Cierres y primeros movimientos del día.
Las tasas de Treasuries volvieron a retroceder ayer y alcanzaron mínimos de las últimas dos semanas, al cerrar en 3,09%. La incertidumbre respecto al crecimiento económico continúa impulsando la demanda de activos menos riesgosos, lo que impacta en una caída en las tasas. Sin embargo, las USD10YR ya acumulan una suba del 100% en lo que va del año, mientras que los bonos a 2 años registran un alza del 300%.
Respecto a la renta variable, los principales índices terminaron al alza, con el Nasdaq marcando la mayor suba diaria (1,5%), seguido por el S&P 500 (1%) y el Dow Jones (0,6%). El impulso se observó principalmente en los sectores de utilidades (2,4%), salud (2,2%) y Real Estate (2%). Por su parte, el sector tecnológico avanzó un 1,5%, impulsado por compañías como Microsoft (2,3%) y Apple (2,2%), aunque terminó con un menor crecimiento producto de las bajas registradas en el sector de semiconductores.
Jerome Powell volvió a comparecer frente al Congreso de EE.UU ayer e insistió en que la FED sostendrá su política monetaria más agresiva, para así controlar la inflación del país. Esto fortaleció al dólar e impactó directamente en el oro, que terminó retrocediendo 0,8% durante la jornada de ayer. A su vez, a las declaraciones se sumaron los débiles resultados económicos tanto de EE.UU como de Europa. Esto volvió a traer preocupación por la desaceleración económica, lo que impactó negativamente en la demanda del crudo, que retrocedió un 2% medido con el WTI, llegando a USD 104.
Los futuros de los mercados norteamericanos operan al alza en lo que va de la mañana, tras concluir las declaraciones de Jerome Powell. El índice Nasdaq marca la principal suba (0,9%), seguido por el S&P 500 (0,7%) y el Dow Jones (0,6%). Las tasas de Treasuries, por su parte, operan levemente al alza y se ubican en 3,12%, mientras que el dólar pierde posición ante el euro, con el índice DXY retrocediendo hasta los 104,3 puntos.
La mira del día estará puesta en los datos de confianza del consumidor de la universidad de Michigan que se darán a conocer hoy, y que se espera que resulten en 50,2 puntos. El dato anterior exhibió el mismo valor, por lo que un dato inferior no solo sería un nuevo récord bajista para el indicador, sino que demostraría los efectos que el consumidor está sintiendo actualmente por la desaceleración económica americana.
El oro retrocede levemente (-0,2%), mientras que el petróleo avanza (1,7%) ante la espera de la reunión mensual de la OPEP+, que tendrá lugar la próxima semana. Sin embargo, a pesar de las declaraciones del presidente de EE.UU respecto a aumentar la producción, no se espera que la OPEP+ varíe su plan de aumentar la producción en 648.000 barriles diarios.
Ante este contexto, los mercados europeos operan todos al alza, con Alemania marcando la principal suba. Lo mismo ocurre con la mayor parte de los índices asiáticos, donde Japón y Hong Kong marcan los mayores avances del día.
Bajar la inflación no será a costo cero. Si bien la FED y la mayoría de los bancos centrales endurecen la política monetaria, la inflación no muestra señales de moderación. No haber atacado el problema a tiempo, en conjunto con el shock de oferta de commodities que genera la guerra en Ucrania, obliga a acelerar la suba de tasas y, en consecuencia, aumenta el temor por un aterrizaje brusco de la economía. Se consolida el escenario de estanflación, en el que las expectativas de inflación y de recesión aumentan. En este contexto, los mercados no encuentran piso: la incertidumbre sigue en ascenso, mientras los bonos y las acciones continúan en baja, convirtiendo a la primera mitad de este año en una de las peores del último siglo. Creemos que aún quedan malas noticias por digerir, con inflación alta y actividad en baja, por lo que mantenemos nuestra estrategia defensiva para transitar este contexto de incertidumbre y volatilidad.
Pese a la desaceleración en el nivel de actividad, la dinámica del empleo se mantiene robusta, con la tasa de desocupación en el mismo nivel que antes de la pandemia, siendo uno de los niveles más bajos de la historia. En mayo se crearon 390 mil nuevos puestos de trabajo no agrícolas, muy por encima de lo observado antes de la pandemia (152 mil mensuales en promedio en el 2019). Por su parte, la tasa de participación aumentó levemente a 62,3% – desde 62,2% el mes previo –, por lo que la tasa de desempleo se mantuvo estable en 3,6%.
La recuperación del empleo privado se da en un contexto en el que los salarios vienen creciendo por debajo de la inflación, acumulando en el último año una caída de 3,8% i.a. en términos reales, profundizando su caída frente al mes anterior (-3.4%). De esta manera, el mercado laboral se mantiene con muy buen dinamismo, con el empleo privado creciendo al 4.3% i.a., muy por encima del crecimiento del PBI (1,7% i.a. al segundo trimestre, según Nowcast de Atlanta).
Pese a la fuerte recuperación de los últimos dos años, y si bien el PBI es 4% mayor al previo a la pandemia, los empleos no agrícolas son 800 mil (0,5%) menos: hay 615 mil menos en el sector público y 207 mil menos en el sector privado – de los cuales 200 mil corresponden a servicios – mientras que la cantidad de desocupados subió en solo 233 mil personas, dado que la tasa de participación se redujo en 200 mil individuos (de 63,4% en febrero 2020 a 62,3% en mayo).

Los bajos stocks pospandemia, las sanciones a Rusia y el aumento en la demanda – gracias al paulatino levantamiento de la mayor cuarentena histórica en China – logran amortiguar la suba de tasas, por lo que los commodities muestran resultados mixtos. El petróleo Brent sube 2,1% en el mes, para situarse en 115 dólares el barril, y el gas natural en EE.UU cae un 15.2%, hasta 6,9 dólares el BTU – con problemas técnicos en plantas de embarque de LNG a Europa –, mientras que en Gran Bretaña sube 41%. En cuanto a los agrícolas, la soja cae un 1,3% – cerca del récord histórico del 2012 –, el maíz presentó una caída de 2,3% y el trigo de 16,4%. El cobre cayó un 5,8% en el mes y el mineral de hierro un 1,5%.

Pese a la desaceleración económica, la inflación no dio señales de moderación. En mayo, la inflación minorista alcanzó su mayor registro en cuarenta años: se aceleró a 8,6% anual – desde 8.2% –, con una suba mensual del 1%. Fuera de los fuertes aumentos en alimentos y combustibles, la inflación se mantuvo elevada, con una suba mensual del 0,6%, y de 6% en comparación a un año atrás. La peor noticia la dio la inflación de servicios, al marcar una suba de 5.7% i.a., acelerando con respecto al 5,4% del mes pasado, el registro más alto desde principios de los 90’.
El principal inconveniente de esta inflación es la fuerte persistencia que presenta. A diferencia de la observada en bienes, para la Reserva Federal esta inflación no es fácil ni rápida de bajar, ya que está más relacionada con un mercado laboral recalentado que lleva tiempo en enfriarse.

La mayor inflación y la suba de tasas ya se empieza a notar en los registros económicos, y es probable que este efecto continúe en los próximos meses. El Nowcast del PBI de Atlanta profundizó la tendencia a la baja que venía observando en el primer trimestre, y ahora estima un crecimiento nulo para el segundo trimestre, frente al 2,3% estimado un mes atrás. Entre las mayores bajas se encuentra una caída esperada del 7,7% de la inversión residencial – frente al 2,4% de la estimación anterior –, una inversión en equipamiento de 0.4% – frente al 8,7% anterior – y ventas minoristas que actualmente se esperan en 2,6% – frente al 4,8% anterior –.
Esto se explica principalmente por las ventas minoristas, que fueron menores a las esperadas. Concretamente, en mayo las ventas nominales cayeron 0,3% m/m, fuertemente afectadas por la caída en la venta de automóviles de 3.5% m/m. Adicionalmente, los inicios de nuevas construcciones de casas cayeron 14.4% m/m, llegando al menor nivel en más de un año.

Luego del elevado último dato de inflación, la FED reacciona y realiza la mayor suba de tasas desde 1994 (+75 pb), y se espera que en las próximas reuniones continúe con una suba de 50 o 75 pb. El comité de la FED ahora proyecta la tasa de interés en 3,4% para diciembre, y en 3,8% para fines del 2023, lo que representó un fuerte cambio desde los respectivos 1,9% y 2,8% que se proyectaban en marzo pasado.
En el mismo sentido, la entidad espera una inflación de 5,2% para diciembre de este año, desde el 4,3% proyectado anteriormente, que tampoco es fácil de alcanzar, ya que debería desacelerar los registros a 0,4% mensual, que es inferior al 0,5% promedio observado en el último año. Además, algunos miembros del comité revisaron su perspectiva de un escenario de aterrizaje suave para empezar a deslizar la posibilidad de uno más forzoso. En ese sentido, disminuyeron sus proyecciones de crecimiento económico para este año a 1,7% – desde el 2,8% proyectado en marzo – y las de desempleo a 4.1% para diciembre de este año – desde el 3,6% proyectado antes –.
Adicionalmente, comenzó con el retiro de USD 30 MM de bonos del Tesoro y de USD 17.5 MM de activos con respaldo hipotecario por los próximos tres meses, que luego ascenderá a USD 95 MM. El programa de retiro duplica al realizado en su anterior programa en el 2018, pero también el balance es más que el doble que en aquella situación (USD 9 billones de dólares, vs 4 billones antes).

Con la FED más agresiva, combinando venta de títulos con subas en la tasa de referencia, los rendimientos de los bonos del Tesoro Americano aceleraron su recorrido alcista, llegando al nivel más alto desde 2018, por lo que se volvió a aplanar la curva. La tasa de los bonos a dos años subió 227 pb, mientras que la de los bonos a diez años avanzó 169 pb. En lo que va del año, la tasa a 2 años pasó de 1,2% a 3,2%, la de 5 años de 3,4% a 3,07% y la de 10 años de 1,51% a 3,3%. Pese a esta suba, las tasas siguen siendo negativas en términos reales, el peor registro desde 1981.

Sin buenas noticias de inflación, las subas en las tasas de interés y las preocupaciones de desaceleración de la actividad económica continúan teniendo efectos nocivos para los mercados, tanto en renta fija como variable, que marcan el segundo peor arranque de año de la historia. Concretamente, la volatilidad volvió a subir, con el VIX superando los 30 puntos, dejando atrás la mejora que había mostrado hasta mediados de abril.
Los bonos tuvieron caídas generalizadas: el índice de bonos del Tesoro cayó 3% el último mes, y acumula una baja de 12% en lo que va del año. Igual tendencia marcaron los bonos Investment Grade, los de alto rendimiento y los emergentes, con rendimientos de -3,6%, -3,1% y -4,3%, respectivamente, en el mes.
Por el lado de renta variable, el S&P 500 cayó 3,5% y el Nasdaq hizo lo propio un 2,5% (ambos retrocedieron a niveles de noviembre de 2020). Tanto las acciones growth como las value tuvieron resultados negativos (6,5% y 4,8% respectivamente). Entre los sectores, los de mejor desempeño fueron los de consumo defensivo, discrecional e industrial, con rendimientos respectivos de -2,7%, -3,1% y -4,7%, mientras que los de peor desempeño fueron energía, servicios públicos y materiales, registrando -10,1%, -9,6% y -9,1% respectivamente.
En lo que va del año, el único sector que se mantiene positivo es energía, con un alza de 33,6%, mientras en sentido contrario encontramos a consumo discrecional, servicios y tecnológica con caídas de -33,3%, -30,5% y -28,1% respectivamente.

Para perfiles más conservadores y de largo plazo, hay tasas de interés en ciertos bonos que resultan atractivas: este es el caso de los bonos Investment Grade, representados en el ETF (LQD). Con la reciente suba de tasas, el índice ICE del Bofa (rendimiento de bonos Investment Grade de referencia) marca rendimientos del 4%, su mayor registro desde la crisis financiera del 2009. Estos rendimientos son atractivos para esperar hasta que el mercado muestre una mejor definición haciendo tasa. Por otro lado, no es claro que el shock de subas de tasa de interés haya alcanzado su punto máximo, por lo cual, si bien estos activos ya muestran rendimientos atractivos, puede que todavía no hayan encontrado piso.
En un escenario de tasas altas y persistentes, las empresas con retornos a muy largo plazo son las que más afectadas se ven. Con tasas de interés altas, los inversores no van a ser tan pacientes. Empresas con potencial de crecimiento a muy largo plazo, como lo son algunas pequeñas growth, no están en la mejor situación. Por dicho motivo, recomendamos alejarse de empresas con horizontes de inversión a muy largo plazo.
Respecto a las acciones, recomendamos posicionarse en activos defensivos. Con una inflación persistente, es difícil imaginarse una baja fuerte de tasas que impulse el mercado y la economía. En este sentido, las acciones de sectores de servicios públicos y de salud son las que menos impacto sufren en los distintos ciclos de la economía y, además, suelen estar mejor preparadas para una suba de tasas, por los altos dividendos que presentan. Se puede acceder a estos sectores con el ETF XLU de servicios públicos y el XLV de salud. En lo que va del año, muestran desempeños del -8.3% y del -13%, respectivamente, frente al -21% del S&P 500.
Por último, los perfiles más agresivos y cortoplacistas pueden optar por una caída del consumo privado. En un escenario de inflación alta y suba de tasas, probablemente el consumo discrecional se vea resentido. El ETF ProShares UltraShort Consumer Goods (SZK) apuesta a caídas de acciones relacionadas a este tipo de consumo. En lo que va del año, acumula un rendimiento positivo del 41%. Sin embargo, hay que considerar que son activos muy volátiles, por lo que no es recomendable destinar una porción considerable de la cartera.
Noticias locales: el país hoy.
La dinámica de retiros en Fondos Comunes de Inversión T+1 y de renta fija volvió a mostrarse al alza, luego de varias ruedas de tendencia bajista. Ayer, los retiros en fondos de Renta Fija totalizaron los $22.600 M, de los cuales $19.123 M corresponden a instrumentos CER. Esto fue complementado por los $12.917 M que salieron de fondos T+1. En cuanto a los actores que estuvieron detrás de los retiros, volvemos a encontrar a sociedades gerentes vinculadas al sector privado.
En este contexto, no es casual que ayer los bonos CER hayan caído un 1,4% en promedio. El tramo largo – donde no suelen intervenir organismos públicos – fue el más afectado, al registrar caídas en torno al 2%. De hecho, el TX24 retrocedió 4%. Entendemos que la intervención pública volvió a aparecer ya que: I) la caída de los instrumentos del tramo corto durante la rueda era más pronunciada, reduciéndose hacia el final de la jornada; II) fuentes del mercado estiman una intervención del BCRA por $50.000 M.
La curva de letras CER también se mostró negativa, pese a que la magnitud del golpe fue menor (apenas 0,4% en baja).
Los bonos dollar linked tampoco pudieron escapar de la dinámica del día y terminaron cayendo 0,3%, con el TV23 a la cabeza (-0,8%). Con este movimiento, los rendimientos respecto a la devaluación del T2V2, TV23 y TV24 quedaron en 2,1%, 1,5% y 8,2% respectivamente.
El ajuste que mostraron dichos instrumentos se dio en un marco en el que el BCRA devaluó al 68% anualizado (promedia 75% en las últimas 5 ruedas), y cuya participación en el mercado cambiario finalizó casi neutra (+USD1 M). Dado que la entidad volvió a cancelar vencimientos con el FMI por USD 1.700 M, las reservas brutas cerraron en USD 38.299 M, el nivel más bajo desde que se firmó el nuevo acuerdo con el FMI el pasado 23 de marzo.
Pese a lo ocurrido en la curva de pesos y en los FCI, los tipos de cambio financieros se mostraron a la baja, ya que el dólar MEP retrocedió 2,4% y el CCL cayó un 2,3%, ubicando dichas cotizaciones en $227,94 y $235,33 respectivamente.
Por el lado de los bonos soberanos, la tendencia de las últimas ruedas se sostuvo, ya que volvieron a retroceder de forma generalizada en un 1,6%, sin discriminación de legislación ni de plazos, agravando el escenario para los tenedores de los mismos. Con este marco de fondo, el riesgo país siguió escalando y terminó la jornada en 2.245 puntos (+2.0%).
El contexto de incertidumbre local y global no permite que las acciones argentinas despeguen. El índice Merval cayó 1%, hasta alcanzar los 85.662 puntos, mientras que – dada la caída del CCL – medido en dólares avanzó 1,3%. De esta manera, ya acumula una caída en pesos de 7,2% en lo que va del mes, mientras que medido en dólar CCL la baja es de 17%.
Entre las empresas argentinas que cotizan como Cedears, los resultados fueron dispares, con Mercado Libre volviendo resultando nuevamente la principal ganadora de la jornada (3,2%), mientras que, en sentido contrario, Tenaris registró la mayor pérdida (-4,4%), seguida por Adecoagro (-2,9%).
Lo mismo ocurrió con las compañías que componen el panel líder, donde solo cinco de ellas cerraron el día con resultados positivos. Entre las mismas, Banco Supervielle (2,8%) fue la mayor ganadora, seguida por Central Puerto (0,8%) y Banco BBVA Argentina (0,8%). Entre las mayores perdedoras se ubicaron Transportadora Gas del Norte (-4,8%) y Aluar (-4,2%).
En lo que fue un canje sorpresivo y anticipado de cara a la licitación de la semana que viene (martes), el Tesoro logró reducir los vencimientos restantes del mes a $248.000 M. La instrumentación del canje permitió que el BCRA – que no puede ingresar al mercado primario – pueda asistir al objetivo del Tesoro. Se estima que, dentro de los $358.000 M canjeados en el día de ayer, no solo intervino el BCRA, sino también otros organismos públicos (como el FGS o bancos). Dicha asistencia evidencia una falta de apetito por parte del sector privado, que se basa en la creciente desconfianza respecto a la capacidad de pago del sector público.
De cara a las próximas licitaciones, esperamos que los organismos públicos continúen asistiendo a las metas del Tesoro por fuera de la emisión monetaria, ya que las licitaciones representan la principal fuente de financiamiento del sector público, contextualizado en un marco de creciente aumento del gasto y, en consecuencia, del déficit.
El Intercambio Comercial Argentino (ICA) correspondiente a mayo marcó un superávit comercial de apenas USD 356 M, muy por debajo al de un año atrás, cuando había marcado un excedente de USD 1.672 M. Este resultado obedece al salto de las importaciones, que alcanzaron una cifra récord de USD 7.870 M (+53% i.a.), mientras que las exportaciones llegaron a USD 8.226 M (+20.7% i.a.). La dinámica de las importaciones se explicó por el alza de 24% i.a. en las cantidades y de 23,5% en los precios, este último impulsado por los de energía y fertilizantes.
Distinto fue el caso de las exportaciones, cuyo crecimiento se explicó exclusivamente por los precios, que subieron 22% i.a., mientras que las cantidades bajaron 1% i.a. En los cinco primeros meses del año, la balanza comercial finalizó con un superávit de USD 3.196 M (40% menos que en el mismo período de 2021).
Noticias globales: el mundo hoy.
Las preocupaciones del mercado por una posible recesión impactaron fuertemente en los commodities, principalmente en los energéticos. Mientras el petróleo Brent retrocedió un 3,4% ayer, el WTI cayó 4,9%. De esta forma, el crudo retrocedió hasta los USD 105, valor que no marcaba desde mediados de mayo.
La suba de tasas llevó a especular con una desaceleración económica que impactaría directamente en la demanda energética. Por esta razón, el sector energético fue el principal perdedor de la jornada de ayer (-4%), y ya acumula una caída de casi 11% en la última semana y de 12,6% en el último mes. A pesar del efecto que el anuncio de la FED tuvo sobre el crudo, el sector continúa siendo el único ganador entre los que componen el S&P, al acumular una suba de 32,2% en lo que va del año.
Por su parte, el trigo finalizó la jornada al alza, tras la información de un ataque ruso a un puerto de Ucrania. Esto llevó a los inversores a pensar que podría producirse un desabastecimiento del commodity hasta que se reactive el comercio, lo que impulsó al alza a los futuros del trigo.
El oro cerró levemente a la baja, aunque continúa lateralizando su precio desde mediados de marzo. A pesar del fortalecimiento del dólar, las perspectivas de menor crecimiento futuro no le permiten retroceder al metal, que mantiene su demanda gracias a su característica de reserva de valor ante contextos inflacionarios.
Cierres del día anterior.
El presidente de la FED compareció ayer ante el congreso de EE.UU y respaldó la política monetaria de la entidad – cada vez más agresiva –, con el fin de controlar la inflación. A pesar del riesgo que conllevan las medidas, Jerome Powell indicó que la entidad está comprometida a reducir la dinámica de precios. Sus declaraciones generaron volatilidad en los mercados, que iniciaron el día al alza, para finalmente terminar la jornada en rojo. De esta manera, el índice Dow Jones y el S&P 500 finalizaron con caídas del 0,2%, mientras que el Nasdaq retrocedió un 0,1%.
Esto volvió a generar preocupación por una posible recesión producto de la suba de tasas, lo que llevó a que 7 de los 11 sectores terminaran con caídas. Mientras el de Real Estate (1,6%) y de salud (1,4%) fueron los principales ganadores de la jornada, en el lado contrario se ubicaron el energético (-4%) y el de materiales (-1,3%).
Por su lado, las tasas de Treasuries volvieron a retroceder, como consecuencia de la búsqueda de activos menos riesgosos. De esta forma, los bonos del Tesoro a 10 años cerraron la jornada con rendimientos de 3,16%, marcando una baja de 12 pb respecto al día previo. Sin embargo, las mayores caídas se observaron en las tasas de menor plazo, ya que la USD2YR retrocedió 13 pb, llegando hasta 3,06%, luego de que las declaraciones de Jerome Powell hicieran retroceder levemente las expectativas de inflación para ese período.
Los 3 datos clave para invertir de esta semana.
Es lo que retrocede Netflix (NFLX) en lo que va del año. La empresa de comunicaciones se vio fuertemente afectada por presentar una caída en los suscriptores por primera vez en su historia, además de proyectar una desaceleración en las nuevas cuentas para los próximos meses. Sin embargo, se dio a conocer un informe que indica que la firma está en negociaciones con Google (GOOGL) para avanzar con un acuerdo publicitario. Esto podría beneficiar a Netflix que, dada la pérdida que acumuló, adquiere cierto atractivo para aquellos perfiles que toleren volatilidad a cambio de un mayor retorno a mediano plazo.
Es lo que viene retrocediendo el ETF JETS (incorpora las principales empresas de aerolíneas) en lo que va del 2022. De esta forma, el sector no marca rendimientos positivos desde 2018. A pesar de la reapertura mundial luego de la pandemia, el sector de aerolíneas no logra avanzar, producto del encarecimiento energético y de una caída en el consumo que afectaría sus ventas de cara a los próximos meses. Esto impactaría fuertemente en las empresas que proyectaban aumentar sus ganancias en la época de vacaciones que tiene lugar en el hemisferio norte. Por esta razón, no recomendamos posicionarnos en el sector para el corto plazo.
Es la TIR actual del PBA25, que integra el grupo de bonos que ajustan por Badlar, cuya tasa acaba de ser actualizada al 50% (TNA). En este escenario, su TIR se encuentra en niveles atractivos si consideramos las estimaciones de inflación para los próximos 24 meses (54%). Por este motivo, consideramos que el PBA25 es un buen complemento para aquellos inversores que deseen beneficiarse de próximas actualizaciones en las tasas de referencia.
Noticias locales: el país hoy.
En el comienzo de la semana, los bonos en pesos revirtieron la tendencia positiva con la que habían iniciado la jornada y finalizaron en terreno negativo. Para el caso de los bonos CER, las caídas fueron de 1,6% en promedio, con mayor intensidad en el tramo medio y largo. Dentro de las letras con ajuste CER, los retrocesos fueron más moderados, ya que apenas promediaron un 0,2%.
Esto se dio en un contexto donde los retiros en FCI CER se mantuvieron en torno a los $8.721 M, muy por debajo de los retiros que sufrieron los fondos money market (-$68.689 M), liderados por Pellegrini. De todos modos, el flujo de retiros también se materializó en gran parte en las sociedades gerentes, mostrando que los retiros también incluyeron a privados.
Los bonos dollar linked son otros de los instrumentos en pesos que revirtieron gran parte de la tendencia mostrada durante el día, finalizando neutros respecto a la jornada anterior, con el TV23 como el único que terminó en alza (+0,8%).
Vinculado al tipo de cambio oficial, la devaluación diaria retomó los niveles anualizados del 60% (TEA), poniendo un freno a la dinámica de las dos ruedas anteriores. En cuanto a los tipos de cambio financieros, pese a que volvieron a incrementarse los retiros en FCI, finalizaron el día con una leva baja, cerrando el dólar MEP en $233 y el CCL en $240, lo que deja al canje en un nivel de 3,2%.
En cuanto a las intervenciones del BCRA en el mercado cambiario, en la primera rueda de la semana, el BCRA compró USD 10 M de la mano de un fuerte repunte en la liquidación del agro, que superó los USD 300 M – el doble del ritmo diario de la semana pasada –. Con esto, en lo que va de junio acumula ventas netas por USD 327 M. Pese a estas compras, debido al pago de vencimientos de deuda con el FMI, las reservas internacionales cayeron ayer en USD 900 M y cerraron con un stock bruto de $40.009 M.
Finalmente, los bonos soberanos concluyeron el martes con resultados dispares, que desembocaron en un nuevo aumento del riesgo país, que superó los 2.200 puntos y acerca las paridades al 20%.
Al cierre de la jornada, se publicó el resultado fiscal de mayo, que marcó un fuerte deterioro, tal como lo veníamos destacando. Concretamente, con ingresos subiendo nominalmente al 59% i.a. y el gasto primario al 88% i.a., el resultado primario marcó un déficit de $162.412 M (vs un superávit de $25.714 M en mayo de 2021). Sin los ingresos por $37.000 M provenientes de rentas vinculadas a las emisiones primarias de títulos públicos, el rojo fiscal primario trepó a casi $200.000 M. Considerando el pago de $80.000 M en intereses (-11% i.a.), el déficit global totalizó $242.000 M, 275% mayor al de mayo del año pasado. Con este resultado, en los primeros cinco meses del año el déficit primario fue de $434,000 M (0,6% del PBI) y el global de $835.000 M (1,2%), lo que marca un fuerte deterioro respecto al mismo período de 2021.
En un movimiento que anticipa la licitación del martes próximo, el Tesoro ofrecerá dos canjes voluntarios de dos canastas de instrumentos para descomprimir los vencimientos mensuales ($600 MM). El canje de la LEDE S30J2 incluye a las alternativas:
El canje de la LECER X30J2 incluye a las alternativas:
La licitación se realizará hoy miércoles entre las 11 y las 16 horas, con liquidación el viernes 24 de junio.
El índice Merval no logró repuntar ayer y terminó retrocediendo (-0,6%), ubicándose así por debajo de los 87.000 puntos (86.545). Dentro del panel líder, las compañías terminaron con resultados dispares. Por un lado, Sociedad Comercial del Plata (4,7%) y Transportadora Gas del Norte (3,3%) fueron las principales ganadoras de la jornada, mientras que por el lado contrario se ubicaron Ternium Argentina (-3%) y Banco Supervielle (-2,6%).
Lo propio ocurrió con las compañías argentinas que cotizan como CEDEARs. Despegar (8%) marcó la principal suba, seguida por MercadoLibre (7,2%), mientras que Bioceres (-7,6%) y Vista Oil & Gas (-2,9%) marcaron los mayores retrocesos del día.
Noticias globales: el mundo hoy.
Las acciones de la compañía de automóviles eléctricos se dispararon 9,4% ayer luego de los comentarios de su CEO. El multimillonario Elon Musk aseguró que la empresa mantiene una demanda “extremadamente alta” de sus vehículos, y que no espera que esta se vea afectada por la competencia.
Al igual que gran parte de sus comentarios, esto impulsó al alza las acciones de su firma, al aclarar que también espera que la demanda se mantenga firme en un futuro. Esto sucedió a pesar de la inflación al alza que provocó que la empresa tuviera que subir los precios de casi todos sus modelos. El empresario aclaró también que espera que continúen los inconvenientes respecto a la falta de oferta de semiconductores en el mercado. Sin embargo, esto no impactaría fuertemente a la firma de cara a los próximos meses.
Dicho acontecimiento se sumó al optimismo que mostró al mercado de ayer, lo que terminó llevando a la compañía a revertir el retorno negativo que había marcado la semana previa. La suba de Tesla terminó impulsando también al sector de consumo discrecional (2,6%), tanto así como al ETF ARKK Innovation (4,4%), que mantiene casi el 9% de sus tenencias en la compañía. Sin embargo, ambos sectores aún acumulan caídas respectivas de 31,7% y 57,2% en lo que va del año, mientras que Tesla retrocede un 32,7%.
Cierres y primeros movimientos del día.
Los principales índices bursátiles de EE.UU cerraron al alza ayer, con los 11 sectores que componen el índice S&P 500 marcando resultados positivos. De esta manera, el S&P encabezó las subas (2,5%), seguido por el Nasdaq (2,3%) y el Dow Jones (2,2%). Esto ocurrió luego de producirse una leve caída en la aversión al riesgo después del feriado del lunes, y luego de una de las peores caídas semanales del año para los principales índices.
El sector energético marcó la mayor suba del día (4%), impulsado por el alza del petróleo (0,4%) y las especulaciones respecto a la suba que el commodity tendría de cara a los próximos meses – por la alta demanda –. En segundo lugar se ubicó el segmento de consumo discrecional (2,6%), impulsado por el alza que marcó principalmente Tesla (9,4%), lo que generó un efecto contagio en las restantes compañías de automóviles, con el ETF JETS avanzando un 2,8%.
Ante este escenario, los bonos del Tesoro vieron caer su demanda, lo que hizo avanzar a la USD10YR en 5pb, llegando hasta 3,28%.
Ante la espera de que comparezca el presidente de la FED, Jerome Powell, los futuros de los mercados norteamericanos operan a la baja en lo que va de la mañana. El índice Nasdaq marca la mayor caída (-1,4%), seguido por el S&P 500 (-1,2%) y el Dow Jones (-1%). Luego de la suba de tasas de interés récord de la semana previa, la mira de hoy estará puesta en el anuncio de Powell sobre el camino futuro que podría tomar la entidad.
Además, se suma que el Reino Unido marcó un nuevo récord de inflación, al alcanzar el 9,1% i.a., el máximo de los últimos 40 años. Esto volvió a generar incertidumbre, lo que hizo aumentar la demanda en activos más seguros, como los bonos del Tesoro. De esta forma, las tasas de Treasuries retroceden 8 pb, llegando a 3,2%. Dicho suceso también impulsó al dólar, con el índice DXY marcando 104,5 puntos, fortaleciéndose principalmente contra la libra y la moneda australiana.
Respecto a los commodities, los futuros del oro avanzan un 0,1% gracias a su característica de refugio, mientras que los del crudo caen 4,4% ante temores de recesión.
Este escenario hace retroceder a todas las principales bolsas europeas, que caen en promedio un 1,5%. Lo mismo ocurre con los principales índices asiáticos, que operan todos en rojo en lo que va de la mañana.
Noticias y mercado: lo que pasó y lo que viene en el plano local e internacional.
La suba de tasas de la FED y los malos resultados de los indicadores económicos publicados aumentaron el pesimismo de los inversores. Las perspectivas de crecimiento y de inflación empeoraron, lo que resultó un combo letal para los mercados, que tuvieron la peor semana del año, con fuertes caídas tanto en renta fija como en renta variable.
El petróleo retrocede. El crudo terminó la semana a la baja (-3,4%), a pesar de que se dio a conocer que la OPEP+ no alcanzó sus niveles de producción objetivo en mayo. Esto se debió a problemas de producción de varios de los miembros, principalmente a los bloqueos que se están produciendo en Libia. Sin embargo, las proyecciones de desaceleración económica de la FED impactaron en una caída en la demanda del petróleo, lo que hizo retroceder al commodity la semana previa, aunque aún acumula un alza mensual de 8,9%.
La FED volvió a subir la tasa. Finalmente, la entidad estableció la tercera suba de tasas consecutiva. Esta vez fue de 75 pb, la mayor desde el año 1994, lo que llevó las tasas a 1,75%. El mercado ya descontaba esta suba con un 95% de probabilidades, ya que consideraba que un aumento de menor magnitud no sería suficiente para controlar la inflación, actualmente de 8,6% i.a. A su vez, Jerome Powell – presidente de la FED – indicó que no desestima una suba de la misma magnitud para la reunión de julio, aunque aclaró que esta medida sería excepcional y que la postura podría suavizarse según la respuesta de la inflación. Luego de las declaraciones, las tasas de interés futuras ya pronostican con un 85% de probabilidades una suba de 75 pb para julio, mientras que para septiembre la mayoría de las estimaciones ubican la suba en 50 pb.
Se espera menor crecimiento, mayor inflación y más suba de tasas. La mayor preocupación se dio con las proyecciones a dos años de la FED. En cuanto al PBI, la entidad recortó la proyección de crecimiento a 1,7% (1,1 pp menos de lo que estimaba en marzo, y muy alejado del 4% que preveía a fin del año pasado). En cuanto a la inflación general, la FED elevó su proyección casi 1 pp – hasta 5,2% – para este año, en tanto que en 2023 prevé que baje a 2,6%. El PCE core también fue corregido al alza, aunque mucho más suavemente, proyectando un alza de 4,3% para este año y de 2,7% para el año que viene. Según la entidad, las tasas al alza llegarían a 3,8% para el 2023, lo que implicaría que sigan avanzando hasta dicho año, afectando tanto el nivel económico como el desempleo, que llegaría a 4,1% en 2024 (vs 3,6% en marzo).
Señales de desaceleración. Los indicadores económicos empiezan a mostrar señales cada vez más fuertes de desaceleración en el nivel de actividad. Las ventas minoristas de mayo resultaron en una contracción nominal de 0,3% m/m (vs expectativas de +0,2% m/m, y 0,7%m/m en abril). Este dato negativo no ocurría desde enero, lo que confirma la desaceleración que la economía norteamericana está sufriendo producto de la suba de precios y de las tasas en alza. En cuanto al mercado inmobiliario, lo más importante fue la caída de 14,4% m/m en las construcciones iniciales de vivienda – la peor performance desde abril de 2020 –, quedando 3,5% por debajo de mayo de 2021. Finalmente, el índice de precios mayoristas de mayo aceleró a 0,8%m/m (vs, 0,4% m/m en abril), acumulando en el último año un alza de 10,8%.
Nuevo récord para la USD10YR. La incertidumbre volvió a afectar a las tasas de Treasuries, que avanzaron hasta 3,2%, aunque en la semana alcanzaron el 3,48%, el máximo de la última década. Aunque todos los tramos de la curva terminaron al alza, las principales subas se dieron en la parte corta, con la USD2YR cerrando en 3,1%. Esto se condiciona con las expectativas de alta inflación que tiene el mercado, mientras que la lateralización de la curva implica también una desaceleración esperada de la economía para el largo plazo. Sin embargo, el desplome de los mercados de renta variable volvió a llevar a un “flight to quality”, aumentando así la demanda de los activos menos riesgosos a pesar de sus altas tasas. Por su lado, tanto los bonos de alto rendimiento como los de mayor calidad terminaron la semana retrocediendo 4,1% y 2,1% respectivamente.
Bear market. La volatilidad continuó afectando a los mercados, con el índice VIX superando los 30 puntos nuevamente (+26,2% en la semana) y los principales índices cerrando – una vez más – la peor semana del año: el S&P cayó 8,7%, el Nasdaq 9,4% y el Dow Jones 7,1%. Todos los sectores que componen el S&P cerraron en negativo, con el energético marcando la mayor caída (-13,9%), producto de la baja en el precio del crudo ante las perspectivas de menor demanda y mayor presión de la Casa Blanca para con las empresas del sector. A este sector le siguió el de materiales (-10,9%) y el de consumo discrecional (-10,5%).
Malas proyecciones afectan al mundo. El endurecimiento de la política monetaria es generalizado a nivel global. En la última semana, además de la FED, el Banco Central Europeo decidió subir las tasa de referencia a partir de julio en 25 pb. Solo China fue la excepción, ya que su banco central mantuvo por quinto mes consecutivo su tasa en 2,85%, indicando que los datos económicos del país continúan igualando las proyecciones de la entidad. También se publicaron las estimaciones del Banco Mundial y de la OCDE, en la que el factor común fue la revisión a la baja del crecimiento global para este año. Todo esto terminó afectando al mundo, que medido en el ETF ACWI retrocedió un 7,8% semanal. El mayor golpe sucedió en Latam (-9,2%), ya que la suba de tasas encarece la toma de deuda de estos países y desacelera su proyección de crecimiento, mientras que los países emergentes también cerraron en rojo (-5%). Brasil fue uno de los principales perdedores de la zona (-10,2%), lo que hace descontar la ganancia que acumulaba en el año, y que ahora resulta en una pérdida de 2,1%.
Cerca de cerrar el segundo trimestre, el gobierno no logra mejorar las expectativas, por lo que las metas establecidas en el último acuerdo con el FMI difícilmente se cumplan. Solo resta esperar algún waiver del FMI para que la situación no empeore. El mercado cambiario entró en tensión antes de lo esperado, mientras las reservas internacionales profundizan la caída. La política fiscal sigue siendo expansiva y al Tesoro le cuesta cada vez más financiarse en el mercado, lo que presiona cada vez más a la emisión monetaria. A esto se suma que el BCRA también tuvo que intervenir en el mercado de pesos para contener la caída de los bonos ajustables. Con este marco de fondo, y un contexto internacional cada vez más complejo, el riesgo país alcanza nuevos máximos posrestructuración y el Merval no encuentra piso. La buena noticia de la semana fue la estabilización de la curva de pesos, con recuperación en los bonos ajustables por inflación y por tipo de cambio.
Pérdida de reservas. La desaceleración “natural” de la liquidación del agro (recordemos que mayo es estacionalmente el más alto) y la mayor demanda de divisas por importaciones de energía – en conjunto con otros componentes – presionan el mercado de cambios, en el que el BCRA pierde cada vez más. Concretamente, en la última semana el BCRA vendió USD 374 M, acumulando en lo que va de junio ventas netas por USD 338 M – muy por debajo de compras netas por USD 451 M en el mismo período del año pasado –. Con esta performance, sumado a la depreciación del Yuan y la leve caída del oro, las reservas internacionales cayeron USD 637 M, cerrando la semana con un stock bruto de USD 40.900 M. Las reservas netas cerraron en torno a los USD 3.000 M, lo que hace prácticamente imposible el cumplimiento de la meta con FMI, que apunta a USD 5.800 M para fin de junio.
Acelera la devaluación. La inflación local, la apreciación del dólar a nivel global y la pérdida de reservas internacionales ejercen más presión sobre el tipo de cambio oficial, que en la última semana tuvo el mayor incremento del año. Concretamente, el BCRA aumentó el ritmo devaluatorio diario del 65% al 75% anualizado (89% el miércoles y 84% el jueves). En este contexto, la demanda de dólares financieros continuó en alza y los tipos de cambio MEP y CCL mantuvieron su demanda, con subas que rozaron el 10% en la semana. Con este movimiento, se agudiza la brecha entre el dólar CCL – medido en GD30 – y el oficial, quedando muy cerca del 100% (97%). El canje MEP/CCL, por su parte, se ubica en 3%.
Alta inflación. Lo más importante de la semana pasó por el dato de inflación de mayo que publicó el INDEC. Concretamente, el IPC marcó un alza de 5,1%, en línea con las expectativas del mercado y desacelerando respecto al fuerte incremento que había marcado en marzo y abril, cuando promedió un alza de 6,4% mensual. La suba del mes estuvo explicada por los precios regulados que, impulsados por combustibles y prepagas, aceleraron su marcha y subieron 5,7% (vs 3,9% en abril), en tanto que los precios estacionales aumentaron 3,4% y el IPC core hizo lo propio un 5,2%. En los últimos doce meses, la inflación marcó 61%, la más alta desde 1991. Con este resultado, en lo que va del año el IPC acumuló una suba de 29,3%, muy por encima al 20% que había marcado en el mismo período de 2021. Pese a la desaceleración registrada en mayo, las expectativas para junio no son alentadoras, pues los primeros relevos marcan que los precios de alimentos volvieron a acelerarse, por lo que prevemos un piso de 5% m/m.
Suben las tasas de interés. Ante este contexto inflacionario, el BCRA dispuso una nueva suba en las tasas de referencia de política monetaria (las Leliq), que tuvo la particularidad de que quedaron por debajo de las tasas que pagan los bancos por plazos fijos. Esta vez, la actualización fue de 300 pbs – 50 pb por encima de lo que esperaba el mercado –, y llegó a 66% de TEA. El ajuste más significativo fue el de la tasa de plazos fijos de hasta 10 millones de pesos del sector privado, que subió 500 pb hasta una TEA de 68%. Para el resto de los depósitos, la suba fue de 400 pb (la Badlar, por ejemplo, tendrá un nuevo rendimiento de 63,2%). Pese a este incremento, las tasas continúan por debajo de la inflación esperada tanto para el corto plazo como para el largo. Si bien esta medida intenta contener el alza en el tipo de cambio, también busca que los bancos tengan más incentivo para suscribir bonos del Tesoro, dado que la tasa de Leliq quedó por debajo de las de plazos fijos.
Licitación En la primera prueba del mes, luego de lo ocurrido con los bonos en pesos, el Ministerio de Economía apenas pudo acumular $22.000 M, con gran apoyo de organismos públicos. El flujo se dirigió a las LECER ofrecidas (octubre y diciembre), con tasas de corte poco competitivas respecto a lo observado en el mercado secundario. La LECER de octubre, por ejemplo, cortó en 2%, cuando en el secundario se operaba en niveles de 2,5%, situación que da indicios de la participación de las entidades públicas. Para la ventana que viene, la meta es más desafiante, ya que vencen unos $600.000 M.
Riesgo récord. Los bonos soberanos continúan deteriorándose. En la última semana cayeron 4,9% y alcanzaron nuevos mínimos históricos posrestructuración. Esto afectó al riesgo país, que escaló un 7% en la semana y alcanzó las 2.190 unidades. En lo que va del año, los bonos acumulan retrocesos promedio de 26,2%. En cuanto a la performance de los tramos, los bonos de corto plazo, que devengan cupones más bajos, fueron los de peor performance, al marcar caídas de 30% en lo que va del año y, en algunos casos, con paridades por debajo del 25%, niveles que suelen estar asociados a instrumentos en situación de default.
Los bonos en pesos se recuperan con ayuda del BCRA. En la última semana, las suscripciones de los FCI superaron a los retiros en $89.177 M. Esto le dio aire a los bonos que ajustan por CER, que quebraron la tendencia bajista y subieron 2,7% en la semana. El flujo se mostró tomador a lo largo de toda la curva, logrando que la recuperación sea generalizada pese a la intervención del BCRA en el tramo corto. Estimamos que estas intervenciones sumaron $300.000 M, lo que significa un nuevo motor de la expansión monetaria. Las LECER también se beneficiaron de esta situación, al avanzar un 3,8%. De esta manera, el rendimiento de bonos como el TX23 quedan en valores de CER +7,3%, mientras que el TX24 rinde CER +14,7%. También mejoraron los bonos dollar linked, que subieron 2,9% gracias al impulso del T2V2 (+4,9%) y del TV23 (+7,2%), mientras que el TV24 retrocedió 3,3%.
El Merval volvió a caer. Afectado por la incertidumbre local e internacional, el índice argentino cerró una nueva semana a la baja medido en moneda local (-2%), lo que lleva a una baja mensual de 5,7%. Medido en USD CCL, en el mes acumula una caída de 18%. Dentro del panel líder, Sociedad Comercial del Plata (8,8%) y Telecom Argentina (6,9%) fueron las principales empresas ganadoras de la semana, mientras que por el lado contrario se ubicaron Transportadora Gas del Norte (-9,8%) y Transportadora Gas del Sur (-9,2%).
Luego de la publicación de la suba de tasas, se espera que los mercados disminuyan levemente su volatilidad, en una semana sin grandes datos económicos. Sin embargo, el presidente de la FED Jerome Powell volverá a comparecer, por lo que los inversores estarán atentos a si la entidad continuará con su política monetaria restrictiva.
Durante esta semana, además, se publicarán los avances del PMI tanto manufacturero como de servicios de Junio, donde a pesar de que se proyectan por encima de los 50 puntos, se especula que habría una leve contracción en ambos datos a 56,3 y 53,4 puntos -vs. 56,4 y 53,5 en mayo-.
En un contexto de mayor presión cambiaria y pérdida de reservas internacionales, las miradas estarán puestas en las medidas que adoptaría el BCRA junto al Ministerio de Producción para reducir la demanda de divisas por importaciones.
Además, será una semana cargada de datos económicos clave, dado que se dará a conocer el resultado fiscal, la balanza comercial y el resultado del mercado cambiario, todos correspondientes a mayo. También se publicará el PBI del 1Q22 (de acuerdo al EMAE, marcó un alza de 0,9% respecto al 4Q21).
Los contratos futuros de dólar finalizaron la última semana con avances del orden del 2,1%...
Con una rueda menos por el feriado del viernes, los contratos futuros de dólar finalizaron la última semana con avances del orden del 2,1% en términos de TNA, quedando estas últimas en el rango del 62% al 67% si tomamos los contratos que van desde agosto a mayo de 2023.
Creemos que lo ocurrido en términos de precios fue consecuencia de la última suba de tasas que llevó adelante el BCRA (+300 pbs), ya que el volumen respecto a la semana anterior se mantuvo estable (apenas subió 2%). En cuanto al interés abierto, el valor aumentó en un 15%, denotando el aumento de exposición en los contratos.
Esto se dio en un contexto en el que el BCRA aumentó el ritmo devaluatorio semanal al 70% (TEA) – vs el 60% que mantenía en las semanas anteriores –.
En lo que respecta a la devaluación esperada en los próximos meses, los contratos descuentan una variación de 5,9% en agosto y de 5,3% en septiembre, siendo los meses donde más caros están los contratos, en relación al 4,5% que lleva devaluando el BCRA en lo que va del mes.
La incapacidad del BCRA para acumular reservas, en un contexto en el que las presiones de las importaciones se hacen cada día más pesadas, lleva a que la autoridad monetaria se pueda anticipar en sus movimientos planeados para los próximos meses.
De todas maneras, el margen de intervención en futuros es amplio, por lo que creemos que el mercado no se ha adelantado a tomar una postura tan de cobertura, como lo está haciendo a través de bonos dollar linked.
Análisis de instrumentos de renta fija y variable.
A continuación podrás descargar el informe semanal del mercado local, en el que analizamos los distintos instrumentos de renta fija con posibles escenarios de sensibilidad. Además, mostramos los índices de mercados accionarios locales e internacionales, y finalmente el mercado de renta variable local.
Los futuros de los mercados norteamericanos operan al alza en la primera jornada de la semana...
Los futuros de los mercados norteamericanos operan al alza en la primera jornada de la semana, luego de mantenerse cerrados ayer por el feriado en EE.UU. De esta manera, inician en verde tras tres semanas con resultados negativos, encabezados por el Nasdaq (1,8%) y el S&P (1,8%), mientras que el Dow Jones se ubica levemente por debajo (1,6%).
Las tasas de Treasuries se mantienen sin variaciones en 3,29%, tras haber alcanzado máximos la semana previa, mientras que el dólar retrocede levemente frente a las monedas europeas.
Pasada la reunión de la FED, la mira de la semana estará puesta en las declaraciones de su presidente, Jerome Powell, que tendrán lugar el día de mañana. Los inversores esperan que brinde mayores indicios respecto a las subas de tasas futuras que llevará a cabo la entidad.
Respecto a los commodities, los futuros del oro retroceden levemente (-0,4%), mientras que los del petróleo avanzan (1,4%). Esto impulsa al sector energético europeo, lo que lleva a los principales índices de la zona del euro a avanzar un 0,8% en lo que va de la mañana. Mayores subas marcan los índices asiáticos, a excepción de China, que retrocede un 0,3%.
Por su característica de reserva de valor, el oro vuelve a estar en la mira de los inversores.
Luego de haber marcado el máximo de los últimos 40 años, los inversores vuelven a poner la mira en el oro por su característica de reserva de valor. Ante el escenario de incertidumbre actual, analizamos si este activo resulta recomendable de cara a los próximos meses.
Históricamente, los metales preciosos fueron considerados activos seguros ante contextos de alta inflación. En especial, el oro se volvió relevante no solo por la tenencia que mantienen los bancos centrales, sino también por su demanda para creación de joyas y como moneda de reserva de valor. De esta manera, el oro muestra una correlación inversa con el dólar, ya que ante una caída de la principal moneda, los mercados impulsan su demanda en busca de un nuevo refugio contra la inestabilidad.
Este año, la incertidumbre que genera la dinámica inflacionaria se potencia por el conflicto bélico en Ucrania, lo que pone al oro nuevamente en la mira. Esto sucede producto de la inestabilidad que empezaron a mostrar las principales monedas, lo que impulsó el precio del metal: desde USD 1.790 a finales de enero, hasta nuevos máximos de USD 2.050 a inicios de marzo – suba del 14,8% –. Dicho acontecimiento se explica por el fuerte avance de los precios a nivel global, producto del encarecimiento energético, lo que impulsó la demanda gracias a su característica de refugio contra la inflación.
El endurecimiento de la política monetaria de la FED y el alza de las tasas de interés fortaleció al dólar, al tiempo que hizo retroceder la cotización del oro. Esto lleva a confirmar el continuo trade off que viene sufriendo el oro, con la suba de tasas de interés y una inflación que no desacelera.
A pesar de la reciente caída que marcó el oro, sigue siendo una oportunidad de resguardo, ya que la inflación se mantendrá alta por más tiempo. Sumado a esto, las mineras vuelven a tomar una posición atractiva, especialmente ante la reapertura de China. El gigante asiático es el principal productor de oro en el mundo, por lo que se espera que la reapertura iniciada en junio disminuya los inconvenientes en las cadenas de producción de este metal. Considerando los altos costos fijos que mantiene la industria, las principales mineras se han visto fuertemente afectadas, al tener que mantener sus yacimientos con un nivel de producción limitado producto del confinamiento en el país asiático. Sin embargo, la reapertura lleva a aumentar la producción de las mismas, lo que impacta directamente en las ganancias netas de las grandes mineras.
Por esta razón, recomendamos posicionarnos en nuestra cartera de Cedears G (gold), que agrupa a las cuatro principales mineras que pueden adquirirse en el mercado local (Barrick Gold, Yamana Gold, Harmony Gold y Newmont Mining Company). Esta cartera acumula un rendimiento de 1,2% en lo que va del año, superando ampliamente a índices como el S&P (-21,3%) o el Nasdaq (-30,6%). De esta forma, la cartera logra no solo superar al ETF GDX, que analiza las principales mineras del S&P, sino también al precio del oro en lo que va del año.
Noticias locales: el país hoy.
En una jornada compleja por la necesidad de pagos por importaciones energéticas, el BCRA devaluó el tipo de cambio nominal al 89,7% anualizado (TEA), vs 69,4% la jornada anterior. En este sentido, la devaluación semanal queda prácticamente en niveles de 70%, lo que implica una suba de 10 pp respecto a semanas anteriores.
Ayer la entidad monetaria finalizó la jornada con un saldo vendedor de USD 140 M, que se suma a los USD 60 M vendidos el día martes. En este sentido, en un mes en el que debía acumular entre USD 2.800 M y USD 3.000 M, lleva un saldo vendedor de USD 139 M. Con esta performance, las reservas internacionales cerraron con un stock bruto de USD 41.099 M y las netas en torno a USD 3.100 M.
En este contexto, los bonos dollar linked subieron 1,1% en promedio, siendo el TV23 el gran ganador de la jornada, con un alza de 3,4%. Cabe destacar que tras el reciente sell-off en la curva en pesos, la tasa del TV23 había quedado en niveles atractivos en relación al promedio operado en los últimos meses (devaluación -2%). Actualmente cotiza neutro, con poco margen respecto al promedio mencionado, aunque dado el escenario actual en materia de reservas netas, dicha tasa podría caer aún más.
Otro de los segmentos que siguió mostrando recuperación fue el CER, con cierres al alza tanto en bonos (+1%) como en letras (+1,2%), en un contexto en el que los retiros de FCI por parte de sociedades gerentes continúan cayendo. Uno de los instrumentos que más desarbitrado había quedado es el T2X2, que ayer avanzó un 1,5%. Lo mismo ocurrió con la LECER de agosto, que cerró 1,7% al alza. De todas maneras, y en base a comentarios de traders, la liquidez en el mercado de letras habría caído, ya que varios agentes se rehúsan a vender para convalidar estos precios.
Por el lado de los bonos soberanos, se observaron cierres al alza (+1,2%), con los bonos de la curva ley local a la cabeza (+2%, vs el +0,5% de la curva ley extranjera). Pese a lo mencionado, los rendimientos semanales se mantienen en terreno negativo, con el riesgo país por encima de las 2.100 unidades (2.109).
En materia de tipos de cambio financieros, tanto el dólar MEP como el CCL mostraron ajustes, luego de varias ruedas con flujo tomador. El MEP cayó 0,9%, hacia los $229,83, mientras que el CCL retrocedió 0,3%, llegando a los $238,32 – ambos medidos con GD30 –. El CCL implícito con acciones de Banco Galicia retrocedió 1,7%, para finalizar en los $238,35.
Se prevé que, tras la reunión de directorio, el BCRA realizará una nueva suba en las tasas de referencia en torno a los 200 pb, con el fin de evitar que los niveles de tasas reales negativas continúen profundizándose.
El índice Merval se vio beneficiado por el panorama global y cerró alcista, avanzando así 1,2% en moneda local y llegando a los 88.475 puntos, mientras que también avanzó medido en dólar CCL (1,6%)
Dentro del panel líder, la mayor parte de las compañías finalizó el día al alza, destacándose el sector industrial con el impulso de Cresud (6,1%), que marcó la principal suba del día. De esta manera, la compañía acumula un avance de 35% en lo que va del 2022. Entre las ganadoras de la jornada también se destacaron Cablevisión Holdings (3,3%) y Central Puerto (2,6%).
Solo dos empresas cerraron la jornada a la baja ayer: Transener (-1,8%) e YPF (-0,6%).
Noticias globales: el mundo hoy.
Ante las distintas especulaciones del mercado, finalmente la entidad anunció el día de ayer una suba de 75 pb en su reunión de política monetaria. Esto llevó el rango de los tipos de tasas desde 1% a 1,75%, con el objetivo de controlar la suba de precios, que alcanzó el 8,6% i.a. la semana previa. A pesar de que el mercado ya estimaba una suba de tal magnitud con un 93% de probabilidades, la medida fue vista con optimismo dados los efectos que la inflación está teniendo sobre la economía local.
Sumado a esto, Jerome Powell – presidente de la entidad – afirmó que no descarta otra suba de esta magnitud para la próxima reunión del mes de julio. Sin embargo, indicó que medidas como esta serían la excepción, y que esta postura podría suavizarse en caso de una proyección de desaceleración en la inflación. De esta manera, las estimaciones llevan a las tasas a finalizar el año en torno al 3,4%, 1,5 puntos por encima de lo proyectado por la entidad en marzo.
Luego de estas declaraciones, las tasas de interés futuras ya pronostican con un 85% de probabilidades una suba de 75 pb para julio, mientras que para septiembre la mayor parte de las estimaciones ubican la suba en 50 pb.
A su vez, se publicaron las estimaciones de la entidad para los próximos dos años. En las mismas, la FED publicó una estimación de tasas de 3,8% para el 2023, lo que implicaría que la suba de tasas continuaría el año siguiente. A esto se le sumó que la entidad recortó el crecimiento esperado del PBI a 1,7%, tanto para el 2022 como para el 2023 (vs los respectivos 2,8% y 2,2% pronosticados en marzo), mientras que avanzaría a 1,9% en el 2024. Esto impactaría también en el desempleo que, según las estimaciones publicadas, se ubicaría en 3,7% este año, llegando a 4,1% en 2024. Dicho suceso afectaría también la suba de salarios que está teniendo actualmente EE.UU ante la gran oferta de puestos de empleo, lo que finalmente impactaría también en el alza inflacionaria.
Sin embargo, el dato que más sorprendió fue el PCE, que se proyectó en 5,2% para el 2022 (vs el dato de 4,3% publicado en marzo) y que se reduciría hasta 2,2% en 2024. Teniendo en cuenta que la inflación actualmente se ubica en torno al 6,5% y que las subas de tasas no lograron hacerlo retroceder, aún se considera demasiado optimista alcanzar este dato este año.
Cierres y primeros movimientos del día.
La FED decidió subir la tasa de interés de referencia en 75 pb, hasta 1,75%. A pesar de ser la mayor suba desde mayo de 1994 – y la tercera consecutiva –, el mercado ya esperaba este avance, por lo que no solo no sorprendió, sino que fue visto con optimismo con el fin de controlar la inflación. Esto generó el avance más importante de la semana en los mercados, con el Nasdaq encabezando la suba (2,5%), seguido por el S&P (1,4%) y el Dow Jones (1%).
10 de los 11 sectores que componen el S&P avanzaron luego del anuncio de la entidad, con el de consumo discrecional (2,8%) y el de Real Estate (2,3%) marcando los mayores avances. A pesar de que la entidad proyectó una desaceleración económica de cara a los próximos meses, los mercados cerraron al alza, lo que mostró una gran aceptación de las medidas. Cabe destacar que este avance se vio tanto en empresas growth como en las value, con las de pequeña y gran capitalización terminando con resultados positivos. Solo el sector energético recortó su precio (-2,2%), afectado por la caída del crudo (-2,7%). Las estimaciones de menor crecimiento generaron una caída en la demanda del petróleo que terminó llevando a la baja al sector.
Las tasas de Treasuries marcaron una alta volatilidad durante el día, aunque terminaron retrocediendo tras el comunicado, llegando a 3,29%, tal como ocurrió con todos los plazos de la curva. Las mayores caídas se dieron en los tramos cortos, con la USD2YR volviendo a 3,2%, lo que se condiciona con una caída en las expectativas de inflación, mientras que aún se proyecta una desaceleración económica para el largo plazo. Sin embargo, todos los rendimientos de los bonos se mantienen cercanos a los máximos alcanzados durante la semana.
Dentro de los datos económicos, también se dieron a conocer las ventas minoristas de mayo, que resultaron en una contracción nominal de 0,3% m/m (vs expectativas de +0,2% m/m y +0,7% m/m en abril). Este dato negativo no ocurría desde enero, lo que confirma la desaceleración que la economía norteamericana está sufriendo producto de la suba de precios. Este dato provocó una fuerte volatilidad de los mercados, que finalmente cerraron al alza luego del comunicado de la FED.
Los futuros de los mercados norteamericanos operan a la baja en lo que va de la mañana, licuando así las ganancias obtenidas luego de la declaración de la FED. Mientras el Nasdaq cae un 2,6%, el S&P y el Dow Jones retroceden 2,2% y 1,8% respectivamente.
Los temores a la desaceleración económica no solo afectan a los mercados, sino también a los futuros del petróleo, que caen un 1,3%. Por su parte, los futuros del oro avanzan un 0,1% por su condición de reserva de valor ante estos contextos.
Las tasas de Treasuries también revierten parte de la caída de ayer y avanzan hasta 3,44%. El dólar, por su parte, vuelve a fortalecerse y hace avanzar al índice DXY hasta los 105,2 puntos.
El Banco Central de Inglaterra anunció esta mañana una nueva suba de tasas de 25 pb, misma suba que marcó en mayo, indicando que continuaría con su postura más gradual. De esta forma, la entidad llevó las tasas a 1,25% luego de haber establecido 5 subas desde diciembre, alcanzando su máximo valor desde el año 2009. Al igual que la FED, el país busca impactar en la inflación, que ya alcanza niveles de 11% interanual.
Ante este escenario, todos los principales índices europeos operan a la baja, promediando caídas de 2%. Los mercados asiáticos también retroceden, a excepción de Japón, que marca una leve suba en lo que va del día.
Los 3 datos clave para invertir de esta semana.
Es la TIR actual del bonoTV23, que se vio afectada por la reciente ola de retiros en fondos en pesos. La misma llegó a alcanzar un pico de 7,6% respecto a la devaluación, quedando muy lejos del promedio operado de la muestra (-2%). Consideramos que los valores actuales representan una oportunidad de entrada, teniendo en cuenta el protagonismo que podrían ganar los instrumentos dollar linked en este segundo trimestre.
Es el valor que descuenta el mercado a través de letras para la inflación implícita de junio. Se puede observar cómo han disminuido las expectativas, en parte por la actualización del REM – que marca una desaceleración de los niveles actuales –, sumado a la caída de las LECER. Notamos que los valores actuales se ubican en línea con lo que estima el consenso de analistas para el corriente mes (4,5%), lo que demuestra que en este tramo las letras han alcanzado ciertos niveles de coherencia tras el reciente sell-off.
Es lo que avanza nuestra cartera de Cedears G (gold) en lo que va del año. La misma pondera las cuatro principales mineras que cotizan en el mercado local a través de Cedears. La inflación al alza y las tasas reales – aún negativas – posicionan al oro como una alternativa de inversión a la hora de buscar un nuevo resguardo. Esto, sumado al aumento en la producción minera gracias a la reapertura de China (principal productor de oro del mundo), convierte a la cartera en una interesante opción de inversión de cara a los próximos meses.
Noticias locales: el país hoy.
Los instrumentos CER siguieron recuperando parte del valor perdido la semana pasada, con subas en toda la curva. El cierre promedio fue de 1,4%, en línea a lo ocurrido con las LECER. Sobre estas últimas, los rendimientos denotan el grado de desconfianza alrededor de lo que pueda ocurrir a comienzos de 2023, ya que la tasa real de diciembre a enero salta casi 5 pp. Por otro lado, reportes de la mesa nos informaron acerca de la falta de flujo de letras cortas a través de BYMA, negociándose con mayor liquidez en MAE. En otras palabras, resulta difícil conseguir letras cortas para inversores institucionales dentro de las plazas tradicionales de negociación.
Los que también se mostraron con un importante flujo tomador fueron los dollar linked (+2,8%), que habían quedado con tasas atractivas luego del sell-off de las últimas ruedas. Al mismo tiempo, se beneficiaron del contexto de incertidumbre que arroja la baja acumulación de divisas en plena cosecha gruesa, incrementando los temores de un mayor ritmo devaluatorio a partir de agosto. Ayer la entidad monetaria finalizó la jornada con un saldo vendedor de USD 60 M, en un marco en el que voces del mercado aseguraron que los pagos de energía alcanzaron los USD 150 M.
A contramano de los movimientos mencionados, encontramos a los bonos soberanos, que no logran revertir la tendencia: ayer cayeron 1,1%, con algunos cierres positivos dentro de la curva ley local, como el AE38, que escaló 1,4%. En consecuencia, el riesgo país siguió acelerando, en este caso 0,6%, llegando a las 2.126 unidades.
Por último, los tipos de cambio financieros continuaron apreciándose ayer, con el dólar MEP avanzando 2%, para finalizar en $231,6, y el CCL ascendiendo 0,6%, para terminar en $239,1. El canje, por su parte, retrocedió 1,5% y se ubicó en 3,1%.
En línea con lo esperado, el IPC Nacional de mayo marcó un alza de 5,1% m/m (81% anualizado), acumulando en el último año una suba de 60,7%, la más alta desde enero de 1992. En los primeros 5 meses del año, el IPC general subió 29,3%, promediando 5,3% por mes (86% mensual).
El IPC core, por su parte, subió 5,2% m/m y 63% i,a. Si bien marcó una desaceleración respecto a la dinámica de marzo y abril (6,4% m/m y 6,7% m/m respectivamente), sigue siendo muy alto. De hecho, hace casi dos años que no baja del 3%. El IPC de regulados aceleró a 5,7% m/m (vs 3,9% m/m en abril), de la mano de los aumentos en las prepagas y combustibles, acumulando en el último año un incremento de 44%. Finalmente, los precios estacionales subieron 3,4% m/m – la menor suba desde noviembre pasado –, aunque siguen siendo los de mayor dinamismo en el último año, al acumular un alza del 74%.
Pese a la desaceleración que marcó en el último mes, la dinámica de la inflación sigue siendo muy elevada. De hecho, suponiendo un escenario “optimista” de una suba mensual del 4%, para lo que resta del año (junio tiene un piso de 4,5%), la inflación de 2022 cerraría en 70%, el peor registro desde 1991.
En la licitación que llevó a cabo el Tesoro, donde buscaba renovar vencimientos por un total de $11,500 M, consiguió $21,600 M. Teniendo en cuenta que debía acumular una buena base de pesos de cara a la próxima licitación, donde vencen unos $600.000 M, el resultado de ayer deja un sabor a poco. La misma estuvo influida por precios artificialmente altos debido a la intervención del BCRA, por lo que estimamos que la participación del sector público fue determinante en la licitación.
Nuevamente, el flujo se concentró en los instrumentos CER – en particular en la LECER de diciembre –, que otorgó 1% de prima respecto a lo operado en el secundario.
El índice Merval continuó a la baja el día de ayer, al retroceder un 0,6% medido en moneda local y un 1,2% en USD CCL, ante la suba de la cotización medida en el bono GD30 (0,6%).
Dentro del panel líder, el sector financiero logró diferenciarse del contexto internacional y finalizó como el principal ganador de la jornada. Banco BBVA Argentina (2,8%) fue el principal impulsor de este segmento, seguido por Banco Macro (1,8%, mientras que Cresud fue la compañía que presentó la mayor suba de la jornada (3.5%).
Entre los perdedores, Banco Supervielle marcó la mayor caída (-3,9%), diferenciándose así de sus competidoras, seguida por Transportadora Gas del Sur (-2,9%).
Noticias globales: el mundo hoy.
La compañía Oracle Corporation superó fuertemente las expectativas del mercado, lo que llevó a impulsar sus acciones un 10,4% ayer, llevando así al Nasdaq a terreno positivo.
La tecnológica especializada en servicios en la nube presentó ganancias por acción de USD 1,54 (vs expectativas de USD 1,3), mientras que las ganancias resultaron en USD 11,84 MM, un 2% por encima de lo esperado. De esta forma, mostró ganancias de 5% YoY a pesar de que no se posicionó entre las 5 principales compañías que brindan infraestructura en la nube, como sí había ocurrido el año previo.
A pesar de la suba de ayer, la firma aún acumula una baja de 19,5% en lo que va del año, afectada por el encarecimiento de materiales y por la falta de semiconductores.