En el marco de diversas amenazas, la economía norteamericana mostró indicadores mixtos...
En el marco de diversas amenazas, tales como la pandemia, la inflación en alza, la fuerte desaceleración de la compra de bonos (tapering) por parte de la Reserva Federal y la cercana suba de las tasas de interés, la economía norteamericana mostró indicadores mixtos. Por ejemplo, en el mercado laboral encontramos, simultáneamente, una caída brusca del pedido de seguros de desempleo –que se ubicaron en el bajísimo nivel de 1969- y, por otro lado, una creación pobre de empleos en noviembre: sólo 210.000. Al mismo tiempo, la tasa de desempleo cayó 0,4 puntos, a 4,2%. Otro dato preocupante es que la inflación implícita en el consumo privado –la más mirada por la Reserva Federal fue de 0,6%.
De persistir la inflación en valores similares, la Reserva Federal (RF) se verá obligada a acelerar el tapering (menores compras de bonos del Tesoro, igual a menor emisión monetaria), y también a anticipar las subas de tasas en la próxima reunión de la Fed (14 y 15 de diciembre). La reducción de las compras de bonos ya está en marcha. No obstante, la RF consideraba que la inflación era transitoria, y no ha habido declaraciones que cambiaran ese parecer. En su último informe, del 3 de noviembre, la RF sostuvo que su Comité de Política Monetaria perseguía dos objetivos centrales: conseguir el máximo nivel de empleo y una inflación de 2% anual en el largo plazo. En nuestra visión, el segundo objetivo está en serio peligro. Estamos transitando un momento de gran incertidumbre, que dificulta la toma de decisiones. Hasta el presidente de la Reserva Federal, Powell, reconoció que “los riesgos están ahora, claramente, en cuellos de botella más largos y persistentes y, por lo tanto, en una inflación más alta”. The Economist escribió, por su parte, que “con las perspectivas de inflación empañadas por la incertidumbre, los inversores empiezan a apostar a que los bancos centrales tendrán que subir, pronto, las tasas de interés”.
El aumento del PIB de los EEUU, en la primera estimación del tercer trimestre, fue de sólo 2,1% anualizado, una marcada desaceleración respecto del segundo (6,7%). El menor crecimiento se debió a una caída importante del consumo. Más estructuralmente –y emblema del conflicto EEUU vs. China- el déficit comercial de bienes y servicios de EEUU dejó de aumentar y cayó de 80.000 a 67.000 millones de dólares.
Las proyecciones globales de octubre del FMI (Cuadro 1), acentuaron su optimismo, como puede verse allí en el predominio de los verdes, salvo para América Latina, impulsados, como es habitual, por los países emergentes. El mundo crecería 5,9% este año, más que recuperando la caída del 2020, el PIB global de 2021 sería bastante mayor al de 2019 y aumentaría, en promedio, 2,7% en el trienio 2020-22. A pesar de los ajustes al alza del FMI, a la Argentina le iría bastante peor, creciendo, en promedio, cero entre 2020 y 2022, siendo así uno de los países de peor desempeño global, aunque con crecimientos muy lentos en casi toda América Latina. Cabe preguntarse si la década en curso no estará perdida para el subcontinente o, al menos, para la mayoría de sus países. Es un tema que seguiremos con atención.
En el cuadro 2 se destaca, nuevamente, la fuerte valorización del dólar y, volviendo a la normalidad, junto a caídas de muchas commodities. Quizás anticipando una desaceleración de la economía global, la mayoría de las bolsas mostraron caídas. Pero la prueba de fuego para la economía global será cuándo podrá declararse la derrota de la COVID. Por ahora hay menor optimismo, por la extensión de la variante Ómicron.
Además, como siempre decimos, cabe recordar que acecha una gigantesca deuda global, pública y privada, que supera, por primera vez, el 350% del PIB mundial.
El devenir económico mundial, y de nuestra Argentina, tan vulnerable, dependerán en gran medida de la eficacia y la velocidad de difusión de las vacunas, aun contra nuevas cepas como la Ómicron. También parece auspiciosa la gradual difusión de píldoras anti-COVID.
En lo que se refiere a nuestro país, las elecciones recientes fueron las quintas que pierde el oficialismo. Pero la Argentina sigue “agrietada” y reacia a los acuerdos, aun dentro de las dos principales coaliciones. Como venimos sosteniendo hace tiempo, sin acuerdos será muy difícil dejar atrás la década sin crecimiento sostenido iniciada en 2012, y también resolver los acuciantes problemas de inflación, déficit fiscal, etc. Allí mostramos que tener y mostrar un rumbo es esencial. El mismo llevaría a maximizar le calidad y la cantidad de la inversión en capital humano y en capital físico, para así crear todos los empleos productivos necesarios para erradicar la pobreza y reducir la desigualdad. El principal obstáculo que impide esto es la falta de acuerdos como los que llevaron a salir de atolladeros peores a España en los setenta, a Israel en los ochenta, a Chile en los noventa y a Sudáfrica en los 2000. Ojalá la dirigencia argentina se dé cuenta que sin acuerdos será muy difícil o imposible interrumpir la decadencia de sesenta años, cuando teníamos el vigésimo nivel de vida de todos los países del mundo, y ahora estamos en el sexagésimo lugar.

El BCRA habilitó a los bancos a repartir hasta el 20% de sus ganancias acumuladas hasta el 31/12...
El BCRA habilitó a los bancos a repartir hasta el 20% de sus ganancias acumuladas hasta el 31 de diciembre de 2021, en 12 cuotas mensuales y consecutivas. En marzo del 2020, con las medidas adoptadas por la pandemia del COVID-19, el BCRA había adoptado la prohibición de repartir utilidades para garantizar la solvencia del sistema financiero.
La medida es positiva para el sector financiero, ya que permite hacer un uso más eficiente del capital. Sin embargo, deja gusto a poco, representando un porcentaje bajo del total acumulado y un plazo largo en el tiempo.
Después de mostrar una mala performance durante el año 2020, el índice Merval viene mostrando mejoras durante el 2021 y acumula una suba del 13,9%, acoplándose de esta manera al Índice Latinoamericano (ILF). Los países regionales se encuentran atravesando importantes caídas -con la excepción de México-, afectados especialmente por las difíciles situaciones políticas y la presión inflacionaria que afecta a las economías.
Hacia adelante, igualmente, quedan importantes subas para recuperar valores previos. Todo dependerá de factores internos.
Irsa Propiedades Comerciales vendió otro piso de la torre “Della Paolera 261”, con una superficie total de 1.215 m2 y 12 cocheras, por USD 9,2 M, a un valor promedio de USD 7.560 m2, conservando aún otros 20 pisos en dicho inmueble por 24.000 m2. La operación representa el 1,5% del valor de la empresa y el 0,27% de los m2 alquilables, demostrando la gran subvaluación de la empresa.
Pampa Energía anunció que invertirá más de USD 120 M en expandir en 81 MW su parque eólico Pampa Energía III, con la incorporación de 18 aerogeneradores adicionales, y se estima que la obra finalice en el segundo trimestre de 2023. De esta manera, Pampa Energía incrementa en un 39% sus parques eólicos, un negocio rentable, ya que depende de contratos entre privados, que se suman al importante incremento de la producción de gas del 24% que tiene previsto la compañía a partir del 2023 gracias al Plan Gas.Ar. Por lo comentado, es que mantenemos nuestro optimismo con la compañía.
La rueda de ayer se caracterizó por la corrección en las tecnológicas...
La rueda de ayer se caracterizó por la corrección en las tecnológicas (Nasdaq -2,5%) y las subas en compañías “value” (iShares S&P 500 Value ETF +0,6%).
Las compañías más grandes operaron con fuertes bajas. Nvidia (-6,8%), Tesla (-5%), Apple (-3,9%), Microsoft (-2,9%) y Amazon (-2,6%) cedieron en mayor medida que el índice Nasdaq.
El contraste Growth-Value se evidenció con claridad en Berkshire Hathaway. La nave insignia de Warren Buffett, cuya principal tenencia es Apple, subió 1,9% y marcó nuevos máximos, a pesar de la fuerte baja en la compañía de la manzana. Ello fue posible gracias al rendimiento de sus tenencias más “value”, como Bank of America (+2,4%), Verizon (+4,3%) y Kraft Heinz (+3,2%).
A medida que el mercado incorpore el escenario de mayores tasas y menor liquidez, es de esperarse que las compañías de menores ratios de valuación se muestren más resistentes a la baja.
Luego de que la Reserva Federal de Estados Unidos anuncie que acelera el ritmo de retiro de estímulos monetarios -proyectando 3 subas de tasas en 2022-, siguieron anuncios divergentes desde Inglaterra y Europa.
El Banco de Inglaterra operó en línea con el tono más hawkish de la FED, convirtiéndose ayer en el primer banco central importante en subir tasas luego de la pandemia. En concreto, la tasa de política monetaria inglesa aumentó 15 puntos básicos, hasta 0,25% anual.
El Banco Central Europeo, por el contrario, anunció que resulta altamente improbable que sus tasas de interés de referencia aumenten en 2022. La entidad, presidida por Christine Lagarde, recortó su programa de compra de bonos con expiración en marzo de 2022, sin embargo, anunció que extenderá en el tiempo un programa separado de inyección de euros. La tasa de depósitos del BCE se mantuvo en -0,5%.
Los mercados norteamericanos cerraron en rojo el día de ayer...
Los mercados norteamericanos cerraron en rojo el día de ayer, con el S&P marcando una caída de 0,8%, el Dow Jones del 0,08% y el Nasdaq del 2,4%. Esta última se explica por una baja en el sector tecnológico, ocasionada especialmente por empresas como Apple, Microsoft, Tesla y Amazon, que promediaron una caída de entre 2% y 4%.
Con respecto a Europa, finalizó la reunión del BCE, donde indicó que reducirá su programa de estímulos monetarios durante el primer trimestre del año 2022, pero que no llevará a cabo un aumento de sus tasas de interés. La entidad indicó que igualmente pronostican una suba de la inflación (5,1% para este año y 3,2% para el 2022), dado el alza que han tenido los precios de la energía.
En el marco local, se dio a conocer el PBI correspondiente al 3Q21, que marcó un alza de 4,1% t/t, logrando de esta forma una suba de 11,9% i.a. El Merval subió 2,5% en moneda local y 3,4% en USD, mientras que el riesgo país se ubicó en los 1.683 puntos. Con respecto a la renta fija, los globales cerraron promediando una baja de 0,2%, mientras que los CER casi no mostraron variaciones en el tramo corto, pero sí cerraron con subas en el largo (2% el DICP).
Los futuros norteamericanos inician la jornada de hoy con bajas de 0,4% para el S&P y de casi 1% para el Nasdaq. Además de los efectos generados por las reuniones de los bancos centrales de esta semana, la variable Ómicron sigue afectando a los mercados: este es el caso de los commodities, donde los futuros del petróleo marcan una caída del 2%, mientras que el gas retrocede un 2,4%. Las tasas de Treasuries, por su parte, se muestran casi sin variaciones -en 1,42%-, mientras que el DXY marca una leve suba, hasta ubicarse en los 96,06 puntos.
Las bolsas asiáticas empiezan la jornada en rojo, encabezadas por India (1,54%) y Japón (1,8%), este último afectado también por la decisión de su banco central de mantener las tasas en -0,1%. Los índices europeos muestran resultados mixtos, con Italia marcando un alza de 0,3%, en tanto que el resto promedian bajas de 0,8%, también luego de que el BCE -Banco Central Europeo- decida mantener sin variación sus tasas de interés.
El gran aliado que tuvo el mercado cambiario local en el último año fue el salto en los precios de las materias primas que exporta el país. De la mano del fuerte incremento en las cotizaciones de los productos agrícolas, el índice de precios de materias primas (IPMP) se ubica 40% por encima del de fines de 2019. Esto, sumado a la liquidación de stocks y de la buena cosecha, generó un fuerte aumento de la liquidación de divisas del agro, y compensó a su vez la pérdida de 17% en la competitividad que tuvo el peso debido a que la aceleración inflacionaria -que pasó del 36% en 2020 al 50% en 2021- no fue acompañada por el tipo de cambio oficial -que subió 25%-. Así las cosas, en los primeros 10 meses del año las exportaciones de bienes marcaron un incremento de 39% i.a., explicado por el alza de 26% i.a. en los precios, mientras que las cantidades lo hicieron al 10% i.a. Esto permitió mantener el excedente comercial pese al mayor incremento que tuvieron las importaciones que, en el mismo período, marcaron un alza de 49% i.a., principalmente explicado por la suba de 31% en las cantidades, mientras que los precios aumentaron 13% i.a.
Pese al buen dinamismo de las exportaciones -que destacamos más arriba-, dado el adelanto que hubo en las liquidaciones del agro en la primera mitad del año, en el segundo semestre el ingreso se moderó, al tiempo que aumentó la demanda de divisas por importaciones: esto se deba tanto al aumento de actividad como al adelantamiento de los pagos. Así las cosas, el excedente comercial se redujo notablemente, y no fue suficiente para abastecer la mayor demanda neta por servicios reales, pagos de intereses y el déficit en la cuenta capital, debido a la demanda de dólar ahorro y cancelaciones de deuda. Concretamente, desde agosto a noviembre, el BCRA vendió a razón de USD 500 M por mes, y diciembre arrancó con igual tendencia. Con esta performance, las reservas internacionales brutas cayeron hasta los USD 41.300 M, en tanto que las reservas netas retrocedieron hasta los USD 4.500 M.
Con las reservas internacionales en baja, un cargado perfil de vencimientos en moneda extranjera y un control de cambios cada vez más estricto, el tipo de cambio oficial comenzó una gradual aceleración en el ritmo de devaluación, desde el 15% anualizado -durante el período de mayo a octubre- al 26% anualizado, registrado en la primera semana de diciembre. Pese al repunte, aún sigue muy por debajo del ritmo de la inflación, que no sólo no baja, sino que se acelera por encima del 3% mensual. El CCL libre de regulaciones continuó en alza (en el año acumuló una suba de 50%) y la brecha cambiaria con el tipo de cambio oficial se mantuvo por encima del 100%. Sin dudas, es una dinámica insostenible para el corto y el mediano plazo.
En 2022 los vencimientos con el FMI suman más de USD 19.000 M, a los que se agregan USD 2.100 M de deuda con el Club de París. Sin acceso al financiamiento en el mercado, ni a utilizar las reservas internacionales para afrontar los vencimientos, la única manera de evitar un default con el organismo es llegando a un acuerdo por un nuevo programa. A lo largo del año no hubo avances en la negociación, dado que los objetivos de cada una de las partes eran contrapuestos, al tiempo que el contexto electoral limitaba los incentivos. Los principales puntos de discusión son: la reducción del déficit fiscal -lo cual requerirá un ordenamiento del gasto y de los subsidios a los servicios públicos-, menor emisión monetaria para financiar el déficit, tasas de interés que le ganen a la inflación y un ordenamiento del mercado cambiario que permita acumular reservas internacionales de manera sostenible. Creemos que, más allá de las dificultades, a más tardar en marzo se lograría cierto acuerdo “light”, en el que se lograría estirar los vencimientos de deuda, aunque esto también implicaría un ajuste más rápido del tipo de cambio y un ajuste de tarifas que le darían un nuevo impulso a la inflación.
Bonos soberanos. La falta de avances en la negociación con el fondo muestra su correlato en los precios, con las paridades alcanzando en noviembre sus valores más bajos desde la reestructuración. No recomendamos sumar posiciones, dado que creemos que todavía se verán rispideces, debido a que los tiempos operativos y el reloj juegan en contra. Aún queda mucho por hacer. Seguimos creyendo que el mayor valor dentro de la curva se encuentra en los globales indenture 2005 (GD38 y GD41), el GD35 -por su baja paridad- y el AE38. En caso de mayores ajustes de precio, veríamos como oportunidad paridades por debajo de 30% para el AE38 o de 35% para el GD38. Habiendo hecho las menciones pertinentes, quienes deseen especular con el eventual acuerdo y asumir el riesgo deberían optar por el AL30, puesto que la ganancia potencial que obtendría en tal caso sería la más alta.
Bonos CER. La tendencia alcista de los CER viene muy firme, con algunos bonos alcanzando los rendimientos más bajos de su historia y el resto quedando no muy lejos de ellos. Esto encuentra su correlato en una percepción inflacionaria cada vez peor: ya van 7 meses seguidos en los que el REM (relevamiento de expectativas de mercado) eleva sus pronósticos para la inflación de 2022. Si bien hay un piso de demanda que se basa en la rigidez del cepo y en la alta emisión monetaria, que termina desembocando en rendimientos artificialmente bajos para los activos en pesos, los precios actuales invitan a la cautela para ciertos tramos de la curva CER (vale mencionar que, en abril de este año, el tramo largo sufrió caídas de precios cercanas al 10%). Creemos que el mayor valor se encuentra en los activos que vencen entre junio y septiembre de 2022, entre los cuales destacamos las LECER X30J2 (vence el 30/6/22), X29L2 (29/7/22), X16G2 (16/8/22) o el BONCER T2X2 (vence el 20/9/22); debido a que estos activos permiten devengar los meses que, estimamos, serán más alcistas para la inflación, pero sin asumir un riesgo duration considerable.
Dollar linked. Noviembre se coronó como el mes récord de ingresos a fondos dollar linked, con suscripciones netas por $56.000 (desde $44.000 en octubre y $21.000 en septiembre), reflejando un fuerte apetito por cobertura, que se evidenció sobre todo en la semana previa a las elecciones legislativas. Tras no convalidar un ajuste cambiario luego de los comicios, el asset class sufrió ajustes de precios, aunque la frágil dinámica de las reservas del BCRA volvió a repercutir en un renovado interés en el asset class. Dentro de los dollar linked, vemos con mayor interés el TV22, puesto que su próximo vencimiento (30/4/22) nos protege de un escenario en el que, luego de una devaluación significativa, puedan haber fuertes ventas de dollar linked que mitiguen las ganancias del evento devaluatorio.
Carteras Cedears. También son instrumentos de cobertura ante escenarios de aceleración del tipo de cambio y, al mismo tiempo, aprovechan el crecimiento del contexto internacional. En este momento, nuestra mayor recomendación está en la cartera A -que replica el índice S&P-, ya que es la que más logra optimizar la relación riesgo/retorno (todo lo que tenés que saber sobre la cartera A). La cartera F -que replica el sector financiero- sigue estando en nuestras recomendaciones pese a la caída del último, el contexto internacional de alza de tasas que beneficia a este sector (todo lo que tenés que saber sobre la cartera F).
Conocé, además, el rendimiento de nuestras carteras Cedears en el mes de noviembre.
Carteras en pesos diversificadas. Dentro de nuestras recomendaciones están nuestras carteras, tanto la de Cobertura como la Balanceada, las cuales ambas se destacan por incluir activos que logran la diversificación y así la baja del riesgo intrínseco. Las dos incluyen en sus activos una gran proporción de activos indexados, lo que los vuelve una gran oportunidad de cobertura ante los escenarios futuros comentados anteriormente. Ambas carteras lograron superar en lo que va del año al benchmark y sólo en Marzo no pudieron superar a este índice.
Acciones. El Merval respetó la dinámica del riesgo país durante el último mes. Es claro que el trade electoral ya fue licuado por el mercado y el sector bancario fue el gran perdedor bajo el contexto actual. Las acciones que venimos recomendando tuvieron un mejor desempeño que el índice en general, con la única excepción de Vista Oil & Gas, que se vio castigada por la caída internacional del crudo. Dentro de nuestras recomendaciones destacamos a Ternium Argentina, que, a pesar de la ganancia acumulada en lo que va del año, sigue teniendo potencial alcista superior al 60%. Pampa Energía es otra opción interesante, dado que viene mejorando sus balances de la mano del plan GasAr y otras actividades; además, tiene un upside de al menos el 50%. Por último, vemos valor en Mirgor y Vista Oil & Gas, empresas que, dadas sus características y el contexto internacional, esperamos que tengan un alza respecto a sus valores actuales de 35% y 85% respectivamente.
Tras el dato de noviembre, con una cifra menor a la esperada, los bonos reaccionaron a la baja...
Tras la publicación del IPC de noviembre, con una cifra menor a la esperada (2,5% vs 3,2%), los bonos CER reaccionaron a la baja. El martes, el tramo corto cayó un 0,1%, y el largo hizo lo propio un 2% en promedio. Ayer, ajustaron otro 1% y 2,5% respectivamente. Sin embargo, consideramos que esta desaceleración de la inflación es transitoria, por lo que mantenemos nuestras recomendaciones sobre estos bonos, especialmente los de vencimiento entre junio y septiembre.
Los bonos dollar linked corrieron la misma suerte y en la última jornada sufrieron bajas: 0,5% para el TV22, 0,6% para el T2V2 y 1,4% el TV23. Esto se dio luego del ajuste que mostraron el MEP y el CCL, el primero cayendo un 1,4% y alcanzando un valor de $194, y el segundo -medido en GD30- marcando una baja de 1,7% y llegando a un valor de $201. De esta forma, el CCL viene marcando una baja de 7% en lo que va de diciembre, pero una suba del 40% en lo que va del año. El riesgo país, por su parte, no mostró variaciones y cerró el día en 1.688 puntos, a la espera de nuevos avances con el FMI.
El Merval cerró la jornada a la baja, marcando una caída de 1,5% en moneda, pero a la vez una suba de 0,2% en USD CCL. De esta forma, se ubicó en 80.939 puntos, levemente por encima de los mínimos alcanzados este mes. Cabe destacar que sólo el sector de salud mostró un resultado positivo (1,3%), mientras que el resto de los sectores cerraron la rueda en rojo, encabezados por el sector tecnológico (-2,57%).
Entre los mejores desempeños encontramos a Holcim Argentina (HARG), con un alza de 9,55% y a Cablevisión (CVH), con 2,52%, mientras que los peores de la rueda fueron encontraron Aluar (ALUA), con una caída de 5,91% y Telecom (TECO2), que cayó 4,51%.
La entidad anunció ayer que duplicará el ritmo de retiro de estímulos monetarios...
La Reserva Federal dio un giro hawkish, señalando que su objetivo inflacionario ha sido traspasado y es tiempo de actuar.
Luego de su última reunión de 2021, la entidad anunció ayer que duplicará el ritmo de retiro de estímulos monetarios, desde USD 15 Bn hasta USD 30 Bn mensuales, alcanzando la neutralidad en marzo de 2022.
Adicionalmente, los funcionarios pronosticaron una inflación de 2,6% para 2022, con un desempleo que se reduciría hasta 3,5%. Si la trayectoria del mercado laboral acompaña, la FED pronostica tres subas de tasas para el año que viene, por un total de 0,75%.
El mercado, que luego de la exposición de Powell en el Congreso ya había incorporado en precios la noticia, reaccionó al alza. El índice Nasdaq cerró con una suba de 2,15%, que se dio en su totalidad luego de que la FED publique el resultado de la reunión.
Si bien la aceleración del Tapering implica que también se duplicará el retiro de inyecciones en créditos hipotecarios, iShares US Home Construction ETF (ITB) subió 1,75% ayer y Vanguard Real Estate Index Fund ETF (VNQ) escaló 1,4%. Ambos instrumentos se movieron en línea con el S&P 500 (+1,6%).
La tasa promedio de un crédito hipotecario norteamericano a 30 años ronda actualmente el 3,1% anual fijo, un valor ligeramente positivo frente a la inflación que proyecta la FED para 2022 (2,6%).
Se espera que, en busca de cobertura inflacionaria, la demanda de propiedades se mantenga firme. Al mismo tiempo, la construcción de viviendas se encuentra en niveles sanos -no especulativos-, con 1,6 M de permisos de construcción otorgados en octubre (vs más de 2,2 M mensuales registrados en la burbuja previa a la crisis subprime).
El Real Estate norteamericano acumula un alza de 34,3% en lo que va del año, superado por las compañías de construcción de viviendas (+46,6%). El S&P 500 retornó 27,1% en igual lapso.
El S&P marcó una suba de 1,6% en el día de ayer, mientras que el Nasdaq cerró 2,1% al alza...
La principal noticia del día de ayer fue la decisión de la FED de duplicar la recompra de activos, en un intento por controlar la creciente inflación. De esta forma, el organismo tomó una de las medidas más contractivas, además de las tres posibles subas de tasas de interés durante el 2022, y se espera que alcancen un 2% para el 2023.
A pesar de mantener las tasas actuales, se esperaba que esta noticia afecte negativamente a la renta variable. Sin embargo, el S&P marcó una suba de 1,6%, mientras que el Nasdaq cerró 2,1% al alza, impulsado especialmente por la suba del sector tecnológico (2,37%). Dentro de este sector, se destacó semiconductores, que marcó subas de 7,5% para el caso de Nvidia y de 8% para AMD, ante un contexto de escasez de chips y tarjetas gráficas.
Los commodities también reaccionaron de forma favorable durante la rueda de ayer. El oro subió un 0,4%, en tanto que el petróleo escaló un 1%, impulsado también por la alta demanda del crudo y la escasez de inventarios que presentó Estados Unidos. La tasa de Treasuries se mostró sin variaciones luego de la reunión de la FED, lo que demuestra que los inversores decidieron posicionarse en activos de renta variable y no migrar a bonos del tesoro norteamericano.
Durante el día de ayer, se publicó el índice de actividad económica -IBC- de Brasil correspondiente al mes de octubre, con un resultado de -0,4% m/m (vs expectativas de -0,2%, y -el 0,45% marcado en septiembre). Brasil, de esta manera, acumula su tercer mes consecutivo a la baja, y muestra una contracción tanto en servicios y ventas minoristas como en la producción industrial.
Por el lado local, el BCRA acumuló su tercera rueda consecutiva sin ventas, mientras que el Merval cerró con una baja de 1,2% en moneda local, pero con un alza de 0,2% en USD.
Los futuros norteamericanos inician el día al alza, con subas de 0,6% para el S&P y de 0,7% para el índice Nasdaq. Los commodities también recibieron impulso luego de las medidas de la FED: los futuros del oro cotizan 1,3% arriba esta mañana, mientras que los futuros del petróleo lo hacen en 1,1%. Las tasas de Treasuries se mantienen sin variación en 1,43%. El dólar, por su parte, se debilita levemente, hasta ubicar al índice DXY en 96,27 puntos.
Las bolsas asiáticas operan alcistas esta mañana, encabezadas por Japón, que viene marcando un alza de 2,1%. Los índices europeos marcan el mismo camino, promediando subas de 1,2%. Durante el día de hoy, tanto el Banco central europeo como el Banco de Inglaterra darán a conocer sus decisiones sobre las tasas de interés, por lo que las bolsas europeas se mantendrán expectantes ante estos resultados.
Además, durante la jornada de hoy se publicará el dato correspondiente al PBI de Argentina del 3Q21. El mercado pronostica un resultado de 0,6%, vs el -1,4% que resultó el trimestre previo. Un crecimiento por sobre las expectativas favorecería la situación actual y, a su vez, daría una señal optimista sobre un posible acuerdo con el FMI.
Es la baja del ADR de YPF en lo que va del año. La mala performance se da incluso con importantes subas de empresas petroleras en el año y un precio del petróleo que le genera importantes utilidades a la compañía. Creemos que el problema está más ligado a dudas sobre el management, la retribución al accionista e incertidumbre sobre el precio de la nafta en surtidor. Dentro del sector, seguimos prefiriendo Vista Oil & Gas y Pampa.
Es la baja del ADR de Edenor en el transcurso de diciembre. Después de un gran desempeño del papel en lo que fue el “trade electoral”, el ADR no levanta cabeza y es la empresa del panel líder que más viene cayendo en el mes. Creemos que hay más valor en otros papeles, entendiendo la dificultad de ajustar tarifas para reducir subsidios y mejorar los ingresos de las empresas.
Es la suba de la acción de Ternium Argentina medida en USD CCL en lo que va de diciembre. De esta manera, TXAR sigue siendo el papel de mejor desempeño dentro del panel líder. Seguimos siendo positivos con un papel que, en un contexto de altos precios internacionales del acero, tiene una caja neta importante, además de participaciones internacionales.
Dicho índice sorprendió al marcar un alza de 2,5% m/m...
El IPC de noviembre sorprendió al marcar un alza de 2,5% m/m, por debajo del 3,2% que esperaba el mercado y 1 pp menor al registro de los dos meses previos. Con este resultado, la variación interanual se ubicó en 51,2%. Dentro de las distintas categorías, restaurantes y hoteles (5%) y prendas de vestir y calzado (4,1%) fueron las que mayor aumento mostraron en el mes, mientras que educación y comunicación se ubicaron al final, con un alza de 0,8%.
La desaceleración del IPC se explicó principalmente por los precios estacionales, que subieron apenas 0,8% (vs 7,2% m/m de los 2 meses previos) y los regulados, que lo hicieron al 1,0% (vs 2,4% m/m de septiembre y octubre). Distinto fue el caso del IPC Core ,que aceleró su marcha al 3,3% m/m, acumulando en los últimos 12 meses un alza de 56%.
Bajo este contexto, los bonos CER se vieron afectados, especialmente los del tramo corto, que cerraron en rojo, promediando bajas de 0,1%. Por su parte, los de tramo largo, como DICP o PARP, marcaron bajas de 1,5% y 3% respectivamente.
Si bien el IPC de noviembre estuvo por debajo de nuestras expectativas, esperamos que la inflación se acelere en los próximos meses, marcando subas muy por encima del 3%, por lo que seguimos recomendando los bonos CER, especialmente los que tienen vencimiento entre julio y septiembre.
El día lunes finalizó la primera licitación de diciembre del Ministerio de Economía, logando colocar un valor total de $129.000 M. La entidad convalidó las tasas al adjuntar $123 M de los $130 M que se habían ofertado el día lunes. De esta forma, acumuló un financiamiento neto de $100 M, ya que el valor restante correspondía a vencimientos de Lelites.
Los resultados con sus tasas de corte fueron los siguientes:
Con esta gran variedad de instrumentos, el ministerio logró colocar un 20% de la licitación en bonos dollar linked, un 24% en bonos CER y un 37% en Ledes. El restante 19% se explicó por las Lelites, aunque no llegó a renovar los $29.000 M de vencimientos (sólo se colocaron $25.000 M, de los cuales $23.000 correspondieron a la lelite con vencimiento en enero 2022).
El resultado pareció muy satisfactorio para el Tesoro, ya que logró colocar el 44% de los instrumentos a vencimientos entre 2023 y 2024, lo que le permite disminuir las renovaciones para los meses futuros. Sin embargo, la mayoría de los vencimientos del mes se darán en la próxima licitación, por lo que el mercado se mantendrá expectante a los resultados de la misma.
El Merval en USD CCL no repunta, y ayer bajó 0,9%, hasta los USD 394,6. La dinámica internacional no ayuda, con el S&P500 bajando un 0,7% y el índice de países emergentes (EEM) cayendo un 0,2%. A pesar de lo anterior, la renta variable local va a responder en mayor medida a los factores locales, en donde el acuerdo con el FMI va a ser el principal catalizador hacia adelante.
Sin embargo, la relación entre el Merval en USD CCL y nuestro teórico -calculado a partir del riesgo país- se mantiene a favor del primero, y creemos que puede ser un buen momento para sumar renta variable a la cartera.
Según la agencia Bloomberg, el BCRA evalúa una posible suba de tasas para frenar la inflación. Esto se da a conocer luego de una declaración del FMI indicando la necesidad que el país tenga tasas reales positivas, algo que ayudaría bastante a los balances de los bancos locales. La razón es que las entidades financieras verían una suba en sus rendimientos gracias al aumento del spread entre sus tasas activa y pasiva.
Sumado a esto, el resultado del IPC publicado durante el día de ayer -2,5% m/m- favoreció a este sector, dado que el ajuste por inflación es uno de los ítems que más pérdidas le produce a las entidades bancarias dentro de sus balances. Gracias a la publicación del dato por debajo del 3,2% esperado, el sector financiero marcó una suba de 1,2% durante el día de ayer, siendo así el único que registró resultados positivos en el mercado local.
Si bien seguimos siendo cautos con el sector, nos parece interesante el impacto de una medida así, en un contexto de inflación elevada proyectada para 2022.
El Banco Santander Río decidió elevar el precio de la Oferta Pública de Acciones (OPA) obligatoria de $32 a $34. Recordamos que el Banco Santander Río aprobó el 12 de octubre la OPA y retiro voluntario de las acciones de la Oferta Pública. Actualmente, el proceso se encuentra en la Comisión Nacional de Valores para su aprobación y retiro definitivo.
Mercado Libre anunció la adquisición de Redelcom, una empresa chilena que opera en el sector de medios de pagos, especialmente en el mundo físico para las PyMEs, y que a partir de 2019 comenzó a ofrecer terminales de punto de venta (POS) con la última tecnología a los minoristas. Chile ha presentado un importante crecimiento en la región, y esto ha llevado a la empresa a buscar alternativas para potenciar la oferta para las pymes. A su vez, Redelcom tiene el mejor producto del mercado y, aprovechando la experiencia del ecosistema de Mercado Libre, continuará consolidando los servicios financieros en Chile.
Después de una suba muy importante en 2020, Mercado Libre no logra tener una buena performance en 2021 y lleva una caída acumulada del 30,6% en lo que va del año. Un patrón similar al que realizaron empresas de alto crecimiento en el mundo. Creemos que estos momentos de incertidumbre están más asociados a las empresas de alto crecimiento que a Mercado Libre en particular, que viene presentando balances mejor de lo esperado.
La expectativa por la decisión final de la FED volvió a disparar bajas en el mercado...
La Reserva Federal finalizará hoy su última reunión del año. De acuerdo a los últimos comentarios de su presidente, Jerome Powell, el mercado espera que se anuncie una aceleración en el retiro de estímulos monetarios. Adicionalmente, se espera que los oficiales proyecten entre dos y tres subas de tasas para el año 2022, con la primera de ellas teniendo lugar en marzo.
El dato de inflación mayorista, publicado ayer, se situó por encima de lo esperado, agregando presión adicional al accionar de la FED. Los precios mayoristas de Estados Unidos se incrementaron 0,8% en noviembre, acumulando un alza de 9,6% interanual.
La expectativa por la decisión final de la FED volvió a disparar bajas en el mercado. El índice Nasdaq 100 cedió 1% ayer y acumula una baja de 2,4% en la última semana, ubicándose una vez más por debajo del S&P 500 en el acumulado del año (+24,2% vs +25,1%).
Más allá de lo anterior, el sector más perjudicado por el contexto de liquidez en descenso son las tecnológicas incipientes y de altos ratios de valuación. ARK Innovation ETF (ARKK), que agrupa firmas líderes de este segmento, cedió ayer por cuarta rueda consecutiva, acumulando una caída de 40,3% desde máximos y marcando nuevos mínimos para lo que va del 2021.
La automotriz japonesa anunció que acelera su plan de electrificación, comprometiéndose a destinar a proyectos afines un total de USD 70.000 M hasta el año 2030.
La mitad de los fondos serán destinados a desarrollar una línea de vehículos eléctricos a batería. Con el resto del capital buscarán crear otras alternativas de vehículos neutrales en emisiones de carbono.
Según estimaciones de la compañía, para el año 2030 habrán lanzado más de 30 modelos eléctricos y estarán produciendo 3,5 M de vehículos de este estilo.
En el año 2010, Toyota adquirió el 2,5% de Tesla por USD 50 M. No obstante, fue reduciendo su participación hasta eliminarla por completo en 2017. En la actualidad Tesla vale USD 963.000 M y Toyota cuenta con una valuación de USD 295.700 M.
Las bolsas norteamericanas volvieron a tambalear en el día de ayer...
Las bolsas norteamericanas volvieron a tambalear en el día de ayer, ante las expectativas de un aumento de tasas por parte de la FED para controlar la inflación. El S&P cerró con una caída de 0,75%, mientras que el Nasdaq lo hizo con una baja de 1,14%, impulsada principalmente por la caída en el sector tecnológico (1,36%). Empresas como MSFT (-3,26%) y ADBE (-6,6%) encabezaron esta caída.
Esto se dio por las especulaciones de que mayores tasas llevarían a una desaceleración de la economía, y afectaría principalmente a aquellas grandes empresas que se vuelven menos atractivas en este contexto. Por otro lado, estas especulaciones de suba de tasas beneficiaron al sector financiero -principal ganador de la rueda, con 0,66%, al crecer sus rendimientos en los escenarios de altas tasas- y al sector de consumo no cíclico (0,35%).
A su vez, en el día de ayer se dio a conocer el índice de precios al productor del mes de noviembre de EE.UU, que se ubicó en 0,8% -superando las expectativas de 0,5%, y el 0,6% del mes previo-. Esto concluyó en un resultado de 9,8% i.a., lo que pone mayor presión a la FED a la hora de tomar la decisión de acelerar el Tapering para controlar la tensión inflacionaria.
Bajo este contexto, la tasa de Treasuries cerró con una suba de 3pb, hasta ubicarse en 1,44%, mientras que el dólar volvió a fortalecerse, hasta cerrar en 96,56 puntos. Por el lado de los commodities, el oro marcó una baja de 1%, ante la espera de que nuevas medidas contractivas logren controlar la inflación. El petróleo, por su parte, disminuyó un 1,4%, afectado no sólo por las posibles medidas de la FED, sino también por la continua expansión de la variable Ómicron.
En el mercado local, se dio a conocer el dato de IPC correspondiente al mes de noviembre, que se ubicó en 2,5%, logrando así una variación interanual de 51,2%. Por el lado de la renta variable, el Merval marcó una suba de 0,3% en moneda local, mientras que registró una caída de 0,9% medido en USD.
Los futuros norteamericanos inician el día mixtos, con una variación neutra del S&P y una caída de 0,2% del Nasdaq. Ante la espera del discurso de Jerome Powell, que se dará el día de hoy, las tasas de Treasuries marcan una leve baja, hasta ubicarse en 1,44%, mientras que el índice DXY disminuye hasta los 96,52 puntos.
Por el lado de los commodities, los futuros del petróleo operan con bajas de 1,1% esta mañana, mientras que el oro marca un recorte de 0,25%.
Las bolsas asiáticas operan mixtas esta mañana: Japón marca un alza de 0,1% y, en contraposición, el resto de los índices disminuyen, encabezados por Hong Kong (-0,9%) e India (-0,6%). Las bolsas europeas se muestran alcistas promediando subas de 0,4%, a excepción de Italia, que retrocede un 0,3%.
Uno de los aspectos más destacados de la recesión generada por la pandemia en EE.UU fue la profundidad de la caída del PBI, además de su rápida recuperación desde que las restricciones se fueron liberando. En base a un combo de política fiscal y monetaria ultra expansivas, la actividad se recuperó en forma de “V”, y ya opera por encima del nivel previo a la crisis. Esto la diferenció de la recesión de 2008, provocada por la crisis financiera, en la que le llevó 3 años volver al nivel precrisis. Si bien en los primeros meses quedó “oculta”, en 2021 la inflación se despertó. Pese a que el consenso se movió todo el año pensando que era un efecto transitorio -que obedecía a problemas en las cadenas de suministro, falta de mano de obra y subas en el precio de la energía-, los precios minoristas y mayoristas tuvieron un fuerte y persistente incremento. Así las cosas, si bien este año el PBI tendría una expansión superior al 5,5% i.a., la inflación minorista podría superar el 7% i.a., la más alta desde 1991 y muy alejada de las estimaciones que había hecho la FED hace apenas 2 meses. Con este marco de fondo, Jerome Powell tuvo que reconocer que el mayor dinamismo de los precios ya no es un aspecto transitorio, y que la entidad está preparada para endurecer la política monetaria. Por lo pronto, este mes arranca el Tapering, por lo que reducirá el ritmo de compra de activos en USD 15.000 M mensuales.
Tras el freno que sufrió en el 3Q21, las perspectivas para el último trimestre del año son de aceleración del crecimiento de la mano del mayor dinamismo del consumo, que apunta a subir al 8% t/t. Concretamente, en octubre el consumo personal repuntó 8,7% anualizado, acelerando en todos los componentes. También se notaron mejoras en la producción industrial, mientras que el sector servicios se mantuvo con buen dinamismo. En el mercado laboral, pese a la desaceleración que tuvo el empleo no agrícola en noviembre (creó apenas 210 mil nuevos empleos, la marca más baja del año), el buen desempeño del empleo agrícola (generó casi un millón de nuevos puestos) permitió que la tasa de desocupación baje hasta el 4,2%, la cifra más baja desde febrero de 2020. En cuanto a la inflación, luego de marcar cierta moderación entre julio y septiembre, en octubre volvió a acelerarse, con el PCE -indicador de referencia de la FED- marcando un alza de 0,6%, y de 0,4% para la medición core, acumulando en el último año un incremento de 5% y 4,1%, respectivamente, muy por encima del 4,2% y 3,0% que estima la FED para este año. Peor es la dinámica del IPC, que en el mismo período acumuló una suba de 6,8%, y 4,6% i.a. para el IPC Core.
La aparición de una nueva cepa de COVID-19 en los últimos días de noviembre generó incertidumbre y volatilidad en los mercados. El índice S&P 500, que acumulaba un alza de 2,1% en los primeros 24 días del mes, corrigió 2,9% en las últimas jornadas, y finalizó noviembre con una baja de 0,8%. El resto de los mercados de equity corrieron una suerte similar, destacándose el paso a territorio negativo del índice de mercados emergentes en el acumulado de 2021. La búsqueda de refugio de valor también revirtió la tendencia alcista, observada en los rendimientos de renta fija, con la tasa de Treasuries a 10 años -que había alcanzado 1,67% a finales de mes- cayendo hasta 1,45% en las últimas ruedas de noviembre. La compresión de rendimientos generó que los bonos de mayor calidad crediticia cierren el mes positivos (0,5%), cumpliendo su tradicional función de reducir la volatilidad de las carteras en tiempos turbulentos.
La mala performance que tuvo el equity en EE.UU, Japón, Europa y Brasil durante el último mes apenas fue amortiguada por la mejora marginal que mostraron los bonos de alta calidad. Así las cosas, la cartera recomendada para perfiles de riesgo moderado cedió 0,5% en noviembre y acumuló un retorno de 3,4% en lo que va del año, en tanto que la cartera de Crecimiento, recomendada para perfiles más agresivos que buscan apreciar el capital en el mediano plazo, cayó 1,2% en el mes, y en los 11 meses del año acumuló un retorno de 9,1%.
Al ser un refugio ante contextos volátiles, la cartera de Oro fue la de mejor performance, al marcar una suba de 2,4% en noviembre, aunque no le alcanza para revertir el mal año, en el que acumula una pérdida de 15%. Si bien todas las acciones padecieron la volatilidad y la incertidumbre en el último mes, amparadas por sus muy buenos balances y perspectivas alentadoras que resisten la coyuntura de corto plazo, las grandes tecnológicas tuvieron un mejor desempeño relativo. Esto repercutió favorablemente en nuestras cartera Quality -compuesta por las grandes tecnológicas y otras empresas con muy buenos balances-, que marcó una ganancia de 1,1% en el mes y 28,3% en lo que va del año (conocé el rendimiento de nuestras carteras durante el mes de noviembre).
(+) Reflation Trade. En noviembre, los activos cíclicos fueron golpeados por la variante Ómicron, por lo que operaron con bajas más pronunciadas que el promedio del mercado. Mientras el S&P 500 perdió 0,8%, las compañías industriales cayeron 3,6%, el sector energético cedió 5% y el financiero un 5,7%. A futuro, esperamos que la persistencia de inflación alta y tasas en alza otorguen viento a favor para el sector financiero, que se beneficiará de un mayor spread entre tasas activas y pasivas.
(-) Reopening Trade. Naturalmente, fue el sector más perjudicado por la nueva variante. La cadena de hoteles Hilton perdió 6,2% de su valor en noviembre, mientras que las aerolíneas cedieron 8,8%, pasando a terreno negativo (-9,4%) en el acumulado del año en curso. Las líneas de cruceros cedieron con especial intensidad. Luego de prácticamente 2 años sin navegar, las medidas de contención del virus reducen la expectativa de que a principios de 2022 vuelvan a autorizarse viajes en cruceros. Carnival Corporation cayó 20,6% en noviembre, acumulando una baja de 18,7% en 2021 y de 66,5% respecto de sus valores previos a la pandemia.
(+) Petróleo. Durante noviembre el petróleo se desplomó 20%, presionado por los temores ante la aparición de la nueva variante de coronavirus y la cancelación de vuelos entre varias naciones, con impactos en la demanda de combustible. Esto golpeó a todas las compañías del sector, que presentaron importantes caídas, donde sobresalió Vista con una baja del 23%. Más allá de este pánico inicial, la corrección del crudo luce exagerada, ya que los precios en los que cerró el onceavo mes del año descuentan un golpe desmesurado -aproximadamente 7 M de barriles diarios- en la demanda de los próximos 3 meses.
(-) Siderúrgica. Las empresas de la industria siderúrgica tuvieron una caída promedio de 11,1% en el mes. Las complicaciones en el Congreso norteamericano demoraron la aprobación del plan de infraestructura de Biden, impactando sobre la expectativa de demanda. Adicionalmente, las negociaciones de Estados Unidos con Europa anticipan un mayor ingreso de acero del viejo continente al mercado norteamericano, donde los precios rondan máximos sin precedentes. La nueva cepa de coronavirus también explicó parte de las bajas. De manera similar a lo acontecido con Petrobras, la brasileña Gerdau -que presenta fuerte rezago contra sus pares- se diferenció con un alza de 2,3% en el mes.
(+) Big Tech. Las grandes tecnológicas cerraron un mes de predominancia alcista, diferenciándose no solo del S&P 500, sino también de las tecnológicas de menor tamaño relativo. Mientras el S&P 500 (-0,8%) y el Nasdaq (+0,25%) operaron entre bajistas y neutrales, el índice Nasdaq 100 -que engloba las 100 mayores tecnológicas- cerró noviembre con un alza de 2%. La mayor parte de las subas fue explicada por Apple que, impulsada en parte por avances en su unidad de vehículos autónomos, saltó 10% y finalizó el mes en nuevos máximos. Amazon y Meta Platforms también registraron alzas, en este caso de 4% y 0,3% respectivamente, al tiempo que las líderes del año, Microsoft y Alphabet, marcaron bajas de 0,1% y 4,2% -respectivamente-. Estas compañías proveen bienes y servicios con fuerte diferenciación de marca y, en muchos casos, sin competencia relevante, lo que las convierte en beneficiarias de la inflación. Su poder de mercado y la demanda inelástica de sus sectores les permite trasladar a precios todo aumento de costos que el contexto genere.
(+) Real Estate EE.UU. Si bien el Real Estate norteamericano cedió 2,1% en noviembre, las compañías de construcción registraron un alza de 5%. Ambos segmentos alcanzaron nuevos máximos a finales de noviembre, aunque no lograron escaparle a la caída general del mercado en las últimas ruedas del mes. Continuamos con nuestra convicción alcista para el segmento de bienes raíces y constructores de viviendas. Si bien el retiro de estímulos de la FED tendrá un impacto alcista en la tasa de créditos hipotecarios, los inventarios se encuentran en niveles reducidos, la construcción aún no reacciona a los mayores precios y existe un efecto demanda adicional basado en la cobertura inflacionaria.
(-) Brasil. Los activos brasileños siguieron en baja. El índice MSCI Brasil cedió 1,1% durante noviembre, para encontrarse -20,6% en lo que va del año. Se diferenció de esta tendencia Petrobras, que subió 8,7% en el mes y se mantiene positiva en el acumulado de 2021. La petrolera anunció un pago de dividendos para diciembre que equivale a más del 10% de su valor de mercado, presentando además un programa plurianual de dividendos que aumentó considerablemente su atractivo dentro de la industria, por lo que su dividend yield quedó en torno al 20% anual.
La economía global enfrenta el desafío de quebrar la tendencia alcista de la inflación de manera gradual. Es importante seguir de cerca los movimientos de la FED y de las expectativas de mercado. Creemos que, dada la dinámica actual, el ajuste monetario deberá ser más intenso y rápido de lo que espera el consenso. En este contexto, seguimos recomendando los sectores cíclicos, dado que se verán beneficiados por el alza de tasas y la suba del precio del petróleo -que favorece a las energéticas-. También recomendamos las tecnológicas consolidadas con buenas perspectivas, aunque con valuaciones relativamente altas, que pueden ser un buen refugio ante la inflación. En renta fija, ante la presión alcista de tasas, preferimos una cartera balanceada entre bonos cortos (fondos short duration HY como favoritos) y más largos. La situación sanitaria seguirá generando volatilidad, pero hasta el momento las vacunas se mostraron efectivas, y no vemos viable un escenario de lockdown global como sucedió en 2020.
El sector financiero viene mostrando el peor desempeño dentro del mercado local...
El sector financiero viene mostrando el peor desempeño dentro del mercado local desde el mes de octubre, con una caída del 10,1% en pesos, contra una baja del Merval del 1,9%. Este efecto se da incluso con un riesgo país descendiendo -desde los máximos alcanzados a fines de noviembre- y un tipo de cambio que también muestra cierto retroceso.
Sumado a esto, la inflación proyectada para el próximo año seguirá poniendo presión sobre la rentabilidad de los bancos, lo que llevará tanto a los instrumentos públicos como a los préstamos privados a tasas reales negativas. Por todo lo mencionado, vemos poco atractivo el sector en general, y recomendamos posicionarse en otros papeles.
Conocé más información en nuestra nota: ¿hay oportunidad en el sector financiero?
Según informó la agencia Télam, Mirgor está detrás de un proyecto para construir un importante polo petroquímico en Tierra del Fuego, que demandaría unos USD 2.000 M. La idea principal de este programa es realizarlo mediante un Project Finance que atraiga capitales al polo.
La planta utilizaría entre 4 y 8 millones de m3 diarios para la producción de urea granulada, metanol, gas natural licuado (GNL), gas licuado de petróleo y electricidad a través de una central térmica. Sin embargo, uno de los factores pendientes para la realización del proyecto es la extensión de la concesión de la Cuenca Marina Austral 1 (CMA1) al grupo de empresas Total, Wintershall y Pan American Energy. Esta concesión vencería entre 2031 y 2041 y beneficiaría a Mirgor, al garantizar el aprovisionamiento de gas y justificar las inversiones.
El proyecto es bastante ambicioso para una empresa del tamaño de Mirgor, pero demuestra la gran visión de negocios, una de las más innovadoras del país. Vemos gran atractivo en la empresa a los precios actuales.
La cotización del holding norteamericano Pfizer subió 4,6% en la rueda de ayer...
La cotización del holding norteamericano Pfizer subió 4,6% en la rueda de ayer, alcanzando nuevos máximos y una valuación de USD 310.000 M. El impulso provino de un estudio realizado en Israel, donde se confirmó que una tercera dosis de su vacuna neutraliza con efectividad a la variante Ómicron.
Las acciones de BioNTech (BNTX), socio de Pfizer en el desarrollo de la inoculación, también se dispararon ayer tras la noticia, cerrando con un alza de 8%.
Adicionalmente, Pfizer anunció que comprará la biofarmacéutica “Arena Pharmaceuticals”, incorporando un tratamiento prometedor que se dirige a las enfermedades que afectan al estómago y el intestino. La multinacional abonará USD 6.700 M en efectivo por esta empresa.
Pfizer acumula un rendimiento de 55,8% en lo que va del año, más que duplicando al S&P 500, que rindió 24,8% en igual lapso.
El fabricante de indumentaria deportiva adquirió RTFKT, una compañía fundada en 2020 y dedicada a crear productos digitales -como zapatillas deportivas- utilizando la tecnología blockchain. Los términos del acuerdo aún no fueron comunicados.
Nike se encuentra desarrollando su futuro digital, lanzando en noviembre “Nikeland World”, un proyecto en sociedad con la plataforma de videojuegos Roblox. En dicho espacio, los usuarios pueden entretenerse vistiendo sus personajes virtuales con indumentaria patentada por Nike.
La cotización de Nike acumula un alza de 19,1% en lo que va del año, situando a la empresa en USD 264.000 M de valuación.
En el día de ayer, el mercado norteamericano sufrió bajas y se alejó de sus máximos...
En un contexto de incertidumbre por nuevos casos de la variante Ómicron, además de expectativas por las reuniones de los bancos centrales, los mercados fueron sacudidos durante el día de ayer. El mercado norteamericano sufrió bajas y se alejó de sus máximos, para ubicarse en 0,9% el S&P y 1,4% el Nasdaq.
Ante este escenario, el sector más afectado fue el de energía, al contraerse un 2,5%, mientras que el principal ganador fue el Real Estate, con una suba de 1,2%. Por el lado de los commodities, tanto el oro como el petróleo cerraron el día promediando una baja de 0,15%, mientras que la tasa de Treasuries cerró casi sin variaciones en 1,42%.
En el marco local, el ministro de economía Guzmán reconoció una recuperación del 10% para este año y del 4% para el 2022, aunque también ratificó la persistencia de la presión inflacionaria. Sin embargo, no modificó el dato de inflación de 33% para el año siguiente, lo que dejó en duda la credibilidad de sus datos.
En la renta variable, el Merval fue nuevamente sacudido por el contexto internacional, cayendo un 4,1% en moneda local y 2,9% en USD. Banco Supervielle y Vista Oil & Gas registraron las mayores caídas, con -7,8% y -5,8% respectivamente. El riesgo país también marcó una leve contracción, hasta cerrar en 1.697 puntos.
Los futuros norteamericanos inician el día a la baja, con una caída de 0,25% para el S&P y de 0,5% para el Nasdaq. De esta manera, continúa la performance bajista del día de ayer, a la espera de la reunión de la FED que se dará el día de hoy. Luego de la presentación del IPC del día viernes, se espera que la entidad de Jerome Powell confirme un aumento en el retiro de estímulos, para así establecer una política contractiva más dura a la hora de controlar la tensión inflacionaria.
A su vez, durante el día de hoy, el Senado estadounidense votará para aumentar la deuda en un rango de 2 a 3 M de dólares, con el objetivo de evitar el incumplimiento que podría darse a fines de este mes. Bajo este contexto, las tasas de Treasuries empiezan el día en verde, hasta ubicarse en 1,43%, mientras que el dólar se debilita y el índice DXY se contrae hasta los 96,18 puntos.
Las bolsas europeas, por su parte, empiezan el día alcistas, promediando subas de 0,1%, mientras que en Asia las bolsas retroceden, encabezadas por Hong Kong, que marca una caída de 1,3%.
Por el lado local, hoy se presentará el dato de inflación final correspondiente al mes de noviembre, que el mercado espera que se ubique en 3,2% m/m, por lo que se mantendrá expectante ante un resultado que difiera de este valor.
Noticias y mercado: lo que pasó y lo que viene en el plano local e internacional.
Las buenas noticias sobre la variante Ómicron le quitaron presión al mercado, que tuvo una semana de fuerte recuperación. Concretamente, los resultados conocidos en la última semana sobre la nueva variante de COVID-19 fueron positivos, al marcar una baja letalidad, especialmente en las personas vacunadas. Así, al ir dejando atrás los temores de una nueva ola y posibles restricciones que golpeen la actividad global, la volatilidad -medida con el VIX- cayó más de 30% desde el salto que había marcado la semana previa y volvió a los 18 puntos, nivel que promedió durante todo el año.
En cuanto a los datos económicos, las peticiones iniciales de desempleo continuaron en baja, al marcar 184 mil en la primera semana de diciembre, la marca más baja desde 1969. Por otro lado, impulsado por la aceleración del gasto, el déficit presupuestario de noviembre alcanzó los USD 191 M, un 32% por encima del año anterior y levemente por encima de las expectativas del mercado. Con este resultado, en los últimos doce meses el déficit fiscal llegó a 12% PBI (USD2.700 billones), 4 pp menos que en 2020. El índice de sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan en noviembre salió del nivel más bajo de los últimos 10 años y subió hasta 70,4, superando las expectativas del mercado.
Lo más importante pasó por la publicación de la inflación minorista de noviembre: el IPC general marcó un alza de 0,8% m/m, acumulando en los últimos doce meses un incremento de 6,8% i.a, en tanto que IPC Core aumentó 0,5% en el mes y 4.9% i.a. Si bien estos resultados estuvieron en línea con las expectativas del mercado, no es un dato menor que la inflación en EE.UU sea la más alta de los últimos 40 años, lo que le pone presión a la FED, que este año preveía que la inflación era un mero efecto transitorio.
Con este marco de fondo, los mercados tuvieron una semana con las tasas en alza, especialmente en el tramo corto de la curva, y con la UST10Y subiendo 15 pp, hasta 1,49%. El alza en las tasas golpeó a los bonos de mayor calidad, en tanto que los High Yield y los de mercados emergentes presentaron mejoras de 0,7% promedio.
Por el lado de la renta variable, el S&P y el Nasdaq se recuperaron y marcaron un alza semanal de 3,8% y 3,9% -respectivamente-, acumulando en diciembre una ganancia de 3,0% y 1,0% respectivamente. La mejora fue generalizada en todos los sectores, aunque se destacó la muy buena performance del sector tecnológico, que subió 5,9%, impulsado por las acciones de Apple y Miscrosoft, que subieron 10% y 6% respectivamente. También se destacó la mejora de 3,8% en el sector energético: esto último se explicó principalmente por el salto de 7% que tuvo el precio del petróleo, que cerró la semana en USD 72 el barril, aunque sigue 10% abajo que a fin del mes pasado.
El oro, por su parte, se vio afectado por esta mejoría y cerró con una leve baja (0,6%), acumulando así una caída de 6% en 2021, en tanto que el cobre cerró con una suba semanal de 0,4% y acumula un alza del 21% en lo que va del año. El dólar, afectado por este escenario, cedió levemente hasta ubicarse en los 96 puntos.
Para el lado de los países emergentes, Brasil presentó una inflación de 0,95% m/m, que condujo a un valor de 10,7% i.a. -cifra menor a la del consenso, que estimaba un 10,9%-, aunque se ubicó por debajo del 1,25% del mes de octubre. Adelantándose a estos resultados, el Banco Central aumentó la tasa de interés en 150 -séptima suba en lo que va del año- en un intento por controlar la tensión inflacionaria que afecta al país. A pesar de este escenario, el EWZ se acopló al buen contexto global: ganó 3,1% en la semana y 5,6% en lo que va del mes.
Los inversores estarán expectantes ante la reunión de la FED del día miércoles, que puede concluir en una modificación en el rumbo de la política monetaria. Las expectativas estarán puestas en la decisión sobre la velocidad del Tapering a partir de enero: se prevé que la reducción mensual pase a ser de USD 30.000 M, en lugar de los USD 15.000 M que se esperaban hasta el mes pasado. También, se deberán actualizar las previsiones internas sobre los niveles del tipo de interés oficial durante los próximos tres años.
A su vez, se publicará el adelanto del PMI manufacturero de diciembre, dato que podría indicar si el crecimiento de la producción logrará o no un aumento durante el último mes del año.
En la última semana, el mercado local se vio favorecido por el mejor contexto global y cierta expectativa en cuanto al acuerdo con el FMI. La mala noticia fue que el BCRA continuó perdiendo reservas internacionales, al tiempo que aumentó la asistencia financiera al Tesoro.
Concretamente, la semana pasada el agro liquidó USD 472 M, promediando USD 118 M por día, duplicando la semana anterior. Pese a esta mejora, la liquidación del agro viene por debajo a la de noviembre y, pese a tener precios 20% más altos que un año atrás, iguala el ritmo de oferta de diciembre del año pasado. La mayor oferta del agro fue más que compensada por la demanda, por lo que el BCRA finalizó la semana con un saldo vendedor de USD 133 M, acumulando en el mes ventas netas por USD 375 M.
Con este resultado, y dado el aumento de los encajes en moneda extranjera, las reservas internacionales cayeron USD 122 M, cerrando la semana con un stock bruto de USD 41.171 M, mientras que las netas llegaron a USD 4.300 M. Los depósitos privados en moneda extranjera continuaron en baja, manteniendo un ritmo de “goteo” de USD 36 M por día, idéntico al de noviembre. La asistencia al Tesoro sumó otros $120.000 M de adelantos transitorios, acumulando en lo que va del año $348.000 M, que se suman a la expansión por $788.000 M por distribución de utilidades.
En cuanto al tipo de cambio oficial, el BCRA ratificó la aceleración de la devaluación, al ubicarla en torno al 27% anualizado, el doble de lo que lo venía haciendo hasta el mes pasado. A pesar de la debilidad manifiesta en el mercado cambiario, la expectativa en cuanto a las negociaciones con el FMI y cierta estacionalidad en la demanda de pesos le quitaron presión al tipo de cambio paralelo: el MEP calculado a partir del AL30 cayó 5,7%, reduciendo la brecha al 103% e igualando la performance del CCL “libre”, cuya brecha bajó hasta el 105%.
Esto volvió a golpear a los bonos ajustables por tipo de cambio, que cayeron 1,1% en promedio, acumulando una baja de 0,7% en el mes, mientras que los bonos ajustables por CER continuaron en alza, al marcar una mejora de 0,9% en la semana y de 2,6% en lo que va de diciembre. En cuanto a los bonos soberanos en moneda extranjera, si bien terminaron el viernes a la baja, en toda la semana anotaron una ganancia en torno al 3,7% -y más de 12% en lo que va de diciembre-, en tanto que el riesgo país cerró en 1.714 puntos, casi 6% por debajo del cierre de la semana previa.
El Merval en pesos cayó 2,3% la semana pasada, aunque dada la caída en el CCL -comentada más arriba-, medido en dólares anotó una ganancia semanal de 2,5%, cerrando en USD 409. Los papeles más destacados fueron los de Cresud y Ternium Argentina, que subieron 13% y 12% respectivamente.
En cuanto a los datos económicos, con la publicación del índice de producción industrial (cayó 5,7% m/m en octubre), sumado a los primeros indicadores de la construcción (se estancaron los despachos de cemento) y de la recaudación de noviembre (los impuestos ligados al nivel de actividad desaceleran en términos reales), la recuperación económica se amesetó en los últimos meses.
Continúa la tensión en torno a las negociaciones con el FMI, no sólo por las negociaciones con el propio organismo, sino también por el consenso que este logre dentro del propio oficialismo y en el Congreso.
Al cierre de la semana pasada, el FMI reconoció un entendimiento en general sobre la necesidad de mejorar de manera gradual y sostenible las finanzas públicas. Destacó la necesidad de abordar la persistente y alta inflación con un enfoque múltiple que implique una reducción del financiamiento monetario del déficit fiscal, una política monetaria adecuada con tasas de interés reales positivas y una coordinación de precios y salario. Finalmente, resaltó que aún queda camino por recorrer.
Más tarde, en el acto que realizó el gobierno en Plaza de Mayo, este puso en duda que acepten cualquier política de ajuste. Así las cosas, la incertidumbre y las especulaciones seguirán a la orden del día.
En cuanto a los datos a publicar, el martes se publicará la inflación de noviembre, en la que el mercado espera que resulte superior al 3%. A su vez, se publicará el resultado del PBI del tercer trimestre, que se espera en un 0,6% t/t.
Los contratos de dólar futuro de ROFEX mostraron caídas generalizadas durante la semana pasada...
Los contratos de dólar futuro ROFEX mostraron caídas generalizadas durante la semana pasada, con el tramo corto (contratos de diciembre a febrero) cayendo 0,8% en promedio y el tramo más largo (marzo en adelante) cayendo 2% en promedio.
El tipo de cambio oficial fue devaluado esta semana a un ritmo del 25%, superior al de la semana pasada (23%), aunque todavía muy por debajo del ritmo inflacionario (último dato anualizado de inflación está en el 51%).
El interés abierto en la semana, incluyendo tanto ROFEX como MAE, aumentó un 5% (+ 330.000 contratos), llegando así a 6.432.833 contratos vigentes.
Para quienes busquen cobertura devaluatoria, mantenemos nuestra recomendación de cubrirse 2/3 con el contrato más corto y 1/3 con un contrato mediano.
Con las fiestas de fin de año muy cerca y aproximándonos al debate del plan plurianual, luce difícil que se dé en diciembre un ajuste cambiario sustancial.
En los últimos meses, la devaluación efectiva viene sistemáticamente por debajo de lo que espera ROFEX. Por ello, mientras más tarde se renueven los contratos, mejor. Sin embargo, hay una mención interesante. En lo que va del año, las pérdidas por renovar anticipadamente son mayores para las dos primeras semanas de cada mes.
Esto significa que renovar contratos en los primeros días del mes implicó una pérdida de 50 centavos por contrato promedio, renovar a mitad de mes 30 centavos y sobre fin de mes 20. Es decir, es mayor el ahorro por esperar las primeras dos semanas que las últimas dos.
Considerando que las pérdidas por renovar anticipadamente se suelen concentrar en las primeras dos semanas de cada mes, proponemos armar una estrategia escalonada de renovación. Es decir, empezar a rollear los contratos de diciembre hacia enero en la mitad del mes paulatinamente hasta finalizar la renovación hacia finales de mes.
Análisis de instrumentos de renta fija y variable.
A continuación podrás descargar el informe semanal del mercado local, en el que analizamos los distintos instrumentos de renta fija con posibles escenarios de sensibilidad. Además, te mostramos los índices de mercados accionarios locales e internacionales, y finalmente el mercado de renta variable local.
Ante el dato de IPC de EE.UU, el mercado reaccionó con tasas cortas de Treasuries al alza...
El índice de precios al consumidor norteamericano se incrementó un 0,8% durante noviembre, llevando la inflación acumulada en los últimos 12 meses al 6,8%, su mayor valor desde el año 1982. La inflación núcleo, que excluye precios volátiles de energía y alimentos, se situó en 0,5% mensual y 4,9% interanual.
Ambos datos, publicados al cierre de la semana pasada, agregan presión para que la FED acelere el retiro de estímulos monetarios, preparando el terreno para futuras subas de tasas. El mercado reaccionó con tasas cortas de Treasuries al alza, descontando que la FED decidirá acelerar el Tapering en su reunión de la semana en curso.
Los Treasuries a 2 años alcanzaron el 0,7% anual, su valor más alto desde iniciada la pandemia. Los Treasuries a 3 años ya rinden 1% anual, también en máximos de rendimiento desde 2020.
A pesar de la suba de rendimientos, las tasas reales continúan en terreno negativo. El mercado espera una inflación promedio de 2,8% anual en los próximos 5 años.
El índice S&P 500 cerró el viernes en un nuevo máximo, dejando atrás una caída de 5,2% generada por la nueva variante de coronavirus. En lo que va del año, acumula un rendimiento de 25,9%.
Las grandes tecnológicas aportaron al sentimiento alcista. Apple subió 10,9% en la última semana, quedando a solo 2% de alcanzar los USD 3 trillones en valor de mercado. Microsoft subió 6% en la semana, cerrando con una valuación de USD 2,6 trillones y consolidándose como la segunda compañía más valiosa del mundo. Meta Platforms (+7,5%) y Alphabet (+4,2%) también operaron alcistas en dicho lapso.
Las subas, sin embargo, no fueron generalizadas. El dato de inflación y la expectativa de un retiro de estímulos acelerado continuó presionando sobre las compañías con mayores ratios de valuación. El ETF ARK Innovation cedió 1,6% el viernes, cerrando una semana neutral y acumulando una caída de 19% en el último mes.