La devaluación se mantuvo al 2,0% mensualizado y los contratos cayeron 3,2% promedio...
La devaluación se mantuvo al 2,0% mensualizado y los contratos cayeron 3,2% promedio. Las mayores caídas estuvieron en los contratos más largos: septiembre (–4,6%), octubre (–4,9%) y noviembre (–4,6%).
Con los bonos CER registrando fuertes bajas, la caída en la demanda por cobertura cambiaria parece explicarse por menores expectativas de inflación. Menor inflación implica menor apreciación cambiaria en términos reales y, por lo tanto, menor presión cambiaria.
El contrato de febrero cotiza en $857 y marca una devaluación directa del 4,1% (3,6% mensualizada). A partir de ahí, los precios comienzan a reflejar crawling pegs algo más elevados: 7,9% en marzo ($925); 14,4% en abril ($1.058), 9,6% en mayo ($1.160) y 8,8% en junio ($1.263). Finalmente, los precios señalan una devaluación de 7,0% promedio en el segundo semestre de 2024.
La curva de tasas (TNA) muestra una pendiente positiva que se aplanó por el abaratamiento relativo de los contratos largos. Enero rinde TNA 28%, febrero TNA 44%, marzo TNA 69% y abril TNA 109%. A partir de ahí, los rendimientos aumentan progresivamente hasta alcanzar un máximo de TNA 138% en septiembre.
El volumen operado sigue en mínimos: en la semana se comerciaron 1,4 millones de contratos. El interés abierto también continúa en mínimos desde principios de 2020: El viernes 26 de enero el interés abierto cerró en USD 1.510 M; una caída de 0% m/m y de 54% i.a.
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La actividad en EE.UU. sorprende al alza y la inflación confirma un sendero decreciente. Esto pone presión a la FED, que deberá decidir si corre el riesgo de frenar la economía manteniendo la tasa de interés elevada o si arriesga a apurarse a bajarla e interrumpir la tendencia declinante de la inflación. Creemos que con pleno empleo, la actividad que acelera y la inflación aún por encima del objetivo de la política monetaria sería recomendable mantener las tasas elevadas. Esto es lo que mantiene la presión sobre los rendimientos de los bonos del Tesoro Americano y sobre el dólar. En este contexto, las acciones volvieron a tener una buena semana con alzas generalizadas, con el S&P marcando nuevos récords mientras que la renta fija tuvo un respiro luego de tres semanas de caídas. En el mercado de commodities se destacó la suba en el precio del petróleo, que alcanzó el nivel más alto en dos meses. También fue una buena semana para el resto del mundo: los principales índices bursátiles operaron al alza de la mano de China, donde el gobierno anunció nuevos estímulos a la actividad. Arranca la semana más importante de la temporada de balances del 4Q 23 al tiempo que se destaca la decisión de la FED, los datos de empleo de enero y la estimación de PBI del 4Q23 de la Eurozona.
Imparable. Los datos de actividad de EE.UU. siguen sorprendiendo por su fortaleza. Esto no sólo aleja los temores de recesión sino también de cuán visible será el “soft-landing” pues no hay señales de moderación. Concretamente, la primera estimación de PBI de EEUU del 4Q 23 mostró una expansión de 3,3% t/t anualizado, desacelerando frente al trimestre previo (4,9%) pero mucho mejor que las previsiones del 2% del mercado –el Nowcast de Atlanta apuntaba a 2,3% t/t–. El consumo privado, las exportaciones y el gasto público fueron los principales motores del crecimiento mientras que la inversión siguió en alza pero con cierta moderación. Con esto, en los últimos 12 meses el PBI creció 3,1% (vs 2,9% i.a. en el 3Q 23) y en todo el año promedió un alza de 2,5% –vs 1,9% i.a. en 2022 y superando las expectativas del mercado que apuntaban a un alza menor al 1%–. Ya entrando en el 1Q24 los datos siguen confirmando este buen dinamismo con el PMI compuesto de enero marcando 52,3 –vs 50,9 en diciembre– siendo el nivel más alto de la actividad empresarial desde junio de 2023 gracias al repunte conjunto de la actividad manufacturera y de servicios. En este contexto, la primera estimación del PBI del 1Q 24 del Nowcast de Atlanta apunta a un crecimiento de 3,0% t/t y 2,9% i.a. ¿Será otro año de “no-landing” como lo fue en 2023? Recordemos que las previsiones para este año apuntan a un crecimiento de entre 1% y 1,5% i.a.
Sube el consumo y el ahorro se mantiene. Una de las hipótesis que plantean los analistas a la hora de estimar una moderación del crecimiento de EE.UU. para este año es la fuerte desaceleración que tendría el consumo privado. De acuerdo a esta suposición, la fortaleza del gasto de las familias se apoyó en el uso del exceso de ahorro que se había generado durante la pandemia gracias al fuerte estímulo fiscal. Con los datos de 2023, sin embargo, podemos rechazar esta hipótesis: contrario a lo esperado, el ahorro de las familias aumentó, promediando 4,5% de los ingresos contra 3,3% de 2022 y en línea con el promedio histórico. Detrás de este resultado está la fortaleza del mercado laboral con mayor empleo y mayores salarios que, sumado a la baja de impuestos, aumentaron los ingresos de las familias permitiéndoles aumentar el gasto sin tocar los ahorros.
¿Qué pasa con la inflación? Aunque en términos generales la inflación es menor a la de un año atrás, la dinámica del margen trae dudas en cuanto a la tendencia de corto plazo. En este sentido, cobra relevancia la diferencia metodológica entre el IPC y el PCE –índice de precios de los gastos de consumo personal en EEUU que es el de referencia de la FED– que entre otras cosas, difiere en cuanto a la ponderación de servicios en general y del capítulo de vivienda en particular. Esto le da una ventaja adicional a la FED, pues el PCE viene subiendo persistentemente menos que el IPC y lo deja más cerca del objetivo. Concretamente, en diciembre pasado el PCE registró un alza de 0,16 % m/m y de 2,6% i.a. mientras que el IPC había marcado 0,3% m/m y 3,3% i.a. Lo mismo ocurrió con el PCE Core, que excluye alimentos y energía, que anotó un alza de 0,17% m/m y 3,9% i.a. contra 0,3% m/m y 3,9% i.a. que había marcado el IPC Core. Es probable que en los próximos meses veamos el IPC desacelerar más rápido dado que los precios del capítulo de vivienda aflojarían y arrastrarían al índice y que no necesariamente veamos la misma dinámica en el PCE que tendría un comportamiento más estable.
¿Qué hará la FED? Entre sus objetivos, la FED tiene aprobado el de pleno empleo pero aún le falta cumplir el de inflación, que si bien bajó, aún está por encima del 2%. Si bien va moderando las expectativas, el mercado apunta a una baja agresiva de tasas dado que sólo ve que la inflación va convergiendo al objetivo de 2% i.a. a medida que se “limpie” el capítulo de vivienda, pero es ciego a que una baja de tasas de interés le dará mayor impulso a la actividad y podría recalentar el mercado laboral y abortar el proceso de desinflación. En este marco, el próximo 31 de enero la FED realizará el primer anuncio del año respecto del valor de la tasa de interés, donde estaría prácticamente descontado que no habría cambios, con 97,4% de probabilidades en ese sentido. No obstante, para la reunión del 20 de marzo esa probabilidad baja casi a la mitad (52%), y ya para la reunión del 1 de mayo el mercado descuenta el primer recorte priceando una tasa de 5,18 para mayo y de 4,92 para junio.
Dólar fuerte y petróleo en alza. El dólar DXY apenas subió 0,1% hasta 103,4, acumulando en enero un alza de 1,9%. La fortaleza del dólar es generalizada aunque se destaca su desempeño frente al Yen Japonés –recordemos que el BoJ mantiene una política monetaria muy expansiva con tasas de interés negativas–, contra quien ganó 5% en lo que va del mes mientras que contra el Euro ganó 0,4% en la última semana y 1,7% en lo que va del mes –no alcanzó que el BCE haya dejado la tasa de referencia en 4,5% durante su primera reunión de 2024 y se comprometió a mantenerla en niveles suficientemente restrictivos para que la inflación vuelva a su objetivo del 2%–. Frente al Real brasileño, que cerró a BRL 4,91, el dólar tuvo una pérdida del 0,4% en la semana, pero mantiene una ganancia del 1,2% en el mes.
Petróleo en alza. Fue una semana positiva para los commodities con una suba de 2,4% para el índice general. En el desagregado, los energéticos lideraron con un 5,6%, seguido por metales 2% y granos 0,2%. El petróleo dio el mayor impulso: anotó una suba de 6,3% en la semana y cerró en USD 78 el barril –el nivel más alto de los últimos dos meses–, impulsado por el conflicto en el Mar Rojo, junto a la reducción de los inventarios de crudo estadounidense en 9,2M b/d y la caída de la producción en 1M b/d. La soja tuvo una baja del 0,3%, acentuando la caída de 8% en lo que va de enero, ante la expectativa de una cosecha récord. Diferente tendencia tuvo el trigo que aumentó 1,2%, aunque se encuentra 5,7% abajo en el mes. El cobre subió 1,7% y redujo la caída de enero a 0,8%. Por último, el oro cerró la semana cotizando en USD 2.016 la onza lo que implicó una caída de 0,5% en la semana y 2,1% en lo que va del año.
Bonos expectantes. Con la actividad creciendo más de lo esperado, los inversores leen con cautela los datos de inflación y, por ello, los rendimientos de los bonos del Tesoro prácticamente no se movieron en la semana, aunque en lo que va del mes anotaron subas, especialmente el tramo largo de la curva. La UST2Y cerró en 4,36% y UST10Y 4,14%. En este contexto, los índices de renta fija cerraron la semana estables, con una ligera suba que no alcanza para compensar las pérdidas de las semanas previas. Concretamente, el índice agregado subió 0,1% en la semana pero en mes acumula una baja de 1,2%. Los High Yield fueron los de mejor desempeño, con un alza de 0,6% en la semana, y acumulan 0,3% en el mes mientras que los Investment Grade y los Treasuries ganaron 0,1% en la semana y llevan una pérdida de 1,4% y 1,2% en lo que va del mes.
Acciones sin techo. Mientras avanza la temporada de balances del 4Q 24 y con las buenas noticias sobre el nivel de actividad, las acciones continuaron su rumbo positivo y cerraron nuevamente en máximos históricos. El S&P 500 subió 1,0% en la semana y en enero acumula una ganancia de 2,5%. Igual tendencia tuvieron el Nasdaq y el Dow Jones que en la semana subieron 0,9% y 0,8%, acumulando en el mes alzas de 2,8% y 1,1% respectivamente. A nivel sectorial, las energéticas tuvieron una buena semana producto de la suba del petróleo, con un alza del 4,7% –destacándose Exxon (+4,3%) y Chevron (3,4%)–; le siguió Comunicaciones anotando un 4%, impulsado por Google (+4%) y Meta (+3,3%); y luego el sector tecnológico con un alza de 1% traccionada por Microsoft (+1,7%) y Nvidia (+3,3%). Consumo Discrecional se llevó la peor nota: bajó 1,8% en la semana y 4% en enero, arrastrado por las acciones de Tesla que se derrumbaron 14% en la semana y 26% en el mes luego de reportar ganancias por acción por debajo de las expectativas del consenso y un crecimiento más lento en el volumen de vehículos para 2024.
China dio la nota. Las bolsas internacionales tuvieron una buena semana. El índice de acciones global tuvo una alza de 1,3% y 1,5% si se excluye EE.UU. Europa sobresalió con un aumento del 2,7% y emergentes 1,4%. Aquí se destaca la suba de 3,1% de China, impulsada por los nuevos estímulos que emitió el Banco Popular de China –anunció que reducirá el coeficiente de reservas de los bancos en 50 pb el próximo mes, en un intento por impulsar la actividad económica, a lo que se sumó el compromiso que comunicó el gabinete de que usaría alrededor de 2 billones de yuanes como parte de un fondo para comprar acciones del continente–. Recordemos que la bolsa de China cayó 30% el último año. Más abajo se ubicó LATAM con un 1,9% y Brasil con un 1,5%. Por su parte, los bonos emergentes se mantuvieron estables en la última semana, aunque mantienen una pérdida de 2,1% en lo que va del año.
Lo que viene. La atención se centrará en la decisión de tasas de interés de la FED –se espera que la mantenga sin cambios– y será importante el comunicado de la entidad y la conferencia de prensa posterior de Powell. En cuanto a los datos económicos, lo más importante será el reporte de empleo de enero en el que se prevé que las nóminas no agrícolas probablemente aumentaron en 162.000 en enero –vs 216.000 en diciembre–, mientras que la tasa de desempleo probablemente se mantendrá el 3,7%. También será una semana importante en cuanto a la temporada de balances con una serie de empresas destacadas como Apple, Amazon, Alphabet, Microsoft, Meta, Advanced Micro Devices, Chevron y Exxon Mobil. En Europa se esperan los datos del PIB del 4Q 23 de la Eurozona y en Asia, los PMI de China correspondientes a enero.
Noticias locales: el país hoy.
Se operaron VNO 3,6 M (o USD 2,4 M) de Bopreal Serie 1 en BYMA. El precio promedio ponderado fue de USD 67,8, un incremento del 2,4% frente a los USD 66,2 del miércoles. Este precio local permite comprar dólares a un valor de $1.214 vía licitación (5,5% por debajo del CCL) y a un valor promedio de $1.194, incluyendo el acceso al MULC y al CCL (7,0% por debajo del CCL). Adicionalmente, en el extranjero no se registraron operaciones.
En este contexto, la licitación semanal de Bopreal Serie 1 tuvo un muy buen resultado al colocar USD 2.454 M. Con este resultado, el BCRA ya lleva acumulados USD 4.640 M, lo que representa un 82% del objetivo de USD 5.000 M. La demanda por el nuevo instrumento se despertó ante la consolidación del mercado secundario y la agilización de las trabas burocráticas. De mantenerse las condiciones originales, solo queda una licitación para suscribir al instrumento al dólar oficial sin el Impuesto PAÍS.
Las Pymes con deudas comerciales de hasta USD 500.000 tendrán acceso al MULC para saldarlas entre febrero y abril de 2024. Podrán acceder a USD 50.000 a partir del 10 de febrero, a USD 100.000 a partir del 10 de marzo y al monto de deuda restante a partir del 10 de abril. Aquellas con deudas superiores tendrán acceso prioritario al bono de tramo corto Bopreal Serie 2, con flujos de amortización en dólares entre julio de 2024 y junio de 2025. Los Bopreal Serie 2 se ofrecerán por un monto máximo de hasta VNO USD 2.000 M y los Bopreal Serie 3, por un monto máximo de hasta VNO USD 3.000 M. Las convocatorias para suscribir estos instrumentos tendrán lugar durante el mes de febrero.
En el mercado cambiario, el BCRA registró compras netas por USD 199 M, acumulando USD 2.915 M en lo que va de enero. Por su parte, el stock de reservas internacionales aumentó en USD 11 M hasta alcanzar los USD 24.858 M.
El dólar oficial aumentó diariamente un 0,1% hasta $823,1. Esto significa un ritmo de devaluación mensualizado del 2,2%. En los últimos cinco días hábiles, la devaluación corrió a una TEM del 2%, manteniendo el mismo ritmo en lo que va de enero.
Los dólares financieros operaron a la baja. El MEP con ledes cayó un 2% hasta alcanzar los $1.204, mientras que el CCL con ADRs disminuyó un 2,3% hasta $1.284. Así, sus brechas se sitúan en 46% y 56% respectivamente.
Durante la jornada de ayer, los contratos de futuro del dólar mostraron un comportamiento lateral. Las mayores subas se registraron en los contratos de mayo (+0,7%), abril (+0,5%) y junio (+0,2%). Por otro lado, las mayores caídas se dieron en los contratos de marzo (-0,6%) y noviembre (-0,3%). De este modo, la devaluación implícita se ubica en el 1% hasta enero, en el 29% hasta abril y en el 71% hasta julio. Se operaron 186 miles de contratos, lo que representa un acumulado semanal de 1.156 miles. El interés abierto aumentó en USD 38 M hasta un stock de USD 1.486 M, lo que refleja un decrecimiento mensual del 2,1% y un decrecimiento anual del 54,3%.
Las curvas soberanas en pesos tuvieron una jornada mayormente positiva. Los bonos ajustados por CER cedieron un 2,2%, mientras que las Lecer registraron una ganancia del 0,6%. En la curva de tasa fija, el TO26 cerró con un alza del 0,1%. Por su parte, los duales experimentaron una pérdida del 0,1% y los DLK marcaron una subida del 0,3%.
Los bonos soberanos en hard-dollar ganaron un 0,8%, impulsados por un incremento del 0,9% en los bonos ley Nueva York y del 0,7% en los ley argentina. Con esto, acumulan una ganancia del 7,8% en lo que va del año. De esta manera, las paridades promedian el 39,5% y el riesgo país se mantuvo en 1.886 pbs.
En cuanto a las acciones, el Merval registró un ascenso del 2,5% en pesos y del 4,2% en dólares. Las acciones que más subieron fueron Cablevisión (+6,1%), Banco BBVA (+5%) y Supervielle (+4,8%), mientras que las únicas que cayeron fueron Edenor y BYMA (-0,2%). Los papeles argentinos que cotizan en Nueva York operaron al alza, liderados por el ADR de los bancos - Supervielle (+8,2%), Banco BBVA (+7,9%), Banco Macro (+7%) y Grupo Financiero Galicia (+6,5%).
Noticias globales: el mundo hoy.
En el 4Q23 el PBI de EE.UU. se expandió un 3,3% t/t anualizado, desacelerando frente al trimestre previo (4,9%) pero mucho mejor que las previsiones del 2%, según la estimación anticipada. El gasto de los consumidores y del sector público desaceleraron (2,8% vs 3,1% y 3,3% vs 5,8%, respectivamente), mientras que las exportaciones y la inversión aceleraron (6,3% vs 5,4% y 1,9% vs 1,4%, respectivamente), en tanto que las importaciones crecieron menos (1,9% vs 4,2%). Además, el deflactor del PBI aumentó un 1,5% t/t, por debajo de las previsiones del mercado (2,3%).
En tanto, los nuevos pedidos de bienes duraderos manufacturados en Estados Unidos se mantuvieron prácticamente sin cambios en diciembre pasado (vs +5,5% previo), por debajo de las expectativas del mercado (+1,1%).
Por su parte, en el mercado laboral, el número de solicitudes de beneficios por desempleo aumentó hasta 214.000 (+25.000 s/s) en la semana que finalizó el 20 de enero, recuperándose significativamente del mínimo de 16 meses alcanzado la semana anterior y superando las expectativas del mercado de 200.000.
El S&P 500 y el Dow Jones subieron ligeramente 0,2%, mientras que el Nasdaq bajó 0,2% en una jornada en que los inversores asimilaban otra tanda de ganancias y datos económicos. En el frente corporativo, Tesla se hundió más del 12% arrastrando al Nasdaq a la baja, después de ganancias e ingresos inferiores a lo esperado, junto con una advertencia sobre las perspectivas de crecimiento de volumen reducido para el año. Por el contrario, IBM subió 9% después de informar un aumento de ingresos atribuido a la IA. Blackstone registró un aumento del 3,1% en el valor de sus acciones tras un aumento del 4% en sus beneficios.
En cuanto a los commodities, el petróleo WTI subió un 3% hasta USD 77, acercándose a un máximo de dos meses, debido a las mayores expectativas de demanda impulsadas por el fuerte crecimiento económico de EE.UU. y las medidas de estímulo en China. También influyó la caída de los inventarios de crudo provocada por las tormentas invernales que contribuyó a un ajuste de la oferta. Además, las preocupaciones actuales sobre las interrupciones del suministro se vieron alimentadas por una coalición de fuerzas estadounidenses y británicas que lanzaron ataques contra combatientes hutíes en Yemen, conocidos por atacar el transporte marítimo comercial en el Mar Rojo.
El Banco Central Europeo mantuvo las tasas de interés sin cambios en niveles récord (4,5%) durante su primera reunión de 2024 y se comprometió a mantenerlas en niveles suficientemente restrictivos durante el tiempo necesario para que la inflación vuelva a su objetivo del 2% de manera oportuna, a pesar de las preocupaciones sobre una recesión inminente y un alivio gradual de las presiones inflacionarias.
El indicador Ifo de clima empresarial para Alemania cayó, por segundo mes consecutivo, a 85,2 en enero (vs 86,3 previo), por debajo del consenso del mercado (86,7). Así, alcanzó su nivel más débil desde las secuelas del brote de COVID-19 en mayo de 2020. Por su parte, el indicador del clima manufacturero en Francia se mantuvo sin cambios en 99 en enero, por debajo de las previsiones del mercado y de la media a largo plazo de 100.
Referido a datos de la región, la tasa de desempleo mexicana cayó al 2,6% en diciembre (vs 2,7% previo), alineándose con las expectativas del mercado y transformándose en la lectura más baja desde marzo.
Noticias locales: el país hoy.
Con el respaldo de bloques opositores, el oficialismo logró emitir un dictamen favorable al proyecto de ley "Ómnibus", con lo cual la iniciativa estará habilitada para ser debatida la semana próxima en la Cámara de Diputados. Obtuvo 55 firmas, de las cuales 34 fueron en disidencia parcial (centradas en el aumento de las retenciones, el sistema de actualización de jubilados, el financiamiento político y el mecanismo de las privatizaciones). Además, hay 4 de minoría. La bancada de Unión por la Patria presentó un dictamen de minoría con 45 firmas en rechazo al proyecto oficial.
En el mercado cambiario, el sector agropecuario liquidó USD 27 M y el BCRA registró compras netas por USD 164 M. En lo que va de enero, la autoridad monetaria adiciona compras por USD 2.716 M. Por otro lado, el stock de reservas internacionales aumentó en USD 178 M hasta los USD 24.847 M. Con esta información, las reservas acumulan un incremento de USD 3.639 M desde el 10 de diciembre.
Durante la jornada de ayer, el dólar oficial aumentó un 0,1% hasta $822,5. Esto significa un ritmo de devaluación mensualizado de 1,9%, por debajo del ritmo de TEM 2,0% que mantiene desde el 12 de diciembre. Por otro lado, los dólares financieros retomaron su tendencia alcista. El MEP con ledes subió 0,5% hasta alcanzar los $1.229, mientras que el CCL con ADRs trepó 1,3% hasta $1.315. De esta manera, sus brechas se sitúan en 49% y 60% respectivamente.
Los contratos de futuro de dólar cayeron un 1,8%. Mientras que las mayores caídas se registraron en los contratos de mayo (-2,3%), octubre (-2,7%) y noviembre (-3,3%). De este modo, la devaluación implícita se ubica en el 1% hasta enero, en el 29% hasta abril y en el 71% hasta julio. Se operaron 266 miles de contratos, lo que significa un acumulado semanal de 1.236 miles. El interés abierto se incrementó en USD 29 M hasta un stock de USD 1.448 M; lo que significa un decrecimiento mensual de 1,5% y un decrecimiento anual de 55,7%.
Las curvas soberanas en pesos reaccionaron negativamente a la publicación de datos de inflación de alta frecuencia que mostraron la inflación semanal desacelerándose a 1,1%. Los bonos CER cedieron un 2,1%, mientras que las Lecer ganaron un 0,2%. En la curva de tasa fija, el TO26 cerró bajista en 2%. Por su parte, los duales registraron una pérdida de 1,4% y los DLK marcaron una caída de 0,2%.
Los bonos soberanos hard-dollar ganaron 0,7%, por una suba de 0,6% en los ley Nueva York y una suba de 0,9% en los ley Argentina. Así, acumulan una ganancia de 7% en lo que va del año. De esta manera, las paridades promedian el 39,3% y el riesgo país cayó a 1.897 puntos base.
Se operaron VNO 5,8 M (o USD 3,8 M) de Bopreal Serie 1 en BYMA a un precio promedio ponderado de USD 66,2. Es el máximo volumen operado localmente hasta ahora. Este precio local permite comprar dólares a un valor de $1.243 vía licitación (5,5% por debajo del CCL) y a un valor promedio de $1.221 incluyendo el acceso al MULC y al CCL (7,1% por debajo del CCL). Adicionalmente, en el extranjero se registraron operaciones por VNO 1 M (o USD 0,7 M) a un precio promedio de USD 66.
Noticias globales: el mundo hoy.
El PMI compuesto global de EE.UU. del S&P subió a 52,3 en enero, un aumento notable con respecto al mes anterior (50,9), e indicando el nivel más alto de la actividad empresarial desde junio de 2023. La actividad del sector servicios tuvo la mayor expansión en siete meses, mientras que las empresas manufactureras continuaron creciendo.
Ante los buenos resultados económicos que marcan que la actividad sigue creciendo por encima de lo esperado, los rendimientos de los bonos del Tesoro siguieron en alza. El UST10Y subió hasta 4,18%, mientras que la UST2Y tuvo una ligera caída y cerraron en 4,38%. Esto volvió a golpear a los índices de renta fija, que tuvieron una caída promedio de 0,2%.
Las acciones en EE. UU. tuvieron una jornada mixta mientras los inversores asimilaban una fuerte tanda de ganancias de las empresas tecnológicas. El S&P 500 terminó ligeramente al alza y el Nasdaq 100 sumó un 0,6%, alcanzando ambos nuevos máximos históricos, mientras que el Dow Jones perdió 0,3%. Las acciones de Netflix subieron un 10,7% después de que los ingresos de la compañía superaran las previsiones y un aumento de suscriptores mayor de lo esperado. También se destacaron Nvidia, Meta y Microsoft que subieron 2,5%, 1,4% y 0,9% y alcanzaron nuevos máximos históricos. Por el contrario, AT&T perdió un 3% después de no alcanzar las expectativas de ganancias, y Kimberly-Clark cayó un 5,5% después de unas ganancias decepcionantes. Tesla cayó un 0,6% antes de la publicación de sus resultados tras la campana de cierre.
En cuanto a los commodities, el petróleo WTI subió 1% hasta USD 75, llegando al nivel más alto del mes. Lo que presionó sobre los precios fue la importante caída de los inventarios de crudo en EE.UU. que se desplomaron en 9,233 millones de barriles la semana pasada, marcando la mayor caída desde agosto y superando las expectativas del mercado de una caída de 2,15 millones de barriles. Además, las tensiones geopolíticas siguieron siendo motivo de preocupación, ya que una coalición liderada por Estados Unidos y el Reino Unido llevó a cabo ataques contra combatientes hutíes en Yemen, responsables de múltiples ataques contra transporte marítimo comercial en el Mar Rojo.
A nivel global, se destacó la bolsa de China que tuvo la tercera suba consecutiva y marcó un alza de 2,5%, acumulando una ganancia de 6,5% desde el lunes. Detrás de esta dinámica están los nuevos estímulos que emitió el Banco Popular de China, que anunció que reducirá el coeficiente de reservas de los bancos en 50 pb el próximo mes en un intento por impulsar la actividad económica. La medida liberaría alrededor de 1 billón de yuanes en capital a largo plazo para la economía. A principios de esta semana, el gabinete de China había anunciado que se comprometió a estabilizar los mercados de capital y que usaría alrededor de 2 billones de yuanes como parte de un fondo para comprar acciones del continente.
Dentro de los indicadores europeos, el PMI compuesto de la eurozona subió ligeramente hasta 47,9 en enero (vs. 47,6 previo), apenas debajo de las expectativas del mercado (48), según estimación preliminar. No obstante, es el octavo mes consecutivo contractivo (menor a 50), donde la baja de la producción manufacturera se redujo a su nivel más bajo desde abril pasado y la actividad de servicios tuvo la mayor disminución desde octubre. Dentro del área, en Alemania cayó a 47,1 en enero (vs. 47,4 previo), por debajo del consenso del mercado de (47,8) y, en la misma línea, en Francia cayó a 44,2 en enero (vs. 44,8 previo), por debajo de las previsiones del mercado (45,2).
Por su parte, en el Reino Unido, el PMI compuesto subió a 52,5 en enero (vs. 52,1 previo), ligeramente por encima del consenso del mercado de (52,2), según estimación preliminar. Es el nivel más alto desde junio pasado, ya que la actividad del sector de servicios tuvo la mayor alza desde mayo.
Hace pocos días se conoció que el S&P 500 alcanzó su máximo histórico…
Hace pocos días se hizo conocida la noticia de que el índice más destacado de acciones americanas, el Standard & Poor's 500, alcanzó su máximo histórico, tras superar los 4800 puntos, una barrera que no había logrado cruzar desde el anterior máximo en diciembre de 2021. Sin embargo, es importante aclarar que este hito se menciona en términos nominales. Como es bien sabido, los países desarrollados experimentaron elevados niveles de inflación durante los últimos dos años, por lo que nos propusimos verificar si el S&P 500 se encuentra realmente en máximos históricos reales.
En el siguiente gráfico estudiamos las mayores caídas (drawdowns) del S&P 500 ajustadas por la inflación observada en Estados Unidos desde 1947 hasta la actualidad. Destacamos los siguientes puntos:
En resumen, aunque el S&P 500 alcanzó su máximo nominal tras superar los 4800 puntos, al ajustar por inflación, aún estamos por debajo del máximo observado en 2021. La historia nos muestra que puede haber grandes fluctuaciones y caídas prolongadas en los mercados de acciones, y que puede pasar un largo periodo de tiempo hasta recuperar el capital real si se entra en momentos poco afortunados.
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Noticias locales: el país hoy.
El EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica) exhibió una caída del 1,4% m/m en noviembre (vs. valor neutro previo), transformándose en la merma más pronunciada desde abril (shock del agro). De este modo, quedó un 0,9% debajo del nivel de un año atrás, acumulando en el año una contracción del 1,3%. Los sectores que más incidieron a la baja fueron la industria (-4,8% i.a., -0,86 p.p.), los bancos (-3,8%, -0,13 p.p.) y el comercio (-0,8%, 0,1 p.p.). Por otro lado, se mantiene como el sector más dinámico Minas y canteras (+6,7% i.a., +0,23 p.p.). Con estos datos, y una caída más pronunciada de la actividad en diciembre, se esperaría una baja del 1,2% trimestral en el último cuarto (vs. +2,7% previo), cerrando el 2023 en -1,3% (vs. +5% en 2022).
En el mercado cambiario, el BCRA siguió de racha y registró compras netas por USD 189 M, acumulando USD 2.552 M en lo que va de enero y USD 5.414 M desde el 10 de diciembre pasado. Con estas operaciones, el stock de reservas internacionales aumentó en USD 182 M hasta los USD 24.669 M, y las netas quedaron con un saldo negativo de USD 7.811 M, lo que implicó una recuperación de USD 3.000 M desde que asumió Milei.
La política cambiaria se mantuvo. El dólar oficial aumentó diariamente un 0,1% hasta $821,95, lo que significa un ritmo de devaluación mensualizado del 1,9%. En los últimos cinco días hábiles, la devaluación corrió a una TEM de 2,0%. Por su parte, los dólares financieros volvieron a operar a la baja y la brecha cedió. Concretamente, el MEP con ledes cayó un 1,4% hasta alcanzar los $1.223, mientras que el CCL con ADRs disminuyó un 1,1% hasta $1.298. De esta manera, sus brechas se sitúan en el 49% y el 58%, respectivamente.
Se operaron VNO 1,3 M (o USD 0,8 M) de Bopreal Serie 1 en BYMA a un precio promedio ponderado de USD 65. No se registraron operaciones en el extranjero. Este precio permite comprar dólares a un valor de $1.265 vía licitación (2,6% por debajo del CCL) y a un valor promedio de $1.242 incluyendo el acceso al MULC y al CCL (4,3% por debajo del CCL).
Durante la jornada de ayer, los contratos de futuro de dólar lateralizaron. La mayor suba se registró en los contratos de mayo (+0,6%), mientras que las mayores caídas se registraron en los contratos de junio (-0,8%), julio (-0,7%) y agosto (-0,6%). De este modo, la devaluación implícita se ubica en el 1% hasta enero, en el 31% hasta abril y en el 74% hasta julio. Se operaron 312 miles de contratos, lo que significa un acumulado semanal de 1.442 miles. El interés abierto se redujo en USD 4 M hasta un stock de USD 1.419 M, lo que significa un decrecimiento mensual del 4,3% y un decrecimiento anual del 56,1%.
Las curvas soberanas en pesos tuvieron una rueda mayormente positiva. Los bonos CER cedieron un 0,7%, mientras que las Lecer ganaron un 0,1%. En la curva de tasa fija, el TO26 cerró alcista en un 3,6%. Por su parte, los duales registraron una ganancia del 0,3% y los DLK marcaron una suba del 0,9%.
Los bonos soberanos en hard-dollar ganaron un 1,3%, por una suba del 1,8% en los ley Nueva York y una suba del 0,5% en los ley Argentina. Así, acumulan una ganancia del 6,2% en lo que va del año. De esta manera, las paridades promedian el 38,9% y el riesgo país se mantuvo en 1.892 pbs.
En cuanto a las acciones, el Merval cortó una racha de siete jornadas al alza al marcar una baja del 1,1% en moneda local, aunque, dada la caída de los dólares financieros, medido en dólar CCL, logró cerrar con un alza del 1,5% y alcanzar los USD 934.
Noticias globales: el mundo hoy.
La fortaleza de los indicadores de actividad sigue presionando a los rendimientos del Tesoro, los que volvieron a operar al alza. La UST10Y registró un alza de 5 pb hasta 4,14. Esto repercutió negativamente en todos los índices de renta fija, que tuvieron otra jornada negativa. Los bonos del Tesoro cayeron un 0,2%, los Investment Grade un 0,4% y los emergentes un 0,5%.
El alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro continuó brindando soporte al dólar DXY, que subió un 0,3% hasta 103,7, alcanzando su nivel más alto en seis semanas.
Sin grandes movimientos pero con tendencia al alza, las acciones americanas continúan estableciendo nuevos récords históricos, impulsadas por los buenos resultados financieros presentados. Los inversores evaluaron los últimos resultados corporativos, incluyendo a J&J, Verizon, P&G, Raytheon Technologies y United Airlines. La mejor actuación la tuvo el Nasdaq, que subió un 0,4%, seguido por el S&P 500 con un alza del 0,3%, mientras que el Dow Jones no logró mantenerse en el máximo y retrocedió un 0,3%, arrastrado por las acciones de 3 M que cayeron un 11% luego de que las previsiones de beneficios y ventas de la compañía para el año completo estuvieran por debajo de las expectativas del mercado.
También fue una buena jornada para el resto del mundo, excepto para Europa, que cayó un 0,3%. El índice de acciones globales, el MSCI, subió un 0,2%, destacándose los mercados emergentes que recuperaron parte de la pérdida de la jornada anterior y subieron un 0,9%, impulsados por China y Latam, que cerraron la jornada con ganancias del 3,8% y 1,8%, respectivamente.
Los commodities, con la excepción del petróleo que cayó un 1,1% y cerró en USD 74, tuvieron una jornada positiva. La soja repuntó un 1,3% y cerró en USD 455 la tonelada, mientras que el oro subió un 0,4% hasta USD 2.029 la onza.
En cuanto a los indicadores económicos, ayer se publicó que la confianza del consumidor en la zona del euro cayó hasta -16,1 en enero (vs -15 en el periodo anterior), por debajo de las expectativas (-14,3) y alejándose del máximo de cinco meses alcanzado en diciembre, según datos preliminares.
En los últimos 28 días, el CCL aumentó 36%; la inflación corrió en torno al 25%...
A fines de diciembre propusimos una cartera para inversores que se preguntaban cómo invertir sus pesos. Por su composición altamente dolarizada, la cartera se vio favorecida por la fuerte suba que tuvieron los dólares financieros. Con la brecha en 60%, creemos que es momento de desarmar posiciones en dólares y de recalibrar la cartera.
En los últimos 28 días, el CCL aumentó 36%; la inflación corrió en torno al 25%; los dollar-linked ganaron 27%; los bonos CER, 17,5%; los duales, 16,0% y el plazo fijo pagó una TEM de 9,0%. En este contexto, nuestra cartera en pesos recomendada en diciembre 2023 ofreció un rendimiento de 30,0%, apuntalada por su composición dolarizada en un 50%. En su momento, preferimos un alto componente en moneda extranjera dado que la brecha debajo del 20% lucía baja y la esperábamos en torno al 40%.

Un mes más tarde, la brecha es de 60% y los dólares financieros recuperaron el terreno perdido contra la inflación, luego del salto cambiario del 12 de diciembre de 2023. A estos precios, creemos que es un buen momento para desarmar posiciones en dólares y rotar hacia instrumentos en pesos (que pagan tasas en torno al 8,0% mensual).
La estrategia de vender dólares para invertir en pesos es conocida como carry trade. Con tasas en pesos en torno al 8,0% mensual y un crawling peg del 2,0% mensual para el dólar oficial, el factor determinante será que la brecha no aumente lo suficiente como para compensar estos 6 puntos de diferencia.
Existen varios factores por los cuales creemos que 60% es un techo para la brecha, y que de aquí en adelante debería seguir estable o incluso caer:
¿Qué instrumentos recomendamos para capitalizar el carry trade? Creemos que la clave radica en diversificar posiciones.

Así, en base a este análisis, recomendamos la siguiente cartera: conformada en un 25% por bonos dollar-linked, un 10% por bonos duales, un 25% por bonos CER, un 20% por bonos globales y un 20% por CCL.
Noticias locales: el país hoy.
En diciembre, el déficit primario fue del 1% del PBI y cerró en 2,7% en 2023, subiendo a 2,9% si se excluyen los ingresos extraordinarios. El Plan Platita empeoró el resultado en 1,4 p.p. y la sequía por 1,1 p.p. Por su parte, el déficit financiero de 2023 alcanzó el 6% del PBI. Por el lado de los ingresos, cayeron 20% i.a. en diciembre y 8% en el acumulado anual, por menor recaudación de retenciones (-58%) e impuesto a las Ganancias (-17%). Del lado del gasto primario, cayó un 6% real en diciembre, producto de jubilaciones (-19% i.a.), planes sociales (-46% i.a.) y obra pública (-40% i.a.). Por otro lado, los subsidios aumentaron un 95% real i.a. (indicando una fuerte caída en la cobertura).
Referido a la Ley Ómnibus, el gobierno envió al Congreso el texto con las devoluciones a las modificaciones que solicitó una parte de la oposición. Dentro de los cambios más relevantes sobresale: i. las retenciones a las economías regionales será cero; ii. se mantiene la fórmula previsional hasta el mes de abril; iii. respecto a las privatizaciones, se aceptó retirar a YPF de la lista, en tanto que para otras empresas públicas como Nucleoeléctrica, Banco Nación y ARSAT se estableció que el Estado solamente puede realizar una privatización parcial, debiendo mantener el control de la empresa; iv. las facultades delegadas serán sólo por un año con posibilidad de extender un año más (originalmente, se había pedido por dos años, prorrogables a dos, y con un espectro muy amplio de materias sobre las cuales decidir en “emergencia”).
Respecto a la Ley Ómnibus, el gobierno envió al Congreso el texto con las devoluciones a las modificaciones que solicitó una parte de la oposición. Dentro de los cambios más relevantes sobresale: i. las retenciones a las economías regionales serán cero; ii. se mantiene la fórmula previsional hasta el mes de abril; iii. en cuanto a las privatizaciones, se aceptó retirar a YPF de la lista, mientras que para otras empresas públicas como Nucleoeléctrica, Banco Nación y ARSAT se estableció que el Estado sólo puede realizar una privatización parcial, debiendo mantener el control de la empresa; iv. las facultades delegadas serán solo por un año, con posibilidad de extender un año más (originalmente, se había pedido por dos años, prorrogables a dos, y con un espectro muy amplio de materias sobre las cuales decidir en “emergencia”).
En el mercado cambiario, el sector agropecuario liquidó USD 31 M y el BCRA registró compras netas por USD 133 M. En lo que va de enero, la autoridad monetaria acumula compras por USD 2.363 M y USD 5.225 M desde que asumió Milei. Con estas operaciones, el stock de reservas internacionales aumentó en USD 66 M, alcanzando los USD 24.487 M, por lo que se incrementaron en USD 3.279 M desde el 10 de diciembre.
Durante la jornada de ayer, el dólar oficial aumentó un 0,2% hasta $821,5. Esto representa un ritmo de devaluación mensualizado de 2,1%, en línea con el 2,0% mensual que mantiene desde el salto devaluatorio del 12 de diciembre. Por otro lado, los dólares financieros operaron levemente al alza. El MEP con ledes subió 0,3% hasta alcanzar los $1.241, mientras que el CCL con ADRs trepó 0,2% hasta $1.313. De esta manera, sus brechas se sitúan en 51% y 60% respectivamente.
Los contratos de futuro de dólar lateralizaron. Las mayores subas se registraron en los contratos de febrero (+0,1%), marzo (+0,1%) y abril (+0,3%), mientras que las mayores caídas se registraron en los contratos de enero (-0,1%), junio (-0,1%) y julio (-0,3%), . De este modo, la devaluación implícita se ubica en el 1% hasta enero, en el 31% hasta abril y en el 75% hasta julio. Se operaron 121 miles de contratos, lo que significa un acumulado semanal de 1.343 miles. El interés abierto se incrementó en USD 16 M hasta un stock de USD 1.423 M, lo que significa un decrecimiento mensual del 1% y un decrecimiento anual del 55,9%.
Las curvas soberanas en pesos tuvieron una rueda mayormente positiva. Los bonos CER cedieron un 2,3%, mientras que las Lecer ganaron un 0,2%. En la curva de tasa fija, el TO26 cerró alcista en 4,1%. Por su parte, los bonos duales registraron una ganancia de 0,9% y los DLK marcaron una caída de 0,5%.
Los bonos soberanos en hard-dollar ganaron 2,7% impulsados por la presentación de la versión modificada de la Ley Ómnibus. Hubo una suba de 2,2% en los bonos ley Nueva York y una suba de 3,6% en los bonos ley Argentina. Así, acumulan una ganancia de 4,9% en lo que va del año. Las paridades promedian el 38.4% y el riesgo país cayó a 1.935 pbs.
Se operaron VNO 1.3 M (o USD 0,8 M) de Bopreal Serie 1 en BYMA. También se habrían operado aproximadamente VNO 12 M (USD 12 M) en el extranjero al mismo precio de USD 64.5, siendo este el precio promedio ponderado. Este precio permite comprar dólares a un valor de $1.273 vía licitación (3,1% por debajo del CCL) y a un valor promedio de $1.251, incluyendo el acceso al MULC y al CCL (4,8% por encima del CCL).
Noticias globales: el mundo hoy.
Buen arranque de semana para el mercado con ganancia conjunta de acciones y bonos. Respecto a los primeros, los principales índices accionarios de EE.UU. continuaron al alza y cerraron en nuevos récords históricos. El S&P subió 0,2%, el Nasdaq 0,1% y el Dow Jones 0,4%. A nivel sectorial, la mejor performance del día la tuvo el sector industrial con una ganancia de 0,8%, seguido por el sector tecnológico que subió 0,4% y se consolida como el motor del mercado en el arranque de 2024. Respecto a la renta fija, los rendimientos de los bonos del Tesoro tuvieron una leve caída –la USD T10Y cerró en 4,09% y la USD T2Y en 4,35%–, lo que le dio impulso a todos los índices de renta que tuvieron un alza de 0,2%, quebrando la tendencia bajista de la semana pasada.
Con el dólar operando prácticamente sin cambios, los commodities operaron mixtos. El petróleo subió 0,4% y cerró en USD 75 impulsados por las interrupciones de suministro-se agudiza el conflicto en medio oriente al tiempo que la empresa energética rusa Novatek detuvo las operaciones en su terminal de exportación del Mar Báltico debido a un incendio supuestamente causado por un ataque con drones- en un contexto de demanda fuerte. La soja subió 0,9% y cotiza en USD 450 la tonelada mientras que el oro cayó 0,4% y cerró en USD 2.020 la onza
A nivel global, la mejor performance del día la tuvo la bolsa de Japón, que subió 1,2% y cerró con un nuevo récord, mientras que los mercados emergentes volvieron a tener una jornada negativa con una caída del 0,9%, de la mano de la baja del 2,6% de China y del 1,7% en Latam. Diferente fue el caso de la renta fija, en el que los bonos emergentes lograron un alza de 0,1%.
Con el dólar operando prácticamente sin cambios, los commodities operaron mixtos. El petróleo subió 0,4% y cerró en USD 75, impulsado por las interrupciones de suministro –se agudiza el conflicto en Medio Oriente al tiempo que la empresa energética rusa Novatek detuvo las operaciones en su terminal de exportación del Mar Báltico debido a un incendio supuestamente causado por un ataque con drones–, en un contexto de demanda fuerte. La soja subió 0,9% y cotiza en USD 450 la tonelada, mientras que el oro cayó 0,4% y cerró en USD 2.020 la onza.
Noticias y mercado: lo que pasó y lo que viene en el plano local.
Mientras que con el shock de tipo de cambio el Gobierno logró una buena recuperación de reservas internacionales, el frente político sigue abierto. La mitad del ajuste fiscal previsto para este año debe aprobarse en el Congreso y es aquí donde el gobierno tiene el mayor desafío. La suba de retenciones y la ley de movilidad de jubilaciones son los puntos más conflictivos para lograr acuerdo y también los que más incidencia tienen en las cuentas públicas. El mercado sigue expectante, pero la ansiedad va ganando terreno en un contexto en el que las tasas de interés reales siguen muy negativas y el Bopreal no termina de arrancar. En este contexto, saltaron los dólares financieros –la brecha cambiaria subió al 60%–, subió el Riesgo País y las acciones tuvieron un leve repunte. En la curva de pesos, todos los bonos operaron al alza, especialmente los ajustables por tipo de cambio y por inflación de mayor plazo. Las miradas de esta semana estarán en el Congreso donde el oficialismo apuesta a lograr media sanción de la Ley Ómnibus en la Cámara de Diputados, en un clima a pura tensión con presión de los gobernadores y con el primer paro de la CGT/PJ. También será importante la evolución de las compras del BCRA, la de la brecha cambiaria –creemos que llegó a un pico–, y cómo se va armando el mercado secundario de Bopreal, aspecto clave para que las próximas licitaciones sean exitosas. Entre los datos económicos se destacan la publicación del resultado fiscal y del balance cambiario de diciembre pasado.
Recuperando reservas. Con compras diarias que promediaron casi USD 160 M en la semana, las reservas aumentaron USD 441 M y mantienen la buena tendencia iniciada desde el salto cambiario del 13 de diciembre cuando ajustó el tipo de cambio –acumuló un alza de USD3.500 M–. Con la oferta del agro acorde con la estacionalidad del año –liquidaron USD 50 M por día–, la clave de esta performance fue la caída en la demanda de los importadores. Según nuestras estimaciones, la demanda de importadores seguiría sin tener una fuerte presencia debido al rezago para el acceso de divisas, en consonancia con caída de los flujos por la baja que está teniendo la actividad económica, a lo que se suma la limitación de los envíos de los proveedores ante la falta de pago por importaciones atrasadas. A medida que se vayan normalizando los pagos, el ritmo de compras se moderaría, aunque no impediría seguir acumulando reservas. Para que el BCRA cumpla con la meta con el FMI, será necesario lograr un amplio excedente comercial. Respecto a esto, los datos de diciembre de la balanza comercial devengada reflejaron la vuelta al superávit comercial –luego de nueve meses– a USD 1.000 M, con exportaciones creciendo 3,1% m/m e importaciones mostrando una sensible caída de 9,5% m/m, el cual sería mayor en términos de caja por los bajos valores aun de los pagos al exterior. Durante 2024, con la combinación de mejor cosecha y caída del nivel de actividad, prevemos que el superávit se mantenga, con pico durante el segundo trimestre del año que ayudaría a cumplir el objetivo para 2024 de USD 7.500 M de reservas, al cual vemos cumplible.
Competitividad en riesgo. El salto que tuvo el tipo de cambio nominal en diciembre último permitió que la competitividad del país medida con el TCRM alcance el nivel más alto desde 2018. Sin embargo, este “colchón” se va perdiendo rápidamente en un contexto en el que el BCRA mantiene un ritmo de devaluación del 2% mensual y con la inflación navegando por encima del 20% por mes. De este modo, si bien el nivel aún es alto, se acumula una caída de casi 17% del TCRM desde la devaluación, y de mantenerse este esquema podría volver al valor pre salto cambiario hacia fines de abril.
Brecha en máximos, ¿oportunidad de carry trade? Otra semana de fuertes subas en los dólares libres. El CCL trepó 14,7% hasta $1.306 y el MEP, 12,7% hasta $1.237 por lo que la brecha con el oficial se amplió a 60% y 51%. Una novedad es que el canje CCL/MEP (la prima por girar dólares al exterior) se elevó a 5,9%, cuando a principios de mes se encontraba en 0,4%. De este modo, el CCL acumula un fuerte aumento de 43% en 25 días, impulsado por un contexto de tasas reales negativas récord y poca demanda por el Bopreal. Así, en términos reales, se mantiene un nivel similar previo al salto cambiario (empató con la inflación) y creemos que es un buen momento para rotar posición hacia instrumentos en pesos (que pagan tasas mensualizadas en torno al 9,0%). Hay varios factores que nos hacen pensar que la suba del dólar perderá inercia en los próximos días: i) mientras más alta la brecha, mayor el atractivo de las licitaciones del Bopreal, ii) la oferta de pesos cae por las licitaciones del Tesoro, la licuación de saldos reales y la reducción del déficit fiscal, iii) la oferta de dólares aumenta y el BCRA mantiene fuertes compras, y iv) en última instancia el Gobierno cuenta con la herramienta de subir las tasas de política monetaria.
Presión en ROFEX. Quebrando la tendencia de las semanas previas, en la última, los contratos futuros subieron un 2,5% –los que vencen hasta junio subieron 0,9% en promedio, mientras que el resto subió 4,4%–, considerablemente por detrás de los dólares financieros y de los dollar-linked. Los precios descuentan que el dólar oficial seguirá funcionando como ancla nominal hasta fines de febrero. El contrato de dicho mes opera en $865, lo que significa una devaluación directa de 5,0% y un ritmo mensualizado de 4,0%. Con la inflación corriendo por encima del doble dígito, una devaluación tan baja implica demasiada apreciación cambiaria por lo que se abre una oportunidad de compra en el contrato de febrero. Esto no se extiende más allá de febrero: entre marzo ($960) y junio ($1.327) los precios marcan devaluaciones mensuales superiores a los dos dígitos de promedio 11,4%. Siguiendo con esta tendencia, los contratos de julio en adelante prevén subas del tipo de cambio en torno al 6,8% mensual.
El Bopreal no arranca. A pesar del alza en la brecha, fue muy baja la demanda en la licitación del bono para importadores Bopreal Serie 1. Se adjudicaron solamente USD 340 M, un 45% de los USD 750 M que apuntaba a colocar el BCRA. Sin un mercado secundario consolidado, los importadores siguen evitando suscribir hasta tener una idea certera de a qué precio podrán vender el instrumento. En este sentido, durante la rueda del viernes (posterior a la licitación) hubo un monto récord negociado de USD 3M a un precio promedio de USD 65,3. Esto deja un tipo de cambio implícito de $1.255, $50 más barato al CCL. En un comunicado posterior a la licitación, el BCRA dejó a entender que extenderá las licitaciones cuanto sea necesario para completar el cupo de USD 5.000 M.
Alta demanda en la Licitación del Tesoro. En la primera licitación del año, el Tesoro siguió aprovechando la alta demanda de los bancos y colocó $4,0 billones y consiguió financiamiento neto por $0,9 billones (roll-over de 129%). La colocación se repartió de forma bastante pareja entre la lecer a tasa fija de febrero –TEM 7,9% – , la lecer de mayo – TNA -108% – y el boncer a noviembre 2025 – TNA -19% –. En lo que va de la gestión Milei el Tesoro ha conseguido financiamiento neto por $4,3 billones, lo que significa un roll-over de 233%. La extensión de plazos de las colocaciones ha sido de 8,1 meses en promedio, un 41% ha sido a tasa fija y el 59% restante en instrumentos CER.
Sigue el rally de deuda en pesos. Otra semana de fuertes subas para la deuda en pesos, con todas las curvas comprimiendo para ajustarse a la menor tasa de referencia de 7,9% licitada por el Tesoro. Excluyendo activos con baja liquidez, los bonos dollar-linked subieron 9,6%, los bonos CER 8,0% y los duales, 6,3%. El incremento tuvo mayor fuerza en los activos de duración larga: los bonos ajustables por inflación con vencimiento posterior a 2024 aumentaron entre 11% y 27%, en tanto que el bono dollar-linked a 2025 trepó 13%. Desde el salto cambiario del 12 de diciembre, la carrera entre curvas se encuentra pareja: los bonos CER y los DLK subieron 45%, mientras que los duales quedaron algo rezagados con un retorno de 39%. Los diferenciales de tasas muestran un sendero de apreciación real hasta fin de año, sin sobresaltos cambiarios. Los precios descuentan una apreciación de 30% en términos reales hasta septiembre. Con la brecha en 50% y el crawling-peg corriendo al 2,0% m/m, el mercado puede comenzar a demandar cobertura contra una devaluación en marzo/abril para incentivar las liquidaciones. Recomendamos anticiparse a este fenómeno tomando posición en el bono dollar-linked a abril (TV24).
A la espera del Congreso. Los bonos soberanos tuvieron una semana levemente negativa al marcar una caída de 0,6% y quedaron por debajo de sus comparables emergentes. Con la brecha disparándose y la floja licitación del Bopreal, comienza a quedar claro que estabilizar la economía no será un desafío simple para el flamante gobierno. Las paridades siguen en torno al 37% y tienen mucho potencial alcista, pero necesitan que aparezcan buenas noticias. La aprobación rápida de la Ley Ómnibus puede ser un gran catalizador ya que servirá para corregir desequilibrios fiscales y será un fuerte respaldo a la gobernabilidad del Presidente Milei. La reacción de los bonos dependerá de cuán velozmente se trate la ley y de que se haga la menor cantidad de modificaciones en los artículos que apuntan a reducir el déficit fiscal (régimen jubilatorio, retenciones y privatización de empresas públicas). En términos relativos, nuestros favoritos siguen siendo el GD30 por su elevada TIR de 35% y el GD38 por su estructura legal más defensiva.
Lo que viene. Esta semana parece ser clave para la Ley Ómnibus. El bloque oficialista es consciente de la fragilidad parlamentaria, donde tienen tan solo 38 diputados. Con el apoyo de 41 del PRO y el de José Luis Espert. Faltarían unos 50 votos para conseguir la media sanción, que vendrían de la UCR y de la Coalición Federal. Parecería haber avances en este sentido, que vendrían de la mano de modificaciones en la movilidad jubilatoria, las retenciones y privatizaciones (principalmente YPF), entre las más relevantes. Resta ver la letra chica, pero esto podría tener implicancias en lo fiscal, tanto desde el lado de ingresos como de gastos, lo que podría complicar los objetivos del Gobierno y modificar también las expectativas del mercado, con implicancias de todo tipo (inflación, tipo de cambio, brecha). Esta semana también tendremos la publicación del déficit fiscal de diciembre, clave para entender la herencia del flamante gobierno, y esperamos novedades en torno al armado de un mercado secundario para el Bopreal. También se publica el balance cambiario de diciembre en el que notaremos el derrumbe de los pagos por importaciones y el ajuste de la demanda posdevaluación.
En la segunda semana del 2024, la devaluación se mantuvo en el 2,0% mensualizado...
En la segunda semana del 2024, la devaluación se mantuvo en el 2,0% mensualizado y los contratos subieron un 2,5% en promedio. Las mayores subas se registraron en septiembre (+4,8%), octubre (+4,6%) y julio (+4,5%).
La suba fue relativamente baja si la comparamos con la dinámica de la brecha (el CCL subió un 12%) y de los bonos dollar-linked (que subieron hasta un 13%). El aumento en la demanda por cobertura cambiaria puede explicarse por varios factores, como la inflación mayorista en un 54%, el contexto de tasas reales negativas récord o el fracaso en la licitación del Bopreal.
El contrato de febrero cotiza a $865 y marca una devaluación directa del 5,5% (4% mensualizada). A partir de ahí, los precios comienzan a reflejar crawling pegs superiores a los dos dígitos: 10,6% en marzo ($957); 12,3% en abril ($1.074), 11% en mayo ($1.192) y 10,3% en junio ($1.315). Finalmente, los precios señalan una devaluación promedio del 7,1% en el segundo semestre de 2024.
La curva de tasas (TNA) muestra una pendiente positiva que se empinó debido al encarecimiento relativo de los contratos largos. Enero rinde TNA 37%, febrero TNA 49%, marzo TNA 85% y abril TNA 111%. A partir de ahí, los rendimientos aumentan progresivamente hasta alcanzar un máximo de TNA 149% en septiembre.
El volumen operado sigue en mínimos: en la semana se comerciaron 1,3 millones de contratos. El interés abierto también continúa en mínimos desde principios del 2020: el viernes 19 de enero el interés abierto cerró en USD 1.407 M, una caída del 0% m/m y del 56% a/a.
%2010.05.03.avif)
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Noticias locales: el país hoy.
Muy baja demanda en la licitación del bono para importadores Bopreal Serie 1 a pesar de la brecha en niveles máximos de la gestión Milei. Se adjudicaron solamente USD 340 M, un 45% de los USD 750 M que apuntaba a colocar el BCRA. El mercado esperaba que la demanda por el nuevo instrumento se despertara ante la disparada de la brecha en los últimos días, potenciada por la compresión que viene ocurriendo en la curva de bonos dollar-linked.
En el frente externo, el salto del tipo de cambio y la caída en el nivel de actividad se hicieron sentir en la balanza comercial que en diciembre volvió a ser positiva –desde febrero que no lo era–. Concretamente, el saldo comercial marcó un superávit de USD 1.018 M (similar a diciembre de 2022) y cerró el año con un déficit acumulado de USD 6.926 M (comparado con USD +6.923 M en 2022). Las exportaciones mostraron una merma del 13,8% i.a. en diciembre, explicada en partes similares por la caída de precios y de cantidades, donde se destacaron las caídas de las manufacturas agropecuarias (25,1% i.a.) y de productos primarios (16,9% i.a.). En el año, las exportaciones finalizaron con una caída del 24,5%, donde las cantidades cayeron un 16,4% i.a. –principalmente determinado por la baja de productos agropecuarios asociado a la sequía– y los precios un 10% i.a. Por el lado de las importaciones, en diciembre cayeron un 15,2% i.a., explicadas por menores cantidades (16,3%), donde se destacó la caída de los bienes de capital (34,3%). De este modo, cerraron el año con una contracción del 9,6% i.a. por la caída de precios del 6% i.a. y otro 4% i.a. en las cantidades.
El excedente comercial sigue siendo el principal determinante de la recuperación que vienen mostrando las reservas internacionales, de la mano de las compras de divisas que viene realizando el BCRA en el mercado cambiario. En la jornada de ayer, el sector agropecuario liquidó USD 54 M y el BCRA registró compras netas por USD 172 M. En lo que va de enero, la autoridad monetaria ha acumulado compras por USD 2.114 M, y en la gestión Milei, suma compras por USD 4.976 M. Por otro lado, el stock de reservas internacionales aumentó en USD 137 M, alcanzando los USD 24.300 M. Con esta información, las reservas acumulan un incremento de USD 3.092 M desde el 10 de diciembre.
Durante la jornada de ayer el dólar oficial aumentó un 0,1% hasta $819,3. Esto representa un ritmo de devaluación mensualizado de 2,3%, que se aceleró en comparación con el ritmo de 1,9% del miércoles. En lo que va de enero, la tasa efectiva mensual (TEM) es del 2,0%.
Los dólares financieros operaron de manera mixta. El MEP con ledes cayó un 0,2% hasta alcanzar los $1.213, mientras que el CCL con ADRs trepó un 0,7% hasta $1.281. De esta manera, sus brechas se sitúan en el 48% y 56% respectivamente.
Los contratos de futuro de dólar cayeron 0,2%. Las mayores caídas se registraron en los contratos de febrero (-0,6%), abril (-0,6%) y mayo (-0,5%). De este modo, la devaluación implícita se ubica en el 1% hasta enero, en el 32% hasta abril y en el 77% hasta julio. Se operaron 266 miles de contratos, lo que significa un acumulado semanal de 1.383 miles. El interés abierto se incrementó en USD 61 M hasta un stock de USD 1.406 M; lo que significa un crecimiento mensual de 2,6% y un decrecimiento anual de 53,8%.
Las curvas soberanas en pesos tuvieron una rueda mayormente positiva. Los bonos CER se incrementaron un 1,4%, mientras que las Lecer ganaron un 0,5%. En la curva de tasa fija, el TO26 cerró alcista en 3,8% y las Ledes no experimentaron fluctuaciones. Por su parte, los duales registraron una ganancia de 1,7% y los DLK marcaron una suba de 4,1%.
Los bonos soberanos en hard-dollar ganaron 0,6%, por una suba de 0,3% en los ley Nueva York y una suba de 1% en los ley Argentina. Así, acumulan una ganancia de 2,3% en lo que va del mes y de 2,3% en lo que va del año. De esta manera, las paridades promedian el 37,4% y el riesgo país se mantuvo en 1967 pbs.
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Ante un mercado que viene previendo una política de recorte de tasas más fuerte, en la jornada de ayer la Fed mandó señales más agresivas. Bostic, presidente de la Fed de Atlanta, afirmó que no anticipa una baja de tasas hasta el 3Q24 y Waller recalcó que la fortaleza de la economía estadounidense da a las autoridades flexibilidad para actuar “cuidadosa y lentamente”. Estos comentarios siguieron dando impulso a los rendimientos de los bonos del Tesoro, que alcanzaron el nivel más alto desde el 12 de diciembre y redujeron las expectativas de un recorte de tasas para marzo –la probabilidad de que recorten la tasa bajó a 57% desde el 75%–. En este contexto, la UST2Y cerró en 4,36% y la UST10Y en 4,14%. En este contexto, los bonos del Tesoro anotaron una caída de 0,2%, idéntico resultado al que tuvieron los Investment Grade, mientras que los High Yield y Emergentes lograron cerrar con un alza de 0,2% y 0,1%, respectivamente.
Impulsado por los buenos resultados de las empresas tecnológicas, los mercados tuvieron una jornada mayormente positiva. En cuanto a las acciones, el S&P 500 tuvo la mejor jornada de la semana al marcar un alza de 0,9%, el Dow Jones 0,6%, mientras que el Nasdaq volvió a ser la estrella de la rueda con una alza de 1,4%. El buen desempeño de las tecnológicas se apoyó en Apple, cuyas acciones subieron un 4% después de que Bank of America las elevara a una calificación de compra, proyectando un alza de más del 20% en los próximos 12 meses. Además, las acciones de TSMC que cotizan en EE. UU. se dispararon un 10,08% tras la publicación de sólidos resultados corporativos por parte del productor de chips.
Los commodities cerraron con alzas generalizadas. Se destacó el petróleo que subió 2,1% hasta USD 74 el barril, continuando su tendencia alcista debido a las fuertes estimaciones de demanda tanto de la AIE como de la OPEP. La AIE revisó su proyección de crecimiento de la demanda de petróleo para 2024 a 1,24 millones de bpd, un aumento de 180.000 bpd y la OPEP mantiene su pronóstico de un crecimiento de la demanda de 2,25 millones de bpd en 2024, con una fuerte expectativa de crecimiento de 1,85 millones de bpd en 2025. Los riesgos geopolíticos en Medio Oriente -los ataques de militantes hutíes en el Mar Rojo obligaron a desviar cargamentos, aumentando los tiempos y costos de los viajes- y las perturbaciones en la producción estadounidense ante la ola de frío impulsaron aún más el aumento de precios. El oro subió 0,8% y cerró en USD 2.022 la onza mientras que la soja tuvo un respiro y logró un alza de 0,6% hasta USD 445 la tonelada.
En EE.UU., el número de nuevas solicitudes de prestaciones por desempleo cayó a 187.000 (16.000 menos que la semana previa), la menor cantidad desde septiembre de 2022 y muy por debajo de las expectativas (207.000). Las solicitudes continuas cayeron en 26.000 a 1.806.000 en la semana anterior, la menor cantidad desde octubre de 2023, lo que subraya la rigidez histórica del mercado laboral estadounidense, agregando margen para que la Reserva Federal prolongue su postura firme hasta el segundo trimestre, si es necesario, para reducir la inflación.
En tanto, el índice manufacturero de la Reserva Federal de Filadelfia subió 2,2 puntos hasta -10,6 en enero (comparado con -12,8 en diciembre), pero resultó peor que las estimaciones del mercado (-7). En el último año, solo en agosto de 2023 el índice mostró un valor positivo.
Por su parte, los permisos de construcción aumentaron un 1,9% a una tasa anual ajustada estacionalmente de 1,495 millones en diciembre, revirtiendo parcialmente la caída del 2,1% de noviembre y superando las expectativas de mercado (1,48 millones).
Ante el escenario crítico de las reservas internacionales se enfatiza desde el gobierno...
Ante el escenario crítico de las reservas internacionales se enfatiza desde el gobierno y desde el FMI la necesidad de recuperar divisas para dar estabilidad financiera y monetaria con el fin de liberar el acceso al mercado cambiario. La devaluación, sumado al rezago de acceso a divisas para los importadores, mostró buenos resultados en el corto plazo al permitir recuperar reservas internacionales. Esperamos que con el elevado superávit comercial el objetivo de recuperar reservas sea cumplible. Los riesgos de volver a atrasar el tipo de cambio, aumentar la brecha o perder credibilidad en el esquema fiscal podrían complicar este panorama.
Uno de los puntos clave del acuerdo retomado con el FMI es la acumulación de reservas internacionales por USD 10.000 M desde la asunción en la presidencia de Javier Milei hasta fines de 2024, buscando resolver la grave problemática del actual nivel que en términos netos se encuentra en valores negativos cerca de los USD 8.000 M.
La mala dinámica de las reservas internacionales es un comportamiento que se repite en Argentina y las sucesivas crisis económicas siempre tienen repercusión en las arcas del BCRA. La incapacidad de acumular sostenidamente divisas termina en períodos inflacionarios y/o de bajo crecimiento que desincentivan la generación de divisas y exacerban la demanda. El año 2023 fue un fiel reflejo de esto al marcar una enorme pérdida de reservas –unos USD 21.500 M– donde a la menor entrada de divisas en la balanza comercial (USD 11.854 M vs USD 21.817 en 2022), producto de la sequía y de importaciones sostenidamente altas, se le sumaron los pagos netos al FMI (USD -8.000 M vs USD +5000 M en 2022) y más pagos de intereses (USD +2.000 M vs 2022), entre otras cosas. De este modo las reservas internacionales finalizaron el año cerca de los USD 23.000 M, pero las netas se ubicaron en terreno negativo por encima de los USD 8.700 M.
Luego del salto cambiario de mediados de diciembre, la dinámica cambió radicalmente: pasó de una venta diaria promedio del BCRA de USD 111 M los primeros días de diciembre (previo a la corrección del tipo de cambio) a una compra diaria promedio de USD 239 M en el resto del mes. De este modo, desde el 13 de diciembre se acumulan más de USD 4.400 M de compras por parte el BCRA y un incremento de las reservas de más de USD 3.000 M. Pero este saldo positivo reciente se caracterizó por una demanda llamativamente baja (por el rezago de acceso a las divisas que se iría normalizando durante la segunda quincena de enero), por lo que se esperaría que en los próximos meses (hasta la entrada de la cosecha) las compras desaceleren.
Para 2024 se estima que las reservas podrían aumentar casi USD 8.000 M que, sumado a los USD 2.000 acumulados en diciembre, se acercarían al valor objetivo establecido con el FMI. Esta acumulación en 2024 estaría concentrada más del 85% en el primer semestre del año y en particular en el primer cuarto del año (con desembolsos netos positivos del FMI y balanza comercial muy positiva por rezago de importadores). Luego, la segunda parte del año, con la cosecha ya con menos ritmo y las importaciones creciendo luego de haber tocado piso el segundo trimestre, se esperarían incrementos mucho más leves.
La cuenta corriente mostraría en el año un superávit de casi USD 5.000 M (vs déficit de casi USD 5.000 M en 2023), explicado por la mejora de la balanza comercial y de servicios, y atenuado por mayores salidas de intereses y utilidades y dividendos. Con la reversión de la mala cosecha las exportaciones estarían aportando cerca de USD 17.000 M extra en 2024; los productos primarios y las manufacturas de origen agropecuario tendrían una incidencia de cerca del 85% en este incremento. Esto elevaría la balanza comercial a unos USD 20.000 M (USD +8.000 M vs 2023), con el monto pagado por importaciones creciendo (por la normalización de sus pagos – el año pasado se pagó aproximadamente solo el 65%). En tanto, la corrección cambiaria tendría efectos también en la cuenta de servicios, la cual reduciría su déficit a cerca de la mitad (USD +3.500 M vs 2023), con menores importaciones y mayores exportaciones, dados los nuevos precios.
Por otro lado, la cuenta financiera sumaría en el año casi USD 3.000 (vs USD -17.000 M en 2023), donde el saldo positivo con el FMI y Organismos Internacionales llegaría a un valor cercano a USD 7.000 M (vs unos USD -3.500 M en 2023) y mayores ingresos de divisas por inversión extranjera directa y de portafolio por casi USD 2.500 M (vs USD 900 M en 2023), explicarían buena parte de esta mejora.
No obstante, y como develan los números, el escenario no es optimista y está sujeto a diferentes riesgos latentes que podrían complicar el proceso de acumulación:

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Los precios mayoristas mostraron un fuerte incremento en diciembre, superando ampliamente el dato del IPC. El índice de precios internos al por mayor – IPIM – mostró un alza del 54% m/m, donde los productos nacionales aumentaron un 51,1% m/m, mientras que los importados subieron más del 80,6% m/m. De este modo, marcó una variación de 276,4% i.a. (vs. 211% i.a. de subida del IPC). Esto añade inercia a los precios durante los próximos meses.
En el mercado cambiario, el BCRA registró compras netas por USD 208 M. En lo que va de enero, la autoridad monetaria ha realizado compras por USD 1.942 M; mientras que en la gestión de Milei acumula compras por USD 4.804 M. Por otro lado, el stock de reservas internacionales aumentó en USD 194 M, llegando a los USD 24.163 M. Con esta información, las reservas acumulan un incremento de USD 2.955 M desde el 10 de diciembre.
Durante la jornada de ayer, el dólar oficial aumentó un 0,1%, llegando a $818,7. Esto significa un ritmo de devaluación mensualizado del 1,8%, algo por debajo del ritmo de TEM del 2,0% que ha mantenido desde el salto cambiario del 12 de diciembre.
Los dólares financieros operaron fuertemente al alza. El MEP con ledes subió un 4,3%, alcanzando los $1.215, mientras que el CCL con ADRs trepó un 4,4%, llegando a $1.272. De esta manera, sus brechas se sitúan en un 48% y un 55% respectivamente.
Los contratos de futuro de dólar subieron un 1,4%. Las mayores subas se registraron en los contratos de octubre (+4,4%), julio (+3,6%) y noviembre (+1,4%). De este modo, la devaluación implícita se ubica en el 1% hasta enero, en el 33% hasta abril y en el 77% hasta julio. Se operaron 471 miles de contratos, lo que significa un acumulado semanal de 1.378 miles. El interés abierto se incrementó en USD 109 millones hasta un stock de USD 1.346 M; lo que significa un crecimiento mensual de 0,1% y un decrecimiento anual de 55,9%.
Las curvas soberanas en pesos tuvieron una rueda mayormente positiva. Los bonos CER cedieron un 0,6%, mientras que las Lecer ganaron un 0,2%. En la curva de tasa fija, el TO26 cerró alcista en 0,9% y las ledes experimentaron un alza de 0,2%. Por su parte, los duales registraron una ganancia de 1,5% y los DLK marcaron una suba de 3,5%.
Los bonos soberanos en hard-dollar perdieron un 0,9%, por una caída de 1,4% en los ley Nueva York y una caída de 0,1% en los ley Argentina. Así, acumulan una ganancia de 1,7% en lo que va del mes y de 1,7% en lo que va del año. De esta manera, las paridades promedian el 37,2% y el riesgo país se mantuvo en 1945 puntos básicos.
El S&P Merval logró la mayor suba en más de un mes, avanzando un 5,1% hasta las 1.112.204 unidades en pesos, aunque cayó un 0,8% en dólares debido a la suba de los dólares financieros. Las acciones del panel líder operaron con subas generalizadas. Los principales avances del día fueron registrados por Banco Macro (+14,2%); Transener (10,2%) y Telecom (9,1%). En Nueva York, las acciones argentinas operan con mayoría de subas. Los papeles que más avanzan son los de Banco Macro (+5,7%); Grupo Supervielle (+3,4%) y BBVA (+1,8%).
Noticias globales: el mundo hoy.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro cotizaron al alza. La UST10Y subió 4 pb a 4,11%, mientras que la UST2Y ganó 14 pb a 4,37%. Los índices de renta fija tuvieron una baja promedio de 0,4%, con los Investment Grade retrocediendo 0,3%, los bonos emergentes subiendo 0,5% y los High Yield un 0,6%.
Las acciones estadounidenses ampliaron sus pérdidas el miércoles, con el S&P 500 cayendo un 1%, el Dow Jones un 0,5% y el Nasdaq fue el más castigado con una baja del 1,3%, mientras los operadores continúan reajustando sus apuestas de recortes de tasas y asimilando nuevos datos económicos mientras esperan más comentarios de funcionarios de la Fed.
Los sectores de tecnología (-1%), Real Estate (-2,8%) y el consumo discrecional (-1,5%) fueron los sectores con peores resultados. Las megacaps, incluidas Microsoft, Apple, Amazon y Nvidia, perdieron más del 1%, y Tesla perdió un 2,5% después de reducir los precios de sus automóviles Modelo Y en Alemania. Las empresas chinas que cotizan en Estados Unidos, como Alibaba (-2,3%), también estuvieron bajo presión debido a los decepcionantes datos de crecimiento del PBI del 4T23 de China. Mientras tanto, la temporada de presentación de resultados continúa con las acciones de Charles Schwab cayendo casi un 7% después de que la empresa informara de una caída de sus beneficios.
En cuanto a los commodities, el oro perdió un 1,1%, cerrando en USD 2.004 la onza. El WTI redujo sus ganancias en un 0,3% para cotizar en USD 72,3 por barril debido a las preocupaciones sobre la demanda futura ante el dato de crecimiento económico de China en el 4Q23, menor al esperado. Por último, la soja bajó un 1,7%, situándose en USD 443 por tonelada. Por su parte, el US Dollar Index avanzó un 0,1%, alcanzando 103,5, máximos de un mes.
En cuanto a los datos económicos, las ventas minoristas en EE. UU. aumentaron nominalmente un 0,6% m/m en diciembre (vs. 0,3% m/m en noviembre), superando las expectativas de un 0,4% m/m. Se trata del mayor aumento en tres meses, liderado por las ventas de automóviles (+1,2%). Así, aumentaron un 5,6% i.a., la mayor suba en once meses, tras un aumento revisado a la baja del 4% interanual en noviembre. Por su parte, la producción industrial aumentó un 0,1% m/m en diciembre, superando las expectativas del mercado de que no habría crecimiento. De este modo, tuvo un aumento del 1% i.a., el mayor aumento desde enero y tras una caída del 0,6% i.a. en noviembre.
Referido a datos económicos de Europa, la inflación en la zona del euro fue del 0,2% m/m en diciembre (vs. -0,6% previo). Así, se confirmó el 2,9% i.a. en diciembre, frente al mínimo de más de dos años del 2,4% observado en noviembre. También marcó el primer repunte de la inflación desde abril, impulsado principalmente por efectos de base relacionados con la energía.
En tanto, el índice de precios al consumidor en el Reino Unido aumentó un 0,4% m/m en diciembre (vs. -0,2% previo), superando las previsiones del mercado (0,2%). De este modo, aumentó inesperadamente al 4% i.a., desde un mínimo de casi dos años del 3,9% en noviembre. Se trata del primer aumento de la tasa de inflación interanual en diez meses, y la mayor contribución al alza proviene de los precios del alcohol y el tabaco (12,9% frente a 10,2%), debido principalmente al aumento de los impuestos sobre el tabaco y al ocio y la cultura (5,7% frente a 5,3%). Por su parte, la tasa de inflación subyacente se situó en el 5,1% i.a., ligeramente por encima de las previsiones del mercado del 4,9 por ciento.
Finalmente, las ventas minoristas en Brasil aumentaron un 0,1% m/m en noviembre, tras una disminución del 0,3% m/m en el mes anterior, igualando las previsiones del mercado. Se observaron tasas positivas en seis de las ocho actividades encuestadas. En términos interanuales, las ventas minoristas crecieron un 2,2%, después de un aumento del 0,2% en octubre.
La Comisión de Bolsa y Valores de E.E.U.U. anunció la habilitación de la creación de ETFs de Bitcoin
La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) anunció la habilitación de la creación de ETFs de Bitcoin. Este avance en la integración de las nuevas tecnologías en los mercados financieros tradicionales resulta un hito histórico dado que no sólo abre las puertas a inversores institucionales para acceder a este instrumento, sino que brindará mayor liquidez, transparencia y credibilidad al mercado de criptomonedas. Esto último, incluso, generará probablemente un impacto significativo en la percepción general del Bitcoin y otras criptomonedas por parte de inversores privados más conservadores.
Si consideramos al Bitcoin como una nueva clase de activo en el marco de un mercado regulado, resulta esencial estudiar su comportamiento en comparación con las clases de activos más tradicionales de los mercados financieros, ya que ahora podría ser incluido en un portfolio global. Por ende, nos propusimos estudiar la correlación del Bitcoin contra las principales clases de activos que solemos utilizar en un portfolio. En el siguiente ejercicio, calculamos la correlación rolling de 1 año entre el Bitcoin y las distintas clases de activos. En el siguiente gráfico, analizamos el rango del coeficiente de correlación observado del Bitcoin contra las clases de activo, el promedio y el valor actual. Esto es lo que vemos:
En resumen, los resultados sugieren que el Bitcoin puede ser un activo que aporte valor a los portfolios tradicionales. La correlación con las diversas clases de activo puede variar significativamente, por ende hay que estudiarla constantemente, ya que de esa forma se puede aprovechar los movimientos para aportar cobertura o para amplificarlos. Sin embargo, es importante destacar que el Bitcoin es un activo no apto para todos los inversores debido a su alta volatilidad, que es notablemente superior a la de los mercados tradicionales. Por ende, los inversores deben ser conscientes y entender el activo en el que invierten.
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