caída se dio producto del conflicto armado, que desató temores a una menor demanda a nivel global.
Lo que viene
La semana arranca con las miradas puestas en la evolución de la situación en Medio Oriente, con especial atención en la situación del estrecho de Ormuz. En el plano económico en EE. UU. se destaca la publicación del IPC de febrero –se espera un alza de 0,2% m/m y de 2,4% i.a., y la misma tendencia para el IPC Core–. Aunque con más rezago y reprogramado por el shutdown, también se publica el índice PCE de enero, que se estima muestre un aumento de 0,3% m/m, mientras que se prevé que el PCE subyacente se mantenga en 0,4% m/m. No menos importante es la publicación de la balanza comercial de enero y del resultado fiscal de febrero. También se destaca la segunda estimación del PBI del 4Q25 y se prevé que confirme que la economía se expandió al 1,4% t/t anualizado. Se espera que la lectura preliminar de marzo del Índice de Sentimiento del Consumidor de la Universidad de Michigan disminuya ligeramente a 56,3.
Los contratos de dólar en A3 cerraron su segunda semana consecutiva al alza, con +0,67% promedio...
Los contratos de dólar en A3 cerraron su segunda semana consecutiva al alza, avanzando en promedio un 0,67%. Las subas más importantes fueron para los contratos de enero (0,90%), diciembre (0,89%) y noviembre (0,82%).
El próximo contrato en vencer es el de marzo que cotiza en $1.440, por lo que marca una devaluación directa de 1,8% e implícita mensual de 2,2%. Para los tres meses siguientes, los precios reflejan que el aumento en el dólar correría en niveles en torno al 2,2% en abril ($1.472), en mayo ($1.505) y en junio ($1.541). A partir de ahí, señalan una devaluación que continúa al ritmo de 2,2% promedio hasta enero del 2027.
Las tasas implícitas mostraron un desplazamiento hacia arriba, con mayores subas en el tramo corto. Concretamente, la implícita de marzo a abril cerró en 27% TNA, desde donde se mantiene entre 28% y 29% TNA.
El volumen operado cayó. En las últimas cinco ruedas se comerciaron USD 5.395 M. El viernes 6 de marzo el interés abierto cerró en USD 4.624 M, mostrando una caída de 7% m/m y un alza de 20 a/a.



House View local: febrero 2026.
En febrero, el gobierno logró importantes avances en el frente político y promete un ambicioso programa de reformas orientadas a desregular la economía y a minimizar el rol del Estado, con el objetivo de mantener el equilibrio de las cuentas públicas. También avanzó en el frente cambiario, con el BCRA acelerando el ritmo de compra de divisas para acumular reservas internacionales sin que ello presione sobre el tipo de cambio, que incluso retrocedió. A pesar de esto, notamos que un componente importante de la Pax cambiaria y del excedente del mercado cambiario se apoya en una mejora del saldo comercial producto de una caída de las importaciones y, en menor medida, en un aumento de las exportaciones. Mientras, la cuenta financiera no logra aprovechar el mayor ingreso por préstamos financieros y carry trade, dado que la demanda de activos externos sigue siendo muy elevada. Detrás de la caída de las importaciones está la performance de la actividad económica que, si bien terminó 2025 mejor a lo esperado, presenta un panorama que sigue siendo de estancamiento, con un comportamiento sectorial muy heterogéneo. Al mismo tiempo, la inflación volvió a acelerarse en enero, quedando muy por encima de la expectativa, reflejo de que el proceso de desinflación será más lento de lo previsto. En este contexto, la política monetaria y el programa financiero del Tesoro apuntan a retirar pesos del mercado y controlar indirectamente las tasas de interés. Estabilidad cambiaria y restricción monetaria es la fórmula del gobierno para retomar el proceso de desinflación lo antes posible, de manera de no seguir atrasando el tipo de cambio y evitar que se acelere la dolarización de carteras. Con este marco de fondo, y pese a la debilidad manifiesta del consumo y al deterioro de los indicadores laborales, el gobierno nacional sigue gozando de altos niveles de aprobación. El desafío es que, en este entorno de “stop”, el orden macro y las reformas le den espacio para dinamizar la inversión y volver a un sendero de crecimiento –el “go”– evitando desestabilizar el mercado de cambios.
En el plano financiero, febrero fue un mes negativo para los activos locales. El riesgo país volvió a escalar y las acciones profundizaron la caída. La mejor parte se la llevaron los bonos en pesos, que aprovecharon con creces la baja del dólar, logrando muy buenos retornos. Seguimos constructivos con los activos locales: en el corto plazo vemos espacio para mantener posiciones en pesos ante la estabilidad del mercado de cambios; en la curva en dólares destacamos el nuevo bono AO27 y corporativos de calidad, mientras que en renta variable seguimos siendo muy selectivos.
MACRO
Repuntó la actividad de la mano del agro. Tras dos meses consecutivos contractivos, en diciembre la actividad se recuperó con fuerza, aunque el panorama general sigue siendo el de una economía que perdió impulso, con un comportamiento sectorial heterogéneo, con sectores muy dinámicos y otros en baja. Concretamente, la economía creció 1,8% m/m, quedando 3,5% por encima respecto al mismo mes del año anterior e incluso superó en 0,8% el techo previo registrado en junio de 2022. El crecimiento de diciembre se explicó principalmente por el sector agropecuario que, de la mano de la mejor cosecha de trigo, subió 32% i.a. Le siguió la intermediación financiera y la explotación de minas y canteras, que crecieron 14% i.a. y 9,1% i.a., respectivamente, en tanto que los sectores ligados a la actividad urbana, como comercio, industria y hoteles y restaurantes, cayeron entre 1,0% y 4% i.a. Con esto, en el 4Q25 la actividad se expandió 0,8% t/t y 2,2% i.a., cerrando 2025 con una expansión de 4,4%, lo que implica el primer año de crecimiento luego de dos años recesivos.

La agenda de reformas, en marcha. En el marco de las sesiones extraordinarias convocadas por el Poder Ejecutivo, el gobierno logró grandes avances en su agenda de reformas, reflejo del mayor poder que ganó tras las elecciones del año pasado, como así también de una mejor estrategia política para lograr aliados y consensos. Lo más importante fue la aprobación de la reforma laboral, que está próxima a convertirse oficialmente en ley –el Senado aprobó el proyecto con 42 votos a favor, 28 en contra y 2 abstenciones, tras haber obtenido media sanción en Diputados con modificaciones como la eliminación del artículo 44 sobre licencias médicas–. Entre los cambios principales se incluye la flexibilización de las reglas de contratación y despido, modificaciones en la base de cálculo de indemnizaciones e incentivos para la formalización del empleo. Además, se avanzó con la reglamentación de la Ley de Inocencia Fiscal, sancionada por el Congreso a fines de diciembre de 2025 y promulgada a comienzos de 2026. La ley modifica el Régimen Penal Tributario y los procedimientos de fiscalización con el objetivo de redefinir la relación entre contribuyentes y el Estado, bajo el principio de que el contribuyente es considerado cumplidor salvo prueba de lo contrario. Además, incorpora un Régimen Simplificado de Ganancias y actualiza los umbrales que configuran delitos fiscales. También se dieron pasos importantes en la agenda comercial con la ratificación por parte del Congreso del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, firmado el 17 de enero de 2026 y aprobado en ambas cámaras. El tratado establece un marco de asociación estratégica que contempla la reducción progresiva de aranceles, la mejora en el acceso a mercados para bienes y servicios y la definición de reglas comunes en materia comercial y regulatoria. En la apertura de sesiones ordinarias, el Presidente Milei ratificó la agenda reformista con varias iniciativas —prometió una reforma por mes— con foco en la desregulación y una mayor apertura económica. Se destacan proyectos de desregulación en diversos sectores económicos, la ratificación del acuerdo con EE. UU. y la suscripción de nuevos acuerdos internacionales, un sendero de reducción de derechos de exportación, la eliminación de barreras ambientales y la reforma del Régimen Electoral y del financiamiento de los partidos políticos.
Defendiendo el equilibrio fiscal. Como ya es una sana costumbre para esta gestión, en enero el Sector Público volvió a registrar superávit primario y financiero, aunque se sostuvo por ingresos extraordinarios que compensaron la fuerte caída de la recaudación tributaria y el mayor dinamismo de algunas partidas del gasto. Concretamente, en el primer mes del año el Sector Público Nacional registró un superávit primario de $3,13 billones (0,3% del PBI) y un superávit financiero de $1,11 billones (0,1% del PBI), luego de contabilizar los pagos de intereses “caja” —recordemos que la metodología oficial no computa los intereses correspondientes a bonos y letras capitalizables—. El resultado estuvo impulsado por ingresos extraordinarios por $1,04 billones vinculados a la licitación para la operación privada de las represas del Comahue, que permitió compensar el retroceso de 7% i.a. real en los ingresos tributarios —la caída fue generalizada, aunque se destacaron la baja en la recaudación por retenciones, en derechos de importación, en IVA y en los impuestos ligados al mercado laboral—, por lo que los ingresos totales solo bajaron 1,2% i.a. real. Por su parte, el gasto primario cedió 0,7% i.a. real —esto se explicó por reducciones en Salarios, Programas sociales, Obra pública y Jubilaciones con bonos, que más que compensaron el mayor gasto en Subsidios, Transferencias a provincias y AUH—. El pago de intereses bajó 17% i.a. dado el menor vencimiento de intereses no capitalizables, aunque, si se los incluye, el resultado fiscal se revertiría a un déficit de 0,2% del PBI.

Más agro y menos importaciones, mejoraron el balance cambiario. Luego de que entre marzo y diciembre de 2025 el mercado cambiario operara bajo tensión por el déficit de cuenta corriente y en la cuenta financiera —esto último principalmente por la fuerte dolarización de carteras post liberalización del cepo para personas humanas—, en el arranque del año el BCRA logró una muy buena performance en el mercado de cambios. Adquirió USD 1.100 M en enero y otros USD 1.555 M en febrero, acumulando en el primer bimestre compras netas por USD 2.700 M. La reversión en el resultado se debió a la mejora en el saldo comercial, apoyado en la combinación de mayor liquidación de exportaciones —impulsadas por el agro, que mejoraron luego de la fuerte caída que tuvieron en el 4Q25, dado que se habían adelantado liquidaciones en septiembre en el marco de la eliminación transitoria de retenciones— y menor demanda para importaciones de bienes —esto influido por el pobre desempeño del nivel de actividad y probablemente también por el adelantamiento del año pasado—. El resto de las operaciones habría vuelto a ser deficitario a raíz del rojo persistente en la cuenta de servicios reales y al equilibrio de la cuenta financiera, gracias a que el mayor ingreso por préstamos financieros permitió abastecer la demanda de activos externos. Con este resultado, en los primeros dos meses del año el BCRA acumuló compras netas por USD 2.700 M, 25% menos de lo que había adquirido en el mismo período del año pasado, lo que se explica por el mayor déficit en la cuenta financiera debido a la mayor demanda de activos externos.

Menor ritmo de colocaciones en el exterior. Durante febrero, el ritmo de colocaciones corporativas y de provincias se redujo notablemente frente al mes de enero. Se colocaron USD 1.181 M, de los cuales solo USD 390 M corresponden a legislación extranjera y USD 791 M a legislación local. Dentro de las que se realizaron en el exterior, se destacó la de Entre Ríos, que colocó USD 300 M a 2033 al 9,875% para recomprar deuda 2028. La tasa se ubicó en línea con la curva soberana, aunque buscaban colocar USD 500 M. De esta manera, el promedio de tasa subió de 8,1% a 9,8% para ley extranjera, consistente con el aumento en el riesgo país, mientras que en el mercado local cayó de 7,5% a 6,6%. En cuanto a plazos, el promedio en años para el mes de febrero fue de 4, cayendo desde 8,6 durante enero, al tiempo que en ley local se mantuvo en 2,7.

Repuntan las reservas. Las reservas internacionales finalizaron febrero con un stock bruto de USD 45.560 M, lo que representó una suba de USD 1.057 M en el mes. Este resultado fue explicado por la compra neta de divisas por USD 1.555 M y por la revalorización del oro, que le aportó otros USD 818 M. Estos fueron compensados por otras operaciones del sector público —se incluye pago de intereses al FMI— y reducción de encajes en moneda extranjera. Por su parte, el stock de reservas netas quedó prácticamente sin cambios, cerrando el mes con un saldo negativo de USD 19.400 M —de acuerdo con la definición del FMI—, mientras que la versión “tradicional”, que solo resta los encajes, deuda del BCRA y depósitos del Tesoro, cerró en USD 1.015 M negativas. Con este resultado, en los primeros dos meses del año las reservas brutas aumentaron casi USD 4.400 M de la mano de las compras de divisas del BCRA en el mercado de cambios por USD 2.700 M, USD 1.900 M por revalorización del oro, USD 1.900 M por incremento de encajes y USD 2.900 M por otras operaciones, entre las que se incluye el préstamo Repo del BCRA por USD 3.000 M, que fueron contrarrestados en parte por los pagos de deuda por títulos y organismos internacionales por USD 5.000 M.

Tipo de cambio a la baja y apreciación cambiaria. Durante febrero el tipo de cambio oficial operó con tendencia a la baja y se alejó aún más del techo de la banda —recordemos que esta última dejó de ajustarse al 1,0% m/m y subió 2,8% dada la inflación de diciembre—. Concretamente, cerró el mes cotizando en $1.409, quedando 14% por debajo del techo de la banda. Con esto, en todo el mes retrocedió 2,7%, en el año acumula una caída de 3,5% y en los últimos doce meses registró un alza de 33%. Con este resultado, el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) retrocedió 3,3% m/m en el mes y 9% desde septiembre, aunque aún está 10% por encima del nivel de un año atrás. Esto último se sostiene por el debilitamiento global del dólar, en especial frente a las monedas emergentes —el TCR con Brasil bajó 2,0% m/m, aunque en el último año totaliza un alza de 15%—, mientras que el TCR respecto a EE. UU. en el mes cayó 5% y quedó solo 3% por encima del nivel de un año atrás. A medida que se mantenga esta dinámica de tipo de cambio estable —o a la baja— con inflación no menor al 2% m/m, este proceso se irá agudizando y se volverá más dependiente de la dinámica del dólar a nivel global.

Aceleró la inflación. El IPC Nacional de enero aumentó 2,9% m/m y 32,4% i.a. De esta manera, anotó la octava suba consecutiva, superando las expectativas de los analistas, que estimaban un alza de 2,4% m/m en el último REM y 2,1% m/m en el de un mes atrás. La suba del mes estuvo influida por los precios estacionales, que aceleraron su marcha con un incremento de 5,7% m/m —los precios de verduras subieron casi un 30% m/m— y más que compensaron la moderación en los precios regulados y en el IPC Core, que avanzaron 2,4% m/m y 2,6% m/m, respectivamente, desde 3,3% m/m y 3,0% m/m de diciembre. Para febrero y marzo esperamos un alza no menor al 2,5% m/m, afectado por precios regulados y algunos precios estacionales como educación. La resistencia de la inflación a bajar en un contexto de caída del tipo de cambio nominal erosiona la competitividad del peso y podría generar mayor tensión en el mercado cambiario en el mediano plazo.

El plan financiero del Tesoro. Al igual que en enero, el Tesoro Nacional volvió a colocar más deuda de la que vencía, con lo que siguió retirando pesos del mercado —usó dicho excedente para comprar divisas y pagar vencimientos en moneda extranjera—. Luego de que en la primera licitación de febrero el Tesoro absorbió $1,7 billones (rollover de 123%) validando tasas de interés altas, en la última licitación del mes el rollover llegó al 93% de los vencimientos e inyectó $0,5 billones. Con todo esto, en febrero el Tesoro refinanció el 108% de los vencimientos —lo mismo que en enero—, lo que implicó que cerrara con un financiamiento neto de $1,23 billones, logrando aumentar el plazo a 169 días desde 126 días en enero y bajando la tasa promedio a 33,5% TNA desde 35,4% del mes anterior. Además de las emisiones de deuda en moneda local, otra de las novedades que tuvo febrero fue la emisión de USD 250 M del nuevo Bonar AO27, un título que busca captar la elevada liquidez en dólares a nivel local tras el blanqueo y que tiene vencimiento en octubre del próximo año —el programa prevé captar hasta USD 2.000 M, que serían destinados al pago parcial de Bonares y Globales en julio, cuyo vencimiento total supera los USD 4.400 M—.

La remonetización no llega y las tasas se estabilizan. En febrero, el BCRA redujo la base monetaria en $1,8 billones, ya que las operaciones de compra de divisas al sector privado en el mercado cambiario, que generaron una expansión de $2,2 billones, fueron compensadas por operaciones del sector público por $1,2 billones —como comentamos más arriba, porque con la colocación neta de deuda en moneda local compró divisas para pagar deuda en moneda extranjera— y por las colocaciones netas de Repo del BCRA por $3,3 billones. La intervención del BCRA en el mercado de bonos en moneda local fue expansiva de la base, pero habría sido más que contrarrestada por la ganancia con operaciones a futuro. En este marco, las tasas de interés volvieron a tener un recorrido alcista, aunque menos volátil que en los meses previos, dadas las intervenciones conjuntas del Tesoro y el BCRA para ponerles piso y techo. Así, la tasa TAMAR cerró el mes en 35,6% TNA, apenas por encima de enero, que había terminado en 34,5%, mientras que la tasa de caución cerró en 26,5% TNA, 650 pb sobre de la del mes previo.

MERCADO
Durante febrero, pese a la estabilidad del mercado cambiario –en el que el BCRA aceleró el ritmo de compra de divisas y el tipo de cambio cedió–, los activos locales tuvieron un pobre desempeño, especialmente los bonos soberanos en moneda extranjera y las acciones, que no aprovecharon el buen contexto global y retrocedieron. El mejor desempeño correspondió a los bonos en moneda local, tanto los de tasa fija como los ajustables por inflación y tasa de interés.

ESTRATEGIA
Renta Fija
Renta Variable
Al ser calificados como Standalone, los activos argentinos no pudieron percibir parte del gran flujo que ingresó a invertir en activos de riesgo de países emergentes a comienzos de 2026, lo que llevó a que nuestro índice Merval continúe lateralizando en el rango de USD 1.800 – USD 2.100. Más allá de cierta apatía existente en el mercado con los activos de renta variable local, creemos que la selectividad nos permitirá diferenciarnos a futuro y generar interesantes retornos pensando en un plazo mínimo de 12 meses. Por eso volvemos a mencionar el potencial existente en PAMP y VIST en el segmento de Energía, BYMA dentro del segmento financiero y TXAR en lo que respecta a materiales.
*Los datos utilizados en el presente informe tienen fecha de cierre 4 de marzo de 2026.
Local news: Argentina today.
USD-DENOMINATED BONDS FELL AGAIN BY 0.8%, IN ANOTHER SESSION NEGATIVE AT THE GLOBAL LEVEL. The long end led the declines, dropping 1.1%, while the short end fell 0.7%. With this performance, the country risk (EMBI) rose again to 545 bps. On the other hand, Bopreals advanced by 0.4%.
ARS-DENOMINATED DEBT EXPERIENCED A WEAKER SESSION WHILE OVERNIGHT RATES REMAINED AROUND 20% NAR. The fixed-rate curve declined by 0.3% , while CER-linked bonds fell by 0.2%. Meanwhile, duals decreased by 0.1%, and dollar-linked bonds also edged down by 0.1%.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE ROSE 0.4% AND CLOSED AT $1,407.15, standing at 14.8% below the upper limit of the band. Both the MEP and CCL dollars increased by 0.2%, closing at $1,428.8 and $1,470.7, respectively, while the swap barely rose to 3%. Meanwhile, the BCRA extended currency purchases in the official market with acquisitions totaling USD 124 M, accumulating net purchases of USD 2,964 M for the year. In this context, gross reserves fell by USD 383 M to USD 45,825 M, mainly explained by the drop in the price of gold.
THE MERVAL FELL 0.3% IN PESOS AND 0.5% IN USD CCL TERMS, CLOSING AT USD 1,749. The communication services and banking sectors were the most affected. The biggest declines were seen in IRSA (-5.3%), Supervielle (-5.0%), and Telecom (-4.4%), while the best performances came from Aluar (8.1%), YPF (2.7%), and Transener (1.7%). Argentine stocks listed on Wall Street fell 1.6% on average, led by Supervielle, Telecom, and Ternium, which dropped between 5.0% and 5.6%. Meanwhile, Bioceres rose 6.1%.
Noticias locales: el país hoy.
En la rueda del jueves, el BCRA compró USD 124 M, aunque las reservas cayeron USD 383 M, explicado en gran parte por la caída del oro. En este contexto, y con una nueva apreciación del dólar a nivel global, el tipo de cambio oficial y los financieros subieron. Los soberanos cayeron en una rueda negativa para los emergentes y el Merval anotó una nueva baja. En cuanto a las curvas en pesos, se vieron leves mejoras para los CER, duales y dollar-linked, mientras que la tasa fija operó neutral en el tramo corto y con caídas en el tramo largo.
El BCRA extendió la compra de divisas en el mercado oficial con adquisiciones por USD 124 M, acumulando compras netas por USD 2.964 M en el año. En este contexto, el stock de reservas brutas cayó en USD 383 M y cerró en USD 45.825 M, explicado principalmente por la caída en el precio del oro. El tipo de cambio oficial subió un 0,4% y cerró en $1.407,15, quedando a un 14,8% del techo de la banda. Tanto el dólar MEP como el CCL subieron un 0,2% y cerraron en $1.428,8 y $1.470,7, respectivamente, mientras que el canje subió apenas hasta el 3%.
Los bonos en dólares volvieron a caer un 0,8%, en una rueda nuevamente negativa a nivel global, quedando por debajo del desempeño de la deuda emergente. El tramo largo lideró las caídas con un retroceso del 1,1%, mientras que el tramo corto cayó un 0,7%. Con esta performance, el riesgo país volvió a subir hasta los 545 pb. Por otro lado, los BOPREAL avanzaron un 0,4%.
La deuda en pesos tuvo una rueda más débil, en una jornada en la que las tasas overnight continuaron operando en torno al 20% TNA. La curva a tasa fija retrocedió un 0,1%, mientras que los CER operaron sin cambios. En tanto, los duales avanzaron un 0,1%, al igual que los bonos dollar-linked, en línea con la suba en los tipos de cambio.
El Merval cayó 0,3% y 0,5% en dólares CCL, cerrando en un nivel de USD 1.749. Los sectores de comunicación y bancos fueron los más perjudicados. Las acciones que más cayeron fueron IRSA (-5,3%), Supervielle (-5,0%) y Telecom (-4,4%), mientras que los mejores desempeños fueron para Aluar (8,1%), YPF (2,7%) y Transener (1,7%). Las acciones que cotizan en Wall Street cayeron 1,6% en promedio, lideradas por Supervielle, Telecom y Ternium, que retrocedieron entre 5,0% y 5,6%. En tanto, Bioceres subió un 6,1%.
Noticias globales: el mundo hoy.
La escalada del conflicto entre EE. UU. e Irán volvió a dominar el clima de mercado, generando una corrección en los activos de riesgo y una nueva suba en el petróleo. El temor a que las tensiones en Medio Oriente se prolonguen elevó las preocupaciones inflacionarias y presionó al alza los rendimientos de los bonos del Tesoro, en un contexto en el que los datos económicos de EE. UU. continúan mostrando solidez. En este escenario, el mercado ajustó nuevamente sus expectativas de política monetaria y pasó a descontar un ritmo más gradual de recortes de tasas, mientras que el fortalecimiento del dólar y la caída de los metales reflejaron un entorno financiero más restrictivo y de mayor cautela global.
Las acciones cayeron tras el rebote del miércoles, ante las preocupaciones de que el conflicto entre EE. UU. e Irán se prolongue e influenciadas por el pesimismo sobre el crédito privado. El Dow Jones perdió un 2,2%, el S&P 500 un 1,4% y el Nasdaq un 1,3%. Los sectores de industria, salud y materiales fueron los más afectados, al tiempo que el energético mostró un buen desempeño a raíz de la nueva suba del crudo. En tanto, las gestoras de activos continuaron bajo presión luego de que BlackRock redujera a cero el valor de un préstamo privado en su cartera, mostrando una caída de 2,4% en el precio de su acción. A nivel global, las acciones mostraron una peor performance relativa, con una baja de 3,1% para el índice de acciones Global excluyendo EE. UU. Los índices de Latam y mercados emergentes retrocedieron 3,8% y 3,5%, respectivamente, con Brasil perdiendo 3,6% y China un 2,2%. Japón cedió un 4,0% y Europa un 2,7%.
Por otro lado, los rendimientos de los bonos del Tesoro volvieron a avanzar, también a raíz del aumento en el precio del crudo y del temor inflacionario, junto con nuevos datos económicos que muestran solidez. Esto redujo nuevamente las probabilidades de múltiples recortes de tasas, y el mercado pasó a descontar un solo recorte de 25 pb durante 2026, para el mes de septiembre. Con esto, el índice de bonos del Tesoro cayó 0,3%. En corporativos, los Investment Grade perdieron un 0,4% y los High Yield un 0,3%. En cuanto a la deuda de mercados emergentes, retrocedió un 0,6%.
El US Dollar Index subió un 0,5% y en lo que va del año avanza 0,9%, pasando a terreno positivo. Concretamente, se apreció 0,4% frente al euro, 0,3% contra la libra y 0,4% ante el yen japonés. Asimismo, el dólar también aumentó un 0,9% ante el real brasileño y cerró en un nivel de USDBRL 5,28. En tanto, los metales retrocedieron nuevamente, con caídas de 1,3% para el oro, que finalizó en USD 5.069 la onza, y 2,2% para la plata, que cerró en USD 82 la onza.
El petróleo WTI subió 8,5% hasta un nivel de USD 81 el barril, alcanzando su máximo nivel desde julio de 2024. El tráfico de petroleros en el Estrecho de Ormuz permanece en gran medida paralizado e Irán afirmó haber atacado un petrolero con un misil. A esto se suma que el gobierno de China ordenó a sus principales refinerías detener las exportaciones de diésel y gasolina. Los intentos por calmar al mercado, incluyendo propuestas de seguros para los buques y escoltas navales, hasta ahora no lograron tranquilizar al mercado. Además, los inventarios en EE. UU. continúan al alza.
En el dato económico del día, las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo en EE. UU. se mantuvieron en 213.000 durante la última semana de febrero, sin cambios respecto de la semana previa, ligeramente por debajo de las expectativas del mercado de 215.000 y claramente por debajo de los promedios de los últimos dos años. Por su parte, las solicitudes continuas de desempleo aumentaron en 46.000 en la semana previa hasta 1.868.000, por encima de las previsiones del mercado de 1.850.000.
¿Qué variables macro avanzan de manera positiva y cuáles se encuentran bajo tensión?
✅DATO POSITIVO DE LA SEMANA
Pese a un clima más adverso a nivel global por la escalada del conflicto en Medio Oriente y un dólar más fortalecido a nivel global, las tasas locales en pesos se mantuvieron constantes. La caución a un día se ubicó en 20,2% TNA y el tramo corto de la curva de Lecaps operó en 29,2% TNA en promedio, reflejando una dinámica local que, por el momento, continúa mostrando relativa estabilidad frente al contexto externo. Esta estabilidad en las tasas es fundamental para dar previsibilidad en los costos de fondeo y generar condiciones más favorables para una gradual recuperación del crédito, en un contexto en el que la actividad sigue débil. Al mismo tiempo, menores tasas en los instrumentos del Tesoro también contribuyen a moderar el costo de financiamiento del sector público, aliviando la carga de intereses.

⚠️A MONITOREAR
El riesgo país lateraliza en torno a los 550 pb, tras haber alcanzado un nivel cercano a los 600 pb con el sell-off global del martes. Esta dinámica persiste a pesar de las compras del BCRA, los avances en el Congreso y un flujo favorable a los países de la región. Con esto, el spread con el EMBI Latam se amplió unos 29 pb durante el último mes hasta 248 pb. Una compresión adicional de riesgo país es fundamental para el acceso de Argentina a los mercados internacionales de deuda, considerando el desafiante perfil de vencimientos de USD 30.000 M con privados y el FMI que enfrenta entre 2026 y 2027.

🚨RIESGO
En febrero la recaudación cayó 9,6% i.a. real, anotando la séptima caída consecutiva. El retroceso fue generalizado en todos los subgrupos, con la excepción del impuesto a los combustibles. Los tributos ligados al nivel de actividad disminuyeron 5% i.a. real, siendo la cuarta baja consecutiva arrastrados por el retroceso en la recaudación de 3% i.a. real de IVA DGI y de 7,5% real en la del impuesto al cheque. Los ligados al comercio exterior cedieron 34% i.a. real –baja conjunta del aporte de los impuestos a las importaciones y de derechos de exportación–, los ligados al mercados laboral 5% i.a. y bienes personales 13%, mientras que por impuesto a las ganancias solo 1% i.a. real. Con este resultado, en los primeros dos meses del año la recaudación se redujo un 9% i.a. real. La pérdida de recaudación obliga al Tesoro a buscar fuentes alternativas de ingresos –en enero lo pudo compensar por los ingresos derivados de la licitación de hidroeléctricas– y a seguir recortando el gasto para mantener el equilibrio fiscal.

Local news: Argentina today.
DOLLAR-DENOMINATED BONDS REBOUNDED 1.5% AFTER TUESDAY’S DROP, amid a more positive session globally, outperforming emerging market debt. The Global bonds led the advance with a 1.7% increase, while Bonares rose 1.3%. Accordingly, the country risk fell again to 540 bps, down from 588 bps the previous day. Meanwhile, Bopreals gained 0.4%.
ARS-DENOMINATED DEBT ALSO EXPERIENCED A FAVORABLE SESSION in a context of overnight rates around 20%-21% NAR and a declining exchange rate, suggesting renewed interest in carry trade strategies. Adjusted for the exchange rate, the CER curve rose 1.6%, the Duals gained 1.3%, and the fixed-rate curve increased 1.0%. Meanwhile, the dollar-linked bonds advanced 0.6%.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE FELL 0.7% AND CLOSED AT $1,401.6, STANDING 15.2% BELOW THE UPPER LIMIT OF THE BAND. Both the MEP and CCL dollars declined 0.9%, closing at $1,425.7 and $1,468.1, respectively, while the spread between them edged up slightly to 3%. Meanwhile, the BCRA continued purchasing foreign currency in the official market, buying USD 40 M and bringing net purchases to USD 2,840 M so far this year. In this context, gross reserves increased by USD 73 M to USD 46,208 M.
THE MERVAL FELL 0.7% IN PESOS, ALTHOUGH IT ROSE 0.2% IN CCL DOLLAR TERMS, CLOSING AT USD 1,757. The sectors that drove the gains were industry and materials, while energy and banks offset part of the advance. In dollar terms, the best-performing stocks were Ternium, Holcim, and Aluar, posting gains between 4.9% and 5.6%. Meanwhile, TGS, VALO, and YPF declined between 0.8% and 2.9%. Among Argentine stocks listed on Wall Street, the average gain was 1.4%, outperforming the local market. AdecoAgro, Telecom, and Globant rose between 4.1% and 5.3%, while Vista, Edenor, and TGS fell between 0.7% and 0.9%.
Noticias globales: el mundo hoy.
Las acciones rebotaron a nivel global, lideradas por el sector tecnológico, en un contexto en el que el mercado evaluó positivamente un reporte que afirma que Irán y EE. UU. podrían avanzar en negociaciones. A pesar del repunte en la renta variable, los rendimientos de los bonos del Tesoro volvieron a subir luego de datos de actividad y empleo más firmes a lo esperado y de temores inflacionarios. Esto llevó al mercado a postergar nuevamente las expectativas del primer recorte de tasa hacia septiembre. En este escenario, el dólar se tomó una pausa tras las subas recientes, mientras que los metales rebotaron. En cuanto al crudo, mostró un nuevo aumento, aunque a un menor ritmo.
Un reporte señaló que operativos iraníes se habrían comunicado secretamente con EE. UU. para avanzar en conversaciones que permitan poner fin al conflicto. Esto repercutió positivamente en las acciones, que se recuperaron en la rueda del miércoles, beneficiadas también por las garantías del presidente Donald Trump de estabilizar el mercado petrolero. De esta manera, el Nasdaq ganó un 1,4%, el S&P 500 un 0,8% y el Dow Jones un 0,5%. Amazon, Micron y AMD subieron entre 3% y 6%. En el resto del mundo también se vio una recuperación de la renta variable, con alzas de 1,8% para Latam. Dentro de este grupo, Brasil avanzó 1,6%. Por su parte, el índice de mercados emergentes ganó 1,2%, con China aumentando 0,3%. En cuanto a países desarrollados, Japón avanzó 1,7% y Europa 1,1%.
Por otro lado, la UST10Y subió 2 pb hasta 4,08%, y la UST2Y 3 pb hasta 3,53%, mostrando la tercera rueda consecutiva de alzas en los rendimientos. En el mercado persiste el temor de un salto en el nivel de precios producto del aumento en el petróleo, y los datos de empleo privado e ISM de servicios dieron mejor a lo esperado. Por este motivo, nuevamente se postergó la probabilidad del primer recorte de 25 pb en la tasa de julio a septiembre. Las proyecciones de un segundo recorte se mantiene en el mes de diciembre. En línea con el rebote global en acciones, la deuda corporativa High Yield ganó 0,4%, Investment Grade 0,2% y la de mercados emergentes 0,3%. Mientras tanto, el Índice de Bonos del Tesoro perdió 0,1%.
El US Dollar Index cayó 0,2%, tomándose una pausa tras las recientes subas. Concretamente, bajó 0,1% frente al euro y 0,4% frente al yen, aunque no mostró cambios frente a la libra. En Brasil, el dólar se depreció 1,1%, volviendo a niveles de USDBRL 5,22. En los metales, el oro subió 0,9% y alcanzó los USD 5.133 la onza, y la plata aumentó 1,5% hasta USD 83,2 la onza.
El petróleo WTI avanzó 0,4% hasta un nivel de USD 74,9 el barril, mostrando desaceleración frente al ritmo positivo del comienzo de la semana. La promesa de Trump de resguardar las rutas comerciales, sumada al reporte que señala intención de avanzar en negociaciones, moderaron los temores inmediatos sobre la oferta de crudo. A pesar de esto, los principales armadores mantienen sus buques detenidos, lo que preserva una prima de riesgo geopolítico en el precio. En cuanto al cobre, anotó un alza de 1,3% y cerró en USD 5,8 la libra. En agrícolas, la soja perdió 0,2% y finalizó en USD 424 la tonelada.
En el dato económico del día, el informe ADP mostró que las empresas crearon 63.000 empleos durante febrero, el mayor aumento desde julio, tras una suba revisada a la baja de 11.000 en enero y por encima de las estimaciones de 50.000. En paralelo, el crecimiento anual de los salarios para quienes permanecen en su empleo se mantuvo sin cambios en 4,5%, al tiempo que para quienes cambian de trabajo se desaceleró a 6,3%.
También se publicó el ISM de Servicios, con un incremento hasta 56,1 en febrero, desde 53,8 en enero y por encima de las expectativas de 53,5, marcando la expansión más rápida del sector desde agosto de 2022. En tanto, el índice de precios retrocedió a 63, su nivel más bajo desde marzo de 2025, aunque aún por encima de 60, lo que indica que las presiones de costos siguen siendo persistentes.